Con el objetivo de debatir y articular estrategias para abordar la violencia política en todas sus modalidades, se desarrolló la primera Sesión Ordinaria 2023 del Consejo Federal convocado por el Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación en Tierra del Fuego, donde estuvieron presente autoridades de 19 provincias del país.
El Ministerio de Desarrollo Social, la Mujer y la Juventud, a través de la Subsecretaría de la Mujer y la Familia, estuvo presente en el encuentro, donde acercó miramientos, perspectivas y realidades que viven las mujeres, minorías y disidencias de Misiones.
“El contexto de pandemia y post pandemia mundial nos ha enseñado muchas cosas en relación al valor y el cuidado de la salud y la vida, tanto la propia como la de los demás, pero a estos femémonos los acompaña los procesos de profundización de la individuación y fragmentación que venían en franco crecimiento como producto de un sistema neoliberal en casi todo el mundo”, indicó en su intervención la subsecretaria de la Mujer y la Familia, Celia Kozachik.
“Asumiendo y sosteniendo la consigna de que “lo personal es político” desde la Subsecretaría de Mujeres y Familia estamos impulsando la campaña; “Violencia digital es VIOLENCIA” para visibilizar y de naturalizar sus diferentes expresiones en medios digitales a partir de la necesidad de identificación y regulación estatal”, agregó Kozachik, en su alocución.
Con el fin de garantizar la participación política de mujeres y LFGTBI+, el encuentro fue presidido por la ministra nacional Ayelén Mazzina y se centró en bregar por la igualdad de oportunidades, para consolidar la democracia con mayor participación, más igualdad de derechos y mejor federalismo.
En este marco, las autoridades del Consejo Federal adoptaron una posición conjunta a través de un documento al que adhirieron las provincias. En la declaración firmada en el marco del Consejo Federal, convocaron además a defender y consolidar las políticas y áreas de géneros y diversidad de todo el país.
Finalmente, sostienen las representantes que a 40 años de democracia initerrumpida, es necesario ejercitar la memoria y con la firme certeza de qué Nunca Más se debe volver a transitar el terror como política de Estado.
“Recordamos que el debate de ideas debe darse en el marco del respeto de las instituciones y los derechos fundamentales de todas las personas con el objeto de contribuir, desde todos los sectores, a construir una sociedad justa e igualitaria”, afirmaron en el encuentro.
La banda de Hard Rock y metal neoclásico formado en 1985 y liderada por Walter Giardino, vuelve a la tierra colorada el próximo 19 de mayo, en Umma Salón de Eventos. La última visita del quinteto oriundo de Bajo Flores fue en el 2.017, durante la gira de su disco “Tormenta Eléctrica”, un trabajo que no estuvo libre de controversias.
En esta oportunidad, el grupo llega de la mano de la productora marplatense FTM Producciones y contará con dos entradas diferenciales: las generales a $6.000 y los palcos VIP a $12.000. Las mismas podrán ser adquiridas en la boletería de Umma, That Metal Shop, Revistería Piturro o a través de la página: https://www.todopass.com.ar/inicio/136-111-rata-blanca-en-posadas.html.
Rata Blanca
Rata Blanca es una grupo musical argentino de hard rock y metal neoclásico formado en 1985 en la zona del Bajo Flores, barrio ubicado al sur de la ciudad de Buenos Aires.
Se lo considera como una de los más importantes e influyentes del hard rock y heavy metal en español, aunque durante su carrera también han incorporado pesados riffs con estructuras melódicas y armónicas de la música clásica.
Con los años han sido clasificados en distintos subgéneros, sin embargo el grupo se considera simplemente “rock metálico”.
El grupo se lanza al estrellato en la década del ’90, destacándose como una de las bandas argentinas más populares de todos los tiempos. Tres de sus álbumes han sido incluidos entre los mejores 250 del rock iberoamericano.
Su carrera parece impulsarse a los más altos niveles cuando en 1990 publican su segundo disco, Magos, espadas y rosas, con más de 5 millones de copias vendidas hasta la actualidad logrando varias distinciones, y que le ha validado el comienzo de una larga hegemonía en el contexto internacional, estableciendo firmemente su reputación como banda en vivo.
Para Ecolatina, pese al marcado ajuste real del Gasto Primario en marzo, el desplome de los ingresos llevó al Gobierno a incrementar el rojo primario e incumplir con un desvío no menor la meta fiscal acordada con el FMI para el 1T.
¿Era esperable el incumplimiento? ¿qué tanta incidencia tiene en este escenario la caída en las retenciones? ¿qué explica la caída del gasto? ¿qué implicancias tendrá en la relación con el FMI? ¿qué esperar para lo que resta del año?
