carne

La carne vacuna: desafíos internos y oportunidades internacionales

Compartí esta noticia !

Por Marcela Cristini y Guillermo Bermúdez -La carne vacuna es uno de los alimentos más tradicionales de la Argentina y, a la vez, una de sus mejores cartas de presentación en el mercado internacional.

Los argentinos se encuentran entre los consumidores de más alta ingesta de carnes (vacuna, porcina y aviar) en el mundo. Los Estados Unidos, Australia, Argentina, Brasil y Uruguay encabezan el ranking de consumos cárnicos en el mundo, coincidiendo con su condición de mayores oferentes y exportadores mundiales. Aunque el consumo de carne vacuna ha decrecido dentro de la canasta cárnica local, sigue revistando también entre los más relevantes a nivel internacional.

Según los datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, en 2025 la canasta de carnes alcanzó los 116,5 kg/hab./año, integrada por 49,9 kg de carne vacuna, 47,7 kg de carne aviar y 18,9 kg de porcina. Esta ingesta aumentó desde 2024 en un 3,85%. El aumento desde 2020 ha sido del 4,2%. Es decir, en los últimos cinco años el consumo cárnico ha continuado siendo muy elevado. El mayor cambio en la composición de esa canasta ha sido un aumento en la participación de la carne porcina que pasó de 14 a casi 19 kg/hab./año. Los consumidores, por su parte, han respondido a la modificación de los precios relativos de las carnes incorporando, particularmente, a la carne aviar que pasó de un consumo de 11 kg en 1990 a 48 kg en la actualidad. En la década de 1990, el 70% de la ingesta cárnica en nuestro país se concentraba en la carne vacuna. Desde entonces, el crecimiento de la industria aviar dio lugar a la diversificación del consumo.

Clasificando la faena por destinos, en torno del 70/75% se encuentra actualmente dirigido al mercado interno. Si bien ese porcentaje ha ido declinando en el tiempo, la demanda interna sigue siendo un determinante principal del precio mayorista. La importancia del mercado interno gravita en la evolución del stock ganadero que hasta diciembre de 2024 alcanzaba a 51.629.909 cabezas. Debe recordarse que este stock sufrió una merma histórica en 2010 debido a la política negativa de un estricto control de precios y faena implementada por el gobierno de turno (el stock cayó a 49 millones de cabezas durante la presidencia de Cristina Fernández). Desde entonces, el stock bovino se ha venido recomponiendo con etapas cíclicas típicas de esta actividad. Entre 2022 y 2024, factores climáticos vinculados a una sequía histórica generalizada y posteriores inundaciones en algunas regiones, llevaron a un aumento de la liquidación de animales incluyendo hembras jóvenes. Atendiendo a ese contexto, los pronósticos del Dpto. de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) para nuestro país anticiparon, recientemente, un stock de 51,8 millones a fines del presente año.  Por otra parte, aunque con oscilaciones, el indicador de número de terneros por vaca ha ido en aumento desde 2020 hasta el actual 65%, lo que constituye una buena noticia para la futura recomposición del stock. Por último, en términos de la inversión ganadera, debe tenerse en cuenta que la tasa de interés juega un rol importante en la evolución del sector, dado que el stock de ganado constituye un capital que se reproduce bajo reglas naturales y su crecimiento compite con la alternativa de una inversión financiera que se “reproduce” por vía de la tasa de interés. Altas tasas de interés como las que han predominado en el último año en nuestro país tendieron a retrasar la inversión ganadera. Debe esperarse que la normalización macroeconómica en curso limite este efecto financiero negativo, como parece estar ocurriendo.

En cuanto a las exportaciones de carne bovina de la Argentina, el mercado internacional ha mostrado un importante crecimiento de precios desde principios de 2025 debido a restricciones en la oferta de grandes productores como Brasil (fase de retención de su ciclo ganadero) o los Estados Unidos (sequía). Según datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de nuestro país, “las exportaciones de carne bovina fueron de US$3700 millones en 2025, un 22,3% más que el año anterior, impulsadas por un salto en la demanda global. En términos de volúmenes, se trata de 853.183 toneladas” (ver Gráfico 1).

