El Banco Mundial advierte, el cambio climático puede destruir 260 millones de empleos para 2050, pero la adaptación podría salvar más de la mitad
En un nuevo informe global, el Banco Mundial alertó que los impactos climáticos proyectados amenazan con provocar la pérdida del equivalente a 260 millones de empleos en países de ingresos bajos y medios hacia 2050. Sin embargo, las intervenciones de adaptación recomendadas en los Informes sobre Clima y Desarrollo (CCDR) podrían crear o proteger 149 millones de puestos de trabajo, revelando que la acción climática temprana y estratégica genera beneficios económicos, sociales y laborales inmediatos.
Los CCDR —que abarcan 93 economías, equivalentes al 64% de la población y al 77% del PIB de países de renta baja y media— se consolidan como uno de los diagnósticos más influyentes en la agenda global. El documento difundido ya supera las 836.000 descargas y fue citado en 12.500 artículos de prensa, con más de la mitad haciendo foco explícito en el vínculo entre transición climática y empleo.
Impacto económico y laboral: pérdidas del 1% al 20% del PIB y hasta 260 millones de empleos en riesgo
El informe advierte que, si las políticas actuales se mantienen, el cambio climático constituye una “amenaza macro crítica”. Para 2050, los países podrían enfrentar pérdidas del PIB de entre 1% y 20%, especialmente en economías más cálidas y de menores ingresos. P507074-d27cc7b7-42bb-478d-bfa6…
En materia laboral, el escenario es igual de severo: En 49 países evaluados en detalle, se proyecta una pérdida de 43 millones de empleos hacia 2050. Extrapolado al conjunto de países de ingresos bajos y medios, el impacto asciende al equivalente de 260 millones de empleos. Con políticas de adaptación, los CCDR estiman que podrían crearse o protegerse 25 millones de empleos en esas 49 naciones, y 149 millones a escala global.
El Banco Mundial concluye que las trayectorias climáticas sin acción correctiva exacerban desigualdades y profundizan la vulnerabilidad económica, afectando de forma desproporcionada a los países con menor margen fiscal y mayor exposición a shocks ambientales.
Adaptación: inversiones necesarias, retornos claros y beneficios laborales
Los informes muestran que la adaptación anticipada no solo reduce riesgos, sino que genera beneficios económicos a corto plazo. La adaptación recomendada por los CCDR reduce las pérdidas del PIB en un promedio de 4 puntos porcentuales, e incluso más de la mitad en algunos países. Las inversiones necesarias representan entre 0,7% y 7,1% del PIB, de las cuales la mitad debe provenir del sector privado. La pérdida global de bosques genera un costo de USD 379 mil millones por año al PIB agrícola. Las soluciones basadas en la naturaleza presentan retornos positivos, como la restauración de manglares con relación beneficio-costo de 4 a 5.
El Banco Mundial sostiene que la adaptación y el desarrollo resiliente abren oportunidades para expandir sectores intensivos en empleo —infraestructura sostenible, gestión del agua, restauración de ecosistemas— y, simultáneamente, reducir los costos macroeconómicos asociados al clima.
Desarrollo con bajas emisiones: impactos moderados, pero con fuertes diferencias sectoriales
Los CCDR también examinan los efectos laborales de las transiciones hacia economías de bajas emisiones.
En general: Para 2030, la mayoría de los países registraría cambios menores al ±2% en ingresos laborales. Sin embargo, los promedios nacionales ocultan efectos subnacionales y sectoriales mucho más intensos, tanto positivos como negativos. El impacto final depende del diseño de políticas públicas y de las medidas complementarias: reconversión laboral, movilidad, incentivos al sector privado y protección de poblaciones vulnerables. P507074-d27cc7b7-42bb-478d-bfa6…
El Banco Mundial subraya que las políticas climáticas no pueden considerarse aisladas: deben integrarse dentro de estrategias de desarrollo y empleo, ya que “los objetivos climáticos y de desarrollo necesitan lo mismo: una fuerza laboral capaz de adaptarse”.
Sin integración entre clima y desarrollo, los riesgos se multiplican
El informe resalta una conclusión central: integrar estrategias climáticas y de desarrollo es indispensable no solo para reducir riesgos, sino también para generar nuevas oportunidades de empleo, disminuir la pobreza y sostener el crecimiento económico.
Para los gobiernos, especialmente en América Latina, la ventana de oportunidad es estrecha: se requiere orientar el financiamiento, modernizar marcos laborales, reforzar la capacitación y acelerar alianzas público-privadas para que la transición climática se convierta en un motor —y no en un freno— para el desarrollo humano.
La adaptación climática podría salvar 149 millones de empleos by CristianMilciades