Diego Harftield, el mejor tenista de la historia de Oberá, hace un tiempo largó las raquetas y ahora está pendiente del repiqueteo de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires y otros mercados como el Rofex. Hartfield es productor y asesora a empresas e inversores en mecanismos para obtener financiamiento barato o colocar ahorros.
Desde ese rol, Hartfield sigue atentamente el movimiento de la economía y opina que hoy por hoy, la mejor inversión es la que garantice una rentabilidad en pesos.
“La discusión en este país es si compramos dólares o invertimos en pesos. La última licitación de Lebacs a 28 días tuvo un corte en 24,25 por ciento anual y eso lleva a que haya poca euforia por comprar dólares”, explica a Economis.
El misionero sostiene que los inversores conservadores “suelen comprar dólares”, pero “los más agresivos, pueden ir a una tasa en pesos por lo menos en los siguientes tres meses”.
La clave está en las tasas altas que mantiene el titular del Banco Central, Federico Sturzenegger, quien “tiene como objetivo tener un rendimiento positivo del ahorro de la gente, esto es que inviertas y que la tasa sea más alta que la inflación”.
“Eso desalienta la compra de dólares y por eso se plancha la moneda extranjera”, señala Hartfield.
El otro motivo es que el déficit fiscal se cubre con toma de deuda. “Son dólares que entran y hay una presión vendedora de dólares constantes”.
El tercer punto a tener en cuesta es el inicio de la cosecha de soja, que arrancó el jueves y puede ser un fuerte indicador de ingresos de divisas.
“Son tres motivos que indican que el dólar seguirá planchado. Porque hay mucha presión a la venta, a lo que se suman los ingresos por el blanqueo”, indica el ex tenista que supo plantarle cara al mismísimo Roger Federer .
Para Hartfield, “hoy los que compran dólares son los que viajan o compran en el exterior y el ahorrista minoritario que no mueve la aguja”.
Para el misionero, la jugada de Sturzenegger al anunciar que el Banco Central saldrá a comprar dólares para elevar 25 por ciento el nivel de reservas fue “pour la gallerie”. “Si lo anuncia es porque no está apurado en comprar, sino para empujar el mercado a que suba el dólar.
“Nadie hace un anuncio así porque tira el precio para arriba y puede provocar una corrida devaluatoria. Se consiguió el efecto de reactivación un poco, pero enseguida volvió a bajar el dólar”, sentenció.
Hartfield sostiene que hoy un ahorrista “estaría cómodo en pesos”, aunque si tuviera dólares, no los vendería a estos valores. Lo mejor, entiende, es comprar Letes que rinden 3 por ciento anual en dólares y se pueden comprar en pesos. Incluso, señala, a través de la Bolsa de Valores se puede comprar en dólares a un precio menor al de mercado, a 15,60 pesos o incluso, a 15,30 comprando a futuro.
“Las tasas altas en pesos le ganarán al dólar”, insiste.
En cuanto al Merval, explica, hoy está más acorde a inversiones agresivas. “Está en niveles máximos. Pero hay que tener cautela, porque no todas las subas son lineales. Puede haber un “descanso”. Yo hoy no estoy comprado en ninguna acción pero estoy monitoreando oportunidades. Solo si es inversor de largo plazo. Por ejemplo, se puede apostar a las acciones de empresas de construcción por el impulso de los créditos hipotecarios”.
Argentine Finance Secretary Luis Caputo gestures during a news conference in Buenos Aires, Argentina, February 29, 2016. Picture taken February 29, 2016. REUTERS/Marcos Brindicci
El ministro de Finanzas, Luis Caputo explicitó, en Nueva York, ante el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, la plataforma política con la que el Gobierno intentará ser ratificado en las elecciones de octubre. Prometió más ajuste, pero después del domingo dedicado a las urnas.
“Nosotros queremos ganar las elecciones para profundizar nuestro programa económico. Por eso no se puede encarar ahora el problema fiscal. Si atacamos el déficit, habrá más piquetes y la vida será imposible en Argentina”, transparentó.
Y fue por más. “La prioridad es ganar las elecciones y convalidar las propuestas de Gobierno. Después vamos a encarar las asignaturas pendientes”.
Las asignaturas pendientes, según el modelo bendecido por el FMI, son profundizar el recorte de gastos para bajar el déficit fiscal y achicar el Estado, al que el presidente Mauricio Macri definió como “un aguantadero” heredado.
El ajuste prometido tiene sus excepciones. Si bien el grueso del gasto presupuestario son subsidios a la energía, el transporte y los planes sociales, Macri incrementó 25 por ciento promedio la estructura del Estado, pese a haber prometido una reducción y a haber despedido 11.000 contratados.
Es cierto, como admite Caputo, que un ajuste mayor ahora sería insoportable. Pero no solo por los piquetes, sino porque terminaría por secar los tímidos brotes verdes que se registran en algunos sectores de una economía que tarda más de lo esperado en recuperarse.
Los datos oficiales de pérdida de empleo y cierre de empresas ratifican que hay apenas una tímida reactivación que todavía está lejos de compensar lo perdido. Solo en el sector formal, se esfumaron casi 45 mil puestos de trabajo durante 2016, aunque la caída es más brusca si se compara el cuarto trimestre con el mismo período de 2015: hay 68.314 trabajadores menos.
Hay 4.462 empresas registradas menos en el último trimestre del año pasado, en relación con el último de 2015 y la tendencia no cede. Son 829 menos que en el tercer trimestre de 2016.
El ajuste “moderado”, no es entonces una cuestión de sensibilidad, sino de pragmatismo político. El objetivo es llegar a octubre con oxígeno suficiente para ratificar el programa económico comprometido con los organismos financieros que siguen prestando dinero para sostener el rumbo, pese a que prácticamente ninguno de los objetivos se ha cumplido. Argentina está ahora tercera en el ranking global de inflación, lo que trae aparejado un sensible recorte en el consumo. En febrero, en términos reales, las ventas en los supermercados cayeron alrededor de 18% (inflación menos suba en términos nominales), y más del 20 por ciento en los shopping.
El consumo no es lo único que retrocede. La producción industrial sufrió una caída interanual del 9 por ciento con una herida profunda en el sector automotriz, que sufrió un bajón de 29,7%.
Pese al esfuerzo del Gobierno por evitar parecerse a los años más oscuros de la historia, cuando se destruyó el aparato productivo y se produjo una brutal apertura de las importaciones, está pasando algo similar, aunque los efectos todavía no pueden analizarse en toda su dimensión. La deuda externa tomada en los primeros quince meses de Macri es de más de 40.500 millones de dólares, casi el mismo monto que la deuda emitida durante la última dictadura, especialmente para financiar importaciones que destruyeron la industria nacional.
Un informe, realizado por las consultoras Ecolatina y Key Market, sostiene que el 2016 registró una pérdida del poder adquisitivo de los salarios, aumento de las tasas de interés, deterioro del mercado de trabajo y el desplome de los salarios en dólares.
En consecuencia, el consumo privado se redujo significativamente. Particularmente en el caso de los electrodomésticos la caída alcanzó el 19 por ciento, siendo la línea blanca la más afectada con una retracción del 21,5 por ciento anual.
Los datos son elocuentes. Profundizar el ajuste ahondaría los indicadores negativos, pese a que el Gobierno está siendo corrido por “derecha”.
Los economistas del establishment reclaman más mano dura para controlar el déficit fiscal y hasta acusan a Macri de ejercer un “kirchnerismo soft”.
El más duro fue Miguel Ángel Broda, un economista de los más duros. “Acá no hay plan A ni B y esto es insostenible en el largo plazo”.
Macri no es kirchnerista ni soft. Pero entiende -aquí uno de los pecados de quienes lo subestimaron- que si no gana en octubre, se quedará a medio camino en su promesa de refundación. La política ordena hoy ser “gradualista”, aunque los efectos del ajuste ya están a la vista. Ir a fondo enojaría incluso a aquellos que hoy toleran el ajuste todavía disfrutando del aire de cambio.
Todo está pensado en clave electoral. La declaración de Caputo, excusándose ante el FMI y el Banco Mundial por no ir más rápido es una muestra.
Lo están sufriendo incluso los socios menores dentro de la alianza gobernante. El radicalismo no encuentra más espacios por una sencilla razón, explicitada en cada una de las provincias. El objetivo de octubre es fortalecer al Presidente, lo que no necesariamente implica robustecer “democráticamente” a Cambiemos. Por eso, los candidatos han sido cuidadosamente seleccionados por un verticalismo que baja de la mesa chica y que habrá de respetarse.
Ante los lastímeros reclamos del radicalismo, la respuesta, lacónica de los operadores macristas es que los socios reclaman democracias solo en aquellas provincias donde no encabezarán las listas. En donde sí, todos contentos con el “consenso”.
Misiones es una de las provincias donde está en duda el acuerdo por la ambición de un grupo de radicales, que tienen la ilusión de ganarse espacio en las Primarias enfrentando a Luis Pastori, quien fue premiado para que busque su reelección. Alex Ziegler es la primera víctima de esa verticalidad. Aunque todavía no es oficial, ya está fuera del esquema de Cambiemos y buscando espacios con otros sectores. El eldoradense se inclinaría por un frente inédito, con la confluencia de jóvenes de diversas facciones políticas. Pero ahí sí, él a la cabeza.
El PRO tiene claro que el candidato a senador debe ser Humberto Schiavoni, uno de los hombres de confianza de Macri e integrante de la mesa chica. Ya lo imaginan como eventual presidente del Senado. Es que gane quien gane, no se modificará sustancialmente la relación de fuerzas en el Congreso y el Presidente necesita de lealtades, pero también de muñeca política para poder avanzar en las leyes que requiera. Schiavoni tiene a favor sus vínculos con el peronismo y un conocimiento más cabal de las realidades políticas del interior, de la que hasta ahora carece la conducción parlamentaria.
La gobernabilidad, de cualquier modo, está sostenida por los mandatarios de todo el arco político, aunque se encargan de marcar sus diferencias, sobre todo con el ala dura que maneja la economía del país.
De paso por Misiones, el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti dejó claro que el rumbo no le gusta. “Hay en el manejo de la economía una situación que es contradictoria, porque hay una política fiscal que es laxa y no hay una reducción del régimen fiscal, y una política monetaria constrictiva con tasas de interés altísimas que hace que no haya reactivación y penaliza el consumo”, indicó.
Schiaretti pidió la unidad de los gobernadores para evitar una crisis mayor. Es que el ajuste llega a todos por igual, más allá de la riqueza de cada provincia en particular. Ninguno quiere enredarse en un conflicto como el que vive hoy Santa Cruz, con atrasos de sueldos, sin giros nacionales y la imposibilidad de endeudarse para salir del paso.
“La Justicia Social, no viene por la “teoría del derrame, sino por la opción del Estado que es el que fija las reglas de juego y toma las medidas”, sentenció Schiaretti al lado del gobernador Hugo Passalacqua, con quien firmó un inédito acuerdo que posiciona a Misiones a la vanguardia de la biotecnología en el país: Córdoba comprará tres millones de plantines forestales generados en la Biofábrica para repoblar zonas devastadas en esa provincia por el avance de la explotación sojera.
La Biofábrica es otro de los resultados de políticas de largo plazo que se encararon en Misiones. Denostada por la oposición –hoy en la alianza nacional- como laboratorio “fantasma”, se ha convertido en referencia del desarrollo y el conocimiento genético. El acuerdo con Córdoba, por 20 millones de pesos iniciales, abrirá nuevos mercados en los que también se incluirá a actores privados.
Passalacqua es uno de los principales sostenes de la gobernabilidad nacional y pretende que los representantes de Misiones en el parlamento sigan en la misma senda aún en tiempos electorales.
Pero en el arranque del tiempo “político”, se desmarcó con sutileza del mensaje que baja Macri. Rechazó la idea de que se considere al Estado un “aguantadero”, como lo calificó el Presidente y recordó que en Misiones él mismo congeló nuevos nombramientos, pese a que es una de las que menos estatales tiene en relación con otras provincias.
También mostró su desencanto con el “poco esfuerzo” que hizo el gobierno nacional por sostener los recursos necesarios para el Fondo Nacional de Incentivo Docente, que ahora deben ser cubiertos por la Provincia. En la misma línea, insistió en que la Nación debe comprar viviendas con madera de Misiones, aún si se concreta la compra de viviendas chinas.
El mandatario misionero, que el próximo lunes dará su mensaje a la Legislatura, donde se esperan fuertes definiciones de carácter político, confirmó esta semana la convocatoria a elecciones para el próximo 22 de octubre.
Aunque faltan varios meses, incluso para el inicio formal de la campaña, la Renovación está decidida a jugar fuerte para defender el modelo misionerista y hacer frente a los embates de la oposición.
Esta semana fue intensa en reuniones políticas.
Cambiemos mantuvo un encuentro con el ministro de Cultura de la Nación, Pablo Avelluto, mientras intentaba disimular el escándalo por la intervención al Incaa y la sospecha de los artistas de que se intenta desfinanciar el cine nacional. El funcionario nacional pidió dejar de lado “diferencias” entre los partidos integrantes de la alianza para fortalecer al Gobierno nacional.
El massismo también está activo. Hubo acercamientos entre quienes quieren conformar el frente del camino del medio, con una coincidencia. Cada sector debe estar representado en alguna de las listas en disputa. Camioneros, el radicalismo de Vanguardia y Trabajo y Progreso de Claudio Wipplinger son los más cercanos a firmar el acuerdo. Todavía resta saber qué hará Héctor “Cacho” Bárbaro, quien coquetea con ser candidato “por la suya”.
La Renovación comenzó a movilizar la tropa. En la Casa de Gobierno, primero entre los funcionarios de primera línea y en el Centro de Convenciones el viernes, donde se encontraron más de mil encargados de agrupaciones, el mensaje compartido fue el de fortalecer la Renovación desde la participación de cada uno.
En el Centro de Convenciones el encuentro fue presidido por el vicegobernador Oscar Herrera Ahuad, secundado por el subsecretario de Gobierno, Ricardo Wellbach y la presencia de varios de los legisladores provinciales y nacionales. “Hay un equipo alineado y empezamos a calentar motores”, definió uno de los dirigentes que lideró la asamblea renovadora.
Los candidatos de la Renovación se conocerán a mediados de junio. Los nombres todavía están bajo estudio, pero habrá aire fresco mezclado con la experiencia de los líderes y conocedores del concepto misionerista.
La ley 25080 vence el 1 de enero de 2018. Por eso, con antelación, en Misiones comenzó a debatirse qué acciones tomar para seguir sosteniendo los recursos de promoción a las inversiones en bosques cultivados. El diputado nacional Maurice Closs, el ministro del Agro, José Luis Garay y el de Bosques, Juan Gauto, se reunieron el viernes con empresarios del sector forestal para analizar cómo plantear el debate sobre la continuidad de la ley.
En la sede de la Apicofom se acordó que los legisladores nacionales por Misiones impulsarán la prórroga de la ley y en paralelo, los empresarios harán el reclamo por más fondos al gobierno nacional.
El presupuesto para este año ronda los 200 millones de pesos y el año pasado se cumplió bastante bien con lo estipulado previamente. Sin embargo, hay un atraso considerable en los últimos meses, que afecta el desarrollo de nuevas plantaciones.
“Como este es un año casi parado en el Congreso, coincidimos en impulsar el debate porque no debería haber mucha oposición para la prórroga”, explicó Closs en declaraciones a Economis.
Se acordó impulsar el pedido de prórroga ya este año para que se incluyan los recursos en el presupuesto nacional de 2018 y también se planteará la necesidad de incrementar los recursos asignados.
Para más adelante se dejó la idea de impulsar una reforma general de la ley, con algunas correcciones que el sector considera necesarias para una mejor aplicación de los fondos. Una de las propuestas que se barajó es que se fije en el presupuesto un valor equivalente a la plantación de cien mil hectáreas en Misiones o Corrientes.
En el encuentro participaron la Amayadap, Apicofom, Colegios Forestales y el Gobierno misionero.
Escriben Mg. Guillermo Knass y C.P. Martín Leiva Varela, ECONEA. A fines de Febrero el presidente del Banco Central de la República Argentina había anunciado que se vienen tres meses delicados en materia de evolución del nivel general de precios, en los que la “corrección” de los precios regulados terminará impactando en la inflación por encima de la previsión del BCRA, afirmando que no se puede relajar en el empleo de la política monetaria.
Dicha previsión realizada claramente fue evidenciada con la publicación de la inflación del mes de febrero y marzo de 2017, con un incremento en los precios de los bienes y servicios del 2,5 por ciento y del 2,4 por ciento respectivamente. La variación de los precios regulados tuvo una influencia significativa en el mes de marzo con un injerencia del 1,2 %. La inflación propia del mes de marzo estuvo motorizada por los precios de la educación, la indumentaria, los alimentos y las tarifas de los servicios públicos.
Esta situación de la evolución del nivel general de precios, que ya lleva acumulada en el primer trimestre del 2017 un 6,3 por ciento de subas, pone en jaque las proyecciones de la inflación efectuadas por la propia entidad del BCRA que ascienden al rango de entre el 12-17 %. Para cumplir esa meta la inflación mensual para los meses venideros del corriente año no debería superar al 1,07 %, es decir, la de abril hasta diciembre.
Asimismo, las expectativas de Inflación elaboradas por la Universidad Torcuato di Tella del mes de Abril muestran un descenso al 20 % anual para el corriente año, cayendo 5 puntos porcentuales (antes + 25 % anual), alcanzando uno de los niveles más bajos desde octubre de 2016. Ese porcentaje supera en 3 puntos a las proyecciones nacionales.
El negocio de la inversión financiera
La confirmación de los mayores índices de inflación generó que el BCRA ajuste la tasa de referencia al 26,25 % (+ 150 puntos básicos) y producto de que las variaciones del tipo de cambio no sean sustanciales (dólar planchado), realiza un estímulo claro hacia una inversión financiera por parte de los ahorristas en los instrumentos financieros que ofrece la autoridad monetaria.
A modo de ejemplo, si se compara el rendimiento de los LEBACS que ascienden a un 26,25 % anual con respecto a la devaluación proyectada en el corriente año (+19,55 %), a los ahorristas le va a convenir invertir en los LEBACS, vendiendo su tenencia actual de dólares al tipo de cambio vigente ($ 15,69) haciéndose de pesos para invertir en dichos títulos a través de los agentes de bolsa, para que así, al vencimiento, una vez obtenida la rentabilidad en pesos, pueda adquirir más dólares de los que inicialmente tenia.
El perjuicio a la economía real:
Esta medida nacional claramente golpea a la producción, dado que al subir la tasa de interés de referencia termina generando un incremento del costo financiero, encareciendo los créditos tanto para las inversiones productivas como para la adquisición de bienes durables destinados al consumo (ejemplo automóviles, lavarropas), dado que ambas dependen negativamente de las variaciones de la tasa de interés.
Esto puede constatarse con el cierre del 2016, cuando los préstamos al sector privado a nivel nacional alcanzaron a los $1.060.618 millones, registrando un aumento nominal del 32% en términos interanuales (+$256.640 millones), el cual estuvo por debajo de la inflación generando así, una contracción en términos reales superior al 6 %.
Lo que se pretende desde el BCRA es enfriar la economía, generada por la caída de ambos componentes de la demanda agregada, tal como la evidenciada en el 2016 (-1,4 % el Consumo y -5,5 % formación bruta de capital fijo), estimulando así la inversión financiera no productiva.
Esto debe ser entendido de la siguiente manera: si alguien está queriendo invertir en una fábrica de zapatos, que te generaría un rendimiento anual del 25 % (inversión inicial $ 100, ganancia anual $ 25), pero dado que no cuenta con un capital inicial, deberías recurrir a un banco para financiarse, donde tal entidad financiera le cobraría una tasa de interés estimada del 40 %. Eso implica que todo el rendimiento que generaría el proyecto estaría orientado a pagar al banco ($ 40 anuales) e inclusive necesitaría ingresos adicionales para cumplir con los servicios de deuda ($ 15 de más), por lo que se evalúa si vale la pena invertir. Mismo acontecimiento sucederá con las tarjetas de créditos, a mayor tasa, es más caro comprar en cuotas y por ende, afecta al consumo.
Tal estímulo para los instrumentos financieros del BCRA, que son unas de las inversiones más seguras porque no tienen riesgo, ya que es la autoridad monetaria encargada de la emisión de billetes, genera un beneficio para los ahorristas sin producir un bien o servicio, restringiendo la generación de empleo. Considerando además que las entidades financieras generaron tan solo el 2 % del total de puestos de trabajos registrados a diciembre de 2016, en tanto que, las industrias y los comercios que sí son las que generan empleo y son las más afectadas por estas medidas nacionales, representan el 40 % del total de puestos de trabajo a nivel nacional.
Cuidar y generar empleo a nivel provincial
La sociedad Fondo de Créditos para las Pequeñas y Medianas Empresas, inaugurada en febrero de 2017 por el Gobernador de la Provincia, permitirá atemperar este encarecimiento del crédito, por la razón de que el objetivo por medio de esta entidad es la estimulación de proyectos productivos en el ámbito local en aras de una generación constante del empleo, dado que otorga un financiamiento a una tasa de interés de entre el 10 y 14 por ciento, que no solo estará por debajo de la inflación (beneficio real para el potencial inversor local) sino que también, se encuentra para la mayoría de los casos, 20 puntos porcentuales por debajo de lo que le cobrarían las entidades financieras.
A diciembre de 2016, el stock de préstamos en la Provincia de Misiones para el Comercio alcanzó un total de 267 millones de pesos, aumentando en términos interanuales en un 24 %, en tanto que el sector de la Construcción alcanzó un total de 884 millones de Pesos, siendo su aumento interanual de tan solo el 1 por ciento. Ambos tuvieron una caída en el stock real del 12 % y del 28 % respectivamente, evidenciada claramente por el aumento del costo financiero y reducción de las ventas globales (asimetrías).
De cara a las elecciones legislativas:
El probable enfriamiento de la economía por las medidas del BCRA podrá afectar las elecciones legislativas del gobierno nacional con el objeto a apostar a una desaceleración de la inflación gradual hasta el año 2019 cuando son las presidenciales. La inquietud será si podrá o no ganarle a esta enfermedad constante que incrementa el precio de los bienes y servicios, disminuye el valor real de la moneda, desalienta el ahorro y la inversión, entre otros efectos adversos.
En las parroquias puede medirse el humor social con la certeza de una radiografía. Las crisis y los momentos de abundancia tienen su reflejo en las misas y entre los feligreses. En este momento, cuenta el obispo de Posadas, Juan Rubén Martínez, “son encontradas las sensaciones que uno experimenta que tiene de la gente”. La expectativa por el cambio sigue abierta, pero el interrogante, compartido, es hacia dónde.
“Uno tiene años y ha vivido en la Argentina con intensidad, no con indiferencia. Este momento, es de transición… el tema es ¿hacia dónde?”, confirma Martínez.
Moderado, el prelado cuestiona los extremos. “En un momento se proyectó hacia el populismo, que yo no lo comparto porque no ayuda a la democracia, a la república y puede terminar en un precipicio alto. Pero la proyección neoliberal tampoco me gusta demasiado porque puede desentenderse de los pobres”, explica.
Martínez hace propio un reclamo que reitera en cada oportunidad la Iglesia Católica: la necesidad de diálogo.
“Es una proyección pragmática y nos genera incertidumbre. Las decisiones dependen estrictamente de alguna manera del grupo que conduce, que fue elegido, pero lo pragmático requiere de mucho diálogo y mucho consenso”, argumenta.
¿Es decir que no cierren los números solamente por cerrar los números?
Y… tendrían que tener mucho diálogo y consenso con otros sectores de la sociedad, también democráticos.
¿Qué escucha en Posadas, en la gente que viene a la Iglesia?
La gente, una parte tiene expectativas, se siente en una situación de transición, y son encontradas las sensaciones que uno experimenta que tiene de la gente. Por una parte tienen expectativas de que esto puede mejorar. Y por otra parte, la sensación que la gente tiene es que todos se están ajustando, en los gastos. Por lo menos a los sectores que están ligados a la Iglesia, que son de clase media, está la sensación de mucho ajuste, porque tienen que pagar más impuestos, porque tienen que pagar la luz más, porque tienen que pagar más esto, entonces reduce los gastos. Y después hay una sensación que continúa que es injusto, de que todos los pobres aparecieron ahora, pero las situaciones de pobreza continúan en los barrios más profundos. Ahí uno sigue experimentando situaciones de marginalidad, de los jóvenes, de gente que accedió a una vivienda inclusive. Pero sobre todo hay desocupación, o de una ocupación que no es solvente, que son las changas. Eso uno lo vive, pero también uno lo percibe en el contacto con nuestras comunidades.
También uno percibe que la gente, por ejemplo en todas estas situaciones, cuando apareció el tema de los paros, no quería el gesto violento. Había toda una negación a las situaciones de violencia, hay un rechazo se nota.
La sociedad se cansó del modelo de confrontación…
Sí, del corte de ruta, yo la sensación que tenía y vengo escuchando hace mucho, es que hay un rechazo, casi casi intolerable a las imágenes de hombres encapuchados, que no se ven casi acá en Misiones, con los palos en la mano, eso la gente ve y dice esto no quiero ver más. Y la gente se aguanta, en medio de estas situaciones la gente se aguanta con la esperanza de que sirva un poco esto de los ajustes.
¿Y cuál es el mensaje de contención?
El acompañamiento uno lo va haciendo, sobre todo en el caso de la gente más pobre, es ahí es donde más tratamos de hacer algunos aterrizajes, en algunos barrios, en algunos lugares desde nuestras organizaciones, desde la caridad, Cáritas, con algo de las viviendas, como por ejemplo lo de la Colecta de Cuaresma del 1% y de alguna manera siendo portador de este mensaje.
¿Y la relación de la Iglesia con el Estado ha mejorado, ha cambiado?
Acá en Misiones desde hace años, tenemos claro el tema del diálogo y la autonomía. Tenemos un buen diálogo, si tenemos que plantear un problema que se genera, tenemos una actitud de diálogo, pero también con la autonomía que tiene la Iglesia, porque nosotros tenemos una misión y un compromiso que va más allá de la situación del Estado provincial o nacional. Tenemos una misión evangelizadora, y una evangelización humanizadora, con valores; entonces sí aparece un proyecto que percibimos que implica antivalores, nosotros no lo consentimos, porque tenemos la autonomía para decir “esto lo vemos mal”. No perdemos la libertad. Desde el buen diálogo, creemos que podemos aportar cosas desde nuestra autonomía. Lo que son valores subrayamos, acompañamos y los potenciamos, pero cuando caen cosas que no van, también lo decimos.
¿Y desde el ámbito nacional hubo un acercamiento?
Bueno, como nosotros estamos en la Provincia no es que percibimos si hay un cambio. Hay una actitud si, que me parece, de una búsqueda del Estado de diálogo pero moderado, se va dando, bien planteado; pero donde hay un cuidado de la autonomía. Porque al ser un momento de transición, también me parece que necesitamos discernir que nosotros tenemos un objetivo a seguir en estas tareas evangelizadoras con valores, tanto por el lado de la pobreza como las estructuras de mafias desde del narcotráfico, de temas que hacen a la libertad religiosa, que hacen a una Argentina que tiene una historia, también el trabajo de historia que tiene la Iglesia que estuvo desde los orígenes acompañando y bueno todo eso está en el discernimiento del diálogo del Estado con la Iglesia.
Estamos entrando en un proceso electoral, ¿qué debería hacer un ciudadano en este tiempo, qué debería reflexionar?
Creo que es muy importante madurar la democracia, que nosotros los ciudadanos vayamos madurando no solamente respondiendo a lo que son las campañas publicitarias, que siempre están y son parte del juego. Pero ojalá que maduremos conociendo más las propuestas de los candidatos de los partidos, conociendo para dónde van, qué es lo que proponen y que pongamos gente capaz. Que pongamos gente que tenga capacidad y honestidad como dos elementos claves a la hora de poner nuestro voto y discernir. Hay que trabajar mucho el tema de los contenidos, tanto en la comunicación, como de alguna manera en otros campos como en la educación porque también es el espacio donde se proyecta la reflexión y a veces hay un poquito de mediocridad.