Gráfico 1

Fuente: FIEL con base en datos INDEC y SAGyP

En cuanto a los destinos exportadores, según se prevé, en 2026 China continuará siendo uno de nuestros principales clientes. La canasta total de carnes del consumidor chino promedio representa un poco más de la mitad del volumen que se consume en nuestro país, pero su composición es diferente. El 60% del consumo chino corresponde a carne aviar, el 20% a carne de cerdo y el 20% restante a carne vacuna. Con el crecimiento del ingreso, como se ha observado en otros casos, el consumidor promedio aumenta su ingesta de carne vacuna, lo que explica el crecimiento de la demanda china en el mercado internacional de esta carne. En el caso de nuestro país, se espera que este destino concentre en torno del 55-57% de las exportaciones en 2026.

Durante 2025, tanto Brasil como la Argentina se han beneficiado con el desacople comercial entre los Estados Unidos y China, que ha llevado a que este último país busque diversificar el origen de sus importaciones, en particular, en el caso de los alimentos. Con todo, recientemente China ha impuesto una salvaguardia a las exportaciones cárnicas justificada en una defensa legal de sus propios productores que alegan un aumento súbito de las importaciones de carne bovina de varios orígenes a precios bajos que les impiden la competencia. Esta medida impone una cuota global hasta diciembre de 2028 de 2.680.000 toneladas iniciales para todo tipo de carne vacuna con un aumento anual de 2%. Los principales abastecedores de China cuentan con una cuota determinada (Argentina, Australia, Brasil, Estados Unidos, Nueva Zelandia y Uruguay) y el resto se distribuye entre los proveedores internacionales que deseen ingresar al mercado. Esta medida determinó que para 2026 las exportaciones argentinas a ese destino se ajusten a una cuota de 511 mil toneladas, con un arancel adicional del 55% para el volumen excedente.

Los Estados Unidos han sido, también, un destino tradicional para la carne argentina y las novedades recientes con respecto al acuerdo comercial entre nuestro país y los Estados Unidos han confirmado un aumento sustancial de la cuota de carne preexistente desde 20.000 toneladas anuales hasta las 100.000 toneladas anuales. Ese volumen total deberá cubrirse en cuatro cuotas trimestrales. La ampliación supera en casi un 100% al volumen exportado el año 2025 de aproximadamente 42.000 toneladas, pero deberá concentrarse en carnes magras. La nueva cuota fue implementada a través de una orden ejecutiva presidencial por fuera del acuerdo general, mientras que el acuerdo bilateral requerirá ratificación del Congreso en nuestro país (prevista para marzo).

En el caso de nuestros clientes europeos, la reciente ratificación del Acuerdo Unión Europea-Mercosur por el Congreso argentino (Uruguay también lo ha ratificado y en Brasil la ratificación se encuentra en curso), es un paso más dentro de una situación poco satisfactoria. En efecto, el avance de la implementación del acuerdo fue detenido por el Parlamento europeo que envió su texto al Tribunal europeo para el estudio de su compatibilidad con la normativa vigente en la UE. El proceso de revisión podría demorar hasta dos años. La promulgación de esta ratificación por parte del Poder Ejecutivo de la Argentina fue acompañada por un comunicado que indica que ambas partes habilitarían el acuerdo de forma provisional. En el caso de la ganadería vacuna, el acuerdo incluye un aumento de la cuota de compras con la dificultad de que se trata de una cuota general que deberá asignarse por país dentro del Mercosur. Además, en la última versión del acuerdo se introdujo la posibilidad bilateral de establecer salvaguardias para productos agroindustriales sensibles si se observa un aumento súbito del volumen importado equivalente al 5% del promedio de los últimos tres años. Este reaseguro, con todo, no logró acallar las voces contrarias al acuerdo provenientes de los productores agropecuarios europeos.

Dentro de este contexto local e internacional descripto, desde mediados de 2025 se ha observado un aumento muy significativo del precio local de la carne vacuna que está afectando uno de los principales indicadores de éxito del programa de estabilización macroeconómica: el índice de inflación minorista. Así, el precio promedio de la carne vacuna aumentó 65,3% al consumidor en 2025, casi el doble que la inflación general, que fue del 31,5%, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC, ver Gráficos 2 y 3). No obstante, como se observa en los gráficos, este episodio no es extraordinario, sino que se mantiene dentro de un marco de recuperación del precio sectorial en un contexto de oferta ajustada.

Gráfico 2

Fuente: FIEL con base en datos INDEC

Gráfico 3

Fuente: FIEL con base en datos INDEC

En efecto, como ha ocurrido durante otros episodios de estabilización macro en el pasado, las expectativas positivas que crea la nueva situación pueden llevar a una restricción temporal de la oferta ganadera por recomposición del stock y a un consecuente aumento de precios. En el actual episodio, con todo, debe tenerse presente la influencia negativa de la larga sequía 2022-23 que, como se mencionara, ha determinado precios de faena elevados a la vez que se registraban un aumento de la demanda externa y un relativo mantenimiento del consumo local. Por su parte, los frigoríficos y la cadena de comercialización no se encuentran en condiciones de absorber parte de ese aumento como se ha verificado en otras ocasiones, debido al aumento de los costos propios (ya no se comercializan o lo hacen a muy bajo valor el cuero y los subproductos de la faena y, los salarios y costos generales aumentan al ritmo de la inflación).

En síntesis, el mercado de carne vacuna está creciendo en valor en nuestro país y se espera que también lo haga en volumen a través de una recomposición del stock ganadero y de un aumento de la eficiencia productiva. Esta última mejorará si se logra mantener la tendencia actual hacia el aumento del peso en faena de los animales, que aún se encuentra muy por debajo de otros países productores en la región como Brasil o Uruguay (228 kg por animal en nuestro país frente a 247 y 264, respectivamente). A la vez, mejores pasturas y mayor cuidado sanitario permitirán aumentar el índice de preñez y el resultado de la cría y recría. El sector cuenta con una cadena activa y flexible que incluye 1100 establecimientos de feedlots y un aceitado sector de comercialización (remates feria, mercado agroganadero de Cañuelas, mercado de futuros y opciones ganaderos Matba Rofex). Como en el resto de la cadena agroindustrial, la inversión en infraestructura logística también redundaría en una reducción de costos y la reducción definitiva de los derechos de exportación, altamente distorsivos, aliviaría parte de la pesada carga fiscal de nuestro país. Actualmente, las limitaciones en la ejecución de la obra pública nacional han dejado la iniciativa a cargo de las provincias, que enfrentan la novedad con fondos limitados. En cuanto a las retenciones, el gobierno sigue afirmando su determinación por reducirlas, aunque sin fijar aun un cronograma que favorezca las expectativas sectoriales. Teniendo en cuenta todos estos elementos y apostando a buenos resultados de mediano plazo, es probable que la Argentina pueda aprovechar nuevas oportunidades en el mercado externo y que ello también implique una mayor diversificación de la canasta interna de carnes.

Marcela Cristini, investigadora visitante de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL)

Guillermo Bermúdez, economista senior de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL)

Compartí esta noticia !

Carne por las nubes: suben los precios, cae el consumo y la Nación prioriza exportar

Compartí esta noticia !

El precio de la carne vacuna volvió a subir en Argentina y profundiza un escenario crítico marcado por la caída del consumo y la ausencia de políticas nacionales orientadas a contener el impacto sobre los hogares. El nuevo aumento golpea con mayor fuerza a los sectores de ingresos medios y bajos, donde el acceso a uno de los alimentos centrales de la dieta argentina se vuelve cada vez más limitado.

En los primeros días de enero, la carne registró una suba cercana al 10%, a la que se sumó previamente un incremento del 25% en el pollo. La combinación de ambos ajustes intensificó la presión sobre el poder adquisitivo y el costo de vida familiar, en un contexto donde las decisiones oficiales continúan priorizando las exportaciones por sobre el abastecimiento interno.

Desde la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA) advirtieron que, pese a los aumentos de precios, el consumo per cápita de carne vacuna se mantiene en niveles históricamente bajos. Según la entidad, esta dinámica refleja la pérdida sostenida del poder adquisitivo de las familias frente a una inflación persistente que sigue erosionando los ingresos reales.

El impacto se siente de forma inmediata en los mostradores. Comerciantes del sector señalan que el precio promedio del kilo de carne vacuna ronda los 14.000 pesos, con cortes que superan ampliamente ese valor. La escalada consolida una tendencia que restringe cada vez más el acceso al consumo cotidiano.

En paralelo, el Gobierno nacional confirmó la ampliación del cupo de exportación de carne vacuna a Estados Unidos tras la firma de un acuerdo comercial bilateral. A partir de una decisión adoptada por el presidente estadounidense Donald Trump, la cuota anual pasará de 20.000 a 100.000 toneladas, lo que habilita la salida de 80.000 toneladas adicionales al mercado externo.

