Diarios de Misiones

La fragmentación de la inversión extranjera directa golpea más fuerte a las economías emergentes

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Escriben JaeBin Ahn, Ashique Habib, Davide Malacrino y Andrea F. Presbitero – Las pérdidas del 2% en la producción mundial a largo plazo debido al desplazamiento de la inversión extranjera directa ponen de relieve las razones por las que debe defenderse la integración mundial.

A medida que aumentan las tensiones geopolíticas, las empresas y las autoridades económicas analizan nuevas estrategias para dotar a las cadenas de suministro de más resiliencia repatriando la producción o desplazándola a países de confianza.

La Secretaria del Tesoro de Estados Unidos sostuvo en abril de 2022 que las empresas deben localizar las cadenas de suministro en países con afinidad ideológica. Más recientemente, la Comisión Europea propuso la Ley sobre la industria con cero emisiones netas para contrarrestar los subsidios que prevé la Ley de reducción de la inflación de Estados Unidos. Y, por su parte, China aspira a reemplazar la tecnología importada con alternativas locales para reducir su dependencia de los rivales geopolíticos.

Estos ejemplos ponen de manifiesto la creciente tendencia hacia la fragmentación geoeconómica, como se describe en el capítulo analítico de la edición más reciente de Perspectivas de la economía mundial. Nuestro análisis del impacto que tiene esta tendencia en la inversión extranjera directa (IED) indica que esos flujos se han caracterizado por patrones divergentes en los distintos países receptores, en especial en sectores estratégicos como el de semiconductores. El flujo de IED estratégica hacia países asiáticos comenzó a disminuir en 2019 y ha experimentado una leve recuperación en los últimos trimestres, salvo los flujos hacia China que aún no se han recuperado.

En los últimos diez años, la proporción de flujos de IED entre las economías con afinidad geopolítica no ha dejado de crecer, incluso más que la proporción destinada a países con proximidad geográfica; esto sugiere que la localización geográfica de la IED responde cada vez más a preferencias geopolíticas.

Estas tendencias también indican que si las tensiones geopolíticas continúan intensificándose y se profundizan las divergencias entre países en función de la fractura geopolítica, la IED podría concentrarse aún más dentro de bloques de países alineados.

Además del desplazamiento de los nuevos flujos, analizamos si, debido a la creciente fragmentación, las inversiones directas existentes podrían relocalizarse en otras jurisdicciones; para ello construimos un índice que mide la exposición a estos fenómenos por país. Las economías de mercados emergentes y en desarrollo son más vulnerables que las economías avanzadas a la relocalización de la IED, en parte por su mayor dependencia de los flujos provenientes de países con menos afinidad geopolítica.

Varias grandes economías emergentes son vulnerables a la relocalización de la IED, lo que sugiere que el riesgo de fragmentación no se concentra únicamente en unos pocos países. Tampoco son inmunes las economías avanzadas, en especial las que tienen importantes stocks de IED en sectores estratégicos. Como las vulnerabilidades también pueden aplicarse a flujos que no corresponden a IED —un aspecto que se analiza en detalle en el capítulo analítico del Informe sobre la estabilidad financiera mundial de abril de 2023— un aumento de las tensiones políticas podría desatar una reasignación importante de los flujos de capital a escala mundial.

Si bien la reconfiguración de las cadenas de suministro podría eventualmente fortalecer la seguridad nacional y contribuir a mantener una ventaja tecnológica respecto de rivales geopolíticos, la relocalización o la localización por afinidad ideológica en socios existentes tenderá a reducir la diversificación y los países serán más vulnerables a los shocks macroeconómicos. Por su parte, nuestro nuevo análisis sugiere que la relocalización de la IED más cerca de los países de origen de los flujos podría perjudicar a las economías receptoras al tener un menor acceso al capital y a los avances tecnológicos.

Nuestro análisis indica que la entrada de empresas multinacionales en países extranjeros con frecuencia beneficia de forma directa a las empresas nacionales. En las economías avanzadas, una mayor competencia de empresas extranjeras incentiva a las empresas nacionales a mejorar su productividad. En las economías de mercados emergentes y en desarrollo, los proveedores nacionales se benefician de las transferencias de tecnología y de una mayor demanda local de componentes que terminan utilizándose en las industrias en las etapas finales de procesos de producción.

Estos beneficios son mucho más factibles cuando las empresas extranjeras ingresan en un país para producir insumos y abastecer a empresas relacionadas; tal es el caso de la fábrica de semiconductores de Samsung Electronics en Vietnam, la cual fabrica productos que se venden principalmente a otras unidades del conglomerado coreano en todo el mundo. Esto se debe a que este tipo de IED vertical se concentra entre los productores de mercancías intermedias que emplean tecnologías más sofisticadas y requieren un mayor nivel de formación.

Un mundo más pobre

Por último, utilizamos escenarios hipotéticos para ilustrar el impacto que podría tener la fragmentación de los flujos de inversión a largo plazo. En general, un mundo fragmentado probablemente sea un mundo más pobre. Estimamos que las pérdidas de producción mundial a largo plazo rondan el 2% del producto interno bruto mundial. Estas pérdidas posiblemente se distribuyan de manera desigual. Las economías en desarrollo y de mercados emergentes se ven especialmente afectadas al tener un menor acceso a las inversiones de economías avanzadas, pues esto reduce la formación de capital y las mejoras de productividad derivadas de la transferencia de tecnología y de conocimientos.

Si bien la desviación de los flujos de inversión beneficiará a algunos, esos beneficios están sujetos a gran incertidumbre. Algunas economías, como las que mantienen relaciones con diferentes bloques políticos, podrían beneficiarse del redireccionamiento de las inversiones. Sin embargo, tales beneficios posiblemente se vean en parte contrarrestados por los efectos derivados de una demanda externa más débil. Por otra parte, en un mundo fragmentado con crecientes tensiones geopolíticas, a los inversionistas posiblemente les preocupe que las economías no alineadas se vean obligadas a elegir un bloque en el futuro, y esta incertidumbre podría intensificar las pérdidas.

Debido a los costos económicos generalizados que conlleva la fragmentación de la IED, las autoridades económicas deben sopesar detenidamente las motivaciones estratégicas de una relocalización o localización por afinidad ideológica con los costos económicos que acarrean para sus propias economías y los efectos secundarios sobre otras jurisdicciones.

Las estimaciones de grandes pérdidas de producción generalizadas demuestran por qué es fundamental promover la integración mundial. en especial cuando las principales economías respaldan las políticas aislacionistas. Al mismo tiempo, el actual sistema multilateral basado en reglas debe adaptarse a los cambios en la economía mundial y debe complementarse con mecanismos creíbles para mitigar los efectos secundarios de las acciones políticas unilaterales.

A medida que la incertidumbre política amplifica las pérdidas causadas por la fragmentación, deben tomarse medidas multilaterales para minimizar la incertidumbre, lo que incluye mejorar el intercambio de información mediante el diálogo multilateral. Por ejemplo, la creación de un marco de consulta internacional sobre el uso de subsidios para incentivar la relocalización o la localización de la IED por afinidad ideológica podría ayudar a los gobiernos a identificar consecuencias no buscadas. Podría, asimismo, mitigar los efectos secundarios en otros países al reducir la incertidumbre y promover la transparencia en cuanto a las políticas disponibles.

JaeBin Ahnes economista del Departamento de Estudios del FMI.

Ashique Habibes Economista en el Fondo Monetario Internacional (FMI), en donde trabaja en la División de Supervisión Multilateral

Davide Malacrinoes Economista en el Departamento de Estudios del FMI

Andrea F. Presbitero, es economista de la División de Vigilancia Multilateral del Departamento de Estudios del FMI

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El camino hacia el crecimiento: Tres prioridades de acción

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En un discurso inaugural antes de las Reuniones de Primavera, Kristalina Georgieva dijo que los países deben combatir la inflación y salvaguardar la estabilidad financiera, mejorar las perspectivas de crecimiento a mediano plazo y cooperar para reducir las disparidades globales.

El FMI proyecta que el crecimiento mundial se mantenga en torno al 3 % durante los próximos cinco años, el pronóstico de crecimiento a mediano plazo más bajo desde 1990.

Georgieva pidió a los países que trabajen juntos para evitar que los conflictos empeoren la pobreza y el hambre en el mundo y eliminen el dividendo de la paz que el mundo ha disfrutado durante las últimas tres décadas.

“También necesitamos un cambio radical en la cooperación internacional para reducir el impacto de la fragmentación económica y la tensión geopolítica, especialmente por la invasión de Rusia a Ucrania”.

1 . Introducción

Buenos días, y muchas gracias por su cálida bienvenida, Sr. Embajador Holliday. Quisiera dar también las gracias a Politico por coorganizar hoy este importante evento, en el espíritu de lo que nuestras organizaciones representan: unir a las personas y promover un mejor entendimiento de los desafíos mundiales a los que nos enfrentamos.

Estar aquí, en Meridian House, una hermosa ‘casa en una colina’, me recuerda las palabras de Nelson Mandela: “He descubierto el secreto de que, tras subir una gran colina, uno descubre que hay muchas más colinas detrás”.

Parece la historia de los últimos tres años: escalamos una “gran colina” tras otra, y descubrimos que detrás hay muchas otras colinas que subir. Primero la COVID-19, luego la invasión rusa de Ucrania, y la inflación y una crisis del costo de vida que ha afectado a todo el mundo.

Hasta ahora, hemos demostrado ser escaladores resistentes. Pero el camino que tenemos por delante —y en especial el camino de vuelta a un crecimiento sólido— es duro y brumoso, y las cuerdas que nos unen quizá sean más débiles ahora que hace algunos años.

Hoy me gustaría hablar de cómo podemos sortear esta difícil pendiente centrándonos en la cuestión fundamental del crecimiento: cómo lograr una recuperación sólida a corto plazo y sentar las bases de un crecimiento más fuerte, sostenible e inclusivo.

2 . Perspectivas mundiales: La recuperación esquiva

Empecemos por el panorama económico. Tras una fuerte recuperación en 2021, llegó el duro golpe de la guerra de Rusia en Ucrania y sus amplias consecuencias: el crecimiento mundial en 2022 se redujo casi a la mitad, del 6,1% al 3,4%.

La desaceleración ha continuado este año. Pese a la sorprendente resiliencia de los mercados laborales y del gasto de los hogares en la mayoría de las economías avanzadas, y al impulso de la reapertura de China, prevemos que la economía mundial crecerá por debajo del 3% en 2023.

Como se verá en el informe Perspectivas de la economía mundial de la próxima semana, el crecimiento sigue siendo débil en comparación con la tendencia histórica, tanto a corto como a mediano plazo. También se observan notables diferencias entre los distintos grupos de países.

Se vislumbra un cierto impulso en las economías emergentes, en especial de Asia. Se prevé que India y China representen la mitad del crecimiento mundial en 2023.

Pero otros tienen por delante una subida más empinada. La actividad económica se está desacelerando en Estados Unidos y la zona del euro, donde las tasas más altas de interés repercuten en la demanda. Las proyecciones indican que este año la tasa de crecimiento disminuirá en aproximadamente el 90% de las economías avanzadas.

En los países de ingreso bajo, el aumento del costo de endeudamiento coincide con una disminución en la demanda de sus exportaciones. Además, prevemos que el crecimiento del ingreso per cápita de esos países se mantenga por debajo del de las economías emergentes, lo cual constituye un duro golpe que disminuye más aún las posibilidades de los países de ingreso bajo de converger con las economías avanzadas.

La pobreza y el hambre podrían seguir aumentando, una peligrosa tendencia que se inició con la crisis de la COVID-19.

La adopción de medidas de política monetaria y fiscal firmes y coordinadas en los últimos años ha evitado un resultado mucho peor. Pero con el aumento de las tensiones geopolíticas y los altos niveles de inflación, sigue siendo difícil lograr una recuperación sólida, algo que perjudica las perspectivas de todos, en especial de las personas y los países más vulnerables.

3. Tres prioridades de acción

¿Qué haría falta para mejorar las perspectivas de crecimiento a corto y mediano plazo? Veo tres grandes colinas que tenemos por delante.

La primera colina es luchar contra la inflación y salvaguardar la estabilidad financiera.

No puede haber crecimiento sólido sin estabilidad de precios, ni tampoco sin estabilidad financiera, dos ámbitos a los que las autoridades tienen que prestar atención actualmente.

Aunque los bancos centrales han subido las tasas de interés con la mayor celeridad y sincronización vistas en décadas, la inflación subyacente se ha mantenido en niveles persistentemente elevados, en parte debido a la escasa oferta de mano de obra en muchos países.

Al mismo tiempo, la lucha contra la inflación se ha tornado más compleja, debido a las recientes tensiones en el sector bancario de Estados Unidos y Suiza, lo cual nos recuerda cuán difícil es pasar con rapidez de un período prolongado de tasas de interés bajas y abundante liquidez a otro con tasas mucho más elevadas y menor liquidez.

Esta situación ha puesto de relieve deficiencias en la gestión del riesgo en algunos bancos y lagunas en la supervisión, pero también ha mostrado los considerables avances del sector bancario desde la crisis financiera mundial de 2008.

Hoy en día, los bancos son, en general, más fuertes y resilientes, y las autoridades han actuado de manera sumamente rápida y amplia en las últimas semanas. No obstante, todavía preocupan las vulnerabilidades que podrían estar ocultas, no solo en los bancos sino en las instituciones financieras no bancarias; no es el momento de cruzarnos de brazos.

¿Qué significa esto para la política monetaria? En la medida en que las presiones financieras sigan siendo limitadas, esperamos que los bancos centrales mantengan el rumbo en la lucha contra la inflación, con una política restrictiva que evite el desanclaje de las expectativas de inflación.

A la vez, deben hacer frente a los riesgos de estabilidad financiera, cuando surjan, mediante la inyección adecuada de liquidez. La clave es vigilar cuidadosamente los riesgos bancarios y del sector financiero no bancario, así como las deficiencias de otros sectores como el  inmobiliario comercial.

En otras palabras, los bancos centrales deben seguir sirviéndose de las tasas de interés para luchar contra la inflación, al tiempo que utilizan las políticas financieras para garantizar la estabilidad financiera. Así es como se debe proceder mientras las presiones financieras sigan siendo limitadas. Si eso cambiara, las autoridades se enfrentarían a una tarea más ardua, con complejas disyuntivas entre cumplir los objetivos de estabilidad financiera e inflación, y emplear sus propios instrumentos financieros. Por eso deben estar más atentas y ser más ágiles que nunca.

Desde el punto de vista fiscal, es fundamental seguir esforzándose por reducir los déficits presupuestarios para apoyar la lucha contra la inflación y crear un margen de maniobra fiscal que permita hacer frente a futuras crisis. Pero estos esfuerzos deben ir acompañados de ayuda a los más vulnerables, en especial los más afectados por la crisis del costo de vida.

Así pues, estamos ante una escalada difícil: atajar la inflación, proteger la estabilidad financiera y salvaguardar la cohesión social. Dar con la solución justa permitirá a las principales economías avanzadas seguir avanzando por el camino estrecho hacia un aterrizaje suave y proteger a las economías emergentes y en desarrollo más vulnerables contra los perjudiciales efectos de contagio.

Permítanme continuar con la segunda colina: mejorar las perspectivas de crecimiento a mediano plazo.

Se prevé que el crecimiento mundial se mantenga en torno al 3% durante los próximos cinco años: nuestra proyección de crecimiento a mediano plazo más baja desde 1990, muy por debajo del promedio del 3,8% de los últimos 20 años. Con ello, será aún más difícil reducir la pobreza, curar las cicatrices económicas de la crisis de la COVID-19 y ofrecer nuevas y mejores oportunidades para todos.

Para subir esta colina es necesario cambiar drásticamente los pasos que damos.

Uno de esos pasos supone impulsar la productividad y el potencial de crecimiento mediante reformas estructurales y acelerando la revolución digital, mejorando el entorno empresarial y aumentando el capital humano y la inclusión. Tan solo con cerrar la brecha de participación de las mujeres en la fuerza laboral podríamos aumentar el producto económico en un promedio de 35% en los países con una mayor desigualdad de género.

También tenemos que “cambiar los pasos ambientales” que damos para proteger nuestro planeta y crear nuevas oportunidades económicas. Nuestro objetivo colectivo de cumplir el Acuerdo de París y mejorar la resiliencia exigirá reencauzar billones de dólares hacia proyectos verdes. Se necesita aproximadamente USD 1 billón al año solo para energías renovables, lo que redundará en beneficios en términos de crecimiento y puestos de trabajo.

Por supuesto, también tenemos que cambiar los pasos que damos para fomentar la cooperación internacional a fin de reducir el impacto de la fragmentación económica y las tensiones geopolíticas, en especial en lo que respecta a la invasión rusa de Ucrania. Esta calamidad, que mata a personas inocentes y agrava la crisis del costo de vida y el hambre en todo el mundo, podría acabar con el dividendo de la paz del que hemos disfrutado durante los tres últimos decenios aumentando las fricciones en el comercio y las finanzas.

Según nuestros estudios, el costo a largo plazo de la fragmentación comercial podría ser del 7% del PIB mundial, lo cual equivaldría más o menos al producto anual combinado de Alemania y Japón. Si a ello le sumamos el desacoplamiento tecnológico, algunos países podrían registrar pérdidas de hasta un 12% del PIB. Y la fragmentación de los flujos de capital, incluida la inversión extranjera directa, sería otro golpe para las perspectivas de crecimiento mundial. Puede ser difícil cuantificar la suma de las pérdidas de todos los canales, pero no hay duda de que van en la dirección equivocada.

Pero las cosas no tienen por qué ser así. Los países pueden proteger su seguridad económica y nacional manteniendo el comercio y siendo pragmáticos al reforzar las cadenas de suministro. Según estudios del FMI, la diversificación de las cadenas de suministro puede reducir a la mitad las posibles pérdidas económicas por perturbaciones en el suministro.

Dar estos pasos de cambio será fundamental para lograr que la economía mundial sea más pujante y para crear mejores oportunidades para todos. Pero para muchos países vulnerables, esto no será posible sin más apoyo.

Esto me lleva a la tercera gran “colina” por escalar: promover la solidaridad para reducir las disparidades en todo el mundo.

Aprovechando nuestra fuerza colectiva, desde el inicio de la pandemia de COVID-19, el FMI ha proporcionado casi USD 300.000 millones en financiamiento nuevo para 96 países. Realizamos una asignación histórica de derechos especiales de giro (DEG) de USD 650.000 millones con el objetivo de aumentar las reservas de nuestros países miembros

Nuestros mecanismos precautorios ofrecen un colchón adicional a los países con sólidos fundamentos económicos, más recientemente proporcionamos tal apoyo a Marruecos.

Con innovaciones en el conjunto de instrumentos que ofrecemos, incluidos la Ventanilla para Shocks Alimentarios y el Fondo Fiduciario para la Resiliencia y la Sostenibilidad, estamos ayudando a nuestros países miembros a hacer frente a nuevos retos.

También hemos brindado apoyo a los países vulnerables de ingreso mediano, en particular mediante el aumento temporal de los montos que los miembros pueden tomar prestado del FMI. Y hemos otorgado nuevos financiamientos a países como Sri Lanka y Ucrania.

Precisamente para eso está el Fondo: para ser una fuente de estabilidad en tiempos turbulentos.

Sin embargo, para los miembros más débiles de nuestra familia mundial necesitamos el apoyo adicional de los países más ricos.

Quisiera hacer un doble llamamiento en nombre de estos países: en primer lugar, para ayudarlos a hacer frente a la carga de la deuda, que se ha hecho mucho más pesada por los shocks de los últimos años y, en segundo lugar, para garantizar que el FMI siga pudiendo prestar apoyo a sus miembros en los años venideros.

Empecemos por la deuda. Alrededor de un 15% de los países de ingreso bajo ya se encuentra en una situación crítica por sobreendeudamiento, y un 45% se enfrenta a una elevada vulnerabilidad derivada de la deuda. Además, aproximadamente una cuarta parte de las economías emergentes corre riesgo de sobreendeudamiento con probabilidades de caer en incumplimiento.

Esto ha aumentado la preocupación por una posible ola de solicitudes de reestructuración de la deuda, y por cómo gestionarlas en un momento en el que los casos de reestructuración se enfrentan a costosos retrasos, Zambia es el ejemplo más reciente de ello.

Para ayudar a abordar este problema, el FMI, el Banco Mundial e India, a cargo de la presidencia del G20, iniciaron recientemente una Mesa Redonda Mundial sobre Deuda Soberana. Esta iniciativa reúne a acreedores públicos y privados, así como prestatarios, para alcanzar un consenso sobre normas y procesos, de modo que podamos acelerar los procesos de reestructuración, en particular en el Marco Común del G20.

Pero mientras pedimos avances para abordar el problema de la deuda, también necesitamos reforzar la capacidad del FMI para ayudar a nuestros países miembros más pobres. Para apoyarlos, hemos cuadriplicado nuestros préstamos sin intereses, de los que hemos proporcionado USD 24.000 millones desde el comienzo de la pandemia. Hoy, pedimos urgentemente a nuestros miembros más ricos que ayuden a solventar las deficiencias de recursos de nuestro Fondo Fiduciario para el Crecimiento y la Lucha contra la Pobreza.

Esa contribución es fundamental para garantizar que el FMI pueda seguir prestando un apoyo vital y ayudar a catalizar el financiamiento de otros. También lo es que podamos dar apoyo a todos nuestros miembros; por ello, este año, estamos trabajando para concluir con éxito la revisión de las cuotas, componente básico de la estructura financiera del FMI.

Ahora es más importante que nunca intensificar la cooperación (fortalecer las cuerdas que nos unen) en este asunto y en los distintos desafíos económicos a los que nos enfrentamos. Solo de esa manera podremos coronar juntos estas colinas.

4. Conclusión

Vuelvo en este punto a las palabras de Nelson Mandela. Cuando se dio cuenta de que había muchas más colinas que subir, dijo: “Me he tomado un momento aquí para descansar, dar una mirada al glorioso panorama que me rodea, observar la distancia que he recorrido. Pero… no quiero entretenerme porque mi largo camino aún no ha concluido.”

Puede que la comunidad mundial también tenga un largo camino por delante. Pero, cuando los países miembros del Fondo se den cita la próxima semana con motivo de nuestras Reuniones de Primavera, hemos de mantener la mirada fija en el glorioso panorama de un futuro con un crecimiento más fuerte e inclusivo.

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Emprender después de los 40 ¿Se puede?

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EMPRENDER DESPUÉS DE LOS  40 ¿SE PUEDE?: 3 CASOS ARGENTINOS QUE LO CONFIRMAN

  • Post 40 se tiene más ventajas relacionadas con la seguridad personal y financiera, respecto a los que recién comienzan un camino laboral.
  • Se cuenta con trayectoria profesional, que permite conocer bien las propias fortalezas y debilidades

Para emprender es importante la innovación, persistencia, ambición y muchas otras características, pero sin importar la edad. Es perfectamente posible emprender pasados los 40 años, lo importante es tener claras las ventajas y desventajas de comenzar un negocio propio en edad adulta.

Más edad se tiene, más experiencias se viven. Cada año se aprende de errores y aciertos que ayudan a enfrentar el desafío de emprender. Después de los 40 años en general se dispone de una mayor seguridad financiera y un emprendedor de dicha edad tiene más probabilidad de haber conseguido reunir ahorros y contar con respaldo económico. Y esto es de gran ayuda para las primeras etapas de una empresa. 

Con más años y más experiencia, se conocen mejor las fortalezas y debilidades propias. Al iniciar un negocio después de los 40, lo normal es haber trabajado antes en diferentes cargos y con distintas responsabilidades, lo que representa una gran oportunidad. Como dueño de la empresa será más fácil delegar tareas, decidir, coordinar y administrar recursos. Pero también hay desventajas asociadas con el inicio de un negocio ya de grande. Hay hábitos afianzados, se puede ser menos receptivo a ideas, a nuevas tecnologías. Empezar un negocio cuando no se es tan joven requiere romper con muchas rutinas y tratar de adoptar nuevos enfoques. 

Hay muchos ejemplos exitosos de personas que decidieron lanzarse con su propio negocio después de los 40 años y confirman que es algo realizable. Acá 3 casos que cuentan en primera persona cómo fue la experiencia de este camino post 40 y qué los motivó a emprender.

Gastón Gorosterrazu, creador y CEO de Aptugo – Primera herramienta visual inteligente de desarrollo de software de Argentina,

“Casualmente tuve mi primer gran emprendimiento pre 20 y mi segundo gran emprendimiento, post 40 y esto me sirvió para darme cuenta la experiencia que uno tiene ya siendo adulto. Uno a los 20 quiere solucionar algo grande. A los 40 uno quiere solucionar un problema que se ve desde hace mucho tiempo y que nadie lo trató”, comparte Gastón. “El emprendedor ideal es la persona que decide hacer la herramienta que solucione los problemas que vivió durante su carrera pasada”. 

Para Gastón los 40 fue la edad ideal para emprender. Sabía que ir a lo seguro lo iba a llevar al éxito, habiendo trabajado para muchas empresas tanto nacionales como internacionales y en diferentes roles. 

Lo negativo que reconoce para esa edad, es lo poco sólido del marco emprendedor en Argentina y que las posibilidades de un adulto se hacen más difíciles, Por otro lado, considera que la resistencia puede ser un factor que juegue en contra ya que como emprendedor se trabaja 24×7 y no es lo mismo que tener 20 años. Igualmente sabe que una vez que se arranca no se para, porque justamente se hace algo en lo que se cree. “Cada día estoy más convencido de que es totalmente posible emprender a los 40 años, aunque es diferente que hacerlo en otra edad. Cambian los objetivos, las dificultades y las realidades”.

Gastón creó Aptugo con el objetivo de capitalizar el gasto en software y convertirlo en inversión. Surge para que los programadores puedan potenciarse, para que las empresas puedan reutilizar y tener beneficios sobre esto y que no sea solo gasto. Con la Pandemia y a sus 40 años Gastón vio la oportunidad para dedicarse de lleno a su proyecto y abandonar la relación de dependencia.

Joaquín Sepúlveda Lemus- fundador y director de Simplestate – La plataforma líder en Argentina de inversiones en Real Estate.

“Siempre tuve espíritu emprendedor”, comienza diciendo Sepúlveda Lemus. Considera que emprender no es para todos, más allá de la edad. En el 2019, trabajando en un coworking conoció a quien hoy es su socio, Gonzalo Abalsamo. Lo que los unió, más allá de las experiencias laborales respectivas que se complementaron – Gonzalo viene del sector comercial y Joaquín del inmobiliario – fue el mismo sentimiento de que emprender es tener siempre metas y trabajar para cumplirlas. Disfruta de ver logrado y ver las metas cumplidas, como ser un edificio construido y terminado. “Cuando emprendes todos los desafíos los tenés sobre tus hombros, sin importar la edad que tengas. Emprender es tener más “no” que éxitos. Uno no tiene la posibilidad de hacer la plancha, siempre hay que renovar energías y estar preparados para esto”, comenta.

Sepúlveda Lemus tuvo experiencia en relación de dependencia, lo que le sirvió para darse cuenta que depender de una corporación para ascender no era para él. Aun sabiendo que no se cuenta con todos los beneficios de una empresa, en el año 2020 y a sus 40 años dio inicio a la operación de Simplestate. Un proyecto que le llevó mucha cabeza para poder definir su foco y características. “Como emprendedor no hay mucho tiempo para el logro, el mayor tiempo lo dedicamos a vivir desafíos permanentes”, agrega.  Y destaca, “la cualidad que define a un emprendedor no es la edad, sino tener siempre nuevos desafíos”

Vicente Leo Martín – fundador y CEO de Flash Agro – Marketplace para la compra y venta de servicios y productos asociados a la producción agropecuaria

“En realidad no me importó demasiado la edad en su momento. Yo tenía 54 años. Me surgió una idea que me motivó mucho y empecé a meterme más en el tema y así fui creando lo que hoy es FlashAgro”, comenta Vicente. Con su idea en mano, Vicente convocó a quienes son hoy sus socios y con quienes coincidió en el entusiasmo por el emprendimiento. El eslabón que los unió y los hizo arrancar fue la motivación de lo que podía ser un gran proyecto. Aun así, les costó bastante tiempo redondear la idea y definir lo más importante. Algo también difícil al empezar era que cada uno tenía sus actividades y ninguno estaba 100% dedicado al proyecto, lo que hacía que fuera todo más lento. “Obviamente la disponibilidad de plata fue un obstáculo y sobre todo a partir de ahora que estamos bastante encaminados con el emprendimiento. Pero el tiempo puedo decir que es lo que menos alcanza y lo más difícil de manejar”, comenta Vicente.

Vicente trabajó durante muchos años en una empresa familiar y ya en los últimos años estuvo más involucrado de manera individual en el sector agropecuario. Se reconoce como una persona que nunca fue de quedarse haciendo lo mismo, siempre está buscando opciones de mejora o de innovación en cualquier actividad. “Antes de emprender con el proyecto de FlashAgro venía de una situación complicada de fracaso, tras fracaso y el hecho de encontrar algo interesante para emprender, me hizo sentir muy motivado y darme cuenta que podía lograr algo valioso, más allá de la edad que tenía”, remarca. Hoy FlashAgro ya tiene 3 años de operación.

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Argentina cosecha Cáñamo industrial después de 50 años

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La Secretaría de Agricultura, el Senasa y el INASE acompañaron los primeros ensayos realizados por la empresa Industrial Hemp Solutions (IHS) en Ferré, Chacabuco y Balcarce.

Con el objetivo de continuar acompañando el desarrollo de la industria del Cáñamo en la Argentina, y con el apoyo técnico de la Universidad de Buenos Aires, equipos de la Secretaría de Agricultura, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) y del Instituto Nacional de Semillas (INASE) participaron de las primeras cosechas experimentales del cultivo en suelo argentino realizadas por la empresa nacional Industrial Hemp Solutions (IHS), luego de más de 50 años en el marco de las posibilidades que brinda el nuevo marco regulatorio en materia de Cannabis medicinal y Cáñamo Industrial.

IHS es una empresa argentina que se dedica a desarrollar localmente soluciones industriales de alto valor agregado a base de cáñamo. Es pionera en ingresar al país las genéticas de cáñamo más innovadoras del mundo para acelerar el desarrollo de esta industria en Argentina. Con la autorización del Senasa y del INASE, la firma logró ingresar al país genéticas de cáñamo de vanguardia provenientes de diferentes regiones del mundo. Vale destacar que en Argentina el cultivo de esta especie estaba prohibido desde la década del 80, cuando se dejó de producir.

“El propósito es “cañamizar” las industrias y facilitar la transición hacia las nuevas economías en pos de la creación de valor integral. De esa forma la empresa promueve el desarrollo de economías regionales, potencia el secuestro de carbono y contribuye a la regeneración de los suelos, además de generar divisas para el país, tanto por exportaciones como por sustitución de importaciones”, expresó Maximiliano Baranoff, director de Innovación de IHS.

El potencial de la bioeconomía argentina es enorme, y en este contexto el cáñamo se posiciona como sinónimo de desarrollo y progreso. En este marco, desde la Mesa Estratégica de Cannabis y Cáñamo Industrial del Senasa, se acompaña las evaluaciones que se vienen desarrollando en suelo nacional.

El secretario de Agricultura, Juan José Bahillo, destacó que “tenemos el objetivo de lograr el crecimiento de los cultivos de cáñamo para todos sus usos legales con el aporte y la innovación de nuestros organismos descentralizados y de las universidades argentinas”.

En tal sentido la presidenta del Senasa, Diana Guillén explicó que “estamos acompañando y viendo las experiencias de cosecha de cáñamo, el cual es un proceso que nos acercó el equipo de la Universidad de Buenos Aires que viene estudiando el cultivo y que venimos siguiendo desde el Senasa con el objetivo de ver las distintas variedades que están siendo probadas y cosechadas en distintos lugares ecológicos del país para poder determinar cuáles son las que se adaptan mejor según el clima”.

“En este momento -continuó Guillén- estamos viendo los primeros ensayos, cómo responden cada una de ellas y en simultáneo trabajando en nuevas normativas que permitan acompañar el desarrollo del sector para sus distintos usos legales, y fortalecer toda la cadena que tiene un gran potencial para el país”.

Por su parte la presidenta INASE, Silvana Babbitt, expresó que “el Estado Nacional identificó al cáñamo como un cultivo estratégico y desde INASE, nos pusimos a trabajar en ese sentido. Acompañando desde nuestro rol, aportando fiscalización y trazabilidad al sistema productivo, y rigurosidad y experiencia en el registro de variedades. Trabajamos en Cáñamo como lo hicimos con el cannabis medicinal y como lo hacemos con muchas especies vegetales, entendiendo que contar con buenos materiales de propagación es fundamental para construir una industria robusta, que permita rentabilidad y desarrollo local.

También agregó que “el cáñamo es un eficiente regenerador de suelos, sus usos van desde fibra para la industria textil pasando por materiales para la construcción, sustitución de polímeros plásticos por polímeros “naturales” y mucho más. Desde INASE consideramos vital contar con variedades aptas para nuestros ecosistemas, a poco tiempo de la reglamentación de la Ley”.

Asimismo, Argentina no cuenta con un banco de germoplasma propio para el cultivo del cáñamo, es por esto que el INASE autorizó que IHS ingresara los materiales para realizar sus respectivas validaciones en diferentes latitudes del país.

En septiembre de 2022 IHS celebró un convenio específico con la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA), bajo la coordinación del Ing. Agr. Daniel Sorlino del Grupo de Estudio y Trabajo en Cannabis (GET Cannabis) y titular de la Cátedra de Cultivos Industriales. Este convenio apunta a la evaluación de diferentes variedades de cáñamo, no sólo concentrándose en sus rendimientos, sino también en las propiedades de sus derivados para entender el impacto real que puedan llegar a producir en aquellas industrias que elijan migrar hacia el uso de estos biomateriales.

“Mediante un convenio entre la UBA y la empresa que lleva a cabo estas experiencias, es que nos sumamos a la investigación. Brindamos todo el apoyo necesario para el desarrollo de todas las variedades que tenemos en el país y su relación con el clima, particularmente en la zona pampeana. Por eso estamos recorriendo las zonas para ver cuáles se van adaptando. En esta primera experiencia buscamos adaptar la maquinaria al proceso de cosecha, y así tener un paquete tecnológico adecuado”, afirmó Sorlino

Sobre el cáñamo

El cáñamo es un cultivo anual que puede fijar altos valores de dióxido de carbono (el CO2 es en la actualidad el principal gas de efecto invernadero responsable del cambio climático) y captura hasta 4 veces más que un bosque forestal. Las fibras que se encuentran en su tallo pueden emplearse en diversas industrias tales como construcción, celulosa, química, energía, automotriz y textil. Al reemplazar materiales no renovables de origen fósil reduce el impacto negativo de los mismos en la cadena de valor.

A su vez, los granos que provienen del cultivo del cáñamo son considerados a nivel mundial un súper alimento, por lo que existe una creciente demanda de sus aceites, harinas y proteínas en los países desarrollados.

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Cómo es la tarjeta de débito cien por ciento digital del Banco Nación

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Es la primera entidad financiera de todo el país en poner en marcha una TD sin necesidad de contar con un ´plástico físico´

Como parte del proceso continuo de innovación y modernización, el Banco de la Nación Argentina (BNA) se convirtió en la primera entidad de todo el país en lanzar oficialmente la primera tarjeta de débito 100% digital, lo cual permite realizar operaciones comerciales, compras en online, pagos con cualquier QR o suscribir a miles de aplicaciones sin necesidad de utilizar ni contar con un ´plástico físico´.

“Como banco público, asumimos el compromiso y la responsabilidad de avanzar para lograr las mejores prácticas a nivel mundial e impulsar un cambio cultural en la operatoria financiera en un mundo cada vez más complejo, y, en esa línea, priorizamos los criterios de eficiencia y sustentabilidad”, remarcó la presidenta del BNA, Silvina Batakis.

Reveló, además, que “en los primeros días de operaciones, ya se emitieron 300 mil tarjetas 100% digitales”.

La nueva Tarjeta Mastercard Débito Digital, que opera formalmente desde la última semana de marzo, constituye una propuesta sumamente innovadora, que ofrece una mejor experiencia al usuario, brindando funcionalidades renovadas y sostenibles. Con la nueva tarjeta digital, los clientes podrán acceder a tiendas online, realizar pagos escaneando cualquier QR a través de MODO BNA+, enrolar y usar la tarjeta en otras billeteras, retirar dinero mediante órdenes de extracción y, todo ello, sin necesidad de contar con un plástico físico, dado que todos los datos se pueden visualizar en la App BNA+, con estrictas medidas de
seguridad.

Además, todos los nuevos clientes que a se sumen a esta propuesta a través de BNA+, participarán hasta el próximo 31 de mayo de este año de una promoción exclusiva de bienvenida del 50% de descuento, con tope de $10.000 por mes. Este beneficio se podrá utilizar cualquier día de la semana, en todos los locales que acepten pagos a través de MODO BNA+, seleccionando como medio de pago la tarjeta Mastercard Débito Digital.

Es oportuno aclarar que el único requisito para obtener el beneficio es que el cliente no solicite la impresión del plástico físico.

Con esta propuesta, los nuevos clientes y clientas podrán ahorrar más de $20.000 por semana a través de los descuentos de Semana Nación en comercios de barrio, carnicerías, supermercados, mayoristas, farmacias, librerías y Jugueterías, entre otros rubros.

En el último semestre del 2022 y a partir de las diversas propuestas bonificadas para compras en comercios de cercanía en todo el país, el BNA registró más de 1 millón de ventas por más de $ 4.4 miles de millones, e implicó devoluciones y beneficios para clientes y clientas por $1.5 miles de millones.

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