El flamante ministro de Economía, Sergio Massa, informó esta noche que desde mañana la ingeniera Flavia Royón pasará a ser secretaria de Energía, en reemplazo de Darío Martínez.
Royón estará acompañada por “Santiago Yanotti como subsecretario de Energía Eléctrica, Federico Bernal como subsecretario de Hidrocarburos y Cecilia Garibotti como subsecretaria de Planificación”, anunció Massa en su cuenta de Twitter.
“Comunico que a partir de mañana se integrarán al equipo Flavia Royón como secretaria de Energía, la acompañarán Santiago Yanotti como subsecretario de Energía Eléctrica, Federico Bernal como subsecretario de Hidrocarburos y Cecilia Garibotti como subsecretaria de Planificación”, señaló el titular de la cartera de Economía.
Además, el ministro agradeció “el trabajo de Darío Martínez, Federico Basualdo y del equipo que hasta acá llevó adelante la tarea en Energia”.
“El objetivo de todos debe ser nuestra soberanía energética y la transformación de Argentina como potencia en este sector”, indicó.
La designación de los nuevos funcionarios y la salida de Martínez y Basualdo fue “coordinada y consensuada” entre Massa, la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner y el jefe de estado, Alberto Fernández, confiaron a Télam fuentes oficiales.
Flavia Royón es Ingeniera industrial por la Universidad Nacional de Salta, tiene una maestría en el IAE Business School y es diplomada en materias relacionadas a producción y gestión integral minera, negocios y metodologías ágiles.
Hasta el momento se desempeñó como secretaria de Minería y Energía del Gobierno de Salta y paralelamente presidía el Consejo Económico y Social de esa provincia.
Desde el principio de su gestión impulsó el diseño y articulación del Plan Provincial de Desarrollo Minero Sustentable y llevó adelante proyectos para estimular las inversiones en exploración en la cuenca noroeste; y el desarrollo de energías renovables.
En el sector energético lleva adelante proyectos para estimular las inversiones en exploración en la cuenca noroeste, y el desarrollo de energías renovables como solar y biocombustibles.
En tanto, el nuevo subsecretario de Energía Eléctrica, Santiago Yanotti, ocupó desde junio de 2021 el cargo de vicepresidente de la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa) y se desempeñó anteriormente como subsecretario de Coordinación de la Secretaría de Energía.
Por su parte, Federico Bernal, nuevo subsecretario de Hidrocarburos, ocupó el cargo de interventor del Ente Regular del Gas (Enargas).
El secretario saliente, Darío Martínez, se desempeñó como secretario de Energía desde el 21 de agosto de 2020, cuando entró en reemplazo de Sergio Lanziani.
Hasta ese momento había ocupado el cargo de diputado nacional, entre 2015 y 2020, a cargo de la presidencia de la comisión de Energía y combustibles de la Cámara baja.
Federico Basualdo, subsecretario de Energía Eléctrica saliente, fue también interventor del ENRE y se desempeña como investigador del Área de Economía y Tecnología en FLACSO (Argentina).
En cada una de las siete charlas-debate se abordarán desde la óptica misionera ejes considerados urgentes, con académicos y expertos en las diferentes áreas, abriendo un espacio para la intervención de las y los asistentes. Se encuentran dirigidas a estudiantes, docentes, dirigentes políticos, militantes y a la comunidad en general, con perspectiva amplia que interpele y estimule la discusión sobre temas esenciales, para arribar a un diagnóstico y proyectar posibles alternativas de soluciones.
Las charlas se llevarán a cabo en el SUM de la Facultad de Humanidades y de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Misiones, ubicado en Colón 2368, cada viernes de 17:00 a 19:00hs, iniciando el próximo 05 de agosto.
Agenda:
● Viernes 05 de agosto
“Cuenca del Plata y Canal Magdalena”
Disertante: Diputado Carlos del Frade, de la provincia de Santa Fe, Ing. Carlos Resio.
Moderador: Carlos Ripoll
● Viernes 12 de agosto
“Problemas económicos nacionales y en Misiones”
Disertante: Mirta Botzman
Moderador: Lic. Javier Gortari
● Viernes 19 de agosto
“La justicia al servicio del pueblo”
Disertante: Dr. Eduardo Paredes.
Moderador: Eduardo Giménez (Agrupación La Azurduy).
● Viernes 26 de agosto
“Derechos humanos en Misiones”
Disertante: Tatiana Sfiligoy
Moderador: Carlos Ripoll
● Viernes 2 de septiembre
“La Multicrisis Socio Ambiental, ¿otra Misiones es posible?” Disertantes: Cristina Besold y Raúl Aramendy.
Moderadora: Marina Parra.
● Viernes 9 de septiembre
“Misiones: educación y sistema educativo”.
Disertante: Lic. Javier Gortari, Dr. Ing. Aldo Luis “Luigi” Caballero. Moderadora: Gisela Spaciuk.
● Viernes 16 de septiembre
“La Feminización de la pobreza”
Disertante: Luli Caballero. Moderadoras: Rita De Lima y Gisela Spaciuk.
La inflación interanual de 65,1 por ciento en el NEA marca la ineficacia de las políticas nacionales de los últimos años para aplacar los precios. Y lo peor es que nada indica que la segunda mitad del año vaya a cambiar demasiado. Como mucho, se amortiguará la suba, pero cerrará el año con no menos de un tres por ciento mensual. Ese escenario pone de relieve la original medida diseñada en Misiones para cuidar el bolsillo y combatir la suba de precios en la canasta básica, eslabón fundamental para la sustentabilidad de las familias.
Ese 17 por ciento que reintegrará por la compra de alimentos y otros insumos elementales, tendrá un fuerte impacto positivo en el bolsillo de los misioneros, pero esencialmente en quienes menos tienen. A diferencia de los otros programas, el Ahora Canasta será mucho más abarcativo, casi universal, porque se puede acceder con tarjetas de débito, tarjetas sociales y otros métodos digitales, que son de uso masivo –según Mercado Pago, una de las opciones para el nuevo programa, la cantidad de pagos con QR en Misiones tuvo un crecimiento interanual del 364%, pasando de 124 mil transacciones mensuales en abril del 2021 a 450 mil en abril del 2022-. Una familia tipo, con los padres trabajando, tendrá un reintegro de 9 mil pesos, con el uso de dos tarjetas de débito, lo que equivale al 20 por ciento de la canasta básica alimentaria para el NEA, un ahorro que no se encuentra en ningún otro punto del país y que obedece únicamente a la iniciativa misionera. Se estima que las familias misioneras se ahorrarán entre 700 y 800 millones de pesos, que seguramente volverán a alimentar el consumo, en una rueda virtuosa en la que también ganará la actividad económica.
El programa fue ideado como alternativa al rechazo del Presupuesto 2022, por el voto negativo de los diputados de Cambiemos, incluidos Alfredo Schiavoni, Martín Arjol y Florencia Klipauka. El proyecto contemplaba la creación de una Zona Aduanera Especial en Misiones, que permitiría abaratar precios con la supresión de algunos impuestos, lo que generaría baja de precios y mejor competitividad. Pero el voto negativo de Cambiemos frustró esa posibilidad, aunque Misiones no se resigna a la frustración e insiste con la idea más allá de la indiferencia de Cambiemos y la inacción del Frente de Todos misionero.
Desde el voto negativo al Presupuesto, primero con el irresoluto Matías Kulfas, se negoció una alternativa, que recién pudo hacerse realidad cuando llegó Daniel Scioli al ministerio de Desarrollo Productivo.
El ex candidato presidencial tiene sintonía fina con Misiones -y con otros gobernadores- y una agresiva forma de gestionar, mucho más acorde con las urgencias de la economía argentina. Ahora sorprendió con la propuesta de que Argentina y Brasil dejen de lado al dólar para el intercambio comercial y operen directamente en Pesos y Reales. Las relaciones aceitadas con Pablo Guedes, el poderoso ministro de Economía de Jair Bolsonaro, auguran avances en las negociaciones que aliviarían buena parte de la presión por el dólar. Como sea, es mucho más que la intrascendencia de esperar a ver, que marcó la gestión de su antecesor.
Fue también la idea más ingeniosa escuchada en la semana de debut de la ministra de Economía, Silvina Batakis, quien presentó una batería de medidas en la que ninguna se destacó por novedosa.
La reemplazante de Martín Guzmán tiene a su favor el respaldo político -o el espanto-, pero a priori no parece ser menos ortodoxa. Los primeros anuncios tuvieron la rara virtud de enojar a los sectores más poderosos, a los movimientos sociales y a la clase media viajera con el recargo al dólar turista. Nada que no se haya visto antes.
Es llamativo que el Gobierno de la Argentina en crisis no se anime a discutir en profundidad medidas que están tomando los países centrales de Europa, acosados por la inflación en alza y las consecuencias de la guerra en Ucrania en medio de la salida de la pandemia. A problemas grandes, respuestas grandes, habrá dicho Pedro Sánchez, el presidente de España que de pronto, se ha vuelto comunista: anunció la asignación de 100 euros adicionales cada mes a todos los estudiantes de más de 16 años que ya reciben una beca, la gratuidad de los abonos de transporte de tren, y la imposición de un impuesto especial a la banca y otro a las compañías energéticas para los dos próximos años.
Estas dos últimas medidas han sido las más ambiciosas e inesperadas, y con ellas el gobierno espera recaudar un total de 3500 millones de euros.
“Esta crisis no la pagarán los mismos que la de 2008″, remarcó el presidente español. En aquella ocasión, el Estado español gastó más de 50.000 millones de euros en rescatar a varias entidades financieras en riesgo de bancarrota, y la percepción general es que las clases populares y medias fueron las que más sufrieron aquel ajuste.
En Argentina se discuten ideas similares, como un salario universal o el impuesto a la renta extraordinaria, pero las horas pasan sin definiciones. La tibieza contrasta con la caldera que es el mundo.
Los primeros días de Batakis no lograron calmar la economía, pero por lo menos se calmó la política. La salida de Guzmán y su equipo, descomprimió la interna en el Gobierno. Mérito escaso en un escenario convulsionado en el que los demás actores no ayudan demasiado. En medio de medidas antipáticas para con buena parte de la sociedad, Cristina Fernández y Sergio Massa, dieron un aumento de 60 por ciento para los empleados del Congreso. Apenas unas horas antes, Batakis planteaba medidas para achicar el gasto y un manejo centralizado de la caja para achicar el déficit fiscal.
Entonces no es casual que las principales figuras del Gobierno acumulen imagen negativa en igual medida que los puntales de la alianza Cambiemos, que juegan al desgaste para ver quién llega mejor posicionado a 2023. El estado de escepticismo en la política es llamativo. Después de ser la aparición rutilante, Javier Milei acumula varios meses en caída y es en Misiones donde tiene la mejor imagen del país, con 56,8 por ciento de miradas positivas, según el último estudio de CB Consultora. Pero si hubiera que imaginar un candidato a presidente, por estas horas la incógnita domina.
Esa misma consultora, que mide la imagen de los gobernadores mes a mes, tiene al misionero Oscar Herrera Ahuad entre los principales del país, lo mismo que al intendente de Posadas, Leonardo Stelatto.
Otro estudio de Carlos Fara, realizado en Misiones, marca que la imagen positiva de Herrera Ahuad llega a 85,4 por ciento, casi lo mismo que Stelatto. Las principales figuras de la Renovación tienen una altísima aceptación. Como contraste, Alberto Fernández tiene una imagen negativa de 64,1 por ciento en la tierra colorada, peor que la de Mauricio Macri, que tiene una negatividad de 62 por ciento. En cambio,Patricia Bullrich, tiene en Misiones la quinta imagen positiva más alta, donde Horacio Rodríguez Larreta cotiza con imagen media.
La imagen en alza del Gobernador tiene que ver con la gestión. La principal bandera política es la autonomía para poder gestionar y tomar distancia de los conflictos del país central. Además de conseguir el financiamiento para el Ahora Canasta, se puso en marcha un plan de obras por 15.000 millones de pesos, que incluye ejecutar la pavimentación de 52 Kilómetros de la ruta provincial 212, con obras de saneamiento y la construcción de cuatro puentes para potenciar la conectividad productiva, comercial y turística, con la unión de las rutas nacionales 12 y 14. Además, al ministro Gabriel Katopodis se le presentó el plan para la rehabilitación de puentes en la ruta provincial 2, con la construcción de un puente sobre el arroyo Chancay, en la localidad de Santa Rita. También Misiones presentó un proyecto para ejecutar obras complementarias a la travesía urbana de Gobernador Roca, en la traza principal de la ruta nacional 12, que se encuentra en ejecución.
Además, con Matías Lammens, el Gobernador cerró acuerdos para financiar obras por 500 millones de pesos en varios de los puntos turísticos de Misiones que no tienen los carteles principales.
El turismo se convirtió en una de las actividades principales para la economía misionera. Ya lo era antes de la pandemia, pero muy concentrada en la ciudad de las Cataratas, que tiene más de quince mil plazas.
El tiempo de parálisis, que golpeó duro a Puerto Iguazú, despertó otros destinos que hoy son claves para el desarrollo armónico. El Soberbio con su turismo rural y de selva superó ahora las 1.100 plazas con ofertas novedosas como el glamping. Andresito, con el monte como oferta central, pero también la zona centro o San Ignacio con la calma centenaria de las Misiones Jesuíticas son hoy atractivos para un intenso movimiento turístico.
Posadas, que gestiona la oferta con actividades deportivas y espectáculos, disfruta este fin de semana con las 3.330 plazas de la hotelería a pleno y la apertura del registro de alojamientos complementarios para recibir al aluvión de visitantes atraídos por el TC que se disputa el domingo.
“A veces los posadeños no valoran los cambios en la ciudad. Ya dejó de ser una ciudad de paso, de una habitación de una noche, para convertirse en un polo con una amplia variedad gastronómica y de servicios”, definió un especialista del sector. El turismo de eventos también recupera ritmo después de la parálisis. Dato no menor. La capital misionera hoy no tiene aeropuerto, pero para las aerolíneas es un destino fundamental. JetsMart, en el marco de su plan de expansión, anunció la compra de dos aviones con una inversión de 140 millones de dólares para ampliar su flota. En esa línea, cuando se abra el aeropuerto capitalino, el objetivo es sumar frecuencias diarias -hasta ahora había cuatro-, mientras que para Iguazú, proyectan dos frecuencias más a las once semanales.
Otras ciudades tienen realidades parecidas. San Ignacio, donde hasta hace no demasiado tiempo no había hoteles, hoy está con ocupación plena de visitantes que llegan sin reserva. Y todavía resta la segunda mitad de la temporada invernal. Seguramente los números finales, serán iguales o mejores a antes de la pandemia.
El ex gobernador de Salta, Juan Manuel Uturbey reapareció en la escena política en un encuentro con las distintas vertientes del peronismo y comenzó a asomar como un dirigente de consulta sobre el escenario político que se abre de cara a las presidenciales de 2023. El ex candidato presidencial descarta postularse por dentro del Frente de Todos y también negó en forma tajante que acepte la tentación de Cambiemos. Sin embargo, en una entrevista con Open101.7, el salteño reveló que está trabajando en el armado de una cuarta vía, en conjunto con el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, otro díscolo del peronismo. ¿Cuarta vía por qué? Urtubey considera que Javier Milei encarnará una opción para los desencantados de la política y que los otros dos espacios preponderantes estarán marcados por lo que quede del Frente de Todos y la alianza Cambiemos.
“Con mucha tristeza veo que la Argentina está mal. Y lamentablemente uno de los peores problemas que tiene el país es no tener expectativas, porque cuando vos a veces estás mal, pero tenés una mirada y decís: ´la Argentina va para algún lado´, aunque la pasas mal, saber que estás atravesando un proceso que te va a llevar a un lugar mejor. Lamentablemente cuando no tenés rumbo, cuando no sabes a donde ir, es muy difícil que te vaya bien, que es lo que le está pasando a la Argentina, que está ocurriendo hace algún tiempo donde pareciera que ha perdido el rumbo”, define Urtubey.
¿Cómo ve este resurgir por ahí del sentimiento federal que tienen los gobernadores, que están impulsando una reforma de la corte, reclamos al subsidio del transporte? ¿Qué respuestas puede llegar a dar la Nación a esto?
A mí me parece importante que la Argentina discuta sobre el federalismo en serio. Me parece que no solo hay que apuntarlo a discutir poder, sino a discutir condiciones objetivas que te permitan crecer. O sea, no solo federalismo fiscal, sino federalismo político, federalismo fiscal no sólo en términos de coparticipación, sino federalismo en lo económico. Esto es ¿qué condiciones se pueden generar para que nuestras provincias sean realmente competitivas para instalar una empresa, para que sean realmente competitivas para dar empleo, realmente dar condiciones que sean sustentables, en términos de encadenamiento de valor? Eso es lo que nos está faltando a la Argentina. Cuando uno analiza, en estos días estaban escandalizados en Buenos Aires, porque yo planteaba la discusión de que, en la Argentina, en la Ciudad de Buenos Aires tienen una calidad de vida parecida a una ciudad moderna de Europa y nosotros en el norte de la Argentina, podemos aspirar a ser un país centroafricano y nada más. Porque el nivel de inequidad que hay entre cualquier pueblo de Salta o de Misiones con la Ciudad autónoma de Buenos Aires, llega el momento que se hace insoportable. Esa es una discusión que realmente debemos dar de fondo en la Argentina, más en un país en donde lamentablemente no funciona el país tampoco. Porque si el país está caminando, pero las provincias están atrasadas es un problema; pero es mucho mayor, cuando las provincias están mucho más atrás y el país no camina.
¿Está de acuerdo con la idea de una Corte ampliada, que tenga presencia federal?
Yo tengo el problema de que, aparte de ser político, soy profesor de derecho constitucional. Cuando lees la Constitución, nuestro sistema está parado en un lugar diferente al que se está planteando con esa idea. Me parece bien que hay que tener una mirada federal, pero eso responde de acuerdo a nuestra Constitución a la lógica de designación. Primero, tenemos una ley que establece una cantidad de miembros de la Corte. Viste que hay veces que se dice: ´Vamos a darle a cada uno lo suyo´ y cuando das a cada uno lo suyo significa que, no diste a nadie nada. Mi pregunta es la siguiente: ¿Nosotros queremos realmente que nuestras provincias tengan una mirada en la Corte con eso? Vamos a tener una corte de 24 miembros ¿Cuál es el poder que va a tener? Casi ninguno. Mi discusión es ¿Por qué en la corte de 9 miembros no hacemos que la mayor parte, porque así funciona la geopolítica de la Argentina, la mayor parte sea del interior? Quizás así tenga mucho más peso.
Un equilibrio en el reparto de cargos…
Sí, porque me da la sensación de que cuando vos vas agrandando, agrandando, después al final del camino ¿Qué va a pasar? ¿Qué es lo que nos pasa a veces con el manejo de la economía? No sé si ustedes ven cuando se discute sobre economía argentina en Buenos Aires ¿Qué se discute? La economía argentina y las economías regionales. Pero ¿Qué son las economías regionales? Es la economía de la Argentina. Pero, se te pone a escala chiquitita que vos decís bueno está bien, el NEA discute tal cosa, el NOA discute tal otra. Y no, discutamos la política nacional, entonces la política de desarrollo del encadenamiento de valor que genera, por ejemplo, la actividad forestal misionera y demás, tiene que ser una política nacional, no una economía regional. Me parece que está bueno apelar al federalismo, pero, mi percepción es que hay que ser un poco más ambiciosos en el debate. Realmente, a mí me parece bien y aplaudo la perspectiva de los gobernadores de pelear federalismo, pero cuando ya te bajan tanto el umbral, que tu pelea es que tengas gasoil para laburar, entonces en definitiva estás peleando por muy poco, no sé si me explico. Está bien, si no tenés eso, no podés ni levantar la cosecha, eso lo tenés que garantizar. Lamentablemente está cristalizado la concentración y la mirada unitaria en la Argentina y yo quiero salir de ese lugar.
Uturbey usted decía al principio que hay rumbos inciertos en nuestro país. En política, con respecto al partido de gobierno, ¿Cree que el Frente de Todos, ya está en tiempo de descuento?
Definitivamente sí, porque lamentablemente no ha podido entender que en la Argentina ya no va más la lógica de funcionamiento en el cual desde el poder tratás de ordenar a la sociedad. Lo que tenés que hacer es interpretar a la sociedad, canalizar la participación ciudadana desde otro lugar. O sea, el problema es mucho más profundo que las peleas políticas entre Fernández, Cristina, entre el Pro y /o Cambiemos y el Frente de Todos. Hay lamentablemente una mirada que no entiende que la economía se ordena desde el incentivo, no desde el garrote. Hay una mirada política que me parece que atrasa mucho tiempo.
Se lo vio últimamente dialogando con el gobernador de Córdoba Schiaretti, también hay posibilidad de ir pensando en juntarse para tener más fuerza política desde la mirada de ustedes, como, bueno en el caso suyo ex gobernador, en el de Córdoba con una mirada federal.
Sí, estamos trabajando en eso. Nosotros creemos que primero es necesaria una mirada federal. Segundo, a mí juicio, la Argentina tiene que tener una opción que no sea ir de un fracaso al otro. O sea, si frente al fracaso evidente que estamos teniendo y no es una opinión política -pero un país con el 50% de pobreza y el 70% de inflación, es un fracaso-, ese fracaso, obliga a que los argentinos vuelvan al fracaso del gobierno de Macri, es una calamidad. Entonces, queremos generar una opción para los argentinos que no están conformes, pero no quieren volver a la calamidad del pasado o aventurarse en alguna de estas ideas antipolíticas, que es legítimo que existan, pero para mí no tienen una solución. Nosotros tenemos que darle una opción y, junto al gobernador Schiaretti, junto a dirigentes de distintos lugares, no solo del interior, sino también de Buenos Aires, estamos generando algo que para mí es una opción que puede ser muy competitiva para el año que viene.
O sea, que podemos hablar de una tercera o cuarta vía, para discutir políticamente el 2023…
En la Argentina, lo que nos costó tanto en los últimos años, de hecho, yo trabajé mucho para eso, para generar una tercera vía, hoy ya la propia sociedad y el fracaso del gobierno, lo habilitó. Hoy ya no es tres, si me preguntan a mí y creo que el año que viene vamos a una elección más de cuartos, que de tercios. ¿Por qué? Porque el mal desempeño de las dos coaliciones de gobierno, tanto del Frente de Todos, como de Juntos por el Cambio, terminan resquebrajando su base social y eso va a terminar permitiendo que se construyan muy competitivos los espacios alternativos.
En este sentido ¿cómo ve la figura de Milei?
A mí me parece natural que mucha gente se vuelque ahí porque está disconforme con un sistema político, en donde los políticos no asumimos la responsabilidad del fracaso. Nosotros tenemos que asumir que hemos fracasado. Más allá de las buenas intenciones, o de que no tengamos toda la responsabilidad probablemente, hay que dejar de echarle la culpa a otro y asumir la responsabilidad. Pero cuando el ciudadano ve que todos los políticos le echan la culpa al otro, que nadie asume la responsabilidad y de repente aparece un dirigente como Milei, que dice que el problema es de la casta porque somos un desastre, mucha gente se va a enganchar. La pregunta es, ¿Esto va a construir una Argentina mejor? No, yo creo que es simplemente un catalizador de la bronca de mucha gente que está muy disconforme con todos. Entonces, se expresa por ahí. Repito, me parece natural lo que pasa, lamentablemente no me parece que esa sea una salida para la Argentina.
Cómo evalúa esto de Milei. La espectacularidad que por ahí se le da, no. A la presencia de Milei en los medios, en la discusión política que se banaliza…
Vamos a ser honestos en que es sumamente atractivo, porque es un tipo que te dice lo que la gente piensa. A ver, nosotros vamos a comer un asado, o unas empanadas o lo que sea el fin de semana con los amigos y lo que primero hacen es putear a los políticos, porque les va mal. Entonces cuando aparece uno que dice lo mismo, aparece como super entretenido. Porque es la lógica de la política espectáculo, que funciona muy bien, porque al final del camino, habla diferente a los políticos tradicionales, plantea cosas distintas. Cada vez que plantea algo obviamente sus posiciones de fondo, a veces son tan contraculturales, que hasta generan, qué se yo su planteo de portar armas, de traficar órganos, esas cosas, son cosas como tan exóticas que generan mucha atracción, que en definitiva en la mirada de los políticos de espectáculo esa mirada camina.
¡El Cabildo no nos mira, hagamos oír nuestra voz! La sentencia, breve, de Carlos Rovira, representa un sentimiento que atraviesa a todo el país, que observa cómo el poder concentrado en el puerto de Buenos Aires se fagocita al país en una pelea inconducente cuyo ganador únicamente podría disfrutar de una victoria pírrica.
Esa desazón tiene argumentos históricos. Desde la Revolución de Mayo, el federalismo quedó inconcluso, una deuda pendiente de la patria naciente que con el paso de los años no hizo más que agudizarse. Por eso cobra cada vez mayor relevancia el grito del Norte Grande, el conglomerado de fuerzas de diez provincias que no distingue colores políticos y que dice, por primera vez con mucha fuerza “Aquí estamos nosotros”. Ese factor de poder inédito, se mete en el tablero político y despierta incluso otras voces, quizás un poco más acomodadas del centro y sur del país.
La sentencia pendiente en manos de la Corte Suprema tensiona los nervios de todos los gobernadores. Si los cuatro cortesanos fallan a favor de Horacio Rodríguez Larreta en la discusión por el reparto de los recursos de coparticipación, el andamiaje “federal” se irá definitivamente al traste. El planteo extorsivo del alcalde porteño desnuda la obscenidad del sistema: Larreta prometió “bajar impuestos” si la Corte le devolvía el generoso aumento de coparticipación que le regaló por decreto Mauricio Macri y que Alberto Fernández le quitó apenas asumió.
El gobernador de Santiago del Estero, Gerardo Zamora, acusó a Rodríguez Larreta, de haber enviado un mensaje en “porteño unitario básico” a la Corte Suprema. “Ah muy bien!!… Un hermoso y contundente mensaje a la CSJN y al resto del país, por parte del centralismo porteño”, escribió Zamora en las redes sociales, al referirse a las declaraciones formuladas por Rodríguez Larreta.
El alcalde reconoce que ni siquiera están en disputa los fondos para financiar la Policía -que ya recibe por otra ley-, sino simplemente un modo de seguir financiando con los recursos de todos, a la ciudad más rica del país. Los gobernadores estiman que son más de 500 mil millones los que están en juego. O se reparten o terminarán financiando el embellecimiento de algún barrio porteño. Es decir, no se modificará el statu quo. Que las provincias -las otras, el resto, la de los caciques- se financien como puedan. Con más impuestos.
La paradoja es que el distrito que más repele a los “planeros”, es al mismo tiempo el más subsidiado de la Argentina. Con la plata de todos.
Por eso no debe sorprender la reacción de los gobernadores. Se sienten asfixiados por disputas lejanas que no involucran más que a un puñado de personas, convivientes del Obelisco y alejados de los problemas cotidianos del resto del país. A saber, Alberto Fernández y la ineficacia para controlar los precios, en medio de su pulseada con Cristina Fernández y la fractura expuesta con la dirigencia de La Cámpora. Mauricio Macri y Horacio Rodríguez Larreta, los intereses del PRO y un radicalismo irresoluto. La propia Corte Suprema, con cuatro juristas -dos de ellos entraron por decreto- que con sus decisiones tomadas en cómodos despachos, comprometen el destino de todo el país.
Fuera de foco. El Presidente no logra controlar la inflación ni mejorar las expectativas económicas.
Son nombres que se repiten en la última década. Son responsables en mayor o menor medida por la inflación, el endeudamiento crónico y el sometimiento nuevamente al Fondo Monetario Internacional. No ofrecen nada nuevo pensando en 2023 y, por el contrario, son cómplices del surgimiento de una ultraderecha outsider con chances de disputar el poder de la mano del impredecible Javier Milei.
Los candidatos de Cambiemos, literalmente, prometen insistir en lo que hicieron entre 2015 y 2019, cuando dejaron al país con récord de inflación, pobreza, desempleo y una deuda impagable. María Eugenia Vidal, en su paso por Misiones acompañada por el senador Humberto Schiavoni, prometió una reforma laboral, sobre la que insisten en la alianza.
En el Frente de Todos la interna eterna no permite vislumbrar siquiera en qué condiciones se llegará a 2023, con un grado de fragmentación interna inédito para una coalición de distintas vertientes del peronismo, con el peligro incluso de perder las elecciones. Alberto sueña con la reelección. El kirchnerismo duro quiere una tercera oportunidad para Cristina.
En ese hastío debe leerse la avanzada de los gobernadores -entre ellos el misionero Oscar Herrera Ahuad-, para intentar, desde el Congreso, equilibrar un poco la balanza. Dos proyectos tienen ese sello: el del nuevo modelo de reparto de los subsidios para el transporte público y, el esencial, la reforma de la Corte por un sistema más federal, con representantes de cada una de las provincias. Una Corte ampliada con 25 representantes, cada uno con el mismo peso que el otro. No será una empresa sencilla, pero más allá del resultado final, la voluntad quedó explícita.
En el Senado ya hay cuatro proyectos que contemplan una ampliación de los cortesanos -16 es el máximo número proyectado-, pero con la incorporación por regiones y con paridad de género.
La lógica de los gobernadores es que la Corte actual concentra un exceso de poder, más político que jurídico. Y son cuatro hombres que no son elegidos por la sociedad, no rinden cuenta de sus actos y siquiera tributan como el resto de la sociedad. Se parece más a un resabio del virreinato que a una construcción democrática 200 años después.
Misiones tiene claros ejemplos de cómo ese poder cortesano se para por encima de los intereses provinciales: rechazó sin más la ley de Envasado en Origen de la Yerba Mate y la custodia del río Iguazú superior al que se pretendía convertir en Parque Provincial. En ambos casos primó un interés centralista por sobre los de la provincia.
Ahora mismo será esta Corte la que defina otra disputa clave: el límite de plantaciones de yerba mate, fijado para evitar una sobreproducción que derrumbe los precios como ocurrió en los 90, cuando se libró todo al poder del libre mercado. En esa resolución se juega mucho más que la supervivencia de los pequeños productores yerbateros: se juega la autonomía de Misiones para fijar las reglas de su modelo productivo. Cuatro cortesanos tienen en sus manos ese poder. Más poder que los miles de productores misioneros que protagonizaron el tractorazo, que acaba de cumplir dos décadas.
Contra ese centralismo está decidido a luchar Misiones. Uno de los próximos pasos será reclamar un punto más de coparticipación –pasar de 3,43% a 4,43%, lo que implicaría percibir aproximadamente cuatro mil millones de pesos más por mes-. El argumento será el Censo 2022, cuyos datos definitivos mostrarán un crecimiento por encima del promedio -20 por ciento, contra 17- y una población superior a los 1,3 millones de personas, lo que coloca a Misiones por encima de Chaco y Corrientes y prácticamente tres veces Formosa. Misiones es la novena provincia más poblada, con la octava economía del país, pero recibe recursos como si fuera la 21.
Esa batalla es central. Y sólo se puede dar desde el convencimiento y la identificación. La Renovación se embandera con esa premisa. La sociedad también parece identificar quién está en cada posición.
Una encuesta de la consultora Analía del Franco revela que los dirigentes de la Renovación le sacan una amplia distancia a los de la oposición.
Según el sondeo, Hugo Passalacqua encabeza la intención de voto, seguido por el vicegobernador Carlos Arce, ambos con más del 50 por ciento de las adhesiones. Arce también es un potencial candidato a senador, que también obtendría un elevado caudal de votos.
La Renovación también tiene figuras de recambio con alta intención de votos, como el joven diputado Lucas Spinelli y la experta en Educación, Sonia Rojas Decut, cuya trayectoria profesional es mucho más extensa que la política, pero no menos valorada.
En Posadas la encuesta de Analía Del Franco no deja dudas sobre el respaldo que cosecha el intendente Leonardo Stelatto. El 80 por ciento de los consultados lo votaría. En la oposición no se identifica a algún candidato con potencial. .
En la alianza Cambiemos el que mejor se posiciona es el radical Martín Arjol, pero por debajo de los diez puntos. El ex director de Yacyretá, Martín Goerling anda cerca, pero le iría mejor por fuera de Cambiemos. La parábola de Arjol es que parece haber encontrado su techo en las legislativas pasadas, pero su voto en contra del Presupuesto nacional, que le privó a Misiones de obras por casi cien mil millones, parece haber calado hondo en los votantes. También perdió peso específico por las guerras internas del radicalismo, enfocadas más en el reparto de cargos que en el fortalecimiento colectivo.
El Frente de Todos no tiene mejor suerte. No asoman candidatos distintos a los ya ofertados. Cristina Brítez y Héctor “Cacho” Bárbaro juegan distanciados, pero juntos no suman el diez por ciento de las preferencias. Al partido Agrario le iría mejor en soledad. Si alguna expectativa tenía Martín Sereno de seguir como candidato, el incidente de tránsito en el que murió un joven, parece haber sepultado definitivamente sus chances.
La suerte de los candidatos locales de la oposición también está atada a lo que les suceda a sus dirigentes nacionales, riesgo que no corre la Renovación. En el caso del Frente de Todos, según el Directorio Legislativo, Alberto Fernández está en el podio de los presidentes con peor imagen, con un 60 por ciento de negatividad, detrás de Pedro Castillo de Perú e Iván Duque, de Colombia. Será de mala su gestión que por primera vez un candidato de la izquierda tiene la oportunidad de ganar las elecciones en Colombia de la mano de Gustavo Petro.
En la Argentina, el 58,8 por ciento rechazaría una candidatura de Cristina Fernández, mientras que el 61,1 por ciento descarta votar un segundo tiempo de Mauricio Macri, según una encuesta de Raúl Aragón y asociados. Sin embargo, Cristina le ganaría a Alberto y sin Cristina el FDT perdería las elecciones. Macri se impondría en una interna de Cambiemos, salvo que enfrente tenga a Patricia Bullrich. A un año de las elecciones y en soledad, Milei cosecha hoy 20 por ciento de los votos con posibilidades de seguir creciendo.