La salida del cepo y su impacto en el consumo: qué esperan en los supermercados en Misiones
El levantamiento del cepo cambiario dispuesto por el Gobierno nacional reconfiguró de inmediato las expectativas del mercado. Entre los sectores más sensibles a los cambios en el tipo de cambio oficial se encuentra el comercio minorista, especialmente el supermercadismo, que enfrenta diariamente los efectos cruzados de la inflación, el poder adquisitivo y la logística de reposición. En Misiones, referentes de empresas del rubro trazaron para Economis un panorama que combina prudencia, atención al dólar y una mirada realista sobre el impacto inmediato en los precios y el consumo.
Desde el Hipermercado del Pollo, su titular María Luisa Ducret valoró el anuncio como un paso positivo, aunque expresó una fuerte preocupación por la amplitud de la banda cambiaria: “En principio, es positivo que se pueda lograr”, afirmó en referencia a la salida del cepo y la intención del Gobierno de unificar el mercado de cambios. Sin embargo, advirtió: “Me preocupa lo que pueda suceder con un dólar fluctuando entre 1.000 y 1.400”.
Para el comercio, la estabilidad cambiaria es tan crucial como la previsibilidad de los precios mayoristas. “La incertidumbre respecto a los valores de referencia puede trasladarse a los precios en góndola y afectar la ya débil capacidad de consumo de las familias”, sostuvo Ducret. La clave, en ese sentido, estará en cómo reaccionen los proveedores y la cadena de abastecimiento en las próximas semanas.
En esa misma línea se expresó Javier Lorenzo, propietario de Supermercados Cinco Hermanos, con locales en Puerto Rico y San Vicente. Para él, el fin del cepo trae “ventajas y posibles desventajas”. Entre los aspectos positivos mencionó una mayor libertad para operar en divisas y una potencial mejora en la confianza económica, pero remarcó también los riesgos: “Posible devaluación de la moneda local, pérdida de control sobre la salida de divisas e impacto en la estabilidad económica”.
Desde su experiencia directa en el salón de ventas, Lorenzo advirtió: “Sería prudente estar atentos en los próximos días, para observar cómo se comportan los proveedores y la reacción de la frontera”. Y aportó un dato revelador sobre el comportamiento del consumidor: “Hoy por la mañana, en el rubro alimenticio, más allá de la altura del mes, se notó una aceleración en el consumo”. Esa reacción inmediata puede leerse como una estrategia defensiva de los consumidores, que buscan anticiparse a un eventual aumento de precios.
Para Lucas Kerp, dueño de Supermercados Kerp en el interior provincial, el impacto del nuevo tipo de cambio será inevitable, pero no necesariamente descontrolado. “Va a haber un aumento en el valor del dólar… supongo que será leve. Eso impactará en el precio de los productos en góndola, aunque con las ventas levemente en baja no será proporcional, ya que la industria tiene que buscar recuperar terreno”, explicó.
Kerp sostuvo que el Gobierno no teme al reacomodamiento inicial de precios porque confía en la dinámica antiinflacionaria del nuevo esquema. “Con esta medida en el tipo de cambio, el Gobierno sabe que la inflación va a tender a casi cero. Por eso no le preocupa tanto la reacomodación de precios del primer mes”, apuntó. Además, consideró que la devaluación oficial puede beneficiar especialmente a los comercios ubicados en zonas de frontera: “En Misiones y Posadas, esa leve devaluación beneficiará al comercio de frontera, lo que servirá para equilibrar alguna posible caída en las ventas locales”.
También anticipó un reordenamiento del mercado informal: “En Posadas y otras ciudades turísticas o fronterizas, la presencia de arbolitos en las veredas y cuevas va a disminuir. Se va a ver menos movimiento de efectivo”.
Pablo Segovia, desde Supermercado MultiExpréss, trazó un análisis más estructural del fenómeno. Consideró que la decisión representa “un paso clave hacia la normalización de la economía argentina”. Para él, levantar el cepo “no sólo restablece la confianza en el sistema financiero, sino que también permite que el tipo de cambio refleje con mayor precisión las condiciones reales del mercado”.
Segovia sostuvo que el cambio de reglas podría generar una cadena virtuosa: “Si es acompañado por un plan económico coherente, transparente y previsible, puede convertirse en un motor de crecimiento, atracción de capitales, repatriación de ahorros y reactivación del crédito”. Y aunque admitió que habrá un impacto inflacionario inicial, lo ve como parte del sinceramiento necesario para ordenar la macroeconomía: “Representa el inicio de un proceso de normalización clave para el desarrollo económico”.
Mientras la Argentina transita los primeros días del nuevo régimen cambiario, los supermercados misioneros operan con la atención puesta en los precios de reposición, el comportamiento del consumidor y la evolución del dólar. Entre el alivio institucional y la tensión de la góndola, el consumo vuelve a ser el primer termómetro del impacto económico real.

