Ciencia

Programación y robótica educativa, una oportunidad para dinamizar la enseñanza en escuelas de la región

Compartí esta noticia !

En la región NEA existe un creciente interés de docentes de distintos niveles educativos y disciplinas por formarse y enseñar bajo los nuevos enfoques de la didáctica de la programación y la robótica, según sostienen especialistas de la UNNE. Consideran que dicho interés debería ser aprovechado para instalar esta modalidad que termina dinamizando todo el proceso de enseñanza-aprendizaje.

El mundo afronta una profunda transformación impulsada por la emergencia de la cultura digital, en la cual la robótica y la programación tienen un rol fundamental. La incidencia de los sistemas digitales en distintos ámbitos sociales es cada vez más frecuente, y será aún más importante en el futuro.

La programación resulta una disciplina fundamental en la educación actual, y al comprender sus lenguajes y su lógica en la resolución de problemas, los alumnos no sólo adquieren conocimientos sino especialmente capacidad crítica.

Un equipo de docentes-investigadores de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales y Agrimensura de la UNNE (FaCENA-UNNE), integrado por especialistas de distintas carreras y disciplinas, principalmente del Departamento de Informática, desde el año 2015 lleva adelante acciones de capacitación docente en didáctica de la programación en el marco de la iniciativa “Program.ar” de la Fundación Sadosky.

La Fundación Sadosky es la entidad pionera y referente en Argentina para la promoción de la enseñanza basada en programación y robótica, y la UNNE es una de las diez universidades del país que participa en proyectos de dicha fundación.

De acuerdo a relevamientos realizado sobre el impacto de actividades de capacitación y formación que llevaron a cabo en los últimos años, el equipo de FaCENA-UNNE concluye “que existen un marcado interés de los docentes para formarse en la temática, lo cual debe ser la base para avanzar hacia la concreción de proyectos de implementación en las escuelas y cambios en la enseñanza para los alumnos”.

“Cambiar la actual forma de enseñar computación requiere abordar aspectos técnicos relativos a las ciencias de la computación y a la programación, aplicados a situaciones del mundo real” explica la Mgter. Gladys Dapozo, referente del equipo docente, y a su vez directora académica de la Diplomatura en Programación y Robótica Educativa, una oferta académica diseñada desde la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales y Agrimensura de la UNNE justamente orientada a profundizar la formación docente en la enseñanza basada en programación y robótica.

Según Dapozo, para poder dotar a las nuevas generaciones de herramientas tecnológicas, entre los pasos iniciales necesarios se destacan la formación docente y la decisión de las instituciones de innovar en los métodos de enseñanza, “ya que en el caso de la tecnología en la actualidad la enseñanza se basa principalmente en cómo usarlas más que en cómo aprovecharlas”.

El equipo docente a cargo del dictado de los cursos de la Diplomatura está integrado por Raquel Petris, Sofía Vallejos, María Cecilia Espíndola, Iván Sambrana, Mariela Burghardt, Fernando Princich, Ana María Company, Numa Badaracco, Andrea Lencina, Guillermo Sampallo, entre otros docentes, bajo la dirección y coordinación de Gladys Dapozo y Yanina Medina, respectivamente.

Relevamiento. En actividades académicas previas a la Diplomatura, el equipo de FaCENA-UNNE realizó relevamientos para obtener información acerca del aprovechamiento de esta capacitación en los docentes de distintos niveles.

Según se observó, mientras sólo el 60% de los docentes tenían previamente conocimientos de los principales conceptos de programación, el 100% consideró importante incorporar la programación en el sistema educativo.

Para los docentes capacitados, enseñar programación aumenta la motivación y mejora la creatividad de los alumnos. Los docentes destacaron asimismo los positivos resultados de las experiencias de las prácticas realizadas con los alumnos de implementar actividades basadas en programación y pensamiento computacional.

Respecto a la disponibilidad de infraestructura y equipamiento, los educadores reconocieron la existencia de limitaciones, así como la falta de inclusión de contenidos en la planificación curricular. Pero al mismo tiempo admitieron que, pese a las limitaciones mencionadas, están dadas las condiciones en cuanto al equipamiento necesario para incorporar en las escuelas contenidos y prácticas para desarrollar habilidades de resolución de problemas mediante la programación de computadoras.

“Los resultados permiten inferir que los docentes están altamente motivados para incorporar la programación en sus espacios curriculares, que adhieren al enfoque didáctico propuesto y que son conscientes de los beneficios de promover el pensamiento computacional en las escuelas y, en la mayoría de los casos, los docentes han cambiado su percepción sobre la enseñanza de la programación” manifestó Dapozo.

Indicó que además de ser un campo de la tecnología digital de creciente importancia en la

sociedad actual, la robótica genera en los estudiantes un alto nivel de motivación, lo cual la convierte en un recurso pedagógico sumamente potente, también para las demás asignaturas no relacionadas de manera directa con las tecnologías digitales como ser matemática o computación.

Potenciar la Formación. Gracias a la experiencia adquirida por el equipo docente de FaCENA-UNNE en las actividades formativas y de investigación, sumado al creciente interés de los docentes de los niveles preuniversitarios de la región en temas de programación y robótica educativa, y el avance de planes y programas impulsados desde el Ministerio de Educación de la Nación orientados al desarrollo de competencias digitales, desde FaCENA se avanzó en el diseño y reciente implementación de la “Diplomatura en Programación y Robótica Educativa” (DPyRE).

El objetivo de la Diplomatura en Programación y Robótica Educativa, cuyo dictado está próximo a finalizar, es profundizar la formación en la temática y aprovechar el interés docente para fomentar un cambio de paradigma en las instituciones de las que provienen los docentes cursantes.

Desde el equipo de FaCENA-UNNE reconocen que muchos docentes carecen de las habilidades necesarias y de los nuevos enfoques de la didáctica de la programación, sin embargo, ven un factor clave que es el notorio interés de los docentes por capacitarse y enseñar bajo el nuevo paradigma.

En ese sentido, destacan el interés generado por la “Diplomatura en Programación y Robótica Educativa” dictada en FaCENA, que en la primera convocatoria, próxima a finalizar, tuvo más de 300 inscriptos cuando el cupo previsto era de 70 cursantes.

Para la primera etapa de dictado de la Diplomatura se priorizaron docentes de las áreas de Tecnología y Matemática, no obstante, consideran que la gran cantidad de docentes inscriptos de otras asignaturas refleja el potencial de la programación y robótica para impactar también en la forma de enseñar otras materias.

“Hoy la educación regional está frente a la oportunidad de un cambio paradigmático. Consideramos que no puede desperdiciarse el interés que demuestran los educadores por adquirir conocimientos y práctica en las tecnologías referidas a la programación y la robótica, pues dicho interés sumado a la adecuada capacitación pueden ser los pilares para que ello se traslade efectivamente al aula y a un cambio en la forma de enseñar” finalizó Dapozo.

La Diplomatura. La Diplomatura en Programación y Robótica Educativa (FaCENA-UNNE) tiene como objetivos que el docente comprenda la importancia de la incorporación en las escuelas de los temas propios de las Ciencias de la Computación como forma de contribuir con la formación de ciudadanos que entiendan mejor el mundo tecnológico que los rodea.

Además, que entienda y aplique las técnicas básicas de programación y de robótica para desenvolverse adecuadamente en los nuevos contextos educativos, y conozca y aplique un método de resolución de problemas que facilitará la enseñanza de la programación, y que puede ser extendido a otros ámbitos.

Asimismo, que aplique e integre nuevos enfoques didácticos que promueven el aprendizaje activo y colaborativo, y diseñe actividades de enseñanza innovadoras que ofrezcan retos y desafíos motivadores para fortalecer en sus estudiantes la capacidad de abstracción, más allá de herramientas puntuales, brindando la posibilidad de aplicar los conocimientos en diferentes dispositivos y sistemas.

La diplomatura (DPyRE) se elaboró de acuerdo al Reglamento de Diplomatura Universitaria, Resolución 1007/15 del Consejo Superior de la UNNE. Tiene una carga horaria de 200 horas reloj, distribuidas en 5 módulos, que se dictan en modalidad presencial, con actividades de apoyo a través de la plataforma de UNNE Virtual.

Se utiliza un enfoque didáctico de Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) con el objetivo de lograr las competencias clave a través de un flujo de trabajo probado en una gran diversidad de contextos y condiciones diferentes. Se utilizarán diferentes lenguajes de programación en el desarrollo de aplicaciones orientados a expresar ideas, realizar juegos y simulaciones.

Compartí esta noticia !

La película entera

Compartí esta noticia !

El 12 de diciembre de 2015, Mauricio Macri inauguraba su mandato con una inédita foto con los 24 gobernadores en una postal de gobernabilidad que se mantuvo firme. El epílogo de su mandato se escribe -el final de la historia se conocerá en octubre-, con la mayoría de los gobernadores abroquelados y al borde de ir a la Corte Suprema para frenar un manotazo a los recursos provinciales con el que el Presidente pretende financiar su supervivencia electoral.

Para recuperar su frescura, Macri anunció rebaja del IVA a algunos productos de la canasta básica y una suba del mínimo no imponible de Ganancias, lo mismo que el límite del monotributo, entre otras medidas. Los gobernadores se enteraron por los medios, lo mismo que el resto de los argentinos, pese a que las oportunas promesas se financian en buena parte con recursos que se coparticipan. Misiones pierde más de mil millones de pesos y por eso exige, como mínimo, una compensación. 

