FEDERICO MIRAVET

La biotecnología es negocio: la Biofábrica tuvo balance positivo

Compartí esta noticia !

Por primera vez en 18 años, Biofábrica Misiones cerró un balance con ganancias. El dato no es menor: se trata de una empresa pública de base tecnológica, nacida para acercar innovación al sistema productivo provincial, que durante años fue vista como una inversión estratégica de largo plazo. Hoy, según su presidente Federico Miravet, ese horizonte empieza a mostrar resultados concretos.

“La ganancia no es solamente un número contable. Es una señal política, productiva y tecnológica: demuestra que la biotecnología puede ser sustentable, puede generar valor y puede ser parte real de la economía de Misiones”, sostiene.

Luego de muchos años la Biofábrica dio ganancias en su balance. ¿Qué significa ese dato?

Significa muchas cosas al mismo tiempo. Primero, que hay una empresa pública de base tecnológica que puede ordenarse, producir, vender, prestar servicios y cerrar un ejercicio con resultado positivo. Eso, para una institución como la Biofábrica, es un cambio muy importante.

Pero también significa algo más profundo: que la biotecnología en Misiones no es un discurso futurista ni una promesa lejana. Es una actividad concreta, con impacto productivo, con capacidad comercial y con una enorme proyección.

Durante muchos años se pensó a la Biofábrica como una inversión estratégica. Y estaba bien que así fuera. Pero hoy podemos empezar a mostrar que esa inversión también puede traducirse en sustentabilidad económica.

¿La ganancia era un objetivo central de la gestión?

Era un objetivo, pero no el único. La Biofábrica no es una empresa común. Tiene una misión pública, tecnológica y productiva. Su rol es fortalecer al agro, acompañar a productores -esta semana estuve en El Saltito, Santa Rita, 25 de Mayo, Puerto Piray y Colonia Victoria-, desarrollar soluciones biotecnológicas y agregar valor desde Misiones.

Ahora bien, que tenga una misión pública no significa que no tenga que ser eficiente. Al contrario. Si queremos defender el rol del Estado en sectores estratégicos, tenemos que demostrar que se puede gestionar bien, ordenar recursos, abrir mercados y generar resultados. Esto es lo que nos pidió el Gobernador desde el día uno. Para mí, este balance positivo es una base. Nos permite decir: este modelo puede funcionar, puede crecer y puede escalar.

Federico Miravet asumió la presidencia de Biofábrica en 20225.

¿Cómo se llega a este resultado?

Junto a la gerencia pusimos foco en producción, ventas, en líneas de negocio y en algo que para mí es fundamental: que cada área entienda para qué produce y hacia dónde va.

La Biofábrica tiene una capacidad técnica enorme. Tiene laboratorio, vivero, conocimiento acumulado, profesionales, técnicos, protocolos desarrollados y una historia muy valiosa. Lo que hacemos todos los días es conectar mejor esa capacidad con una estrategia de gestión.

Ordenar no es solamente mirar números. Es definir prioridades. Qué producimos, para quién producimos, cómo vendemos, cómo medimos resultados y cómo transformamos conocimiento científico en valor productivo. Y en medio de todo eso, seguimos entregando plantines a quienes de verdad lo necesitan en los municipios como productores y productoras. También tenemos un programa de embellecimiento de accesos a municipios y nuestro programa “Producir con Bioinsumos” que consiste en la entrega de Mihoba pero también la capacitación concreta en establecimientos educativos para alumnos, padres, productores y cooperativas. Se trata de una acción a costo cero para las y los beneficiarios, por eso lo hacemos con mucha responsabilidad. Todo esto sin tener que pagar nada.. 

¿Dónde está hoy el mayor potencial económico de la Biofábrica?

Está en varias líneas. La primera es la producción vegetal de alta calidad genética y sanitaria. Ahí Biofábrica tiene una trayectoria muy importante: plantines, especies ornamentales, frutales, forestales, cultivos regionales, material vegetal con trazabilidad y sanidad.

La segunda línea son los bioinsumos. Ahí hay un mundo enorme. Misiones tiene una oportunidad histórica para discutir una transición productiva más saludable, menos dependiente de agroquímicos y más conectada con la demanda global de alimentos y producción sustentable.

Y la tercera línea son los servicios biotecnológicos: diagnóstico molecular, certificación de identidad genética, investigación aplicada, desarrollo de protocolos y transferencia de conocimiento. Eso es clave, porque no vendemos solamente plantas. Vendemos tecnología, conocimiento y soluciones.

Vos decís que la biotecnología es una de las industrias del futuro. ¿Por qué?

Es LA industria del futuro. Porque es una industria que puede cambiar la matriz productiva sin necesidad de destruir lo que ya existe. La biotecnología no viene a reemplazar al agro, viene a potenciarlo. No viene a negar nuestras economías regionales, viene a hacerlas más competitivas. Misiones tiene una ventaja enorme: biodiversidad, producción agrícola, conocimiento técnico, universidades, talento joven y una tradición de políticas públicas vinculadas a la innovación. Todo eso puede convertirse en un ecosistema. Nosotros estamos trabajando para ello. 

Cuando hablamos de biotecnología hablamos de producir más y mejor, con menos impacto ambiental, con más sanidad, con más trazabilidad y con más valor agregado. Eso es futuro, pero también es presente.

¿Este resultado demuestra que la biotecnología puede ser negocio?

Sí, pero hay que entender bien qué significa negocio. No hablo de negocio como una mirada puramente financiera. Hablo de una actividad que genera valor, que se sostiene, que vende, que abre mercados, que permite reinvertir y que mejora la vida de productores y consumidores.

La biotecnología puede ser negocio, puede ser política pública y puede ser desarrollo regional. Esa es la potencia que tiene. No hay que elegir entre rentabilidad e impacto. El desafío es construir modelos donde ambas cosas convivan.

Este balance positivo demuestra que se puede empezar a transitar ese camino.

¿Cuál fue el rol del equipo humano en este proceso?

Central. Absolutamente central. La Biofábrica no se explica solamente por sus laboratorios, sus biorreactores o su infraestructura. Se explica por su gente. En cada una de las áreas y así como los laboratorios y el vivero son importantes, la parte administrativa también.  

Hay trabajadores y trabajadoras que conocen los procesos desde hace años, que sostuvieron la empresa, que desarrollaron protocolos, que cuidaron material vegetal, que hicieron investigación, producción, administración y ventas. La tecnología sin recurso humano no sirve de nada. Y el recurso humano de la Biofábrica además es altamente calificado, con alta capacidad para resolver situaciones in situ que son las que sostienen la empresa.

A veces se habla de innovación como si fuera solamente comprar equipamiento. Y no. La innovación real ocurre cuando hay conocimiento, compromiso y capacidad de resolver problemas. Eso en la Biofábrica existe, y es uno de sus mayores activos.

¿Cómo se combina una empresa pública con una lógica de mercado?

Con equilibrio. La Biofábrica tiene que tener sensibilidad pública y disciplina empresarial. Nosotros acompañamos a pequeños productores, pero también competimos. Investigamos, pero también vendemos. Pensamos en el desarrollo provincial, pero también en la sustentabilidad de las cuentas. Ese equilibrio es el desafío. No podemos administrar una empresa de base tecnológica solamente como una oficina pública, pero tampoco podemos perder de vista su función estratégica.

La clave está en profesionalizar la gestión sin perder identidad pública. Y eso estamos demostrando que se puede. 

¿Qué lugar puede ocupar Biofábrica dentro de la economía misionera?

Puede ocupar un lugar mucho más importante del que históricamente tuvo. Misiones tiene economías regionales muy fuertes: yerba mate, té, forestal, tabaco, horticultura, frutales. Todas esas actividades pueden beneficiarse con biotecnología.

Hoy estamos encaminados en  que la Biofábrica sea una plataforma de soluciones para esas cadenas, el impacto puede ser enorme. No solo por lo que vende la empresa, sino por lo que mejora en el sistema productivo.

La pregunta no es solamente cuánto factura Biofábrica. La pregunta es cuánto valor puede ayudar a generar en toda la provincia.

¿La Biofábrica puede exportar?

Sí. Y ese tiene que ser uno de los próximos pasos. Hay productos, servicios y conocimiento que pueden proyectarse hacia otros mercados. Tenemos una ubicación estratégica: Misiones está en el corazón de una región transfronteriza, con Brasil y Paraguay muy cerca, y con demandas productivas similares.

Pero exportar no es solamente mandar un producto afuera. Exportar también puede ser transferir conocimiento, desarrollar convenios, prestar servicios, validar protocolos, construir alianzas tecnológicas.

La Biofábrica tiene que pensar en Misiones, pero también desde Misiones hacia la región.

¿Qué lectura política hace de este primer balance positivo?

Que cuando hay decisión, orden y visión estratégica, las empresas públicas pueden dar resultados. En un contexto donde muchas veces se discute al Estado desde lugares muy simplificados, la Biofábrica muestra otro camino.

No se trata de Estado grande o Estado chico. Se trata de un Estado inteligente. Un Estado que invierte en sectores estratégicos, que genera capacidades, que acompaña al sector privado y que también exige eficiencia.

Este resultado ayuda a discutir con más argumentos. Porque no estamos hablando de una idea abstracta. Estamos hablando de una empresa pública misionera de biotecnología que, por primera vez en 18 años, cerró con ganancias.

¿Qué viene ahora para la Biofábrica?

Viene una etapa de consolidación y crecimiento. Queremos fortalecer las líneas de negocio, ampliar mercados, profundizar el desarrollo de bioinsumos, mejorar la capacidad productiva, seguir trabajando con municipios y productores, y posicionar a la Biofábrica como un actor central del ecosistema biotecnológico regional.

También queremos instalar una idea: Misiones puede ser una provincia líder en biotecnología aplicada. No desde el discurso, sino desde la producción, la investigación, el empleo calificado y la innovación concreta. Biofábrica empezó a demostrar en números lo que durante años se sostuvo como visión: que la biotecnología es una herramienta real de desarrollo para Misiones. Y agregaría algo más: el futuro no siempre llega con grandes anuncios. A veces llega cuando una empresa pública, después de varios años, ordena sus cuentas, produce mejor, vende más y demuestra que la innovación también puede dar ganancias. Los estados contables reflejan una recuperación sustancial de los resultados del ejercicio, revirtiendo las pérdidas registradas en 2024 y alcanzando ganancias tanto en términos históricos como ajustados por inflación.

Compartí esta noticia !

Federico Miravet: “Queremos que la Biofábrica de Misiones sea cada vez más comercial e internacional”

Compartí esta noticia !

La designación de Federico Augusto Miravet como nuevo presidente de la Biofábrica de Misiones se formalizó en el marco del recambio de gabinete provincial que se viene consolidando en el cierre de 2025. En diálogo con Open1017.com, Miravet explicó el sentido político, productivo y estratégico de su llegada a una de las instituciones científicas y tecnológicas más relevantes de la provincia.

“Es un desafío que tomo con muchísima responsabilidad y con muchísimo orgullo, casi en partes iguales”, señaló al comenzar la entrevista. Y precisó que la Biofábrica tiene una naturaleza particular: “Es una sociedad anónima con participación estatal mayoritaria, con una visión y una misión muy claras, pero que al mismo tiempo debe funcionar con lógica comercial. Nosotros manejamos un recurso híbrido: un soporte estatal, pero con la necesidad de avanzar hacia una autonomía comercial”.

En ese marco, Miravet dejó en claro que la nueva etapa estará guiada por dos grandes ejes: la comercialización y la internacionalización. “Ese es el gran objetivo que tenemos. Queremos potenciar la comercialización y empezar a internacionalizar aún más la Biofábrica”, afirmó.

El nuevo presidente destacó el trabajo realizado por las gestiones anteriores y la reputación que la institución ya construyó a nivel nacional. “La Biofábrica Misiones es conocida en todo el país. Muchas veces no lo dimensionamos porque estamos acá, pero la realidad es que es una referencia gracias a la exportación de productos y de know-how que ya viene realizando”, sostuvo.

En esa línea, Miravet adelantó que buscará llevar esa experiencia más allá de las fronteras argentinas. “Quiero hacer mucho énfasis en exportar aún más, aprovechando la ubicación estratégica que tiene nuestra provincia, pero también yendo incluso un poco más allá, abriendo nuevas vías de comercialización”.

Consultado sobre el rol de la Biofábrica en el entramado productivo provincial, remarcó que el acompañamiento a productores y emprendedores seguirá siendo central. “Misiones tiene una ley de chacras multiproductivas porque hay una realidad muy clara: somos una provincia de minifundios, con muchos productores pequeños. Y esos productores necesitan respaldo, asistencia y acompañamiento. Ahí estamos nosotros, firmes, desde el lugar que nos toca”.

Además de los productos, Miravet subrayó el valor estratégico del conocimiento que se genera dentro de la institución. “No solo vendemos bioinsumos o plantas. Vendemos procesos, metodologías, know-how. Hay gente que viene trabajando hace muchos años, con una expertise muy calificada y con una formación permanente. Eso hoy vale muchísimo, sobre todo en el contexto argentino y en el mundo en el que vivimos”.

Sobre las actividades concretas que hoy desarrolla la Biofábrica, detalló que sus dos grandes estandartes son la producción de bioinsumos y el cannabis medicinal, pero que la actividad es mucho más amplia. “Tenemos producción agroecológica, hortícolas, eucaliptos, y además todo un trabajo científico y metodológico que se hace acá. Eso es parte de lo que queremos seguir visibilizando y potenciando”.

También recordó que la Biofábrica no solo funciona en su sede central de Posadas, sobre la ruta nacional 12, sino que cuenta con centros productivos en el interior. “Tenemos un centro de horticultura en San Vicente y hay proyectos para seguir expandiéndonos por la provincia”, indicó.

En sus primeros días de gestión, Miravet ya mantuvo reuniones con los trabajadores. “Ayer tuvimos un encuentro con la mayoría del equipo. Nos presentamos, me contaron a qué áreas pertenecen, cuánto tiempo llevan trabajando. Con la gerencia estamos definiendo los ejes estratégicos, siempre respetando y potenciando lo que ya se hizo, porque hay gestiones que han sido realmente muy buenas”.

Entre los hitos recientes mencionó la entrega de una importante carga de bananas en Salta, la puesta en marcha de un cuarto fitosanitario móvil en Miramar y los vínculos que la Biofábrica mantiene con distintas provincias del país.

“Ahora nuestra tarea es estar al lado de los trabajadores, de los procesos, aprender todos los días y seguir construyendo sobre lo que ya está. Ese es el espíritu con el que llegamos a la Biofábrica”, resumió.

Compartí esta noticia !

El programa FURP lleva a dos misioneros a USA con la premisa de que “el intercambio fortalece”

Compartí esta noticia !

Los misioneros Alejandro Barada y Federico Miravet que viajarán a Estados Unidos como becados para el Programa Furp USA 2020 plantean la necesidad de tener en política “una visión federal”.

Federico Augusto Miravet fue elegido para formar parte de la selección nacional para participar del Programa FURP USA 2020, auspiciado por el IVLP (International Visitor Leadership Program) del Departamento de Estado de los Estados Unidos de América. Además otro misionero, Alejando Barada, viajará como coordinador de la delegación.

Barada fue el coordinador del encuentro País Federal, donde jóvenes de todo el país son capacitados en Buenos Aires y acceden a charlas con los dirigentes políticos más importantes. El rol del encuentro el “abrir la mente de los jóvenes, para que puedan pensar distinto, más allá de su ideología”, explicó Barada a Economis.

“Se busca que a aprendan a escuchar y comprender al otro”, dijo. Remarcó que esto permitirá lograr una “visión diferente de Argentina”, más allá de la tan mentada “grieta”. El FURP se realiza hace 30 años y actualmente varios ex becarios del programa han accedido a espacios de importancia en el sector público o privado.

A la par destacó que el encuentro 2019 ha tenido la mayor participación de mujeres en la historia del “País Federal”. Esto es positivo porque permite avizorar que cada vez más mujeres tendrán acceso a los espacios de toma de decisiones.

Barada comentó que de 85 aspirantes al viaje a Estados Unidos, luego de una selección intensa, se cubrió el cupo de 15, del cual ocho son mujeres.

El Programa consiste en un viaje a Estados, que tendrá lugar entre 25 de enero y el 20 de febrero. A tal fin, será necesario presentarse en la Embajada de los Estados Unidos de América en Argentina el día martes 21, donde se le hará entrega de la visa especial que se otorga en virtud del Programa y se compartirá un encuentro con funcionarios de la delegación norteamericana.

La beca incluye recorrer las ciudades de Texas, Washington, Philadelphia y New York, con una nutrida agenda de visitas a instituciones públicas y privadas organizadas por la Fundación FURP y el Departamento de Estado, donde los becarios podrán interiorizarse de primera mano sobre asuntos de actualidad del país y del mundo.

Barada comentó que “es un programa que se hace 30 años. Tenemos un intercambio entre Argentina y Estados Unidos, a través de la Furp y anualmente se desarrolla en Buenos Aires el programa País Federal. En esta ocasión se juntaron 86 chicos de todo el país y de eso quedaron seleccionados 15 personas que ahora van a representar al país. Somos dos los misioneros que iremos”.

Agregó que “hay gente de todo el arco político. No hay presiones, es plural y todos conviven. Hay diferentes visiones e ideologías. Cuando estemos en Estados Unidos se verá una perspectiva federal, para que tengan una visión completa de la realidad del país”.

Por su parte, Miravet, indicó que “uno se encuentra con realidad distintas al entrar a país federal, a veces no se tiene idea de lo que pasa en otras provincias y eso sirve para que esa realidad cambie”.

El joven periodista y militante político valoró que el “País Federal” le permitió conocer de primera mano cuestiones de todo el país, así como a dirigentes de todos los espacios políticos, brindándole una mirada más integral a la realidad del país.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin