Ganadería Argentina

Inversión de US$20 millones: la familia Brito suma un socio para un frigorífico y tomarán un 30% más de empleados

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Con una inversión superior a los US$20 millones y foco en el mercado internacional, la compañía agroganadera Juramento, propiedad de la familia Brito, y el frigorífico Gorina, de la familia Riusech, sellaron una alianza estratégica para operar en conjunto el frigorífico Bermejo, ubicado en la localidad salteña de Pichanal. El proyecto apunta a potenciar la producción y exportación de carne de alta calidad desde el norte argentino.

Según informaron las empresas, la planta incorporará nuevas instalaciones industriales que permitirán elevar los estándares de procesamiento y ampliar el perfil exportador del establecimiento. Entre las principales inversiones se destaca la construcción de una nueva sala de desposte (ciclo II) y la ampliación de la infraestructura de frío, lo que permitirá que el 100% de la producción salga envasada al vacío, frente al 30% actual.

El frigorífico cuenta con una capacidad de faena de 144.000 cabezas anuales y forma parte de un esquema productivo integrado que busca consolidar un modelo exportador competitivo desde el norte del país. Con la expansión industrial, la planta incrementará un 30% su dotación de personal, pasando de unos 450 empleados actuales a 600 puestos de trabajo directos.

Complementar capacidades

La alianza contempla que Juramento aporte el abastecimiento de hacienda para faena y su experiencia en el negocio minorista de carne premium, mientras que Gorina sumará su know how industrial y su red comercial internacional.

La empresa bonaerense cuenta con más de 50 años de trayectoria en la industria frigorífica y exporta más de 45.000 toneladas anuales de productos cárnicos a distintos mercados del mundo. La firma, sin embargo, atravesó recientemente un episodio crítico: hace un año un incendio destruyó por completo su planta ubicada en la localidad de Gorina, cerca de La Plata.

La sociedad se conformó en partes iguales entre ambas compañías, con un esquema de gestión conjunta orientado a acelerar el crecimiento industrial y comercial del proyecto.

Transformación industrial

Rafael Aguilar, CEO de Juramento, explicó que la inversión forma parte de un proceso de modernización que la empresa viene desarrollando en los últimos años.

“La compañía está atravesando un proceso de transformación y el frigorífico viene recibiendo inversiones para que el 100% de la producción salga envasada al vacío, tanto para exportación como para el mercado interno”, señaló.

El ejecutivo detalló que el salto tecnológico implicó inversiones relevantes en desposte, congelado, depósitos de frío y certificaciones para producción kosher, un segmento con fuerte demanda en determinados mercados internacionales.

Las obras también incluyeron ampliaciones en calderas, tratamiento de efluentes y depósitos de enfriado y congelado, lo que permite almacenar mercadería y preparar contenedores para exportación.

Un aspecto destacado del proceso fue que las obras se realizaron sin interrumpir la operación del frigorífico, que solo detuvo su actividad durante cuatro días para realizar el cambio de línea industrial.

Integración productiva

Uno de los ejes del proyecto es el sistema productivo integrado que Juramento desarrolla en el norte argentino, que abarca desde la genética y la cría hasta el engorde y la faena.

“Es un esquema de producción que arranca desde la genética del animal, la cría del ternero que luego se recría a pasto, se termina a corral y después se faena; todo de punta a punta”, explicó Aguilar.

Actualmente la compañía cuenta con un feedlot de aproximadamente 60.000 cabezas en engorde, que constituye la base de abastecimiento para la planta industrial.

Este modelo permite asegurar volumen y calidad constante, una condición clave para acceder a mercados internacionales exigentes.

“Cuando uno tiene el sistema integrado como un todo, lo interesante es que se arranca con el maíz que también producimos: 10 kilos de maíz se convierten en un kilo de carne en pie, que luego se traduce en aproximadamente 30% de carne neta envasada al vacío”, detalló el CEO.

Más kilos para exportar

El desarrollo del frigorífico también implicará cambios en el perfil ganadero regional. Según Aguilar, los mercados internacionales demandan animales más pesados y cortes de mayor tamaño.

“Para exportación se requieren calibres más grandes, por lo que se va a incorporar alrededor de un 20% más de kilos por cabeza”, explicó.

En ese contexto, la compañía ya inició conversaciones con productores del norte argentino para generar acuerdos de abastecimiento de largo plazo que permitan aumentar la oferta de novillos aptos para exportación.

Impacto regional

El proyecto fue celebrado por el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, quien destacó el impacto económico de la inversión y la generación de empleo en el departamento Orán.

“Con tecnología de punta y certificaciones internacionales, la carne salteña llegará a los mercados más exigentes del mundo. Cuando el campo y la industria se unen, crece Salta”, expresó el mandatario.

La alianza entre Juramento y Gorina busca posicionar al frigorífico Bermejo como un nuevo polo exportador de carne premium, aprovechando el potencial ganadero del norte argentino y la creciente demanda global de productos cárnicos de alta calidad.

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El crédito en dólares vuelve al rodeo y redefine la estrategia financiera de la ganadería

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Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario plantea que el financiamiento crece en 2025 y marca un giro hacia la inversión de largo plazo

El financiamiento bancario a la ganadería cerró 2025 con una señal clara: el crédito en moneda extranjera recuperó terreno y empujó el endeudamiento del sector a USD 1.133 millones, el segundo nivel más alto en dos décadas. El dato, informado con corte al 31 de diciembre, revela un cambio en la estructura financiera de las empresas dedicadas a la cría de ganado bovino —excluidas las cabañas— y abre una discusión estratégica: ¿es el inicio de una nueva etapa de inversión o un reacomodamiento táctico frente al contexto macroeconómico?

Los préstamos contraídos por empresas ganaderas evidencian una expansión significativa del financiamiento, particularmente en moneda extranjera.

Según la estadística oficial, al 31 de diciembre de 2025 los préstamos bancarios otorgados a empresas del sector —específicamente aquellas dedicadas a la cría de ganado bovino, excluidas las cabañas— registraron un pasivo total de aproximadamente USD 1.133 millones. Este constituye el segundo mayor nivel de endeudamiento del sector ganadero en las últimas dos décadas, solo superado por el máximo alcanzado en 2017, cuando los saldos totalizaron USD 1.406 millones.

Dentro de este total se observa un marcado incremento en los saldos correspondientes a operaciones contraídas en moneda extranjera, junto con una disminución relativa de aquellos originados en moneda nacional. Al cierre de 2025, el 42% de estos pasivos correspondía a obligaciones en moneda extranjera (USD 474 millones), mientras que los USD 659 millones restantes se encontraban denominados en moneda local. Un año antes, la participación de la deuda en moneda extranjera representaba apenas el 22% del total, y dos años atrás (diciembre de 2023), solo el 9%.

Este comportamiento refleja un mayor acceso a líneas de financiamiento en dólares, una modalidad históricamente poco frecuente en el sector ganadero, aunque habitual en esquemas de financiación de inversiones de largo plazo.

Precisamente, son estas líneas de crédito de largo plazo orientadas a la inversión las que el sector ganadero requiere para consolidar la etapa de retención de hacienda, largamente esperada.

En informes previos en los que también abordamos el tema del financiamiento bancario para la ganadería, presentábamos la relación entre el nivel de endeudamiento vigente y la cantidad de animales en stock. Este indicador ha mostrado un crecimiento sostenido en los últimos tres años, alcanzando en diciembre de 2025 un nivel cercano a USD 22 por animal en stock, sobre la base de un rodeo levemente inferior al de diciembre de 2024.

Sin embargo, más allá del incremento observado en los últimos años, al analizar los montos financiados en relación con el valor del capital, el nivel de apalancamiento que el sector recibe por parte de las entidades financieras continúa siendo bajo, en especial al compararlo con el que registran otras actividades agropecuarias.

Realizando una valuación general de las distintas categorías que integran el stock ganadero al cierre de cada ciclo, se estima que a diciembre de 2025 el valor total de la hacienda en stock rondaba los USD 53.500 millones. Por su parte, de acuerdo con los reportes del BCRA, los saldos de préstamos adeudados por empresas ganaderas a entidades bancarias ascendían a USD 1.133 millones, lo que equivale a un nivel de apalancamiento del 2,1%.

Para el mismo período, un cálculo aproximado del financiamiento sobre el valor de la producción agrícola (soja, trigo, maíz, cebada, sorgo y girasol) arroja niveles superiores al 10%, evidenciando una brecha significativa en el acceso al crédito entre ambos sectores.

Asimismo, aun considerando un stock ganadero en ligero retroceso durante el último año (51,4 frente a 51,6 millones de animales), el incremento registrado en el valor de la hacienda en dólares durante el último año, habría generado un aumento estimado del capital del 38% interanual, frente a una expansión de los saldos adeudados del 33% en el mismo período.

Esta brecha, observable no solo en el actual contexto de precios en alza sino, fundamentalmente, en comparación con el nivel de financiamiento de otras actividades agropecuarias, pone de manifiesto la significativa oportunidad de expansión que tendría el sector ganadero local si contara con instrumentos de financiamiento adecuados para fomentar la inversión en producción.

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Coninagro: el trigo y la yerba mate pierden poder de compra mientras soja y hacienda se fortalecen

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Un nuevo informe de Coninagro confirma la creciente heterogeneidad del agro argentino: mientras el trigo y la yerba mate registran un marcado deterioro en su capacidad de compra frente a insumos y costos productivos, la soja y la hacienda muestran una mejora significativa en su relación insumo-producto.

El relevamiento compara enero de 2026 contra enero de 2025 y también frente al promedio de los últimos cinco años, y revela fuertes contrastes entre cadenas productivas.

Trigo: fletes récord y caída frente al gasoil

En el caso del trigo, el deterioro es evidente. La cosecha récord del cereal coincidió con un debilitamiento de su precio internacional, afectando directamente el poder adquisitivo del productor.

Uno de los datos más preocupantes es el costo logístico: para un traslado de 300 kilómetros, el flete representa hoy el 21% del valor del trigo, el nivel más alto de los últimos años. Además, en comparación con el promedio de los últimos cinco años, el productor necesita 55% más de trigo para adquirir la misma cantidad de gasoil.

Frente a los insumos, el cereal perdió 10% interanual respecto de la urea y 8% frente a la bolsa de semillas de 40 kilos. Solo muestra una leve mejora coyuntural frente a la cosechadora (-3%), aunque en el mediano plazo el deterioro alcanza el 35%.

El informe advierte que esta brecha entre precios de venta y costos genera un escenario de vulnerabilidad, obligando a replantear decisiones de siembra, financiamiento y manejo de recursos en un contexto de alta volatilidad.

Soja: mejora de rentabilidad y recuperación del poder de compra

En contraste, la soja atraviesa un momento favorable. Se requiere 25% menos de oleaginosa para adquirir glifosato, camionetas y cosechadoras, y 19% menos para cubrir gasoil y fletes.

En la comparación de cinco años, los granos en general mejoraron su relación frente a glifosato, urea, inmuebles, camionetas y construcción, aunque perdieron contra fletes, maquinaria, hacienda, semillas y salarios rurales.

Dentro del complejo agrícola, la soja aparece como el mejor desempeño relativo, mientras que el trigo es el más afectado. El maíz, por su parte, mejora frente al gasoil y cosechadora, pero empeora frente a semillas y urea.

Hacienda: fuerte recomposición de precios

La ganadería también muestra señales positivas. Durante 2025, la hacienda aumentó en promedio 75%, consolidando una mejora real en el poder de compra del productor.

En diciembre pasado se necesitaron 34% menos kilos de novillito para adquirir un kilo de semillas de alfalfa que un año antes, pasando de casi 4 kilos a aproximadamente 2,7 kilos.

La hacienda hoy permite comprar más inmuebles, alambre, camionetas, pasturas y materiales de construcción, aunque pierde frente a la compra de terneros.

Yerba mate: el peor desempeño relativo

La situación más crítica es la de la yerba mate. Tras un muy mal 2024 y 2025, el sector acumula una pérdida del 30% en su poder de compra respecto del promedio de los últimos cinco años.

En el inicio de 2026, los registros siguen débiles: solo mejora frente a fitosanitarios (tomando la media desde 2020), pero pierde frente a gasoil, salario rural y camionetas.

El informe deja en claro que no hay un “campo” homogéneo: mientras algunos complejos productivos recuperan margen y capacidad de inversión, otros enfrentan una creciente presión de costos que erosiona rentabilidad y competitividad.

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Carlos Castagnani: “El campo necesita reglas claras y una visión federal del desarrollo”

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Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) renovó su compromiso con el federalismo productivo durante la Expo Rural de El Zapallar.

El presidente de CRA, Carlos Castagnani, llamó a fortalecer el diálogo y avanzar con reformas estructurales que promuevan la inversión y el desarrollo del interior.

Una jornada de integración y visión federal en el corazón productivo del Chaco

Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) reafirmó su presencia territorial y su compromiso con el federalismo productivo al participar de la jornada central de la 4ª Expo Brangus y 1ª Expo Brahman Primavera 2025, realizada en la Sociedad Rural El Zapallar, en General San Martín, provincia del Chaco.

El evento reunió a referentes ganaderos, dirigentes rurales y autoridades provinciales y nacionales, en una agenda centrada en la ganadería, la competitividad y la articulación público-privada para el desarrollo regional.

Encabezado por el presidente de CRA, Carlos Castagnani, el encuentro contó con la participación de Guillermo Martínez Balbis y Daniel Fontana, presidente y vicepresidente de CHAFOR (Confederación de Asociaciones Rurales de Chaco y Formosa); Marcos Pastori, delegado de CHAFOR ante CRA; Claudio Luis Farana, titular de la Sociedad Rural El Zapallar; Mariela Kasko, subsecretaria de Ganadería del Chaco; y Mauricio Groppo, presidente de la Asociación Argentina de Brangus.

Durante la jornada, Castagnani mantuvo un emotivo reencuentro con Raúl “Tato” Romero Feris, ex presidente de CRA, símbolo del espíritu confederado que marcó a generaciones de dirigentes rurales.

“El país necesita acuerdos profundos que promuevan el trabajo, la inversión y la equidad federal. La unidad y el esfuerzo compartido son la base del progreso nacional”, expresó Castagnani en su discurso inaugural.

Reformas y previsibilidad: el campo como motor del desarrollo nacional

En su intervención, el titular de CRA puso énfasis en la coyuntura política y económica nacional, subrayando la necesidad de consolidar un marco de estabilidad, previsibilidad y reglas claras para fortalecer la producción y el empleo.

“El contundente mensaje de la ciudadanía le dio al Gobierno el respaldo para avanzar con las reformas necesarias. Es momento de convertir ese apoyo en acciones reales”, sostuvo.

Castagnani destacó que las reformas impositiva y laboral son pilares fundamentales para recuperar la competitividad, incentivar la inversión y mejorar las condiciones del trabajo rural.

“El campo está dispuesto a seguir contribuyendo, pero necesita un marco que premie el esfuerzo, la formalidad y la innovación”, añadió.

El dirigente rural insistió en la necesidad de que el Congreso sea un ámbito de debate constructivo: “El Congreso debe ser un espacio para debatir ideas, no personas. Necesitamos leyes que piensen el futuro con una visión productiva y federal.”

Infraestructura y desarrollo territorial: una agenda para el interior productivo

CRA propuso consolidar una agenda federal de infraestructura, que priorice el desarrollo de rutas, ferrocarriles y conectividad digital como ejes estratégicos para la competitividad de las economías regionales.

“Bregamos por una nueva etapa de integración nacional. Las rutas, los trenes y la conectividad son el motor para que el interior productivo crezca y genere oportunidades”, planteó Castagnani.

Con presencia activa en todo el país, la entidad ratificó su compromiso con el desarrollo del Chaco, Formosa y las provincias del Norte Grande, y su acompañamiento a los productores que sostienen las economías regionales.

La participación de CRA en la Expo Rural de El Zapallar simboliza la continuidad de un modelo de representación territorial, basado en el diálogo, la cooperación y el fortalecimiento institucional del campo argentino.

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