consumo en Misiones

Menos ingresos, menos consumo y más deuda: la economía real en problemas

Compartí esta noticia !

Tal como publicó esta semana Economis en esta nota, los datos del mercado laboral de Posadas muestran una transformación que va mucho más allá de una simple variación en la cantidad de personas ocupadas. Los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) correspondientes al primer trimestre de 2026 revelan un deterioro simultáneo de la calidad del empleo, los ingresos y la capacidad de los hogares para sostener sus gastos. El dato más preocupante es que se está produciendo un desplazamiento acelerado desde el empleo asalariado hacia el cuentapropismo y, fundamentalmente, desde la formalidad hacia la informalidad.

Entre 2024 y 2026, la participación del cuentapropismo dentro de los ocupados de Posadas pasó del 24% al 29%, mientras que el trabajo asalariado retrocedió del 71% al 66%. En otras palabras, cada vez hay una mayor proporción de personas que trabaja por cuenta propia y una menor proporción que lo hace como asalariada. Este proceso no necesariamente implica que todo el cuentapropismo sea precario —aunque también crece en esa dirección—, pero cuando se lo observa junto con la evolución de la informalidad, el diagnóstico se vuelve mucho más claro.

La informalidad laboral alcanzó al 53% de los ocupados en el primer trimestre de 2026, frente al 43% registrado apenas un año antes. Es decir, en solo doce meses, la proporción de trabajadores informales aumentó 10 puntos porcentuales. El fenómeno no se explica solamente porque hayan desaparecido empleos formales: los ocupados formales se redujeron 12,9%, equivalente a unas 12.104 personas, mientras que los informales aumentaron 30,0%, incorporando unas 21.603 personas.

Esta combinación es especialmente significativa. El mercado laboral no solamente está perdiendo empleo formal, sino que una parte importante de quienes ingresan o permanecen ocupados lo hace bajo modalidades informales. En otras palabras, el mercado de trabajo está funcionando como una válvula de escape frente a la pérdida de capacidad para generar empleo de mayor calidad.

Esto puede estar asociado a varios factores que se retroalimentan. Por un lado, una menor demanda de trabajo formal por parte de empresas y comercios, en un contexto en el que muchas actividades enfrentan dificultades para sostener sus niveles de ventas y rentabilidad. Por otro, la necesidad de los propios trabajadores de generar rápidamente algún ingreso, aun cuando sea a través de actividades por cuenta propia, changas, trabajos ocasionales o empleos sin registración. Cuando el empleo asalariado formal no crece al ritmo de la necesidad de ingresos, el cuentapropismo y la informalidad se convierten en mecanismos de absorción.

El problema es que esta salida tiene un costo económico y social elevado: a mayor informalidad, menores ingresos y mayor vulnerabilidad. La evolución de los ingresos confirma que el deterioro no se limita a la composición del empleo. Al primer trimestre de 2026, el ingreso promedio de los trabajadores formales de Posadas cayó 8,7% real interanual, mientras que el de los informales retrocedió 2,5%. El dato puede parecer paradójico: los ingresos formales cayeron más que los informales. Sin embargo, esto no significa que la informalidad haya dejado de ser desventajosa. Por el contrario, la brecha continúa siendo muy importante. En promedio, un trabajador formal de Posadas percibe ingresos equivalentes a 2,1 veces los de un trabajador informal.

La diferencia es fundamental porque el empleo formal no solamente supone un ingreso monetario mayor. También implica acceso a cobertura de salud, aportes jubilatorios, licencias, protección frente al despido y, en muchos casos, mayor estabilidad. Por eso, cuando una economía reemplaza empleo formal por ocupaciones informales, la pérdida no puede medirse únicamente en pesos: también se deteriora la red de protección que acompaña al trabajador y a su hogar.

La situación del mercado laboral termina trasladándose directamente a los hogares. Y allí aparecen algunos de los indicadores más preocupantes. El 20% de los hogares de Posadas declara que, en el primer trimestre del año, debió utilizar ahorros para poder cubrir los gastos del hogar, mientras que el 46% debió realizar compras básicas en cuotas con tarjeta de crédito ante la falta de liquidez.

Estos datos muestran un cambio importante en la forma en que las familias enfrentan la pérdida de poder adquisitivo. Cuando los ingresos corrientes dejan de alcanzar, aparecen inicialmente mecanismos de ajuste: reducir consumos, postergar compras, cambiar marcas o eliminar gastos considerados prescindibles. Pero cuando ese margen se agota, surgen mecanismos de financiamiento: primero los ahorros y luego el crédito.

El problema es que esos mecanismos no son infinitos. Los datos de crédito del Banco Central muestran que la mora en Misiones alcanza al 18,7% y afecta a unas 142.000 personas, con un saldo en mora superior a 90 días de aproximadamente $293.000 millones. La situación es particularmente compleja en algunos segmentos del sistema financiero: la mora alcanza al 33,0% entre los clientes de empresas no financieras emisoras de tarjetas de crédito y llega al 50,3% entre quienes acceden a crédito a través de proveedores no financieros. También existe una fuerte diferencia generacional: la mora alcanza al 33,5% entre los jóvenes de hasta 25 años. Y, por género, es mayor entre los varones (19,8%) que entre las mujeres (17,2%).

Esto permite observar una segunda etapa del deterioro. Primero se deterioran los ingresos laborales; después, los hogares utilizan sus ahorros para sostener el consumo; luego recurren al crédito; finalmente, una parte creciente comienza a tener dificultades para pagar ese crédito. No se trata solamente de un problema financiero. La expansión de la mora puede terminar restringiendo el acceso futuro al crédito de las familias, encareciendo el financiamiento y profundizando las dificultades para sostener consumos básicos. En ese sentido, el endeudamiento puede convertirse en un mecanismo que amortigua el impacto de la caída de ingresos en el corto plazo, pero amplifica la vulnerabilidad en el mediano plazo.

Pero todo esto también afecta a la salud. En 2025, el 37% de las personas de Posadas no contaba con cobertura de obra social o prepaga. En 2026, esa proporción trepó al 42,5%. La explicación puede estar vinculada a distintos factores. La pérdida de empleos formales implica, en muchos casos, la pérdida de la cobertura asociada al trabajo registrado. Pero también puede existir otro fenómeno: hogares que, aun conservando determinados ingresos, dejan de pagar una prepaga o reducen gastos vinculados a la cobertura médica porque el presupuesto familiar ya no alcanza.

En cualquiera de los dos casos, el resultado es el mismo: una mayor cantidad de personas termina dependiendo exclusivamente del sistema público de salud. Esto genera una presión adicional sobre un sistema que ya enfrenta restricciones presupuestarias y de recursos. Por eso, el deterioro del mercado laboral no queda encerrado en las estadísticas de empleo: termina impactando también sobre la demanda de servicios públicos.

Los datos de Posadas permiten identificar un círculo que merece especial atención. Menos empleo formal implica menores ingresos y menor cobertura social. La pérdida de poder adquisitivo obliga a los hogares a reducir consumos y utilizar ahorros. Cuando los ahorros se agotan, aparece el financiamiento con tarjeta y otros mecanismos de crédito. A medida que aumenta el endeudamiento, también crece el riesgo de mora. Al mismo tiempo, la pérdida de cobertura de salud incrementa la presión sobre el sistema público y, en paralelo, quienes necesitan generar ingresos encuentran en el cuentapropismo y la informalidad una alternativa cada vez más extendida.

El problema es que esta dinámica puede volverse autorreforzada. Una economía con menor empleo formal genera menos ingresos estables; hogares con menor capacidad de consumo reducen la demanda; una demanda más débil dificulta la recuperación de determinadas actividades; y empresas y comercios con menor capacidad de generación de ingresos tienen menos incentivos o posibilidades para incorporar trabajadores formalmente.

En este contexto, los esfuerzos que puedan realizar los gobiernos local y provincial para sostener la actividad, acompañar a los sectores más afectados o contener el deterioro social resultan necesariamente insuficientes si el marco macroeconómico nacional continúa operando en sentido contrario. No hay política provincial que pueda compensar indefinidamente una estrategia económica que plancha el consumo, debilita el mercado interno, encarece el crédito y deteriora las condiciones de competitividad de las economías regionales.

El problema de fondo es que, mientras la política económica nacional se concentra en determinadas variables financieras y fiscales, la economía real muestra otra película: comercios que venden menos, empresas que demandan menos trabajo, trabajadores que pasan a la informalidad, familias que consumen sus ahorros y se endeudan para comprar lo básico. Si el objetivo es recuperar el empleo y mejorar las condiciones de vida, resulta imprescindible que la política económica vuelva a mirar esa economía real, porque ninguna estabilización será sostenible si se construye sobre el deterioro de quienes producen, trabajan y consumen.

Compartí esta noticia !

El comercio explica uno de cada siete pesos de la economía misionera, pero el consumo masivo sigue estancado

Compartí esta noticia !

El comercio es uno de los grandes motores de la economía misionera, pero también uno de sus termómetros más sensibles. Su evolución refleja con rapidez los cambios en el salario real, el consumo de los hogares, el acceso al crédito, el precio relativo de los países vecinos y, cada vez más, la expansión de las plataformas digitales.

El último informe sectorial del Instituto Provincial de Estadística y Censos ofrece por primera vez una radiografía desagregada de ese universo. El estudio divide al comercio provincial en 15 subramas y reconstruye su comportamiento entre 2018 y 2024, incluyendo actividades minoristas, mayoristas y la cadena vinculada con vehículos y motocicletas.

La primera conclusión es contundente: en 2024, el comercio al por mayor y menor, junto con la reparación de vehículos, generó un Valor Agregado Bruto de $1.448.186 millones, es decir, aproximadamente $1,45 billones a valores corrientes.

Ese volumen representó el 14,2% del valor agregado total de Misiones y ubicó al comercio como el segundo sector más importante de la economía provincial, solamente detrás de la industria manufacturera. Su participación se mantuvo relativamente estable durante todo el período, dentro de una banda que osciló entre el 13% y el 14,2%.

Pero la multiplicación nominal de los valores, especialmente intensa durante los años de alta inflación, no debe confundirse con crecimiento productivo. A precios constantes de 2018, el VAB comercial pasó de $32.326 millones en 2018 a $36.482 millones en 2024. Eso representa una expansión real acumulada del 12,9% en seis años, equivalente a un crecimiento promedio cercano al 2% anual.

La trayectoria, además, estuvo lejos de ser lineal. El sector creció 5,9% en 2019, se desplomó 17,9% en 2020 por la pandemia, recuperó 15,3% en 2021 y avanzó otro 14,4% en 2022. Luego volvió a caer 4% en 2023 y apenas se recuperó 2,5% en 2024, en el segundo año de Javier Milei en el poder.

En otras palabras, el comercio misionero terminó 2024 por encima del nivel de 2018, pero todavía 1,5% por debajo del máximo real alcanzado en 2022. El crecimiento de largo plazo convive así con un estancamiento más reciente, muy condicionado por el deterioro del poder adquisitivo y la debilidad del consumo. La serie oficial muestra un índice real de 112,9 puntos en 2024, frente al máximo de 114,6 alcanzado dos años antes.

ECONOMÍA DE MISIONES

El comercio explica uno de cada siete pesos del PBG

Radiografía del sector comercial misionero en 2024

VALOR AGREGADO BRUTO $1,45 billones A precios corrientes de 2024
PESO EN LA ECONOMÍA 14,2% del VAB provincial Segundo sector, detrás de la industria
CRECIMIENTO REAL +12,9% entre 2018 y 2024 Pero 1,5% debajo del máximo de 2022

Cómo se distribuye el valor agregado

Comercio minorista 57,6%
Comercio mayorista 29,1%
Vehículos y reparación 13,3%
Mayor crecimiento real +70,3% Minorista de alimentos y bebidas
Mayor caída real -27,0% Venta de vehículos automotores
Consumo masivo -2,8% Supermercados vs. 2018
Contribuyentes 15.522 12,3% menos que en el pico de 2021
LA CLAVE

El comercio creció en el largo plazo, pero el principal canal de consumo masivo terminó 2024 por debajo de 2018 y el sector aún no recuperó el máximo real alcanzado en 2022.

El comercio minorista concentra casi seis de cada diez pesos

La estructura comercial de Misiones está claramente dominada por la venta minorista. En 2024, el comercio al por menor generó $831.762 millones, equivalentes al 57,6% del VAB del sector.

El comercio mayorista aportó otros $422.334 millones, con una participación del 29,1%, mientras que la venta, mantenimiento y reparación de vehículos y motocicletas representó $194.090 millones, el 13,3% restante.

Esta estructura confirma el peso que tienen el consumo cotidiano, los comercios de cercanía, los supermercados, las farmacias, la indumentaria, el equipamiento del hogar y los establecimientos de alimentos dentro de la economía provincial.

Sin embargo, el liderazgo minorista no necesariamente implica dinamismo. La mayor rama del comercio está formada por miles de unidades pequeñas y medianas, es particularmente sensible a la evolución del salario real y presenta una informalidad considerable en sus segmentos de menor escala.

Supermercados: el segmento más grande, pero sin crecimiento real

Los supermercados y autoservicios constituyen la principal subrama comercial de Misiones. En 2024 generaron un VAB de $290.298 millones y explicaron el 20,1% de todo el valor agregado comercial.

Les siguieron el comercio minorista especializado, con $229.575 millones y 15,9%; el comercio mayorista de alimentos, bebidas y tabaco, con $223.130 millones y 15,4% y los comercios de equipos para el hogar, electrónica e informática, con $150.367 millones y 10,4%. 

Después aparecen el comercio minorista de alimentos y bebidas, con $117.176 millones y 8,1%.

Las tres primeras actividades concentraron en conjunto el 51,4% del VAB comercial, lo que muestra una concentración moderada dentro de un sector empresarialmente muy atomizado.

El dato más revelador aparece cuando se elimina el efecto de los precios. El valor agregado real de supermercados y autoservicios cayó 2,8% entre 2018 y 2024.

Eso significa que el canal comercial más grande de la provincia terminó el período vendiendo, en términos reales, prácticamente lo mismo o algo menos que seis años antes. Esta trayectoria refleja una expresión del estancamiento del consumo masivo.

Las familias buscaron preservar el gasto en alimentos y productos esenciales, pero lo hicieron reduciendo cantidades, sustituyendo marcas y trasladándose hacia opciones más económicas. La facturación nominal aumentó con fuerza, aunque el volumen económico deflactado prácticamente no avanzó.

La conclusión económica es relevante: el comercio alimentario funcionó como refugio del gasto de los hogares, pero no como motor expansivo. Su estabilidad evitó una contracción mayor del sector, aunque también dejó en evidencia los límites impuestos por la pérdida de poder adquisitivo.

Dentro del universo minorista, el comercio especializado en alimentos y bebidas mostró una de las transformaciones más importantes. Su VAB real pasó de $1.733 millones en 2018 a $2.952 millones en 2024, una expansión acumulada del 70,3%. Al mismo tiempo, su participación en el comercio total subió del 5,4% al 8,1%, una ganancia de 2,7 puntos porcentuales.

El crecimiento puede asociarse con una mayor dispersión de bocas de proximidad, comercios especializados y formatos pequeños, así como con cambios en los hábitos de compra. Mientras los supermercados perdieron participación, los establecimientos minoristas de alimentos ganaron espacio relativo.

El comercio minorista especializado -que incluye actividades como indumentaria, calzado, farmacias, librerías y otros rubros- también tuvo un desempeño favorable: creció 23,1% en términos reales entre 2018 y 2024 y elevó su participación del 14,5% al 15,9%.

El comercio mayorista representa menos de un tercio del VAB comercial, pero cumple un papel central en el abastecimiento de la provincia. Se trata de un segmento más concentrado, con menor cantidad de empresas y mayor volumen económico por unidad.

La principal actividad es el comercio mayorista de alimentos, bebidas y tabaco, que generó $223.130 millones en 2024. A precios constantes, creció 11,6% desde 2018, una expansión moderada, pero más firme que la registrada por los supermercados.

El IPEC señala que la escala, la necesidad de capital de trabajo, el almacenamiento y la capacidad logística favorecen la concentración de operadores. Esa posición intermedia en la cadena permite al mayorista amortiguar parcialmente las fluctuaciones del consumo final.

Dentro del segmento se destacan, además, dos expansiones:

  • el comercio mayorista de uso doméstico creció 60,7% en términos reales;
  • el mayorista especializado y de maquinaria avanzó 41,2%.

La mayor variación porcentual correspondió al mayorista de materias primas agropecuarias, cuyo VAB real aumentó 182%. Sin embargo, su peso continúa siendo marginal: apenas explica el 0,4% del sector. Por tratarse de una base inicial muy baja, su crecimiento porcentual debe leerse con cautela.

En Misiones, esta subrama tiene relevancia cualitativa porque se vincula con los complejos yerbatero, tealero, tabacalero y forestal, aunque todavía representa una fracción pequeña del comercio provincial.

La venta de automóviles es la gran perdedora

La transformación estructural más fuerte del período ocurrió en el comercio automotor.

La venta de vehículos registró una contracción real del 27% entre 2018 y 2024, la caída más profunda entre las 15 subramas relevadas. Su participación en el VAB comercial se redujo del 9,2% al 5,9%, una pérdida de 3,3 puntos porcentuales.

El informe advierte que 2018 había sido un año excepcionalmente alto para los patentamientos, antes del inicio de un ciclo recesivo que afectó especialmente a los bienes durables.

La caída de las ventas nuevas no se trasladó de manera uniforme al resto de la cadena. El comercio de partes, piezas y accesorios creció 28,7% en términos reales, mientras que motocicletas, venta y reparación avanzó cerca de 33%.

La explicación es económica y mecánica: cuando se venden menos unidades nuevas, el parque circulante envejece, aumenta la vida útil de los vehículos y crece la demanda de mantenimiento y repuestos.

No obstante, el VAB real específico de mantenimiento y reparación terminó 23,3% por debajo de 2018, pese a la fuerte recuperación registrada en 2022. El mecanismo compensatorio existió, pero no alcanzó a neutralizar completamente el deterioro de la cadena automotriz. El propio informe describe esta relación entre menores ventas, envejecimiento del parque y sostenimiento relativo de talleres y casas de repuestos.

Hay menos contribuyentes que en el pico de 2021

El comercio es también el sector con mayor cantidad de contribuyentes de Ingresos Brutos de Misiones. El padrón pasó de 15.338 contribuyentes en 2018 a un máximo de 17.692 en 2021. Posteriormente descendió a 16.044 en 2022 y a 15.522 en 2023, nivel que se mantuvo estadísticamente para 2024.

La comparación deja varias lecturas:

  • frente a 2018, el padrón creció apenas 1,2%;
  • frente al máximo de 2021, cayó 12,3%;
  • entre 2022 y 2023, se redujo en 522 unidades.

Las dos subramas con mayor cantidad de contribuyentes son el comercio minorista especializado, con 3.896 unidades, y supermercados y autoservicios, con 3.263. En conjunto concentran casi el 46% del padrón comercial formal.

También aparece un cambio en la estructura empresarial. Entre 2018 y 2024, supermercados y autoservicios perdieron 134 contribuyentes, mientras que los comercios minoristas de alimentos y bebidas disminuyeron en 106.

En contraste, el comercio de equipos para el hogar, electrónica e informática sumó 208 contribuyentes; partes y accesorios incorporó 75; y el minorista especializado agregó 97.

No obstante, el IPEC advierte que la cifra de 2024 no surge de un padrón plenamente comparable. Debido a un cambio de cobertura en la base tributaria, la estructura de ese año fue mantenida al nivel de 2023. Por lo tanto, no corresponde interpretar la igualdad entre ambos ejercicios como una estabilidad empresarial comprobada.

Frontera: el factor que amplifica el ciclo comercial

En una provincia con más del 90% de su perímetro lindante con Paraguay y Brasil, el comercio no depende únicamente del ingreso interno. También está determinado por la relación cambiaria con Encarnación, Ciudad del Este y las ciudades brasileñas próximas a la frontera.

Cuando el peso se aprecia en términos reales, una parte del consumo misionero se desplaza hacia Paraguay o Brasil. Cuando ocurre lo contrario, las compras se retraen en los países vecinos e incluso se genera un flujo de consumidores extranjeros hacia Misiones.

Esta dinámica introduce una volatilidad que no necesariamente responde a la evolución del salario o del empleo local. Dos períodos con ingresos similares pueden generar resultados comerciales muy distintos según el diferencial cambiario.

El fenómeno, además, no queda completamente registrado en las estadísticas tributarias. Las compras realizadas fuera de la provincia reducen las ventas locales, pero no aparecen directamente como una variable dentro del padrón de ATM. El informe señala que el registro formal solamente capta ese desplazamiento de manera indirecta.

