El Gobierno nacional puso en marcha la etapa final del reemplazo del sistema de segmentación N1, N2 y N3 por un nuevo régimen único de subsidios energéticos, que comenzará a regir plenamente en 2026. Se trata de la reforma más profunda de la última década: desaparecen las categorías, cambian los criterios de acceso, se reducen los consumos subsidiados y se avanza hacia un esquema donde los usuarios pagarán un valor mucho más cercano al costo real de la energía.
La medida se inscribe en la estrategia fiscal oficial de reducir los subsidios energéticos del 1,5% del PBI en 2023 al 0,65% este año, con la meta de alcanzar 0,5% en 2026. El objetivo: un sistema tarifario “sincero”, con asistencia únicamente para los hogares vulnerables.
Sólo habrá usuarios con subsidio o sin subsidio
Con la entrada en vigencia del sistema, desaparecen las categorías N1, N2 y N3. El país pasará a un modelo binario:
Usuarios con subsidio, inscriptos y validados en el nuevo Subsidio Energético Focalizado (SEF).
Usuarios sin subsidio, que pagarán el costo pleno de la energía.
Los actuales N2 migrarán automáticamente al SEF como beneficiarios. Entre los N3, en cambio, habrá un reordenamiento: algunos mantendrán el subsidio y otros quedarán excluidos, según una revisión más estricta de ingresos, zona de residencia y consistencia patrimonial.
Qué cambia en el subsidio eléctrico: menos consumo bonificado y un único porcentaje
El nuevo sistema elimina las bonificaciones del 65% (N2) y del 50% (N3). Desde 2026 habrá un único subsidio del 50%, pero solo aplicado a un consumo básico limitado.
Los bloques subsidiados serán:
300 kWh mensuales en meses de alta demanda (calor o frío): diciembre, enero, febrero, mayo, junio, julio y agosto.
150 kWh mensuales en meses templados: marzo, abril, septiembre, octubre y noviembre.
Este punto es crítico para el NEA: marzo, uno de los meses de mayor consumo por calor extremo en Misiones, será considerado “templado”, por lo que solo se subsidiarán 150 kWh, dejando la mayor parte del consumo mensual fuera de descuento.
El Gobierno anticipó que podría implementarse un subsidio extraordinario transitorio en 2026, pero aún no hay definiciones.
Criterios de acceso: ingresos, geografía y situación social
Para recibir subsidio, los hogares deberán cumplir al menos una de estas condiciones:
Tener ingresos iguales o inferiores a tres Canastas Básicas Totales.
Estar incluidos en programas como ReNaBaP o el régimen de veteranos de Malvinas.
Integrar un hogar con Certificado Único de Discapacidad (CUD) con necesidad verificada de asistencia económica.
Serán excluidos hogares con indicadores incompatibles con ingresos bajos, como viviendas de alto valor, localización en barrios privados, consumos eléctricos desproporcionados o patrimonio no acorde. Estos controles comenzaron en 2024/2025 y continuarán durante toda la implementación del SEF.
Por qué cambia el sistema: razones fiscales y estructurales
El Gobierno argumenta que el esquema anterior se volvió fiscalmente insostenible y que no incentivaba un uso eficiente de la energía. La nueva política busca:
que los usuarios paguen una proporción creciente del costo real,
que el Estado focalice la ayuda solo en consumos esenciales,
y que el sector energético gane previsibilidad y orden tarifario.
En la visión oficial, esta reestructuración permite reducir el gasto público, mejorar la asignación de recursos y disminuir la dependencia del presupuesto nacional.
Consejos prácticos para cuidar el consumo
Usar aires acondicionados a 24°C, limpiar filtros y evitar pérdidas de frío.
Revisar heladeras y freezers: evitar acumulación de hielo y controlar sellos.
Aprovechar iluminación y ventilación natural siempre que sea posible.
Apagar artefactos y luces cuando no se usan.
Optimizar el uso de electrodomésticos de alto consumo: termotanques, calefactores eléctricos, hornos eléctricos, bombas de agua y equipos de climatización.
En un esquema donde gran parte del consumo quedará fuera del bloque bonificado,
la eficiencia energética será la principal herramienta para moderar la factura eléctrica.
El CEO, de Techint, Paolo Rocca, destacó hoy el resultado de las elecciones en la Argentina y confió en que serán un “punto de inflexión para estimular el nivel de actividad”, al hablar ante inversores en Luxemburgo.
“Esperamos que, gradualmente, haya un aumento de la inversión en el desarrollo de los activos en Vaca Muerta, así como un impulso a los proyectos de largo plazo”, destacó.
Rocca dijo que “las expectativas del mercado eran de un empate, pero los resultados reales mostraron una clara victoria del partido del presidente Javier Milei, con más del 40%. Los resultados de la elección cambiaron, digamos, la percepción de los inversores sobre el futuro, la sostenibilidad y la capacidad de continuar con el plan de transformación del país por parte de la administración actual”.
Elección de medio termino que reconfigura el Congreso
“Aunque se trató de una elección de medio término, igualmente modifica la proporción y la representación en el Congreso, en ambas cámaras”, indicó.
Confió en que esto “le dará al gobierno más margen de maniobra para avanzar con su plan de transformación. Este cambio se combina con un fuerte respaldo de la administración estadounidense y un apoyo financiero sustancial por parte de Estados Unidos. Todo esto ha modificado la percepción y la visión de la comunidad financiera”.
“Ha habido un aumento muy importante en el valor del mercado accionario, en el orden del 30%. También se produjo una reducción sustancial del riesgo país, de casi 400 puntos básicos, algo que no había sido previsto ni anticipado por el mercado”, señaló.
“Esperamos que, gradualmente, haya un aumento de la inversión”
Consideró que esto es “importante porque ha cambiado también la disposición de los operadores financieros a apoyar iniciativas y negocios en Argentina”.
Rocca dijo que las empresas petroleras “ahora tendrán un mayor acceso a financiamiento externo para sus proyectos de desarrollo. El acceso al financiamiento de las compañías petroleras, en nuestra opinión, estimulará el nivel de inversión, en los últimos seis meses las restricciones financieras fueron un factor que condicionó las decisiones sobre nuevos proyectos importantes que podrían desarrollarse en los próximos dos, tres o cuatro años”.
“Esperamos que, gradualmente, haya un aumento de la inversión en el desarrollo de los activos en Vaca Muerta, así como un impulso a los proyectos de largo plazo. Un ejemplo podría ser el proyecto de GNL de ENI ( la compañía italiana de energía). Si miramos hacia el primer trimestre, anticipamos un aumento en la cantidad de equipos de perforación operando en el país. Gradualmente veremos posiblemente más actividad durante 2026 y 2027, cuando comiencen a avanzar reformas más sustanciales”, señaló.
Inter Press Service – Aunque el mundo rompe récords en la instalación de energías limpias, todavía está lejos de cumplir los ambiciosos objetivos climáticos acordados hace dos años en Abu Dabi, advirtió un nuevo informe presentado por la Agencia Internacional de Energías Renovables (Irena).
Francesco La Camera, director general de Irena, dijo que “hemos roto récords, pero los récords no bastan. Las energías renovables no solo son la solución climática más rentable, también representan la mayor oportunidad económica de nuestro tiempo”.
El documento confirma que en 2024 se sumaron 582 gigavatios (GW) de capacidad renovable en el mundo. Un récord sin precedentes y que permitió llegar a 4448 GW o 4,448 teravatios (TW).
Sin embargo, para alcanzar la meta de triplicar las renovables hasta 11,2 TW en 2030, será necesario agregar al menos 1122 GW por año desde 2025. Lo que implica acelerar el crecimiento anual a 16,6 %.
Generación de energía limpia y eficiencia energética
Esa meta fue fijada en la 28 Conferencia de las Partes (COP28) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, realizada hace dos años en Dubái, otro de los Emiratos Árabes Unidos junto con Abu Dhabi, y que se examinará en la COP30 prevista para el mes próximo en Belém, en Brasil.
La preocupación no se limita a la generación de energía limpia. La eficiencia energética también muestra signos de rezago: la intensidad energética global solo mejoró uno por ciento en 2024. Lejos del cuatro por ciento anual necesario para mantener vivo el objetivo de limitar el calentamiento del planeta a 1,5 °C.
