La Estación Experimental Agropecuaria INTA Cerro Azul presentó un completo portafolio de especies forrajeras desarrolladas y validadas en la provincia, que ya están disponibles para que los productores las incorporen en sus sistemas de producción.
El objetivo es ampliar la base forrajera de la región con opciones nutritivas, resilientes y adaptadas a las condiciones del suelo y clima misionero, en un contexto donde la ganadería local demanda mayor eficiencia y sustentabilidad.
Gramíneas de alto rendimiento. Entre las propuestas se destacan variedades de pasto elefante como Panamá, Pak Chong, Mott y BRS Kurumi, junto con Paspalum (Chané y Cambá), reconocidas por su capacidad de producir gran volumen de forraje por hectárea.
Leguminosas fijadoras de nitrógeno. La incorporación de Leucaena leucocephala, con contenidos de hasta un 30% de proteína, permite mejorar la dieta animal y, al mismo tiempo, reducir la necesidad de fertilizantes químicos.
Especies rústicas y adaptadas. El catálogo incluye opciones como Jesuita Gigante, híbridos de Acroceras, Urochloa y Panicum, que muestran resistencia a encharcamiento, sequía o sombra, condiciones frecuentes en distintos puntos de Misiones.
Innovación a futuro. El INTA también ensaya nuevas alternativas como Stylosanthes, Aeschynomene y Moringa, con potencial para reforzar la sustentabilidad de los sistemas ganaderos y contribuir a la reducción de emisiones.
“El productor puede acceder a este material en viveros locales y comenzar a incorporarlo en pastoreo, corte o sistemas silvopastoriles”, explicó el ingeniero agrónomo Emilio Maidana, de la EEA INTA Cerro Azul.
Con esta oferta de forrajeras, Misiones suma calidad nutritiva, resiliencia productiva y sustentabilidad ambiental, consolidando un camino de innovación en la ganadería provincial.
La Sociedad Rural de Misiones confirmó que la Expo Rural 2025 se realizará los días 8, 9 y 10 de agosto en el predio ubicado en Fachinal. El evento, único en la provincia con el auspicio de todas las razas, reunirá ejemplares destacados de bovinos, ovinos y equinos, además de una amplia oferta gastronómica, remates y más de 100 stands de empresas y entidades privadas.
“ Habrá animales Brangus, Bradford y Braman en los bovinos, en los ovinos habrá Santa Inés y Dorper y, en los equinos, Cuarto de Milla y Caballos Criollos”, adelantó Matías Pamberger, presidente de la Sociedad Rural de Misiones.
El cronograma comenzará el viernes 8 con la admisión de los animales. “El día sábado se hará la jura y se elegirán los grandes campeones de todas las razas y el domingo será el remate a partir de las 14 horas”, explicó. Ese mismo día, además, se ofrecerá una degustación especial: “Haremos un búfalo entero a la parrilla para los asistentes”.
Pamberger destacó también que durante el fin de semana se realizará una jura de animales de productores que no pertenecen a cabañas pero que han trabajado en el mejoramiento genético. “Vamos a tener también una jura de animales que no son de cabaña, que son de productores que han mejorado su raza”, señaló.
En el marco de la exposición se inaugurarán nuevas obras en el predio. “Vamos a inaugurar las nuevas tribunas y la cocina”, confirmó el titular de la entidad.
En su discurso en la tradicional Exposición Rural de Palermo el presidente Javier Milei llenó de elogios al campo y reiteró su promesa de que cuando la inflación sea cercana a cero “eliminamos el cepo de una vez y para siempre”. Además, en respuesta al señalamiento previo del titular de la Sociedad Rural, Nicolás Pino, de que el sector soportaba una agobiante presión impositiva, señaló: “la verdadera carga que tiene que soportar el sector privado es el peso del sector público en la economía; hicimos una reducción del 30% del tamaño del sector público, el ajuste más grande de la historia de la humanidad; les estamos sacando la bota de encima”.
Milei rehuyó comprometerse a un cronograma específico de eliminación de las retenciones y de unificación cambiaria (esto es, dólar único), pero adelantó una serie de medidas que se oficializarán en los próximos días y que, según dijeron desde Economía, “siguen en línea con los objetivos de liberar las fuerzas productivas”.
Estas serían las medidas
Eliminación de los derechos de exportación (retenciones) a las vacas correspondientes a las categorías A, B, C, D y E. Se trata de una clasificación del ganado bovino que corresponde respectivamente a las calidades de “Excelente”, “Muy buena”, “Buena”, “Regular” e “Inferior”, similar a un sistema de notas escolares.
La baja de aranceles del 12% al 2% para los equipos de riego por aspersión y riego por goteo;
La eliminación del 25% de los derechos de exportación (retenciones) a las proteínas animales (carne vacuna, cerdo, pollo, aves, entre otras), al considerarla una industrialización del grano, devolviéndole así rentabilidad al productor.
La desburocratización del comercio de granos: Desde ahora, todos los productores de producción animal (ganaderos, tamberos, avícolas, porcinos, etc.) podrán comercializar y mover granos sin necesidad de reinscribirse en el Registro Único de la Cadena Agroalimentaria (RUCA). Con sólo contar con el Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios (Renspa) otorgado por Senasa estarán empadronados y podrán obtener cartas de porte para el movimiento de granos.
La eliminación total y permanente de los derechos de exportación (DEX) para el sector lácteo, con el objetivo de asegurar previsibilidad y promover la competitividad en toda la cadena láctea.
Además, Milei enumeró una serie de propuestas que serán incluidas en el proyecto de Ley PYME que el Gobierno Nacional está trabajando con todos los sectores asociados a la producción y el comercio. El Proyecto de Ley se propondrá:
Un régimen de amortización acelerada de bienes de capital para el agro.
La modificación en el manejo contable del ganado. Hoy se debe pagar Impuesto a las Ganancias anualmente por el engorde. Con la reforma propuesta, el Impuesto a las Ganancias pasaría a pagarse al momento de la venta.
Desarrollo de un Régimen de Riego con beneficios por cupón fiscal en áreas marginales con relación a una exención de Derechos de Exportación garantizado con estabilidad en el tiempo (15 años, directo al productor) en zonas marginales.
Amortización acelerada de los toros con valor genético. En la actualidad, la compra de un toro es considerada para el balance fiscal una inversión que se amortiza en 5 años. Por lo tanto, se puede deducir un quinto del valor de la factura de compra por año.
Las ventas al exterior alcanzaron las 82.548 toneladas Durante los dos primeros meses del año se totalizaron exportaciones por 160.000 toneladas.
Según datos oficiales de la Coordinación de Análisis Pecuario en base a datos del SENASA, DNCCA e INDEC, las ventas al exterior alcanzaron las 82.548 toneladas equivalentes de res y se superó así el récord del mes anterior, una marca sin precedentes en los últimos 57 años, detalla el sitio especializado TodoAgro.
El acumulado del bimestre enero-febrero de 2024 también ha marcado un récord, con ventas que alcanzan las 160.000 toneladas. Estos números confirman una tendencia de crecimiento sostenido en las exportaciones de carne vacuna, impulsada por un cambio de política exportadora implementado por el Gobierno Nacional.
Este cambio de política ha puesto un fuerte énfasis en agregar valor a las cadenas pecuarias, especialmente en el sector de la carne vacuna. Esta estrategia ha demostrado ser efectiva, con la apertura de nuevas oportunidades en el mercado internacional y que le devuelven a Argentina su rol como un jugador clave en la industria cárnica a nivel mundial.
La desregulación para disparar el alza en los saldos exportables genera como contracara una baja del consumo interno igual de inédita y que pone en jaque a numerosas carnicerías.
Según la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA) el consumo interno registró una contracción del orden del 9%.
Un informe del Ciccra marca que la importancia del consumo interno sobre la producción total de carne vacuna registró en el primer bimestre de 2024 el nivel más bajo de los últimos 28 años.
La Bolsa de Comercio de Rosario detalló que el consumo de carne vacuna per cápita se redujo en 4,5 kilos en el primer bimestre de 2024, con relación al mismo periodo del año pasado.
Ese cuadro impacta directo en las carnicerías. Según el titular de la Asociación de Propietarios de Carnicerías de la Ciudad de Buenos Aires, Alberto Williams, el consumo disminuyó cerca de un 40%, razón por la cual “hay carnicerías que están fundiendo“.
“Mientras se exporte carne libremente, olvidémonos de comer carne”, dijo Williams en declaraciones a AM530 y focalizó en la constante suba de precios: . “La gente de clase media para abajo no puede comprar la carne“.
“De niño, entre 10 o 12 años ya tenía la ilusión de tener mi camioncito, mi aserradero, tractor y motosierra. Incluso jugábamos que teníamos nuestro propio camión con un carrito que usábamos para traer la leña para la cocina de nuestra mamá”, cita Gerardo Gruber el menor de los socios fundadores del Grupo Gruber.
El Grupo Gruber es una empresa familiar formada por dos generaciones en la que se interrelacionan la forestoindustria, la ganadería y la agricultura y ahora la energía. Actualmente la planta se encuentra en la ruta provincial 17, en el Kilometro 31, en el departamento Eldorado.
Sus comienzos fueron en el año 1976 en Santiago de Liniers, Eldorado-Misiones, donde tres hermanos se unieron para seguir un sueño y forjar algo perdurable. Caracterizados desde muy jóvenes por su pasión y dedicación, gracias al apoyo familiar y amigos nació “Establecimiento Don Guillermo SRL”, un aserradero que trasciende en el tiempo y permitió a estos hermanos expandir sus horizontes empresariales y dedicarse a varias actividades productivas.
Una de sus principales actividades es la forestación, en su mayoría representada por plantaciones de pino que son acompañadas durante 20 años. Un periodo de tiempo en donde las plantas toman la energía del sol y la convierten en biomasa arbórea, gracias a la práctica de manejo que se realiza se obtiene madera de calidad.
Los rollos que se obtienen de las forestaciones se destinan a la actividad central de la empresa: la industria donde se transforman en una amplia gama de productos que se comercializan, tanto en el mercado interno como en el externo.
Desde el 17 de agosto de 1976, que se aserró la primera tabla, cada corte de madera es una pieza de esta gran historia. A lo largo del tiempo se fueron abriendo varios mercados para agregar valor a la madera, particularmente fue de interés especial para la familia las construcciones en madera.
Por lo que a finales de la década de los 90 nació la esencia de “Cabure-í SRL”, una combinación perfecta entre la naturaleza y la arquitectura. Por lo que desde los hogares que cobijan familias hasta los espacios que enriquecen a la comunidad, cada estructura creada fusiona la solidez de la madera con los sueños de cada cliente. Para Cabure-í, la madera es más que un material, es el lenguaje de la creatividad con el que se materializan los proyectos.
Los procesos industriales que se llevan a cabo en la empresa generan residuos que son aprovechados por una planta de generación de energía eléctrica por biomasa. Este es un proceso en donde la energía contenida en la biomasa pasa por varias transformaciones y se convierte en electricidad, que permite autoabastecer la industria y contribuir al crecimiento de toda la comunidad, hacia un mañana más verde y sostenible.
Es una de las empresas que está trabajando con la licitación de energía eléctrica que es parte del programa RenMDI de la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico, que busca hacer una diversificación de la matriz energética del país para que haya fuentes renovables que no sean solo base petróleo. Por eso se buscó apuntar a las energías renovables. Son proyectos que se licitaron hasta veinte megavatios, en el caso del Grupo Gruber el proyecto de biomasa es de tres megavatios.
Respecto a la licitación es un proceso en el que hay que hacer varios trámites, varias protecciones que hay que colocar, hacer varios estudios eléctricos, ver el impacto ambiental para poder hacer la firma del contrato y poder entregar la energía eléctrica. Es un programa parecido con respecto a los programas anteriores que son los programas a renovar, pero tiene sus particularidades.
En esta oportunidad es un proyecto que va a consumir biomasa, que sería aserrín, viruta, corteza y con eso se va a generar energía eléctrica y vapor para el proceso del secado de la madera. Toda la energía que no se consuma en la empresa se va a vender al sistema nacional.
Estos proyectos están en varios lugares del país y son de contratos a quince años a un monto fijo, la venta se hace a CAMMESA y esta es la que después hace el pago de eso.
Un proyecto positivo que genera una demanda adicional de biomasa, ya que hay bastante oferta en la zona, le genera un valor agregado y mejora las condiciones de la estabilidad eléctrica en puntas remotas de la provincia de Misiones. Además se genera energía renovable.
El grupo Gruber, apostó desde sus comienzos a una diversificación productiva. Es así que se dedica también a la producción de carne y yerba mate.
El cultivo de la yerba mate, al igual que con las forestaciones, se acompaña desde los primeros momentos de campo, hasta el momento de la cosecha, con la responsabilidad que conlleva la producción de un alimento, desde la familia Gruber están orgullosos de formar parte de esta cadena productiva tan importante para la identidad de los misioneros.
Mientras que la producción ganadera se lleva a cabo en la “Estancia La Emilia” ubicada sobre ruta 17 km 31. El nombre es en honor de la Oma, madre de los hermanos Gruber quien transmitió incansablemente los valores vigentes del trabajo y la constancia a toda la familia.
En la Emilia durante todo el año se trabaja en la producción de ciclo completo de ganado bovino, porcino y bubalino. La de mayor magnitud es la producción bovina, se desarrolla casi en su totalidad en sistemas silvopastoriles, que son cuidadosamente manejados para alcanzar la mejor calidad de pasturas, mayor bienestar animal y una mejor eficiencia productiva.
La producción porcina, se desarrolla dentro de corrales que aseguran mejores condiciones de salud, higiene y bienestar de los cerdos. Para cada una de las categorías existen instalaciones específicas que permiten atender constantemente las necesidades de cada etapa del ciclo productivo y además brindar una mayor comodidad a los trabajadores.
Para la alimentación animal, la empresa cuenta con su propia producción de fibra y grano. Se destina una proporción de la superficie a la agricultura, principalmente dedicada a los cultivos de maíz, sorgo y pasto elefante. La producción de fibra pasa por un proceso de ensilado para asegurar su conservación y así contribuir también a estabilizar la oferta forrajera. Los granos, se combinan de diferentes maneras en una planta de alimentos balanceados, que ayuda a tener una mejor organización y planificación de la alimentación de los animales.
Así como sucede en la industria forestal, los residuos que genera la actividad ganadera, son gestionados y utilizados para devolver al suelo materia orgánica y vida microbiana.
Esto se realiza mediante la elaboración y posterior distribución de compost, el cual además se mezcla con ceniza, que es obtenida luego del proceso de combustión que sucede en la planta de generación de energía. Esta práctica no solamente aporta fertilidad al suelo de los cultivos, sino que también contribuye a la captura de carbono en el suelo, sumándose a la enorme cantidad ya capturada por las forestaciones.
Cada uno de los procesos llevados a cabo, en las diferentes producciones, busca ofrecer productos de calidad diferenciada al mercado y tiene un fuerte compromiso con la naturaleza. Una importante proporción de la superficie del Grupo Gruber se mantiene con vegetación nativa, contribuyendo así a la conservación de la biodiversidad, a un mejor flujo de los ciclos del agua y nutrientes y a la mitigación del cambio climático.
Conjuntamente la empresa incorpora constantemente cambios tecnológicos que ayudan a hacer más eficientes los procesos, y así reducir los impactos ambientales que genera naturalmente toda actividad humana, construyendo un futuro donde la huella ecológica sea apenas un rastro,y una promesa a las generaciones venideras.
Más allá de las producciones que integran y dan vida al Grupo Gruber, lo que realmente lo sostiene son las personas. Una familia, dos generaciones y más de 500 empleados, que día a día trabajan a la par, con esfuerzo y determinación. Una empresa familiar inserta en una comunidad que la vio crecer y a la que provee con mucho orgullo, entre otras cosas, dos de las necesidades básicas de todos los seres humanos: alimento y vivienda.
Desde aquel pequeño sueño en 1976, hasta la realidad de hoy, el Grupo Gruber ha crecido, evolucionado y mantenido intactos sus valores fundamentales. Exportando y abasteciendo el mercado interno, siempre enfocados en la calidad de sus productos y el compromiso con las personas. Cada pieza de madera aserrada, cada estructura construida y cada rincón de campo cuentan una historia, pero también hablan de un futuro sostenible. Más que una empresa, se trata de una familia unida por una visión.
El Grupo Gruber
Corría el año 1973, Gerardo, Aldo y don Mark Gruber compraron una máquina carpintería combinada (sierra circular + garlopa) que se movía con la toma de fuerza del tractor FIAT U25.
A pedido de la tía Hilde Gruber de Hübner, quien tenía un local de venta de fotos y cuadros fabricaron bastidores para cuadros hechos de chapadur y marco de madera pintado de color negro mate.
En 1974 compraron de Puerto Esperanza la primera sierra, una sierra sin fin de carpintería volante de 70 cm, con el objetivo de cortar los listones de carpintería. Al momento de comprarla, los hermanos también pensaron en usarla para cortar “toquitos”, subproductos de la chacra. A raíz de esta idea, Aldo y Gerardo construyen un carrito precario, todo de madera, y logran cortar unos tocos menores con gran dificultad.
Con esa sierra, también cortaron troncos de paraíso y con dichas tablas hizo Gerardo su primera cama. De ahí surgió la idea de fabricar camas y venderlas a la mueblería “La casa del hogar” de Sonia Unewehr. Al tener gran demanda en fabricación de camas, surgió la necesidad de comprar más maquinaria.
Un vecino conocido, Don Emilio Hapke, sugirió a Aldo instalar una sierra tipo catre y le comentó que su cuñado le había fabricado en una oportunidad, una sierra similar, de tipo serrucho que funcionó bien pero ya estaba en desuso. Al ir a ver a esta persona, don Köbler, dijo que únicamente tenía las roscas para ajustar la medida del corte. El resto de la máquina era de madera y ya no estaba en condiciones de ser usada.
Don Köbler, recomendó a los hermanos Gruber, que visiten a Rodolfo Überall, de Victoria 20. Él tenía en venta una sierra tipo catre antigua, hecha toda de hierro que nunca había armado. La misma estaba abandonada en un tungal, dentro de la “capuera”.
Don Überall dijo que no contaba con todas las piezas y que no estaba seguro si el sistema de avance de carro estaba presente. Al revisar la máquina, pudieron ver que faltaban varias piezas, entre ellas las roscas que don Köbler les había dicho que tenía en condiciones pero no sabía si estaban todas. A pesar de esto y de no contar con dinero, los visionarios hermanos querían comprar dicha máquina. En esta oportunidad, interviene Doña Emilia Meisser, su madre, y pide prestado el dinero a su tío, Guillermo Meisser, quien accede y da un préstamo de $10.000.
Don Überall fue quien llevó la sierra catre al lugar donde aún hoy se encuentra, bajándole en el potrero el 1º de Mayo de 1976. Ni bien bajaron la máquina, pusieron gasoil en los ejes para que se vayan ablandando y como cada día, se fueron a trabajar a la chacra.
Esa misma noche y varias noches consecutivas, los jóvenes se dedicaban a aflojar y limpiar las partes oxidadas bajo las luces de una lámpara de aceite “petromax”, para obtener las piezas en condiciones para el armado y posterior instalación de la esperada sierra.
El 2 de Julio 1976 construyeron con hormigón la base del volante del excéntrico y para los primeros días de agosto de ese año, habían terminado de armar la sierra con carro completo. Un sábado de tarde, específicamente el 14 de Agosto de 1976, hicieron la primera prueba de corte de un rollo de paraíso, obteniéndose un resultado poco satisfactorio, porque la hoja de sierra no tenía filo.
Un amigo, Alfredo Angermeier, llevó la hoja a afilar, ya que él tenía también una sierra similar y conocía quién podía hacer ese trabajo. Finalmente el 17 de agosto de 1976 cortaron exitosamente un tronco de paraíso de 45 cm de diámetro, fecha de fundación.
Un sábado por la tarde, con ayuda de amigos y sus tractores, se cortaron a cielo abierto dos troncos de laurel y marmelero para la construcción del galpón. Con ayuda de su hermano mayor, Alfredo Gruber, quien en ese momento estudiaba y trabajaba en Córdoba, terminaron de construir el galpón el fines del 76, mediante la inversión realizada para las chapas del galpón, Alfredo se incorpora al proyecto y luego, los tres hermanos Gruber, iniciaron los trámites para la inscripción de un permiso de aserradero, para poder comercializar la madera. Hasta ese momento, la madera se comercializaba a través del aserradero de Francisco Bemetz.
Desde ese momento la familia en constante trabajo, esfuerzo y perseverancia fueron forjando algo más que una empresa, un sueño que empezó desde un carrito de madera para llevar leña a la madre, hoy cuenta con una historia enriquecedora, que abastece en alimento y vivienda a gran parte de una comunidad.