Industria

La industria cayó 12,1% en junio y marca un retroceso de 11,5% en el primer semestre

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El Índice de Producción Industrial (IPI) de FIEL registró en junio una contracción interanual de 12.1% interrumpiendo el recorte en el ritmo de caída de la actividad fabril observado en el bimestre previo. A las dificultades puntuales que enfrentan los distintos sectores industriales, se sumó en el mes de junio el impacto sobre la producción –y las ventas‐ de un menor número de días de actividad a causa de los feriados de la tercera semana del mes.

En el mes la mayor caída de actividad la registró la industria automotriz que continúa siendo afectada por los problemas de abastecimiento de autopartes con origen en Brasil. Por su parte, la rama de los minerales no metálicos tuvo en junio el segundo retroceso más pronunciado entre los sectores interrumpiendo también las mejoras mensuales observadas en los dos meses previos, al tiempo que las ventas de insumos para la construcción se resintieron en un mes más corto. En el caso de las industrias metálicas básicas, a su caída contribuyó el retroceso en la producción de aluminio, mientras que la siderurgia continúa mostrando mermas difundidas en los distintos segmentos de actividad en el proceso de adecuación de stocks a la caída de la demanda de sectores conexos.

La metalmecánica prolongó su retroceso interanual por los ltimos diecisiete meses. Al interior del bloque, proveedores del sector de la energía y la minería muestran mejores desempeños y en el sector de maquinaria agrícola se tienen plantas con freno en la caída. Entre los químicos y plásticos se tuvieron retrocesos generalizados, con la excepción de la producción petroquímica básica, al tiempo que se profundiza la merma de la actividad en el sector productor de neumáticos. Por último, el sector de los alimentos y bebidas fue el único que en el mes de junio registró un crecimiento interanual de la producción con el aporte de ambas sub ramas.

Los datos correspondientes al segundo trimestre muestran que la industria se contrajo 12.8% en la comparación con el mismo trimestre de 2023. De este modo, actividad acumula cinco trimestres en retroceso en la comparación interanual. La caída de la producción en el trimestre sólo es superada por las observadas a mediados de 1985 con el lanzamiento del Plan Austral, a mediados de 1989 y comienzos de 1990 con las crisis hiperinflacionarias, en el cambio de régimen que resultó la Convertibilidad a comienzos de 2002, y en el segundo trimestre de 2020 en plena pandemia de Covid. En la medición desestacionalizada, la industria se contrajo 1.5% respecto al primer trimestre de 2024, reduciendo el ritmo de caída observado en el trimestre anterior.

En cuanto a la actividad en el primer semestre del año, la industria acumula un retroceso de 11.5% en la comparación con el mismo período del año pasado manteniendo el ritmo de contracción acumulado desde el primer cuatrimestre (Véase Tabla 1 y Gráfico No 1). En los primeros seis meses, todas las ramas con la excepción de los insumos textiles muestran una caída de la producción en la comparación con el mismo período de 2023.

El mayor retroceso lo continúa mostrando la producción de minerales no metálicos con una caída de 31.8% en la comparación interanual. A la rama le siguieron la industria automotriz que tuvo una baja del 26.8%, las industrias metálicas básicas con una merma de actividad que alcanzó 19.4%, la metalmecánica que registró un retroceso de 16%, los despachos de cigarrillos que se contrajeron 13.7% y la producción de químicos y plásticos que lo hicieron 12.8%, en cada caso en los primeros seis meses del año y en la comparación interanual. Con una disminución inferior al promedio se colocan la rama de los alimentos y bebidas con un recorte de ‐3.5%, el proceso de petróleo (‐1.4%) y la producción de papel y celulosa (‐1%) respecto al acumulado entre enero y junio de 2023. Finalmente, la producción de insumos textiles (‐0.2%) igualó el nivel de producción acumulado en el primer semestre del año pasado. (Véase Gráfico No 2).

Al agrupar la industria por el tipo de bienes producidos, se tiene que en los primeros seis meses del año todos ellos muestran un retroceso en la comparación con el mismo periodo del año anterior. La mayor caída la registra la producción de bienes de capital que retrocede 20.4%, seguida de la de bienes de consumo durable con una merma de 19.9%, en cada caso en la comparación con el mismo periodo de 2023. Con una contracción menor al promedio se colocan los bienes de uso intermedio que en el periodo registraron una reducción del 11%, al tiempo que los bienes de consumo no durable mostraron un retroceso que alcanzó 4.9% en los primeros seis meses y en la comparación interanual. Con lo anterior, los bienes de consumo durable y los de capital mostraron un aumento de la caída acumulada en el semestre, al tiempo que los bienes de consumo no durables la redujeron a partir del aporte de la producción de alimentos y bebidas. (Véase Gráficos No 3).

En términos desestacionalizados, la producción industrial de junio registró un avance de 2% respecto al mes anterior, encadenando dos meses de mejora luego del impasse de abril que recortó el aumento observado en marzo. Junto a lo anterior, se suman señales en el sentido del freno en la caída de la producción industrial.

Como se mencionó arriba, la caída de la producción industrial en el segundo trimestre de 2024 sólo es superada por las registradas en las principales crisis de los últimos cuarenta años. Es interesante notar que las recuperaciones industriales que iniciaron en julio de 1985, marzo de 1990, febrero de 2002 y abril de 2020, resultaron entre las más prolongadas, y con la excepción de la de la primera parte de los noventa –truncada por el impacto de la crisis del Tequila‐ las restantes tuvieron una dinámica superior al promedio. Para una recuperación de características similares a las observadas en el pasado, el actual escenario macroeconómico aún no revela los factores que dinamizarán la actividad. En el corto plazo la recuperación del crédito luce con el
mayor potencial.

En síntesis. La industria en junio volvió a mostrar una caída interanual de la producción al ser impactada por el freno de actividades de la tercera semana que profundizó los problemas puntuales que enfrentan los sectores productivos. No obstante, en términos desestacionalizados se tuvo un avance por segundo mes. En julio la restricción energética a la industria no resultó severa y en dicho mes se retomaría el recorte en el ritmo de caída de la producción industrial.

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Industria en crisis: uso de capacidad instalada registró el peor mayo desde 2020

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En mayo, la industria manufacturera utillizó apenas el 56,8% de su capacidad instalada. De este modo, se trató del peor quinto mes del año desde 2020, cuando la economía sufrió números inéditos por la pandemia de Covid-19.

En comparación con mayo de 2023 se verificó una reducción de 11 puntos porcentuales. Asimismo, la cifra fue muy similar al 56,6% que se había verificado en abril de este año, de acuerdo con los datos públicos de INDEC.

A nivel sectorial, la mayor contracción interanual la sufrió la producción de minerales no metálicos, que usó apenas el 47,2% de su capacidad instalada, cuando el año pasado había usado el 72,7% (-25,5 puntos). La causa de este desplome fue la paralización que sufrió la actividad de la construcción desde la llegada de Javier Milei a la presidencia a raíz del recorte de la obra pública.

Otras mermas importantes se observaron en la industria automotriz y en el sector textil. En el primer caso, la utilización de capacidad instalada cayó del 62,4% al 45,5%, mientras que en el segundo caso la baja fue desde el 58,6% al 41,4%, siendo así el rubro que más capacidad ociosa tuvo.

También resaltó una variación negativa de 20,4 puntos porcentuales en industrias metálicas básicas, que tiene a la siderurgia como su principal componente. Pese al deterioro, el uso de capacidad superó al promedio, al arrojar un 61,3%. En el otro extremo, solo la refinación de petróleo logró mejorar la marca de 2023.

En términos agregados, mayo fue el sexto mes consecutivo en el cual la industria funcionó por debajo del 60% de su potencial máximo, dando muestras de que es uno de los sectores más golpeados por la recesión.

La industria no encontró piso en mayo

La producción industrial de mayo fue menor a la de abril, por lo cual la actividad del sector siguió sin encontrar un pisoEn términos anuales, el derrumbe fue del 14,8%, según INDEC. Las bajas más destacadas fueron las de industrias metálicas básicas, productos minerales no metálicos y maquinaria y equipo.

Según testimonios de empresarios industriales, la menor demanda interna es el principal factor que incide sobre estos preocupantes números. Asimismo, en algunos casos adujeron problemas con el abastecimiento de productos importados.

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La industria pyme cayó 19% anual en mayo

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La actividad manufacturera de las pymes descendió 19% anual en mayo y acumula una retracción de 19,1% en los primeros cinco meses del año frente al mismo periodo de 2023. Los resultados dan cuenta de un debilitamiento de la demanda y un deterioro de la situación financiera.

En la comparación mensual desestacionalizada la actividad creció 5,3%. También se observó un aumento de 0,2 puntos porcentuales en el uso de la capacidad instalada respecto al mes anterior, que igualmente se mantiene en valores bajos (70,3%).

Las medidas más importantes que esperan las industrias pymes es la reducción de impuestos, que representa el 33,9% de las respuestas, seguida por el estímulo a la demanda interna con un 14,7%. La adecuación de las relaciones laborales ocupa el tercer lugar con un 14,2%, lo que subraya lo significativo de simplificar las regulaciones para facilitar las operaciones empresariales. Esto sugiere que, en el contexto actual, los empresarios priorizan las intervenciones directas que pueden mejorar su competitividad y eficiencia operativa, sobre opciones de financiamiento más favorables. En conjunto, el gráfico subraya las políticas deseables en busca de reducir la carga tributaria y fomentar el consumo interno, para lograr revitalizar la economía pyme.

Asimismo, los mayores desafíos identificados por los empresarios son la falta de ventas, representando el 45,1% de las respuestas, y los altos costos de producción y logística, que constituyen el 32,8%. Estos dos factores sobresalen como los obstáculos más considerables para el crecimiento y la estabilidad de las pymes.

Las empresas valoraron la mayor estabilidad en el precio de los insumos del quinto mes del año, pero mostraron su preocupación por los montos que se están pagando por el consumo de energía y transporte, en un contexto de tan baja demanda. Algunos productores sostuvieron que la están pasando mal, pero con la esperanza de un repunte cercano. Como consecuencia, el 34,4% de las firmas consultadas estuvieron achicando gastos operativos, mientras que otro grupo, representado en un 19,9%, redujo horas de trabajo para suplir la falta de ventas.

Todos estos resultados surgen del Índice de Producción Industrial Pyme (IPIP) que elabora CAME, con una muestra que alcanzó a 414 industrias pyme a nivel federal.

Análisis sectorial

Los seis sectores manufactureros del segmento pyme tuvieron fuertes declives en la comparación anual, siendo los más afectados “Papel e Impresiones” (-45,8%) y “Químicos y plásticos” (-23,9%). “Textil e indumentaria”, que venía siendo casi el único ramo en aumento hasta abril, se retrajo 4,3% anual en mayo.

Alimentos y bebidas

El sector registró una caída de 14,7% anual a precios constantes en mayo y una mejora de 2% en la comparación mensual. Para los primeros cinco meses del año acumula una baja de 15,8% anual. Las industrias operaron con 72,4% de su capacidad instalada en el quinto mes del año.

Las empresas encuestadas bregaron por el diseño de nuevas políticas ad hoc para las pymes. En tanto, definieron la situación actual como caracterizada por niveles de producción propios de temporada baja, pero con una estructura de funcionamiento acorde a la temporada alta; haciendo el mayor esfuerzo por sostener el empleo. En este contexto, problemas como la alta presión tributaria y los grandes costos laborales, vuelven a estar en la mesa de prioridades a la hora de determinar urgencias.

“Estamos comenzando a recortar la cantidad de horas de trabajo diarias, que es lo que menos afecta, pero el impacto se ve directamente en las ventas porque tenemos menos oferta” (industria de Villa Lynch, en Provincia de Buenos Aires)

“Empezamos a ver algunas señales de recuperación, veníamos muy mal, esperemos que se concreten” (Fábrica de Maipú, Mendoza).

Textiles e indumentaria

La producción se retrajo 4,3% anual en mayo, aunque registró un incremento de 3,5% frente a abril. En los primeros cinco meses del 2024 acumula un declive del 0,9%. Las industrias operaron con 71,5% de su capacidad instalada, levente por encima del mes pasado (71%).

Hubo mucha disparidad de resultados entre las firmas, algunas con resultados muy malos y otros con más positivos, si bien ninguna tuvo un mes extraordinario. Por la relación precios y tipo de cambio, hay temor por el ingreso de mercadería importada, aunque aún no se han manifestado riesgos concretos, sino solamente preocupación.

“Es temporada baja para nuestro producto, pero igualmente vendimos muy poco, esperamos que repunte” (Fábrica de la ciudad de Córdoba).

“Vendimos mejor en la comparación mensual, pero en la interanual nos fue pésimo, es un buen momento para bajar impuestos que se lleva el 40% del precio de venta” (Godoy Cruz, Córdoba).

Maderas y Muebles

En mayo, el sector retrocedió 10,4%, siempre anual y a precios constantes, y creció 6,1% en la comparación mensual desestacionalizada. En el periodo enero-mayo la actividad cayó 17,7% frente a iguales meses del año pasado.

Durante el mes, las industrias operaron con 70,8% de su capacidad instalada (vs. 72,6% en abril). La buena noticia para el rubro fue que se estabilizaron los precios de los insumos y se normalizaron las entregas. La mala, es que los pedidos de producción siguen muy postergados, aunque algunas empresas manifestaron haber recibido más consultas.

“La actividad sigue sin recuperarse, hubo más consultas que en abril, pero con pocos pedidos concretados, veremos junio y julio, por momentos parece que comienza la recuperación, pero después las señales desaparecen” (Fábrica de muebles de la Ciudad de La Rioja)

“En los próximos estaremos realizando la décimo quinta edición de expo living, y esperamos incrementar ventas y promocionar nuestros productos” (Fábrica de Puerto Tirol, Provincia de Chaco).

Metal, maquinaria y equipo, y material de transporte.

El sector tuvo una contracción anual de 20,6%, sin embargo, creció 4,6% en la comparación mensual. Para los primeros cinco meses del año, suma una caída de 23% frente a los mismos meses de 2023. Las industrias operaron al 66,6% de su capacidad instalada, los mismos niveles del mes anterior.

Algunos industriales consultados comentaron que están ingresando importaciones a precios muy bajos que las sacan de mercado. Una medida que vienen tomando muchas firmas del sector en simultáneo, es invertir en publicidad y redes, con buenos resultados. Igual se mostraron preocupadas por las condiciones económicas, aunque optimistas con la recuperación. Más empresas apelaron a reducir turnos por la merma en la demanda.

“Nosotros fabricamos productos ortopédicos y venimos invirtiendo en publicidad estos meses, lo que mejoró las ventas. Ayudó también la volatilidad del tipo de cambio” (Fábrica de Ciudad de Buenos Aires)

“Estamos muy preocupados por la situación actual. Este mes tuvimos dos ventas de reparaciones fuertes que levantaron el porcentual de un mes a otro; pero así y todo venimos en caída tratando de mantenernos, pensando que en algún momento se va a estabilizar” (Industria de la ciudad de Córdoba)

Químicos y plásticos

En mayo, el sector experimentó un significativo declive del 23,9% anual, al tiempo que tuvo una mejora de 3,9% en el contraste mensual. Para los primeros cinco meses del año, la producción lleva un declive de 27,1% frente a los mismos meses de 2023. Durante este mes, las industrias operaron con 68,8% de su capacidad instalada.

Las empresas que exportan están quedando más protegidas de la recesión interna y logrando mejores resultados. Las que solo venden al mercado interno, registran las mayores caídas en la actividad. El repunte de algunas obras y reparaciones movió por momentos al sector, pero muy lentamente.

“Estamos teniendo más estabilidad, y eso nos permite tomar decisiones a largo plazo. Tenemos planeada la compra de nuevos equipos, pero estamos esperando señales porque todo cae y mucho” (Empresa de la ciudad de Rosario, Santa Fe)

“Venimos manteniendo el nivel de ventas y producción como en meses anteriores, no empeoró, pero necesitamos que repunten, porque tenemos la rentabilidad en cero” (Fábrica de la ciudad de Formosa)

Papel e impresiones

La actividad se hundió 45,8% anual a precios constantes, siendo nuevamente el ramo con mayor retroceso. En términos mensuales, también se registró una retracción de 1,5% y para los primeros cinco meses del año, la actividad acumula una caída de 25,9% frente a los mismos meses del año pasado. Las empresas operaron con 78,7% de su capacidad instalada, niveles altos tanto en el comparativo histórico como en relación con otros rubros, pero que sólo se explica por los bajos niveles de inversiones. Las mismas hace tiempo que están frenadas en el sector porque es una de las actividades que primero comenzaron a sentir la crisis.

“Este mes aumentamos la producción en relación con abril por ventas atrasadas, pero se mueve todo muy poco. Estuvimos cambiando de proveedores que nos ofrecieron precios más competitivos” (Industria de la localidad de Castelar, Provincia de Buenos Aires).

“Las ventas vienen muy bajas, y eso perjudica la producción porque ya tenemos demasiado stock. Esperamos que este panorama mejore en el segundo semestre” (Empresa de la ciudad de Mar del Plata, Provincia de Buenos Aires)

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La economía misionera muestra una fuerte resistencia en medio de la caída nacional

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Misiones está en el exclusivo lote de provincias que logró amortiguar la caída del empleo en los primeros meses del año. Esa fortaleza se cimienta en una actividad económica que, según datos oficiales, está cayendo a un ritmo mucho menor que en el promedio nacional. 

Según datos de recaudación nacional en los primeros cuatro meses del año la caída de la actividad económica es cercana al 23 por ciento. En contraste, según los registros de ventas declaradas por las empresas misioneras en mismo periodo, la merma  fue del 16 por ciento. 

En general los únicos sectores que mejoraron sus niveles de actividad son el sector financiero, con una suba del 19 por ciento, los servicios públicos, con un 12 por ciento y la agricultura, con dos por ciento. 

Las mayores caídas se dan en construcción (-65%), afectada esencialmente por el ajuste nacional, los servicios domésticos (-70%), golpeados por la disparada de los servicios y la inflación, que obligan a las familias a ajustarse, lo mismo que en los servicios profesionales, que cayeron 36% y los de esparcimiento, que se contrajeron 41 por ciento. 

En cambio, el comercio sufre una baja del 21% y la industria del 13% (uno de los que menos cayó y el segundo rubro que más empleo generó desde diciembre), mientras que la hotelería y gastronomía, registran una baja de ventas del 23 por ciento. 

Dentro del sector industrial el que más cayó es la fabricación de productos de la construcción, con 43%. La indumentaria y calzado, se redujo 37%, mientras que la industria al servicio de otras industrias, se contrajo 21 por ciento. 

Entre las que menos números negativos exhiben, está la industria forestal, con una caída del 9%, la alimenticia, con apenas el 2 por ciento. En cambio, la  tabacalera  marca una baja del 28 por ciento. Pero la industria yerbatera subió 3 por ciento y es una de las que también generó empleos. 

“Nosotros estamos monitoreando cada sector de actividad justamente para ayudar más a los sectores que puedan estar más castigados”, detalló el ministro de Hacienda, Adolfo Safrán, quien está al frente de un equipo de Gobierno que lidera el gobernador Hugo Passalacqua y está integrado por otros ministros. Con esos números, basados en las ventas declaradas por las empresas agrupadas por código de actividad y no por recaudación, se analiza cada sector en particular y se diseñan con las cámaras empresarias herramientas de reactivación.

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Giras, premios, datos

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Nosotros venimos del futuro a contarles una historia que es deseable evitar. Quiero alertarles sobre los riesgos de este modelo, no es necesario llegar a una situación tan extrema, es necesario evitarse todos estos dolores”. La frase pertenece al presidente Javier Milei y fue dicha en Madrid, un nuevo destino de su gira perenne, a dónde fue a recibir un premio.  

La referencia es a la Argentina, país que preside, pero donde casi nunca está. Pero no habla del presente, sino del pasado. Sin embargo, el consejo presidencial choca con los datos de la realidad. Desde que llegó al poder hace seis meses, los indicadores económicos y sociales fruto de su gestión, son difícilmente un ejemplo a seguir. Siquiera un mérito. La inflación, de la que se jacta haber domado, en realidad está retrocediendo desde un pico del 25 por ciento que generó apenas haber asumido y a costa de un enorme ajuste con consecuencias sociales dramáticas. 

Nadie está demasiado seguro de que la baja sea sostenible, ya que siguen en aumento, por decisión del Gobierno, servicios básicos, como la energía eléctrica, el combustible y el gas. 

La imagen que el Presidente ofrece de sí mismo y de sus políticas, difiere bastante de cómo el mundo está viendo a la Argentina. El Reino de España le negó una audiencia por la disputa con el presidente de ese país, el canciller alemán le canceló una reunión bilateral y en Hamburgo fue recibido por protestas contra su modelo ideológico: “Miseria neoliberal”.

Lejos de ser Noruega o la vilipendiada Venezuela de otros años, Argentina hoy está más cerca de países que atraviesan conflictos violentos como Líbano, Israel, Ucrania, Sudán, la República Democrática del Congo, Siria, Burkina Faso, Mali, Níger o Haití. Sólo que aquí no hay conflicto. La comparación no es una chicana de la oposición, sino una radiografía realizada por el Alto Comisionado de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Volker Türk, quien criticó las políticas de Milei en materia de derechos humanos.

La referencia de Türk obedece a las recientes detenciones de personas que se manifestaron frente al Palacio Legislativo durante el tratamiento de la Ley Bases. El Gobierno detuvo a 33 personas que se manifestaron el 12 de junio frente al Congreso Nacional durante el tratamiento de la Ley Bases. La mayoría, después de varios días detenidos por “manifestarse”, fueron excarcelados  por “falta de mérito”. 

Türk ya había alertado sobre la situación en Argentina. Durante su discurso en la 56° sesión del organismo, el funcionario de origen austríaco aseguró que “las recientes medidas propuestas y adoptadas” en Argentina corren el riesgo de “socavar la protección de los derechos humanos”. 

Entre las medidas cuestionadas, aparecen recortes al gasto público que afectan particularmente a los más marginados, el cierre de instituciones estatales dedicadas a los derechos de las mujeres y el acceso a la justicia, y una instrucción del Ministerio de Relaciones Exteriores de suspender la participación en todos los eventos en el extranjero relacionados con la Agenda 2030. Es, básicamente, el plan de Gobierno. En economía la situación tampoco es mejor. El Fondo Monetario Internacional advierte que Milei avanza poco en medidas “que hagan sustentable en el tiempo” los beneficios del ajuste. La lectura del FMI no es heterodoxa. Visualiza, como todos, que el rojo fiscal se achicó únicamente dejando de pagar las deudas y un abrasivo traslado del costo a los ciudadanos, particularmente los de clase media y baja. Sin descanso, ahora se avecina un nuevo tarifazo eléctrico que llegará al 300 por ciento con la quita de subsidios y aumento del valor de la energía. Habrá que elegir entre pagar la factura o ir al supermercado. Hasta para el FMI es un esfuerzo excesivo para una sociedad agobiada. Por eso el alerta sobre la “sustentabilidad” del ajuste. 

Todavía no se conocen los datos oficiales del empleo, pero ya se advierte la pérdida de cien mil puestos de trabajo en el sector privado y un consumo que se desploma sin pausa. Las ventas en supermercados exhibieron una caída del 17,6 por ciento, la sexta consecutiva,con el descenso más fuerte de toda la serie histórica. 

El consumo masivo cayó otro diez por ciento en mayo y sigue sin “brotes verdes” que vayan en línea con el entusiasmo del Gobierno. 

Según el relevamiento de la consultora Scentia, el consumo cayó en los primeros cinco meses del año de 7,8%. Los alimentos perecederos fueron los que reflejaron una mayor caída en mayo, de 20,5 por ciento. 

Según la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina, el consumo de carne vacuna alcanzó su nivel más bajo en los últimos 30 años. El consumo aparente de carne vacuna por habitante entre enero y mayo de este año fue equivalente a 44 kilos por año, quedando 15,9 por ciento por debajo de igual período de 2023. Si se comparan los precios de mayo último con los de igual mes de 2023, el alza fue de 283,9%. 

Las ventas por el día del Padre cayeron más del 10 por ciento y el turismo en el fin de semana largo en homenaje a Güemes, exhibió que la cantidad de viajeros fue 64,3% menor al año pasado.

En ese escenario, las provincias reaccionan como pueden. Los datos económicos muestran un mapa dispar. Misiones está entre las pocas provincias que logra sostener la actividad y el empleo. El último número oficial, marca que Misiones creó más de dos mil empleos en marzo, en medio de una caída generalizada. Con pilares que se mantienen firmes a pesar del viento en contra. En primer lugar, y en línea con lo que pasó en marzo particularmente, el sector de la Agricultura, Ganadería y Silvicultura se erige como el de mayor crecimiento: a marzo, comparado con diciembre, crece 17,1% logrando crear 1.305 empleos. La Industria Manufacturera, registró un alza del 3,7% entre diciembre y marzo que le permitió así crear 700 puestos de trabajo. Contra diciembre, el empleo tecnológico mostró un incremento de 3,4 por ciento, con la creación de 25 nuevos puestos de trabajo registrados, para acumular 755 en marzo, un poco menos de los 812 de febrero. Hasta el comercio, a pesar de la baja del consumo, logró sostenerse y en los tres primeros meses del año registró un alza de 0,4% del empleo que en valores absolutos representan 96 puestos creados. 

Según informes que monitorea el Gobierno provincial, la actividad económica nacional en los primeros cuatro meses del año muestra caídas cercanas al 23%. En contraste, según los registros de ventas declaradas por empresas misioneras en mismo periodo, la baja fue de 16% . Las mayores caídas se dan en construcción (-65%) servicios domésticos (-70%) servicios profesionales -36%  servicios esparcimiento  -41%.

Esos números son claves para la toma de decisiones. El Gobierno provincial sigue de cerca cada dato y en función de ellos decide incentivos sectoriales, como los que ya se conocieron para la yerba mate y la forestoindustria, con créditos de tasa blanda para sostener la actividad y, en el caso de la yerba, presionar al alza el precio de la materia prima, pulverizado por la desregulación que hace seis meses impuso el Gobierno nacional. 

La construcción comenzará ahora a reactivarse, un poco con recursos provinciales y otro tanto, se espera, con aportes de la Nación. El gobernador Hugo Passalacqua firmó acuerdos con el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, por desembolsos que llegarían a 20 mil millones para que la Provincia se haga cargo de las obras que ejecutaba la Nación y que, por decisión presidencial, se dejó de financiar. Sin embargo, no hay plena certeza de que los fondos lleguen con la celeridad esperada, sobre todo por las empresas y los obreros parados. 

En el caso del comercio, en el Gobierno se analizan distintas variantes para fortalecer los programas Ahora, claves para el consumo. Un número es insoslayable: en el último mes, Misiones volcó 200 mil millones a la economía, a través de sueldos y aguinaldos. 

Dinero fresco que se inyecta directo al consumo y que obedece a un equilibrio económico que no hay en otros lugares. La autonomía financiera producto de la recaudación local sirve y vuelve en forma de recursos. 

Por eso generaron desconcierto algunas posiciones de sectores empresarios que, aún ante la evidencia de una brutal caída económica nacional, ponen por encima sus preferencias ideológicas y cargan contra la política impositiva local. El tema fue motivo de debate entre los popes de la Confederación Económica de Misiones. A algunos dirigentes no escapa que la crisis es nacional y ahoga cualquier atisbo de recuperación. Otros no atinan a cuestionar el rumbo nacional, no sea cosa de que sean sospechados o acusados de kirchneristas. 

Pero el dato mata el relato. El año pasado la carga tributaria era idéntica y la actividad económica no estaba en el subsuelo. 

Una frase de un industrial yerbatero sirve para poner en contexto la situación actual:  “Que la yerba valga monedas no le conviene a nadie. Cuando molés canchada barata, procesás miseria”. 

Es pura lógica de negocios. Se achica la torta y todos facturan menos. “Ganar cinco por ciento sobre mil no es lo mismo que sobre 1.500. No le conviene a nadie la yerba barata. El año pasado, con la inflación que subía la hoja verde, se trasladaba. Y el mercado iba. Ahora el parate está dañando a todos”. 

La desregulación yerbatera, que cumplió seis meses -unos días menos que la gestión libertaria- hundió a la producción primaria y arrastró a la industria a una inédita caída de ventas. En el horizonte no se avizoran cambios positivos y como mucho se espera que repunten las ventas del mercado interno. 

Para la producción es un “año perdido”, mientras la Provincia y los dirigentes agrarios intentan de cualquier modo convencer a la Nación de dar marcha atrás con la quita de facultades del Instituto Nacional de la Yerba Mate para por lo menos fijar un precio de referencia. Por los premios que recibe el Presidente, se intuye que la lógica económica libertaria va en sentido opuesto.

Apenas un dirigente celebró a viva voz la desregulación yerbatera. El diputado Pedro Puerta, ahora autopercibido libertario, aseguró que el DNU (de desregulación) trajo un resultado mucho más positivo que el que teníamos con los precios fijados”. 

“A raíz del DNU 7023, obviamente se generó un gran revuelo en el sector. Principalmente en un sector de la política que estaba muy enquistado ahí en el instituto, pero lo que terminó sucediendo después de varios meses de discusión y demás es que finalmente hoy a nuestro sector productivo el precio lo fija el mercado como se dice y nos estamos manejando con valores de referencia”, argumentó el apostoleño, hijo de Ramón Puerta, quien gobernó Misiones en los 90, al mismo tiempo que la desregulación de Domingo Cavallo sumía en la miseria a miles de productores. 

Pero Puerta hijo asegura que la desregulación de Milei no tendrá los mismos efectos. “Esto trajo un resultado mucho más positivo que el que teníamos con los precios fijados. Si nosotros vamos al precio que le había fijado el Estado, para el mes de marzo, por ejemplo, la materia prima costaría 200 y pico de pesos por kilo y hoy el valor de referencia está en el orden de los 370 pesos el kilo hoja verde”, aseguró hace unas semanas. 

Lo que no dice el yerbatero, que quedó envuelto en una polémica por la compra de poleo, un “yuyo” que se mezcla para bajar el volumen de hoja verde, es que antes de que el INYM pierda sus funciones, los productores estaban pidiendo una actualización a 505 pesos. En cambio, Puerta insistió en que el precio “desregulado” es “mucho más competitivo para el productor y es un rendimiento mucho mejor para los pequeños productores”. El dato, nuevamente, mata al relato: El 20 de diciembre del año pasado, cuando Milei anuló las facultades de regulación del Instituto Nacional de la Yerba Mate, por cada kilo de hoja verde se pagaban 210 pesos. En marzo de este año, el precio se había elevado a 370, pero a 30 días. Ahora vale 290, 300 pesos, pero con plazos a 60 o 90 días. En algunos casos, se recibe la materia prima de forma condicional, sin precio hasta nuevo aviso y apenas con 60 pesos a cuenta y un poco más para el gasoil. Hay secaderos que advierten que “el precio y forma de pago están sujetos a posibles cambios”.

Medido en pesos, la variación entre los 210 pesos de diciembre y el precio actual, es de entre 38 y 42 por ciento. La inflación en el mismo período fue de 71,9 por ciento. Treinta puntos de diferencia. Esos 210 pesos significaban en diciembre casi 60 centavos de dólar. Hoy, los 300 equivalen apenas a 30 centavos de dólar. Una caída desesperante, como advierten las mujeres productoras, que están al frente de los reclamos a Milei.

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