La primera provincia que visitó Macri tras el descalabro electoral fue Misiones. Llegó este viernes a Iguazú a inaugurar simbólicamente el vuelo Madrid-Cataratas que se inició regularmente una semana antes de las PASO. Aprovechó el discurso para hacer una elíptica alusión al rechazo electoral. “Escuchamos a los argentinos, los escuché, y por eso junto a la transformación que estamos haciendo, vamos a estar al lado de cada argentino para que nadie se quede atrás”, expresó el Jefe de Estado.

“Mi sueño, mi propósito, es siempre el mismo: cuidar a los argentinos, ayudar y crear las condiciones para que cada persona encuentre su oportunidad en la provincia que elija vivir y trabajar”, y añadió que “paso a paso, con logros como éste, lo estamos haciendo”.

Destacó que mucho más importante que cualquier discurso “es tener claro el objetivo, el para qué hacemos lo que hacemos. Y es para que todos podamos vivir mejor. Tan simple y tan importante como eso, para que todos podamos vivir mejor”.

Nadie puede poner en cuestionamiento que la sociedad quiere vivir mejor. Lo que se discute es el camino y la velocidad de inclusión.

Ningún mandatario quiere ser el que derrame nafta al incendio político en el que está envuelto el Presidente desde la derrota en las primarias. Pero es la gobernabilidad lo único que evita que la guerra deje de ser fría. 

La tensión es inocultable, porque al mismo tiempo, ninguno quiere ser arrastrado por una crisis económica de la que no se sienten parte, pero que puede afectar -más- su propio terruño. Ni quedar como mandatarios que no defendieron recursos propios. ¿Qué pasó para que la relación esté hoy hecha jirones? Hay que mirar la película completa.

Durante esos días dulces de la asunción, Macri prometía “pobreza cero”. Ahora el flamante ministro de Economía, Hernán Lacunza -el indicado-, admite que estabilizar el tipo de cambio es lo mejor que podemos hacer por las familias de menores ingresos y de ingresos medios”. 

En el medio, la economía sólo fue en retroceso, con apenas un leve rebote en 2017. Pese a contar con el mejor equipo, fue la economía el Talón de Aquiles del Gobierno y una de las causas del escaso caudal de votos obtenido en las Primarias, apenas dos años después de haber pintado el país de amarillo. 

Un repaso breve permite graficar que la volatilidad de la economía no tiene nada que ver con un resultado electoral ni “a los riesgos de una eventual alternancia en el poder”

El primer ministro de Economía, Alfonso Prat Gay -el que vaticinaba que el dólar iba a estar “más cerca de 16 pesos” si se hacían las cosas mal-, duró apenas un año en el sillón. Lo reemplazó el saliente Nicolás Dujovne, quien posaba sonriente con un cartelito que rezaba “no volvamos al Fondo”, mientras que el Messi de las finanzas, Luis Caputo, se hacía cargo del ministerio homónimo. El dólar estaba 16,1 pesos en ese momento. Se va con un dólar a 60, 260 por ciento más caro. 

En mayo del año pasado, Argentina volvió al FMI, con un préstamo inédito de 56 mil millones de dólares que será parte de la herencia (pesada) para el futuro. 

Casi al mismo tiempo renunció Federico Sturzenegger al Banco Central y lo reemplazó el mismo Caputo, quien se fue apenas tres meses después, presuntamente empujado por el mismo Fondo. 

La vuelta al Fondo no significó ninguna mejora en la economía. Los problemas se agudizaron. La pobreza creció al 35 por ciento de la población y el desempleo volvió a los dos dígitos. La inflación es del 54 por ciento interanual y la última devaluación pulverizó el poder adquisitivo del salario. 

Hasta Christine Lagarde, de quien los argentinos debían enamorarse, renunció al FMI y con ella se fue la mejor socia de la política económica que fue rechazada de forma contundente el 11 de agosto. Dujovne fue el superviviente, pero también dejó su cargo. 

Lacunza, ungido en el desbande, no mostró nada que haga extrañar a su antecesor. También hizo gala de frases parecidas al ex columnista televisivo. “Los resultados económicos, crecimiento e inflación no han sido los esperados. Seguramente fue una combinación de herencia, errores propios y algo de mala suerte”. Mala suerte y crecimiento invisible. 

Después, para calmar a los mercados, apuntó que “nuestra contribución a la estabilidad nominal es que garantizaremos el cumplimiento de las pautas fiscal establecidas en el acuerdo con el FMI”. 

En realidad, Lacunza no es demasiado distinto a lo que fue Dujovne. Durante su paso como ministro de Economía de Buenos Aires, la provincia gobernada por María Eugenia Vidal se convirtió en la segunda emisora de deuda de América y deja una deuda de 12 mil millones de dólares, un desempleo de 11,1 y una pobreza 31,3%, sin contar los efectos de la última devaluación. 

Por eso, su bravuconada a los gobernadores suena a destiempo. “Que los gobernadores digan si no quieren que bajen los impuestos”, ironizó.

Lo cierto es que los gobernadores no cuestionan las medidas tomadas por el Presidente, sino su fuente de financiamiento. Ven que están pagando los platos rotos de una fiesta ajena. El manotazo implica, según las cuentas de los ministros de Economía, más de 30 mil millones de pesos -mil en el caso de Misiones- y deja a varias provincias al borde de incumplir compromisos asumidos. 

Los gobernadores se sintieron sorprendidos por la actitud de la Nación. El misionero Hugo Passalacqua aseguró que nadie les alertó de lo que se venía.  “Como Gobernador tenemos el deber de defender los intereses de todos los habitantes de la provincia. Nosotros tenemos una forma de ser elegante, pero muy firme de defender nuestros intereses. Nos sorprendió, porque yo me enteré de las medidas por la tele, me parece que en términos institucionales no es constructivo. Esto se dialoga. Porque este dinero ya estaba asignado para remedios, obras y otras cuestiones y no tenerlo fue un golpe muy duro. Por suerte Misiones no es una provincia endeudada, por lo que no hay que entrar en pánico», sentenció.

Aunque se intentará evitar el conflicto judicial, los mandatarios ya dan por roto el vínculo que solo se sostiene por lo institucional. 

El fin de semana la Fiscalía de Estado de Misiones trabajó en un documento conjunto con el resto de los fiscales provinciales para presentar la demanda ante la Corte. 

La chicana de Lacunza terminó por derrumbar la posibilidad de que haya algún puente de diálogo. Pero de ningún modo los gobernadores aceptarán compartir la responsabilidad por la crisis. 

Con lógica, señalan que si no hubiese sido tan aplastante el mensaje de las urnas, ninguna de las medidas hubiera sido anunciada. En un escenario de empate técnico, como el que ilusionaba al equipo de Cambiemos, la política de ajuste iba a seguir como si nada. Solo el peso de los votos obligó a anunciar de apuro el desordenado paquete de medidas, que, de acuerdo a los especialistas, es inconstitucional, por lo que la Corte debería inclinarse a favor de las provincias. 

Hay en los gestos de los gobernadores, dejos de fastidio. Fueron durante tres años y medio la garantía de la institucionalidad aún en momentos en que no estaban de acuerdo con las medidas que afectaban los recursos de las provincias. Pero el nuevo tijeretazo es insoportable y afecta los planes provinciales a medio camino de octubre y fin de año, cuando las demandas se hacen más acuciantes. 

Advierten además que el Gobierno pretende tirar la pelota a las provincias con un objetivo electoral: no ser el responsable único de la crisis.

El jueves, en la Legislatura, se vivió una escena repetida. En la primera sesión tras las primarias, el presidente de la comisión de Presupuesto, Marcelo Rodríguez, hizo un detallado repaso de la situación económica y advirtió que a través de distintos ajustes (como la eliminación del Fondo de la Soja o programas educativos), la Nación le quitó a Misiones más de tres mil millones de pesos en los últimos meses. 

Finalmente, pidió al pleno respaldar al Gobernador en su pulseada ante la Nación. Nadie de la alianza Cambiemos levantó la mano, en un nuevo capítulo de defender primero las decisiones de Macri antes que los intereses de los misioneros. El radical Gustavo González fue más allá y pidió que quedara registrado su voto en contra de la defensa de los recursos provinciales. 

Para la Renovación, la postura de la alianza Cambiemos es el mejor argumento para fortalecer el voto misionerista de cara a octubre. Aunque haya una cercanía con Alberto Fernández, es mejor mantener las distancias a la hora de plantear las demandas locales.

En contraste, Luis Pastori, frustrado candidato a vicegobernador, repitió su latiguillo: “Nunca las provincias han recibido tantos recursos”. Y negó la responsabilidad del Gobierno en la crisis. “La idea (de los gobernadores) era horadar a la figura del presidente Macri. Ellos aprovechan para ver qué tajada pueden sacar”, acusó.

