La Cámara Regional de Industria, Producción y Comercio de Oberá (CRIPCO) celebra un nuevo aniversario y renueva su compromiso con el desarrollo económico y empresarial de la ciudad y la región.
Fundada en 1949, la institución acumula 77 años de presencia en la vida económica de Oberá, atravesando diferentes etapas de crecimiento, transformación productiva y cambios en las condiciones económicas del país y de Misiones.
A lo largo de más de siete décadas, la Cámara se convirtió en un espacio de representación y articulación para comerciantes, empresarios, emprendedores e industriales, acompañando las necesidades del sector privado y promoviendo iniciativas orientadas al fortalecimiento de la actividad económica regional.
El aniversario también constituye una oportunidad para reconocer a quienes construyeron esa trayectoria. Desde CRIPCO destacaron el aporte de los socios, dirigentes, colaboradores e instituciones que, a lo largo de distintas generaciones, participaron de la vida de la entidad y contribuyeron a sostener su presencia institucional.
“Este aniversario es una oportunidad para agradecer a los socios, directivos, colaboradores e instituciones que forman parte de la historia de la Cámara y hacen posible que sigamos construyendo este camino”, expresaron desde la institución.
Una institución ligada al crecimiento de Oberá
La historia de CRIPCO está estrechamente vinculada con la evolución de Oberá como uno de los principales centros comerciales, productivos y de servicios del interior de Misiones.
Desde ese lugar, la Cámara ha funcionado como ámbito de encuentro del sector privado, representación empresarial y vinculación con organismos públicos y otras instituciones de la comunidad.
El desafío, después de 77 años, es proyectar esa experiencia hacia las nuevas demandas del entramado económico: competitividad, innovación, fortalecimiento de las pequeñas y medianas empresas, generación de empleo y desarrollo sustentable.
“Más de siete décadas de trayectoria reafirman nuestro compromiso de seguir representando, impulsando y acompañando el desarrollo sustentable de la comunidad empresarial de Oberá y la región”, señalaron desde CRIPCO.
El gobernador Hugo Passalacqua acompañó la apertura de la 47ª Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), que se desarrolla en Puerto Iguazú. Durante su intervención, valoró que Misiones haya sido elegida como sede y sostuvo que, junto a los debates sobre la realidad económica y productiva, es necesario atender las demandas cotidianas de la sociedad. En ese sentido, destacó que estos espacios deben contribuir a “tomar buenas decisiones” tanto en el ámbito público como privado.
El gobernador Hugo Passalacqua acompañó este jueves la apertura de la 47ª Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), que reúne en Puerto Iguazú a referentes de distintos ámbitos vinculados con la economía, las finanzas y la producción. En ese marco, el mandatario puso el foco en la necesidad de que los debates económicos contemplen también las demandas concretas de la sociedad.
La ceremonia se realizó en el hotel Loi Suites, donde el mandatario compartió la apertura con el presidente del IAEF, Pablo Miedziak, y el socio de PwC Argentina y presidente del Comité Organizador de la convención, Ezequiel Mirazón.
Passalacqua agradeció que la institución haya elegido a Misiones como sede de su 47ª edición y valoró el carácter federal de la convocatoria. “El honor es nuestro, sinceramente, la distinción es nuestra. Que el IAEF haga un evento acá en la provincia de Misiones, con esa especie de pátina federal, a nosotros nos llena de alegría”, expresó.
El gobernador también se refirió a la diversidad de cuestiones económicas y productivas que forman parte del encuentro y remarcó la importancia de que el análisis de las grandes variables tenga en cuenta la realidad cotidiana de la población.
“También está el ciudadano de a pie”
En ese sentido, Passalacqua sostuvo: “La idea es una cosa macro y también está el ciudadano de a pie, que pide respuestas a otra velocidad que el reloj”.
Desde esa perspectiva, consideró que los intercambios que se produzcan durante la convención deben tener una utilidad concreta y contribuir a mejorar la toma de decisiones tanto en el sector privado como en la gestión pública.
“Este tipo de convenciones, a mi entender, deben servir para lo público y lo privado para tomar buenas decisiones, de eso se trata”, afirmó.
Asimismo, destacó el intercambio de conocimientos y experiencias que propone el encuentro. “En estos tres días vamos a aprender, vamos a debatir, vamos a intercambiar ideas con un fin”, señaló. Y sintetizó: “Estos eventos son para aprender y después tomar buenas decisiones. En la pyme, en la megaempresa, en el banco, en la provincia”.
Por su parte, el presidente del IAEF, Pablo Miedziak, señaló que los análisis sobre la economía también deben considerar los tiempos y las dificultades que atraviesan actualmente distintos sectores de la actividad productiva. Al describir esa realidad, mencionó “el reloj de la pyme que paga sueldos el 4 de cada mes, el del productor yerbatero que acá liquida la cosecha, el del hotelero de esta ciudad que factura en pesos y compite con la vereda de enfrente, y el del comerciante que ha renovado capital de trabajo con tasas muy superiores a la de los países vecinos”.
Miedziak sostuvo que esos tiempos “se miden en días y semanas” y planteó la necesidad de que los procesos económicos puedan traducirse en resultados concretos para la sociedad. “No hay reforma sostenible sin resultados que la gente vea e impacten en su realidad personal y familiar”, expresó.
Una convención nacional con sede en Puerto Iguazú
La 47ª Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas se desarrolla en Puerto Iguazú del 3 al 6 de septiembre y reúne a empresarios, ejecutivos, especialistas y representantes del ámbito público de distintos puntos del país.
Durante la apertura, el presidente del IAEF, Pablo Miedziak, destacó especialmente la elección de Puerto Iguazú y explicó que la realización del encuentro en Misiones responde a una decisión de llevar estas discusiones a distintos puntos del país.
“Cuando el IAEF sale de Buenos Aires, no lo hacemos por turismo”, afirmó Miedziak. En ese sentido, recordó que durante el año la institución también realizó actividades en Rosario, Córdoba y Tucumán y sostuvo que “la conversación económica argentina no solo tiene que estar concentrada en el AMBA”.
Asimismo, señaló que “la Argentina que produce, que exporta y genera empleo está en todo el país”, una definición que acompañó el reconocimiento expresado por Passalacqua por la elección de Misiones como sede de la convención.
Según el cronograma difundido por la organización, para este viernes está prevista la participación del gobernador en el panel “El rol de las provincias en la transformación competitiva del país”, junto a los mandatarios de Mendoza, Alfredo Cornejo; Catamarca, Raúl Jalil; y Corrientes, Juan Pablo Valdés.
La convención continuará en Puerto Iguazú de acuerdo con la programación establecida por el IAEF.
La continuidad de las empresas familiares representa uno de los mayores desafíos para las economías regionales de Argentina y Paraguay. En un contexto donde la profesionalización de la gestión, la planificación de la sucesión y la adaptación a nuevos escenarios de negocios se volvieron factores determinantes para la supervivencia de las organizaciones, Encarnación será sede de un encuentro internacional que buscará aportar herramientas concretas para fortalecer este segmento estratégico del entramado productivo.
El próximo martes 4 de agosto, de 17 a 20 horas, el Carnaval Casino Hotel de la capital de Itapúa recibirá el Seminario Internacional de Empresas Familiares, bajo el lema “Empresa y Familia: El Futuro que se Construye Juntos”, una propuesta orientada a empresarios, emprendedores, profesionales y familias empresarias de toda la región, con especial interés para quienes desarrollan actividades económicas en el sur de Paraguay y el nordeste argentino.
La iniciativa pone el foco en uno de los principales desafíos de las pymes latinoamericanas: lograr que el crecimiento de la empresa vaya acompañado por reglas claras de gobernanza, procesos de profesionalización y una adecuada planificación del recambio generacional. La evidencia muestra que muchas empresas familiares no logran superar el cambio entre generaciones, por lo que este tipo de espacios de capacitación adquiere un valor estratégico para preservar inversiones, empleo y conocimiento acumulado.
El seminario reunirá a especialistas con trayectoria internacional en consultoría para empresas familiares. Participarán como expositores Pablo Alamo, de España; Natalia López Conde, de Argentina; y los paraguayos Marcelo Codas Frontanilla y Raquel Rojas, quienes abordarán experiencias y metodologías vinculadas con la gestión, la institucionalización de las organizaciones y la convivencia entre empresa y familia.
Uno de los aspectos diferenciales de la jornada será el panel de experiencias, donde empresarios de Itapúa compartirán casos reales sobre los desafíos que implica conducir organizaciones familiares. Participarán Juan Andrés Szopa, Daniella Cortés, Ana Karajallo y Lourdes Müller, quienes expondrán aprendizajes, dificultades y estrategias implementadas para sostener el crecimiento de sus compañías.
Más allá de las conferencias, la actividad propone un espacio de networking destinado a favorecer el intercambio entre empresarios, consultores y profesionales de ambos lados de la frontera. Para Misiones, cuya estructura económica está fuertemente integrada con el departamento paraguayo de Itapúa, este tipo de encuentros representa una oportunidad para consolidar vínculos comerciales, compartir buenas prácticas y fortalecer el ecosistema empresarial regional.
La organización está a cargo del Centro de Familia y Empresa, con el apoyo de Itapúa Paraguay Convention & Visitors Bureau, BURSAL y Estudio Codas, instituciones que impulsan iniciativas de formación orientadas al desarrollo del sector privado y la competitividad regional.
El seminario será de acceso libre y gratuito, aunque con cupos limitados. Las inscripciones ya se encuentran abiertas mediante un formulario online y los organizadores también habilitaron un canal de consultas a través de WhatsApp para facilitar la participación de interesados provenientes tanto de Paraguay como de la provincia de Misiones.
Las inscripciones pueden realizarse a través del formulario: Empresas Familiares
Por Pablo Cappa, director Comercial de Lepus Consultora en Franquicias. Cada 10 de junio se celebra el Día Mundial de las Franquicias, una fecha promovida por el Consejo Mundial de Franquicias para reconocer el aporte que este modelo realiza a las economías de todo el mundo. Más allá de la conmemoración, la jornada ofrece una oportunidad valiosa para reflexionar sobre el verdadero alcance de un sistema que, desde hace décadas, genera empresas, empleo y oportunidades de desarrollo.
Las franquicias suelen analizarse por sus indicadores económicos. Y existen razones de peso para hacerlo. Diversos estudios internacionales muestran que los negocios franquiciados presentan una probabilidad de éxito significativamente superior a la de los emprendimientos independientes. Sin embargo, su principal fortaleza trasciende las estadísticas y se relaciona con algo mucho más profundo: la capacidad de formar empresarios.
Las franquicias fabrican empresarios. Lo hacen desde ambos lados del mostrador y mediante un mecanismo probado en mercados de diferentes tamaños. Por un lado, permiten que las marcas expandan su presencia sin asumir la totalidad de las inversiones necesarias para abrir nuevas sucursales. El crecimiento deja de depender exclusivamente del capital propio y pasa a construirse junto a emprendedores que invierten, operan y se comprometen con cada unidad de negocio.
Ese compromiso constituye una diferencia fundamental. El franquiciado no administra un local ajeno. Gestiona una empresa propia bajo un modelo validado, con procedimientos definidos y respaldo permanente. Esa combinación reduce incertidumbres y mejora las posibilidades de crecimiento sostenido.
Por otro lado, el sistema también transforma a quienes ingresan como operadores de una sola unidad. Muchos comienzan con un único local, aprenden el funcionamiento del negocio, incorporan experiencia de gestión y adquieren conocimiento financiero. Con el tiempo, recuperan la inversión inicial y encuentran condiciones favorables para expandirse.
El proceso no responde a una fórmula mágica. Responde a la lógica de la economía de escala. Cuando una red crece, puede negociar mejores condiciones con proveedores, distribuir inversiones publicitarias entre numerosos puntos de venta y desarrollar áreas especializadas de capacitación, supervisión y soporte. Además, logra profesionalizar procesos, optimizar recursos y fortalecer la rentabilidad de toda la estructura.
Por ese motivo, las franquicias representan uno de los caminos más seguros para quienes buscan construir un proyecto empresarial. La posibilidad de comenzar con una unidad, consolidar la operación y luego reinvertir para abrir nuevos locales genera un círculo virtuoso que acelera el crecimiento.
Los ejemplos abundan en distintos mercados. Greg Flynn, a través de Flynn Group, se convirtió en uno de los mayores franquiciados del mundo. Actualmente opera más de 1.000 locales de marcas como Pizza Hut, Taco Bell, Wendy’s, Planet Fitness y Panera Bread.
Argentina también ofrece casos que demuestran el potencial de este modelo. Existen franquiciados que administran más de 100 locales de distintas marcas, construyendo grupos empresarios de gran escala a partir de una primera inversión. Estas historias reflejan que el sistema no solo expande redes comerciales. También crea oportunidades concretas de desarrollo empresarial.
Su impacto económico resulta igualmente significativo. Los datos oficiales indican que las franquicias generan alrededor de 260.000 puestos de trabajo en el país. Para comprender la magnitud de esa cifra, alcanza con compararla con otra actividad de gran relevancia económica: toda la industria automotriz emplea menos de 76.000 personas.
Algunas personas pueden considerar el Día Mundial de las Franquicias como una acción de marketing. Sin embargo, la fecha también permite visibilizar una realidad que muchas veces pasa inadvertida. Detrás de cada local existe inversión privada, generación de empleo, pago de impuestos y actividad económica que beneficia a comunidades enteras.
Además, la iniciativa busca acercar a los vecinos con quienes operan esos negocios. Con frecuencia se percibe a las franquicias como estructuras corporativas lejanas. Sin embargo, detrás de cada punto de venta suele encontrarse un empresario local que invirtió sus ahorros, genera puestos de trabajo, compra en la zona y comparte los mismos desafíos cotidianos que el resto de la comunidad.
Muchas veces, el dueño de una franquicia vive cerca de su negocio, lleva a sus hijos a las mismas escuelas y realiza sus compras en los mismos comercios que sus clientes. Por eso, cuando hablamos de franquicias, no siempre hablamos de grandes corporaciones. En numerosas ocasiones, hablamos de vecinos que decidieron emprender y encontraron en este modelo una herramienta eficaz para crecer, generar valor y construir futuro.
El presidente Javier Milei encabezó este 27 de abril la cena anual de la Fundación Libertad, donde desplegó un discurso confrontativo para defender su programa económico, rechazar críticas y sostener que la economía atraviesa una etapa de recuperación. En ese marco, aseguró que “lo peor ya pasó” y que no modificará el rumbo de su gestión.
La exposición, que contó con la presencia del expresidente Mauricio Macri y referentes políticos, combinó definiciones económicas con cuestionamientos directos a economistas, empresarios, periodistas y dirigentes opositores, en un tono que volvió a marcar el clima político del oficialismo.
Defensa del ajuste y del equilibrio fiscal
Milei centró parte de su intervención en justificar el ordenamiento de las cuentas públicas. Afirmó que su administración logró equilibrar el sector público mediante un ajuste de cinco puntos del PBI impulsado por el ministro de Economía.
En esa línea, reiteró su postura crítica sobre el endeudamiento estatal, al calificarlo como “inmoral”, aunque al mismo tiempo sostuvo que el Gobierno cumplirá con los compromisos asumidos y que el riesgo país tenderá a bajar.
El planteo refuerza el eje central de la política económica oficial: equilibrio fiscal, reducción del gasto y sostenimiento de la solvencia como base de la estabilidad.
Durante su discurso, el Presidente trazó una lectura sobre las principales variables económicas. Señaló que la inflación “va a ceder”, aunque reconoció un dato reciente del 33%, que vinculó a tensiones políticas posteriores a elecciones. Afirmó que la economía generó cerca de 400 mil empleos, en su mayoría informales, y defendió la Ley de Modernización Laboral como vía para formalizarlos.
También sostuvo que el consumo no cayó sino que cambió su composición, con mayor peso de plataformas digitales como Mercado Libre. Rechazó la idea de atraso cambiario y proyectó un escenario de aumento de exportaciones.
En paralelo, el mandatario defendió que el crédito comenzó a recuperarse y que los indicadores económicos muestran señales de mejora hacia abril, tras un período de contracción.
Confrontación como estrategia política
El discurso consolidó una estrategia de confrontación directa con múltiples actores. Milei cuestionó a economistas críticos, periodistas y empresarios, a quienes acusó de intentar desestabilizar el programa económico.
También apuntó contra el gobernador bonaerense Axel Kicillof y sectores de la oposición, a los que responsabilizó por impulsar medidas para “destruir el equilibrio fiscal”.
En el plano empresarial, volvió a criticar a grandes grupos industriales, planteando que no corresponde sostener precios elevados en productos como neumáticos o acero.
La combinación de defensa técnica del programa con ataques políticos expone una lógica de polarización que el oficialismo sostiene como parte de su construcción de poder.
El mensaje presidencial reconoce tensiones en el mercado laboral: mientras destaca la creación de empleo, admite que el crecimiento se concentra en el segmento informal.
Asimismo, el diagnóstico sobre consumo y actividad sugiere un proceso de reconfiguración más que de expansión plena, con cambios en los hábitos de gasto y una recuperación incipiente.
En ese marco, la insistencia en mantener la “ortodoxia” económica indica que no habrá cambios de rumbo en el corto plazo, aun frente a indicadores sociales sensibles.
Economía en transición y clima político tenso
El planteo oficial abre un escenario donde conviven señales de recuperación con tensiones persistentes. Entre las variables a observar aparecen: la evolución de la inflación y su impacto en el poder adquisitivo. La capacidad de formalizar empleo en un contexto de crecimiento informal. Y la reacción de actores económicos frente a la continuidad del ajuste.
El Gobierno apuesta a consolidar su programa sin modificaciones, mientras el contexto político y económico mantiene niveles de conflicto que pueden influir en su desarrollo.