Jabuticaba, guabiyú y ubajay: el Estado avala el uso alimentario de especies autóctonas
La Secretaría de Gestión Sanitaria y la Secretaría de Agricultura incorporaron al Código Alimentario Argentino (CAA) una amplia variedad de especies vegetales comestibles, muchas de ellas nativas de regiones como Misiones, el Chaco y las Yungas. La medida respalda la soberanía alimentaria, impulsa la biodiversidad y crea oportunidades para la agroindustria local.
A través de la Resolución Conjunta 36/2025, publicada en el Boletín Oficial el 4 de julio, el Gobierno nacional oficializó la incorporación de más de 30 nuevas especies frutales y hortícolas al Código Alimentario Argentino (CAA), en sus artículos 822 y 888.
La norma responde a solicitudes del Instituto Misionero de Biodiversidad (IMiBio) y de la Dirección Nacional de Biodiversidad del Ministerio de Ambiente, entre otros organismos, que propusieron incorporar especies nativas y de uso ancestral como la jabuticaba, ubajay, caraguatá, guabiyú, achachairú, yacaratiá y ají quitucho, entre muchas otras.
Estas frutas, hasta ahora no reconocidas formalmente en el marco regulatorio nacional, ya eran consumidas por comunidades originarias o recolectadas localmente. Su incorporación al CAA implica una habilitación formal para su comercialización, industrialización y exportación, abriendo nuevas posibilidades para productores, cooperativas y pymes agroalimentarias.
Valor cultural, ambiental y económico
Según los considerandos de la norma, esta actualización “permite mantener la biodiversidad de especies nativas, revalorizar las tradiciones y respetar la soberanía alimentaria de nuestros pueblos”. En muchos casos, se trata de especies propias de la Selva Paranaense, el Chaco Húmedo, las Yungas o regiones áridas como el NOA, que ya eran utilizadas en jugos, mermeladas, dulces regionales y preparados medicinales.
Entre las nuevas frutas autorizadas figuran:
- Caraguatá (Bromelia balansae), utilizada en jaleas, licores y cerveza artesanal.
- Guabiyú (Myrcianthes pungens), consumido fresco o en yogures, mermeladas y helados.
- Jacaratiá (Jacaratia spinosa), con potencial para frutas confitadas, cristalizadas o harinas.
- Mbocayá (Acrocomia aculeata), aprovechado para la obtención de aceites, licor y harina de pulpa.
- Achoccha o caigua (Cyclanthera pedata), especie andina presente en el NOA.
Además, se sumaron especies exóticas como el Gac (Momordica cochinchinensis), fruto rojo brillante rico en licopeno, y el cupuaçu (Theobroma grandiflorum), de origen amazónico, muy utilizado en Brasil para jugos y cosméticos.
Oportunidades para Misiones y la región NEA
La medida tiene especial impacto en la provincia de Misiones, dado que varias de las especies incorporadas son endémicas del Bosque Atlántico del Alto Paraná, como la jabuticaba, el pindó o el ubajay. Su inclusión normativa allana el camino para proyectos de valorización, industrialización y exportación de productos locales, en línea con la agenda de bioeconomía y desarrollo sustentable que impulsa la provincia.
Con esta resolución, el Estado nacional reconoce formalmente la comestibilidad y aptitud sanitaria de frutos históricamente marginados del sistema agroindustrial. También habilita su uso en alimentos procesados, bebidas fermentadas, cosméticos o suplementos, siempre que cumplan con los estándares definidos por la ANMAT y el Código Alimentario.
La norma entra en vigor al día siguiente de su publicación y constituye una herramienta clave para ampliar la canasta agroalimentaria nacional con identidad territorial y valor agregado local.