Que la temperatura media del planeta no exceda, hacia el año 2050, de 1,5 grados centígrados (°C) sobre el promedio de la era preindustrial (1850-1900), se estableció en el Acuerdo de París de 2015, por la casi totalidad de los países del globo, como un objetivo que implica en gran medida descarbonizar la generación de electricidad.
Al respecto, el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, ha planteado que “el auge de la energía limpia es imparable”. Aunque matizó que “la ventana para mantener el límite de 1,5 °C se está cerrando rápidamente”. Por lo que instó a “acelerar la transición energética justa, para todos, en todas partes”.
En primer lugar, integrar objetivos renovables en los planes climáticos nacionales (NDC en inglés) antes de la COP30 en Belém. Luego, doblar la ambición colectiva de los NDC para alinearse con las metas globales.
La tercera propuesta es escalar las inversiones en renovables a al menos 1,4 billones (millones de millones) de dólares anuales entre 2025 y 2030. Más del doble de los 624 000 millones de dólares invertidos en 2024.
Ben Backwell, presidente de la Alianza Global de Renovables, destacó que proviene de empresas privadas 75 % de la inversión en energías limpias, lideradas por la solar, la eólica y la hidroeléctrica.
“Necesitamos planes gubernamentales a largo plazo que se traduzcan en acciones concretas: redes eléctricas modernas, almacenamiento y cadenas de suministro robustas”, dijo Blackwell.
El informe llama a las principales economías a liderar el camino, especialmente los países del Grupo de los 20 (G20, economías industrializadas y emergentes).
Se espera que ese grupo de países represente más de 80 % de la capacidad renovable global en 2030. Los países del G7, en particular, deben aumentar su cuota hasta alcanzar cerca de 20 % de la capacidad global en esta década.
También se enfatiza la necesidad de cumplir con el financiamiento climático hacia los países en desarrollo: alcanzar un piso de 300 000 millones de dólares anuales. Y avanzar hacia el objetivo aspiracional de 1,3 billones, establecido en la COP29, que acogió Bakú en noviembre de 2024.
Finalmente, el estudio advierte que más allá de las energías renovables, es crucial invertir en redes eléctricas, cadenas de suministro y manufactura de tecnologías limpias.
Se estima que se requerirán 670 000 millones de dólares anuales solo para modernizar las redes, facilitar la integración de renovables y garantizar la estabilidad energética.
“La carrera hacia una energía renovable abundante ha comenzado. Pero si se quiere llegar a la meta de 2030, es hora de acelerar”, concluye la publicación.
Energía de Misiones intensificó los operativos para prevenir y castigar el fraude eléctrico y el hurto de energía, tanto en zonas residenciales como en edificios y comercios que recurren a maniobras varias para evitar el pago de la energía consumida, lo que perjudica al resto de los usuarios y ocasiona pérdidas millonarias.
Durante el año se hicieron 11.117 inspecciones que derivaron en actas de infracción, de las cuales el 75% corresponde a conexiones directas (usuarios sin medidor) mientras que el resto representa otra tipología de hurto de energía (manipulación de la acometida, manipulación de medidor, entre otras).
Los operativos abarcaron toda el área de concesión de la prestataria y, para su ejecución, se determinaron cuáles son las zonas con mayores índices de energía no registrada, cuáles las zonas de reincidencia y las de mayor registro de denuncias anónimas, lo cual deriva en la inmediata inspección.
En Puerto Iguazú, por ejemplo, se realizaron 1635 inspecciones y se detectaron irregularidades este año. En los casos de reincidencia o de acuerdo a la dimensión del perjuicio, los casos fueron denunciados a la justicia penal que actuó con premura, atendiendo a la gravedad de las maniobras y a la peligrosidad a la que se exponen quienes las llevan a cabo. En esta localidad, varios de los casos fueron detectados a partir de la denuncia ciudadana, ya que los usuarios reconocen el perjuicio que ocasionan los “colgados” que consumen energía sin registrar ni pagar, y que sobrecargan líneas y transformadores.
Un delito penal
El fraude eléctrico constituye un delito tipificado como Fraude, Hurto y/o Robo, según el Código Penal de la Nación (Art. 162 y 164) y contempla penas de hasta seis años tanto para quien adultere el medidor (u otra parte de la acometida eléctrica, con la finalidad de evitar el pago de la energía consumida o parte de ella) como para el usuario que contrata a terceros para que realicen este tipo de maniobras. El encuadramiento del hecho está condicionado por la violencia que se ejerce sobre las cosas para cometer el ilícito y puede resultar agravado en caso de estragos dolosos.
Otro dato de suma importancia es la gravedad que implican muchos casos de hurto en relación con la seguridad eléctrica en la vía pública, que es donde se encuentran instalados los pilares de medición. Se suelen utilizar materiales fuera de norma y/o en mal estado, presentando un riesgo para personas, animales, etc., y propiciando cortes y fallas en las líneas de distribución.
Desde la Energía de Misiones se reitera que cada detección de un ilícito implica la realización del procedimiento para el cobro de la energía no abonada y el pago de las penalidades correspondientes, conforme lo establece el Reglamento del Servicio. Además, cada caso queda sujeto a que se proceda a la respectiva denuncia penal correspondiente.
Se recuerda a los usuarios que se puede denunciar este delito en forma anónima al 0800-888-3672 habilitado las 24 horas para tal fin.www.economis.com.ar
Escribe Lucia Cuberos / Dialogue Earth – Con una matriz eléctrica alimentada en aproximadamente 94 % por fuentes renovables, Uruguay ya es pionero en la descarbonización. Sin embargo, mientras que 46 % de esas fuentes son hidroeléctricas, 27 % proviene de la energía eólica y 19 % de los biocombustibles, solo 2 % es aportado por el sol.
Para garantizar que esta matriz siga siendo lo más limpia posible ante la creciente demanda de electricidad, está a punto de comenzar la siguiente fase de la transición energética de Uruguay: una importante expansión de la energía solar.
Según la directora nacional de Energía del Ministerio de Transporte, Energía y Minería de Uruguay, Arianna Spinelli, “de los modelos desarrollados surge que las futuras expansiones de generación de energía eléctrica deberían ser principalmente a partir de solar fotovoltaica y eólica”.
Uninforme de 2019 de la Agencia Internacional de Energías Renovables (Irena) afirma que las características geográficas y temporales de Uruguay hacen que la energía solar y la eólica sean muy complementarias: la generación de energía solar alcanza su pico máximo durante el día, mientras que la eólica lo hace durante la noche.
Spinelli afirma que esta es una combinación crucial para consolidar la resiliencia del sistema eléctrico de Uruguay.
Hoy Uruguay tiene instalados 1500megavatios (MW) de eólica y 300 MW de solar fotovoltaica. Spinelli afirma que el plan de expansión desarrollado por su departamento prevé la instalación de 1100 MW adicionales de capacidad solar para 2040.
Esta estrategia se refleja hoy en dos proyectos ya en marcha, que añadirán al menos 100 MW de nueva energía solar a la red para 2026: una planta solar de 25 MW prevista para Punta del Tigre, en la costa de San José, en el sur uruguayo, que comenzará a operar en julio de 2026; y un parque solar de 75 MW que se desarrollará en el este, en Melo, Cerro Largo y estará operativo en octubre.
El director de la Administración Nacional de Usinas y Transmisiones Eléctricas del Estado (UTE), Darío Castiglioni, explicó a Dialogue Earth que ambos proyectos implicarán 91 millones de dólares de inversión y responden a estudios que “sugieren la conveniencia de instalar nuevas centrales solares” debido a la disminución del costo de abastecimiento de la demanda que permite esta tecnología.
Sustentabilidad nacional
El ministro de Ambiente de Uruguay, Edgardo Ortuño, dijo a Dialogue Earth que el impulso de las energías renovables “es parte fundamental del proyecto de desarrollo sostenible” que busca promover; por eso, espera que la incorporación de renovables “continúe creciendo” con el objetivo de avanzar en la segunda transición energética hacia la descarbonización con horizonte al 2050.
En 2021, Uruguay estableció una Estrategia Climática de Largo Plazo para alcanzar su objetivo de ser carbono neutral para 2050. Esto requiere una transición energética, cuya primera fase se centró en la creación de una matriz eléctrica alimentada por energías renovables. La segunda fase tiene tres pilares: eficiencia energética, electromovilidad y electrificación de la demanda. Esto implica la descarbonización del transporte y la industria, el impulso del almacenamiento de energía y la conversión en un centro regional de hidrógeno verde, es decir, hidrógeno producido íntegramente a partir de energías renovables. Por lo tanto, Uruguay necesita más hidrógeno y está apostando por la energía solar.
“Nos planteamos avanzar significativamente en movilidad sostenible a nivel familiar y en el transporte público con movilidad eléctrica, pero también a nivel de transporte carretero de carga, del fluvial y aéreo, lo que supone avanzar en el desarrollo del hidrógeno verde, que también plantea un avance en expansión de la energía solar en el país”, comentó.
Ramón Méndez, director ejecutivo de Asociación Ivy y presidente de la red global Renewables 21, explicó a Dialogue Earth que la primera transición energética uruguaya fue impulsada inicialmente por razones climáticas y ambientales, pero hoy esto ocurre por motivos económicos. “Hoy las renovables son las fuentes más baratas y además te independizan de las fluctuaciones de los precios de los combustibles fósiles”, señaló.
Méndez dijo que si bien en su momento la energía eólica era la más rentable para el Uruguay, en los últimos años el costo de la tecnología solar se redujo drásticamente y “hoy es más barata la electricidad producida con paneles fotovoltaicos que con los molinos de viento”.
Los proyectos en marcha
El proyecto que prevé instalarse en Punta del Tigre fue adjudicado en octubre de 2024 al consorcio integrado por las empresas Prodiel Energy de España y Teyma de Uruguay, y sirvió como prueba piloto para evaluar la participación extranjera en el sector solar uruguayo.
El mismo consorcio fue anunciado como operador del proyecto Cerro Largo, más grande, con 138.000 paneles, a principios de este mes, tras ser seleccionado por el gobierno entre otras ocho propuestas. La estación de Melo atrajo a otros dos licitadores extranjeros: la peruana ABCD Trading y la Power Construction Corporation of China.
Según Rodrigo Alonso, director de la Asociación Uruguaya de Energías Renovables (AUdER) y director general del Laboratorio de Energía Solar de la Universidad de la República (LES), el interés de China en el mercado solar uruguayo es puramente comercial. “Por un tema de costos, prácticamente todo lo que se instala en Uruguay proviene de China. Ese país domina por varios órdenes de magnitud el mercado solar tanto en producción de manufacturas como en instalaciones propias a nivel mundial”, comentó el académico.
En ese sentido, confirmó que los paneles solares que utilizarán los dos proyectos uruguayos serán de origen chino y afirmó que algunas compañías chinas ya estuvieron involucradas en obras de infraestructura en Uruguay vinculadas a la transmisión del sistema eléctrico.
Mendez, por otro lado, explicó que además de ofrecer insumos más baratos, China es capaz de brindar financiación con tasas muy favorables, lo que genera una mayor conveniencia de precio final para el consumidor. De todas maneras, eso no ha desencadenado polémicas importantes, opinó, ya que quienes se encargan de la instalación, la obra civil y el suministro posterior son empresas nacionales, y por tanto, existe un derrame sobre la economía local.
Castiglioni, en tanto, aseguró que la participación de firmas extranjeras “es algo habitual, ya que UTE por sí sola no puede hacerse cargo” de toda la inversión que requieren este tipo de iniciativas; y si bien dijo desconocer la existencia de ofertas de financiamiento directo de bancos chinos para estos proyectos, reconoció la influencia de las oficinas de inversión chinas en el desarrollo de las nuevas tecnologías. “A pesar de que Uruguay puede ser un mercado muy menor para China, el país es como una puerta de entrada a la región”, opinó.
Impactos ambientales
La instalación de estos parques solares podría tener diversos impactos ambientales en las zonas circundantes. Por ejemplo, dice Méndez, ocupan mucho terreno, especialmente en comparación con los parques eólicos. Por otro lado, Spinelli afirma que “la potencia actualmente instalada ocupa un área del 0,0033 % del territorio del Uruguay. Por lo cual, por más que se multiplique por varias veces la potencia instalada, no son áreas significativas para un país con una baja densidad de población”.
En cuanto a los parques eólicos, Méndez reconoce que las turbinas tienen un mayor impacto visual en el paisaje, generan ruido, producen la presencia de sombra estroboscópica al girar, y suponen un riesgo para las rutas migratorias de las aves.
Pero ambos expertos coinciden en que estos inconvenientes son infinitamente menores que los que generan otros tipos de tecnología, como los combustibles fósiles. En cuanto a los nuevos parques solares, Méndez afirma que “en general, la receptividad de los vecinos ha sido muy positiva”.
Mayor demanda
Las perspectivas de demanda eléctrica en Uruguay para la próxima década apuntan a un crecimiento significativo. Además de una tasa de crecimiento anual histórica del 2%, sectores como la electromovilidad, el incipiente desarrollo del hidrógeno verde y la instalación de nuevos centros de datos están impulsando cada vez más el consumo eléctrico local y haciendo que sea crucial encontrar nuevas alternativas de generación.
Según Noelia Medina, subsecretaria y coordinadora delprograma Future Energy Leaders del Consejo Mundial de la Energía, y economista especializada en finanzas, economía energética y regulación, ya hay indicios de que en Uruguay aparecerán proyectos a gran escala relacionados con estos sectores, lo que podría suponer una gran demanda para la red eléctrica uruguaya.
Spinelli dijo que en 2024 la demanda de energía eléctrica del Sistema Interconectado Nacional significó 12,2 TWh en 2024, además de 1 TWh generado por la demanda de los autoproductores. Esto, sin incluir la demanda de data centers ni los proyectos de derivados de hidrógeno, que podrían llegar a significar instalaciones acumuladas de 1 GW de solar fotovoltaica al año 2030.
Estas proyecciones también se ven reflejadas en el Plan de Expansión del Parque de Generación Eléctrica 2024-2043 publicado en marzo. Entre sus principales hallazgos, el documento señala que la demanda llegará a 14 teravatios-hora al año a partir de 2035, por lo que se requerirá la instalación de 2.100 a 2.420 MW de nueva capacidad eólica y de 1.130 a 1.375 MW de solar hasta el año 2043 para mantener un adecuado suministro.
A pesar de estas proyecciones, la red nacional uruguaya está bien equipada para absorber la nueva capacidad solar, comenzó Spinelli. Se han planificado obras en la red de transmisión, muchas de las cuales ya empezaron a ejecutarse, por lo que en principio “no sería un problema conectar la generación eólica y solar fotovoltaica en los próximos años”, agregó. Castiglioni, por su parte, confirmó que UTE ha hecho un trabajo de inversión “muy fuerte” en la distribución de energía para asegurar que la generación pueda ser tomada y distribuida eficientemente.
Financiación internacional y exportación
Debido a que las herramientas locales pueden ser limitadas, la búsqueda de financiamiento internacional “está siempre en carpeta”, reconoció Castiglioni en relación a organismos como el Fondo Verde para el Clima (GCF) o el Banco Interamericano de Desarrollo. Es por eso, mencionó Spinelli, que el MIEM, junto a otros actores gubernamentales “están atentos a las oportunidades de financiamiento climático”, con proyectos ya en marcha de cooperación internacional.
Méndez, quien fue parte del directorio del GCF, señaló que estos proyectos son de interés para el organismo, pero aclaró que las escalas sobre las que trabaja el Fondo Verde suelen ser “mucho mayores”. Aún así, comentó, existen “múltiples opciones para Uruguay para poder obtener el financiamiento barato”, probablemente una combinación de fondos propios y préstamos.
Consultada respecto a cómo podrían contribuir estos proyectos a la integración energética regional y a las exportaciones, Spinelli destacó que Uruguay “ya se encuentra trabajando en los ámbitos regionales para promover una mayor integración energética y para gestionar mejor esa disponibilidad de energía eléctrica de bajo costo”, que tendrá cada uno de los países cercanos a medida que vayan tendiendo a una matriz eléctrica cada vez más renovable.
“En 2022 se llegó a exportar energía por casi US$ 400 millones, cerca del 1% del PBI, por lo que claramente hoy la energía es un producto no tradicional de exportación de Uruguay”, celebró Méndez.
Lucia Cuberos periodista con base en Uruguay. Escribe en el semanario Búsqueda