Desde el Ejecutivo destacaron que la medida permitiría generar ingresos cercanos a los 800 millones de dólares para el sector agroexportador, según informó el canciller Pablo Quirno. Sin embargo, distintos especialistas y referentes de la cadena cárnica advirtieron que el impulso a las exportaciones se produce en un contexto de precios internos en alza y consumo deprimido.

A estas críticas se suman las advertencias de actores productivos que califican como “peligroso” el ingreso de carne estadounidense sin aranceles, contemplado en el acuerdo. Señalan que la falta de resguardos oficiales podría generar mayor presión sobre la producción local y agravar la situación del mercado interno.

El aumento de la carne se inscribe, además, en un escenario de aceleración general de la canasta básica. Un informe de la consultora LCG indicó que los precios de alimentos y bebidas volvieron a mostrar subas en la primera semana de febrero. Según la economista Florencia Iragui, la inflación mensual se ubicaría entre el 2,2% y el 2,3%, impulsada en gran parte por los precios regulados, entre ellos el gas, que registraría aumentos superiores al 15% tras la quita de subsidios.

Compartí esta noticia !

Carne y salarios: un trabajador de Estados Unidos puede comprar 35 kilos más de bife de chorizo que un argentino

Compartí esta noticia !

Un relevamiento de precios y salarios expuso la brecha de poder adquisitivo entre Argentina y Estados Unidos utilizando como referencia un corte emblemático: el bife de chorizo. Si bien el producto es nominalmente más barato en las góndolas locales, el salario norteamericano permite comprar un 36% más de carne que el sueldo argentino promedio. Al cruzar los datos de ingresos medios con los valores de venta al público en cadenas de supermercados de ambos países, la diferencia de acceso al consumo se hace evidente a favor del país del norte.

El “Índice Bife” en Estados Unidos

En el mercado estadounidense, el corte equivalente al bife de chorizo es el “New York Strip Steak”. Según los precios de lista actuales, una bandeja de calidad “Choice Angus” cotiza a u$s 17.97 la libra, lo que equivale a un precio final de u$s 39,62 por kilo.

  • Salario: Según la Administración del Seguro Social, el salario anual medio en EE.UU. es de u$s 62.192, lo que arroja un ingreso bruto mensual de unos u$s 5.182.
  • Poder de compra: Con ese ingreso, un trabajador estadounidense puede adquirir 130,7 kilos de bife de chorizo al mes.

La realidad en Argentina

En el plano local, el mismo corte en cadenas como Coto se comercializa a un precio regular de $18.799 el kilo.

  • Salario: De acuerdo al último relevamiento de la consultora CETA, el sueldo promedio bruto del sector privado se ubica en torno a $1.798.332, tras una mejora interanual del 44,34%.
  • Poder de compra: A pesar de la recuperación nominal, ese salario permite comprar 95,6 kilos de carne al mes.

Aunque Argentina es un país productor y el precio en mostrador es significativamente más bajo en dólares (dependiendo de la cotización que se tome), la relación ingresos/precios sigue siendo desfavorable para el trabajador local. La brecha indica que un asalariado medio en Estados Unidos puede llevar a su mesa unos 35 kilos más de carne premium por mes que su par argentino.

Compartí esta noticia !

Gulfood 2026: una feria que superó las expectativas para la carne argentina

Compartí esta noticia !

Este 30 de enero cerró la Gulfood de Emiratos Árabes Unidos, la primera gran feria del año en el calendario internacional de la carne vacuna argentina.

“Fue una feria con gran concurrencia y superó nuestras expectativas”, aseguró Georges Breitschmitt, presidente del IPCVA. “Más allá de los visitantes de la zona del Golfo, las empresas recibieron clientes de Europa, del norte de África y muchos de China, con buenos precios”, agregó.

Bretschmitt también destacó el acompañamiento del jefe de gabinete de la Secretaría de Agricultura de la Nación, Martín Fernández, del presidente de Coninagro, Lucas Magnano, y del embajador argentino en Emiratos Árabes Unidos, Jorge Agustín Molina Arambarri.

“El mercado internacional está cada vez más competitivo y en la feria también vimos una presencia muy activa de otros institutos de promoción de carne de todo el mundo, que funcionan y se financian como el IPCVA, como el INAC de Uruguay, el MLA de Australia, el ABIEC de Brasil o los institutos de Estados Unidos, Irlanda, Reino Unido, Canadá y España”, concluyó.

Acompañamiento oficial

El jefe de gabinete de la Secretaria de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Martín Fernández, acompañó la misión comercial en la Gulfood 2026, una feria estratégica para la exportación de carne argentina a Medio Oriente, África y el Sudeste Asiático.

La presencia de la Secretaria demostró el compromiso con la cadena productiva de la carne, teniendo como prioridades abrir nuevos mercados, mejorar condiciones comerciales y generar mayor competitividad para el sector.

El embajador argentino ante EAU, Molina Arambarri, también se mostró muy activo durante la muestra y destacó que “tener un pabellón como el del IPCVA, mostrando las cualidades de nuestra carne, que la gran mayoría considera que es la mejor carne del mundo, es un orgullo personal y también es un orgullo para nuestro país”. “El mercado musulmán, el mercado de carne halal tiene una potencialidad muy grande, no solamente para Emiratos Árabes Unidos, sino para todo el mundo islámico”, sostuvo.

Algunos precios

Siendo que las empresas recibieron clientes de distintas regiones, algunos de los valores negociados de referencia fueron los siguientes:

China

-23 cortes: 6.400 U$S (costo y flete)

-Cuadrada: 7.600 U$S (costo y flete)

-Shin Shank: 7.800 U$S (costo y flete)

Europa

-Rump and loin: 18.800 U$S (costo y flete)

Halal

-Rump and loin: 19.000 (costo y flete). En este caso se trata de un valor estimado ya que la venta se da mayormente por corte y aún es complicado para los exportadores colocar el R&L completo en el marcado árabe.

Gulfood 2026

Consolidando un crecimiento explosivo y el liderazgo como feria más importante de la región, este año la Gulfood se llevó a cabo paralelamente en dos enormes predios de la ciudad: el Dubai World Trade Centre y el Dubai Exhibition Centre.

El sector de carnes mostró una escala sin precedentes, reuniendo a los principales exportadores, productores y procesadores de todo mundo.

Las empresas que acompañaron al IPCVA fueron las siguientes: Offal Exp, Frimsa, Industrias Frigoríficas Sur, Frigorífico Rioplatense, Grupo Lequio, Frigorífico Bermejo, Azul Natutal Beef, Bustos Beltran y Argall. 

La Gulfood es una de las cuatro ferias internacionales previstas para el 2026 en la agenda de la carne vacuna argentina. Las próximas serán la Sial de China (mayo), la Sial de París (octubre) y la CIIE de China (noviembre).

Compartí esta noticia !

El Gobierno Nacional eliminó el uso del libro de movimientos de carne que existía desde 1982

Compartí esta noticia !

La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía de la Nación eliminó, a través de la Resolución 40/2026, el histórico libro de movimientos de carne, un registro físico y manuscrito que durante más de 40 años obligó a todas las plantas frigoríficas del país a completar, día por día, el ingreso, la salida y el stock de carne del establecimiento.

En 2026, toda esa información —que se asienta en un libro gigante y de uso obligatorio— quedará integrada automáticamente dentro del Sistema Integral de Faena (SIF/SIGICA), sin la necesidad de duplicar tareas.

Esta actualización responde a un pedido histórico del sector y trae beneficios concretos para la actividad. Por un lado, reduce de forma drástica la carga administrativa: muchas plantas necesitaban destinar personal exclusivamente a completar el libro todos los días. Por otro, elimina un costo innecesario, ya que los libros físicos eran caros y debían renovarse periódicamente.

Pero, sobre todo, permite que la información esté ordenada, sistematizada y en un solo lugar, mejorando la calidad de los datos y simplificando la gestión interna de los establecimientos.

La medida se enmarca en el proceso de modernización normativa impulsado por el Gobierno Nacional y prepara a toda la cadena para la incorporación de nuevas herramientas y sistemas que permitan seguir mejorando la competitividad del sector.

Normativas que se derogan a través de la presente medida:

●             Resoluciones de la ex Junta Nacional de Carnes (JNC) Nros. 127/73, 455/73, 936/81 y 152/83.

●             Resolución N° 400/01 de la ex Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación.

●             Disposición N° 1988/05 y Resoluciones Nros. 4/08 y 43/08 de la ex ONCCA.

●             Resolución N° 586/15 del entonces Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin