Las competiciones de copa son tradicionalmente muy populares entre los aficionados. En este tipo de torneos, el pase a la siguiente ronda se decide en un solo partido, por lo que la probabilidad de resultados inesperados es especialmente alta. Por ello, muchos apostadores muestran un gran interés en realizar pronósticos sobre el desarrollo del torneo. Si quieres distraerte del fútbol, puedes visitar la sección https://colombia.1xbet.com/es/casino, donde encontrarás una amplia variedad de juegos de azar. El operador también cubre los partidos de la Copa Argentina, en los que siempre se vive una lucha intensa hasta el pitido final. En 2025, en el duelo decisivo por el trofeo se enfrentaron Independiente Rivadavia y Argentinos Juniors. El partido prometía ser emocionante y lleno de acción.
El favorito era Argentinos Juniors, pero desde el inicio todo le salió mal. Los jugadores de Independiente Rivadavia abrieron el marcador rápidamente y, en la segunda parte, ampliaron su ventaja. Aun así, Argentinos Juniors logró reaccionar y empatar el partido. El tiempo reglamentario y la prórroga terminaron con un 2:2.
El encuentro se definió en la tanda de penaltis, donde Independiente Rivadavia fue más efectivo y se impuso por 5:3. De este modo, se proclamó campeón de la Copa Argentina 2025.
Fue el primer trofeo en los 112 años de historia del club. A su regreso a casa, los futbolistas fueron recibidos como verdaderos héroes.
Principales factores de la victoria de Independiente Rivadavia
El equipo partía en una posición más favorable de lo que parecía, ya que era considerado el underdog del encuentro y, por tanto, no cargaba con una presión excesiva. Si sigues hoy los partidos de Independiente Rivadavia, puedes hacer tus pronósticos en 1xBet, donde suelen ofrecer cuotas competitivas. Entre los principales factores de su triunfo en la Copa Argentina se pueden destacar:
Un planteamiento táctico acertado. El equipo controló prácticamente todo el desarrollo del partido y jugó en el ritmo que más le convenía.
La compenetración de los futbolistas. En el campo actuaron de forma coordinada y precisa, con muy pocos errores. Esto resulta clave en un encuentro con tanta presión.
El buen rendimiento de los líderes del equipo. Por ejemplo, destacó Matías Fernández, quien marcó uno de los goles en ese partido.
Los jugadores de Independiente Rivadavia mostraron una gran determinación. Sabían que era su primera oportunidad de conquistar un gran título y lo dieron todo. Como resultado, lograron una victoria merecida y el primer trofeo en más de un siglo de historia del club.
La final impensada de la Copa Argentina 2022 la jugarán el próximo domingo Patronato, de Paraná, con Talleres, de Córdoba, luego de que esta noche el conjunto entrerriano, descendido a la Primera Nacional, superó por 3 a 2 en la tanda de penales nada menos que al reciente campeón de la Liga Profesional, Boca Juniors, luego de empatar 1 a 1 en los 90 minutos regulares, con otra heroica tarea de su arquero, Facundo Altamirano, que volvió a atajar tres como en la serie previa ante River.
El desarrollo del primer tiempo entre el ´flamante campeón de la Liga Profesional, Boca, y el recién descendido, Patronato, no desnudó esas realidades, sino otras ligadas exclusivamente con el juego en sí, y en ese aporte los entrerrianos fueron superiores por intensidad e intenciones.
La dinámica no exenta de buen fútbol que propuso durante todo el certamen de la LPF el conjunto dirigido por Facundo Sava, en el que terminó décimo con 40 puntos desarrollando una muy buena campaña que lo exculpó del descenso, algo en lo que cayó por malas temporadas anteriores que excedieron al “Colorado”, se hizo extensiva al juego de esta noche.
Y en ese aspecto la superioridad de los entrerrianos se aposentó en una unidad futbolística diferente a la de este Boca de Hugo Ibarra que tuvo los 11 jugadores cambiados respecto del equipo que el ´pasado domingo se consagró campeón de la LPF tras empatar con Independiente.
El argumento del técnico formoseño para modificar en un ciento por ciento la formación titular de un juego a otro se apoyó en el cansancio manifiesto, físico y mental, de los futbolistas que acababan de consagrarse campeones del certamen local.
Claro que esto conllevaba implícito un riesgo, más allá de que muchos de ellos, sobre todo los componentes de la media cancha, Cristian Medina, Esteban Rolón y Martín Payero, ya habían jugado juntos en el cotejo anterior de esta Copa Argentina que le ganaron a Quilmes.
Pero en los últimos antecedentes y ya del lado de Patronato, los últimos pasos ante los dos más grandes del fútbol argentino, River Plate, al que eliminó por penales en la instancia previa de esta Copa Argentina, y el propio Boca, al que avasalló por 3 a 0 en Paraná por la LPF, animaban también a los rojinegros entrerrianos a ir por todo sin importar la instancia ni la camiseta que tenían enfrente.
Y de tanto ir y buscar, este Patronato que es “picante” en ataque (marcó 31 goles en el campeonato de la Liga Profesional) llegó al gol, merecido a esa altura, a través del potente delantero Marcelo Estigarribia, apenas superada la media hora de partido, que en un pique largo le ganó con el cuerpo al endeble Facundo Roncaglia.
Desde entonces y hasta la conclusión del primer tiempo las características del partido no se modificaron por la plausible actitud de Patronato, que pese a la ventaja siguió yendo por más ante un Boca inconexo y sin ideas.
Sin embargo en el arranque del complemento Sava vio cosas que no le cerraban del todo y realizó dos variantes de movida, tocando el cincuenta por ciento de la línea de cuatro defensiva, que fue toda su ala izquierda, con las salidas de los amonestados Juan Cruz Guasone y Lucas Kruspzky.
Lo de Boca, en tanto, con los 11 del comienzo, trató de mostrar otra cara y buscó atacar con más ímpetu, tratando de aprovechar especialmente a un Sebastián Villa que había quedado muy aislado en la etapa inicial.
El colombiano se fue desde la izquierda del ataque boquense, donde no había podido con la efectiva marca de Raúl Lozano, hacia el medio, y desde allí entró un poco más en contacto con el balón.
Y su jerarquía terminó haciendo el resto cuando poco antes de la media hora enganchó dentro del área del “Patrón” y fue derribado por el capitán Carlos Quintana, generándose el consecuente tiro penal que el propio Villa transformó en el empate rematando a la izquierda de Facundo Altamirano, que se arrojó hacia su derecha.
A partir de allí el desarrolló se volvió más friccionado, porque los jugadores de Patronato fueron con mucha vehemencia a cada pelota dividida, obligando al árbitro Yael Falcón Pérez a amonestar a ocho de ellos contra ninguno del “xeneize”.
Y en el final Patronato volvió a ser el del comienzo, el del primer tiempo, apretando a Boca contra Javier García y provocando un par de tiros libres desde los costados del área auriazul que generaron riesgo cierto para el campeón de la LPF.
Pero ya nada iba a modificarse y la historia se iba a dirimir definitivamente desde los 12 pasos, en la primera experiencia de Boca en este torneo y la segunda de Patronato después de la mencionada frente a River.
Y en esta instancia Patronato tiene a un gigante del arco como el ex Banfield, Facundo Altamirano, que ante River había contenido tres penales en la serie de penales y hoy repitió en igual cantidad, aunque frente a los “millonarios” había atajado otro durante los 90 minutos.
De esta manera Patronato repitió lo de Gimnasia y Esgrima La Plata en 2018, cuando eliminó sucesivamente a River y Boca para llegar a la final que luego perdió con Rosario Central.
Pero ahora Patronato tendrá la posibilidad de agrandar su historia hasta lo indecible, ya que si el domingo en Mendoza vence a Talleres, de Córdoba, que hoy dejó en el camino a Banfield, se habrá clasificado nada más y nada menos que a la Copa Libertadores 2023, aunque el año próximo deba militar en la Primera Nacional.
Y esta final tendrá dos hechos inéditos, ya que la protagonizarán por primera vez dos equipos del interior del país, que además están en ambos casos indirectamente afiliados a la AFA, por lo que en caso de descender de la Primera Nacional lo hacen al Federal A y no a la Primera B Metropolitana.
River Plate despejó toda polémica esta noche a partir de un morbo instalado por cruces previos entre Marcelo Gallardo y su colega de Defensa y Justicia, Sebastián Beccacece, con una goleada por 4-0 sobre el conjunto de Florencio Varela que le permitió saltar a los cuartos de final de la Copa Argentina,
En la próxima instancia los riverplatenses se cruzarán con Patronato, de Paraná, que viene de eliminar a Gimnasia y Esgrima La Plata en instancia de octavos.
La victoria de los de Gallardo se plasmó en menos de media hora a partir de la voracidad ofensiva de Pablo Solari, que abrió el marcador a los cuatro minutos, y la encomiable entrega y sacrificio de Lucas Beltrán, que hoy ocupó el lugar del colombiano Miguel Borja y facturó con creces.
Es que el ex Colón, de Santa Fe, fue el que presionó y le quitó el balón a Kevin Gutiérrez en la salida de Defensa y Justicia para luego habilitar a Solari en el primer tanto, y luego, a los 29 minutos concretó el segundo con un remate mordido que tuvo una floja oposición de Ezequiel Unsaín.
Pero en los resultados de esas dos acciones se advirtió que era la noche de Beltrán, que recibió el estímulo de Gallardo antes del partido al colocarlo como titular, y cuando promediaba el complemento y ya Solari hacía rato que había marcado el tercero a los seis minutos y salió reemplazado justamente por Borja.
Un Solari insaciable que a los 37 minutos de esa segunda etapa señaló su triplete para redondear la goleada y señalar el séptimo tanto personal desde que llegó proveniente de Colo Colo, de Chile, para ponerse la banda roja.
Sin embargo, y sobre todo en el primer tiempo, esas cifras en el marcador podrían desmentirse si se analizan las numerosas llegadas con posibilidades concretas de gol que tuvo Defensa y Justicia.
De hecho el propio arquero riverplatense Franco Armani tuvo que exigirse hasta el límite de lesionarse en el muslo derecho para evitar que su arco perdiera el cero que después conservaría su reemplazante, Ezequiel Centurión, en el complemento.
Claro que esa segunda mitad desnaturalizó la competitividad porque apenas superados los cinco minutos Solari señaló ese mencionado tercer tanto que dejó fuera de recorrido a los de Florencio Varela, que terminaron buscando en algunas circunstancias la fricción más que la pelota (sobre el final se fue expulsado Nazareno Colombo).
Por eso el segundo tiempo se convirtió en una prolongación de esa fiesta que se inició para los chaqueños casi una semana antes del partido, cuando coparon las inmediaciones del estadio Centenario, de Sarmiento, de Resistencia, donde 23.000 espectadores colmaron sus graderías para ver a River, al que alentaron sin cesar y recibieron su retribución desde el propio campo de juego.
“Tengo que dejar de ser un poco tan hincha y ser algo más profesional, porque quiero mucho a este club”, confesó Pablo Solari al término del encuentro, mientras disfrutaba de llevarse la pelota por su primer “hat trick” casi tanto como lo hacían “los otros” hinchas en las tribunas.
Y de paso Gallardo, que no se saludó con Beccacece al comienzo del encuentro, se fue con la satisfacción de ver jugar a su equipo como él pretende, mientras que los jugadores del “Halcón” revolearon camisetas para sus hinchas que se llegaron hasta Resistencia con toda su fidelidad a cuestas y se volvieron con una goleada dolorosa, aunque la intención de alcanzar clasificarse a la próxima Copa Sudamericana por Tabla Anual sigue intacta.
– Síntesis –
Defensa y Justicia: Luis Unsain; Nicolás Tripicchio, Nazareno Colombo, Adonis Frias y Alexis Soto; Francisco Marco, Kevin Gutiérrez, Manuel Duarte y Gabriel Alanís; Andrés Ríos y Gastón Togni, DT: Sebastián Beccacece.
River Plate: Franco Armani; Marcelo Herrera, Emanuel Mammana, Paulo Díaz y Milton Casco; Juan Fernando Quintero, Enzo Pérez, Rodrigo Aliendro y Nicolás De La Cruz; Lucas Beltrán y Pablo Solari. DT: Marcelo Gallardo.
Goles en el primer tiempo: 4m. Solari (R) y 29m. Beltrán (R).
Goles en el segundo tiempo: 6m. y 37m. Solari (R).
Cambios en el segundo tiempo: Al comenzar Ezequiel Centurión por Armani (R) y Elías Gómez por Herrera (R), 14m. Tomás Galván por Marco (D), 25m. Santiago Simón por Quintero (R), Agustín Palavecino por De la Cruz (R) y Miguel Borja por Beltrán (R).
Amonestados: Marco y Soto (D). De la Cruz y Solari (R). 38m. Nicolás Fernández por Ríos (R) y Julián López por Gutiérrez (D) y Nicolás Zalazar por Duarte (D)..
Incidencia: 45m. del segundo tiempo expulsado Colombo (D).
Cancha: Estadio Centenario de Sarmiento, de Resistencia (Chaco).
El Colectivero se impuso ante Defensores de Pronunciamiento por 2-1, en Villa Elisa, jugó con diez hombres y sobre el final se le escapó el pase al cuadro principal de la Copa Argentina. El resultado global fue 4-4 pero los goles en condición de visitante favorecieron a los entrerrianos.
Crucero del Norte comenzó haciendo los deberes y a los 36′ del primer tiempo ganaba el juego por 1-0 con tanto de Pablo Motta. Hasta allí el resultado global marcaba 3-3, pero los goles de visitantes en esta instancia tenían un doble valor.
En el inicio del complemento, todo se complico. Emanuel Urquiza vió la roja directa a los 7′ y todo sería aún más cuesta arriba. Sin embargo, de contra, los misioneros encontrarían la segunda conquista a través de Álvaro Klusener, a los 20, y acariciaban la clasificación.
Crucero se replegó y aguantó, pero a dos minutos del final, por intermedio Nazareno Rodríguez llegó el descuento del local que festejó, producto de los goles conquistados en Santa Inés, el pase al cuadro principal de la Copa Argentina.
Un auténtico monólogo ejecutó el Xeneize en el debut de la temporada futbolística. Goleó al débil conjunto marplatense por 6-0 con goles de Magallán, “Wanchope” Ábila, Pablo Pérez (x2), Paolo Goltz y Tévez, de penal, para meterse en los 16avos de final de la Copa Argentina.
Con el flamante refuerzo de titular, Mauro Zárate, conformando un tridente ofensivo junto a Cristián Pavón y Ramón Ábila, relegando a Carlos Tévez al banco de suplentes, a Boca le bastaron apenas cuatro minutos, en el estadio de Lanús, para comenzar a edificar una aplastante victoria. El ex Vélez, ensayó un gran tiro libre que reventó el travesaño y en el rebote el oportuno Magallán abrió el marcador.
El tridente ofensivo se juntó para armar el segundo gol 20 minutos más tarde. Zárate profundizó con Pavón y el mundialista asistió a Wanchope para que el pueblo boquense festeje el segundo gol de la noche. En tanto que a los 28, Pablo Pérez aprovechó una floja reacción del arquero Quinteros para el 3-0, y encaminar la goleada.
Nuevamente apareció el capitán del conjunto de los Barros Schelotto para el 4-0. Cuando Boca se floraba ante combinado que participa en el Torneo Federal A, Pérez culminó una buena sucesión de pases y con un desvío previo marcó el segundo de su cuenta personal.
En el complemento, Boca también relució su poderío aéreo, ya que a los 9 minutos Paolo Goltz estrelló un cabezazo en el palo y en segunda instancia ajustició al uno marplatense.
La lesión de Darío Herrera obligó al árbitro a salir del campo y dejar su cargo para que lo ocupe Pablo Echavarría. En los minutos finales, el nuevo juez, sancionó un dudoso penal que Carlos Tévez lo cambió por gol y redondeó el resultado final que lo posiciona en la siguiente instancia donde se enfrentará a San Martín de Tucumán.