GAZA

Netanyahu asegura que la guerra en Gaza será “larga y difícil”

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El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, advirtió hoy que la guerra contra el movimiento islamista palestino Hamas en la Franja de Gaza será “larga y difícil” y aseguró que esta es “la segunda guerra de independencia” de su país.

“La guerra en la Franja de Gaza será larga y difícil y estamos listos” para librarla, declaró Netanyahu en una conferencia de prensa en Tel Aviv, en la que añadió que el Ejército “destruirá al enemigo en tierra y bajo tierra”, en referencia a la red de túneles por los cuales, según Israel, Hamás burla el bloqueo del enclave.

“En las primeras semanas de la guerra lanzamos ataques aéreos masivos que asestaron un duro golpe al enemigo. Eliminamos a muchos terroristas. Sin embargo, sólo estamos en el principio. Esta es nuestra segunda guerra de independencia”, aseguró el premier.

Después de que los militares endurecieran anoche los ataques contra la Franja de Gaza, tanto por tierra como por aire, el premier aseguró que la ampliación de la ofensiva terrestre fue aprobada “por unanimidad”.

“Nuestro objetivo es singular: derrotar al enemigo asesino”, aseguró.

A la vez, Netanyahu consideró que la ampliación de la ofensiva no va en contra de uno de los objetivos de su país, que es recuperar a los rehenes que fueron tomados por Hamas durante su ataque del 7 de octubre.

“La transición a la segunda fase de la guerra no entra en conflicto con la capacidad de traer de vuelta a los rehenes. Me abstengo de dar detalles”, apuntó, según el diario Haaretz.

Antes de la conferencia de prensa, el mandatario se había reunido con familiares de los secuestrados y les prometió que “agotará” todas las opciones para lograr su libertad.

Netanyahu defendió asimismo a su Ejército de las acusaciones de que están cometiendo crímenes de guerra.

“Los que acusan a las FDI (Fuerzas de Defensa de Israel) de crímenes de guerra son unos hipócritas”, consideró, y acusó a Hamas de crímenes de guerra por usar a civiles como escudos humanos y por quedarse con combustible que era para uso hospitalario.

“Pido a los civiles de Gaza que evacúen hacia el sur de la Franja. El enemigo utiliza cínicamente los hospitales como refugios. Israel libra una batalla por la humanidad contra bárbaros”, manifestó.

La ONU advirtió esta semana que los bombardeos contra zonas densamente pobladas y el bloqueo de la Franja de Gaza constituyen crímenes de guerra, y cuestionó que el Ejército israelí haya pedido a la población gazatí que abandone ciertas zonas mientras mantiene un férreo bloqueo que impide no sólo la entrada de suministros en el enclave palestino, sino también la huida de la población.

“Israel no sólo está librando nuestra propia guerra, sino una guerra por toda la humanidad”, apuntó Netanyahu, según declaraciones recogidas por el diario Times of Israel.

“Nuestros aliados en el mundo occidental, y nuestros socios en el mundo árabe, saben que, si no ganamos, ellos serán los siguientes en la campaña de asesinatos del eje del mal”, añadió.

Ante la consulta de la participación de Irán en los ataques del 7 de octubre, Netanyahu dijo que Teherán apoya a Hamas, pero que no tiene certeza de que haya estado involucrado en los detalles de la incursión del movimiento palestino.

“Irán apoya a Hamás, el 90% del presupuesto militar de Hamas procede de Irán. Lo financia, lo organiza y lo guía”, añadió.

De todas formas, apuntó: “No puedo garantizar que en esta operación concreta, en este momento concreto, estuvieran implicados en la planificación de los detalles”.

Israel endureció su operación terrestre en Gaza con el envío de tanques e infantería respaldados por ataques desde el aire y el mar que “hicieron temblar el suelo” del enclave palestino, según el ministro de Defensa, Yoav Gallant, quien hoy aseguró que la guerra entró en una nueva etapa.

La escalada de violencia en la región se dio a partir del ataque del 7 de octubre de Hamas sobre territorio israelí, en el que mató a más de 1.400 personas, la mayoría civiles, y tomó a más de 200 como rehenes.

La campaña de bombardeos que Israel implementó como respuesta contra la Franja de Gaza, gobernada por Hamas, deja ya más de 7.700 muertos, entre ellos más de 3.000 niños.

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Israel rompe con ONU tras denuncias por crímenes de guerra

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Israel pidió la dimisión del secretario general de ONU y negó visas a funcionarios luego de que ésta la acusara de “castigo colectivo” contra los palestinos.

Una profunda grieta volvió a emerger en el Consejo de Seguridad el martes 24 de octubre por la noche en medio del discurso del secretario general de la ONU, Antonio Guterres, quién criticó con dureza los crímenes de guerra de Israel en Gaza.

Asediada, sin combustible, agua ni electricidad, y con numerosas muertes diarias, Gaza agoniza. 6 hospitales cerraron por falta de combustible, al menos 2.000 niños y niñas han muerto, 4.600 han resultado heridos y más de un millón necesita ayuda humanitaria, de acuerdo a Save The Children.

Según el Ministerio de Salud controlado por Hamas las muertes palestinas ascendieron a 6.500 este miércoles (25/10). 708 palestinos, entre ellos 305 menores, murieron en las últimas 24 horas en ataques israelíes en la Franja. Tres convoyes de ayuda humanitaria hasta el momento han llegado a Gaza a través del cruce de Rafah pero es insuficiente. “Es una gota de ayuda en un océano de necesidad”.

Basta con mirar las fotos y videos de fuentes fidedignas en Gaza como las de Motaz Azaiza en Instagram para comprender las barbaridades cometidas por el ejército israelí. Pero para el gobierno de Benjamín de Netanyahu son acciones y consecuencias de legítima autodefensa.

Si bien Guterres condenó la “espantosa” violencia de los militantes de Hamas el 7 de octubre, advirtió contra el “castigo colectivo” de los palestinos. Tambié n como prioridad instó a un alto el fuego inmediato.

“Estoy profundamente preocupado por las claras violaciones del derecho internacional humanitario que estamos presenciando en Gaza. Permítanme ser claro: ninguna parte en un conflicto armado está por encima del derecho internacional humanitario”, sostuvo.

Asimismo contrario a la visión occidental y más cercano a la de los países árabes, Guterres explicó que los palestinos habían sido “sometidos a 56 años de ocupación asfixiante”. “Han visto su tierra devorada constantemente por asentamientos y plagada de violencia; su economía asfixiada; su gente fue desplazada y sus hogares demolidos. Sus esperanzas de una solución política a su difícil situación se han ido desvaneciendo”.

“Nada puede justificar el asesinato, el herir y el secuestro deliberados de civiles, o el lanzamiento de cohetes contra objetivos civiles. Todos los rehenes deben ser tratados humanamente y liberados inmediatamente y sin condiciones”.

Y remató: “Es importante reconocer también que los ataques de Hamas no ocurrieron en el vacío”.

Sus dichos se ajustaron a los de el representante del Estado de Palestina ante la Organización de las Naciones Unidas, en calidad de observador permanente, Riyad Mansour, quién había vituperado a Israel: “Matar a palestinos nunca, nunca hará que Israel sea más seguro”.Israel responde

Enfurecido por la visión equilibrada de la ONU, Israel pidió la dimisión Antonio Guerres y negó visas a funcionarios. Comenzó por el rechazo de la del jefe de asuntos humanitarios de la ONU, Martin Griffiths para “dar una lección” a las Naciones Unidas.

“Debido a sus declaraciones nos negaremos a expedir visas a los representantes de la ONU. Ya le hemos negado el visado al subsecretario general de asuntos humanitarios, Martin Griffiths. Ha llegado el momento de darles una lección”. declaró el embajador de Israel ante la ONU , Gilad Erdan, dijo en la radio del ejército.

Erdan en la reunión de la ONU acusó al secretario general de “considera la masacre cometida por los terroristas nazis de Hamas de una manera distorsionada e inmoral”. Y luego escribió en X, antes conocido como Twitter, que el jefe de la ONU ha “expresado comprensión por el terrorismo y el asesinato” pidiéndole la renuncia.

“No tiene justificación ni sentido hablar con quienes demuestran compasión por las más terribles atrocidades cometidas contra los ciudadanos d e Israel y los judíos. Simplemente no hay palabras”.

El ministro de Asuntos Exteriores israelí, Eli Cohen, le preguntó a Gutiérrez: ¿En qué mundo vive usted?

“No me reuniré con el secretario general de la ONU. Después del 7 de octubre no hay lugar para un enfoque equilibrado. Hay que eliminar a Hamás del mundo.”

No está claro hasta qué punto se extiende la prohibición de visas dentro de la jerarquía de la ONU. Un gran número de trabajadores de la ONU, por ejemplo, son empleados de la UNRWA, la agencia de obras y socorro de la ONU para el pueblo palestino que ya padeció muertes por bombardeos israelíes.

El sufrimiento del pueblo sraelí y palestino es tan grande que ninguno puede reconocer las atrocidades del otro ni sentir algún tipo de compasión. El reconocimiento de la barbarie de Hamas no puede significar la total santidad y condición de víctima de Israel ni el apoyo contundente al estado judío la legitima ción de la masacre de niños palestinos.

El conflicto es muy complejo e histórico y caer en simplificaciones solo extiende la guerra y genera más resentimiento entre ambos pueblos y religiones. El problema es que los grandes líderes del mundo incurren en esto y desatan una proliferación de marcos y posturas distorsionadas y peligrosas.

El turco Recep Tayyip Erdoan, en su defensa del mundo árabe, pecó de esto al describir tan erróneamente a Hamás como un grupo de liberación en lugar de una organización terrorista.

Las autoridades de Israel, por su parte, no reconocen las barbaridades que está cometiendo contra Palestina e ignoran el profundo odio contra los judíos que están sembrando con las huellas imborrables de los masivos ataques a Gaza. Israel, por estas horas no conoce la calma, moderación y el alto el fuego.

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Yocheved Lifschitz, la mujer de 85 años liberada por Hamás expresó “Pasé por un infierno”

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En una rueda de prensa, la mujer de 85 años, contó su relato del secuestro por el grupo militante radical Hamás.

Yocheved Lifschitz es una de las cuatro liberadas por Hamás. Ella junto a más de 200 personas fueron secuestradas y llevadas desde Israel hacia Gaza.

Desde el hospital de Tel Aviv donde se recupera, ofreció este martes su testimonio con la ayuda en la traducción de su hija Sharone Lifschitz. En este contexto Yocheved expresó que “pasó por un infierno” y describió cómo sufrió heridas y tuvo dificultades para respirar mientras la llevaban hacia la red de túneles secretos de Hamás debajo de Gaza.

Madre e hija celebraron su reencuentro, pero afirman que esto no acaba hasta que liberen a los más de 200 rehenes que permanecen secuestrados. Entre ellos, Oded Lifschitz y Amiram Cooper, esposos de Yocheved y Nurit Cooper la otra persona liberada junto a Yocheved.

Lifschitz confirmó que los rehenes capturados por Hamás, o al menos parte de ellos, se encuentran en algún punto de la extensa red de túneles subterráneos que se encuentra en Gaza. La confirmación de esta gran red es clave para la estrategia militar del grupo Hamás, así como un desafío para los israelíes.

La anciana contó que sus captores la introdujeron en Gaza a través de una puerta después de secuestrarla desde el kibutz Nir Oz en el sur de Israel. Además, añadió que fue llevada en una motocicleta y, para explicar sus heridas, dijo que había sido golpeada con varas.

De acuerdo al relato de Yocheved, otros 24 rehenes fueron llevados a los túneles. Tras caminar dos o tres horas sobre un suelo “suave y húmedo” separaron a cinco personas de su kibutz hacia una habitación aparte. Describió la estructura subterránea como “una red enorme” y la comparó a “una telaraña”.

Lifschitz aclaró que había un guardia para cada una de las cinco personas secuestradas en su grupo. “Se ocuparon de todo detalle”, incluyendo mujeres que sabían sobre “higiene femenina”, dijo.

Los alimentaban con queso y pepino, lo mismo que comían sus captores. La mujer describió como limpias las condiciones en que fue retenida. Dice que dormían sobre colchones en el suelo y que un doctor los visitaba cada dos o tres días, incluyendo un paramédico que les traía las medicinas que necesitaban.

Sharone, la hija de Lifschitz, vive en Londres y viajó a Israel a encontrarse con su madre. La mañana de este martes la acompañó para traducir su testimonio al inglés en una rueda de prensa celebrada en el hospital donde se encuentra. Dijo que los secuestradores de su madre le quitaron el reloj y las joyas mientras la transportaban en la moto.

Al bajarse de la moto, los que la recibieron le dijeron que “creían en el Corán” y que por lo tanto no le harían daño. Un video de su liberación este lunes por la noche muestra cómo la mujer se da la vuelta y estrecha la mano de un hombre armado de Hamás.

Antes, Sharone había dicho a la BBC que ese gesto se correspondía con el carácter de su madre. “Ver a mi mamá otra vez es algo increíble. Agarrar su mano, besar su cara y su mejilla. Estoy tan orgullosa de ella…es increíble”, dijo Sharone.

Sin embargo, la “historia no acaba” para ellas hasta que Hamás no libere a su padre y esposo, Oded Lifschitz y el resto de secuestrados.

“Todavía hay alrededor de 200 personas allí y no debemos quedarnos en nuestra felicidad personal sino trabajar hacia la liberación de todos”.

Oded Lifschitz, el esposo de Yocheved, es un periodista que durante décadas ha trabajado por la paz y los derechos de los palestinos, dijo su hija a la BBC. Recientemente trabajó como voluntario para un grupo que transporta palestinos enfermos de Gaza para que reciban tratamiento en hospitales israelíes.

El matrimonio Lifschitz cofundó su kibutz Nir Oz y, tras dejar su trabajo en un periódico, Oded escribió para la prensa local y publicó artículos de opinión en el periódico Haaretz.

Fuente: BBC

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Las muertes en Palestina por los ataques de Israel ya superan las 5.000

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Al menos 5.087 personas murieron en los bombardeos israelíes en la Franja de Gaza en represalia a un extraordinario ataque del movimiento islamista Hamas en territorio israelí el 7 de este mes, informó hoy el Ministerio de Salud de Gaza al confirmar que en las ultimas 24 horas se contabilizaron más de 400 muertes más.

Entre los muertos hay 2.055 niños y 1.119 mujeres, y otras 15.273 personas resultaron heridas en los incesantes bombardeos, indicó en un comunicado el Ministerio de Salud de Hamas, que gobierna Gaza.

Poco antes del parte cotidiano que brinda la cartera de Salud gazatí, el Gobierno de Hamas había detallado que al menos 70 palestinos murieron en ataques aéreos nocturnos efectuados por el Ejército israelí.

“Más de 60 mártires cayeron en los bombardeos”, indicó inicialmente la oficina de prensa de Hamas, que gobierna desde 2007 este territorio palestino.

El grupo dijo que entre las nuevas víctimas había 17 personas que murieron en una casa de Jabaliya, en el norte del enclave, reportó la agencia de noticias AFP.

El Ministerio de Salud de Hamas informó por separado que “al menos diez cuerpos fueron extraídos de los escombros” tras un ataque que destruyó este lunes una casa en Deir el Balah, con lo que el balance total de la noche es de al menos 70 muertos.

Hamas había comunicado ayer que 4.651 personas murieron, la mayoría civiles, en los bombardeos sin tregua lanzados por Israel desde el 7 de octubre en represalia por la sangrienta incursión del grupo islamista en territorio israelí que dejó 1.400 víctimas mortales, también en su mayoría civiles.

Es decir que entre un reporte y otro se contabilizaron 436 nuevos decesos.

El Ejército israelí informó este lunes que golpeó “más de 320 objetivos militares en la Franja de Gaza” en las últimas 24 horas.

“Los objetivos terroristas atacados incluían túneles donde había terroristas de Hamas, decenas de centros de mando operativos (…) y terroristas de la Yihad Islámica, complejos militares y puestos de observación”, indicó el Ejército en un comunicado.

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Guerra Santa, castigo debido: el agónico choque entre Israel y Palestina

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Cuánto se habló de esta parte del mundo en la última semana tras los nuevos choques bélicos entre Hamas e Israel. ¿Por qué pasa esto? ¿Guerra Santa o Santa guerra?

Antes de hablar del conflicto puntual, hay que aclarar que forma parte de una eterna escaramuza entre ambos frentes, sin un perdedor a la vista. Este es un conflicto étnico, territorial, religioso, político, cultural y económico. Por ende, ninguna respuesta mesiánica es una verdad absoluta. Asimismo, está compuesta de matices y acepciones. Árabe y musulmán no son sinónimos. Judío y sionista no son sinónimos. Palestina y Hamas no son sinónimos.

En principio, hay dos grandes bloques que se disputan Medio Oriente. Por un lado, Israel, el gran representante de Occidente. Este país, además de la tarea reguladora de los intereses occidentales, contiene la gran representación histórica del judaísmo a nivel mundial. Del otro lado, el mundo árabe-musulmán, con Irán a la cabeza, a la par de Arabia Saudita, ambos representantes de la máxima expresión de las teocracias y con el Islam como bandera de cohesión social. 

La pregunta del millón: ¿Por qué Israel pelea con Hamas? Hay que remontarse hasta 1948. Después de las atrocidades del nazismo, conocidas como el Holocausto contra el pueblo judío, la incipiente Organización de Naciones Unidas tomó la decisión de crear un espacio físico que pueda asentar a esta nación milenaria. Hasta la Patagonia argentina estuvo entre los planes de la ONU

Sin embargo, la decisión fue la búsqueda de la famosa Tierra Santa, es decir, Jerusalén, basada en la Declaración de Balfour de 1917, que reconocía el derecho de los judíos a reconstruir su antigua patria en Palestina. Allí se asentó y se creó Israel, de manera arbitraria y quitándole territorio a Palestina, en pleno proceso de descolonización. Con el correr de los años se dieron varios conflictos cuando Israel buscó expandir su territorio, ante la siempre amenaza del “islam radical”. Es así que se dieron las guerras árabes-israelíes, la Guerra de los 6 días, la Guerra de Yom Kippur y las intifadas. Todas con victorias para Israel donde terminó consolidando su poderío.

En un principio, la mayoría de los países árabes apoyaron a Palestina en su conflicto, aunque desde la década de los 70, principalmente, la disputa pasó a ser casi plenamente palestina-israelí, entendiendo las divergencias políticas y económicas del momento. Luego de esto, y con los acuerdos de Oslo de por medio, en 1993, empezaron a tomar forma los movimientos armados que Israel y gran parte de Occidente consideran terroristas. 

Hezbolá, con base en Líbano, arranca sus actividades en 1985, en tanto que Hamas hace lo propio en 1987, teniendo Gaza bajo su control desde el 2007. En paralelo a las intifadas, estos grupos paramilitares comenzaron una serie de estrategias de desestabilización contra Israel, de carácter terroristas, como atentados, secuestros, matanzas públicas y otras tácticas. Respondiendo a la ocupación israelí, a los constantes bombardeos y ataque a blancos civiles que ejecutó Tel Aviv contra los palestinos desde su concepción, básicamente. 

Ahora bien, ni Hezbolá ni Hamas son Palestina. Son movimientos que se adjudican la hegemonía de la liberación palestina, pero no son el pueblo. De hecho, en los acontecimientos actuales, el pueblo palestino, propiamente dicho, no está movilizado. Mucho se habla de que son grupos “yihadistas”. Yihad significa sacrificio y hay muchos tipos de ellos en el islam. Hay algunos simbólicos y otros físicos. Dentro de los físicos hay algunos más moderados, como el ayuno, y otros más radicalizados, como la Guerra Santa. Y aquí también vale la aclaración: las pretensiones del Movimiento Nacional Judío, como se lo conoce al sionismo, no necesariamente representa al israelí de a pie, sino que son jugadas políticas de quienes hoy tienen el poder. 

Aquí hay partes irreconciliables. El Estado de Israel no piensa ceder ni un centímetro de su territorio y Palestina no va a renunciar al islam y va a seguir reclamando por el territorio quitado. Parece obvio que esto es por la tierra, pero también la religión hace que haya partes completamente yuxtapuestas. 

El temor es que una expansión del conflicto haga ingresar a Irán a la batalla. Este país se autoproclama ser la gran nación que llevará el poder de Alá a Medio Oriente. De mayoría chiíta, Irán pasó por su famosa Revolución Islámica en 1979, y desde ese momento apoya la causa palestina, pero también a los movimientos terroristas armados. Irán, por concepción ideológica y filosófica, considera que la eliminación de Israel es necesaria para construir una gran patria musulmana, dirigida por ellos mismos. Israel, en manos de Netanyahu, ve al mundo musulmán como el gran enemigo de las pretensiones imperiales israelíes y como el rival número 1 a nivel geopolítico. 

En pocas palabras, con todo este contexto, la cosa es así: Israel es apoyado por Estados Unidos y gran parte de Occidente. Hamas  es apoyado por Hezbolá e Irán. El pueblo palestino, rehén de ambas facciones, es apoyado por todo el mundo árabe y musulmán, desde los más radicales hasta los más moderados. 

¿Cómo se sale de esto? Hay muchos escenarios propuestos, desde los más utópicos hasta los más mundanos. El conflicto podría enfriarse con la restauración de la normalidad en Gaza y el cese de hostilidades entre Hamas y el ejército de Israel. Suena simple, pero en medio hay que saber que el grupo armado ya consiguió su cometido: poner al conflicto a los ojos del mundo y que Israel y Arabia Saudita no arriben a un histórico acuerdo de cooperación. Sin embargo, la salida no será simple. 

Muchos especialistas hablan del retorno de las fronteras de 1948, entendiendo que la eliminación del Estado de Israel sería un nuevo holocausto, y que, si siguen los combates, el pueblo palestino podría ser barrido del mapa. 

Este retorno del que tanto se habla, que involucra mucho más que Gaza y Cisjordania, sería imposible si la Autoridad Nacional Palestina no puede consolidar el poder. Para ello, los movimientos armados deberán cesar, ya sea con guerra o con acuerdos de cooperación. Lastimosamente, nada garantiza que esto sea así. 

Hay que entender la idiosincrasia de la zona. Estos son movimientos fundamentalistas e inclusive con una visión panislamistas, que buscan la consolidación de los históricos territorios de la expansión musulmana. Es decir, la política no corre para ellos y la institucionalidad es solo un juego. 

Por otro lado, si la administración se transforma en una esfera occidental, eso puede enfurecer a Irán, que ya está al borde de ingresar a esta guerra. Otra salida posible es un territorio palestino dividido y controlado por potencias partitas, como fue Berlín en su momento. 

Estados Unidos, Rusia, China y alguna otra potencia podrían ser los que determinen esa transición. El inconveniente aquí es que estas potencias no están interesadas en invertir tiempo y capital en conseguir la paz final allí.

Entonces, ¿Qué nos queda? Literalmente, esperar que ambos cesen sus ataques, acuerden un alto al fuego y rogar por que Irán no ingrese a la guerra. Su potencial nuclear e influencia regional involucraría a muchos países y eso sería catastrófico, sobre todo porque sería el punto de partida para que ingrese Estados Unidos a la guerra santa. Allí se cumpliría la tan temida “Tercera Guerra Mundial”. En el medio, millones de inocentes son los que reciben balazos y misiles cargados de un odio irracional en ambas partes.

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