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Déficit fiscal y deuda pública

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La mejora en el resultado primario de casi 5% del PIB en un año es contundente. Sin embargo, se cuestiona la dimensión de la consolidación fiscal porque, como ocurre desde hace varios años, una parte de los intereses pagados por la deuda local se registra “debajo de la línea”. Estimaciones propias muestran que, bajo diferentes medidas, la deuda pública consolidada se redujo en los últimos 12 meses, lo cual revela la magnitud del esfuerzo fiscal realizado.

El ancla fiscal es muy relevante para el funcionamiento del programa económico. Es muy importante que el resultado fiscal primario del gobierno nacional del año 2024 haya sido superavitario en alrededor de 1.9% del PIB y el resultado global después del pago de intereses fuese de 0.3% del PIB. Es un cambio claro respecto de la adicción a los déficits tan característica de los gobiernos previos.

La mejora en el resultado primario de casi 5% del PIB en un año es contundente. Sin embargo, desde hace varios años una parte de los intereses pagados por la deuda local se registra “debajo de la línea”. Esto ocurre, por ejemplo, cuando se emite deuda con cupones cero (es decir, que el interés está implícito en la diferencia entre el precio al cual se coloca el bono y el valor al cual se lo rescata). En la información oficial de deuda bruta del gobierno nacional se puede inferir que los intereses capitalizados son importantes: en los primeros once meses de 2024, se registraron pagos de intereses por el equivalente a US$ 11.248 millones, de los cuales sólo US$ 1.755 millones corresponden a deuda emitida en moneda nacional. En ese mismo lapso, según la misma fuente, se hicieron amortizaciones de deuda emitida en moneda local por más de US$ 78.000 millones.

Se puede aproximar que el monto de intereses que se habría registrado debajo de la línea supera 1% del PIB.

Eso llevaría a concluir que, en realidad, hubo un déficit pequeño durante 2024. Sin embargo, esa conclusión es apresurada. En una economía inflacionaria una parte de los intereses compensa por el deterioro que la inflación le genera al capital prestado; eso debería registrarse como un pago del principal y no como interés. Y eso también opera para la deuda en moneda extranjera.

Una forma alternativa de chequear la consistencia de los números fiscales es revisar la evolución de la deuda pública. La deuda puede variar como consecuencia del resultado fiscal y también por pérdidas/ganancias de valor (por ejemplo, licuación por inflación). Además, durante 2024 el Tesoro se hizo cargo de los pasivos remunerados del BCRA que, en la práctica, operaban como endeudamiento público que el gobierno anterior “forzaba” a los depositantes a hacer vía el sistema financiero.

En el caso argentino también hay deuda intrasector público. Los principales tenedores de deuda del Teso-
ro son la ANSES, el BCRA y, en mucha menor medida, los bancos oficiales. Esa deuda es menos exigente que la que se tiene con el sector privado o con organismos multilaterales. Habitualmente se refinancia o, en el caso de las letras/adelantos que suscribió el BCRA, devenga intereses muy bajos o se licúa por la inflación.

Por ello, muchos analistas preferimos seguir la evolución de la deuda consolidada (que netea la deuda intrasector público y suma ese neto del Tesoro a los pasivos remunerados del BCRA).

El paso siguiente es cómo medirla ¿en pesos constantes, en porcentaje del PIB o en dólares? La medición en porcentaje del PIB es muy utilizada en las comparaciones con otros países, pero para un gobierno que tiene un porcentaje elevado de sus pasivos en moneda extranjera, el cociente se modifica en forma apreciable cuando hay cambios importantes en el tipo de campo real; en un contexto de apreciación como el vivido durante los últimos meses, el cociente cae por un aumento del PIB medido en dólares. Entre noviembre de 2023 (último mes completo de la gestión anterior) y noviembre de 2024, la deuda consolidada medida en porcentaje del PIB se redujo en alrededor del 20% (el equivalente a algo más de 10 puntos del PIB).

La medición en dólares, que es la que mensualmente publica el Ministerio de Economía, también está influida por cambios en el tipo de cambio real, pero en sentido inverso. Cuando se aprecia el tipo de cambio real, la deuda emitida en moneda local aumenta en términos relativos a la emitida en moneda extranjera cuyo capital no se modifica en dólares (si no hay cancelaciones/emisiones netas). En cualquier caso, la deuda consolidada medida en dólares también se redujo en ese mismo período de 12 meses, pero algo menos del 10%.

Finalmente, podemos estimar la evolución de la deuda en pesos constantes ajustados por la evolución del IPC Nacional. Como la mayoría de los flujos fiscales son en moneda local, esta medida del stock de pasivos es más consistente con el flujo de ingresos y egresos. En ese mismo período de 12 meses, la deuda consolidada se redujo alrededor de 3% en términos reales.

En conclusión, la mejora en los flujos fiscales y alguna licuación de la deuda previa han permitido reducir la deuda del sector público nacional más BCRA independientemente de la métrica que se utilice para calcularla (pesos constantes, porcentaje del PIB o dólares). Esto destaca la importancia del esfuerzo fiscal realizado por el gobierno nacional.

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Los superávits gemelos no están garantizados

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Escribe Juan Luis Bour / FIEL – Ni mucho menos, cabría decir. Desde hace décadas, las crisis desembocan en ajustes que traen resultados que, muchas veces, son efímeros. Las sucesivas crisis de los gobiernos kirchneristas dejaron una enseñanza muy clara en materia fiscal, que parece que la población y una parte de los dirigentes políticos han aprendido. De acuerdo con ello, es probable que en los próximos años la disciplina fiscal permita reducir el endeudamiento de este origen, y que la política encuentre alguna combinación de gastos y recursos que resulten en un escenario sostenible por este lado.

Las crisis también se asocian con una contracción mayor o menor de la economía, y con ello con un descenso brusco de las importaciones de bienes y servicios que corrigen el déficit de la cuenta corriente. La descripción de los ciclos de stop and go fue estilizada hace ya seis décadas, y más allá de que su “raíz” se impute a cuestiones distributivas o al diseño de las instituciones monetarias, comerciales, fiscales o regulatorias, los ciclos y su eterno ritornello son conocidos. Pues en efecto, tras la corrección suelen sobrevenir desequilibrios que conducen a una nueva crisis.

Las correcciones, en efecto, no necesariamente son duraderas, ya que con el rebote de la economía también rebotan las importaciones de bienes y servicios, dependiendo en su magnitud del instrumental que se esté utilizando para corregir desequilibrios y también de las condiciones externas que no están sujetas a decisiones de política doméstica –tipos de cambio del resto del mundo, precios de materias primas, tasas de interés, actividad, etc.-.

Aquí también –como en materia fiscal- se requiere sintonía fina y mucha prudencia para poder enfrentar shocks sin descarrilar. Para evaluar en qué situación estamos en 2025, empecemos observando que tras el inicio del ajuste en diciembre de 2023, el primer semestre de 2024 acumuló un superávit de cuenta corriente, como era de esperar a partir del programa implementado. Pero, en el segundo semestre, las condiciones fueron cambiando, en parte por la importante caída en los precios de exportación del agro, luego del petróleo, más recientemente por la apreciación del dólar y la depreciación de las monedas emergentes, el Real en particular. Las importaciones de servicios aceleraron, y con todo ello se cierne un nubarrón sobre el balance de bienes y servicios para 2025, ya que los aumentos en cantidades exportadas podrían resultar compensados por caídas de precios de exportación, y la elasticidad de salida del ciclo de las importaciones es alta.

Es cierto que los precios de las commodities son volátiles, y como prueba de ello el petróleo ha rebotado 7 dólares en menos de un mes, mejorando imprevistamente el escenario. Pero, ¿podemos jugar la suerte al precio de un par de commodities, en un contexto en el que se anticipa que las tasas de interés podrían dejar de caer y la economía global y Brasil estarían desacelerando? La respuesta podría ser que, efectivamente, sí se puede mientras los déficits sean financiables, y tanto mejor si lo son con un fuerte aumento de la inversión extranjera directa. Pero el problema es que desconocemos la magnitud de los shocks que vamos a enfrentar, y de allí que es siempre aconsejable armarse de algunos “colchones” para la emergencia, en lugar de usar los colchones hoy.

Por si no resulta claro, siempre se puede colocar deuda a alguna tasa mientras haya garantías y colaterales, y siempre se puede intervenir en el mercado contra la corriente (por un tiempo más corto aun), en la medida que el recurso se utilice solo por un tiempo limitado y como puente a un escenario que podamos asumir -con fundamentos- que es sustentable.

El primer año de gestión del Presidente Milei ha cerrado dando una señal muy clara en materia de su estrategia fiscal que probablemente logre trascender su propia gestión, y ello es un resultado sobresaliente que debe ser destacado. Pero un equilibrio macroeconómico sustentable tiene varias patas, y una de ellas –particularmente en el caso de un país emergente relativamente aislado, como es el caso argentino- es la de ser capaz de mantener en equilibrio la cuenta corriente mientras no se tengan las garantías de que “lloverán” inversiones directas para financiar la diferencia entre ingresos y egresos. Esto es parte de la tarea de ganar reputación. Y mientras se está forjando reputación mejor no jugar con los instrumentos monetarios y cambiarios para satisfacer fines coyunturales, a riesgo de que un shock nos desvíe del camino trazado. No siempre las crisis son el resultado de la “mala suerte”, sino que muchas veces dependen de haber seleccionado estrategias riesgosas que solo pueden sostenerse por un tiempo limitado.

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Celebrarán el Día del Maestro Pizzero y Pastelero

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Cada 12 de enero se celebra en Argentina el Día del Pizzero y Pastelero, una fecha especial que rinde homenaje a todas las personas que, con dedicación y maestría, se dedican a la elaboración de pizzas.  Este día fue establecido en conmemoración de la creación del Sindicato de Trabajadores Pasteleros, Confiteros, Heladeros, Pizzeros y Alfajoreros (STPCHyA), fundado el 12 de enero de 1946, una entidad que marcó un hito en la representación y profesionalización del sector gastronómico. Más de siete décadas después, esta jornada se ha convertido en un símbolo del esfuerzo y la pasión que caracterizan a quienes dedican su vida a este oficio.

APYCE sorprende a maestros pizzeros con un regalo en su día

¿Quién es el pizzero más antiguo de Argentina? Aunque no hay registros del primer maestro pizzero en nuestro país, encontramos historias que reflejan la esencia de este día. Una de ellas es la de Ariel Loi, un pizzero de Vicente López con 38 años de profesión en Pizzería Halloween, un negocio que ha desafiado el paso del tiempo gracias al boca a boca y a su inigualable receta propia. Fundada en 1981, este pequeño local a la calle es una joya escondida en Vicente López, conocida únicamente por recomendación de sus fieles clientes. Sin redes sociales, página web ni publicidad, Ariel se enorgullece de decir: “Nuestra mejor publicidad es el boca a boca”, afirma con convicción. A sus 63 años, Ariel cuenta con un menú de 75 variedades de pizza, aunque la estrella indiscutida es la “Pizza Halloween”, que combina salsa de tomate, muzzarella, jamón, longaniza calabresa, huevo duro picado, morrón, aceitunas y un toque único de chimichurri casero.

 La profesionalización del pizzero Ariel también es un ejemplo de la profesionalización del oficio. Fue el primer socio de APYCE (entidad que agrupa a todas las pizzerías y casas de empanadas de Argentina) en completar la “Carrera de Cocina” y la de “Maestro Pizzero Profesional” en la Escuela Profesional APYCEla primera en Latinoamérica en ofrecer una formación integral para pizzeros, ha sido clave en elevar el nivel del oficio en Argentina. Tras décadas de trabajo ininterrumpido, Ariel sueña con tomarse un merecido descanso. “Trabajo de lunes a lunes y creo que llegó la hora de jubilarme para disfrutar con mi familia”, comenta. Pero hasta entonces, sigue al frente del local, demostrando que la pasión y el compromiso son los ingredientes secretos de una pizza inolvidable.

En este Día del Pizzero y Pastelero, historias como la de Ariel Loi nos recuerdan que detrás de cada profesional del rubro hay una mezcla de tradición, esfuerzo y amor por el oficio.

Hoy es el día del Pizzero | Apyce sorprende a los maestros pizzeros

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Crisis y oportunidades: la estrategia de la Agencia Territorial para dinamizar el mercado laboral misionero

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Del asistencialismo al empleo genuino: Héctor Franco, referente de la Agencia Territorial Misiones, de la Secretaria de Trabajo y Empleo del ministerio de Capital Humano explicó la estrategia de la gestión en Misiones.

La Agencia Territorial Posadas ha realizado un gran trabajo en su primer año de gestión, con un enfoque claro en mejorar la calidad de vida de los misioneros a través del empleo y la formación. Con programas como Fomentar TAE y TOL, han conectado a más de 2.100 personas con oportunidades laborales y han invertido $54 millones en el proceso. Además, el taller Autoasistidos ha beneficiado a más de 17.700 personas con un total de $955 millones, y se han distribuido incentivos de hasta $25.000 para aquellos que apuestan a la capacitación para mejorar su empleabilidad.

También se ha desarrollado el programa EPT (Entrenamiento para el Trabajo), que ha alcanzado a 1.916 beneficiarios, y se ha destinado cerca de 3 mil millones de pesos para apoyar a 6 mil tareferos y cosechadores de tabaco a través del programa Inter Cosecha. La formación profesional ha sido otra área de enfoque, con más de 57 millones de pesos invertidos en 2024 para alcanzar a más de 760 personas, quienes han recibido habilidades básicas y conocimientos en economía del conocimiento.

¿Cómo cerró la Agencia Territorial Posadas el 2024 y cuáles son las expectativas para 2025?

“El 2024 fue un año atípico para la Agencia, ya que estuvo acéfala durante los primeros seis meses, en el contexto de una nueva gestión nacional. Asumí la responsabilidad en julio y lo primero que destaco es la calidad humana y profesional del equipo con el que contamos. Había mucha incertidumbre y temor por los despidos a nivel nacional, pero siempre sostuve que no sobraba nadie y comenzamos a coordinar rápidamente. Hoy tenemos un equipo consolidado.

En 2024 contábamos con 37 oficinas de empleo, que son representaciones en el interior de la provincia, y logramos sumar dos más, en Piray y San Pedro, lo que representa un avance importante. Esto fue posible gracias a la colaboración de los intendentes, ya que las oficinas dependen administrativamente de los municipios. Desde la Agencia brindamos capacitación y las claves para gestionar los programas, mientras que los recursos humanos son municipales.”

¿El 50% de la economía argentina está en la informalidad. Apuntan a formalizar a esos trabajadores?

“Exactamente. Existe una tendencia a menospreciar el cuentapropismo frente al trabajo asalariado, cuando la realidad laboral moderna indica lo contrario. Hoy, una persona a lo largo de su vida combinará múltiples trabajos y profesiones. Un abogado, por ejemplo, puede ser asalariado y, al mismo tiempo, ofrecer servicios de consultoría.

Desde la Secretaría de Trabajo impulsamos el Programa de Empleo Independiente (PEI), que reconoce al trabajador independiente como tal y busca formalizar su situación. En 2024, solo en Misiones, se invirtieron 119 millones de pesos en este programa. Consiste en una capacitación obligatoria en gestión empresarial, brindada por universidades o fundaciones, y un financiamiento económico para proyectos aprobados.”

¿Qué sucede con los productores rurales que trabajan sin aportes previsionales?

“El desafío es cambiar esa percepción cultural. Muchos pequeños productores no se ven a sí mismos como trabajadores y solo buscan estabilidad laboral bajo relación de dependencia. Sin embargo, hoy el mercado demanda flexibilidad y la capacidad de reconversión continua.

Nuestro objetivo es que estos productores se perciban como pequeños empresarios. Gestionar una chacra implica planificar presupuestos, prever riesgos y tomar decisiones estratégicas. Fomentamos esta mentalidad con capacitaciones en gestión empresarial y formalización, para que puedan acceder a beneficios previsionales y de seguridad social.”

¿Cómo funciona la Oficina de Empleo de Posadas?

“La Oficina de Empleo de Posadas es un modelo a nivel provincial, con un equipo de más de 15 profesionales dedicados a la atención integral. Allí se gestiona el programa ‘Fomentar’, destinado a personas desempleadas de 18 a 64 años sin empleo registrado por al menos tres meses.

El programa permite el registro de datos personales y habilidades, incluso aquellas no certificadas formalmente, facilitando la conexión con empresas a través de una base de datos nacional. Las empresas, al registrarse, pueden acceder a esta base y contactar directamente a los postulantes.”

¿Qué herramientas brindan para mejorar la empleabilidad?

“La empleabilidad se basa en mejorar conocimientos y experiencia. Ofrecemos cursos autoasistidos y presenciales, que al completarse otorgan certificaciones oficiales. También gestionamos el Programa de Entrenamiento para el Trabajo, que conecta a empresas con personas para pasantías sin relación laboral formal.

Finalizada la pasantía, el participante recibe una certificación de la Secretaría de Trabajo, lo que enriquece su perfil. En muchos casos, la empresa decide formalizar la relación laboral y para ello está disponible el Programa de Inserción Laboral (PIL), que otorga beneficios en las cargas sociales al empleador.”

Nuestro objetivo es claro: iniciar con el registro en ‘Fomentar’, luego una pasantía con el Programa de Entrenamiento para el Trabajo y finalmente avanzar hacia la formalización a través del PIL. Queremos transformar planes sociales en empleos genuinos y sostenibles.

¿Cómo abordan la inclusión laboral de personas mayores?

“Es un desafío pendiente. Muchos adultos mayores con vasta experiencia quedan excluidos del mercado laboral porque sus habilidades ya no se demandan. Es clave trabajar en la resignificación de su experiencia y en la capacitación para nuevas habilidades. Reconocemos la necesidad de fortalecer la comunicación para llegar a este sector y facilitar su reinserción en el mercado.”

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El Gobierno ejecutó el 94% del Presupuesto 2024

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Se trata de una medición mas acotada en base al devengado sin tener en cuenta organismos descentralizados, universidades y empresas públicas. Las jubilaciones representaron el 39% del gasto total. Quedó una deuda flotante de $2 billones.

El Gobierno ejecutó en 2024 el 94% del crédito presupuestario de la Administración Pública Nacional (APN), lo que implica que a pesar de haberse manejado con las pautas de 2023 y luego de haberle hecho 13 modificaciones, se mantuvo dentro de los niveles que se podrían considerar normales.

Así lo indica en un informe la Asociación Argentina del Presupuesto y las Finanzas Públicas (ASAP) en su último informe sobre la ejecución de los gastos e ingresos a diciembre base devengado de la APN.

El informe no refleja el gasto ejecutado efectivamente, sino el autorizado desde el momento el proveedor presenta su factura a lo largo de los doce meses pasados y no incluye a la totalidad del Sector Público Nacional, con los organismos descentralizados, universidades, las empresas del Estado y las instituciones de la seguridad social.

No obstante, el análisis de la APN base devengado ayuda a comprender la dinámica del presupuesto a lo largo de un año, a pesar de que los resultados sean diferentes con el base caja del SPN. De un gasto total de $96 billones que figuran en el presupuesto prorrogado, se devengaron erogaciones por $90 billones. O dicho de otro modo, quedaron $6 billones sin gastarse.

En este caso, el gobierno cerró el año pasado con un superávit primario devengado acumulado de $8,3 billones y un déficit financiero de $1 billón.

Los datos marcan una sustancial mejora con 2023, cuando la APN tuvo un quebranto primario de $5,5 billones y otro financiero de $8,9 billones.

Medido el resultado fiscalde otro modo, como proporción de los ingresos, en 2023 el gobierno de entonces gastó $131 por cada $100 que había logrado recaudar. Este año esa relación bajó a $101, lo que marca una mejora de 30 puntos de un año a otro.

El próximo 17 de enero la Secretaría de Hacienda publicará los datos finales base caja del Sector Público Nacional (SPN) que es la forma de medición que interesa a los organismos internacionales de crédito.

En diciembre, según ya lo anticipó el ministro de Economía, Luis Caputo, en un par de ocasiones, se registró un déficit fiscal equivalente a entre el 0,2 y el 0,3 puntos del PBI, el cual es “un tercio del que hubo en el mismo mes del 2023”. En cuanto al resultado primario, que no tiene en cuenta intereses de deuda, el gobierno mantuvo el superávit que se vio a lo largo del 2024.

Según indica el informe de ASAP el año pasado el gasto social fue mas alto en proporción a otros componentes del presupuesto. Eso no quiere decir que el gobierno haya gastado mas, sino que al reducir más fuerte otros componentes, ese rubro cobró mayor ponderación.

“Como consecuencia del disímil desempeño de los distintos conceptos durante 2024, el Presupuesto de la Administración Pública pasó a estar más enfocado en los Gastos Corrientes, en particular en las Jubilaciones y Pensiones (pasaron de representar el 34,1% del gasto total en 2023, al 39,7% en 2024, incrementando su participación en 5,6 puntos), en detrimento de los Gastos de Capital (obra pública), que pasaron del 6,7% en 2023 al 2,5% del gasto total en 2024”, señala el informe de ASAP,

En reporte también detalla que el gobierno “dejó para el 2025” una deuda de unos $2 billones. Se trata de gastos devengados durante este período que no se abonaron todavía. Se denomina técnicamente “deuda flotante”. Ese rubro no tuvo mayor incidencia en el resultado porque a valores actuales, el gobierno de Javier Milei recibió de Alberto Fernández una deuda más alta. De manera que también hubo una mejora en ese concepto.

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