La estrategia es la misma que está usando el Presidente con Alberto Fernández, el principal contendiente electoral. Desde el 11 de agosto, el propio Macri y después sus principales espadas, intentan trasladar la responsabilidad de la crisis a la victoria del oponente. Es Fernández quien debe dar explicaciones y no el que está en el Gobierno. Fernández, con buen tino, sabe que quedándose al margen de esa compulsa, sostiene la ventaja y octubre queda cada vez más cerca. Pero una frase suya sirve como contraste: Una de las frases de la entrevista a Alberto: “Cuando llegamos con Néstor en 2003 nos pedían planes sociales. Cuando se fue Néstor en 2007 nos pedían mejores condiciones laborales. Cuando se fue Cristina en 2015 le reclamaban por Ganancias. Ahora nos piden trabajo y comida”.

Compartí esta noticia !

El ajuste presupuestario y el sistema universitario público

Compartí esta noticia !

El sistema universitario público se compone de 56 universidades nacionales (al menos una en cada provincia; no incluimos en ese total la Universidad de la Defensa Nacional porque se organiza de un modo cualitativamente diferente), algo más de 190.000 cargos docentes, 50 mil trabajadores administrativos y técnicos, y 1.600.000 estudiantes. Ese sistema, que celebró el año pasado  los 100 años de la Reforma Universitaria –hito nacional, latinoamericano y mundial en tanto sentó las bases de la autonomía, la libertad de cátedra y el cogobierno en las instituciones públicas de educación superior-, sufrió en el presente año un duro ajuste presupuestario.

El presupuesto 2019 aprobado por el Congreso Nacional fue de $144.000 millones. Un crecimiento del orden del 30% en términos nominales,  respecto al del año anterior. Con una inflación que en 2018 fue 47,6 %, eso significa un achicamiento en valor real de 17,6%: equivalente a una reducción nominal de $18.000 millones. Para tener una idea de qué hablamos: con esos $18.000 millones que se sacaron del presupuesto universitario, se podrían  financiar 10 universidades como la Universidad Nacional de Misiones, que tuvo en 2019 un presupuesto de $ 1.793 millones. Con el agravante que en los fundamentos del Presupuesto 2019 se previó para este año una inflación del 23%, cuando la realidad indica que superará holgadamente el 50%, agudizando aún más el ajuste. 

Ese ajuste se traduce en pérdida de poder adquisitivo de los salarios docentes y no docentes, pago de sumas en negro (con lo cual se resienten las obras sociales universitarias y las futuras jubilaciones), reducción de becas estudiantiles, restricción en los gastos de funcionamiento y prácticamente ningún programa de desarrollo: planes de mejora de las carreras en funcionamiento, carreras nuevas, obras de infraestructura o expansiones territoriales.

Es muy gráfico en ese sentido la evolución presupuestaria de la UNaM: en el año 2003 el presupuesto fue de $30 millones, que a un valor de $3 por dólar, equivalía a U$S 10 millones. En 2016, último presupuesto aprobado por el gobierno anterior, el presupuesto fue de $816 millones, que a $13 por dólar supuso un valor de U$S 60 millones. Para 2019, el valor de $1.793 millones del presupuesto de la UNaM, a un dólar promedio de $50, equivale a U$S36 millones. Es decir, comparando 2019 con 2016 hemos sufrido una reducción de 42% en dólares. Lo mismo ha ocurrido, en más o en menos, con el resto de las universidades que integran el sistema. 

En contraste creció exponencialmente el presupuesto destinado a abonar los servicios de la deuda pública: para 2019 esa partida sumó $600.000 millones, el equivalente a más de 4 presupuestos totales del sistema universitario nacional completo.  Además de lo que significa esa deuda en términos de hipoteca para el futuro de los argentinos: mientras en 2015, -de acuerdo a datos del Ministerio de Hacienda de la Nación-, el valor de la deuda era de U$S 240.000 millones, alcanzó en 2019 a U$S 325.000 millones. Un crecimiento en dólares del 35%, pasando de representar el 50% del PBI en 2015 a un 90% cuatro años después. En el marco de un deterioro generalizado de todas las variables económicas significativas: nivel de pobreza, nivel de empleo, nivel de actividad económica, capacidad instalada ociosa, déficit fiscal, déficit comercial externo y nivel de inflación.

Por otro lado, la estrategia del Banco Central para evitar la corrida bancaria ha elevado a cifras siderales las tasas de interés, desestimulando la actividad productiva en beneficio de la especulación financiera. El volumen de Letras de Liquidez (LELIQ) emitidas supera el billón de pesos: $1.100.000 millones, implicando una erogación en intereses diarios de $2.000 millones: $200 millones por encima de todo el presupuesto del año de la UNaM. 

¿De qué hablamos cuando hablamos del Sistema Universitario Argentino?

En 1918, al momento de producirse ese proceso de revolución cultural que fue la Reforma Universitaria, funcionaban en el país 5 universidades: Córdoba, Buenos Aires, La Plata, Litoral (Santa Fe) y Tucumán, todas públicas (las 3 primeras nacionales, las otras provinciales). La formación que se daba estaba orientada a las profesiones liberales: medicina, abogacía, ingeniería, economía. No había universidades privadas.  Los estudiantes totales ascendían a 7.000, algo así como el 0,1% de la población de entonces (7.900.000 personas según el Censo 1914). Abrumadora mayoría de varones: las mujeres no tenían derechos políticos y estaban confinadas a las tareas del hogar.  

Cien años después, funcionan 108 universidades (51 privadas). Los estudiantes están en el orden de los 2 millones (80% en universidades públicas), lo que significa el 4,5% para una población de 44 millones de argentinos. El 55% son mujeres y se han diversificado las orientaciones y carreras, muchas de las cuales están orientadas a sustentar y desarrollar el sistema científico-tecnológico nacional. 

Lo que permite deducir un salto cuantitativo y cualitativo enorme en estos 100 años, fortaleciendo la federalización, la educación superior como derecho y la promoción de la igualdad de género al interior del sistema. Además de pasar a constituirse en un espacio clave para el desarrollo de la ciencia y la tecnología al servicio de la producción, la economía, la preservación del medio ambiente y la mejora en la  calidad de vida de la población del país. 

En los 50 años posteriores a la Reforma Universitaria, se sumaron 5 universidades públicas (Cuyo, UTN, Nordeste, Sur, Rosario) y unas 20 privadas que se crearon a partir de 1958 en el marco de la legislación respectiva, aprobada en el gobierno de A.Frondizi. Durante el peronismo se promovió la inclusión social y la igualdad de oportunidades en la educación superior: se estableció la gratuidad de los estudios superiores, se creó la Universidad Obrera (a partir de 1955 denominada Universidad Tecnológica Nacional –UTN-) y se aprobó el voto femenino, promocionando la participación pública de la mujer. Fue así que de una matrícula estudiantil de 47 mil estudiantes en 1945 se llegó a 1955 con 140 mil, triplicándose en 10 años. A fines de la década del sesenta ese número se había duplicado, llegando a los 300 mil estudiantes.  

Y en los 50 años siguientes hasta llegar al centenario de la Reforma, la matrícula se multiplicó por seis, llegando en la actualidad a los 2 millones de estudiantes. En los primeros años de los 70 se crearon 16 universidades públicas (entre ellas la UNaM), otras 10 en la posdictadura de los 80/90 y 20 más entre 2002 y 2015: sumando en total 46 nuevas universidades nacionales entre 1970 y el último período kirchnerista. En estas 5 décadas también se sumaron unas 30 universidades privadas. 

Podemos dimensionar el impacto de este desarrollo de la educación superior, analizando los los censos poblacionales para una provincia como Misiones. Comparando los datos del período de 20 años transcurridos entre  1991 y 2010, podemos observar que Misiones en 1991 tenía 789.000 habitantes y llegó a 2010 con 1.102.000: un crecimiento del 40%. En el mismo lapso y según los datos censales, los estudiantes universitarios en Misiones pasaron de 6.100 a 19.600 (aumentando en 220%), en tanto la población con estudios universitarios completos creció en mayor proporción, 286%, elevándose de 7.100 a 27.400 en el período, sumando a razón de mil graduados universitarios por año en promedio.

Lo que supuso más que duplicar la proporción de graduados universitarios por habitante en la Provincia de Misiones, de 1% en 1991 a 2,5% en 2010 (el promedio nacional es el 5%, lo que evidencia lo que falta para alcanzar ese nivel). Observándose además un incremento notable en la proporción de mujeres con estudios universitarios completos: mientras en 1991 era del 40 %, en 2010 llegó al 55%: unas 15 mil mujeres técnicas y profesionales en Misiones. 

Podemos concluir entonces que el impacto del sistema universitario sobre la comunidad nacional y provincial es altamente positivo, y que es necesario consolidarlo y seguir desarrollándolo en función de las necesidades y objetivos del país, la región y la provincia. Exactamente lo contrario al proceso de achicamiento en que está empeñado el actual gobierno nacional. 

Compartí esta noticia !

De las promesas al ajuste: radiografía del estado de la educación

Compartí esta noticia !

Una de los elementos de la pesada herencia que dejará este gobierno, más allá de quien gane las elecciones, será la desinversión en materia educativa. El contraste con el mensaje es abrumador: el presidente Mauricio Macri enfatiza a cada paso que se están sentando las bases para un futuro mejor, pero en la práctica, quiénes serán los protagonistas de ese mañana, están recibiendo menos recursos, calidad educativa e infraestructura.

El retroceso en inversión es notable. El presupuesto educativo del Estado nacional en 2019 es, en términos reales, 17% más bajo que el de 2016 (de 122 mil millones a 101 mil millones). Como en este período, la cantidad de estudiantes en todo el sistema educativo se incrementó en 500 mil, la inversión educativa real por alumno del Estado nacional entre 2016-2019 habrá descendido más de 20 por ciento, según un estudio realizado por el observatorio y equipos de investigación de la  Universidad Pedagógica Nacional, Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Buenos Aires, y otras entidades.

El recorte alcanza a todas las jurisdicciones. Según datos del ministerio de Educación de Misiones, entre 2018 y 2019, las partidas para gestión educativa bajaron 52 por ciento, los de formación tecnológica, 18 por ciento, de calidad educativa, otros cinco, los fondos para cursos de formación docente cayeron 36 por ciento y los de educación digital, 45. En el caso de los fondos para refacción y construcción de salas de nivel inicial, el ajuste es del cien por ciento. En promedio, el recorte a través de distintos planes es del 73 por ciento.

La retirada en comedores escolares es mucho más profunda: el programa data de 1984. Al inicio del programa se estableció que la cobertura se distribuía 70 por ciento de fondos nacionales y 30 de fondos provinciales. En la última gestión nacional esto se invierte obligando a Misiones a cubrir más del 70 por ciento de comedores con fondos provinciales.

La Nación también se desentendió del artículo 9, que servía para equilibrar el piso salarial entre las provincias menos favorecidas. Desde enero de 2017, dejó de girar 721.933.387,20 pesos, que debieron ser absorbidos por la administración Passalacqua.

En paralelo, en 2019, se observa un descenso real del presupuesto universitario del orden del 10 por ciento, si se descuentan las partidas que no son comparables con el año 2018. 

El presupuesto 2019 aprobado por el Congreso Nacional fue de 144.000 millones. Un crecimiento del orden del 30% en términos nominales,  respecto al del año anterior. Con una inflación que en 2018 fue 47,6%, eso significa un achicamiento en valor real de 17,6 puntos porcentuales: equivalente a una reducción nominal de 18.000 millones. 

Con esos 18.000 millones que se sacaron del presupuesto universitario, se podrían  financiar diez universidades como la Universidad Nacional de Misiones, que tuvo en 2019 un presupuesto de 1.793 millones. Con el agravante que en los fundamentos del Presupuesto 2019 se previó para este año una inflación del 23%, cuando la realidad indica que superará holgadamente el 50%, agudizando aún más el ajuste, explica Javier Gortari, docente y ex rector de la UNaM.

Es muy gráfico en ese sentido la evolución presupuestaria de la UNaM: en 2003 el presupuesto fue de 30 millones, que a un valor de tres pesos por dólar, equivalía a U$S 10 millones. En 2016, último presupuesto aprobado por el Gobierno anterior, el presupuesto fue de 816 millones, que a 13 por dólar supuso un valor de U$S 60 millones. 

Para 2019, el valor de 1.793 millones del presupuesto de la UNaM, a un dólar promedio de 50 pesos, equivale a U$S36 millones. Es decir, comparando 2019 con 2016 hubo una reducción de 42% en dólares. Lo mismo ha ocurrido, en más o en menos, con el resto de las universidades que integran el sistema. 

En contraste creció exponencialmente el presupuesto destinado a abonar los servicios de la deuda pública: para 2019 esa partida sumó $600.000 millones, el equivalente a más de cuatro presupuestos totales del sistema universitario nacional completo.  Además de lo que significa esa deuda en términos de hipoteca para el futuro de los argentinos: mientras en 2015, -de acuerdo a datos del Ministerio de Hacienda de la Nación-, el valor de la deuda era de U$S 240.000 millones, alcanzó en 2019 a U$S 325.000 millones, con un crecimiento en dólares del 35%, pasando de representar el 50% del PBI en 2015 a un 90% cuatro años después. 

Por otro lado, la estrategia del Banco Central para evitar la corrida bancaria ha elevado a cifras siderales las tasas de interés, desestimulando la actividad productiva en beneficio de la especulación financiera. El volumen de Letras de Liquidez (LELIQ) emitidas supera el billón de pesos: $1.100.000 millones, implicando una erogación en intereses diarios de $2.000 millones: $200 millones por encima de todo el presupuesto del año de la UNaM

Menos para la ciencia. 

El presupuesto para ciencia y técnica también registra un descenso interanual y una caída marcada, del catorce por ciento, desde el inicio de la gestión Cambiemos. 

La educación técnica, gran apuesta educativa iniciada con Néstor Kirchner, también sufre. El recorte de 1.500 millones de pesos en el Fondo de Educación Técnica para 2019 genera el incumplimiento de la Ley de Educación Técnico Profesional: mientras la Ley manda que ese fondo sea del 0,20% de los ingresos públicos, en 2019 será de sólo la mitad, el 0,10%. 

¿Y los jardínes de infante que se iban a hacer con el dinero del Fútbol para Todos?

El Gobierno nacional había prometido construir tres mil jardínes de infantes para universalizar el acceso. 

La meta fue reformulada a 10 mil salas en 2017. Pero en 2019, este fondo es la cuarta parte, en valores reales, de lo que era en 2017. 

Hasta octubre del año pasado, transcurrido el 78% del año presupuestario, se devengaron sólo el 25% de los fondos proyectados. Más notable aún es la distancia entre la meta anunciada y lo realizado: el anuario estadístico oficial consigna sólo 264 jardines nuevos en 2017 con respecto a los que había en 2015, 126 de los cuales son estatales y, el resto, privados. Para 2019, el presupuesto plantea una meta de construcción de 768 aulas de jardín, cifra lejana a las 10 mil aulas anunciadas.

En los últimos tres años, el ajuste obligó a las provincias a hacerse cargo de mayores cantidades de recursos en inversión educativa. Misiones, por caso, se hizo cargo del artículo 9, que era un adicional compensador para alcanzar el piso salarial equivalente en todo el país. Nación dejó de enviar las partidas y el Gobierno provincial se hizo cargo de 721.933.387,20 pesos desde enero de 2017

Recorte permanente

La educación pierde participación en el presupuesto nacional entre 2018 y 2019: de 7,1% a 5,5%. 

La tendencia al descenso en esta participación se mantiene desde 2016, con una muy leve excepción en 2017. 

El presupuesto del Ministerio de Educación descendió en términos reales entre 2017, 2018 y 2019. El descenso no es más acentuado debido a la rigidez a la baja que tiene el presupuesto universitario, el principal programa del Ministerio de Educación. 

Pero en varios programas del Ministerio, los recortes son muy marcados, con partidas que se reducen a la mitad o a la tercera parte en términos nominales (educación digital, formación docente, jardines).

El presupuesto para ampliación de la jornada escolar se recorta a su décima parte en 2019, de $ 307 millones a $ 34 millones, amenazando gravemente el avance hacia el cumplimiento de la Ley de Educación Nacional sobre jornada extendida o completa en primaria. 

El recorte también afecta gravemente las acciones de desarrollo de la infraestructura y el equipamiento escolar, de 9.200 millones en 2018 a 2.600 millones en 2019. La fuerte sub-ejecución de las obras en 2018 es la forma en que se aplica una estrategia blanda de ajuste. 

Con la desinversión acumulada, es lógico que la calidad se resienta. Sin embargo, la partida para evaluaciones educativas es una de las pocas que exhibe un importante incremento, tanto nominal como real entre 2016 y 2019

Esto se explica por la decisión de realizar costosas evaluaciones estandarizadas censales. 

Para 2019, la partida de becas se congeló en el mismo monto que en 2018, lo que genera un descenso real de un 25% en un contexto de crecimiento del desempleo y la pobreza que compromete las trayectorias educativas de los estudiantes. 

Los fondos para elevar y tender a igualar los salarios docentes en las provincias también se congelan en 2019, lo que implica su reducción real en 23% debido a la inflación. 

Esta evolución es parte de la estrategia política que significó la anulación de la Paritaria Nacional Docente desde 2017.

Compartí esta noticia !

La Escuela de Robótica recibió impresoras 3D donadas por el INET

Compartí esta noticia !

Serán destinadas al proyecto “Sumá tu Escuela”. Fue en el contexto de las capacitaciones en las que participan los facilitadores de la Escuela de Robótica, orientadas al fortalecimiento y la formación continua en cuestiones técnicas y pedagógicas.

Son 100 las personas de distintos puntos de la provincia las que participan en la capacitación, que está a cargo de docentes y facilitadores del Instituto Nacional de Educación Tecnológica (INET). Los temas desarrollados corresponden a impresión en tres dimensiones (3D) y diseño digital; y programación, robótica y prototipado.

Participaron de la entrega de las impresoras la responsable de Formación Docente del INET, Judit Schneider; la diputada nacional Flavia Morales; la ministra de Educación de Misiones, Ivonne Aquino; el Subsecretario de Educación Técnica de la provincia, Alberto Galarza; la coordinadora pedagógica de la Plataforma Guacurarí, Sandra Bonetti; la encargada de la Dirección Técnico-Operativa de la Unidad de Gestión en TIC, Carola Silvero; el director del proyecto Suma Tu Escuela, Hernán Insaurralde; y el jefe del departamento de Implementación Técnico-Pedagógica de la Escuela de Robótica, Pablo Dubois.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin