CFK

Mujeres misioneras pidieron que se rompa la proscripción para que Cristina Kirchner se presente en las próximas elecciones

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En el marco del Mes de la Mujer, se realizó un encuentro en Eldorado en el que participaron vecinas, candidatas, referentas políticas y sociales del Frente la Fuerza de Todos, junto a la diputada Nacional, Cristina Brítez.

Durante el encuentro, las candidatas del frente pasaron una por una a dar cuenta de su opción y convencimiento a la hora de representar los intereses, fundamentalmente de las mujeres, en las diversas comunas en las que son parte. En todo momento expresaron su deseo de que la actual vicepresidenta participe de las próximas elecciones como candidata a presidenta al grito de “Queremos a Cristina”.

“CFK es la líder y conductora de todo el grupo, que vitoreo su nombre y reclamó el cese de la persecución política a la que es sometida por su condición de mujer y dirigente con mayor peso político en el país”, confiaron desde el espacio.

Cada una de ellas recordó su situación durante el gobierno de Cristina Kirchner, donde afirmaron un crecimiento personal, una fortaleza en el entramado social y la conquista de derechos que hizo, sobre todo de las mujeres, gravitante en la toma de decisiones y a la paridad de género.

“Fue un encuentro de quienes militan la reivindicación de la figura de Cristina Kirchner como líder de un cambio que achicó la brecha entre ricos y pobres, apuntaló la educación, y mejoró sustancialmente la calidad de vida de los argentinos y argentinas y ,sobre todo, su calidad de mujer en una sociedad que, aunque muestra señales de cambio, aún guarda resabios de machismo y paternalismo desmesurados”, manifestaron.

El encuentro se llevó adelante justo después del Día de la Mujer Trabajadora, y a horas de conocerse la sentencia de seis años de prisión para CFK e inhabilitación para ejercer cargos públicos de por vida.

“Proscripción” gritaron al unísono entendiendo que esa barrera se sortea en las calles militando codo a codo con “cada mujer que cumple un papel vital en la construcción de una sociedad más equitativa sin persecución y sin miedo” dijeron.

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El discurso completo de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner 

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La Vicepresidenta Cristina Fernández participó como invitada de un plenario de delegados de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). “Después de algunas cosas no hay mejor lugar que estar junto a los trabajadores y trabajadoras”, indicó.

La vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner aseguró que va “a hacer lo que tenga que hacer” para lograr que el pueblo pueda “organizarse en un proyecto de país” que “vuelva a recuperar la ilusión, la fuerza y la alegría”, planteó la necesidad de establecer un “nuevo acuerdo democrático” que destierre la “violencia” como forma de “hacer política” y convocó a construir un “consenso económico” que involucre a las dirigencias políticas, sindicales y empresariales y que permita llevar adelante un “modelo de país”.

Discurso completo en el plenario de la UOM

Muchas gracias, los de la corneta por favor. Gracias, compañeros, compañeras, gracias Abel.

La verdad que quería estar acá porque, después de algunas cosas, no hay mejor lugar que estar junto a los trabajadores y trabajadoras. Representar, una palabra que utilizó Abel y organización. Y también quiero decirles algo, por qué quería hoy estar aquí junto a los trabajadores, junto a las trabajadoras, junto a Abel. Este compañero, este compañero Abel Furlán en el año 2016 era diputado nacional junto a, lo veo acá a Axel, al Cuervo, a Máximo y a tantas otros compañeros y compañeras que bancaron las ideas y las convicciones por sobre todas las cosas. Este representante gremial votó en contra del endeudamiento con los Fondos Buitres haciendo honor a esa representación y haciendo honor, también, a su organización.

Bueno, yo estoy acá, es mi primera salida. Hoy se cumplen exactamente dos meses y tres días de eso que todos y todas vieron por la televisión. Saben que yo también lo vi por la televisión, ¿no? Yo no me di cuenta, no me di cuenta del arma que empuñaron y que pretendía, en los hechos, volarme la cabeza. No lo vi. Dicen los psiquiatras y los psicólogos que mucho mejor, porque dicen que el trauma que le queda a la gente que ha vivido episodios donde le martillan la cabeza es algo que no puede olvidarse y que lo acompaña por el resto de su vida. Yo, por suerte, no lo vi pero, créanme que en estos dos meses y tres días lo que no podía sacarme de la cabeza, ni aún hoy, es qué hubiera pasado si hubiera gatillado. Esa imagen para mis hijos y mis nietos. Bueno, yo pienso, como todos, cuando nos pasa algo lo que primero pensamos es en nuestros hijos, en nuestros seres queridos. Pero la verdad que después de eso que pasó y estos meses de reflexión y de información, también, creo que algunas cosas positivas de un hecho tan horrible, tan espantoso, podemos obtener.

Decía mi abuela que no hay mal que por bien no venga y siempre de algo malo se saca lo bueno y la primera conclusión buena que saqué de todo esto que pasó fue que esos presuntos indignados e indignadas que agredían, que insultaban, que esperaban, que tiraban teas encendidas a la Casa Rosada, etc… no eran indignados, era gente pagada. Gente pagada por empresarios que se identificaron con el anterior gobierno, con el macrismo, alguno de ellos funcionario que endeudó a la República Argentina.

Bueno, la segunda cosa, esto no quiere decir que no haya gente enojada por las cosas que pasan. ¡Ojo! que vamos a hablar después de la economía. Pero, lo cierto es que esos indignados que eran reproducidos por la televisión y por algunos programas como «qué indignada que está la gente con los K, con la clase política, con los políticos», porque en definitiva hablaban de gente que, bueno, no estaban enojados con la política, recibían millones de pesos para hacer eso. A uno de ellos se le encontró 50 mil dólares en el allanamiento, así que córtenla con lo de los indignados rentados, que no va más esta mentira en la República Argentina.


La segunda cosa positiva, por así decirlo, es que en definitiva esa fuerza política que dice que va a darle seguridad a los argentinos, descubrimos que durante su gestión en seguridad pusieron a conducir la Escuela de Inteligencia y la Dirección Nacional de Inteligencia para la Política Criminal a una Miss Argentina. ¡Mirá vos! Yo la verdad que cuando la vi pensé que debía ser como en las películas de James Bond que el espía siempre es la más linda, bueno, pero no es así. Así estamos en la República Argentina y una Justicia que ya estoy resignada, no va a investigar nada porque me quieren de acusada, pero no de víctima. Les sirvo de acusada, pero no de víctima a ese Partido Judicial. Así que son conclusiones que uno va sacando de estos dos meses de reflexión. Pero yo quiero detenerme en lo importante, en lo importante que es lo que señalaba Abel y lo veo acá a Antonio, Antonio Caló, gracias por estar acá. No muchachos, tenemos que estar todos juntos. Esperen que quiero contarles algo. Déjenme decirles algo, él recordaba cómo estábamos en el 2015. En el 2015 la Confederación General del Trabajo y todos los dirigentes gremiales peleaban porque los trabajadores no paguen impuesto a las ganancias, este era el gran leitmotiv de aquel año 2015. Tiene que ver con algo que dijo «mantenerse informados». Yo se los dije en reiteradas oportunidades que no venían por mí, que venían por los derechos de los trabajadores y recuerdo en ese 2015 el salario de los trabajadores en la República Argentina era el salario más alto en dólares, lo recordaba recién Abel, el de los meta, el de los metalúrgicos era 2400 dólares por mes, este era el problema que tenían los trabajadores. Y les dije: alguien les dijo que no iban a pagar más el impuesto a las ganancias ¿saben por cuántos votos perdimos las elecciones del 2015? Por 670 mil votos, ¿saben cuántos trabajadores pagaban ganancias en ese momento? 1 millón 100 aproximadamente. Después, por supuesto, siguieron pagando ganancias y hoy estamos cómo estamos.

Y quiero referirme a eso porque, yo acá me vine con algunas anotaciones porque no me quería olvidar de cómo estábamos en el 2015 los argentinos. En salarios, en jubilaciones, en la participación de los trabajadores. Vos recién me preguntabas a dónde está la guita de los 2400 dólares que ganábamos en el 2015. Ahora miren, si pueden poner Productividad y salario en el sector privado.

Fíjense, la línea azul oscura es productividad y el salario es la celeste clarita. Fíjense el gap, hay 17 puntos entre productividad y salario. Y quiero detenerme en esto, porque la doctrina liberal de la economía, de la cual tenemos muchos adeptos en los medios de comunicación, les dice hoy a los trabajadores que el salario es igual a la productividad. Miren, no es así hoy en la República Argentina, esa diferencia es la renta extraordinaria que está tomando el capital hoy en la República Argentina.


Y quiero también referirme un poquito, poneme el segundo, esto para hablar del salario y hablar con números, porque cuando uno habla de economía tiene que hablar con números, no con eslóganes ni con consignas, con números.

Fíjense los picos de salario como cayó en el más bajo de todos es el del año 1977, plena dictadura, cae verticalmente y recién volvemos a recuperar la participación por encima del 50 % del salario en el producto de la República Argentina durante mi segundo gobierno. Fíjense qué curioso, ¿no? Siempre escuchamos que la gente, que los comunicadores, no la gente, los comunicadores dicen «no, el primer gobierno de Néstor fue muy bueno», «el primero de Cristina también, pero el segundo». En el segundo, en el período del año 2011 al 2015 trabajadores y trabajadoras argentinas, ustedes participaban en el Producto Bruto con el salario más del 50 %. Por eso, por eso dicen que los gobiernos anteriores fueron mejores, ¿y esto qué significa que el gobierno de Néstor o el primero mío? No, no. Significa que veníamos de una caída monumental después del colapso de la Convertibilidad. Es increíble, hoy escuchamos en la televisión que alguien que presentan como lo nuevo en la política dice que el mejor gobierno que tuvo la República Argentina es el de la Convertibilidad de la década de los 90 y que el mejor ministro fue el de la convertibilidad. Pero, la verdad, cuando uno comienza a mirar los números y comienza a ver lo que se dice, realmente tenemos un problema de desinformación muy, pero muy grande. Yo creo que hoy el tema de precios, salarios y también inversión y gastos del Estado deben ser abordados desde los números concretos, no desde los eslóganes. Y miren, esto que decimos de la recuperación del salario tiene que ver directamente con que vuelva a pagarse el salario de acuerdo a la productividad también y es algo que tienen que luchar los sindicatos con organización. Por eso, estamos diciendo que también es necesario una suma fija que vuelva a darle capacidad al salario de los trabajadores y que esto no va en detrimento de las paritarias. ¡Por favor! ¿Cómo vamos a ir en detrimento de las paritarias justamente nosotros que fuimos, como lo señaló Abel, los que volvimos a introducir la cuestión paritaria en la cuestión económica?

Entonces digo, y creo que es bueno que todos tengamos en claro, el tema de los precios también, cuando nos dicen desde los medios de comunicación que el Estado no tiene que intervenir en los precios porque los mercados son los que deben resolver el problema de los… No, no, miren. Si los mercados fueran transparentes, si los mercados estuvieran muy atomizados y, por lo tanto, no hubiera grupos concentrados, si además todos contaran con la información, entonces podría ser. Pero estamos ante mercados absolutamente concentrados, con cadenas de valor que hacen valer su poder en la distribución del ingreso y en esto es el Gobierno el que tiene que terciar en la redistribución del ingreso, como lo hacíamos durante nuestros gobiernos. No quiere decir, yo quiero ser absolutamente sincera, porque como dijo Abel, nunca miento, no miento. Podré tener muchos defectos, pero no el de mentirosa. El ministro de Economía está haciendo también un gran esfuerzo administrando las consecuencias de lo que pasó.

Miren, creo que ustedes como el resto de los argentinos ha escuchado mis críticas con respecto de determinadas cuestiones, de funcionarios, etc… Pero también quiero ser totalmente sincera, aquí, frente a mis compañeros y compañeras trabajadoras, porque muchas veces leo por ahí en algunos editorialistas que «bueno, el experimento del Frente De Todos, de la fórmula que creó ella, que decidió en un tuit o acá, no dio resultado». Miren, las decisiones políticas hay que juzgarlas y evaluarlas en el momento en el que estas fueron tomadas.


Y yo quiero hablarles con absoluta sinceridad, en el año 2019 cuando el macrismo había endeudado al país de una manera demencial, cuando había vuelto el Fondo Monetario Internacional, aquel Fondo Monetario que Néstor había finalmente dicho que se fuera y le había pagado. En ese momento ¿cuál era el panorama global? Uno tiene que aprender porque, como dice Abel, no hay solución gremial sin solución política. Déjenme contarles a todos ustedes cómo se toma una decisión política. En aquel momento yo tenía la responsabilidad, como la fuerza más representativa después de las elecciones de 2017, de tomar una decisión y garantizar que el peronismo ganara las elecciones. Pero por sobre todas las cosas que las políticas de endeudamiento, de traída del Fondo, de tarifazos, de persecución judicial no solamente a los dirigentes políticos, a dirigentes gremiales que inclusive los habían apoyado, y que los querían meter presos. Querían meter presos a los empresarios para quedarse con sus empresas, esto lo estamos conociendo todo ahora pero, en ese momento había que tomar decisiones y el escenario internacional era un escenario complejo. En la elección de… permítanme compañeros, compañeras… En la elección de Estados Unidos, prácticamente Trump iba a ser reelecto y había puesto 45.000 millones de dólares con el Fondo Monetario para sostener al gobierno de Macri. En lo regional, esto no lo digo yo, lo dicen los propios funcionarios de Estados Unidos. En lo regional, el compañero Lula, el que hoy es Presidente, el que hoy es Presidente de Brasil, estaba preso. En Ecuador, Rafael Correa que había sido Presidente, estaba exiliado. El vicepresidente preso por quién había traicionado los principios de revolución ciudadana.

¿Y aquí en nuestro país cuál era la situación? Una dirigente, en este caso esta ciudadana, que tenía que tomar una responsabilidad y que era la de que esas políticas no fueran ratificadas. Y que no estaba muy acompañada que digamos, vamos a hablar a calzón quitado y que nadie se sienta ofendido y nadie sienta que lo que digo es un reproche. Por favor, no es ningún reproche. Es simplemente una descripción. Acá, en el orden nacional, muchos decían que bueno… el ciclo de Cristina está terminado. Muchos con cargos importantes. Algunos movimientos sociales, tal vez los más  importantes, no veían tan mal las ayudas que recibían. Los dirigentes de la Confederación General del Trabajo no parecían tan decididos a enfrentar esas políticas. Entonces tuve que tomar una decisión que garantizara… ¿y saben qué? No me arrepiento porque, realmente, pudimos lograr el objetivo que no era votar en contra de alguien sino votar en contra de determinadas políticas. Nosotros no votamos en contra de nombres, ni a favor ni en contra. Votamos en contra de políticas no de personas.

Y la verdad que es necesario y creo que, como lo dijo Abel, la necesidad de representar y organizar no solamente lo que ha sido el peronismo sino lo que ha sido el gran movimiento nacional que agrupa, no solamente a peronistas, sino a todos aquellos que creen que es posible la construcción de una sociedad más justa y más equitativa. Y poder discutir, en serio, se habla de lo que gasta el Estado. No me gusta hablar de lo que gasta el Estado, me gusta hablar de inversión. ¿Y saben qué? Cuando veo que en el presupuesto nacional, como lo señaló el propio Ministro de Economía cuando habló de los planeros vip… Tenemos cinco puntos del PBI destinados a sostener políticas para el capital. Decimos: bueno, por favor, no es que estamos gastando mucho sino que en todo caso habrá que rediscutir cada punto del PBI en el presupuesto para ser más equitativos. Lo mismo pasa… hace pocos días el titular de la AFIP también dijo algo que es muy importante y que yo centro en el tema, uno de los temas centrales de la República Argentina: la inequidad tributaria y la laxitud fiscal. Miren: hoy hay 891.000 trabajadores y trabajadoras que pagan impuesto a las ganancias. Y aproximadamente 640.000 trabajadores autónomos. En total: millón y medio de personas físicas que pagan impuesto a las ganancias, Abel. Esas personas representan el 30 por ciento del total de ganancias y las 226.000 sociedades comerciales representan el 52 por ciento. O sea: los que se llevan la productividad, los que ponen los precios en los supermercados, en las fábricas, pagan mucho menos de ganancias que cualquier trabajador de los que están sentados hoy aquí.

Esto… ¿Y por qué? Por una razón muy sencilla: a un trabajador que supera el tope de ganancias le aplican la alícuota del 35 por ciento, no tiene posibilidad de dibujar el salario como se dibujan los balances de las grandes empresas que terminan pagando un cinco o un seis por ciento del impuesto a las ganancias y no el 35 por ciento.

Esto es en definitiva cuando hablamos… pero para discutir de estas cosas es necesario que cuando hablamos de economía discutamos con números. Y por eso creemos que en el tema de los precios, que también nosotros tuvimos una gran discusión allá por el año 2014 cuando por ley decidimos crear el observatorio. Hay una ley en la República Argentina que es el Observatorio de Precios en el cual hay que discutir, entre los distintos sectores y eslabones de las distintas cadenas, el precio de las cosas. Porque hoy se ha caído esa teoría de que cuando aumentan los salarios aumenta la inflación. Ustedes vieron la diferencia que hay entre productividad y salario hoy. Es mentira. Nunca ha habido una participación tan baja de los trabajadores en el Producto Bruto Interno como la que estamos teniendo hoy, absolutamente regresiva. Esto no empezó con el gobierno del 19, vamos a decirlo claramente. Ni tampoco la inflación como lo señalaba Abel. Esto empezó con un gobierno que decidió endeudar una vez más a la Argentina y hoy tenemos que destinar dólares al pago de la deuda externa y aceptar los condicionamientos del Fondo Monetario Internacional a las políticas internas. Estas son las cuestiones.

Entonces creo que es necesario que los trabajadores vuelvan a participar  en la política pero, no solamente desde el aspecto de reclamo sindical sino de modelo de organización política del país porque es lo que eso trajo el peronismo a la República Argentina. Y lo que nunca  nos van a perdonar además a los peronistas: que hayamos incorporado a los trabajadores y las trabajadoras a la discusión del modelo y proyecto de país. Esa es la verdad.
Creo que es necesario también y me permito desde la experiencia personal también de hablar también de un nuevo acuerdo democrático en la República Argentina. Miren: yo no sé si ustedes vieron la película ésta “Argentina 1985”. Alguien me contaba el otro día que cuando su hijo de 17 años, esto me lo contaba una importante dirigente política de una familia muy politizada también de que su hija adolescente de 17 años se había ido a ver la película. Y le pregunta: “¿Pero mamá era tal como cuenta la película el tema de la dictadura?”. Y yo conversando con ella le decía: ¿Te das cuenta que si tu hija está desinformada en esto lo que puede ser el resto de la sociedad? Vivimos en una sociedad donde, aparentemente, todo el mundo se informa a través del celular y en realidad nadie está informado de las cosas que realmente pasan y de las cosas realmente importantes.

Creo que en este sentido un acuerdo democrático en el cual la violencia, fundamentalmente una forma de hacer política que se ha constituido en el agravio, en el insulto, en desear la supresión del otro, sea eliminado. Esto fue la Argentina del año 83 de la cual vamos a cumplir, el año que viene, 40 años de democracia. Es necesario volver a reconstruir el acuerdo democrático donde las diferencias no pueden ser solucionadas a través de la violencia.
Y también la necesidad de un consenso económico en el que podamos discutir en la mesa, no sólo los partidos políticos, sino también los sindicatos, las centrales empresarias, el modelo de país y cómo vamos a hacer para salir de lo que yo vengo diciendo hace mucho tiempo y que es la economía bimonetaria. Es imprescindible, compañeros, compañeras, si no resolvemos el problema, que ya no solamente es de la restricción externa sino de una sociedad que ha decidido que una parte de su vida tiene que pasar por el dólar. Y no me vengan con esas teorías que van a hacer circular dos monedas… eso lo dicen solamente como un slogan así como decían “no van a pagar los trabajadores ganancias”, “vamos a resolver la inflación en dos minutos”. Es un problema grave y estructural de la economía que debe ser abordado con seriedad y ustedes, los dirigentes sindicales, tienen un papel clave en esto: el tema del dólar, las devaluaciones, los procesos inflacionarios que están directamente vinculados tienen que ser puestos en la mesa de discusión y negociación. No basta con llegar únicamente para discutir el salario porque pasa lo que decís vos: cuando sobrevienen las crisis ningún aumento, ninguna paritaria resuelve todo. Pero cuando estamos en esta situación, en un mercado que sigue presionando con el alza de precios porque tiene en la cabeza que tiene que haber una devaluación porque están colocados en dólares, termina siempre en grandes crisis en la República Argentina.

Por eso yo quiero rescatar el esfuerzo que se está haciendo pero que es necesario que en esta discusión no solamente se dé a nivel de despachos oficiales sino que directamente los dirigentes sindicales se involucren directamente en ese modelo de país porque los patos de la boda van a volver ser los trabajadores y las trabajadoras.

Venimos acá con el testimonio, no vengo a hablar en nombre de lo que vamos a hacer o de lo que pienso. Vengo en nombre de lo que hicimos. Porque yo quiero que ustedes piensen y le digan a sus compañeros y sus compañeras qué dirigentes políticos hoy en la Argentina, qué dirigentes políticos hoy en la Argentina. Todos han tenido actuación política en gobiernos de la primera Alianza, del gobierno de Macri y a la otra novedad de la política la tenemos levantando al gobierno de los 90 y del ministro de la convertibilidad. Todo está sobre la mesa. Venimos a hablar en nombre de doce años y medio de gobierno. No estuvimos un mes ni cinco días. Doce años y medio de gobierno que sacaron al país de la crisis más importante, de la crisis más importante que fue… Es posible que un adolescente de 20 años no se acuerde porque no había nacido en 2001. Y además, si tiene 20 años, en el 2015 seguramente estaba terminando la primaria y empezando la secundaria. Pero es necesario que recuperemos la capacidad de discutir sin agravios, sin violencia y con números. Hubo una etapa en la que pudimos comenzar a desendeudar a la Argentina, recuperar la industria nacional, recuperar las fuentes de trabajo, recuperar el salario, recuperar los sueños, el ahorro. No sé cuántos compañeros ya eran trabajadores allá por el 2015, Abel y otros muchos más pero, seguramente que hay compañeros nuevos. Pero hubo una Argentina donde los trabajadores podían ahorrar y no fue hace 40 ni 50 años. Fue hace muy poco tiempo, podían ahorrar, podían soñar. En donde el estudiar era nuevamente un factor de progreso. Tenemos que volver a reconstruir los sueños que nos arrebataron a través de promesas que nunca se cumplieron. Que nunca se cumplieron.

Yo quiero decirles a todas y a todos que soy una militante desde muy joven. Desde los momentos más difíciles que tuvo el país. Allá por los años 74, 75 y 76 donde también los trabajadores habían recuperado y habían recuperado más del 50 por ciento de su participación en el producto bruto interno. En realidad el golpe de estado del 24 de marzo del 76 tuvo más que ver con el proceso de recuperación de los trabajadores en el protagonismo nacional que con otras cosas. Y esa participación la volvimos a recuperar en nuestros 12 años donde, como dijo el Banco Mundial, en el año 2012 duplicamos la clase media en la República Argentina. Es posible hacerlo porque ya lo hemos hecho. Es cierto, es cierto, es cierto que estamos… Es cierto, es cierto que estamos en un mundo nuevo, un mundo peor que el que teníamos allá aunque nos tocó la crisis del 2008 también cuando se cayó Lehman Brothers que te la voglio dire lo que fue el año 2008 y 2009.

Pero yo estoy acá  en este congreso de la UOM junto a muchos trabajadores de SIAT que están seguramente haciendo los caños del gasoducto Néstor Kirchner que vaya a Vaca Muerta. Ahí tenemos una gran oportunidad como país. Esa Vaca Muerta que recuperamos en el 2012 ¿no? porque si no la hubiéramos recuperado en el 2012 sería una vaca viva y la tendrían otros, no precisamente los argentinos. Y ahí, en aquella ley que mandamos al Congreso, de recuperación de la soberanía hidrocarburífera recuperamos… Hoy todos, no hay dirigente político que no te hable de Vaca Muerta. Yo quisiera pasar lista a ver cuántos fueron los que votaron en el parlamento argentino cuando hubo que recuperar la soberanía y recuperar YPF. Debo reconocer, creo que muchos radicales acompañaron pero, del otro partido político votaron todos en contra. Y Vaca Muerta va a ser una posibilidad cierta para los argentinos pero, no acostumbremos a creer que algo nos va a salvar. Hay una costumbre, un tanto, de los argentinos que algo  nos va a salvar definitivamente. Lo único que nos va a salvar es nuestro esfuerzo, nuestro trabajo y nuestra organización como pueblo. Si no nada va a servir ni nada nos va a salvar.

Porque cuando una sociedad solamente apuesta a un commodity y no, como decía Abel, a la industria generadora de puestos de trabajo, a la innovación tecnológica y demás, puede que hoy que tiene un precio maravilloso, dentro de cuatro, cinco años, por circunstancias geopolíticas no lo tenga.

Miren, el precio del petróleo llegó a estar en el año 98 a nueve dólares el precio del barril. Por eso digo: tenemos muchas oportunidades pero esas oportunidades requieren organización, inteligencia y comprensión de las cosas. Y saber, porque nos pasó, nos pasó allá en el 2015, que bajo el canto de las sirenas de las promesas que no se cumplieron, finalmente tuvimos durante cuatro años un retroceso monumental del cual aún no nos hemos podido recuperar. Más allá de lo que ustedes saben, porque lo he dicho en muchas oportunidades, lo que yo cuestiono muchas veces en materia de gestión. No voy a seguir porque ya lo he dicho muchas veces.
Yo quiero finalmente agradecerles a todos y a todas. Los compañeros, las compañeras, los argentinos y las argentinas que en momentos muy difíciles se acercaron y se siguen acercando con el cariño y el afecto que nos dispensamos mutuamente. Muchas gracias. Muchas gracias realmente. Muchas gracias realmente, de corazón. Saben que yo voy a hacer, como siempre, voy a hacer lo que tenga que hacer para lograr que nuestro pueblo, nuestra sociedad, pueda organizarse en un proyecto de país que vuelva a recuperar la ilusión, la fuerza y la alegría de nuestra gente. Éramos un pueblo alegre. Los recuerdo aquel nueve de diciembre del 2015 en la Plaza de Mayo y éramos alegres. Volvamos a recuperar esa alegría que tuvimos alguna vez. La alegría de que el sueldo alcanzaba. La alegría de ir al trabajo. La alegría de saber que había futuro. Esa alegría nos la merecemos los argentinos y las argentinas. Muchísimas gracias. Los quiero mucho a todos y a todas.

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La delgada línea

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La sediciosa protesta policial de Buenos Aires que cruzó todos los límites hasta acorralar la Quinta de Olivos con el Presidente dentro trajo a la memoria momentos negros de la historia reciente. Hombres armados por el Estado con demandas extorsivas que pusieron en vilo a todo el país con la condescendencia y aceptación cómplice de quienes se paran de un lado de la grieta. Pero con esto no se juega. Ni se hace política. La estabilidad democrática es una conquista que costó demasiado en la Argentina como para ser sometida a las miserias políticas.

Foto Nacho Yuchark www.lavaca.org
Foto gentileza Nacho Yuchark.

La fusión atípica de bombos y armas, sin embargo, corrió el manto piadoso que cubre a la idea abstracta de un país federal. Alberto Fernández para cuidar el bastión principal del peronismo y a su gobernador, el joven Axel Kicillof, hizo lo que tantos otros presidentes hicieron antes: darle más dinero. Esta vez se lo sacó a Horacio Rodríguez Larreta, el referente de Cambiemos que dirige el distrito más rico del país. Pero en realidad, se lo sacó un poco a todos. Es la plata “federal” que se reparte cuantiosa apenas en el centro del país ante la mirada atónita de los demás gobernadores. 

Carlos Menem premió a Eduardo Duhalde con el Fondo del Conurbano, Mauricio Macri le duplicó -por decreto- la coparticipación al propio Rodríguez Larreta y después, Pacto Fiscal mediante, le cedió a María Eugenia Vidal 40 mil millones de pesos, mientras que en 2019 esa cifra se incrementó hasta llegar a los 65 mil millones. Cien mil millones en dos años. La pregunta es ¿qué hizo la gobernadora con esos recursos? Al mismo tiempo, Buenos Aires incrementó exponencialmente su deuda pública. Los agentes policiales cobraban un salario inicial de 30 mil pesos y ahora recibirán 44 mil, casi lo mismo que un uniformado misionero que recién se inicia.

La explosiva demanda de incrementos salariales también obedece a un constante deterioro del poder adquisitivo en los últimos cuatro años. Los salarios siempre corrieron detrás de la inflación, especialmente en el último año de la gestión Macri, con una suba de precios récord, que no se registraba desde 1991.Los gobernadores no aplaudieron el recorte a Larreta, pero respaldaron al Presidente, aunque con una sutileza: destacaron la necesidad de “reabrir el diálogo” sobre la distribución de recursos para “evitar cualquier tipo de favoritismo”, para “empezar a corregir los desequilibrios de un país concentrado”.

El propio Larreta, aunque irá a la Corte, sabe que no tiene mucho por patalear. Lo que fue dado por decreto, por decreto fue quitado. El alcalde no está dispuesto a romper lanzas. “Toda mi vida elegí el camino del diálogo y más en este contexto: por encima de cualquier discrepancia política, estuve desde el primer día junto al Presidente y al Gobernador de la Provincia trabajando y coordinando acciones para cuidar la vida de los argentinos”, se desmarcó de los más radicalizados de Cambiemos. Sabe además que posiblemente sea el momento para ocupar él el rol central de la oposición. El Presidente lo puso en ese sitial al victimizarlo. 

Misiones no recibió la misma atención que Buenos Aires cuando negoció con los policías locales ni asistencia extra para discutir con los docentes que cortaron rutas esta semana. En esencia el conflicto es el mismo que enfrentó Axel, pero la vara es distinta por más que el Presidente repita que quiere ser el “más federal” de los porteños.

Misiones hace años viene reclamando del país central una corrección del coeficiente de coparticipación y una compensación por los años perdidos y hasta le puso monto: 126 mil millones de pesos. 

Cambiemos prometía el artículo 10 de la ley Pymes, aunque nunca se sabrá si el Presidente llegó a saber de qué se trataba. Ahora se negocia finalmente la reglamentación de ese artículo y declarar a Misiones como zona libre de impuestos para atraer inversiones y generar hasta 1.100 millones de dólares vía exportaciones, el triple de lo vendido al exterior en 2019. Pero, a pesar de que Fernández firmó un compromiso de campaña, cuando vino a Misiones se desentendió: “Todas las provincias piden lo mismo”. Y no. Los argumentos no son los mismos y las condiciones geopolíticas tampoco. 

En lo que va del año, Buenos Aires se quedó con la mejor porción de coparticipación -que es más baja que la inflación- con el 25,9% del total nacional distribuido a los distritos. La provincia de Misiones en el período enero – agosto 2020 recibió un total de $42.038,2 millones por transferencias automáticas (coparticipación, leyes especiales y compensación por Consenso Fiscal), mientras que por Transferencias No Automáticas (ATN, programas de Ministerios de Salud, Educación y Desarrollo Social, entre otros) recibió otros $4.288 millones.

En el primer caso (transferencias automáticas), tuvo un incremento interanual del 29,1%, muy por debajo de la inflación a partir de las bruscas caídas de la recaudación producto de la pandemia y su consecuente cuarentena. 

Observando la participación en el total nacional de recursos transferidos a las provincias, el Chaco equivale al 4,3% del total nacional, primera en el NEA; Corrientes participa del 3,2%, Formosa el 3,1% y Misiones el 3%. 

Misiones es la más perjudicada en el reparto nacional, al no haber correlación entre cantidad de habitantes, la participación en el PBI y lo que efectivamente recibe. El principal punto de discusión es lo atrasada que quedó la coparticipación: para ponerlo en números, en el acumulado enero–agosto 2020, Misiones recibió 20.000 millones menos que Chaco, pero tiene más habitantes.

La Provincia, de todos modos, se las arregla con lo propio para resolver las demandas en un contexto inusual como la pandemia. Atendió primero la situación policial y después cerró sendos acuerdos con docentes y trabajadores de la salud. Los principales gremios celebraron los resultados de las paritarias: en el caso de la salud, cinco mil pesos al básico. En el caso de los docentes, se acordó un salario inicial por cargo de 27.500 pesos y el básico aumentó casi 60 por ciento entre febrero y septiembre -pasó de 5.805,77 en febrero a 9,277,77 pesos-. Ningún otro gremio, menos en el sector privado, tuvo un incremento semejante. 

Sin embargo, hay un sector históricamente opositor en el espacio sindical. En el caso de la salud, ATE y CTA aceptaron la propuesta del Gobierno. En Educación, los gremios reconocidos sellaron el acuerdo. Pero a la calle salen los inorgánicos. El viernes, día del Maestro, hubo varios cortes de ruta en la provincia y un llamado al diálogo de parte del Gobierno que se encontró con la intransigencia sindical fuera de tiempo. Con sueldos al día desde hace más de quince años y aumentos en medio de una pandemia que los tiene fuera del aula, no hubo caso de acercar posiciones para levantar la medida de fuerza y disolver las concentraciones, que además ponen en riesgo la salud de los manifestantes y la de todos los misioneros. 

Según trascendió, en la mesa de negociaciones hubo ofertas para mover el salario de bolsillo de los docentes, pero extrañamente los sindicalistas se plantaron en el número mágico de un básico de 12.800 pesos. Después aceptaron bajarlo a 10.500 para finalmente retirarse de la mesa ante la explicación oficial: no se puede poner en riesgo el equilibrio de las finanzas para cumplir con un solo sector, cuando hay muchas actividades que están a media máquina y miles de personas vieron menguar sus ingresos por el coronavirus. Comprometer recursos en plena incertidumbre no es práctica del Gobierno. “Lo que prometemos, cumplimos”, sentenció uno de los negociadores oficiales. Pero ¿cómo prometer algo si no se sabe cuándo se recuperará la economía? ¿Cómo prometer algo si no se sabe qué pasará con la recaudación? 

Los sindicalistas disidentes perdieron una oportunidad de llevar más dinero inmediato al bolsillo. Se quedaron con el viejo manual de las negociaciones sindicales cuando el tiempo es otro. Hoy la urgencia es el bolsillo y jubilarse es posible con numerosas opciones que puso el propio Estado para salvar el problema futuro, como la Ventana Previsional, que permite el retiro con un monto más cercano al salario activo. 

¿Por qué tanto énfasis en el básico más que en el salario de bolsillo? Más allá de la lógica opositora, también se explica en que varios de los caciques descontentos tienen sueldos altos. El básico que piden los elevaría a casi cien mil, con aumentos de entre 15 y 20 mil pesos. Otros están con licencias eternas y acarician los 80 mil pesos. ¿Es mucho? ¿Es poco? Dependerá de la lupa, pero es mucho más de lo que pelean por sus representados.

No advierte el ala dura sindical que el colectivo social mira con cansancio sus desmanes. No es casual que las principales cámaras de la provincia y el país llamaran a un acercamiento para evitar poner en riesgo el estatus sanitario de Misiones que “se vería tirado a la basura en caso de tener que retroceder por contagios evitables”.

“El sector privado una vez más se vería en clara desventaja frente al empleo público, que de cualquier manera seguirá percibiendo sus haberes, en caso de tener que retroceder las actividades de todos los sectores productivos de la provincia”, señaló en un documento la Confederación Económica de Misiones. “Otra caída en la producción y el comercio sería un golpe letal a la economía misionera”, advierte la entidad.

Muchas empresas están a duras penas cubriendo costos y tratando de no despedir por las pocas ventas en plena cuarentena. Muchos empleados rezan por no perder su fuente laboral, lejos de los beneficios de la estabilidad estatal. Miles más perdieron su trabajo. Lejos de la mesura, con un mensaje bélico, los sindicalistas disidentes prometieron “golpear con más fuerza convencidos de no desistir hasta alzarnos con una victoria”.

La batalla de Misiones es otra. Cuidar la economía y la salud son las prioridades en una lucha desigual contra un enemigo invisible. La foto indica que los esfuerzos están valiendo la pena. Misiones es la provincia con menos contagios de coronavirus en la Argentina -solo quedan dos con menos de cien casos- gracias a un enorme esfuerzo para abrir la economía en forma paulatina y con los protocolos de salud adaptados a la nueva normalidad. Desde agosto a este fin de semana hubo varias provincias con crecimientos de casos de superiores al cien por ciento. En diez días San Luis y Tucumán el total de casos acumulados de coronavirus se incrementó un 142% respecto de agosto, mientras que en Santa Fe el aumento fue de 99% y en Mendoza de 81%, según un análisis realizado por la docente e investigadora Soledad Retamar en base a los datos oficiales. En Misiones se pasó de 54 a 65. El esfuerzo es siempre doble. No es sólo evitar contagios de la Argentina, sino que se cuele algún contacto desde Brasil: en los tres estados fronterizos hay 500 mil contagios y más de diez mil muertos. 

Pero es apenas una foto. Nada garantiza que no crezcan los contagios y por eso, con sensatez, es poco probable que vuelvan las clases presenciales en lo que resta del año. Asimismo, se hará lo posible por extender el cierre de las fronteras hasta después de las fiestas de diciembre.

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Alberto Fernández, en el Día de la Lealtad con Cristina Kirchner: “Estamos volviendo, necesitamos que la Argentina deje de caerse”

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El candidato presidencial del Frente de Todos, Alberto Fernández, y su compañera de fórmula para las elecciones generales, Cristina Kirchner encabezaron esta tarde en La Pampa el acto central por el Día de la Lealtad peronista.

El primer orador fue el gobernador Carlos Verna, luego comenzó a hablar la senadora Cristina Fernández y el cierre estuvo a cargo de Alberto Fernández.

“Miren qué poncho pampeano. Me lo regaló el gobernador. Es de una artesana pampeana que se llama Elvira. La verdad es que nunca me mandó, ni él, ni nadie a mandar los platos. Pese a que hay mucho machirulo suelto últimamente”, dijo Cristina en alusión a recientes declaraciones del presidente Mauricio Macri, apenas comenzó su discurso. “Las mujeres peronistas somos fuertes. Después de Evita, ningún machirulo con nosotras”.

“Tenemos que saber a dónde ha ido a parar la plata de endeudamiento que se ha ido en estos años, sí, claro, no sería justo sino”, agregó luego.

Y volvió a cuestionar al Gobierno: “Uno escucha decir cosas, pero no vale la pena venir a hablar de psicopateadas. Por momentos parecen actores de psicópatas, imputar a los demás las cosas que han hecho ellos”.

La candidata a vicepresidente del Frente de Todos expresó “el neoliberalismo nunca más en nuestro país” y afirmó que “es la tercera experiencia neoliberal que sufre la Argentina”.

La ex mandataria aseguró que que “son los hombres y mujeres de a pie los que sufren estas políticas de devastación” y afirmó que “de a poco pudimos ir reconstruyendo el campo popular”.

“Esta unidad que hemos logrado (en el justicialismo) no nos tiene que hacer creer que todo está ganado”, subrayó y afirmó que en la dirigencia peronista tienen “que tener la claridad de saber que es una tarea dura la que va a venir, porque han vuelto a empobrecer a los argentinos”.

El cierre del acto estuvo a cargo de Alberto Fernández, quien celebró que los distintos referentes del peronismo celebren juntos: “Estamos todos unidos porque Cristina ayudó enormemente a esta unidad, gracias Cristina”, dijo. “Estamos volviendo y necesitamos que la Argentina deje de caerse”.

“Nos dicen que tropezamos siempre con la misma piedra, pero la piedra son ellos, ellos son los que nos hacen caer. Espero que esta vez hayamos aprendido, que la política no es prepararse haciendo coaching, diciendo lo que la gente oír. La política exige no mentir a la gente y comprometerse”, añadió.

“Señor Presidente, se ha cansado de decir mentiras y va a un debate para seguir mintiendo. Decir que tomaron deuda para pagar deuda que tomamos nosotros, hay que ser un desvergonzado para decir eso. Y es necesario que lo recordemos. Así han confundido a millones de argentinos”, expresó.

“Ahora necesitamos un poco más, que demostremos con toda la fuerza del pueblo argentino lo que los argentinos deseamos”, pidió.

Se trata de la tercera vez que se muestra en un acto la fórmula más votada en las Primarias Abiertas, Sumultáneas y Obligatorias (PASO), el 11 de agosto pasado, después del cierre de campaña para las internas en Rosario.

El evento se realizó en el centro recreativo Laguna Don Tomás, de la ciudad de Santa Rosa, donde dirigentes y militantes recuerdan el día del nacimiento del peronismo como movimiento político, cuando el pueblo salió a la calle el 17 de octubre de 1945 para exigir la liberación del entonces coronel Juan Domingo Perón.

Una amplia concurrencia de militantes y público se registraba esta mañana en Santa Rosa con motivo del acto. Desde temprano, los hoteles y centros característicos de traslado de pasajeros, como el aeropuerto y la terminal de ómnibus, se vieron afectados por la afluencia de asistentes para el encuentro. “Nunca se vieron tantos periodistas”, indicaron desde el sector hotelero de la capital pampeana.

