comercio minorista

Del salón de ventas a la logística: Multi Express muta su histórica sucursal de calle Japón

Compartí esta noticia !

La crisis del consumo empieza a modificar también el mapa comercial de Posadas. Multi Express, una de las cadenas de supermercados de capitales misioneros con mayor trayectoria en la ciudad, cerrará al público su histórica sucursal de calle Japón y reconvertirá el salón de ventas en un centro logístico para abastecer al resto de sus locales y atender el creciente canal de ventas online.

La decisión marca un cambio significativo para una empresa que hace apenas dos años atravesaba una etapa de expansión, con nuevas inversiones, incorporación de personal y apertura de sucursales. Ahora, en un contexto económico mucho más exigente para el consumo masivo, la compañía opta por reorganizar su estructura y darle otra función a uno de sus puntos históricos.

Multi Express presentó la transformación como “una nueva etapa de crecimiento e innovación” al cumplir 31 años de trayectoria. La sucursal de calle Japón se convertirá en el primer Dark Store de la compañía: un establecimiento cerrado a la atención presencial que funcionará como nodo de almacenamiento, distribución y preparación de compras digitales.

“La sucursal de calle Japón se transformará en el primer Dark Store de la empresa, optimizando la logística para abastecer a todas las sucursales y preparar los pedidos de la tienda online”, comunicó Pablo Segovia, uno de los ejecutivos de la firma.

El cambio implica que el inmueble dejará de competir como un punto de venta convencional y pasará a cumplir una función transversal dentro de la cadena. Desde allí se podrán concentrar mercadería, preparar pedidos y mejorar los tiempos de reposición de los demás supermercados, además de fortalecer la operación del comercio electrónico.

La empresa sostiene que la reconversión permitirá ofrecer “un servicio más ágil y eficiente”, manteniendo “los valores, la cercanía y el compromiso” construidos durante más de tres décadas.

De la expansión a la reconversión

El movimiento adquiere otra dimensión cuando se lo compara con el escenario que atravesaba Multi Express hace apenas dos años, con la apertura de la cuarta sucursal de la cadena en Posadas, sobre calle Catamarca casi Ayacucho. Aquella inauguración había requerido una inversión superior a los dos millones de dólares y la incorporación de 25 trabajadores, con lo que la compañía alcanzaba una dotación total de 130 empleados.

Era una apuesta a contramano de un consumo que ya mostraba dificultades. La familia incluso proyectaba entonces continuar la expansión. 

Dos años después, el escenario obliga a recalibrar aquella estrategia. El cierre comercial de calle Japón no significa el abandono del inmueble ni su salida de la estructura de Multi Express, sino una reconversión desde el comercio presencial hacia la logística y el canal digital.

Y esa diferencia es relevante: en lugar de sostener otro salón de ventas, con los costos operativos asociados, la compañía concentrará allí una actividad destinada a mejorar la eficiencia del conjunto de la red.

La transformación tiene además un antecedente interesante dentro de la propia historia de Multi Express. Cuando inauguró su cuarta sucursal, Liliana Thoux -líder del grupo- definía a la tienda online como “un supermercadito que no se ve”. Ese supermercado invisible tendrá ahora infraestructura propia.

El modelo de Dark Store se expandió junto con el comercio electrónico y las plataformas de entrega. A diferencia de un supermercado convencional, no necesita góndolas pensadas para la circulación de clientes, cajas de atención presencial ni una disposición comercial de los productos. El espacio se organiza en función de la velocidad para almacenar, seleccionar, preparar y despachar mercadería.

En ese sentido, la decisión de Multi Express combina dos fenómenos que atraviesan actualmente al comercio: por un lado, la necesidad de reducir costos y ganar eficiencia frente a un consumo debilitado; por otro, el crecimiento de los canales digitales y la necesidad de integrar mejor la logística de las distintas sucursales.

Para la compañía también representa una nueva mutación dentro de una historia empresarial caracterizada precisamente por los cambios de formato.

Multi Express nació en 1995 con una orientación mayorista. Durante aproximadamente siete años operó bajo ese modelo hasta que la llegada de competidores llevó a la familia empresaria a volcarse hacia el supermercadismo minorista. Después llegaron la expansión territorial, la renovación de la marca, la gastronomía como diferencial y finalmente el comercio electrónico.

Ahora aparece una nueva etapa: menos metros cuadrados destinados directamente al público y más infraestructura puesta al servicio de la logística y las ventas digitales.

Compartí esta noticia !

El comercio explica uno de cada siete pesos de la economía misionera, pero el consumo masivo sigue estancado

Compartí esta noticia !

El comercio es uno de los grandes motores de la economía misionera, pero también uno de sus termómetros más sensibles. Su evolución refleja con rapidez los cambios en el salario real, el consumo de los hogares, el acceso al crédito, el precio relativo de los países vecinos y, cada vez más, la expansión de las plataformas digitales.

El último informe sectorial del Instituto Provincial de Estadística y Censos ofrece por primera vez una radiografía desagregada de ese universo. El estudio divide al comercio provincial en 15 subramas y reconstruye su comportamiento entre 2018 y 2024, incluyendo actividades minoristas, mayoristas y la cadena vinculada con vehículos y motocicletas.

La primera conclusión es contundente: en 2024, el comercio al por mayor y menor, junto con la reparación de vehículos, generó un Valor Agregado Bruto de $1.448.186 millones, es decir, aproximadamente $1,45 billones a valores corrientes.

Ese volumen representó el 14,2% del valor agregado total de Misiones y ubicó al comercio como el segundo sector más importante de la economía provincial, solamente detrás de la industria manufacturera. Su participación se mantuvo relativamente estable durante todo el período, dentro de una banda que osciló entre el 13% y el 14,2%.

Pero la multiplicación nominal de los valores, especialmente intensa durante los años de alta inflación, no debe confundirse con crecimiento productivo. A precios constantes de 2018, el VAB comercial pasó de $32.326 millones en 2018 a $36.482 millones en 2024. Eso representa una expansión real acumulada del 12,9% en seis años, equivalente a un crecimiento promedio cercano al 2% anual.

La trayectoria, además, estuvo lejos de ser lineal. El sector creció 5,9% en 2019, se desplomó 17,9% en 2020 por la pandemia, recuperó 15,3% en 2021 y avanzó otro 14,4% en 2022. Luego volvió a caer 4% en 2023 y apenas se recuperó 2,5% en 2024, en el segundo año de Javier Milei en el poder.

En otras palabras, el comercio misionero terminó 2024 por encima del nivel de 2018, pero todavía 1,5% por debajo del máximo real alcanzado en 2022. El crecimiento de largo plazo convive así con un estancamiento más reciente, muy condicionado por el deterioro del poder adquisitivo y la debilidad del consumo. La serie oficial muestra un índice real de 112,9 puntos en 2024, frente al máximo de 114,6 alcanzado dos años antes.

ECONOMÍA DE MISIONES

El comercio explica uno de cada siete pesos del PBG

Radiografía del sector comercial misionero en 2024

VALOR AGREGADO BRUTO $1,45 billones A precios corrientes de 2024
PESO EN LA ECONOMÍA 14,2% del VAB provincial Segundo sector, detrás de la industria
CRECIMIENTO REAL +12,9% entre 2018 y 2024 Pero 1,5% debajo del máximo de 2022

Cómo se distribuye el valor agregado

Comercio minorista 57,6%
Comercio mayorista 29,1%
Vehículos y reparación 13,3%
Mayor crecimiento real +70,3% Minorista de alimentos y bebidas
Mayor caída real -27,0% Venta de vehículos automotores
Consumo masivo -2,8% Supermercados vs. 2018
Contribuyentes 15.522 12,3% menos que en el pico de 2021
LA CLAVE

El comercio creció en el largo plazo, pero el principal canal de consumo masivo terminó 2024 por debajo de 2018 y el sector aún no recuperó el máximo real alcanzado en 2022.

El comercio minorista concentra casi seis de cada diez pesos

La estructura comercial de Misiones está claramente dominada por la venta minorista. En 2024, el comercio al por menor generó $831.762 millones, equivalentes al 57,6% del VAB del sector.

El comercio mayorista aportó otros $422.334 millones, con una participación del 29,1%, mientras que la venta, mantenimiento y reparación de vehículos y motocicletas representó $194.090 millones, el 13,3% restante.

Esta estructura confirma el peso que tienen el consumo cotidiano, los comercios de cercanía, los supermercados, las farmacias, la indumentaria, el equipamiento del hogar y los establecimientos de alimentos dentro de la economía provincial.

Sin embargo, el liderazgo minorista no necesariamente implica dinamismo. La mayor rama del comercio está formada por miles de unidades pequeñas y medianas, es particularmente sensible a la evolución del salario real y presenta una informalidad considerable en sus segmentos de menor escala.

Supermercados: el segmento más grande, pero sin crecimiento real

Los supermercados y autoservicios constituyen la principal subrama comercial de Misiones. En 2024 generaron un VAB de $290.298 millones y explicaron el 20,1% de todo el valor agregado comercial.

Les siguieron el comercio minorista especializado, con $229.575 millones y 15,9%; el comercio mayorista de alimentos, bebidas y tabaco, con $223.130 millones y 15,4% y los comercios de equipos para el hogar, electrónica e informática, con $150.367 millones y 10,4%. 

Después aparecen el comercio minorista de alimentos y bebidas, con $117.176 millones y 8,1%.

Las tres primeras actividades concentraron en conjunto el 51,4% del VAB comercial, lo que muestra una concentración moderada dentro de un sector empresarialmente muy atomizado.

El dato más revelador aparece cuando se elimina el efecto de los precios. El valor agregado real de supermercados y autoservicios cayó 2,8% entre 2018 y 2024.

Eso significa que el canal comercial más grande de la provincia terminó el período vendiendo, en términos reales, prácticamente lo mismo o algo menos que seis años antes. Esta trayectoria refleja una expresión del estancamiento del consumo masivo.

Las familias buscaron preservar el gasto en alimentos y productos esenciales, pero lo hicieron reduciendo cantidades, sustituyendo marcas y trasladándose hacia opciones más económicas. La facturación nominal aumentó con fuerza, aunque el volumen económico deflactado prácticamente no avanzó.

La conclusión económica es relevante: el comercio alimentario funcionó como refugio del gasto de los hogares, pero no como motor expansivo. Su estabilidad evitó una contracción mayor del sector, aunque también dejó en evidencia los límites impuestos por la pérdida de poder adquisitivo.

Dentro del universo minorista, el comercio especializado en alimentos y bebidas mostró una de las transformaciones más importantes. Su VAB real pasó de $1.733 millones en 2018 a $2.952 millones en 2024, una expansión acumulada del 70,3%. Al mismo tiempo, su participación en el comercio total subió del 5,4% al 8,1%, una ganancia de 2,7 puntos porcentuales.

El crecimiento puede asociarse con una mayor dispersión de bocas de proximidad, comercios especializados y formatos pequeños, así como con cambios en los hábitos de compra. Mientras los supermercados perdieron participación, los establecimientos minoristas de alimentos ganaron espacio relativo.

El comercio minorista especializado -que incluye actividades como indumentaria, calzado, farmacias, librerías y otros rubros- también tuvo un desempeño favorable: creció 23,1% en términos reales entre 2018 y 2024 y elevó su participación del 14,5% al 15,9%.

El comercio mayorista representa menos de un tercio del VAB comercial, pero cumple un papel central en el abastecimiento de la provincia. Se trata de un segmento más concentrado, con menor cantidad de empresas y mayor volumen económico por unidad.

La principal actividad es el comercio mayorista de alimentos, bebidas y tabaco, que generó $223.130 millones en 2024. A precios constantes, creció 11,6% desde 2018, una expansión moderada, pero más firme que la registrada por los supermercados.

El IPEC señala que la escala, la necesidad de capital de trabajo, el almacenamiento y la capacidad logística favorecen la concentración de operadores. Esa posición intermedia en la cadena permite al mayorista amortiguar parcialmente las fluctuaciones del consumo final.

Dentro del segmento se destacan, además, dos expansiones:

  • el comercio mayorista de uso doméstico creció 60,7% en términos reales;
  • el mayorista especializado y de maquinaria avanzó 41,2%.

La mayor variación porcentual correspondió al mayorista de materias primas agropecuarias, cuyo VAB real aumentó 182%. Sin embargo, su peso continúa siendo marginal: apenas explica el 0,4% del sector. Por tratarse de una base inicial muy baja, su crecimiento porcentual debe leerse con cautela.

En Misiones, esta subrama tiene relevancia cualitativa porque se vincula con los complejos yerbatero, tealero, tabacalero y forestal, aunque todavía representa una fracción pequeña del comercio provincial.

La venta de automóviles es la gran perdedora

La transformación estructural más fuerte del período ocurrió en el comercio automotor.

La venta de vehículos registró una contracción real del 27% entre 2018 y 2024, la caída más profunda entre las 15 subramas relevadas. Su participación en el VAB comercial se redujo del 9,2% al 5,9%, una pérdida de 3,3 puntos porcentuales.

El informe advierte que 2018 había sido un año excepcionalmente alto para los patentamientos, antes del inicio de un ciclo recesivo que afectó especialmente a los bienes durables.

La caída de las ventas nuevas no se trasladó de manera uniforme al resto de la cadena. El comercio de partes, piezas y accesorios creció 28,7% en términos reales, mientras que motocicletas, venta y reparación avanzó cerca de 33%.

La explicación es económica y mecánica: cuando se venden menos unidades nuevas, el parque circulante envejece, aumenta la vida útil de los vehículos y crece la demanda de mantenimiento y repuestos.

No obstante, el VAB real específico de mantenimiento y reparación terminó 23,3% por debajo de 2018, pese a la fuerte recuperación registrada en 2022. El mecanismo compensatorio existió, pero no alcanzó a neutralizar completamente el deterioro de la cadena automotriz. El propio informe describe esta relación entre menores ventas, envejecimiento del parque y sostenimiento relativo de talleres y casas de repuestos.

Hay menos contribuyentes que en el pico de 2021

El comercio es también el sector con mayor cantidad de contribuyentes de Ingresos Brutos de Misiones. El padrón pasó de 15.338 contribuyentes en 2018 a un máximo de 17.692 en 2021. Posteriormente descendió a 16.044 en 2022 y a 15.522 en 2023, nivel que se mantuvo estadísticamente para 2024.

La comparación deja varias lecturas:

  • frente a 2018, el padrón creció apenas 1,2%;
  • frente al máximo de 2021, cayó 12,3%;
  • entre 2022 y 2023, se redujo en 522 unidades.

Las dos subramas con mayor cantidad de contribuyentes son el comercio minorista especializado, con 3.896 unidades, y supermercados y autoservicios, con 3.263. En conjunto concentran casi el 46% del padrón comercial formal.

También aparece un cambio en la estructura empresarial. Entre 2018 y 2024, supermercados y autoservicios perdieron 134 contribuyentes, mientras que los comercios minoristas de alimentos y bebidas disminuyeron en 106.

En contraste, el comercio de equipos para el hogar, electrónica e informática sumó 208 contribuyentes; partes y accesorios incorporó 75; y el minorista especializado agregó 97.

No obstante, el IPEC advierte que la cifra de 2024 no surge de un padrón plenamente comparable. Debido a un cambio de cobertura en la base tributaria, la estructura de ese año fue mantenida al nivel de 2023. Por lo tanto, no corresponde interpretar la igualdad entre ambos ejercicios como una estabilidad empresarial comprobada.

Frontera: el factor que amplifica el ciclo comercial

En una provincia con más del 90% de su perímetro lindante con Paraguay y Brasil, el comercio no depende únicamente del ingreso interno. También está determinado por la relación cambiaria con Encarnación, Ciudad del Este y las ciudades brasileñas próximas a la frontera.

Cuando el peso se aprecia en términos reales, una parte del consumo misionero se desplaza hacia Paraguay o Brasil. Cuando ocurre lo contrario, las compras se retraen en los países vecinos e incluso se genera un flujo de consumidores extranjeros hacia Misiones.

Esta dinámica introduce una volatilidad que no necesariamente responde a la evolución del salario o del empleo local. Dos períodos con ingresos similares pueden generar resultados comerciales muy distintos según el diferencial cambiario.

El fenómeno, además, no queda completamente registrado en las estadísticas tributarias. Las compras realizadas fuera de la provincia reducen las ventas locales, pero no aparecen directamente como una variable dentro del padrón de ATM. El informe señala que el registro formal solamente capta ese desplazamiento de manera indirecta.

Las plataformas digitales también desdibujan el mapa comercial

El segundo cambio estructural es la digitalización.

Desde 2020, el comercio electrónico aceleró la migración desde las tiendas físicas hacia plataformas y ventas a distancia. El desafío estadístico es que una compra realizada por un consumidor misionero puede ser facturada por una empresa radicada en otra jurisdicción.

Así, parte del consumo provincial deja de reflejarse como valor agregado generado en Misiones, aunque el comprador y la entrega final estén localizados dentro de la provincia.

La frontera física y la digital producen un efecto parecido: separan el lugar donde reside el consumidor del lugar donde queda registrada la operación. El informe propone incorporar indicadores específicos de comercio electrónico en futuras mediciones.

El estudio utiliza registros de aproximadamente 15.500 contribuyentes y una encuesta integrada por 108 empresas comerciales. La muestra comprende dos firmas grandes, ocho medianas, 42 pequeñas y 56 microempresas.

Sin embargo, la medición presenta límites importantes. El padrón tributario permite observar el comercio formal, pero deja subrepresentadas las ferias, la venta ambulante, los emprendimientos no registrados y otras formas de comercialización informal.

El sesgo es especialmente relevante en los segmentos minoristas de menor escala. Por eso, algunas ramas podrían tener un peso económico superior al que surge de los registros fiscales

Compartí esta noticia !

La economía cayó 0,5% en mayo y creció apenas 0,2% en el último año

Compartí esta noticia !

La economía argentina llegó a mayo con señales cada vez más claras de desaceleración y una composición profundamente desigual. El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) registró un crecimiento interanual de apenas 0,2%, mientras que en la medición desestacionalizada cayó 0,5% respecto de abril.

El dato técnicamente mantiene a la actividad en terreno positivo frente al año pasado, pero revela que la recuperación perdió velocidad. Más aún: el crecimiento general se sostuvo gracias al desempeño de un reducido grupo de sectores primarios y extractivos, mientras que la industria manufacturera y el comercio, dos actividades centrales para la generación de empleo y el movimiento del mercado interno, profundizaron su retroceso.

El componente tendencia-ciclo, utilizado para identificar la dirección de fondo de la economía más allá de las oscilaciones mensuales, mostró una mejora de 0,2%. Esa variación evita hablar todavía de una contracción consolidada, aunque confirma una trayectoria de expansión extremadamente moderada.

Dos caídas mensuales en tres meses

La evolución de los primeros cinco meses de 2026 muestra una economía volátil, sin capacidad para encadenar una secuencia sostenida de crecimiento.

En enero, el EMAE avanzó 0,2% respecto de diciembre. En febrero cayó 2,5%, en marzo rebotó 2,8%, en abril volvió a retroceder 1,5% y en mayo disminuyó otro 0,5%.

De esta manera, la actividad registró bajas mensuales en tres de los últimos cuatro meses. El fuerte crecimiento de marzo alcanzó para compensar parte de esas pérdidas, pero no logró consolidar una tendencia expansiva.

En términos interanuales, la secuencia también muestra una marcada irregularidad: la economía creció 2% en enero, cayó 1,5% en febrero, saltó 6,2% en marzo, se moderó a 1,7% en abril y prácticamente se estancó en mayo, con una suba de apenas 0,2%.

Como resultado, el crecimiento acumulado entre enero y mayo fue de 1,7%, por debajo del 2,2% que se registraba al cierre de abril. El arrastre positivo del comienzo del año continúa, pero se reduce a medida que aparecen comparaciones más exigentes y se debilitan algunos motores de la actividad.

El magro crecimiento de mayo también debe leerse contra una base relativamente elevada. En mayo de 2025, la actividad había aumentado 5,3% interanual, en pleno proceso de recuperación después de la recesión de 2024.

El índice original alcanzó en mayo de 2026 los 165,5 puntos, apenas por encima de los 165,1 puntos registrados un año antes. En cambio, el índice desestacionalizado se ubicó en 153,6 puntos, por debajo de los 154,3 de abril y también lejos de los 156,7 alcanzados en marzo.

La comparación permite distinguir dos fenómenos. Por un lado, la economía conserva un nivel superior al observado durante buena parte de 2024. Por otro, desde comienzos de 2026 no logra atravesar con firmeza ese techo: los avances mensuales son interrumpidos rápidamente por nuevas correcciones.

Incluso la tendencia-ciclo, que creció 0,2% mensual y llegó a 154,7 puntos, dibuja una curva ascendente, pero de pendiente muy reducida.

El campo y la minería sostuvieron el resultado

Ocho de los quince sectores que integran el EMAE crecieron frente a mayo de 2025, mientras que siete registraron caídas. Sin embargo, el resultado general estuvo muy concentrado.

La explotación de minas y canteras encabezó las subas, con un incremento interanual de 15,7%. El sector mantiene una expansión de dos dígitos impulsada principalmente por la producción de petróleo y gas, y se consolida como uno de los motores más dinámicos de la economía argentina.

La agricultura, ganadería, caza y silvicultura creció 4,6%. Aunque su porcentaje fue inferior al de la minería, resultó el sector con mayor incidencia positiva sobre el índice general debido a su peso dentro de la estructura productiva.

Entre ambos aportaron 1,2 puntos porcentuales a la variación interanual del EMAE. Dicho de otro modo: sin el empuje conjunto del agro y la actividad minera, el resultado de mayo habría sido claramente negativo.

Electricidad, gas y agua también exhibió una expansión importante, del 8%, mientras que la construcción avanzó 1,9%. Este último dato permitió al sector volver al terreno positivo luego de haber caído 1,8% interanual en abril.

Los servicios sociales y de salud crecieron 0,8%; transporte y comunicaciones, 0,6%; las actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler, 0,4%; y la intermediación financiera, 1,5%.

La industria volvió a quedar en el centro de la caída

La contracara estuvo en la industria manufacturera, que cayó 5,6% frente a mayo de 2025. Fue la actividad con mayor incidencia negativa sobre el resultado general, una señal especialmente relevante por su capacidad para irradiar efectos sobre el empleo, la inversión, el transporte y las cadenas de proveedores.

La caída industrial de mayo fue, además, más profunda que la registrada en abril, cuando la baja había sido de 2,7%. El sector alternó un crecimiento de 5,2% en marzo con retrocesos de 2,4% en enero, 8,4% en febrero, 2,7% en abril y 5,6% en mayo.

La secuencia muestra que el repunte de marzo no alcanzó para revertir una tendencia de debilidad que atraviesa buena parte del entramado fabril.

El índice sectorial de la industria se ubicó en 114,4 puntos, por debajo de los 121,2 de mayo de 2025 y también de los 134,8 puntos que había registrado en mayo de 2023. La comparación expone que la producción manufacturera no solo perdió terreno durante el último año, sino que continúa alejada de niveles previos.

El comercio refleja la debilidad del consumo

El comercio mayorista, minorista y las reparaciones retrocedieron 4,3% interanual. El dato prolongó la caída de abril, que había sido de 3,2%, y se sumó a los descensos de enero y febrero.

El deterioro comercial representa una de las señales más directas sobre el estado del mercado interno. Aun cuando la desaceleración de la inflación permitió cierta recomposición de los ingresos reales, el consumo continúa condicionado por el debilitamiento del empleo, la pérdida de poder adquisitivo acumulada, el encarecimiento del crédito y la cautela de los hogares.

El índice del sector comercial descendió desde 160,9 puntos en mayo de 2025 hasta 153,9 en mayo de 2026. La actividad también quedó por debajo del nivel de marzo, cuando había alcanzado los 160,3 puntos.

Industria y comercio, junto con la pesca, restaron en conjunto 1,4 puntos porcentuales al resultado interanual. Ese aporte negativo fue superior a la expansión total del EMAE y debió ser compensado por las actividades primarias y extractivas.

La pesca registró el mayor derrumbe

La pesca sufrió la caída sectorial más pronunciada, con una baja interanual de 29,3%. El retroceso se produjo después de una contracción de 28,4% en abril y cortó el fuerte crecimiento registrado durante el primer trimestre.

Hoteles y restaurantes también pasaron a terreno negativo, con una disminución de 1,8%, después de haber permanecido sin variaciones en abril. Otras actividades de servicios comunitarios, sociales y personales retrocedieron 1,3%.

La administración pública y la defensa cayeron 1,4% interanual, prolongando la reducción observada desde comienzos de 2025. Enseñanza disminuyó 0,1%, mientras que los impuestos netos de subsidios crecieron apenas 0,5%.

Una economía con motores de crecimiento poco intensivos en empleo

El informe de mayo describe una economía partida. De un lado aparecen el agro, la energía y la minería, actividades competitivas, generadoras de exportaciones y divisas, pero con una capacidad de creación directa de empleo relativamente menor que la industria, la construcción o el comercio.

Del otro lado se encuentran precisamente los sectores más vinculados con el mercado interno, el entramado de pequeñas y medianas empresas y la ocupación urbana. La caída fabril y comercial indica que la mejora de las variables macroeconómicas todavía no se traduce en una recuperación homogénea de la economía real.

La construcción ofreció una señal moderadamente favorable, aunque su crecimiento de 1,9% debe leerse con cautela: el nivel de actividad del sector se mantiene muy por debajo de sus registros de 2023. El índice de mayo fue de 124,4 puntos, contra 147 puntos en el mismo mes de aquel año.

Algo similar ocurre con hoteles y restaurantes. Pese a que el nivel sectorial es superior al de 2023 y 2024, en mayo mostró una caída interanual, lo que podría anticipar una pérdida de impulso en el consumo de servicios.

Del rebote a una meseta

Durante 2025, la economía había crecido 4,5% en el acumulado anual, impulsada en buena medida por la comparación contra la recesión de 2024. Ese efecto estadístico comenzó a diluirse.

En los primeros cinco meses de 2026, el avance acumulado se redujo al 1,7%. Mayo representa la expresión más clara de ese cambio: la actividad ya no compara contra los meses más profundos de la recesión, sino contra una economía que un año antes se encontraba en recuperación.

El desafío dejó de ser simplemente rebotar desde niveles bajos. Ahora consiste en transformar la estabilización en crecimiento sostenido, ampliar la recuperación hacia la industria y el comercio y generar una expansión capaz de mejorar el empleo y los ingresos.

Por el momento, el EMAE muestra una economía que evita la recesión, pero que tampoco consigue acelerar. El agro, la minería y la energía mantienen encendido el motor externo; la industria y el consumo interno, en cambio, continúan funcionando a media marcha.

Compartí esta noticia !

El consumo privado cayó 1,1% en junio y acumula siete meses consecutivos de retrocesos interanuales

Compartí esta noticia !

El consumo de los hogares continúa mostrando señales de debilidad pese al proceso de desaceleración inflacionaria. En junio, el Índice de Consumo Privado (ICP-UP) registró una caída del 1,1% interanual, marcando el séptimo descenso consecutivo frente al mismo mes del año anterior y confirmando que la recuperación del poder adquisitivo aún no logra traducirse en una expansión sostenida del gasto de las familias.

El relevamiento, elaborado por la Facultad de Negocios de la Universidad de Palermo, mostró, sin embargo, una mejora de 1,2% respecto de mayo en la serie desestacionalizada, un dato que sugiere un leve repunte mensual luego de dos meses de virtual estancamiento. Aun así, el balance del primer semestre continúa siendo negativo: entre enero y junio el consumo privado acumula una retracción del 1,7% en comparación con igual período de 2025.

El informe sostiene que el comportamiento mensual representa una primera señal de recuperación, aunque insuficiente para revertir la tendencia de fondo. El indicador se construye a partir del procesamiento de más de treinta variables de alta frecuencia, entre ellas ventas minoristas, patentamientos, recaudación tributaria y otros indicadores que permiten anticipar la evolución del gasto de consumo final de los hogares antes de la publicación de las estadísticas oficiales.

La composición del consumo refleja además una marcada heterogeneidad entre sectores. El segmento más afectado fue el de bienes semidurables, integrado principalmente por indumentaria y calzado, que registró una contracción interanual del 3,8%. Los bienes durables también permanecieron en terreno negativo con una baja del 1,2%, mientras que los servicios recreativos mostraron estabilidad. El único rubro que logró expandirse fue el de consumo masivo, que avanzó 1,1% respecto de junio del año pasado.

Dentro del mercado de alimentos también se observaron diferencias significativas. El consumo de carne porcina fue el único que mostró crecimiento, con una suba interanual del 3,9%, mientras que la demanda de carne vacuna cayó 13,5% y la de carne aviar retrocedió 8%, reflejando cambios en los hábitos de consumo y una mayor búsqueda de alternativas de menor costo por parte de los hogares.

La debilidad del gasto también quedó reflejada en otros indicadores de actividad. Las ventas de combustibles al público disminuyeron 2,4% interanual, mientras que los despachos de cemento en bolsa descendieron 5%, evidenciando una menor dinámica tanto del consumo cotidiano como de la inversión vinculada a pequeñas obras y refacciones.

En los bienes durables el panorama fue mixto. El patentamiento de motocicletas creció 42,3%, impulsado por la búsqueda de vehículos de menor costo y opciones de movilidad más accesibles. En contraste, el patentamiento de automóviles cayó 13,7%, al tiempo que la facturación del sector de electrodomésticos registró una disminución del 11,6%, confirmando que las compras de mayor valor continúan postergándose.

El segmento de servicios vinculados al ocio tampoco escapó a la desaceleración. El consumo en restaurantes tradicionales de la Ciudad de Buenos Aires acumuló su cuarta caída consecutiva, con un descenso interanual del 3,7% durante junio. En paralelo, los centros comerciales registraron bajas del 7,2% en ventas de indumentaria y calzado y del 13,8% en supermercados, reflejando un comportamiento más prudente de los consumidores.

Las restricciones financieras también siguen condicionando la capacidad de gasto. La recaudación real del IVA retrocedió 4,2%, mientras que las compras realizadas con tarjeta de crédito disminuyeron 5,2% y los préstamos personales cayeron 2,2%, indicadores que muestran un menor uso del financiamiento para sostener el consumo.

