La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) elevó a US$ 3.000 el monto por envío para que las pequeñas y medianas empresas importen insumos en el marco del Régimen de Courier, a través de la resolución general 5288/2022, publicada hoy en el Boletín Oficial.
La decisión está orientada a favorecer la producción de aquellos bienes inherentes al sector productivo implicado.
La medida establece que los envíos sólo podrán ser utilizados cinco veces por año calendario, y los nuevos parámetros entrarán en vigencia la semana entrante.
La decisión fija además un mecanismo de apoyo para que las pymes industriales puedan acceder con facilidad a los insumos necesarios para la producción, con el consecuente aumento de la competitividad y la generación de empleo.
La resolución determinó que las mercaderías a importar deben estar destinadas a operadores inscriptos en el Registro de Empresas Mipymes, previsto en la ley 24.467, y esta inscripción tendrá que ser acreditada por las cámaras empresariales de cada sector ante la Dirección General de Aduanas (DGA).
Precisamente, el titular de la DGA, Guillermo Michel, anticipó ayer la medida en un congreso de pymes.
“Nosotros habíamos tomado la decisión de volver el cupo de Courier hasta los US$ 1.000 porque habíamos detectado muchas irregularidades, pero fue una medida generalizada, que quizá no atendía cuestiones particulares de las pymes”, indicó Michel.
El titular de la Dirección General de Aduanas, Guillermo Michel, anunció hoy que a partir del jueves aumentará el monto para que las pequeñas y medianas empresas (pymes) importen fácilmente repuestos de maquinaria a través del régimen de Courier, que pasará de US$ 1.000 hasta US$ 3.000, con cinco compras en el exterior por año.
El funcionario también recordó que desde ayer está vigente el anticipo de US$ 50.000 para las importaciones de insumos para la producción.
Al disertar en el Congreso de Industriales Pymes Argentinos, Michel anticipó que “el jueves saldrá en el Boletín Oficial una Resolución que dará la posibilidad de que las pymes puedan hasta 5 embarques por año traer repuestos por Courier de hasta US$ 3.000, en la medida en qué lo valide la cámara”.
La nueva ampliación estará operativa desde el mismo día de su publicación oficial. El Courier es uno de los distintos regímenes que funcionan para adquirir productos desde el exterior, usualmente asociado a servicios de mensajería rápidos y de pronta entrega.
“Nosotros habíamos tomado la decisión de volver el cupo de Courier hasta los US$ 1.000 porque habíamos detectado muchas irregularidades, pero fue una medida generalizada, que quizá no atendía cuestiones particulares de las pymes”, agregó Michel, que fue aplaudido por la audiencia.
Al finalizar el Congreso, el titular de IPA, Daniel Rosato, explicó a Télam que “el pedido del aumento del Courier fue hecho porque hay empresas que tienen parte de sus plantas paradas por falta de algún repuesto, que vale menos de US$ 3.000”.
“Con esta medida podrán importarlo rápidamente para seguir produciendo. Michel respondió muy rápidamente y eso es muy valorable”, agregó el industrial pyme.
Además, Rosato señaló que “el anuncio del anticipo de US$ 50.000 es importantísimo para aquellas pymes que necesitan importar insumos, productos, bienes de capital. Es una ayuda fundamental para un gran sector de la industria”.
En la misma línea, el vicepresidente de Industriales Pymes Argentina (IPA) y vicepresidente segundo de la Fundación Protejer, Marco Meloni, afirmó que “esto va a ayudar mucho a que las empresas tengan asegurado un stock de repuestos. Es un anuncio muy positivo”.
Por otro lado, Michel, al realizar un repaso de su gestión al frente de la Aduana, dijo que “cuando asumimos el objetivo central fue tratar de atacar maniobras al egreso o al no ingreso ilegal de dólares a la Argentina a través del comercio exterior”.
El funcionario señaló que “la brecha cambiaria es la razón de fondo” de las sobrefacturaciones de importaciones y subfacturaciones de exportaciones y anticipó que se van a seguir encontrando muchas irregularidades.
En ese sentido, comunicó que mañana el organismo va a sacar “una instrucción general mediante la cual vamos a establecer que, pasado el mes, la empresa que no cumple con la liquidación de divisas si quiere seguir exportando y no ser suspendida en el registro, va a tener que garantizar con un seguro de caución las divisas pendientes de liquidación”.
“Esto no apunta a los exportadores genuinos y con empleados. Hemos detectado una matriz de más de 300 empresas que no tienen empleados pero compran granos, los exportan y no liquidan. Apuntamos a esos sectores”, detalló Michel.
José Ignacio De Mendiguren admitió que el sistema de importaciones “no está funcionando bien”. Además defendió los tipos de cambios y el programa de “Precios Justos”.
El secretario de Industria, José Ignacio De Mendiguren, reconoció el martes (15/11) que el nuevo sistema para habilitar importaciones “no está funcionando” bien, defendió los múltiples tipos de cambio porque estamos en una emergencia, dijo y agregó que el congelamiento de precios es “un puente hasta que las otras medidas tengan efecto”.
“Está costando que entre en funcionamiento (el SIRA) porque estamos cambiando todo”, afirmó el funcionario en declaraciones a Radio Rivadavia.
A poco de tomar la cartera económica el ministro, Sergio Massa, implementó el Sistema de Importaciones de la República Argentina (SIRA) en reemplazó del Sistema Integral de Monitoreo de Importaciones (SIMI).
Con el correr de los días el programa mostró dificultades que hasta mediados de noviembre se mantienen, p or esas razones, el secretario reconoce (lo que es casi una obviedad por las quejas generalizadas), que el nuevo mecanismo “no está funcionando bien”, luego que se repitieran las quejas de los industriales por las demoras en las autorizaciones para la adquisición de productos en el exterior.
El item más repetido es el de los plazos de pago llegan hasta 180 días y no son aceptados por los proveedores.
Tipos de cambio
Para el secretario de Comercio los múltiples tipos de cambio que conviven en la economía argentina merecen una encendida defensa porque estamos “en una emergencia”.
“Nadie quiere tener 20 tipos de cambios. Cuando estamos en una emergencia o una crisis es cuando se utilizan estas herramientas”, resaltó
De Mendiguren afirmó en díalogo con el medio porteño acotó, “lo tenés que hacer en determinados momentos” y recordó que el ex ministro de Economía, Domingo Cavallo implementó una medida similar con “los planes de competitividad” cuando intentó salvar la convertibilidad durante su gestión en el gobierno de la Alianza.
Precios Justos
Sobre la efectividad del programa “Precios Justos” sostuvo que “esta medida no resuelve por si sola el problema inflacionario” y señaló que “es un puente de plata hasta que las otras medidas surtan efecto”.
De Mendiguren enfatizó que “me didas de este tipo desinflan las expectativas inflacionarias. La inflación tiene mucho de estructural y otro tanto de expectativas. Muchos economistas creen que esa relación es 50 y 50”.
Más adelante consideró que el programa es “voluntario” e insistió en que es una herramienta mientras se avanza en el ordenamiento fiscal.
En ese sentido señaló que otro objetivo es que los precios comiencen a ponderarse por “expectativas a futuro (por los ajustes de 4%) y no por lo pasado”.
La marca global de computadoras Asus vuelve a producir en la Argentina en la planta de Parque Patricios de la empresa PCArts, después de haber suspendido la producción local en 2018.
“Somos la primera marca global que vuelve a producir en Argentina, y lo hicimos con los mismos socios que en el período anterior, por el valor de la transmisión de conocimiento”, remarcó hoy el gerente de Ventas de Asus Argentina, Matías Plaul.
Las únicas dos plantas que tiene la empresa taiwanesa fuera de China, están en Brasil y ahora en Argentina, dónde marca y socio local invirtieron US$ 10 millones para producir en el país.
Al respecto el gerente de producto de ASUS Argentina, Andrés Lee, remarcó “desde Asus no se gestiona la apertura de fabricación en otros países de forma fácil; tenemos acá y en Brasil, justamente por las políticas” que hay en ambos países para la producción nacional.
Asimismo subrayó que volvieron a elegir a PC Arts en Argentina por que “una fábrica involucra traspaso de conocimiento y no cualquier marca está dispuesta a hacerlo si no amerita”.
Plaul agregó que como marca global tienen “la alternativa de enfocar en producción o en importación. La decisión de volver a producir en Argentina es porque en este país la producción nacional es un pilar”.
“La ventaja de producir localmente pasa por el abastecimiento de partes, por la competitividad que da el acompañamiento de políticas, como el Ahora 12, 18 y 24 que igualan precio con el producto importado que tiene arancel cero, y por la velocidad de respuesta en la post venta”, señaló el director de operaciones de PC Arts, Diego Pacheco.
La planta emplea 70 personas, pero 25 de ellas trabajan sólo para los equipos de la marca Asus, que a diferencia de la experiencia anterior -en el último gobierno de Cristina Fernández- en lugar de tener una producción en línea pasaron a un modelo de tres etapas: ensamble, testeo y empaque.
Este modelo requiere un mayor entrenamiento y capacitación de los trabajadores de la fábrica, que en un turno de 8 horas en el sector ensamble arman en promedio 35 equipos.
Una computadora en este modelo productivo está terminada en un máximo de 3 horas, y en total con un sólo turno de trabajadores la planta envía al centro de distribución 450 máquinas por día.
“La capacidad instalada es para producir 200.000 equipos por año, por lo que se podría duplicar la producción actual”; comentó el gerente de Industria de PC Arts Joaquín Buján.
De allí que los ejecutivos de ambas empresas ven la viabilidad de acondicionar la producción a la demanda del mercado nacional.
Los datos de la producción en PC Arts para Asus forman parte de la base de datos de todas las fábricas de la marca en el mundo, de modo tal que aseguren la calidad del equipo puesto en góndola.
Asimismo, al tener producción local, “el comprador en Argentina tiene garantía local por un año, y hasta tres años para el servicio que se llama fuera de garantía”.
A nivel tecnología las máquinas que producen en Parque Patricios “es la misma máquina que se produce en China”, con algunas adaptaciones como ejemplo la tecla para la letra ñ en el teclado que “no es español, es latinoamericano”, señalaron.
El 80% de los equipos identificados con la línea de gama media y alta de la compañía que producen ahora en la planta van a resellers (revendedores) que en su mayoría venden las unidades a través de plataformas de comercio electrónico en todo el país.
Consultados por los equipos más vendidos indicaron que el consumidor argentino, tras la experiencia de la cuarentena y con la instalación del modelo híbrido (presencial y remoto) tanto para trabajar como para estudiar, pasó a preocuparse “más por la performance de la máquina, por el procesador, que por el precio”.
También adelantaron la intención de incorporar modelos destinados al ambiente corporativo, e ir agregando las novedades tecnológicas en Argentina al mismo tiempo que en el mundo.
Asus produjo equipos en la Argentina entre los años 2011 y 2016. Ahora retomaron la producción con una “apuesta más grande que la anterior”.
Hasta el 2018, PC Arts que también produce las máquinas de la marca Banghó, mantenía en producción tanto la planta de Parque Patricios como la de Vicente López.
La decisión del gobierno de Mauricio Macri de bajar a cero el arancel que pagan los productos terminados, tomada en el 2018, derivó en el cierre de la planta de Vicente López, y la reducción de la operatividad de la planta de Parque Patricios.
El regreso del Plan Conectar, reactivó en general las plantas de producción local de equipos informáticos que se habían cerrado en el 2018-2019.
La organización sin fines de lucro, que desde el año 2013 trabaja en la promoción y difusión de las tecnologías descentralizadas, emitió un comunicado ante los últimos operativos de la AFIP sobre los equipos utilizados en granjas de minería.
ONG Bitcoin Argentina remarcó hoy que “la minería de criptomonedas no es un delito tipificado por el Código penal” y que, por ende, “no es una actividad clandestina o ilegal”. A través de un comunicado de prensa, la organización sin fines de lucro buscó “llevar tranquilidad a los usuarios” ante los operativos de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) que se llevaron a cabo en las últimas semanas.
“La minería de criptomonedas no es un delito tipificado por el Código penal, por lo cual no es una actividad que en sí misma pueda ser considerada como clandestina o ilegal. En las últimas semanas se dieron a conocer distintos operativos por parte de la AFIP sobre granjas de minería que se debieron a irregularidades que presentaban los equipos informáticos. En ninguno de estos casos la intervención de la agencia estatal se debió a una cuestión de legalidad de la actividad de minería, como fue interpretado desde diversos sectores, sino por una supuesta falta de documentación respaldatoria vinculada a la importación de los rigs”, explicaron desde ONG Bitcoin Argentina.
“Queremos llevar tranquilidad a todos los usuarios que minan criptomonedas ante la confusión y el miedo que generaron estas lecturas erróneas sobre los operativos. Siempre y cuando no se incumpla una normativa de otra índole, como sucedió en estos casos, la minería puede ser realizada, tanto de forma casera como comercial”, agregaron.
Por último, desde ONG Bitcoin Argentina aseguraron que uno de sus objetivos es “promover la seguridad jurídica del ecosistema cripto” y solicitaron “al Poder Ejecutivo y Legislativo a nivel nacional dictar las normativas necesarias para promover y regular una actividad que posee un potencial enorme para el desarrollo económico del país”.