Mientras proseguían los preparativos en torno de la zona del acto, fuentes del Frente de Todos confirmaron que Fernández llegó a la ciudad cerca de las 16, para participar directamente del encuentro partidario. La ex presidenta, en tanto, arribó anoche y fue recibida por el gobernador electo, Sergio Ziliotto; el mandatario provincial saliente, Verna; el intendente electo de la capital pampeana, Luciano Di Nápoli, y la diputada electa María Luz Alonso, estos dos últimos referentes de La Cámpora. Cristina Kirchner se alojó en el hotel Mercure.

La jornada en el centro recreativo comenzó a las 14, con diferentes actividades artísticas y puestos de comida para la concurrencia.

El tránsito permanecía cortado en los alrededores del predio, por lo que el público debió ingresar a pie.

Fue la tercera vez que la fórmula presidencial del peronismo se muestre en un acto público, después del acto posterior al anuncio del binomino en la ciudad bonaerense de Merlo, y el cierre de campaña para las PASO, con los gobernadores del PJ, en Rosario.

Fernández estuvo acompañado en el escenario por los gobernadores Rosana Bertone (Tierra del Fuego), Juan Manzur (Tucumán), Gustavo Bordet (Entre Ríos), Hugo Passalacqua (Misiones), Sergio Uñac (San Juan), Gildo Insfran (Formosa), Sergio Casas (La Rioja), Mariano Arcioni (Chubut), Gerardo Zamora (Santiago del Estero) y Alberto Rodríguez Saá (San Luis); y el vicegobernador de Santa Cruz, Pablo González.
También participaron el gobernador electo de La Pampa, Sergio Ziliotto, candidato a gobernador bonaerense Axel Kicillof, los diputados Eduardo De Pedro, Cristina Álvarez Rodríguez y Daniel Scioli; y los senadores Anabel Fernández Sagasti y Carlos Caserio; los dirigentes Felipe Solá y Santiago Cafiero, y el presidente del Partido Justicialista, José Luis Gioja.

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La campaña que se inició en Misiones

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“Las elecciones primarias tuvieron la capacidad de desencadenar una crisis como la que estamos viviendo”. La primera reacción ante la abrumadora diferencia, fue haber culpado a los ganadores y sus votantes de ser responsables de la crisis y disparada del dólar del lunes negro posterior. Después insistió en que debía ser el kirchnerismo el que realice una autocrítica e improvisó un plan para recuperar votos basado en medidas de escasos tres meses de duración, como subsidios, combustible congelado y eliminación del IVA a algunos alimentos. La economía, por supuesto, no hizo más que seguir cayendo. Anunció el reperfilamiento de la deuda y un nuevo cepo a la compra de dólares. La última reacción fue la más desconcertante: Mauricio Macri dijo que en su gobierno están “convencidos de que la elección no sucedió”. Por eso, reina el optimismo en Cambiemos para conseguir forzar una segunda vuelta.

Pero en el fondo, ni en el círculo rojo creen que eso sea posible. La reunión de la Asociación Empresarial Argentina, una cumbre en otros tiempos afín a Cambiemos, esta vez mostró una dura frialdad con el Presidente. No hubo un solo aplauso durante el discurso de Macri, que intentó mostrarse competitivo de cara a octubre y recuperar, de algún modo, la iniciativa política. Los empresarios y Ceos solo celebraron, tibiamente, la llegada de Hernán Lacunza al ministerio de Economía “reperfilado”. Como te ven, te tratan, diría Mirta. 

La reprobación de los empresarios amigos se sustenta en los datos que surgen de las principales encuestas que coinciden en que la posibilidad de un ballotage es ínfima y que, por el contrario, la distancia que sacó Alberto Fernández el domingo 11 de agosto, no hará más que profundizarse. Basta husmear el clima en la calle para percibir que no hay retorno en el malhumor con las decisiones presidenciales. Las medidas que ha tomado después de la derrota tampoco hicieron carne en la sociedad y los indicadores económicos siguen mostrando retrocesos, como en la industria y la construcción. El dólar por las nubes y la fuga que no se detiene, son apenas síntomas de la improvisación. Además del dólar blue, también florecieron las operaciones financieras en las que se gana apenas moviendo la plata entre dólares, bonos y pesos. Solo 1.500.000 argentinos compran dólares. La mitad (800 mil) compran 500 dólares por mes mes. ¿Cuántos pueden comprar más de u$ 10.000 por mes? 26 mil personas (menos del 2% de los que compran dólares) Solo 47 personas compraron más de u$ 50.000 en julio, según admitió el Banco Central. De la economía real, ni hablar. 

Una encuesta de la consultora Clivajes revela que la sociedad no cree que sea el candidato opositor el responsable de la crisis económica: el 66,75% de los participantes no dudó en señalar que es el actual Gobierno el principal responsable, dejando en segundo término y muy alejado de la primera opción a la oposición con el 18,45% de las respuestas. Casi el 70 por ciento también lo responsabiliza por la calma con que se llegue al 10 de diciembre.

De hecho, Alberto Fernández elevaría su caudal de votos al 52 por ciento, relegando al 32 por ciento a Macri. 

En ese punto, coincide con otro sondeo de CB Consultora que revela una caída de 7,2 por ciento en intención de voto de Macri, quien obtendría como techo el 32 por ciento, contra 54,3 de la fórmula Fernández-Fernández. 

Como contraste, el Frente de Todos disfruta por estos días de una tranquilidad surgida de las PASO, pero también del convencimiento de que nada indica que el resultado vaya a cambiar en octubre. Alberto Fernández estuvo de gira en España y Europa y fue recibido -por medios y analistas- como el futuro presidente de Argentina. Se reunió con el presidente español y con el primer ministro de Portugal casi como un par. 

Cristina retomó la presentación de su libro Sinceramente y en Misiones dio el puntapié inicial a la campaña electoral de cara a octubre. La candidata a vicepresidenta aterrizó el viernes a las 21.05 e inmediatamente fue abrazada por los trabajadores del aeropuerto. Después fue recibida por una multitud que la esperó por varias horas en el aeropuerto. La recepción fue a tono con la alegría de los miles que esperaban afuera. 

El gobernador Hugo Passalacqua encabezó la comitiva, acompañado por la diputada nacional Cristina Britez -candidata principal del frente de Todos en Misiones-, el presidente del PJ, Rafael Pereyra Pigerl, el senador Maurice Closs y el intendente Joaquin Losada, además de autoridades provinciales y la ex senadora Sandra Giménez. 

La noche del viernes terminó para Cristina con una cena privada con Oscar Parrilli -bife de chorizo con verduras grilladas-, pero el ex funcionario siguió hasta altas horas con encuentros con los “muchachos peronistas”. 

En la casa de Ricardo Escobar se juntaron Jorge “Topo” Devoto, Tristán Bauer, Juan Manuel “Carancho” Ramírez, el ministro de Energía, Sergio Lanziani y una decena de jóvenes dirigentes de entre 40 y 50 años que abrazan la causa.

Los más cercanos aseguran que Cristina está con toda la fuerza para volver a empezar, aunque en un rol distinto. La única espina es la enfermedad de su hija.

El sábado fue generoso en reuniones. Cristina dejó claro que la relación con la Renovación está intacta y se necesitará del Gobierno misionero para lo que viene. Se reunió con el gobernador Hugo Passalacqua quien destacó: “Valoro el ameno encuentro que mantuvimos con la Cristina, donde pudimos coincidir sobre temas urgentes del país: Salud, sectores vulnerables, endeudamiento. Pudimos de manera cercana expresar nuestros puntos de vista y la voluntad de trabajar juntos, sin demora”. También hubo un encuentro con el gobernador electo de Misiones, Oscar Herrera Ahuad y tuvo otros encuentros para conocer la realidad económica de la provincia. “Sabemos que el Frente de Todos no es nada sin el misionerismo”, reconocieron en el entorno de la ex Presidenta.

No les falta razón. Más allá de la pertenencia del peronismo y especialmente de Cristina Britez, para gobernar, se hará necesario el respaldo de los gobernadores y el voto en el Congreso. La frase “es con todos” se hizo evidente en la presentación del libro, en el polideportivo Finito Ghermann. Casi todo el arco político, con la lógica excepción de Cambiemos, se hizo presente. Renovadores: Oscar Herrera Ahuad, Maurice Closs, Juan Carlos Agulla, Sergio Lanziani, José María Arrúa, Rafael Morgenstern, Marcelo Pérez, Adolfo Safrán, Diego Sartori, Edmundo Soria Vieta, Ivonne Aquino, ex funcionarios como Sandra Giménez, José Guccione, diputados como Jorge Franco, Verónica Derna, Flavia Morales o Daniel Di Stefano, Martín Cesino o Marcelo Rodríguez. Cacho Bárbaro y Cristina Britez, todos con la consigna “vamos a volver”, con menos ritmo que el #SiVosQuerés que atormenta a Horacio Rodríguez Larreta, pero igual de efectivo a la hora del coro.

 Empresarios como el maderero Román Queiroz, Daniel Belda, Álvaro Caamaño o Rubén Jantzon también llegaron temprano. Guaraníes y gauchos, morochos y rubios, juventud y abuelos con bastón. Alegría en el ambiente caluroso.

Cristina celebró que la Renovación lleve la “boleta corta” presidencial a la par del oficialismo local, ya que lo que se necesita es sumar. Para la Renovación también significará un alivio en la campaña ir con la boleta de porque buena parte del electorado misionero se identifica más con sus políticas que con las de Cambiemos, alianza que nunca hizo pie del todo en la provincia. 

“La situación socio económica del país está complicada, hace más de dos años que el Gobierno Nacional no le encuentra la vuelta. El error es decir que todo está bien, cuando la gente sabe que no es así. La toma de decisiones de la clase política tiene que ser siempre a favor de los que más necesitan y esto a nivel nacional no ha pasado en los últimos tres años”, sostuvo el diputado nacional Ricardo Wellbach, uno de los que actuó de enlace entre Todos y Renovadores.

Pese al escenario nacional adverso, el Gobierno provincial mantiene finanzas saneadas y una economía relativamente en marcha gracias al soporte del Estado. Passalacqua fue uno de los primeros gobernadores en trasladar el aumento del mínimo al salario de los activos y después anunció la movilidad para los pasivos. Los jubilados de Misiones, por caso, cobran una mínima más alta que en Buenos Aires. María Eugenia Vidal, necesitada de votos, anunció una suba para los jubilados del 45 por ciento para llevar la mínima a 10.400 pesos. En Misiones los jubilados cobrarán 11.660 desde septiembre.

Las diferencias abundan apenas comienza a escarbarse. En la Argentina se comen 7 kilos menos de carne vacuna con respecto al año pasado. Según el último informe difundido por la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes (CICCRA), el consumo en enero-agosto cayó a 51 kilos por habitante, una baja del 11,3 por ciento.

¿Qué son 51 kilogramos por habitante por año? ¿Es mucho? ¿Es poco? La respuesta es contundente: es el más bajo del que tenga registro CICCRA: está casi un 20% por debajo de la crisis de 2001/2002.

En Misiones, en cambio, en agosto hubo un repunte en la venta de carne con el aporte del Ahora Carne, financiado por el Gobierno provincial, con un doble beneficio, de ahorro para las familias y para los carniceros, que por lo menos hasta diciembre, pagarán la mitad de la factura eléctrica, lo mismo que los panaderos. 

De todos modos, el camino no será un lecho de rosas. Hay diversos sectores que comienzan a intentar marcar la cancha para lo que vendrá. Se espera que lo hagan los sectores más poderosos, como los empresarios de AEA, que ya anticiparon que no ven con malos ojos a Fernández presidente. Pero llama la atención el posicionamiento de supuestos sectores afines.

Juan Grabois pidiendo expropiar tierras para una reforma agraria, suena inoportuno a poco menos de dos meses para las elecciones. Inoportuno y hasta flojo de argumentos, como explica en este reportaje la especialista Florencia Gómez: “Antes que reforma agraria, hay que hablar de democratización del acceso a la tierra”, sostiene al advertir que el solo hecho de repartir tierra no solucionará el problema de fondo de la pobreza y la desigualdad. Plantearlo en forma desordenada, con un Estado que está virtualmente en default, es alimentar a quienes serán la oposición de Fernández, insiste la santiagueña que dirige una organización socialista. 

Misiones tiene mucha experiencia en la distribución y regularización de la tierra y es la agricultura familiar una política de Estado. Incluso cuando hubo que expropiar, se hizo, pero en el marco de un proceso de trabajo de muchos años. Pozo Azul, el municipio 76, comenzó a germinar durante el gobierno de Carlos Rovira. Se convirtió en realidad durante la gestión de Passalacqua, pero en el medio, nunca dejó de recibir atención del Estado. 

Así como la incontinencia verbal de Grabois, también llamó la atención la sorpresiva virulencia en algunos piquetes, como el que sacudió a Misiones en Puerto Iguazú, donde turistas fueron agredidos por quienes bloqueaban la ruta. Más allá de la pésima imagen que queda para el visitante, los nombres detrás de la protesta son llamativos: varios vinculados a Cambiemos, según quienes los conocen en la ciudad de las Cataratas. ¿Protesta legítima o forzada para crear clima? 

Alberto Fernández ya avisó: “Dejen de embromar con demonios de La Cámpora, sólo quieren un país mejor”.

Al cierre de esta columna, Cristina Fernández terminaba la presentación de Sinceramente. Los memoriosos solo recordaban dos grandes encuentros semejantes. Raúl Alfonsín, el 22 de octubre en la Bajada Vieja a una semana de las elecciones de 1983, en la víspera de la democracia y Néstor Kirchner el 26 de septiembre de 2006, en un acto en la Costanera de Posadas. Ahora solo se presentó un libro, aunque nadie duda que la campaña definitiva, se inició en Misiones.

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