¿Cómo le fue al fisco en marzo?
El Sector Público Nacional No Financiero (SPNF) registró un déficit primario de casi $258.000 M en marzo. A su vez, con unos intereses que superaron los $130.000 M, el déficit financiero fue de $388.000 M. Como mencionamos en informes anteriores, dada la estacionalidad del Gasto Primario y la fuerte caída en la recaudación producto de la sequía y el adelanto de liquidaciones por el “dólar soja” de 2022, era esperable que el Gobierno mostrara un saldo negativo en marzo.
El rojo primario acumulado bajo la métrica del acuerdo con el FMI (EFF) rozó los $690.000 M en el 1T (0,4% del PIB, según nuestras proyecciones), superando en más de un 56% la meta fiscal pautada con el Fondo ($441.500 M). En la misma línea, el déficit primario del 1T se situó como el 3° más elevado en los últimos 30 años.
Los Ingresos profundizaron su caída real
Los ingresos sufrieron una fuerte caída real en marzo (-21,4% i.a.), hilando su quinto mes consecutivo en retroceso. Sin embargo, un punto no menor es que en marzo de 2022 se registraron más de $100.000 M por colocaciones de emisiones primarias del Tesoro, un recurso contable que el FMI no le permitirá utilizar al Gobierno durante 2023. Si excluimos dicho monto, la caída real de los ingresos habría sido del 13% i.a., similar a la reducción en los Ingresos Tributarios.
Nuevamente, la caída interanual en la recaudación se explica principalmente por la reducción en los Derechos de Exportación (-84% i.a. real), producto del impacto de la sequía en la cosecha de trigo, el adelantamiento de la liquidación en diciembre dada la implementación del “dólar soja 2.0” y el incentivo del sector a retener a la espera de una nueva edición del esquema (que se confirmó durante abril, con vigencia hasta mayo).
Para cuantificar el impacto negativo de la sequía en las cuentas públicas: si la recaudación por Derechos de Exportación se hubiera mantenido estable en términos reales, el rojo primario en el 1T habría sido apenas el 40% de lo evidenciado, y se habría sobrecumplido la meta acordada con el FMI.
El Gasto Primario mostró un marcado ajuste real en marzo
El ajuste en el Gasto primario se profundizó en marzo y cayó más de un 17% i.a. en términos reales. El Gasto Primario en marzo mostró el segundo nivel real más bajo para marzo desde 2012 y se ubicó casi un 9% por debajo de su promedio real en la última década.
A su interior, se evidenció una clara diferencia entre la evolución del Gasto Corriente y el Gasto de Capital: mientras el primero mostró una contracción real de casi el 20% i.a., el segundo evidenció una suba real superior al 20% i.a.
¿Dónde se concentra el ajuste en el gasto primario corriente? El 70% del recorte estuvo explicado por el ajuste real en los Subsidios Económicos (-68% i.a.). De todos modos, estimamos que en los Subsidios Energéticos (-75% i.a. real) se postergaron pagos durante marzo, incrementando así la deuda flotante asociada a dicha partida.
En cuanto al Gasto Social (10% del ajuste real), la caída real en las jubilaciones, pensiones y asignaciones fue en parte compensada por el marcado incremento real en la partida “Otros Programas”. De tal manera, la reducción real del gasto en Prestaciones Sociales fue de casi el 4% i.a. (contra el -6% i.a. de febrero).
¿Cuáles son las perspectivas de cara a los próximos meses?
Luego de incumplir tanto la meta de acumulación de RIN como la fiscal, habrá que estar atentos a la postura que tome el FMI en cuanto al impacto de la sequía durante el 1T. Si bien ya se anunció que se reconfigurará el acuerdo hacia adelante producto del faltante de dólares que generó una causa exógena a la administración del Gobierno (sequía) sobre el frente externo y sobre la actividad del mencionado (con su consecuente impacto negativo fiscal), no descartamos que el FMI también le perdone al Gobierno los incumplimientos en el 1T.
Partiendo del déficit acumulado en el 1T, la posibilidad de cumplir con el rojo de 1,9% del PIB este año es harto desafiante (si es que no se modifica con la reconfiguración del programa). Aun recalibrando la meta, el interrogante radicará en la disponibilidad de financiamiento para cubrir ese mayor bache.
En este sentido, la fragilidad que expone el actual esquema de política económica y la incertidumbre generada por el impacto negativo de la sequía limitan posibles desvíos expansivos en materia fiscal, al margen del acuerdo con el FMI: la elevada dependencia del Tesoro del mercado de deuda en pesos obligará al Gobierno reencauzar el sendero hacia la consolidación fiscal para mantener acotadas las necesidades de financiamiento. Esto implicará necesariamente acelerar el ajuste en el gasto público, profundizar la segmentación tarifaria (mayores subas) y contener el gasto social, nada sencillo en un año electoral.
En marzo, el saldo comercial exhibió un fuerte deterioro, rozando los -USD 1.100 M, el valor más elevado desde agosto de 2018. De esta manera, el 1T del año acumuló un déficit de USD 1.300 M, constituyendo el peor arranque en 5 años. Refleja el último informe de la consultora Ecolatina
Las exportaciones cayeron por 4° mes consecutivo. Sumaron USD 5.700 M (-22% i.a.), con volúmenes que volvieron a desmoronarse (-17% i.a.) y precios internacionales que, lejos de compensar, retrocedieron por 2° mes al hilo (-6,5% i.a.).
Las importaciones mostraron un mayor dinamismo al de los meses recientes. Las compras externas alcanzaron aproximadamente los USD 6.800 M (-4% i.a.) y se colocaron muy por encima del promedio de los últimos cinco meses (+USD 1.300 M). No obstante, los volúmenes siguen en baja (-6,5% i.a.), parcialmente compensado por precios anotando un leve repunte (+2,3% i.a.)
A los males de la sequía se le añaden términos de intercambio (relación entre precios de exportación e importación) que retroceden por tercer mes (-8,6% i.a.). Al compararse con los precios vigentes en marzo 2022, el déficit comercial habría sido 50% menor (-USD 500 M). No obstante, los términos de intercambio del 1T 2023 fueron 15% superiores al promedio histórico (2004 22).
¿Qué productos explican la caída en las exportaciones? ¿cuáles permitieron un mayor dinamismo de las importaciones? ¿qué esperamos hacia adelante?
El doble impacto de la sequía
Dentro de los productos de peor performance en su comparación interanual, destacaron, por un lado, Harina y pellets de soja (-39% i.a., -USD 390 M) y Aceite de soja (-69% i.a., -USD 350 M), mermas influenciadas por el adelantamiento producido por las diferentes ediciones del “dólar soja”. Como resultado, e influidas principalmente por los menores volúmenes, las Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA) totalizaron USD 1.800 M (-29% i.a.), siendo el peor marzo en 3 años.
Por otro lado, el desplome de las ventas externas de Trigo (-76% i.a., -USD 460 M) siguió reflejando el impacto de la sequía, al que se le añadió la caída en Maíz (-20% i.a., -USD 158 M). De esta forma, el rubro Productos Primarios (PP) rozó los USD 1.400 M (-33,5% i.a.), una caída explicada exclusivamente por un marcado retroceso de las cantidades (-37% i.a.), con precios que compensaron ligeramente la merma (+5% i.a.).
Por último, las Manufacturas de Origen Industrial (MOI) alcanzaron los USD 1.800 M (-5% i.a.). Los volúmenes externos crecieron levemente (+4% i.a.), impulsados por las ventas de Vehículos para transporte de mercancías (+47% i.a.), aunque los precios volvieron a reducirse por segundo mes consecutivo (-9,4% i.a.).
A raíz de la sequía, la mayor importación de porotos de soja impulsó a las importaciones no-energéticas. Las importaciones de porotos de soja marcaron un récord histórico para un marzo (USD 840 M, +USD 580 M i.a.), llegando a explicar el 12% de las importaciones, otro récord. Esta dinámica se explica por las necesidades de la industria del crushing de soja local, afectada por el desplome en la cosecha y enseñando una elevada capacidad ociosa. Las compras de poroto son utilizadas para su transformación y posterior comercialización como aceite y harina y pellets.
No obstante, los volúmenes importados de usos vinculados a la producción, como Bienes de Capital (-14% i.a.) y Bienes Intermedios (-1% i.a.) continúan retrocediendo. En tanto, Piezas y Accesorios de Bienes de Capital anotó un leve repunte en sus cantidades (+5% i.a.).
Por último, la balanza energética registró un equilibrio en el 1T (+USD 25 M). De este modo, si bien se revirtió el déficit energético del 1T de 2022 (-USD 230 M), el resultado se encuentra muy por debajo del superávit promedio para un 1T de los últimos años (+USD 208 M, 2019-21). En marzo, el sector marcó un superávit de USD 150 M (segundo mes al hilo en positivo), con importaciones retrocediendo 45% i.a., arrastradas principalmente por un marcado descenso en los volúmenes (-34,2% i.a.); y exportaciones cayendo en menor medida (-6,6% i.a.), aunque exhibiendo un importante crecimiento de los volúmenes (+19% i.a.), contrarrestado por la abrupta reducción en los precios (-22,2% i.a.).
Los costos de los fletes siguen cayendo
El costo de los fletes se ubicó en USD 85,5 por tonelada en marzo, el valor más reducido desde mediados de 2021. Luego del pico de USD 170 de noviembre 2022 -el más elevado desde que el INDEC comenzó a publicar su medición- los fletes retrocedieron por cuarto mes consecutivo, acumulando un descenso del 50%.
¿Qué esperamos hacia adelante?
Los estragos de la sequía significarán pérdidas de exportaciones agrícolas próximas a los USD 20.000 M. Ante una sequía de magnitud histórica, las proyecciones de cosecha gruesa aún no encuentran piso: la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) volvió a recortar esta semana su estimación de producción de soja a 22,5 M/Ton, el peor registro desde al menos la campaña 2000/01.
Por otra parte, más allá de la efectividad del “dólar agro” para adelantar (no aumentar) la liquidación de divisas, las economías regionales se encuentran también muy golpeadas por las inclemencias climáticas. Para ejemplificar, el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) estima que la producción total de uva caería un 21% anual en 2023, siendo la peor campaña desde 2011 e hilvanando dos años de caída consecutiva -la campaña 2022 es la segunda más baja desde 2011-. Situación similar se encuentra la campaña 2022/23 de maní, con una producción que descendería 33% i.a., según Bolsa de Cereales de Córdoba (BCCA).
Irremediablemente, la escasez de divisas agudizará la caída de los volúmenes importados no-energéticos, que limitarán la expansión potencial del mercado interno producto de un menor abastecimiento de insumos y bienes finales.
En ese marco, el Gobierno seguirá apelando a distintas medidas con el fin de evitar una caída mayor en las importaciones: (1) alterar la naturaleza de la estrategia cambiaria: para acotar el exceso de demanda de divisas, se amplían y extienden los desdoblamientos sectoriales ad-hoc (devaluaciones parciales), tanto para las exportaciones (aumentar la oferta neta de divisas en el corto plazo, a costa de comprometer futuras liquidaciones y generar impactos en los precios) como para las importaciones, haciendo que el dólar oficial sea cada vez menos relevante en el comercio exterior; (2)Obtener recursos adicionales a través de la cuenta financiera (OFIs, Fondo Saudí); (3)Negociar con el FMI para flexibilizar la meta de reservas y/o reducir el monto de los pagos netos de este año; (4) seguir forzando postergaciones en el pago de importaciones, con un margen escaso (deuda por importaciones es la más alta desde 2003); (5) importar más porotos de soja para mejorar las exportaciones netas del sector.
En los últimos días circuló en el sector el concepto de que los playeros tienen prohibido cargar combustibles a los menores de 18 años, lo que generó confusión entre el personal de diferentes operadoras.
En el ámbito de las Estaciones de Servicio se echó a correr una interpretación referida a la supuesta normativa que le infería responsabilidad civil y penal a las bocas de expendio que despacharan combustibles a menores de edad.
Ante ello, el abogado especialista en temas de combustibles Marcelo Saleme Murad, fue tajante y desmintió categóricamente esta hipótesis a la cual definió como “totalmente infundada”.
Saleme detalló que “la Estación de Servicio no tiene absolutamente ninguna responsabilidad sobre la aptitud para manejar de aquella persona que carga combustible”.
Aseveró que es el Estado quien a través de su autoridad competente evalúa y autoriza a los automovilistas a través de las leyes a conducir un vehículo, por lo cual, aclaró que “son los agentes de tránsito y la policía los encargados de controlar estas situaciones”.
El experto fue más allá y advirtió que “ningún playero tiene el derecho ni la obligación de solicitar los documentos personales como licencia de conducir o DNI a cliente alguno”, a la vez que carece de la capacidad de distinguir si un documento es verdadero o falso.
Además, informó que existen numerosas ciudades en el interior de la Argentina que habilitan el registro de conductor a personas a partir de los 16 años y otras desde los 17, con lo cual, descartó todo tipo de especulaciones al respecto.
Agregó que “si aquel menor que está habilitado a conducir en el ejido urbano de una municipalidad que lo habilita, sale de la jurisdicción hacia otro punto geográfico, ni siquiera la policía local puede controlarlo”.
En ese sentido, Saleme Murad también tomó un caso de ejemplo, como ser que el padre o la madre del menor, sean quienes hayan cargado combustible para luego pasarle el auto a su hijo o hija. “Sería impracticable responsabilizar a quien brindó el servicio de carga de combustible”, dijo.
Finalmente comparó el tema con una situación extrema de delito y reflexionó: “qué sucedería entonces si un delincuente secuestra a una víctima, pero concurre a la carnicería a comprar para alimentar a su secuestrado… ¿el carnicero sería cómplice del secuestro?”, finalizó irónicamente.