El informe de la Universidad de Palermo plantea así un escenario de transición. La mejora mensual observada en junio podría anticipar una recuperación gradual si continúa la estabilización macroeconómica, pero la persistencia de caídas interanuales en la mayoría de los rubros evidencia que el consumo privado todavía enfrenta dificultades para consolidar un cambio de tendencia.

Compartí esta noticia !

Día del Amigo 2026: el asado lidera las preferencias y el gasto promedio proyectado asciende a $40.500

Compartí esta noticia !

El Día del Amigo volverá a convertirse en uno de los principales motores del consumo de julio. Este año, la celebración presenta una particularidad que amplía las expectativas comerciales: caerá un lunes, en plena primera semana de vacaciones de invierno en gran parte del país, mientras que el domingo previo coincidirá con la final del Mundial 2026. Esa combinación extenderá los festejos durante varios días y generará una ventana más amplia de actividad para la gastronomía, el entretenimiento, el turismo urbano y el comercio minorista.

Un relevamiento de Focus Market proyecta que el gasto promedio por persona para esta celebración alcanzará los $40.500, impulsado por un consumidor que continúa priorizando las experiencias compartidas, aunque bajo una lógica de consumo más racional y planificado.

Según explicó Damián Di Pace, director de la consultora, el calendario de este año permitirá distribuir los encuentros entre el fin de semana previo y los días posteriores, favoreciendo especialmente a bares, cafeterías, cervecerías, restaurantes, comercios de regalos y servicios vinculados al ocio. En un contexto donde el consumo sigue mostrando selectividad, las reuniones sociales funcionan como uno de los pocos segmentos capaces de sostener niveles de actividad por encima del promedio.

Las preferencias gastronómicas reflejan la vigencia de las comidas tradicionales para compartir. El asado encabeza las elecciones con el 28%, seguido muy de cerca por la picada, con el 26%, y la pizza, con el 24%. Más atrás aparecen las empanadas, elegidas por el 15%, las pastas, con el 5%, y otras opciones que reúnen apenas el 2% de las respuestas.

La elección del lugar para reunirse también confirma una búsqueda de equilibrio entre costos y experiencia. El 27% de los consultados planea comprar los alimentos en supermercados o locales especializados para cocinar en el hogar, mientras que el 20% optará por un bar. Las pizzerías concentran el 18% de las preferencias, las parrillas el 13%, los restaurantes el 11%, los servicios de catering el 6% y un 5% anticipa que no celebrará la fecha.

El hogar continúa consolidándose como una alternativa competitiva frente al mayor costo de las salidas. Entre las opciones de delivery relevadas, una promoción de picada para compartir alcanza los $61.700, lo que representa un incremento interanual del 21% respecto de los $52.000 registrados en 2025. En el caso del sushi, una promoción de 40 piezas pasó de $20.000 a $30.000, con una suba del 25%.

Para quienes prefieren celebrar fuera de casa, la oferta también se diversifica. Una fiesta en barco con navegación por la zona de Olivos, cena y acceso al boliche tiene un valor cercano a $50.000, mientras que el ingreso únicamente al evento nocturno ronda los $35.000. Las degustaciones de vino con propuesta gastronómica también se ubican en torno a los $50.000, mientras que los recorridos organizados por bares, con pizza y bebida incluida, parten desde $25.000 por persona.

El mercado de regalos mantiene opciones para distintos niveles de presupuesto. Entre $10.000 y $15.000 predominan productos como tazas de cerámica, pulseras, almohadones personalizados o marcos con fotografías. En el rango de $20.000 a $25.000 aparecen boxes de golosinas, botellas térmicas, chocolates y remeras, mientras que quienes destinan entre $30.000 y $35.000 pueden optar por artículos de diseño, velas aromáticas, accesorios gamer o delantales de jean.

Desde Focus Market sostienen que la coincidencia entre la definición del Mundial y el Día del Amigo constituye un factor adicional para dinamizar el consumo durante todo el fin de semana. El efecto combinado podría traducirse en mayores ventas para restaurantes, cervecerías, servicios de delivery, comercios de bebidas, confiterías, locales de regalos y espacios de entretenimiento, consolidando a las experiencias compartidas como uno de los principales impulsores del gasto en un escenario económico donde el consumidor continúa administrando cuidadosamente cada decisión de compra.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin