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Passalacqua pidió a los senadores votar contra la reforma de la Ley de Tierras

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La postura del Gobierno de Misiones frente a la reforma de la Ley de Tierras Rurales se endurece a medida que se acerca la sesión del Senado prevista para el 6 de agosto. El gobernador Hugo Passalacqua mantuvo una reunión con los senadores nacionales Carlos Arce y Sonia Rojas Decut, a quienes les pidió expresamente que voten en contra del proyecto de “inviolabilidad de la propiedad privada”, al considerar que abre la puerta a una mayor extranjerización de las tierras rurales y afecta intereses estratégicos de la provincia.

La revelación fue realizada por el jefe de Gabinete, Carlos Sartori, quien explicó que el mandatario transmitió personalmente la posición institucional de Misiones.

“El gobernador se reunió justamente con los senadores para transmitirles la postura del Gobierno de la provincia en defender los intereses de Misiones”, señaló el funcionario en el marco del Conservatorio denominado “Extranjerización de Tierras. Reforma a la Ley 26.737”, que se desarrolló en la sede del Instituto Misionero de Biodiversidad.

Según Sartori, Passalacqua fue claro al solicitar que los legisladores nacionales rechacen la iniciativa. “Él les pidió encarecidamente que no voten esta cuestión por lo que implica el avance sobre nuestra soberanía y, en especial, sobre los intereses de los misioneros que tanto cuidamos nuestra biodiversidad”, afirmó.

El funcionario sostuvo además que el mensaje del gobernador excede la discusión jurídica y se vincula con la defensa del patrimonio natural de la provincia. “Lo que nos está pidiendo el gobernador es que acompañemos esta postura de soberanía. Defendamos los intereses de los misioneros, defendamos los intereses de los argentinos, hagamos patria”, expresó.

Sartori adelantó que el tema será abordado en una reunión de gabinete ampliada con unos 40 intendentes de la zona Centro y Sur, quienes recibirán explicaciones técnicas para replicar los argumentos en cada municipio.

Sartori fue uno de los disertantes del conversatorio, junto al ministro de Gobierno, Marcelo Pérez, como un espacio para analizar “los desafíos que enfrenta Misiones como provincia de frontera, custodio de una de las mayores reservas de biodiversidad del país y de valiosos recursos hídricos estratégicos”.

La actividad fue organizada por el organismo que preside Viviana Rovira, quien además conduce la Red de Mujeres del Movimiento, uno de los primeros espacios políticos en expresar públicamente su rechazo a la iniciativa nacional.

Aquel pronunciamiento advirtió que el proyecto elimina límites históricos a la compra de tierras rurales por extranjeros y flexibiliza controles sobre inmuebles ubicados en zonas sensibles, por lo que fue definido como una iniciativa que “facilita la entrega del territorio” más que una norma destinada a proteger la propiedad privada.

El conversatorio se suma a una serie de manifestaciones institucionales impulsadas desde distintos sectores vinculados al oficialismo misionero.

En las últimas semanas también se pronunciaron la Asociación de Intendentes del Norte Misionero (ADINM), la Comisión de Desarrollo Estratégico e Integral de Municipios (CODEIM) y el Movimiento Industrial Misionero, todos coincidiendo en reclamar a los senadores nacionales que rechacen la reforma.

El argumento común es que Misiones posee condiciones excepcionales como provincia de frontera, alberga el mayor remanente de Selva Paranaense de la Argentina, protege importantes reservas de agua dulce y concentra una biodiversidad considerada estratégica para el país.

Desde esa perspectiva, el Gobierno provincial sostiene que la reforma elimina herramientas de protección construidas durante años, como los límites a la concentración de tierras rurales en manos extranjeras, las restricciones para inmuebles vinculados a recursos hídricos y los controles especiales sobre zonas de seguridad de frontera.

Uno de los puntos que mayor preocupación genera es la incorporación del denominado “silencio administrativo positivo”, mecanismo por el cual una operación podría considerarse aprobada automáticamente si el Estado no responde dentro del plazo previsto, incluso en áreas consideradas estratégicas.

Con el pedido directo del gobernador a los senadores y la apertura de nuevos espacios de discusión técnica y política, Misiones busca consolidar un frente provincial que trascienda al oficialismo y sostenga una posición unificada frente a una reforma que considera clave para la defensa de su territorio, su biodiversidad y su soberanía.

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Misiones activa plan binacional para reintroducir el mono carayá rojo en la Selva Paranaense

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Misiones dio un paso histórico en materia de conservación de la biodiversidad al aprobar oficialmente el Plan Binacional de Reintroducción del Mono Carayá Rojo (Alouatta guariba), una iniciativa que busca revertir el dramático retroceso de una de las especies más emblemáticas de la Selva Paranaense, cuya población quedó reducida a menos de treinta ejemplares en territorio argentino.

La medida fue oficializada mediante la Resolución 241/2026 del Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables, firmada el 8 de julio, y establece el marco legal para el ingreso de ejemplares provenientes de Brasil, en coordinación con organismos científicos y ambientales de ambos países.

El programa representa uno de los proyectos de restauración faunística más ambiciosos impulsados en la región en las últimas décadas y se apoya en años de investigaciones científicas, cooperación internacional y planificación sanitaria.

Una especie al borde de la desaparición

El mono carayá rojo fue una presencia habitual en la selva misionera hasta que los devastadores brotes de fiebre amarilla registrados entre 2007 y 2008 provocaron un colapso poblacional sin precedentes.

Según fundamenta la resolución oficial, actualmente sobreviven menos de 30 individuos en la provincia, situación que llevó a catalogar a la especie en peligro crítico de extinción.

La desaparición del primate no sólo implica la pérdida de una especie emblemática, sino que también afecta el funcionamiento del ecosistema. Los monos aulladores cumplen un papel clave como dispersores de semillas, contribuyendo a la regeneración natural del bosque atlántico.

Cooperación internacional para recuperar la especie

El proyecto será desarrollado de manera conjunta entre instituciones argentinas y brasileñas.

Desde Brasil participarán el Centro Nacional de Investigación y Conservación de Primates Brasileños (CPB-ICMBio), el Instituto Chico Mendes para la Conservación de la Biodiversidad (ICMBio), el Comité de Manejo de Alouatta guariba (CMAG), el Refugio Biológico Bela Vista, dependiente de Itaipú Binacional, y el Parque Ecológico Klabin.

En Argentina, el trabajo técnico estará a cargo de Neotropical Primate Conservation Argentina (NPC), el Instituto Misionero de Biodiversidad (IMiBio) y equipos científicos del CONICET, que elaboraron los estudios de factibilidad y los protocolos necesarios para garantizar una reintroducción segura.

La resolución destaca que los ejemplares disponibles en Brasil provienen de centros de rescate y manejo, donde permanecen luego de haber perdido su hábitat por procesos de deforestación u otras amenazas ambientales.

Cruce Caballero será el primer sitio de liberación

El programa comenzará en el Parque Provincial Cruce Caballero, un área protegida del centro-norte de Misiones considerada apta para recibir nuevamente poblaciones de la especie.

La elección responde a criterios ecológicos vinculados con la disponibilidad de hábitat, conectividad forestal y condiciones para el monitoreo científico de los animales una vez liberados.

Posteriormente, el plan prevé ampliar la restauración hacia otras áreas de la Selva Paranaense donde históricamente habitó el mono carayá rojo.

Estricto protocolo sanitario

Uno de los aspectos centrales del programa es la prevención de riesgos sanitarios.

Para ello, la resolución establece un protocolo obligatorio que contempla varias etapas antes de la liberación definitiva de los ejemplares.

Entre las exigencias figuran:

  • Certificación de inmunización y vacunación contra el virus de la fiebre amarilla.
  • Una cuarentena mínima de 30 días en establecimientos autorizados de Brasil.
  • Una segunda cuarentena de otros 30 días en el Centro de Rescate de Fauna Silvestre Güirá Oga, en Puerto Iguazú.
  • Controles veterinarios permanentes durante todo el proceso.

Además, el Ministerio de Ecología deberá coordinar los mecanismos administrativos y sanitarios para el traslado internacional de los animales, garantizando un cruce fronterizo seguro.

Restauración ecológica como política pública

La resolución sostiene que la recuperación del mono carayá rojo constituye una prioridad para la política ambiental provincial y forma parte de una estrategia más amplia de restauración de la fauna nativa.

En los últimos años, Misiones ha fortalecido diversos programas destinados a recuperar especies amenazadas y restaurar ecosistemas degradados. Entre ellos sobresalen los trabajos con grandes felinos, aves de la Selva Paranaense y proyectos de conservación de mamíferos en articulación con instituciones científicas nacionales e internacionales.

La reintroducción del carayá rojo suma ahora un nuevo capítulo a esa estrategia, con un modelo de cooperación binacional que busca reconstruir una población viable de la especie y fortalecer la conectividad ecológica entre Argentina y Brasil.

De concretarse con éxito, el programa permitirá que el característico aullido del Alouatta guariba, ausente durante casi dos décadas en buena parte de la selva misionera, vuelva a formar parte del paisaje sonoro del Bosque Atlántico, contribuyendo además a la recuperación de uno de los ecosistemas con mayor biodiversidad del planeta.

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Ecología avanza en la elaboración del Plan de Gestión para la Península de Andresito

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Con el objetivo de avanzar en la elaboración del Plan de Gestión para la Península de Andresito, se realizó la primera mesa de trabajo interinstitucional en el Destacamento Uruzú del Parque Provincial Urugua-í. La iniciativa es impulsada por el Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables y la Municipalidad de Comandante Andresito, y reunió a representantes de organismos públicos, instituciones científicas y organizaciones de la sociedad civil vinculadas a la conservación y el desarrollo del corredor biológico de la Península de Andresito.

La jornada contó con la participación del ministro de Ecología, Arq. Martín Recamán; el intendente de Comandante Andresito, Bruno Beck; el subsecretario de Ecología y Recursos Naturales Renovables, Martín Recamán; el subsecretario de Ordenamiento Territorial, Lucas Russo; el director general del Instituto Misionero de Biodiversidad (IMiBio), Emanuel Grassi, además de representantes de la Prefectura Naval Argentina, la Administración de Parques Nacionales, la Policía de Misiones (Dirección de Defensa del Medio Ambiente y Delitos Rurales), CONICET, Fundación Vida Silvestre Argentina, Aves Argentinas, el Proyecto Yaguareté-CEIBA, el Ministerio del Agro y la Producción, además de distintas áreas del Ministerio de Ecología y el cuerpo de Guardaparques Provinciales.

El encuentro tuvo como finalidad comenzar a construir una planificación conjunta que permita potenciar el desarrollo turístico y el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales de la península, garantizando al mismo tiempo la conservación de su biodiversidad. Entre las oportunidades analizadas se destacan el fortalecimiento del turismo de naturaleza, especialmente el avistamiento de aves, el desarrollo de alternativas productivas sustentables como la elaboración de productos y plantines derivados del palmito sin comprometer el recurso, y la promoción de estrategias que favorezcan la convivencia entre las actividades humanas y la fauna silvestre, considerando que la zona constituye uno de los principales corredores de circulación del yaguareté en Misiones.

Uno de los ejes centrales de la reunión fue la gobernanza del territorio. Debido a la diversidad de actores públicos y privados que intervienen en la gestión de la península, se propuso avanzar en la conformación formal de un Comité de Gestión que reúna a todos los sectores involucrados y facilite la coordinación de acciones. Asimismo, se planteó la necesidad de fortalecer la comunicación y difusión de las actividades que actualmente se desarrollan en el área, como los encuentros de observación de aves, una propuesta que ha registrado una importante diversidad de especies y representa un atractivo creciente para el turismo de naturaleza.

Durante la mesa también se abordaron estrategias vinculadas al desarrollo sostenible, la conservación, el manejo, el aprovechamiento responsable y la restauración de los recursos naturales. La Península de Andresito ocupa una ubicación estratégica dentro del Corredor Verde de Misiones, rodeada por áreas protegidas como el Parque Nacional Iguazú, el Parque Provincial Urugua-í, otras reservas provinciales y el Parque Nacional do Iguaçu, en Brasil, conformando un paisaje de gran importancia para la conectividad biológica.

Como resultado del encuentro, se acordó avanzar en una agenda de trabajo que contempla el fortalecimiento de la comunicación de las actividades que se realizan en la península, la formalización del Comité de Gestión, la búsqueda de financiamiento y la realización de una nueva mesa de trabajo dentro de los próximos dos meses para evaluar los avances y definir nuevas líneas de acción.

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El maracaná lomo rojo está cerca de volver a la selva misionera: 11 ejemplares entrenándose y nació el primer pichón

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El regreso del maracaná lomo rojo a los cielos de Misiones ya dejó de ser una simple aspiración conservacionista para transformarse en un proyecto con resultados concretos. Después de tres años de trabajo silencioso en el extremo norte de la provincia, once ejemplares atraviesan la última etapa de entrenamiento para su futura liberación, nació el primer pichón en cautiverio en décadas y una red de siete instituciones coordina el mayor programa de reintroducción de esta especie jamás desarrollado en Argentina.

Cada uno de esos avances representa un paso hacia un objetivo que parecía imposible hace apenas unos años: devolver al Bosque Atlántico a un ave que desapareció del país hace casi cuatro décadas.

Todo ocurre en un rincón privilegiado de Misiones. A unos 30 kilómetros del centro de Comandante Andresito, un camino de tierra atraviesa chacras, yerbales y un monte que se vuelve cada vez más cerrado. Allí, donde la Península Andresito se interna como una cuña entre el río Iguazú y el Parque Nacional del mismo nombre, se encuentra la Reserva Natural Puente Verde, un sitio elegido por Aves Argentinas para liderar uno de los proyectos de restauración ecológica más ambiciosos del país.

No es casual que el lugar haya sido seleccionado para semejante desafío. Las 183 hectáreas de Puente Verde funcionan como un verdadero puente biológico entre el Parque Nacional Iguazú, el parque brasileño y una red de áreas protegidas públicas y privadas que conforman uno de los paisajes mejor conservados del Bosque Atlántico.

En ese corredor todavía sobreviven 282 especies de aves, tapires, pecaríes, monos, agutíes y el yaguareté, cuya presencia continúa registrándose mediante cámaras trampa. Ahora ese escenario se prepara para recuperar otra pieza fundamental de su biodiversidad.

Un ave que desapareció de la Argentina

El maracaná lomo rojo (Primolius maracana) fue durante siglos un habitante habitual de las selvas del Alto Paraná. Su plumaje verde intenso, el característico color rojizo del lomo y su potente vocalización formaban parte del paisaje sonoro de Misiones.

Hasta que dejó de escucharse.

El último registro confirmado corresponde a 1988, cuando una bandada de apenas seis individuos fue observada por última vez en territorio argentino. Desde entonces, la especie quedó considerada como localmente extinta.

Puente verde, conexión salvaje

Las razones nunca pudieron atribuirse a una única causa. Los investigadores coinciden en que la desaparición respondió a una combinación de factores: la pérdida de grandes árboles utilizados para nidificar, el avance de la frontera agropecuaria, la persecución por conflictos con cultivos, la captura para el comercio ilegal de mascotas y la degradación progresiva del Bosque Atlántico.

Paradójicamente, Misiones aún conserva una superficie importante de selva apta para sostener poblaciones silvestres. Por eso el desafío ya no consiste solamente en proteger el monte, sino en devolverle una especie que alguna vez fue parte de él.

Mucho más que criar aves

El Proyecto Maracaná, impulsado por Aves Argentinas, articula el trabajo del Ministerio de Ecología de Misiones, el Instituto Misionero de Biodiversidad (IMiBio), Güirá Oga, la Fundación Félix de Azara y otros centros especializados.

Sofia Zalazar – Coordinadora del proyecto – ©Krissia Borja

La estrategia va mucho más allá de criar ejemplares en cautiverio. Cada ave atraviesa primero un período de cuarentena sanitaria en Güirá Oga, donde veterinarios realizan exhaustivos controles de salud. Recién después son trasladadas a Puente Verde, donde comienza la etapa más delicada de todo el proceso.

Los maracanás deben volver a aprender a vivir como animales silvestres. Durante meses desarrollan vuelo sostenido, fortalecen vínculos sociales con otros individuos, aprenden a reconocer frutos nativos, exploran el monte y adquieren conductas que les permitan identificar y evitar depredadores.

Cada comportamiento es monitoreado por especialistas antes de definir si el ejemplar está preparado para enfrentar la vida en libertad. Los once individuos que actualmente integran el programa ya transitan esa fase decisiva.

Uno de los momentos más importantes llegó con el nacimiento del primer pichón de maracaná lomo rojo obtenido dentro del proyecto, un hecho que los conservacionistas consideran histórico para la especie en Argentina.

Más que un nacimiento, representa una prueba de que el programa comenzó a consolidar una población capaz de reproducirse bajo manejo técnico. Ese logro fortalece las perspectivas de futuras liberaciones y demuestra que las condiciones creadas por el proyecto funcionan.

La reintroducción del maracaná sería inviable sin un trabajo paralelo sobre el ambiente. En Puente Verde se restauran sectores degradados de selva, se producen miles de árboles nativos en viveros propios y se fortalecen corredores biológicos junto a productores rurales de la Península Andresito.

El objetivo es garantizar que, cuando las aves recuperen la libertad, encuentren alimento, refugio y árboles adecuados para reproducirse. Conservar una especie implica también reconstruir el ecosistema del que depende.

Una alianza con la comunidad

El proyecto también apuesta a cambiar la relación entre las personas y la selva. Los equipos técnicos trabajan con vecinos, escuelas y productores para que la conservación deje de verse como una restricción y pase a convertirse en una oportunidad de desarrollo local.

En Andresito, donde numerosas chacras ya participan de corredores biológicos y reservas privadas, esa transformación comienza a ser visible.

La reciente habilitación oficial del Centro de Manejo de Especies de Puente Verde, administrado por Aves Argentinas, fortalece esa estrategia. El establecimiento será el espacio donde continuarán las tareas de rescate, rehabilitación, reproducción y entrenamiento de fauna silvestre amenazada, ampliando la capacidad de la provincia para desarrollar programas de restauración de especies.

Recuperar una parte de la identidad de Misiones

El maracaná lomo rojo todavía no volvió a volar libre sobre la selva misionera. Pero hoy ese regreso parece mucho más cercano que hace tres años.

Los once ejemplares en entrenamiento, el primer nacimiento en cautiverio y la consolidación de una red institucional especializada muestran que el proyecto dejó atrás la etapa de las ideas para ingresar en la de los resultados.

Si las próximas fases se desarrollan como esperan los especialistas, no solo regresará un loro que desapareció de la Argentina en 1988. Volverá también una parte del paisaje sonoro, ecológico y cultural de la selva misionera. Porque recuperar una especie no significa únicamente sumar un nombre más a una lista de fauna protegida: significa devolverle al bosque una pieza de su historia y demostrar que la restauración de la naturaleza, cuando se sostiene en el tiempo, puede convertir una ausencia de casi cuarenta años en una nueva oportunidad.

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Misiones endurece el control sobre proyectos de conservación: Ecología reglamentó la restauración de flora autóctona y fauna silvestre

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El Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables de Misiones oficializó un nuevo marco regulatorio para los proyectos de conservación y restauración de flora autóctona y fauna silvestre, una decisión que redefine las condiciones bajo las cuales podrán desarrollarse iniciativas provinciales, nacionales e internacionales vinculadas a la biodiversidad misionera.

A través de la Resolución N° 136, firmada el 8 de mayo de 2026, la cartera que conduce Martín Recamán aprobó la “Reglamentación de Proyectos de Conservación y Restauración de Flora Autóctona y Fauna Silvestre”, con el objetivo de unificar criterios técnicos, administrativos y sanitarios y fortalecer la protección del patrimonio biológico de la provincia .

La nueva normativa complementa leyes ambientales vigentes como las leyes XVI N° 11, XVI N° 47, XVI N° 29, XVI N° 35 y XVI N° 8, además de normas específicas sobre monumentos naturales y la Resolución 368/2023 sobre centros de manejo de fauna silvestre. El eje central es establecer contenidos mínimos obligatorios para la aprobación de proyectos de conservación, reproducción controlada, restauración ecológica, translocación e investigación científica.

El texto parte de una premisa estratégica: Misiones busca evitar intervenciones improvisadas o sin sustento técnico sobre especies sensibles y ecosistemas clave de la ecorregión Selva Paranaense, una de las reservas de biodiversidad más importantes de Argentina.

La reglamentación establece que todo proyecto deberá acreditar con precisión su objetivo general, objetivos específicos, indicadores verificables, antecedentes científicos y justificación técnica. Además, deberá demostrar alineación con marcos normativos internacionales como la Convención sobre la Diversidad Biológica (CDB), así como con estrategias nacionales y provinciales de biodiversidad .

Uno de los puntos más estrictos se refiere al origen de las especies utilizadas. En proyectos de restauración vegetal, los plantines deberán provenir exclusivamente de viveros registrados dentro de Misiones, con material genético propio de la Selva Paranaense y distribución comprobada para la zona de intervención. En el caso de fauna silvestre, los ejemplares deberán proceder de centros de manejo habilitados o de rescates y translocaciones debidamente documentadas, además de contar con identificación individual mediante microchips, bandas, collares, marcas o biometría.

Además, la resolución introduce una prohibición taxativa sobre los emprendimientos vinculados a la caza deportiva: quedan expresamente vedados los proyectos de planes de cría o criaderos de especies autóctonas con fines cinegéticos. La medida busca impedir que bajo el argumento de conservación se habiliten esquemas de reproducción orientados al aprovechamiento comercial o recreativo de la fauna silvestre, reforzando así el criterio de preservación y uso estrictamente ambiental de las especies nativas.

La resolución también incorpora un capítulo especial para las especies declaradas Monumento Natural Provincial. Allí se establece que ningún proyecto podrá ejecutarse sin participación activa del Estado provincial, y se prohíbe el traslado fuera de Misiones de ejemplares, crías, semillas o plantines, salvo autorización excepcional debidamente fundada. El objetivo es preservar el patrimonio genético propio de la provincia y evitar procesos de extracción o comercialización encubierta.

En materia de fauna, la norma diferencia exigencias según grupo biológico: mamíferos, aves, reptiles, anfibios, peces y fauna acuática deberán contar con protocolos específicos de bioseguridad, bienestar animal, manejo sanitario y prevención de enfermedades. También se incorporan criterios regulatorios para fungi (hongos) y microorganismos, una novedad relevante en la política ambiental provincial.

Otro aspecto clave es el endurecimiento sobre los proyectos de translocación. Toda reintroducción o refuerzo poblacional deberá justificarse dentro de un Plan de Restauración Poblacional que incluya evaluación del hábitat receptor, análisis genético, logística de traslado, monitoreo mínimo de tres años y evaluación socioeconómica sobre comunidades locales.

Incluso se exige un plan de contingencia para eventuales fallas, como baja supervivencia, dispersión no prevista o impactos negativos sobre el entorno.

En paralelo, los planes de cría en cautiverio para conservación deberán acreditar amenaza real sobre la especie, trazabilidad genética, control de consanguinidad, plan sanitario anual y protocolos de bienestar animal. La norma además prohíbe expresamente los criaderos de especies autóctonas con fines cinegéticos, cerrando la puerta a emprendimientos vinculados a la caza deportiva.

La autoridad de aplicación -el propio Ministerio de Ecología- podrá exigir evaluaciones de impacto ambiental, inventarios de especies, estudios poblacionales, diagnósticos técnicos y revisiones por parte del Instituto Misionero de Biodiversidad (Instituto Misionero de Biodiversidad), además de realizar inspecciones sin previo aviso y revocar autorizaciones por incumplimientos técnicos, sanitarios o ambientales.

También se habilita la participación de la Dirección de Áreas Naturales Protegidas cuando los proyectos se desarrollen dentro del sistema provincial de reservas.

La resolución delega en la Subsecretaría de Ecología y Desarrollo Sustentable la facultad de dictar disposiciones complementarias y aclaratorias, lo que permitirá ajustar criterios operativos sin necesidad de nuevas resoluciones ministeriales.

Desde el punto de vista institucional, la medida representa una señal clara: Misiones busca consolidar una política de conservación más rigurosa, con trazabilidad, control estatal y fuerte resguardo sobre sus recursos genéticos. En un contexto donde crecen los proyectos privados, internacionales y académicos vinculados a biodiversidad, la provincia fija ahora un marco más exigente para evitar vacíos regulatorios y blindar uno de sus principales activos estratégicos: la selva.

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