El gobernador de Corrientes, Gustavo Valdés, presentó esta mañana un programa denominado “Renacer Iberá”, que contempla una inversión de 400 millones de pesos para recuperar la zona de los Esteros del Iberá, vegetación autóctona y fauna silvestre afectada por los incendios y la sequía.
En el salón Amarillo de Casa de Gobierno, el mandatario correntino anunció que 200 millones son recursos inmediatos que se destinarán al Comité Iberá para comenzar la reconstrucción y el resto irá al Centro Aguará para la atención a los animales silvestres.
Sobre la catástrofe ambiental por los incendios, expresó que “es el golpe más grande” que tuvo la provincia y dijo que afectó en gran medida “a nuestros bosques nativos y nuestra fauna”.
“Todos los portales (de los esteros del Iberá) tuvieron inconvenientes con el fuego”, afirmó y agregó que “esta seca no se vivió nunca” para luego anunciar que se elaboró un “plan direccionado para la recuperación”.
En relación a los 200 millones de pesos que se destinarán al “Centro de Conservación de Fauna Silvestre Aguará”, sostuvo que “está haciendo un trabajo increíble” con los animales afectados.
Por otra parte, adelantó que buscarán “recursos de organismos nacionales e internacionales para recuperar este patrimonio natural de los argentinos y el mundo”.
“Confío plenamente que esta catástrofe nos va a unir y permitir tener objetivos claros hacia el futuro, todos juntos. Solamente así vamos a reconstruir naturaleza, mirar al futuro juntos y este es el primer paso para que el Iberá vuelva a renacer”, concluyó.
Por su parte, el senador Sergio Flina, coordinador del Comité Iberá, dijo que el fuego “destruyó lo que viene a buscar el turista, la naturaleza” .
Tras destacar la importancia del programa, señaló que “tenemos que recuperar la capacidad de nuestros recursos naturales” y remarcó la importancia del Centro Aguará “que está recibiendo 100 animales por mes”.
En el mismo sentido, se expresó el ministro de Turismo de Corrientes, Sebastián Slobayen, quien aseguró sobre los Esteros del Iberá que “más que una propuesta turística es una propuesta de desarrollo, una manera de pensar el ambiente”.
“Es fundamental pensar el día después”, afirmó Slobayen sobre el saldo de los incendios que ya afectaron el 40 por ciento del Parque Nacional Iberá, según calculó la fundación Rewilding Argentina que desarrolla en la zona un programa de reintroducción de especies nativas que se extinguieron.
“Perdimos todo. No quedó nada”, relató Carina Lanaro, profesional posadeña, esposa del empresario forestal Leandro Rodríguez, quienes llevaban en la localidad correntina un emprendimiento familiar productivo de más de 30 años y fueron una de las víctimas directas del siniestro.
Sus propiedades están ubicadas al oeste de la Reserva Natural del Iberá, sobre la ruta provincial de ripio 41, y el pueblo era conocido en la región porque desde ese lugar se accedía al portal que da paso a las lagunas Galarza y Luna, atracciones turísticas del Iberá.
“La gente perdió su casa, todas sus cosas, sus animales, su historia. En cuestión de horas el fuego arrasó con todo, y nadie vino a ayudarnos, a pesar de que advertimos días antes de que vengan al lugar a trabajar porque se sabía que la reserva del Iberá en esa zona estaba abandonada, y el fuego avanzaba hacia el pueblo. Nuestro predio está lindante a la reserva natural que fue donada por la ONG de Douglas Tompkins a la provincia. Sabíamos que de no frenar de alguna manera su avance, las llamas dantescas pasarían a las forestaciones y, después, al pueblo. Y así fue, perdimos todo”, relató Lanaro, al responder una entrevista con el sitio especializado Argentina Forestal.
Según el testimonio de la mujer, la situación vivida es indescriptible, «dramática y desesperante». Principalmente porque, como familia forestal, contaban con brigada de protección, operarios preparados para las primeras acciones contra el fuego, pero era insuficiente para la magnitud del fuego. “No tuvimos ayuda ni del consorcio del fuego, pedimos ayuda y nadie nos dio respuestas ni del gobierno de Corrientes ni de la Nación. Tenemos todas las secuencias de las conversaciones y de los mapas satelitales, donde las condiciones climáticas advertían que el fuego avanzaría sobre el Paraje Galarza. La ayuda nunca llegó, el fuego avanzó y no quedó nada”, repite.
Lanaro, indignada, quebrada y profundamente dolida por lo vivido, relató la situación en reiteradas oportunidades a sus allegados y amigos, y sus audios privados llegaron a la prensa. “Todo lo que dije en los audios es verdad. La situación en la zona Santo Tomé e Ituzaingó, rodeando los Esteros del Iberá fue muy compleja desde principio de enero, y se profundizó cuando ingresó a la reserva natural ya que los humedales y bañados están secos y fue declarada la emergencia ígnea en la provincia”, explicó.
“Nosotros como familia y empresa, en forma diaria veníamos ayudando a otros vecinos de la zona que luchaban contra el fuego, finalmente nos tocó el fuego y nadie nos ayudó a nosotros. Nos quedamos solos. Y cuando decimos nadie, hablo del gobierno de Corrientes, del Gobierno Nacional, ni del Consorcio de Manejo de Fuego de Virasoro. Perdimos todo, las últimas dos mil hectáreas de pinos y toda la producción de resina”, precisó.
“La empresa vecina no quiere asumir su responsabilidad, e iremos a juicio por esa pérdida”, precisó la propietaria. “Ahora, hemos sufrido la pérdida total de lo que nos quedaba en este incendio. Con todas las advertencias y pedidos previos de ayuda ante el fuego que se nos venía del Iberá, ni un avión hidrante, ni más brigadas forestales, ni más gente. No enviaron a nadie a ayudarnos. El fuego era impresionante y no íbamos a poder solos, el martes nos cansamos de pedir ayuda y nadie nos escuchó. No era solo el patrimonio forestal de más de 30 años de la familia Rodríguez, el incendio arrasó con todo el pueblo del paraje Galarza, quemó todo, es gente de Corrientes que están sin nada en estos momentos, evacuados y sin donde volver”, detalló la propietaria.
Sostuvo que el refuerzo de la provincia comenzó a llegar pasadas las doce horas que el fuego ingresó al Paraje Galarza. “pero ya era tarde. Vimos que llegaban con colectivos vacíos para evacuar a la gente directamente”, precisó.
Durante toda la jornada de la tarde del miércoles y jueves, los brigadistas intentaron sofocar las llamas, y se organizaron vecinos y rescatistas para salvar a personas y animales del paraje que huían del siniestro imparable.
No se registraron víctimas fatales, pero sí multimillonarias pérdidas materiales: se registraron quemas totales de casas, miles de hectáreas de campo destruidas e incalculables pérdidas en flora y fauna nativa, además de las plantaciones de pino y eucalipto.
“Se podía haber hecho algo para salvar de las llamas a las casas, las forestaciones, pero nadie nos apoyó, ni la Nación ni la Provincia. Como empresarios perdimos todo, no tenemos nada más que hacer en Corrientes, perdimos nuestro trabajo y para nuestra gente”, señaló la profesional.
Su familia tiene varios emprendimientos comerciales en Misiones, además de las inversiones que llevaban adelante en Santo Tomé. “En Paraje Galarza la gente trabajaba en la forestación, éramos su principal fuente de trabajo de más de 60 familias, alguien siempre estaba realizando alguna actividad para nosotros, el hijo, la esposa, el marido. Incluso había personal que tenía su casa dentro de nuestra estancia. Es muy triste lo que ocurrió, no puedo describir en palabras la desesperación y pesadilla vivida. La impotencia de ver que el fuego se acercaba y nadie venía a ayudarnos. En pocas horas todo fue de gran angustia, porque teníamos que salvar gente, rescatar a nuestro personal y a las familias del pueblo. No murió nadie de milagro”, dijo Carina Lanaro.
Aseveró que en varias oportunidades quedaron cercados por las llamas. “Fue una pesadilla”, expresó. Sostuvo que la estancia de la familia Rodríguez contaba con una mini brigada forestal para la acción rápida, tanque bomba, mochilas, tanques hidrantes. Pero todo quedó en cenizas. “Se nos quemaron los vehículos, las herramientas, los tractores, no quedó nada, y no vamos a recuperar nada de lo perdido en las llamas, porque el seguro contra incendios forestales en la Argentina no existe. ¿Sabían eso, no?”, repreguntó la entrevistada, compungida y aún muy angustiada al momento del reportaje.
Desde el martes (15) que la familia Rodríguez advertía del peligro y pedía ayuda desesperada, hasta el miércoles pasado el mediodía nadie llegó. Y en 12 horas quedó todo en cenizas. El jueves las autoridades provinciales evacuaron el pueblo, y en resumen, el Paraje Galarza “desapareció” bajo llamas. Combatientes de la zona, bomberos y brigadistas y aviones hidrantes, combatían el incendio de pastizales que está «fuera de control» en los Esteros del Iberá, pero el caos aún sigue en la provincia, la situación se complicó más en varios lotes forestales en Santo Tomé donde se combaten extensos incendios.
“No tenemos motivos para volver a Corrientes”
Para la familia, será muy difícil volver a empezar con la inversión forestal. “No tenemos motivos para volver a Corrientes, no tenemos nada más que hacer, mi esposo se quedó sin su trabajo de años. No tenemos manera de recuperar lo perdido en el incendio, ni podemos dar trabajo a nadie porque nos quedamos sin nada. Perdimos la producción de resina, los camiones, los tractores. Las dimensiones de esta desgracia no sé cómo transmitirlas realmente. Porque no todo es lo material, es mucho esfuerzo, tiempo, dedicación, proyectos, empleos de muchas familias que solo tenían nuestra estancia como fuente de ingreso. Y son ellos, la gente del Paraje Galarza la que realmente está mal, porque nosotros tenemos nuestras empresas en Misiones, pero ellos no tienen ni un colchón donde dormir, necesitan comida, ropas, muebles. Perdieron todo, se quedaron con lo puesto”, remarcó la mujer.
En este sentido, están llevando adelante una campaña de recolección de donaciones donde reciben en la Torre del Cerro de la ciudad de Posadas – de la cual son propietarios- para trasladar las donaciones a las familias de Paraje Galarza. “Nosotros no volveremos a invertir en Corrientes, pero no le daremos la espalda a su gente”, sostuvo Carina.
La cronología de la pesadilla vivida de la familia Rodríguez explica de alguna manera su indignación. Después de pelear durante más de 20 días con incendios fuera de control en predios vecinos, y advertir en todas las puertas oficiales posibles sobre la necesidad de un avión hidrante, de que se envíe más ayuda en forma urgente de brigadistas porque “no quedaría nada”, finalmente fue lo que pasó y el fuego llegó a los establecimientos forestales y “nadie” ayudó a sus propietarios. “Ni la provincia ni la Nación. Ni el Consorcio de Manejo de Fuego de Virasoro, del cual somos parte”, indicó Lanaro.
“Venía el fuego por el campo Santa María que lo administra el INTA –y que estaba prácticamente abandonado- y las llamas atravesaron la reserva natural que -ante la sequia- nosotros advertimos a las autoridades de su abandono y alto riesgo, ya que pajonales de más de 1 metro y medio de altura, estaban totalmente seco”, relató.
Los intentos por evitar la tragedia fueron en vano. “Mientras que ayudamos a los vecinos a combatir el fuego durante semanas, nadie nos ayudó a nosotros. Días previos hablé con Claudio Anselmo (Ministro de Producción), le escribí al gobernador de Corrientes (Gustavo Valdés), pedí que envíen aviones, porque de no frenar ese fuego en los campos de pastizales y bañados bajos, no habría manera de frenarlos e iba a arrasar con las forestaciones. Y así fue. Y nadie nos ayudó”, se quebró la voz de una mujer.
“Se quemaron todas nuestras plantaciones, que con tanta dedicación mi padre “Moncho” Rodríguez forestó, además afectó una miles de hectáreas de Claudio Wipplinguer, las casas de todos los vecinos, llegó al pueblo de Galarza y destruyó la vida de esa gente”, describió en el audio por su parte, Leandro Rodríguez.
Su familia perdió una inversión de 30 años: “El trabajo de toda una vida, pinares de 30 años y toda la producción de resina quedó cenizas. Nosotros dábamos trabajos a más de 60 familias, muchas de ellas vivían en nuestro campo y perdieron todas sus casas. El pueblo entero se vio arrebatado por el fuego”, expresó el empresario forestal.
“Esto es un desastre. Y más aun cuando toda la guardia de fuego nacional, los aviones hidrantes, helicópteros, todo estaba destinado para proteger un country privado en Ituzaingó. Los políticos construyen sus casas de más de 300 mil dólares, cuando nosotros tenemos que trabajar 30 años para poder tener un capital que en horas se queda hecho cenizas. No les importó nada”, cuestionaron.
Entre la impotencia y el enojo por todo lo vivido, las críticas al gobierno de Corrientes y de la Nación son lapidarias. “Lo único que saben hacer es cuidar lo de ellos, que encima es lo nuestro, es nuestro trabajo, porque somos los que pagamos los impuestos. Ahora no quedó nada en la zona, ya no hay mas productores ¿quién le va a pagar los impuestos?. Nos ignoraron y nos dejaron solos. No se imaginan la fuerza que tenía el fuego, todo lo que se quemó. Pinos de 30 años, empleos en la zona, todo el pueblo de Paraje Galarza ha desaparecido. No tienen vergüenza, han priorizado salvar sus viviendas millonarias donde veranean en lugar de priorizar la producción, el trabajo del pueblo”, se descargaron en el relato.
Por otro lado, estaban las condiciones de pobreza en la que vivía la gente en Paraje Galarza. “Ya era un lugar olvidado por la provincia y el país. Las condiciones de vida de esta gente eran inhumanas. Esto que vivimos fue un infierno, pero esta gente ya vivía algo parecido a un infierno. A los políticos evidentemente nunca les interesó Paraje Galarza, y de hecho ni siquiera debían conocer su realidad y su vida. Si hubieran ido a ese paraje, y conocieran lo que era este pueblo, hubieran tenido un poco de vergüenza, y hubieran hecho algo por lo poco (y todo) lo que tenían sus pobladores. No lo hicieron, y se quemó todo. Y tampoco lo hicieron antes de que se queme”, reflexionó finalmente.
Impotencia. Lagrimas. Tristeza. Hace más de 50 días que miles de correntinos viven esta pesadilla en la provincia, y las lluvias necesarias aún no llegan para aplacar los incendios sobre varios departamentos correntinos.
El Presidente pro témpore del Consejo Región Norte Grande, Gerardo Zamora, confirmó que se reunió con los gobernadores de las provincias del NEA y NOA.
Los Ejecutivos expresaron su solidaridad con la provincia de Corrientes que atraviesa graves focos de incendios con pérdidas millonarias en producción y daños ecológicos en la biodiversidad. Asimismo se hizo hincapié en la necesidad de pensar políticas ambientales de impacto directo frente a las principales problemáticas que acuden en la agenda del cambio climático.
“Todas las gestiones para desarrollar un plan estratégico destinado al sistema de manejo de fuego con equipamiento adecuado con medidas concretas en materia de emergencia agropecuaria y forestal que deben incluir obras de infraestructura, asistencia crediticia y subsidios directos para resolver los problemas concretos”, indicó el mandatario de Santiago del Estero.
Detalló que se acordó “la elaboración de un estado de situación y una consecuente planificación, para afrontar en forma urgente este problema, algo que presentaremos en forma conjunta las provincias del Norte Grande, en los próximos días a distintos ministerios de la nación.”
Los aportes no reembolsables para productores agropecuarios afectados por los incendios, por la cual se destinará un total de $2.800 millones, en el marco de la emergencia que atraviesa la provincia.
“Eso implica una asistencia inmediata de $200 millones a sola firma”, indicó hoy en conferencia de prensa el gobernador Gustavo Valdés, al comunicar que se destinarán a cada pequeño productor $300.000 no reembolsables y en el caso de los medianos, $500.000.
Además, el mandatario presentó una línea de crédito para pequeños productores de hasta $750.000 a sola firma con un año de gracia y a pagarse en 84 meses.
En el caso de los medianos productores, la línea contempla créditos de hasta 3 millones de pesos con un año de gracia, a una tasa del 19% fija a sola firma y pagar en 84 cuotas. En tanto, para los productores más grandes se otorgarán hasta 15 millones de pesos en créditos a tasa fija del 19% con un año de gracia.
Según indicó el gobernador, se trata de un paquete que representa un total de $2.800 millones, que se suman a $800 millones que la provincia dejará de percibir del campo correntino ya que se los vencimientos de tributos correspondientes al 2022 serán reprogramados para el 2023.
Cabe señalar que el gobierno nacional confirmó una asistencia de $500 millones a productores afectados por incendios. A través de esta línea de créditos blandos, el Gobierno nacional asistirá a los pequeños y medianos productores de Corrientes afectados por el desastre ígneo declarado por el decreto provincial N°167/22 y, para poder acceder, las y los productores deberán tener certificado MiPyME vigente.
Corrientes recibió $175 millones correspondientes al Fondo Especial del Tabaco
Los fondos se enviaron luego del compromiso asumido por el ministro Julián Domínguez durante su reciente visita a la provincia litoraleña.
El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación informa que se transfirieron 175 millones de pesos del Fondo Especial del Tabaco (FET) a pequeños productores tabacaleros de la provincia de Corrientes, tal y como se había comprometido el titular de la cartera agropecuaria nacional, Julián Domínguez, en su reciente visita a la provincia litoraleña.
El FET se creó mediante la Ley 19.800/72, para asistir a esta actividad central para el desarrollo de las provincias del NOA y NEA, particularmente a Misiones, Corrientes, Chaco, Tucumán, Catamarca, Salta y Jujuy; donde la producción de ese producto tiene una vital importancia para la generación de recursos, trabajo y el desarrollo social de estas regiones.
La CEM junto a ministros del agro y de hacienda y ATM analizaron problemática de diversos sectores
Con el fin de analizar las problemáticas de diversas actividades afectadas por la coyuntura, integrantes de la Confederación Económica de Misiones (CEM) tuvieron una intensa actividad en la jornada de este martes que incluyó dos reuniones con funcionarios del gobierno provincial.
Entre las actividades se concretó una reunión multisectorial junto a los ministros de Hacienda y Finanzas, Adolfo Safrán del Agro y la Producción Sebastián Oriozabala, quien ofició de anfitrión en las oficinas de la cartera que preside con sede en Posadas.
En la misma, las partes consideraron las problemáticas que aquejan a los sectores maderero, yerbatero, tealero y ganadero de la provincia, planteando que “en forma prioritaria se pueda definir una agenda común para posteriormente hacer las presentaciones formales tanto a nivel nacional como provincial, considerando las particularidades de cada propuesta y/o demanda.
Ámbito forestal
Previamente, los referentes de la entidad gremial empresaria fueron recibidos por el ministro de Hacienda y Finanzas Adolfo Safrán y los directores generales y de asuntos jurídicos de la Agencia Tributaria de Misiones (ATM) Rodrigo Vivar y Gabriel Petta, respectivamente con el fin de analizar la actual situación foresto- industrial. De la misma participaron agentes del sector maderero representados por la Asociación de Productores, Industriales y Comerciantes Forestales de Misiones y Norte de Corrientes (APICOFOM) y la Asociación de Madereros, Aserraderos y Afines del Alto Paraná (AMAYADAP).
Representación
Participaron de la reunión en representación de la entidad gremial empresaria: C.P. Alejandro Haene, presidente de la CEM. Dr. Gerardo Díaz Beltrán, vicepresidente 1º de la CEM. Guillermo Fachinello, presidente de la Asociación de Productores, Industriales y Comerciantes Forestales de Misiones y Norte de Corrientes (APICOFOM). Ing. Abel Gauto Fechner, presidente de la Asociación de Madereros, Aserraderos y Afines del Alto Paraná (AMAYADAP). C.P. Raúl Karaben, tesorero de la CEM. Gabriel Montiel, presidente Asociación Rural de Animales Menores. Carolina Okulovich, presidente de la Cámara de Elaboradores de Té Argentino (CETA). Héctor Chemes, en representación de la Cámara Molineros de Yerba Mate Zona Productora (CMYMZP). A los mencionados se sumaron otros integrantes de las entidades AMAYADAP, APICOFOM, CMYMZP y CETA. En el caso de la reunión realizada en la cartera de hacienda participaron Cristian Gruber, protesorero AMAYADAP e integrantes de ambas entidades madereras mencionadas.