Las plataformas digitales también desdibujan el mapa comercial

El segundo cambio estructural es la digitalización.

Desde 2020, el comercio electrónico aceleró la migración desde las tiendas físicas hacia plataformas y ventas a distancia. El desafío estadístico es que una compra realizada por un consumidor misionero puede ser facturada por una empresa radicada en otra jurisdicción.

Así, parte del consumo provincial deja de reflejarse como valor agregado generado en Misiones, aunque el comprador y la entrega final estén localizados dentro de la provincia.

La frontera física y la digital producen un efecto parecido: separan el lugar donde reside el consumidor del lugar donde queda registrada la operación. El informe propone incorporar indicadores específicos de comercio electrónico en futuras mediciones.

El estudio utiliza registros de aproximadamente 15.500 contribuyentes y una encuesta integrada por 108 empresas comerciales. La muestra comprende dos firmas grandes, ocho medianas, 42 pequeñas y 56 microempresas.

Sin embargo, la medición presenta límites importantes. El padrón tributario permite observar el comercio formal, pero deja subrepresentadas las ferias, la venta ambulante, los emprendimientos no registrados y otras formas de comercialización informal.

El sesgo es especialmente relevante en los segmentos minoristas de menor escala. Por eso, algunas ramas podrían tener un peso económico superior al que surge de los registros fiscales

Compartí esta noticia !

El semáforo económico de Misiones sigue en rojo pese al avance del PIB argentino

Compartí esta noticia !

Esta semana, el INDEC publicó el dato del Producto Interno Bruto (PIB) del primer trimestre de 2026 que, leído superficialmente, podría invitar al optimismo. La economía argentina creció 2,3% interanual y 0,7% respecto del trimestre previo, impulsada principalmente por las exportaciones, la actividad agropecuaria, la minería y algunos sectores vinculados a la producción primaria. A la par, se observa un nuevo máximo histórico para el consumo privado, pero se alerta respecto a la fuerte baja de la inversión.

Sin embargo, detrás de ese número agregado convive una realidad mucho más compleja. El crecimiento del PIB no implica que todas las provincias crezcan, ni mucho menos que todos los sectores económicos mejoren al mismo tiempo. Por el contrario, el primer trimestre de 2026 vuelve a poner en evidencia una de las principales características del actual esquema económico argentino: una creciente heterogeneidad territorial y sectorial.

Misiones es probablemente uno de los casos donde esa divergencia aparece con mayor crudeza. Para esto, vamos a actualizar el Semáforo de Actividad Provincial que en otras oportunidades ya hemos mostrado. Si vemos los números provinciales para el primer trimestre del año, a modo de comparar con el resultado agregado del PIB, en Misiones hay un panorama alarmante. 

Misiones | 1° trimestre 2026 11 indicadores en rojo 4 indicadores en verde
Semáforo de actividad provincial: Misiones bajo presión Variación interanual por indicador. Primer trimestre de 2026.
Variable Fuente Ene-26 Feb-26 Mar-26 Acumulado 1° trimestre
Ventas reales en supermercados INDEC -7,6% -13,9% -4,3% -8,5%
Venta de gasoil al público en m³ Sec. Energía -12,3% -16,6% -12,0% -13,6%
Venta de nafta al público en m³ Sec. Energía -1,7% -5,3% -8,8% -5,3%
Patentamientos de autos en unidades INDEC -17,1% -20,9% -15,9% -17,7%
Patentamientos de motos en unidades INDEC 27,5% 73,2% 50,2% 48,1%
Empleo privado formal en unidades STEySS -4,9% -4,5% -3,9% -4,4%
Salario real del sector privado formal STEySS -1,0% -2,3% -2,2% -1,8%
Empleadores privados en unidades SRT -5,4% -6,2% -6,6% -6,1%
Recaudación real de Ingresos Brutos ATM -25,0% -23,1% -17,5% -22,2%
Permisos de obra en unidades INDEC -12,5% -9,7% 21,4% -2,4%
Superficie autorizada en m² INDEC -36,5% -30,0% -37,4% -35,0%
Yerba mate – mercado interno en kg INYM -2,9% -8,7% 4,6% -2,1%
Yerba mate – mercado externo en kg INYM 46,6% -30,0% 9,3% 3,4%
Exportaciones totales en USD INDEC 16,3% -4,1% 17,7% 9,3%
Exportaciones totales en toneladas INDEC 4,1% -2,7% 15,9% 5,9%
Fuente: elaboración para Economis sobre datos de INDEC, Secretaría de Energía, STEySS, SRT, ATM e INYM.

De los quince indicadores relevados, apenas cuatro exhiben resultados positivos en el acumulado del primer trimestre, mientras que once permanecen en terreno negativo. Pero más preocupante aún es la naturaleza de esas caídas.

Respecto a los indicadores vinculados al consumo, las ventas reales en supermercados retroceden 8,5% acumulado, el expendio de gasoil cae 13,6%, la venta de naftas disminuye 5,3% y el patentamiento de autos retrocede 17,7%. En este marco, todos estos indicadores muestran un mismo fenómeno: la baja no es solo acumulada, sino que caen en todos los meses que conforman el período. 

Sólo uno muestra un signo diferente: el patentamiento de motos, que crece en todos los meses y cerró el acumulado en +48,1%, un gran signo de la época que se replica en casi todo el país. En definitiva, vemos que el consumo está todavía atravesando una fuerte crisis que no se condice con los augurios que bajan desde el poder central nacional.  

Si vemos los indicadores de Empleo y Salarios, el escenario es igual de negativo:  el empleo privado formal pierde 4,4% acumulado, los salarios reales del sector privado se contraen 1,8% en el trimestre y los empleadores registrados del sector privado disminuyen 6,1%. Estos indicadores muestran caídas en todos los meses del período y el rojo acumulado se torna grave al pensar no solo en la foto, sino en la tendencia. Así, no solo se achica el empleo de calidad, sino que se hace cada vez menor la capacidad de compra de los trabajadores (ratificando así lo visto para los indicadores de consumo), a la par que el entramado empresarial se deteriora fuertemente y condiciona una posible (o más bien, deseada) recuperación de la economía real.

La recaudación real del impuesto a los Ingresos Brutos, que podría utilizarse como un proxy de actividad económico local, se desploma 22,2%, la baja más fuerte del país. Esto trae dos problemas: evidencia un problema de actividad pero a la par, desfinancia fuertemente al Estado en contextos donde se requiere brindar, desde allí, más asistencia para paliar la crisis.

Si miramos algunos puntos clave de la construcción, los permisos de obra privada bajan 2,4% (pese a un repunte en marzo) y la superficie autorizada para construir registra una contracción del 35%. Es decir, un sector altamente dinamizador de la economía no encuentra piso y no puede recomponerse, ratificando que se trata del sector posiblemente más golpeado con el actual modelo económico libertario. 

Con la yerba mate, el rojo se intensifica: las ventas al mercado interno se contraen 2,1% en el trimestre; y por el contrario, se fortalece la salida al exterior con exportaciones de yerba creciendo al 3,4% acumulado. Quedándonos en el lado del comercio exterior, las exportaciones misioneras crecen 9,3% medidas en USD y 5,9% en toneladas, siendo el dato más destacado para la provincia

En ese marco, los pocos datos positivos no modifican el diagnóstico general. Son actividades relevantes, pero insuficientes para compensar la debilidad generalizada del consumo, la inversión, la construcción y el mercado laboral. Entonces, se observa que prácticamente todos los indicadores que describen el funcionamiento cotidiano de una economía provincial muestran deterioro. 

Aquí aparece una cuestión central que muchas veces queda oculta detrás del dato nacional del PIB. El crecimiento de la economía argentina durante este trimestre estuvo explicado fundamentalmente por sectores de capital intensivo, fuerte orientación exportadora y alta concentración geográfica. El complejo agroexportador, la minería y algunas ramas vinculadas a recursos naturales explican buena parte de la expansión nacional. Pero Misiones y gran parte del norte argentino poseen una estructura productiva muy distinta.

Las economías de la región están más atadas al consumo interno, al turismo y la producción de bienes y servicios de pequeñas y medianas empresas. Es decir, el mercado interno tiene un peso determinante no solamente sobre la economía general sino también y particularmente, sobre el empleo y sobre la generación de ingresos. Cuando el modelo económico privilegia actividades altamente concentradas y con bajo efecto derrame sobre el resto del país, provincias como Misiones quedan inevitablemente rezagadas.

Entonces, no es una contradicción que el PIB nacional crezca mientras Misiones se debilita. Es, precisamente, una consecuencia esperable de un crecimiento extremadamente desigual

De hecho, el propio semáforo provincial permite deducir una secuencia económica consistente. Primero cae el consumo. Luego se retrae la recaudación. Después disminuye la construcción privada. Más tarde aparecen menores niveles de empleo y pérdida de empleadores. Finalmente, los salarios reales continúan deteriorándose. No son indicadores aislados; son distintas manifestaciones de un mismo proceso.

La consolidación del proceso trae otras consecuencias que aún no observamos: por ejemplo, la reducción de empresas no es solo un problema actual, también implica menor capacidad futura para generar empleo formal y menor densidad empresarial, un activo que tarda años en reconstruirse. Algo similar ocurre con el salario: aunque la inflación desacelere, la recuperación del ingreso continúa siendo insuficiente para dinamizar el consumo, especialmente en provincias donde la demanda interna constituye el principal motor económico. Su recuperación no depende solo de mayores ingresos, sino también de mayor robustez del empleo. Una viene de la mano de la otra y la destrucción del tridente ingresos-empleos-empresas es un arma letal para las economías locales. 

Con todo esto, Misiones enfrenta una situación donde prácticamente todos los motores tradicionales de crecimiento permanecen apagados. Por eso resulta equivocado utilizar el dato nacional del PIB como sinónimo de una recuperación homogénea. La economía argentina efectivamente está creciendo, pero lo hace de manera extremadamente concentrada, tanto sectorial como territorialmente. Los beneficios de esa expansión no llegan con igual intensidad a todas las provincias.

Misiones representa hoy una de las caras menos visibles de ese fenómeno. Mientras algunos sectores exportadores explican el crecimiento nacional, buena parte de la economía misionera y de las economías provinciales en general continúa transitando una etapa de fuerte deterioro. El desafío no pasa por cuestionar el crecimiento del PIB, sino por reconocer sus límites como indicador del bienestar económico territorial.

Compartí esta noticia !

Passalacqua confirmó la prórroga y los programas Ahora seguirán hasta septiembre

Compartí esta noticia !

Los programas Ahora seguirán vigentes hasta el 30 de septiembre de 2026. Así lo anunció este viernes el gobernador Hugo Passalacqua, quien confirmó la prórroga de las principales herramientas provinciales de incentivo al consumo, tras un acuerdo alcanzado entre el Gobierno de Misiones, las entidades bancarias y el sector privado.

La extensión regirá desde el 1 de julio y mantendrá sin cambios los topes de reintegro y los límites financiables actualmente vigentes. La medida alcanza a los programas Ahora Misiones, Bienes Durables, Construcción, Neumáticos, Estudiantes, Mujer, Carne, Gastronomía, Mascotas, Góndola Bernardo de Irigoyen, Remedios, Pan y Gas.

“Seguimos haciendo cosas, acciones que te hagan la vida un poco más fácil cada día. Por eso los Ahora van a ir hasta el 30 de septiembre. Es una forma, no la única, pero una forma de ayudarte y de ayudar sobre todo al bolsillo de toda la familia misionera”, expresó Passalacqua al comunicar la decisión.

La continuidad de los programas llega en un momento clave para el comercio provincial. En un escenario nacional marcado por la desaceleración del consumo y la retracción de la actividad económica, los Ahora se consolidaron como una de las principales herramientas anticíclicas de la economía misionera.

Los números reflejan esa importancia. Según datos difundidos por el Ministerio de Hacienda y publicados por Economis, durante el primer trimestre de 2026 los programas movilizaron ventas por $26.837,7 millones, lo que representó un crecimiento interanual del 34,67% respecto al mismo período de 2025.

El programa con mayor volumen de operaciones fue Ahora Misiones, que concentró ventas por $9.981 millones y explicó el 37,2% del total. Le siguieron Ahora Bienes Durables, con $7.404 millones, y Ahora Construcción, con $5.479 millones. Entre los tres concentraron más del 85% del movimiento económico generado por el sistema.

La relevancia de los programas no se limita al presente. Durante 2025, el conjunto de los Ahora movilizó $98.658 millones en ventas, un crecimiento de más del 58% respecto a los $62.287 millones registrados en 2024. El dato confirma una expansión sostenida de su utilización por parte de consumidores y comerciantes.

En ese período, Ahora Misiones volvió a ser el principal motor del sistema, concentrando cerca de la mitad de las operaciones realizadas. También tuvieron un fuerte protagonismo Ahora Bienes Durables, Ahora Construcción y Ahora Neumáticos, programas que explicaron gran parte del crecimiento registrado durante el año.

La continuidad hasta septiembre mantiene vigente una política que ya cumplió diez años de funcionamiento. Creada en 2016 para reducir el impacto de las asimetrías fronterizas y fortalecer la competitividad del comercio local frente a Paraguay y Brasil, la iniciativa evolucionó hasta convertirse en una red de programas sectoriales que abarcan desde alimentos y medicamentos hasta materiales para la construcción, electrodomésticos, neumáticos, gastronomía y servicios.

Actualmente, los programas Ahora representan una herramienta central para sostener las ventas en miles de comercios misioneros, facilitar el acceso al financiamiento de las familias y preservar la actividad económica provincial.

Los consumidores podrán seguir accediendo a compras en cuotas sin interés, reintegros y beneficios específicos según cada rubro, mientras que los comercios adheridos continuarán contando con un instrumento que se transformó en uno de los principales motores del mercado interno misionero.

Compartí esta noticia !

McDonald’s abrió su segundo local en Posadas

Compartí esta noticia !

Mientras buena parte del comercio argentino enfrenta caída de ventas, cierre de sucursales y retracción del consumo, Posadas sumó una señal inversa: McDonald’s inauguró su segundo local en la capital misionera, consolidando una apuesta comercial que combina marcas globales, empleo joven y reconfiguración urbana del microcentro.

La nueva sucursal está ubicada en el shopping posadeño, con salida sobre Bolívar casi San Lorenzo, uno de los puntos comerciales más transitados de la ciudad. El desembarco no sólo amplía la presencia de la cadena en Misiones: también expone un fenómeno económico que empieza a diferenciar a Posadas dentro del NEA.

En un contexto nacional donde muchas cadenas ajustan estructura y moderan inversiones, algunas firmas continúan viendo a Misiones como un mercado con potencial de expansión vinculado al comercio fronterizo, la dinámica urbana y el crecimiento del consumo regional.

“Estamos muy entusiasmados con esta nueva apertura porque representa mucho más que un nuevo restaurante: es una apuesta al crecimiento de Misiones, a la innovación y al encuentro. Queremos que quienes nos visiten disfruten de una experiencia cercana, con ingredientes de la mejor calidad y con opciones para todos los gustos. Este local será Open 24 horas los días viernes y sábados, así que los esperamos con muchas sorpresas”, señaló el emprendedor y ex tenista Martín “Tero” García a cargo de las franquicias en Misiones.

Una inversión en medio de la desaceleración

El nuevo establecimiento cuenta con una superficie de 203,9 metros cuadrados e incorpora: servicio de McCafé; delivery; centro de postres; espacios interiores; y áreas externas de seating. La inversión superaría el millón de dólares para el nuevo local, según la gacetilla de Arcos Dorados, que destacó que “es el local N°232 de Argentina y se encuentra en el Posadas Plaza Shopping. Será open 24 horas los fines de semana, está diseñado con la última tecnología, es sustentable y ofrece a los fanáticos una gran carta de sabores”.

Pero el dato económico más relevante pasa por el empleo. La apertura generó más de 60 puestos de trabajo, principalmente orientados a jóvenes misioneros, un segmento especialmente golpeado por la desaceleración económica nacional y la informalidad laboral.

El gobernador Hugo Passalacqua destacó la inversión como una señal de confianza empresarial en la provincia. “En un contexto económico nacional adverso, Misiones muestra que sigue siendo tierra de oportunidades”, expresó en redes sociales.

La expansión de cadenas nacionales e internacionales en Posadas no es casual. La capital misionera viene consolidando un proceso de transformación urbana y comercial impulsado por varios factores: recuperación del consumo fronterizo; fortalecimiento del turismo regional; mejora del espacio público; y crecimiento del sector gastronómico y de servicios.

A diferencia de otras ciudades del NEA, Posadas logró en los últimos años construir un ecosistema comercial con fuerte dinamismo nocturno, gastronómico y turístico. Eso explica por qué grandes marcas empiezan a mirar nuevamente a la ciudad como plaza rentable.

Un nuevo local pensado para el futuro

Recientemente, McDonald’s fue reconocido con el puesto N°1 del ranking Great Place to Work 2026, consolidándose como el mejor lugar para trabajar en Argentina gracias a una cultura enfocada en el crecimiento, la inclusión y las oportunidades de desarrollo profesional.

La sustentabilidad también ocupa un rol central en esta apertura. El restaurante fue diseñado bajo estándares orientados a optimizar recursos y reducir el impacto ambiental, incorporando iniciativas enfocadas en una operación más eficiente y responsable.

Entre sus principales características se destacan la iluminación LED de bajo consumo, filtros UV en vidrios para mejorar la eficiencia térmica, sistemas automáticos de iluminación, equipos de aire acondicionado con control programable, medidores de consumo de energía y agua, grifos con reducción de caudal, separación de residuos y sistemas de monitoreo que permiten optimizar el uso de recursos.

Con esta nueva apertura, McDonald’s continúa fortaleciendo su presencia en Misiones y en todo el NEA, apostando al desarrollo local y celebrando un nuevo espacio pensado para disfrutar, compartir y crear encuentros.

El factor frontera vuelve a ser decisivo

La estabilidad cambiaria relativa de los últimos meses modificó parcialmente las asimetrías históricas con Paraguay. Durante buena parte de 2023 y 2024, Posadas sufrió una fuerte fuga de consumo hacia Encarnación debido a la diferencia cambiaria.

Hoy el escenario es más equilibrado.Aunque las asimetrías persisten, la desaceleración inflacionaria y cierta estabilidad del dólar redujeron parte del incentivo para el cruce masivo de compras.

Ese nuevo contexto ayudó a recuperar circulación comercial en el microcentro posadeño. Y las cadenas gastronómicas leen rápidamente esos movimientos.

Con esta apertura, Posadas suma: dos locales de McDonald’s; y dos de Mostaza. La única gran cadena internacional de hamburguesas que todavía no desembarcó en Misiones es Burger King, aunque sí posee presencia en Encarnación.

Ese dato no es menor: la competencia gastronómica regional ya no se analiza únicamente dentro de la Argentina. Las marcas observan el flujo transfronterizo de consumidores entre Posadas y Paraguay como un único mercado ampliado.

El rol de los empresarios locales

El nuevo McDonald’s también vuelve a mostrar el peso de empresarios locales en la expansión de franquicias internacionales. La operación está nuevamente vinculada al emprendedor y ex tenista Martín “Tero” García, quien años atrás había introducido la franquicia de Havanna en Posadas.

Ese modelo de articulación entre capital local y marcas globales viene siendo una de las claves del crecimiento gastronómico y comercial de la ciudad.

La apertura tiene además un valor simbólico. En una economía donde gran parte de los indicadores de consumo siguen mostrando debilidad, la llegada de nuevas inversiones comerciales funciona como termómetro de expectativas empresariales.

Especialmente en ciudades del interior. Para el Gobierno provincial, el desembarco de cadenas internacionales permite mostrar: generación de empleo; movimiento económico; y dinamización urbana. Para el sector privado, la ecuación es más pragmática: ninguna cadena global expande operaciones donde no proyecta demanda futura.

La gran incógnita hacia adelante es si la recuperación comercial logrará sostenerse durante el segundo semestre. Posadas muestra hoy mejores indicadores de movimiento que otras ciudades del NEA, pero sigue dependiendo de variables sensibles: tipo de cambio; consumo fronterizo; salarios; y recuperación del crédito.

En paralelo, el crecimiento de cadenas internacionales empieza a elevar la competencia para comercios y gastronómicos locales. La ciudad entra en una nueva etapa comercial: más integrada regionalmente, más competitiva y cada vez más atractiva para grandes marcas.

El desafío será que esa expansión también fortalezca al entramado pyme misionero y no quede limitada únicamente a franquicias nacionales e internacionales.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin