DESARROLLO

Un mundo con un crecimiento bajo es un mundo desigual e inestable

Compartí esta noticia !

Los períodos largos de crecimiento económico lento pueden provocar un repunte en la desigualdad. No obstante, un conjunto equilibrado de políticas puede prevenir ese desenlace.

La economía mundial se ha atascado en un ritmo bajo de crecimiento, lo que podría suponer un serio revés en la lucha contra la pobreza y la desigualdad.

Los ministros de finanzas y gobernadores de bancos centrales del Grupo de los Veinte, que se reúnen esta semana en Río de Janeiro, se enfrentan a un panorama que invita a la reflexión. Tal y como muestra la última actualización del informe Perspectivas de la economía mundial que publica el FMI, se espera que el crecimiento mundial se sitúe en 3,2% este año y 3,3% en 2025, muy por debajo del promedio de 3,8% registrado desde el comienzo de siglo hasta la pandemia. Por otro lado, nuestras proyecciones de crecimiento a mediano plazo siguen languideciendo en los niveles más bajos registrados en décadas.

Ciertamente, la economía mundial dio muestras alentadoras de resiliencia ante toda una serie de shocks, y el mundo no entró en recesión, como predecían algunos, cuando los bancos centrales de todo el mundo subieron las tasas de interés para contener la inflación.

Sin embargo, a medida que nos alejamos de los años de crisis de la pandemia, necesitamos evitar que el mundo caiga en un período prolongado de crecimiento anémico que perpetúe la pobreza y la desigualdad.

La pandemia ya ha supuesto un revés en esta lucha: la pobreza extrema creció tras décadas de descenso continuado, mientras que el hambre en el mundo aumentó y la reducción de la desigualdad a largo plazo entre países se estancó.

Un nuevo estudio del FMI sugiere que los períodos de estancamiento que duran cuatro años o más tienden a provocar, dentro de los países, un aumento de la desigualdad de ingresos que roza el 20%, lo que supera considerablemente el aumento debido a una recesión manifiesta.

Durante los períodos de estancamiento, los niveles pobres de creación de empleo y crecimiento de los salarios provocan el aumento del desempleo estructural y reducen la porción del ingreso de un país que acaba en manos de los trabajadores. Estas fuerzas, combinadas con un espacio fiscal limitado, tienden a agrandar la brecha entre la cúspide y la base de la pirámide del ingreso.

Dicho de otro modo: cuanto más tiempo estemos atascados en un crecimiento bajo, más desigual será el mundo. Eso ya sería de por sí un serio revés para el progreso que hemos logrado en las últimas décadas. Además, como hemos visto, la desigualdad creciente puede promover el descontento ante los avances de la integración económica y tecnológica.

En este contexto, es altamente oportuno que Brasil haya hecho de la lucha contra la desigualdad, la pobreza y el hambre una prioridad de su presidencia del G20. Con las políticas adecuadas, aún estamos a tiempo de escapar de la trampa del bajo crecimiento y la desigualdad creciente, al tiempo que se hacen esfuerzos para reducir la pobreza y el hambre. En este sentido, permítanme destacar tres ámbitos prioritarios de política económica.

Aumentar el ritmo del crecimiento inclusivo

En primer lugar, necesitamos abordar el problema subyacente del crecimiento lento. Gran parte de la caída en el ritmo de crecimiento que se ha producido en las últimas décadas ha sido consecuencia de un bache en la productividad. Una de las razones principales que explica este bache es que el trabajo y el capital no están fluyendo hacia las empresas más dinámicas.

No obstante, una combinación inteligente de reformas podría ser la llama que prenda la mecha del crecimiento a mediano plazo. Las medidas para promover la competencia y mejorar el acceso al financiamiento podrían hacer que los recursos fluyan de manera más eficiente y se incremente la productividad. Al mismo tiempo, la incorporación de más personas a la fuerza de trabajo, como por ejemplo las mujeres, podría contrarrestar el efecto negativo del envejecimiento demográfico sobre el crecimiento.

Además, no debemos olvidar el papel que ha desempeñado el libre comercio como motor del crecimiento y la creación de empleo. En los últimos cuarenta años, la renta real per cápita se ha duplicado a nivel mundial, al tiempo que más de mil millones de personas salían de la pobreza extrema. Durante ese mismo período, el comercio expresado como porción del producto interno bruto se ha incrementado un 50% . Sin embargo, también es cierto que los beneficios del comercio no han llegado a todos por igual, motivo por el que debemos hacer más por garantizar que las ganancias se repartan de una manera justa. En cualquier caso, cerrar nuestras economías sería un error.

Centrar las políticas fiscales en las personas

En segundo lugar, debemos hacer más para asegurarnos de que las políticas fiscales apoyen a los miembros más vulnerables de la sociedad.

El desafío es que muchas economías se enfrentan a intensas presiones fiscales. En los países en desarrollo, los costos de servicio de la deuda se llevan hoy por hoy una fracción mayor de los ingresos tributarios, en un momento en el que esos países se enfrentan a una lista creciente de demandas de gasto, desde inversiones en infraestructuras hasta el costo de la adaptación al cambio climático. Un esfuerzo fiscal gradual y centrado en las personas que incluya un aumento de los ingresos, una mejora de la gobernanza y la protección de los programas sociales puede aliviar los riesgos fiscales al tiempo que se limita cualquier impacto negativo sobre el crecimiento y la desigualdad.

En los países en desarrollo, existe amplio margen para incrementar los ingresos mediante reformas tributarias, llevándolos hasta niveles del 9% del PIB según nuestros estudios. Ahora bien, es fundamental adoptar un enfoque progresivo, lo que significa que hay que asegurarse de que quienes pueden permitirse pagar más impuestos contribuyan de manera justa y proporcional. Gravar las rentas del capital y las propiedades inmobiliarias, por ejemplo, es en definitiva una forma relativamente progresiva de incrementar los ingresos tributarios.  

Independientemente de cuál sea la estrategia, la gente necesita confiar en que los impuestos que paga se utilizarán para ofrecer servicios públicos, no para que los poderosos se enriquezcan. Las mejoras en materia de gobernanza, tales como aumentar la transparencia y disminuir la corrupción, también deben ser parte integral de la ecuación.

Al mismo tiempo, los programas de gasto social pueden marcar una gran diferencia en lo que respecta a la desigualdad, incluidas iniciativas como las ayudas para comedores escolares, las prestaciones por desempleo y las pensiones. Todo esto debe protegerse. Los programas de transferencia de fondos bien direccionados, como el programa Bolsa Familia de Brasil, pueden brindar apoyo a los colectivos vulnerables.

Nuestros estudios muestran que la aplicación de políticas redistributivas potentes en las economías en crecimiento del G20, como los programas de gasto social y la inversión pública en educación, pueden reducir la desigualdad entre 1,5 y 5 veces más que las políticas menos decididas.

Reforzar el apoyo a nivel mundial

Por último, necesitamos una red mundial de seguridad financiera fuerte para los países que precisen apoyo. Con este objetivo en mente, el FMI está trabajando en un paquete de reformas que se aplicarán a nuestros mecanismos de préstamo.

Para seguir respondiendo a las necesidades de nuestros miembros más vulnerables, estamos revisando nuestro instrumento de préstamo concesionario para países de ingreso bajo, el Fondo Fiduciario para el Crecimiento y la Lucha contra la Pobreza (FFCLP). Ante la expectativa de que la demanda supere los niveles previos a la pandemia, es fundamental que nuestros miembros aúnen esfuerzos para garantizar que se dota al FFCLP de los recursos adecuados y que sus finanzas a largo plazo se asientan sobre una base sostenible.

Además, por primera vez en casi una década, también estamos revisando a fondo nuestra política de sobretasas. El objetivo de esta revisión es garantizar que podemos seguir proporcionando financiamiento a tasas de interés asequibles a los miembros que necesiten nuestro apoyo.

El año pasado recibimos un claro voto de confianza de nuestros miembros, que acordaron incrementar los recursos procedentes de las cuotas permanentes, lo que nos ha permitido mantener nuestra capacidad de concesión de préstamos. Cuento con que los miembros del G20 ratificarán ahora este incremento de cuotas.

Una de las lecciones que nos ha enseñado la historia reciente es que no debemos ignorar a aquellos a quienes el progreso económico y tecnológico deja atrás, ya sean individuos dentro de los países o naciones enteras que luchan por acortar esa distancia. Más bien, con las políticas adecuadas y a través de la colaboración, tenemos la posibilidad de construir un mundo próspero e igualitario para todos.

Compartí esta noticia !

Las economías emergentes necesitan mucha más financiación privada para la transición climática

Compartí esta noticia !

Escribe P. Ananthakrishnan, T. Ehlers, C. Gardes y F. Natalucci – Se necesita una amplia combinación de políticas para liberar el capital privado necesario en las economías de mercados emergentes y en desarrollo y garantizar un impacto climático positivo.

Lograr la transición a cero emisiones netas 2050 requiere una inversión sustancial en mitigación climática en los mercados emergentes y las economías en desarrollo, que actualmente emiten alrededor de dos tercios de los gases de efecto invernadero.

Estos países necesitarán alrededor de 2 billones de dólares anuales para 2030 para alcanzar esa cifra De acuerdo con la Agencia Internacional de la Energía, la mayoría de esos fondos se destinarán a la industria energética. Éste es un aumento de cinco veces con respecto a los actuales 400.<> millones de dólares de inversiones climáticas previsto para los próximos siete años.

Sin embargo, proyectamos que el crecimiento de la inversión pública será limitado, y que, por lo tanto, el sector privado tendrá que hacer una contribución importante hacia las grandes necesidades de inversión climática de los mercados emergentes y economías en desarrollo. El sector privado tendrá que suministrar alrededor de 80 por ciento de la inversión requerida, y esta proporción se eleva al 90 por ciento cuando China está excluida, como se muestra en un capítulo analítico de nuestro último Informe sobre la estabilidad financiera mundial.

Mientras que China y otras economías emergentes más grandes tienen los recursos financieros, muchos otros países carecen de suficientes mercados financieros desarrollados que pueden ofrecer grandes cantidades de finanzas. Atraer inversores internacionales también se enfrenta a obstáculos, ya que la mayoría de los las principales economías de mercados emergentes y casi todos los países en desarrollo calificaciones crediticias de grado de inversión que los inversores institucionales suelen exigir. Y pocos inversores tienen experiencia en estos países y son capaces de tomar mayor riesgo.

Eliminación gradual de las centrales eléctricas de carbón, la mayor fuente de Las emisiones de gases de efecto invernadero (alrededor del 20 por ciento) son otro desafío importante. La mayoría de las centrales eléctricas de las economías de mercados emergentes y en desarrollo siguen siendo relativamente joven. Retirarlos o reutilizarlos requiere grandes cantidades de inversión privada y apoyo público. Algunos países son altamente dependientes sobre el carbón y tendría que desarrollar fuentes alternativas de energía rápidamente.

Más allá de estos desafíos, las políticas y los compromisos climáticos, a lo sumo, Los bancos siguen sin estar alineados con los objetivos climáticos de cero emisiones netas, incluso cuando tienen políticas destinadas a reducir las emisiones.

Mientras tanto, aunque un número creciente de fondos de inversión priorizan sostenibilidad, esto no está teniendo mucho efecto en la cantidad de dinero que se está para grandes necesidades climáticas. Sólo una pequeña parte de esos fondos explícitamente crear un impacto climático positivo. El número mucho mayor de fondos que toman decisiones de inversión basadas en criterios ambientales, sociales y Los factores de gobierno corporativo no necesariamente se centran en los problemas climáticos. Por lo general, tienen en cuenta las puntuaciones ESG en las asignaciones de sus carteras, pero estas no están necesariamente diseñados para reflejar el impacto climático, como mostramos en nuestro último Informe sobre la Estabilidad Financiera Mundial. Inversión más orientada al impacto Las carteras pueden ser muy diferentes de las populares orientadas a los criterios ESG.

Además, los países de ingresos medianos bajos y bajos generalmente no lo son recompensados por las buenas políticas medioambientales y climáticas. Calificación crediticia Las evaluaciones de estas economías por parte de los organismos no reflejan plenamente la preparación de estos países para una transición hacia una economía baja en carbono o su exposición a los riesgos de activos varados debido al alto nivel de hidrocarburos. El La industria financiera aún carece de claridad sobre lo que constituye una buena deuda soberana desempeño en temas ambientales.

Se necesita una amplia combinación de políticas para crear una inversión atractiva medio ambiente y desbloquear la financiación climática privada necesaria en los países emergentes mercados y economías en desarrollo. La fijación del precio del carbono puede proporcionar un importante señal de precios para los inversores, pero se enfrenta a obstáculos políticos de implementándola a una escala lo suficientemente amplia.

Son necesarias varias políticas adicionales para el sector financiero. Estructural políticas destinadas a fortalecer los fundamentos macroeconómicos, mercados de capitales y la mejora de la gobernanza son una parte fundamental de la combinación de políticas. Pueden ayudar a mejorar las calificaciones crediticias y reducir el costo capital. Y pueden aumentar los recursos financieros internos disponibles en un país determinado. Los inversores necesitan mejores datos relacionados con el clima para decisiones de inversión. Soluciones de financiación innovadoras, como la combinación instrumentos financieros y de titulización deben emplearse para iniciar una Eliminación gradual de la producción de energía a base de carbón.

Enfoque político

Las políticas deben volver a centrarse en la creación de impacto climático en lugar de apoyar actividades que ya son “verdes” y deben tener en cuenta las necesidades específicas de las economías de mercados emergentes y en desarrollo.

Por ejemplo, las taxonomías de transición deben considerar las actividades con un potencial de mejoras significativas en las emisiones a lo largo del tiempo y en todo el sectores, incluidos los más intensivos en carbono, como el acero, el cemento, productos químicos y transporte pesado. Los objetivos de reducción de emisiones y Los criterios de las taxonomías de transición pueden estar relacionados con las contribuciones determinadas a nivel nacional de un país, las estrategias a largo plazo, y objetivos de descarbonización para industrias específicas.

El uso de etiquetas de sostenibilidad sigue siendo laxo, y los reguladores y Los supervisores deben establecer reglas claras y hacer más estricta su aplicación. Deben garantizar que la divulgación de información y las etiquetas de los fondos de inversión sostenibles mejorar eficazmente la transparencia y la integridad del mercado, y garantizar una mejor alineación con los objetivos climáticos.

Muchas de las políticas que recomendamos aquí tardarán en implementarse y lograr los efectos deseados. Mientras tanto, el sector público-privado más extenso La distribución de riesgos es fundamental para fomentar las inversiones privadas en los mercados emergentes mercados y economías en desarrollo. Bancos multilaterales de desarrollo y donantes puede desempeñar un papel importante en el apoyo a la financiación combinada, a través de un uso más extensivo de las garantías.

El Servicio de Resiliencia y Sostenibilidad del FMI puede ayudar a reunir a los gobiernos, los bancos multilaterales de desarrollo, y el sector privado para fomentar el financiamiento de las inversiones climáticas. Aunque el tamaño total de esta herramienta, de 40.<> millones de dólares, es pequeño en relación con el mundo necesidades de inversión climática, las reformas respaldadas por la TI pueden ayudar a atraer más Financiamiento privado para el clima.

—Este blog se basa en el capítulo 3 de la edición de octubre de 2023 de Global Financial Informe de estabilidad. Los autores del capítulo son Torsten Ehlers (codirector), Charlotte Gardes-Landolfini (coprotagonista), Ekaterina Gratcheva, Shivani Singh, Hamid Tabarraei y Yanzhe Xiao, con la guía de Prasad Ananthakrishnan y Fabio Natalucci. Markus Brunnermeier era un experto consejero.


Prasad Ananthakrishnan 
Jefe de la Unidad de Política de Financiamiento Climático del Departamento de Mercados Monetarios y de Capital (MCM) del Fondo Monetario Internacional.

Torsten Ehlersexperto sénior en el sector financiero de la Comisión Monetaria del FMI y el departamento de Mercado de Capitales en Washington DC desde septiembre de 2021.

Charlotte Gardes-Landolfini ministra de cambio climático, energía y finanzas experto en estabilidad en el Departamento de Mercados Monetarios y de Capital del FMI.

Fabio Natalucci subdirector del Departamento de Mercados Monetarios y de Capital y es responsable de las funciones de monitoreo de los mercados financieros mundiales y evaluación del riesgo sistémico del FMI.

Compartí esta noticia !

En la matemática del desarrollo mundial, la multiplicación vence a la división

Compartí esta noticia !

Escribe Akihiko Nishio del Banco Mundial – El financiamiento en condiciones concesionarias —esto es, las donaciones y los préstamos con bajas tasas de interés— es más importante que nunca para los países con los índices más altos de pobreza. Sin embargo, la actual arquitectura de la ayuda es sumamente compleja, fragmentada y ofrece niveles de concesionalidad limitados. En este contexto, es importante encontrar maneras de movilizar los recursos disponibles para un impacto mayor y más eficaz. 

La Asociación Internacional de Fomento (AIF) es la mayor fuente de financiamiento en condiciones concesionarias para los países en desarrollo. Alrededor del 30 % de sus flujos de fondos se proporcionan en forma de donaciones, y la cantidad restante se destina a préstamos con bajas tasas de interés. La AIF es una parte fundamental de la visión del Banco Mundial de crear un mundo sin pobreza en un planeta habitable. El financiamiento en condiciones concesionarias otorgado por la AIF ayuda a los países a impulsar el crecimiento económico para crear empleos y prosperidad, superar crisis y emergencias, y llevar a cabo acciones climáticas eficaces.

A principios de este mes, participé en una mesa redonda sobre financiamiento en condiciones concesionarias en el Foro de la Paz de París (i). En el evento se abordaron cuatro cuestiones generales: la importancia de movilizar el financiamiento en condiciones concesionarias, la forma de asignar los fondos en condiciones concesionarias para lograr el máximo impacto posible, la diferenciación de la concesionalidad entre sectores y la complejidad de la actual arquitectura de la ayuda.

En un contexto de necesidades de desarrollo enormes y recursos limitados, lo más sensato es movilizar fondos en condiciones concesionarias siempre que sea posible. El modelo híbrido de la AIF, en vigor desde 2017, permite multiplicar los recursos en condiciones concesionarias: por cada USD 1 que recibe la AIF se obtienen casi USD 4 en financiamiento para los países en situación de pobreza. Sin embargo, pese a la eficiencia financiera que implica la movilización de recursos escasos, la proporción de la asistencia oficial para el desarrollo que se destina a mecanismos que no movilizan fondos de terceros —que reciben USD 1 de los donantes y lo utilizan para entregar USD 1 a los países receptores— dentro del total de los flujos financieros oficiales ha ido creciendo. Por lo tanto, los donantes deberían considerar si disponen de un equilibrio adecuado entre financiamiento movilizado y no movilizado.

También parece claro que los recursos en condiciones concesionarias deberían asignarse donde la necesidad es mayor y donde se utilicen de manera más eficaz . La AIF hace esto de forma transparente equilibrando las necesidades de un país con su desempeño, por ejemplo calificando sus políticas e instituciones. Las necesidades se miden según el tamaño de la población y el ingreso nacional bruto per cápita, y estas se consideran al momento de la asignación del financiamiento.

Durante más de una década, la AIF ha proporcionado donaciones en función del riesgo de sobreendeudamiento y no por sectores. Las donaciones de la AIF se entregaron por primera vez en 2002 en el marco de la AIF-13 y se asignaron a ciertos sectores, pero eso no funcionó bien. El actual enfoque de la AIF es focalizarse mejor dado el empeoramiento del riesgo de sobreendeudamiento a lo largo de los últimos años. Sin embargo, la proporción de financiamiento en condiciones concesionarias en los flujos financieros oficiales para los países con alto riesgo de dificultades ha disminuido en años recientes.

La AIF respalda los esfuerzos para reducir la actual fragmentación y complejidad del financiamiento en condiciones concesionarias.  Hemos analizado las últimas tendencias de la arquitectura de la ayuda mundial, utilizando principalmente datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos. Nuestras investigaciones indican que dicha arquitectura se caracteriza por una creciente fragmentación, en que los flujos financieros oficiales se dividen cada vez más en porciones más pequeñas; una proliferación de canales de donantes, que obliga a algunos países a tratar con más de 200 organismos donantes; un porcentaje cada vez mayor de mecanismos que no movilizan fondos externos, y altos niveles de evasión, ya que solo el 40 % de los flujos financieros oficiales se asigna a través de los presupuestos nacionales de los receptores.

En vista de lo mucho que está en juego para nuestro planeta, es necesario ampliar el financiamiento en condiciones concesionarias y aumentar su eficiencia . Podemos hacerlo multiplicando el valor de cada dólar, en lugar de dividir nuestros esfuerzos en medio de una proliferación de canales, y focalizando nuestros esfuerzos de colaboración entre los asociados para ser transparentes y lograr el máximo impacto.

El próximo mes, se realizará una reunión de la AIF en Zanzíbar para llevar a cabo un examen de mitad del período del ciclo de reposición en curso, la AIF-20, que incluye USD 93 000 millones para apoyar a los países en situación de pobreza. La magnitud de la crisis mundial que tenemos ante nosotros exige que fijemos metas más ambiciosas para la AIF-21. Cuando en los próximos meses se inicien las consultas de la próxima reposición de recursos, la comunidad del desarrollo no debe perder de vista el objetivo de maximizar el impacto y la eficacia de cada dólar que se ha recaudado para los países con los índices más altos de pobreza.

Akihiko Nishio, Vicepresidente de Financiamiento para el Desarrollo, Banco Mundial

Compartí esta noticia !

Destacan rol de mujeres emprendedoras en América Latina

Compartí esta noticia !

América Latina “es la región con la más alta porción de mujeres emprendedoras”, con porcentajes que triplican el promedio de países como Japón, España o Alemania, según destacó un estudio de la organización Global Entrepreuship Rearch Association, publicado con motivo de conmemorarse mañana el Día Internacional de la Mujer Emprendedora.

En Argentina, identificada como uno de los países con recurso humano capacitado y con “espíritu emprendedor”, más de 1.500 proyectos liderados por mujeres adhirieron al Programa Emprender Mujeres, de la Secretaría de Industria y Desarrollo Productivo, dependiente del Ministerio de Economía.

Se trata de una línea de financiamiento dirigida a emprendimientos de mujeres en etapa de ideación, desarrollo inicial y consolidación a través del otorgamiento de Aportes No Reembolsables (ANRs), al que se inscribieron 1513 proyectos, según fuentes oficiales.

Tras la revisión y evaluación de esos proyectos, 411 solicitudes obtuvieron un puntaje igual o superior a 70 puntos y recibieron $ 1.000 millones en ANR

Los proyectos priorizados son aquellos que generen mejores de productividad o competitividad en las cadenas de valor o sector productivo al que pertenece, indicó Industria.

Al revelar los resultados del estudio de Global Entrepreuship Rearch Association, la especialista Melina Masnatta remarcó que hay un “potencial emprendedor de las mujeres en América Latina”.

Señaló que, según el estudio, en países como Japón, Alemania o España, la tasa de mujeres emprendedoras ronda el 10%, una tasa menor a la de Latinoamérica, “debido a la presencia de una mayor cantidad de opciones de trabajo y a niveles más altos de competitividad entre las empresas, factores que pueden hacer menos atractivo el proyecto de fundar una compañía propia”.

“En cambio, en Latinoamérica encontramos a los países que registran la mayor participación emprendedora femenina”, indicó y citó los casos de Guatemala donde “3 de cada 10 guatemaltecas de entre 18 y 45 años se encuentra en la etapa inicial de establecer su propia empresa en los primeros 3,5 años de vida de su negocio” y las tasas de 26% de Colombia y de 25% en Chile.

El estudio, que fue realizado por la organización en 49 países, enfatiza que la región “es la que posee la más alta proporción de mujeres que se animan a emprender su propio negocio en el mundo y, según Masnatta, eso “permite considerar que tenemos todo el potencial de convertirnos en un líder mundial en emprendimiento femenino.

No obstante, remarcó que aún permanecen como “grandes desafíos” los “techos y paredes de cristal” que “se enfocan en las limitaciones que enfrentan las mujeres para asumir roles de liderazgo o en cómo sus actividades se concentran en sectores menos dinámicos y peor remunerados de la economía”.

Del mismo modo, otra problemática sigue siendo la tasa de participación de las mujeres en el mercado laboral, que es del 45% en Argentina y Chile, y en países como México, del 39%.

Al respecto el último informe del Banco Interamericano de Desarrollo considera que “casi la mitad de las mujeres no tiene ni busca empleo y no estudia porque se dedica a tareas no remuneradas vinculadas al cuidado y la crianza”.

Compartí esta noticia !

Ante aberrantes expresiones de Libertarios, densos silencios del ultraecologismo

Compartí esta noticia !

Habitualmente verborrágicos denunciantes y agresivos comentaristas, en temas ambientales, llaman la atención los densos silencios de todo el arco de militantes del ultraecologismo, ante indefendibles y aberrantes expresiones de referentes libertarios, totalmente opuestas a elementales principios de conservacionismo ambiental. 

A la osada afirmación en “defensa” de los “derechos de las empresas, de contaminar los ríos” del incontenible verbal candidato presidencial, le siguió la “iniciativa” del ultra liberal Benegas Lynch, de privatizar ríos y el mar, con libre disposición de los recursos económicos de ríos y mares, por quienes resultarían “beneficiarios” de tan insólitas “privatizaciones”; las que además de fácticamente impracticables, demuestran la repulsión de los libertarios, a elementales conceptos de soberanía nacional, en la cual no solo no creen, sino que desprecian abiertamente, pues evidencian ser gestores activos de la desaparición total del Estado Argentino. 

A la aberración ambiental de “contaminar libremente los ríos”, claramente nada le importan los perjuicios al ser humano y al entorno natural que se perpetrarían. 

Eso es como fumigar glifosato u otros venenos, para favorecer la soja y otros cultivos, sin importar la multiplicación de casos de cánceres en las poblaciones aledañas, en particular a los niños y jóvenes que viven o concurren a escuelas junto a sembradíos fumigados. 

La “iniciativa” de “alambrar los mares” (figuradamente), implicaría entre otras aberraciones, la libertad total de matar ballenas y depredar el mar, sin importar conservar el ecosistema y preservar atractivos turísticos, como el avistaje de ballenas. 

Posiblemente, el ultra privatista y dogmático liberal que propuso tan insólita “privatización de las aguas”, se haya inspirado en las masivas apropiaciones de enormes extensiones de campos, que se hicieron y fomentaron en las presidencias de Mitre y Sarmiento, en procesos por los cuales un centenar de familias (o poco más), pasaron a ser grandes terratenientes, lo que originó la muy conservadora y anti industrial oligarquía campera…pero parece que no advirtió que ríos y mares tienen características morfológicas muy diferentes a la Pampa Húmeda y La Patagonia. 

Lo notable de todo eso, es el estruendoso silencio de las por lo general muy activas ONGs transnacionales Greenpeace y World Wildlife Foundation (en Argentina Fundación Vida Silvestre), así como las varias ONGs “argentinas”, que operan siguiendo los “libretos” de aquellas. 

Ambas poderosas transnacionales del ecologismo, fueron creadas en y por el Reino Unido, y sus accionares muestran improntas vinculadas con intereses estratégicos del viejo imperio, en particular en operaciones para impedir o frenar los desarrollos industriales y tecnológicos, para prolongar el subdesarrollo crónico, tal como revelan sus prédicas y operativos, siempre con gran despliegue mediático. 

Nada dijeron, ante las brutales e indefendibles afirmaciones de los libertarios. Pero eso no parecería casual ni unas simples anécdotas, si no se constatara que esos mismos verborrágicos líderes libertarios, mostraron sus adhesiones y subordinaciones ideológicas respecto al accionar de Tatcher, responsable directa del hundimiento del ARA General Belgrano, y tenaz opositora a la iniciativa de evitar la guerra, propiciada por el diplomático Pérez de Cuellar y otros amantes de la paz. 

Razonando en castizo simple y directo, esas dos transnacionales del ecologismo cavernario, guardaron total silencio ante las brutales afirmaciones contrarias al sano conservacionismo ambiental, no atacando a los libertarios que demostraron subordinación ideológica respecto a referentes principales del accionar imperial del viejo imperio, en particular la instigadora de la guerra y consecuentes muertes, Margaret Tatcher. 

Estas claras conclusiones, no parecen ser advertidas por los medios concentrados, ni por otros confusos varios, en grados superlativos, como los uniformados que viven encerrados en perimidos y erróneos dogmas de los años ’70, que se siguen inculcando, cuan supuestas “verdades absolutas”, tan burdas que no resisten ningún análisis bien fundamentado. 
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ 
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin