encuentro misionero

Contundente respaldo al reclamo a Nación por un régimen diferencial impositivo para Misiones

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La discusión sobre la competitividad de Misiones volvió a instalarse con fuerza tras el reclamo de condiciones diferenciales para sostener la competitividad en la relación con Paraguay y Brasil. El planteo en Encuentro Misionero es claro: si Nación atiende la complejidad territorial de la provincia, Misiones está en condiciones de potenciar la economía local y las exportaciones, lo que redundará en un mayor ingreso de divisas a la Argentina.

El conductor de Encuentro Misionero, Carlos Rovira, lo señaló en la última reunión del espacio. “Podemos eliminar ya Ingresos Brutos si la Nación nos elimina impuestos”. El mensaje caló hondo. Este martes se aprobó el dictamen de reclamo a la Nación con una contundencia inédita: hasta la Libertad Avanza acompañó la iniciativa.

La Comisión de Presupuesto de la Cámara de Representantes aprobó un proyecto de Comunicación impulsado por Encuentro Misionero que solicita al Poder Ejecutivo Nacional la creación de un régimen diferencial impositivo y aduanero para Misiones, con el objetivo de corregir las asimetrías estructurales que enfrenta por su condición de frontera con Brasil y Paraguay.

No se trata de un planteo menor ni novedoso: es la reedición de un viejo reclamo misionero que reaparece en un nuevo contexto político y económico, marcado por la reforma fiscal que impulsa el presidente Javier Milei y por la necesidad urgente de sostener competitividad en una provincia que compite todos los días contra estructuras tributarias mucho más livianas del otro lado del puente.

Misiones tiene una singularidad económica que ningún otro distrito argentino presenta con la misma intensidad: el 91% de su perímetro limita con Paraguay y Brasil.

Eso significa competencia directa, cotidiana y feroz. Mientras en Encarnación o en Foz de Iguazú los precios encuentran alivio en menores cargas impositivas, menor presión regulatoria y ventajas cambiarias, del lado argentino el comercio, la industria y el consumo conviven con una estructura de costos considerablemente más pesada. El resultado es conocido: fuga de consumo, menor competitividad comercial, presión sobre la rentabilidad empresaria y dificultades para atraer inversiones.

Por eso, el planteo de Encuentro Misionero no apunta simplemente a una baja de impuestos, sino a la construcción de un régimen especial que reconozca esa condición geográfica excepcional. “El objetivo es impulsar un régimen diferencial, impositivo y aduanero para Misiones”, explicó el presidente de la Comisión de Presupuesto, José Luis Pastori, al defender el proyecto.

La premisa es concreta: Misiones aporta mucho más de lo que recibe. La provincia genera el 31% de la recaudación del NEA, pero recibe apenas el 21% por coparticipación, una asimetría que desde hace años alimenta el reclamo político provincial.

El núcleo de la propuesta está en el Impuesto al Valor Agregado, el tributo con mayor incidencia inmediata sobre los precios.

La idea es que las ventas desde el resto del país hacia Misiones sean consideradas una “exportación suspensiva”. Traducido: un proveedor de Buenos Aires podría venderle a un comerciante misionero sin cargar IVA.

Eso implicaría una reducción directa en el costo de reposición y, en teoría, permitiría trasladar ese alivio a precios finales más bajos.

Las estimaciones que acompañan la propuesta proyectan bajas de entre 20% y 25% en determinados bienes de consumo. Un producto de 10.000 pesos podría reducirse a 7.900 pesos bajo ese esquema.

También se plantea alícuota cero o exención para servicios estratégicos como energía eléctrica, conectividad e internet, especialmente sensibles en una provincia sin gas natural y con altos costos logísticos.

No es un detalle técnico: es una discusión sobre competitividad estructural. El segundo eje es el Impuesto a las Ganancias.

La propuesta contempla bajar la alícuota corporativa del 35% al 15%, e incluso establecer períodos de tasa cero para determinados sectores o nuevas inversiones. La lógica es atraer capital.

Menor presión tributaria en la etapa inicial significa mayor posibilidad de reinversión, expansión de capacidad instalada y generación de empleo.

A eso se suma una herramienta clave: la amortización acelerada. Este mecanismo permitiría que industrias radicadas en Misiones puedan deducir inversiones en maquinaria, equipamiento o infraestructura en plazos mucho más cortos que los habituales.

En términos financieros, mejora flujo de caja y acelera procesos de modernización productiva.

La estimación es contundente: una baja de Ganancias podría liberar hasta 530.000 millones de pesos para reinversión productiva.

Otro punto sensible del planteo es la eliminación total del impuesto a los débitos y créditos bancarios para operaciones dentro de Misiones.

En una economía de frontera, donde la circulación de efectivo sigue siendo elevada y la informalidad tiene peso estructural, este tributo funciona como un desincentivo a la bancarización.

Eliminarlo implicaría no solo aliviar costos financieros, sino también incentivar mayor formalización económica.

Para sectores como yerba mate, té y madera, podría representar hasta un 10% de recuperación del margen neto.

El capítulo aduanero retoma directamente el espíritu de la Zona Aduanera Especial que había sido aprobada por el Congreso y luego vetada por el entonces presidente Alberto Fernández en 2022. Pero ahora el planteo es más amplio. Incluye importación sin aranceles de bienes de capital e insumos productivos, facilidades para reexportación y eliminación de retenciones para producciones misioneras como yerba mate, té y madera.

El dato político

Uno de los movimientos más significativos del debate fue el acompañamiento del bloque de La Libertad Avanza.

El espacio encabezado por Adrián Núñez no solo respaldó el proyecto, sino que además reconoció durante el tratamiento parlamentario que la presión fiscal de Misiones “se encuentra dentro de la media nacional”. Misiones está en la mitad de la tabla de la llamada presión fiscal, exactamente en el puesto 13.

La definición desarma uno de los argumentos más repetidos por sectores opositores que suelen responsabilizar exclusivamente a la carga tributaria provincial por la pérdida de competitividad.

El PRO no participó de la votación porque no integra la comisión legislativa, mientras que el diputado nacional Martín Arjol no tuvo intervención en el debate.

No se trata solo de pagar menos impuestos, sino de tener herramientas reales para competir en igualdad de condiciones con Paraguay y Brasil, sostener el mercado interno, atraer inversiones y evitar que la frontera funcione como una sangría permanente de consumo y capital.

El interrogante ahora es político: si el Gobierno nacional, que hizo de la baja de impuestos una bandera de campaña, estará dispuesto a aceptar un esquema diferencial para una provincia que reclama hace décadas ser tratada como lo que efectivamente es: una economía de frontera con necesidades extraordinarias.

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El debate verde y productivo que excede la coyuntura electoral

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“Estamos tutelando un bien que es patrimonio de la humanidad”, destacó el gobernador Hugo Passalacqua en un encuentro con propietarios de reservas privadas que conservan y potencian la biodiversidad en Misiones. Son 56 reservas privadas que se suman a otros 60 espacios de conservación, entre parques provinciales, reservas y parques nacionales o federales. Hacen a la identidad de Misiones, con su verde y monte característico. Son también un freno a la expansión de la frontera agrícola, que desde algunos sectores se insiste en potenciar, no como una salida para los productores, sino como una oferta que podría cambiar la matriz identitaria de la chacra misionera. 

Es un debate político que excede lo electoral, pero con consecuencias determinantes para el futuro: qué modelo productivo debe sostener o adoptar Misiones. El debate no es original, pero se recicla con un condimento exógeno y en medio de una profunda crisis de la chacra, fundamentalmente por la desregulación del mercado yerbatero, pero también por la pérdida de rentabilidad de otras cadenas productivas como el té, la madera o la mandioca.

Hace algunos años, el macrismo quería plantar 250 mil hectáreas de maíz para exportar a Brasil. Ahora, la sucesión libertaria ofrece, desembozadamente, volcarse a la soja o el trigo. 

El problema no es qué producto se promociona, sino lo que trae aparejado. El macrismo, que también impulsaba la desregulación yerbatera que concretó la versión libertaria, nunca pudo explicar el impacto ambiental que traería aparejado ampliar la producción de maíz. Serían miles de litros de glifosato, lo mismo que demandaría la incorporación de trigo y de soja, que hoy no aparecen en el mapa productivo de Misiones. La dosis típica de glifosato oscila entre 2 y 4 litros por hectárea para malezas anuales, aunque puede aumentar hasta 15 o más litros en casos de alta resistencia o cultivos específicos 

Misiones inició un camino inverso, con el objetivo de erradicar el uso de agroquímicos. Pero no es el único punto de fricción: el modelo sojero no es compatible con el minifundio misionero y sólo tiene rentabilidad en grandes extensiones. Y la renta no se quedaría en la chacra, sino en los capitales inversores. 

Significaría la expulsión del pequeño productor de la chacra para darle entrada a dos o tres grandes grupos. Y también un profundo cambio de la provincia, tal como se la conoce. 

El ejemplo más cercano es Chaco. Hace una década o un poco más, era impensado que allí se plantase soja. Hoy es uno de los territorios baluartes del agronegocio, con montes totalmente arrasados, grandes extensiones sin agua y poblaciones afectadas por la contaminación de agroquímicos. 

Un poco más lejos, en Brasil, las actividades agropecuarias permanentes siguen siendo el mayor impulsor de la pérdida de bosques primarios (73 % entre 2002 y 2025), en gran parte por la soja y el ganado. Algunos estados del Amazonas han aprobado legislación para debilitar las protecciones ambientales a nivel estatal, lo que amenaza con socavar el progreso.

Por ejemplo, Rondônia, Maranhão y Mato Grosso eliminaron los incentivos fiscales para las empresas que forman parte de la moratoria de la soja, un acuerdo voluntario entre los comerciantes de soja para no comprar soja en áreas deforestadas en el Amazonas. Estos movimientos aumentan la incertidumbre en torno al futuro de la moratoria de la soja, y son una razón por la que a principios de 2026 los principales comerciantes de soja anunciaron planes para retirarse del acuerdo.

La expansión de la frontera agrícola en Brasil se refleja en una foto inversa. Lo que en los 70 u años 80 -y quizás un poco más acá en el tiempo- era un inmenso manchón verde, de la Mata Atlántica, se fue reduciendo por el avance de la soja en Brasil y Paraguay. Esa mancha verde quedó casi exclusivamente en Misiones. “Es el último relicto. Vamos a cuidar lo que está porque es lo último que queda. Como ciudadano siento la inmensa responsabilidad de cuidar ese millón de hectáreas que es la última mancha que queda de la selva paranaense”, describió Passalacqua. En total, Misiones custodia poco más de un millón de hectáreas en distintos grados de protección.  La tasa de deforestación cayó 18 por ciento. 

Un análisis de la Fundación Vida Silvestre Argentina muestra que entre 1985 y 2023 el Bosque Atlántico, uno de los ecosistemas más biodiversos del planeta compartido entre Argentina, Brasil y Paraguay, perdió 6,6 millones de hectáreas, equivalente al 13,9% de su superficie original. La superficie perdida es comparable a poco más de 320 veces la superficie de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

La porción argentina del Bosque Atlántico se encuentra en la provincia de Misiones, también conocida como selva misionera. Allí se registró una reducción del 14,9%, con 318 mil hectáreas menos que hace cuatro décadas. Aun así, Misiones conserva hoy el 52% del Bosque Atlántico que se mantiene en el país, y continúa siendo un sitio clave para la conservación de esta ecorregión trasfronteriza.

El estudio, basado en datos de MapBiomas, una red internacional multiinstitucional integrada por universidades, ONG y empresas tecnológicas que utiliza imágenes satelitales para monitorear los cambios en el uso del suelo, confirma la magnitud de la transformación sufrida por el Bosque Atlántico. Sin embargo, también pone en valor los esfuerzos sostenidos que se realizan en la región para revertir la pérdida de bosque nativo.“Si bien alguna vez cubrió casi una décima parte de Sudamérica, hoy el Bosque Atlántico es un frágil tesoro reducido a fragmentos dispersos. Aun así, sigue siendo uno de los bosques más diversos y fascinantes del planeta, y requiere un enorme esfuerzo colectivo para asegurar su existencia para las generaciones futuras”, señaló Manuel Jaramillo, director general de Fundación Vida Silvestre Argentina. “El Bosque Atlántico siempre fue una prioridad para Vida Silvestre y por ello, además de una oficina y equipo técnico permanente, desarrollamos proyectos de restauración del paisaje forestal de manera sostenida”.

El retroceso del Bosque Atlántico: casi cuatro décadas de pérdida forestal

El mapa animado muestra la transformación del ecosistema compartido por Argentina, Brasil y Paraguay entre 1985 y 2023, con foco en la porción argentina ubicada en Misiones.

Mapa animado real
Mapa animado de la pérdida del Bosque Atlántico entre 1985 y 2023
6,6 M hectáreas perdió el Bosque Atlántico entre 1985 y 2023.
13,9% fue la reducción regional de la superficie del ecosistema.
14,9% fue la pérdida registrada en Misiones, donde se ubica la porción argentina.
318 mil hectáreas menos en la selva misionera en casi cuatro décadas.
52% del Bosque Atlántico remanente en Argentina se conserva en Misiones.
Fuente: elaboración de Economis sobre datos de Fundación Vida Silvestre Argentina y MapBiomas. Imagen animada: Fundación Vida Silvestre Argentina.
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La soja y el trigo son transgénicos, con un paquete tecnológico que demanda entre otras cosas el uso indiscriminado de glifosato, urea, fósforo. Aún cuando el productor misionero promedio pudiese acceder al capital para incorporar todo el paquete tecnológico, con los rindes de 25 hectáreas no podría acceder al gran mercado exportador de los cereales en general, que en la práctica, está cartelizado, entre cuatro o cinco corporaciones. 

“Es un modelo en el que es necesaria la expulsión de las familias campesinas para transformar la matriz productiva en latifundios, extractivistas de tipo cerealero y de commodities. Que nada tiene que ver con producir alimentos. Pero incluso el modelo extractivista del agronegocio está absolutamente agotado. Basta mirar a Grobocopatel, que fue a la quiebra. Y así están absolutamente todas las grandes empresas, fundamentalmente los los que se dedican a la producción en sí. El productor hoy está en bancarrota. El año pasado se perdieron, abandonaron la producción de trigo cerca de 5000 productores en zona núcleo. Este año sigue la sangría por el aumento de los insumos, como el gasoil. ¿Entonces, para quién es el negocio?, argumenta Juan Carlos Furlán, historiador y productor orgánico. 

Para Passalacqua la discusión ambiental no puede quedar atrapada en la urgencia económica ni en la tentación de los commodities de corto plazo. Su mirada parte de una advertencia concreta: priorizar únicamente la rentabilidad inmediata puede derivar en daños irreversibles sobre el territorio, como ya ocurrió —según ejemplificó— en países y regiones que avanzaron con procesos intensivos de deforestación para expandir la frontera agrícola.

“Yo entiendo lo de la soja, es un commodity, pero no podemos dejarnos tentar por el hoy; hay que pensar en el mañana”, planteó. En esa línea, citó el caso de Paraguay y también de Brasil, donde la pérdida de grandes superficies de bosque terminó generando consecuencias ambientales severas. “De tener una selva gigantesca se quedaron prácticamente sin nada, con mucha soja, pero sin bosque”, resumió.

El mandatario vinculó esa transformación con fenómenos climáticos extremos cada vez más frecuentes. Recordó, por ejemplo, las inundaciones que afectaron al estado de Río Grande do Sul y especialmente a Porto Alegre, donde amplias zonas quedaron bajo agua. También mencionó los procesos de reforestación en São Paulo, donde —según señaló— se impulsan programas de replantación masiva tras décadas de deforestación.

Incluso puso como ejemplo a la provincia de Córdoba, desde donde buscaron apoyo de la Biofábrica Misiones para recuperar especies arbóreas luego de desmontes vinculados al avance agrícola. “Deforestaron para poner soja y después se les inundaba la provincia. Entonces hay que cuidarlo, muchísimo”, insistió.

En ese contexto, Passalacqua defendió el marco normativo ambiental de Misiones y sostuvo que la provincia construyó durante décadas una política de protección forestal y ecosistémica que hoy constituye una ventaja estratégica. Respondió así a sectores opositores que cuestionan algunas regulaciones vinculadas al uso del suelo y la preservación ambiental.

“Hay que conocer las leyes forestales que hay acá. Son muy buenas”, afirmó. Y subrayó que no se trata de una construcción reciente ni partidaria: “Son leyes de hace 40, 50 años, de hace 30, de hace 20, de hace 10; atravesaron todos los gobiernos”.

Para el gobernador, ese consenso histórico representa uno de los principales patrimonios institucionales de la provincia. “No debe haber provincia en el país que tenga tantas leyes de protección no solamente forestal, sino ambiental y ecosistémica”, sostuvo. Aunque admitió que toda norma es perfectible y debe ser debatida, defendió la base conceptual de esa legislación: desarrollo sí, pero con límites claros para preservar el capital natural.

“Eso es un orgullo, porque atraviesa todos los gobiernos”, concluyó, en una definición que busca reafirmar a Misiones como una provincia donde la política ambiental no es un eslogan coyuntural, sino una política de Estado.

La oferta libertaria aparece como seductora para tapar la crisis generada por la desregulación en la producción primaria yerbatera, por la que atraviesan también otras producciones cuya rentabilidad se redujo drásticamente por la suba de costos, energía y dólar planchado, lo que minimiza el impacto de la mejora exportadora. 

En la vereda opuesta al planteo ambientalista del gobernador Hugo Passalacqua, desde el espacio libertario emergen voces que proponen revisar el modelo productivo de la provincia con una mirada más orientada a la expansión agroindustrial y al aprovechamiento intensivo de la tierra.

El referente libertario en Misiones, Adrián Núñez, que hace unos días admitió la crisis en el sector primario por la desregulación yerbatera, ahora sostuvo que la reactivación no será homogénea entre sectores. Señaló que actualmente los rubros energético, petrolero y minero muestran un crecimiento acelerado, aunque admitió que no son actividades con fuerte demanda de mano de obra. En ese contexto, defendió la necesidad de generar condiciones para que sea el sector privado el principal motor de la recuperación.

“La generación de riqueza es del sector privado y el Estado, según nuestra visión e ideología, no tiene mucho que hacer”, remarcó, en línea con la concepción económica promovida por el presidente Javier Milei.

Para Misiones, Núñez planteó que uno de los ejes estratégicos debe ser la expansión del desarrollo agrícola y ganadero. “Hoy hay un boom con la carne, con lo cual Misiones tiene que ser protagonista en el desarrollo agrícola”, indicó, y agregó que la provincia debe “empezar a plantearse la explotación de la tierra”, al considerar que actualmente su aprovechamiento productivo está “muy limitado”.

En ese marco, abrió el debate sobre cultivos históricamente resistidos por sectores ambientalistas. “Habrá que plantearse la soja, habrá que prepararse en trigo, habrá que discutir distintos modelos productivos”, sostuvo, junto con la necesidad de fortalecer sectores como la metalmecánica y la industria metalúrgica.

Para el libertario, el debate de fondo es definir qué tipo de provincia quiere construir Misiones en los próximos años. “Vamos a discutir ideas sobre un modelo de provincia distinto. Se viene otro país, y Misiones no se va a quedar afuera de eso”, expresó.

También vinculó esa discusión con el modelo energético y con la necesidad de reconversión productiva. “El productor tiene que estar dispuesto a reconvertirse, todos tenemos que estar dispuestos a reconvertirnos. La provincia va a cambiar y estamos en ese proceso”, señaló.

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Explotó la primera reunión de Encuentro Misionero

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Este viernes, en la Casa Militante de Félix de Azara y Entre Ríos, cerca de mil personas, entre dirigentes y militantes, encendieron el Encuentro Misionero, que “vuelve a poner en movimiento a la política como herramienta de transformación real”.

“No fue un acto más: fue la expresión viva de un proyecto que nace para defender el trabajo, el crecimiento económico y la producción de Misiones en un contexto nacional atravesado por la incertidumbre y la caída de la actividad”, destacaron los dirigentes de Encuentro Misionero.

Con figuras centrales como Lalo Stelatto, Sebastián Macias, Oscar Herrera Ahuad y Lucas Romero, junto a diputados nacionales, senadores, legisladores provinciales, concejales, ministros y funcionarios, el encuentro mostró una fuerte unidad política.

A esto se sumó una gran participación de agrupaciones políticas y cientos de militantes que colmaron el espacio, consolidando una convocatoria amplia, representativa y con fuerte anclaje territorial.

“Encuentro Misionero no es solo un nombre nuevo, es la interpretación de una etapa distinta. Una etapa que deja atrás lo fundacional -ya cumplido- y se planta frente a los desafíos actuales con una identidad clara: convocar al encuentro, al consenso y a la unidad de quienes hacen grande a la provincia todos los días. En tiempos de divisiones estériles, emerge como síntesis de lo que la gente reclama: diálogo, cercanía y respuestas concretas para sostener el entramado económico y social”, remarcaron los oradores.

Producción, economía, trabajo y reactivación son el corazón de esta nueva etapa. Son el compromiso de poner en marcha la energía productiva misionera frente a la recesión, de acompañar a comerciantes, productores, emprendedores y trabajadores, y de defender lo propio frente a modelos que priorizan la especulación por sobre la economía real”, señalaron.

“Lo que se vivió hoy no fue solo un acto: fue el nacimiento de una esperanza organizada, con militancia activa y vocación de futuro. Porque cuando los misioneros se encuentran, Misiones avanza”, destacaron.

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En modo política

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Tender la mano”. La frase marcó la tarde e inauguró un nuevo tiempo del “misionerismo”, que se abre a la integración con otros espacios políticos que coincidan en el objetivo común de atender y resolver los problemas misioneros más allá de la difícil coyuntura nacional. 

En definitiva, la frase de Carlos Rovira implica un volver a los orígenes. El Encuentro Misionero es abrevar en los nutrientes de lo que fue la Renovación en 2003, momentos en los que el país también vivía una crisis que requirió de enormes dosis de audacia para hacerle frente. 

Esa audacia es la que el tiempo demanda, sostuvo Rovira, para volver a dar respuestas con las herramientas propias y “proyectar la salida” de la crisis. La apertura invoca a dirigentes de otros partidos -incluidos los libertarios- e independientes, como en la génesis misma de aquellos años de ruptura con el modelo de los 90.

La propuesta implica abrir el juego y “buscar a los que no están” para remodelar una oferta política que se inspire en lo hecho en estos años, como la ampliación de servicios sociales y decisiones económicas que hoy son perseguidas por la Nación y otras provincias, como la ausencia del déficit fiscal y generar recursos propios que le den sustento al modelo provincial. 

El mensaje de Rovira marca los tiempos políticos. Ya no se trata de esperar al 2027, sino de un llamado a la acción inmediata, que tendrá como avanzada al intendente de Posadas, Leonardo Stelatto, al vicegobernador Lucas Romero Spinelli, al presidente de la Legislatura, Sebastián Macías y al diputado nacional Oscar Herrera Ahuad. Tendrán la misión de recorrer cada rincón de la provincia para llevar el mensaje y traer a los que no están pero tienen una vocación misionerista. “Hacha, tiza y TikTok”, describió Rovira a la “patriada” que significa “volver a soñar” para salir de la anomia y desatar el nudo gordiano que impone la escasez del momento. 

Sin embargo, advirtió, no será con achique ni retirada del Estado, sino al contrario. “No liquidamos nada. Está claro que el contenedor es el Estado y la solución no es la mano invisible. Podemos cerrar el grifo, pero no liquidar”, remarcó. 

Puso como ejemplos a la política habitacional que distinguió a Misiones con miles de viviendas entregadas y que hoy se redujo a su mínima expresión en el marco del ajuste. En paralelo, defendió el posicionamiento sobre la yerba mate y el precio mínimo para la materia prima de 50 centavos de dólar, que obviamente quedó sepultado por la desregulación que impuso el DNU del presidente Javier Milei. Para contrarrestar ese desequilibrio, se avanzará con la ley de Trazabilidad del Mercado y otras herramientas que protejan el entramado productivo. 

Rovira no esquivó al debate remanido propuesto por la Libertad Avanza y otros sectores opositores: la política fiscal. “No existe Aduana paralela. Es la Nación, que se queda con lo que se recauda en Misiones”, sintetizó. “Son los impuestos nacionales los que no bajan”, cuestionó. 

Remarcó que los productores están exentos y que recién tributan Ingresos Brutos los industriales y el comercio. 

El sector industrial comienza a tributar en 1,5%, mientras que, por ejemplo, en Corrientes deben pagar 1,75%. 

El caballito de batalla de la oposición choca con los datos duros: la Corte Suprema retó a Corrientes por instalar una aduana paralela. Justo en la provincia que es el modelo a imitar, según los no misioneristas

Los cortesanos hicieron lugar a la demanda de Bunge Argentina S.A. contra la provincia de Corrientes y declararon inconstitucional un esquema de alícuotas diferenciales en el impuesto sobre los Ingresos Brutos. Corrientes generaba un trato discriminatorio según la localización de los establecimientos productivos.

La Corte analizó el esquema a la luz de la Constitución Nacional y de precedentes propios en materia de comercio interjurisdiccional y concluyó que la normativa correntina afectaba el principio de igualdad y alteraba el flujo natural del comercio entre provincias.

El tribunal sostuvo que la aplicación de una alícuota del 2,90% a la firma demandante, en contraste con tasas menores para actores locales, configuraba una restricción indirecta al comercio interprovincial. En términos jurídicos, calificó este mecanismo como una “aduana interior”, figura expresamente prohibida por la Constitución.

Además, el fallo remite a antecedentes similares donde se analizaron esquemas tributarios provinciales que diferenciaban cargas en función del origen de la producción, consolidando una línea jurisprudencial en ese sentido. Misiones no entra en ese lote. 

En contraste, Misiones insistirá en conseguir un régimen diferencial para la economía local, atravesada por el contexto de frontera y las distancias con el país central que todo lo encarecen. El presidente de la Legislatura, Sebastián Macías, adelantó una iniciativa que será trabajada con los diputados nacionales del bloque misionerista, para colar el debate en medio de la reforma tributaria que impulsa el Gobierno nacional. Misiones ya había conseguido convencer a los demás diputados de la urgencia de una Zona Aduanera especial, superadora incluso del artículo 10 de la ley Pymes, pero el ex presidente Alberto Fernández vetó la iniciativa y volvió todo a fojas cero. 

Este régimen debería estar basado en exenciones impositivas nacionales y aduaneras para todas las actividades económicas desarrolladas o a desarrollarse en todo el territorio misionero.

La iniciativa recoge y acompaña un reclamo transversal de las distintas Cámaras de Comercio e Industrias como así también de distintos sectores productivos, profesionales y sociales de la provincia, que coinciden en la necesidad de avanzar en medidas concretas que permitan corregir las asimetrías estructurales que afectan a la economía misionera.

En este sentido, se puso en relieve la profunda preocupación manifestada por esos sectores frente a la actual coyuntura considerados estratégicos para el desarrollo económico, social y productivo de Misiones. En esa misma línea, se expresó el reclamo de fondo: “Que la Nación deje de ponerle el pie encima a los misioneros y nos permita crecer libremente”.

Rovira le dio un fuerte impulso a la iniciativa y pidió a los diputados nacionales que se entreguen en cuerpo y alma por su aprobación, en medio del debate por la reforma fiscal. Entre las propuestas se destacan: eliminar el IVA a los productos que lleguen a la provincia para reducir los precios en góndola, además de beneficios aduaneros para producir y exportar. “Que las empresas puedan traer maquinarias e insumos sin pagar derechos de importación y que productos como la yerba, el té y la madera no paguen derechos de exportación”.

La anomia a la que hace referencia Rovira no es otra que la parálisis que produce la crisis. Deterioro económico constante, destrucción de empresas y de puestos de trabajo, pérdida de poder adquisitivo y una inflación que lejos está de ser contenida: 3,4 por ciento en marzo, diez meses consecutivos de subas y un acumulado interanual de 32,6 por ciento, superior a la del último año de Cristina Fernández. 

La inflación es un problema dramático para millones de argentinos que no encuentran sosiego y ven como la promesa inicial del Presidente se desvanece en excusas vanas. El NEA fue nuevamente la región con mayor suba de precios, con 4,1 por ciento.

Pero si la suba de precios se hace insoportable, también lo es la constante caída de la actividad económica. Entre noviembre de 2023 y enero de 2026, hay 24.180 empleadores menos (cerraron más de 30 empresas por día). En el mismo período, se perdieron 290.123 puestos de trabajo registrados en unidades productivas (-3%), casi 366 puestos por día. Desde que asumió la gestión libertaria, Misiones registra una caída de 9,4% en la cantidad de empleo privado formal, lo que equivale a 10.209 empleos menos. En paralelo, la cantidad de empresas cayó 9,9% en igual período, con 935 firmas menos en actividad

En dos años, la creación de empleo en Argentina dejó un saldo de apenas 113 mil puestos, lo que equivale a unos 56,5 mil por año, según las estimaciones oficiales. La cifra no solo resulta modesta: es directamente insignificante cuando se la compara con ciclos recientes. Durante la gestión de Mauricio Macri, el promedio anual rondó los 280 mil empleos, mientras que en el período de Alberto Fernández trepó a unos 440 mil. El contraste expone, sin matices, la debilidad del actual proceso de generación de trabajo.

El dato más inquietante aparece en 2025: la economía creció, pero no generó empleo. Es la primera vez en lo que va del siglo XXI que se verifica una expansión sin creación de puestos de trabajo, un fenómeno que rompe con una de las pocas relaciones relativamente estables de la macroeconomía argentina.

Pero incluso ese magro balance tiene una composición preocupante: todo el empleo generado en los últimos dos años es, en esencia, precario e informal. Lejos de consolidarse, el trabajo registrado cae en términos absolutos, marcando un quiebre respecto de la etapa anterior, en la que -con tensiones y limitaciones- tanto el empleo formal como el informal mostraban una tendencia expansiva.

La pasividad no es una opción ante la certeza de que el Gobierno no da ninguna señal de interés en atender esas problemáticas. 

Esto no es inflación estrictamente, es que pegó un salto el nivel de precios, por cambio de precios relativos. Si nosotros tomamos la núcleo y le sacamos el efecto de la carne, es decir tomamos la verdaderamente subyacente, está igual que el mes pasado, en 2,5”, se desentendió Milei en el AmCham Summit 2026

La carne aumentó 6,9 por ciento en el último mes, con un pico de 7,9 en Cuyo. El consumo de carne cayó 10% en lo que va del 2026 y sigue en el nivel más bajo de los últimos 20 años, según el último informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina. Para salir del paso, una senadora libertaria -Vilma Bedia- recomendó comer carne de burro. 

En la misma convención empresaria, el ministro de Economía, Luis Caputo también se desentendió de la suba de precios. “El proceso de desinflación, que venía muy pronunciado, se vio interrumpido el año pasado en el proceso previo a las elecciones donde hubo una dolarización masiva y una caída fuerte de la demanda de dinero. Todavía estamos purgando esa caída de la demanda de dinero, pero a partir de abril vamos a ver una desaceleración de la inflación importante. Vamos a ver un proceso de desinflación con mayor crecimiento”, describió.  “Entramos en un proceso virtuoso en el cual los próximos 18 meses van a ser los mejores que Argentina haya visto en las últimas décadas”, agregó. Después viajó a Estados Unidos para pedir al FMI un enésimo respaldo al programa. Consiguió mil millones de dólares y una declaración de compromiso de Kristalina Georgieva. “Hay un pico de optimismo”, cerró Caputo en Washington.

Hay un pico de optimismo””, celebró Caputo en Washington tras conseguir un nuevo préstamo del FMI por mil millones de dólares.

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Bloque de Encuentro Misionero impulsa una agenda tributaria para aliviar la economía

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El presidente de la Cámara de Representantes de Misiones, Ing. Sebastián Macías, se reunió con Federico Panozzo, presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Posadas (CCIP), para intercambiar visiones sobre la situación económica local y los desafíos que a diario los comerciantes e industriales afrontan. Se trata de una agenda de trabajo que se viene desarrollando en todo el territorio provincial y que se manifiesta en proyectos y acciones.

De la mesa de trabajo participaron los diputados provinciales Alejandro Arnhold presidente de bloque, José Pastori y Juan José Szychowski presidente y vicepresidente de la Comisión de Presupuesto. El denominador común es la presión tributaria: “necesitamos reducir la presión que afecta la competitividad, en un contexto de caída del consumo”, destacaron.

“Necesitamos medidas concretas para corregir las asimetrías estructurales que afectan a Misiones y así generar condiciones más justas para producir, invertir y crecer acá”, explicó Macías y agregó: “debemos tener en cuenta que la presión fiscal que ejerce la Nación es desproporcionada. Cada vez que compramos un producto, en su precio hay un 43% de impuestos. De ese 43%, el 78% son impuestos nacionales. Plata que se va y no vuelve en inversiones”.

“Ningún empresario quiere no pagar impuestos; por el contrario, sabemos que son necesarios para los servicios esenciales, el transporte y las rutas por las que llevamos la producción”, aseguró Panozzo, remarcando el compromiso de las empresas misioneras sin dejar de reconocer las dificultades que afrontan.

Solicitud a Nación

Esta semana Encuentro Misionero a través de sus diputados, presentó un proyecto para que el Poder Ejecutivo Nacional impulse un régimen impositivo diferencial y específico para la provincia de Misiones.

Desde el bloque adelantaron que entre las propuestas se destacan: eliminar el IVA a los productos que lleguen a la provincia para reducir los precios en góndola. Entre otros puntos, se destaca el pedido de beneficios aduaneros para producir y exportar. “Que las empresas puedan traer maquinarias e insumos sin pagar derechos de importación y que productos como la yerba, el té y la madera no paguen derechos de exportación”, remarcó el diputado José Pastori.

Desde el bloque remarcan que este no es un reclamo nuevo: “insistimos en un reclamo histórico, por las características geográficas de nuestro territorio, con más del 90% de fronteras con Paraguay y Brasil”, detallaron.

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