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Declaración de Líderes sobre el Sistema Alimentario: un hito en la acción climática, pero el compromiso global debe materializarse en acciones a nivel local 

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La Fundación Vida Silvestre Argentina junto a WWF celebran la Declaración de los Emiratos sobre Agricultura Sostenible, Sistemas Alimentarios Resilientes y Acción Climática, publicada el viernes pasado en la COP28 de la ONU sobre el cambio climático, y se muestran muy alentados de que haya sido respaldada por 134 Jefes de EstadoAunque las adhesiones están abiertas hasta el 10 de diciembre, lamentablemente, por el momento la Argentina no forma parte de esta lista.  

La Declaración coloca a los sistemas alimentarios en el centro de la COP28 y establece un marco para una acción climática transformadora basada en la alimentación. Vida Silvestre y WWF instan a los signatarios a traducir de inmediato sus compromisos con la Declaración en acciones nacionales e implementaciones concretas en el terreno.   

“El compromiso de los líderes mundiales de integrar en la acción climática enfoques de sistemas alimentarios (que combinan la producción, consumo y reducción de pérdidas y desperdicios de alimentos) es precisamente lo que necesitamos en un momento en que un futuro a 1.5 grados parece cada vez más difícil de lograr”, afirmó João Campari, Líder Global de la Práctica de Alimentos de WWF“Este compromiso mantiene viva la esperanza, pero debe llevar urgentemente a acciones concretas para proteger, gestionar de manera sostenible y restaurar paisajes terrestres, marinos y ribereños, que son fundamentales para sustentar la vida en la Tierra, especialmente aquellos que están siendo degradados por sistemas alimentarios insostenibles”. 

Respecto a la ausencia de Argentina (hasta el momento) Manuel Jaramillo, director general de la Fundación Vida Silvestre Argentina, observó: “el texto de esta declaración es claro y conciso, es un compromiso a implementar, medir y monitorear la las mejores prácticas en toda la cadena de suministros de producción de alimentos; es – en gran medida- poner en valor lo que campesinos, productores y empresarios argentinos ya realizan, corregir los desvíos necesarios, fortalecer los mecanismos de trazabilidad y articular con la comunidad internacional el apoyo para facilitar las trasformaciones necesarias para avanzar fuertemente hacia la sustentabilidad y la resiliencia climática; no apoyar esta declaratoria y no implementar su compromiso seria no avalar la acción climática”. 

Los signatarios de la Declaración se han comprometido a incluir en las Contribuciones Nacionalmente Determinadas actualizadas y los Planes Nacionales de Adaptación, así como en las Estrategias Nacionales de Biodiversidad y Planes de Acción, enmarcados bajo la Convención de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica, enfoques de sistemas alimentarios. De este modo, la Declaración establece un marco para una acción climática y ambiental transformadora basada en la alimentación. 

“Para lograr el mayor impacto en el menor tiempo posible, los interesados deben colaborar y alinear los compromisos climáticos con los objetivos de proteger y restaurar la naturaleza. Los sistemas alimentarios dependen de esto y también son clave para conectar los puntos. Instamos a los legisladores, financieros y empresas a colaborar con productores y consumidores de alimentos, para construir ecosistemas sólidos de apoyo que permitan la implementación rápida de soluciones específicas para cada contexto”, afirmó Campari

Los 134 países que han firmado la Declaración producen el 75 por ciento de todas las emisiones de gases de efecto invernadero relacionadas con la alimentación y consumen el 70 por ciento de todos los alimentos a nivel mundial. La Declaración cuenta con el respaldo de un Llamado de Acción para la Transformación de los Sistemas Alimentarios para las Personas, la Naturaleza y el Clima por parte de Actores No Estatales, que ha sido firmado por más de 150 organizaciones, incluyendo a WWF y Fundación Vida Silvestre Argentina. Juntas, ambas declaraciones establecen una base sólida para una acción ambiciosa e impactante en los sistemas alimentarios. 

Vida Silvestre y WWF hacen un llamado urgente a los Jefes de Estado restantes para que respalden la Declaración y a más actores no estatales que brinden su apoyo al Llamado de Acción. “Si queremos construir un sistema alimentario mundial sostenible y resiliente que pueda proporcionar a todos suficientes alimentos saludables y nutritivos, todos los países deben tomar medidas a nivel local”, concluyó Campari

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COP 27: El Banco Mundial presentó nuevo fondo para la reducción de emisiones

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El Banco Mundial anunció un nuevo fondo de socios múltiples que reunirá fondos de la comunidad mundial, incluidos los países donantes, el sector privado y las fundaciones, para vías escalables hacia la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.

El programa Scaling Climate Action by Lowering Emissions (SCALE) proporcionará subvenciones para reducciones de emisiones verificables y ampliará las fuentes de financiación para los bienes públicos mundiales.

“El financiamiento climático necesita nuevos mecanismos importantes que agrupen el financiamiento de la comunidad global para lograr reducciones reales en las emisiones de gases de efecto invernadero en todo el mundo en desarrollo. SCALE ofrece una vía clave no fragmentada para que la comunidad global tome medidas sobre el cambio climático”, dijo David Malpass, presidente del Grupo del Banco Mundial.

“Las reducciones de emisiones verificables creadas por SCALE y mecanismos similares también serán un paso importante hacia la construcción de mercados de créditos de carbono efectivos”, remarcó Malpass.

SCALE implementará financiamiento climático basado en resultados donde los países reciben pagos de subvenciones por lograr resultados verificables previamente acordados, aprovechando veinte años de experiencia del Grupo del Banco Mundial en esta área.

SCALE ayudará a los países a construir un historial de generación de reducciones de emisiones a partir de programas y políticas impactantes que puedan aplicar hacia sus objetivos nacionales de reducción de emisiones. SCALE también generará créditos en exceso que se pueden ofrecer en los mercados de carbono con el potencial de desbloquear financiamiento adicional del sector privado.

SCALE reunirá recursos públicos y privados para (i) canalizar financiamiento adicional a programas de reducción de emisiones de países de medianos y bajos ingresos; (ii) ayudar a cerrar la brecha entre la oferta y la demanda de créditos de reducción de emisiones de alta calidad mediante el apoyo a inversiones climáticas a gran escala; y (iii) ayudar a los países a desarrollar créditos de alta integridad y mejorar su acceso a los mercados internacionales de carbono.

La inclusión social está integrada en el diseño de todos los programas SCALE. Un fondo asociado dentro del paraguas SCALE, Habilitación del acceso a los beneficios mientras se reducen las emisiones (EnABLE) , mejora la inclusión de las comunidades marginadas y los pueblos indígenas en los programas bajo la asociación a través de acuerdos de distribución de beneficios especialmente diseñados.

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COP27: “Cooperar contra el cambio climático o morir”, el dramático mensaje que abrió la Cumbre del clima en Egipto

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Lo dijo el Secretario General de la ONU, en Sharm el Sheij, donde se reúnen hasta el miércoles jefes de Estado de todo el mundo.

“La humanidad tiene una elección: cooperar o morir. O un pacto por la solidaridad climática, o un pacto por el suicidio colectivo”. Con este dramático mensaje, el Secretario General de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, inauguró la Cumbre del Clima en Egipto (COP27), la cita climática anual de la ONU, en Sharm el Sheij.

El presidente egipcio Abdelfatah Al Sisi abrió, a su vez, en el marco de la COP27, la llamada Cumbre de Implementación de dos días; un encuentro de más de 80 jefes de Estado y de Gobierno y representantes gubernamentales de alto nivel de todo el mundo, donde se establecerán las pautas de negociación para esta cumbre climática, que culmina el 18 de noviembre.

La cumbre arrancó con la presión de los países más pobres que buscan que las naciones más contaminantes los compensen por el daño provocado.

Es justamente por la presión de mejorar la financiación de los países más vulnerables, devastados por los efectos del calentamiento, que Guterres afirmó que llegó el momento de alcanzar un “pacto” ante un centenar de líderes reunidos en Sharm el Sheij.

“No podemos aceptar que nuestra atención no esté en el cambio climático” pese a “la guerra de Ucrania y otros conflictos”, porque “el cambio climático tiene su propio calendario”, advirtió el jefe de la ONU.

“Hemos visto una catástrofe tras otra. En cuanto nos recuperamos de una, viene otra”, lamentó por su parte el anfitrión al Sisi.

La cita climática anual de la ONU será una nueva etapa del forcejeo habitual entre países industrializados y en desarrollo, básicamente en torno al dinero que hay que destinar para adaptarse a los cambios, reducir la emisión de gases de efecto invernadero y pagar el inventario de daños y pérdidas.

“Estados Unidos y China deben responder” al desafío ya que los europeos son “los únicos que pagan”, declaró Macron en un encuentro con jóvenes, antes del plenario. Los grandes países emergentes “tienen que abandonar rápidamente” el carbón como fuente energética, exigió el mandatario francés.

El presidente chino, Xi Jinping, no acudirá a la COP27, que debatirá todos esos temas hasta el 18 de noviembre. El presidente estadounidense, Joe Biden, sí vendrá por unas horas el 11 de noviembre.

En Sharm el Sheij se encuentran varios líderes latinoamericanos, como el colombiano Gustavo Petro y el venezolano Nicolás Maduro, y se espera la llegada más adelante del presidente electo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva.

La compensación, un tema de intenso debate
Tras una intensa negociación, los países aceptaron debatir en Egipto la creación de un fondo específico para paliar los efectos de sequías, inundaciones y fenómenos meteorológicos extremos.

No se trata de indemnizar a los países pobres, insisten los naciones industrializadas, que son las que históricamente han emitido masivamente los gases de efecto invernadero, responsables del cambio climático.

La mayoría de los países miembros de la COP, agrupados en el denominado G77, liderado actualmente por Pakistán, consideran en cambio que sí cabe hablar de compensaciones, y que hay que entregarlas lo antes posible.

Pero que se vaya a hablar de “daños y pérdidas” en Sharm el Sheij no significa que vaya a crearse ese fondo. Los países tienen aún dos años para seguir negociando.

La desconfianza reina, máxime porque los países industrializados siguen sin cumplir con el objetivo de movilizar 100.000 millones de dólares anuales para ayudar a los pobres a recortar sus emisiones y también a adaptarse a los efectos del cambio climático.

A la cuestión financiera se suma la preocupación primera de recortar las emisiones de gases causantes del efecto invernadero, en un contexto revolucionado por la crisis del suministro energético en Europa, a causa de la invasión rusa de Ucrania, y el auge renovado del gas.

Desde el año pasado, menos de 30 países reforzaron sus objetivos de reducción de emisiones, a pesar del compromiso común de los casi 200 miembros de la COP.

Indicadores climático en rojo
Con todos los indicadores climáticos en rojo –emisiones récord en 2021, concentración de CO2 en la atmósfera, subida del nivel de los océanos, récord de temperatura en los últimos ocho años–, la cumbre se anuncia como un delicado ejercicio de equilibrismo entre la exigencia de recortar emisiones, y el argumento de países en desarrollo de que los más industrializados no les pueden negar el derecho a explotar ahora sus hidrocarburos.

El tiempo apremia cada vez más, ya que según las recientes previsiones de la ONU el calentamiento podría alcanzar +2,4 ºC hacia el año 2100 e incluso +2,8 ºC si se mantiene la trayectoria actual.

Unos niveles muy superiores a los +1,5 ºC que preconiza el Acuerdo de París de 2015, y que sigue vigente pese a que la temperatura ha subido ya en 1,2 ºC respecto a la era preindustrial.

Las medidas de seguridad son importantes en la sede de la conferencia, un balneario enclavado entre el desierto y el mar Rojo. La organización Human Rights Watch aseguró que han arrestado docenas de personas que llamaron a manifestarse.

Protestas por la falta de un mecanismo para la financiación
La Red de Acción Climática, Greenpeace y Power Shift África denunciaron en una rueda de prensa que a pesar de que en la agenda de la COP27 fue incluido el tema de las pérdidas y daños relacionados con el calentamiento global, no se ha establecido un mecanismo para su financiación.

“Desafortunadamente, la única forma con la que puedo resumir como va la COP27 es con dos palabras: inicio pobre”, dijo el director de Power Shift Africa, Mohamed Adow.

El keniata denunció que a pesar de que esta COP se celebra en África, cuyos países son de los que más sufren por el cambio climático, esta cumbre no ha dado la oportunidad para “movilizar la financiación que los países vulnerables necesitan para ser capaces de abordar los daños y pérdidas”.

Asimismo, acusó a las principales economías mundiales, en especial las europeas, de “acosar a los países vulnerables para que acepten una horquilla de dos años para negociar” un acuerdo que no incluiría “las compensaciones y la rendición de cuentas de los países contaminantes históricos”.

“No podemos permitir que la COP27 se convierta en una farsa. No podemos dejar que ocurra”, dijo Adow, que además recordó que con la guerra en Ucrania, los países que en la cumbre de Glasgow del año pasado se comprometieron a poner fin a la financiación de los hidrocarburos, ahora “quieren convertir a África en la estación de gas de Europa”.

Fuente: AFP y EFE

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