Infraestructura energética

Privatización de ENARSA: el Gobierno avanza con tres ofertas y activa la fase decisiva por el control de Transener

Compartí esta noticia !

El Gobierno dio un paso concreto en la privatización de activos energéticos al aprobar, el 24 de abril mediante la Resolución 540/2026, la preselección de tres ofertas para la venta de las acciones de CITELEC, controlante de TRANSENER. La decisión, firmada por el Ministerio de Economía, ordena avanzar hacia la apertura de las ofertas económicas el 28 de abril a las 10:00. El dato no es menor: se trata de una pieza central del sistema eléctrico nacional. La pregunta que se abre es si este movimiento consolida el esquema de desinversión estatal o si tensiona el equilibrio entre regulación y control de infraestructura crítica.

Del mandato legal a la ejecución operativa

La operación se inscribe en el marco de la Ley 27.742, que declaró a ENARSA sujeta a privatización, y en la estrategia definida por el Decreto 286/2025, que habilitó un proceso por etapas. En esta primera fase, el foco está puesto en la venta del 50 % de participación que la empresa estatal posee en CITELEC, sociedad que controla el 52,65 % del capital accionario de TRANSENER, concesionaria del transporte de energía eléctrica en alta tensión.

El procedimiento elegido —concurso público nacional e internacional— no prevé preferencias para empleados ni programas de propiedad participada. Es una señal clara sobre el tipo de modelo que se busca implementar: apertura competitiva y sin mecanismos de reparto interno.

El 14 de abril se concretó la apertura del Sobre N° 1, con tres ofertas recibidas. Tras el análisis técnico, la Comisión Evaluadora recomendó la preselección de todas ellas, al verificar el cumplimiento de los requisitos del pliego. No hubo impugnaciones dentro del plazo previsto, lo que despeja el camino hacia la siguiente instancia.

Quiénes siguen en carrera y qué está en juego

Los oferentes que avanzan a la etapa económica son tres:

  • CENTRAL PUERTO S.A.
  • El consorcio integrado por EDISON TRANSMISIÓN S.A. y GENNEIA S.A.
  • EMPRESA DISTRIBUIDORA Y COMERCIALIZADORA NORTE S.A. (EDENOR)

La resolución no introduce cambios en el esquema del proceso, pero sí formaliza un punto de inflexión: a partir de ahora, la competencia se traslada al terreno de las propuestas económicas, donde se definirá quién accede a una posición clave dentro del sistema de transporte eléctrico.

El activo en disputa no es menor. A través de CITELEC, el futuro adjudicatario tendrá influencia directa sobre TRANSENER y, de manera indirecta, sobre otras compañías vinculadas al transporte eléctrico, incluso con proyección internacional.

Energía, mercado y Estado

El avance del proceso fortalece la hoja de ruta del Gobierno en materia de privatizaciones, con un esquema que combina decisión política y ejecución técnica. La ausencia de impugnaciones en esta etapa sugiere, al menos en lo formal, un proceso ordenado y sin conflictos visibles entre los actores participantes.

Al mismo tiempo, el movimiento reconfigura el mapa de poder en el sector energético. La eventual salida del Estado de una posición relevante en la red de alta tensión abre interrogantes sobre la futura articulación entre operadores privados y organismos regulatorios.

Desde el punto de vista económico, la operación también pone en juego el control de un segmento estratégico del sistema eléctrico, donde la estabilidad operativa y la inversión en infraestructura son variables sensibles. El diseño del proceso —con etapas, evaluación técnica previa y apertura económica diferida— busca reducir incertidumbre, pero no elimina los riesgos asociados a la transición.

La hora de las ofertas y las señales del mercado

El 28 de abril será una fecha clave. La apertura del Sobre N° 2 definirá no solo quién presenta la mejor oferta, sino también qué tipo de valoración hace el mercado sobre activos energéticos en un contexto de reconfiguración estatal.

A partir de ese momento, el proceso entrará en su fase más visible, donde la decisión final tendrá impacto directo en la estructura del sector eléctrico. También será una señal hacia otros procesos de privatización en marcha o en evaluación.

Quedan variables abiertas: el nivel de competencia real entre oferentes, las condiciones finales de adjudicación y el margen de intervención estatal futura. La política energética vuelve a cruzarse con la lógica de mercado, en un terreno donde cada movimiento redefine equilibrios.

Compartí esta noticia !

Petrovalle inaugura una estación de servicio en Campo Viera

Compartí esta noticia !

Tras un año y medio de obras, la estación de servicio de Petrovalle sobre la Ruta Nacional 14 en Campo Viera se prepara para su inauguración oficial el próximo 9 de mayo. La renovación no sólo moderniza una infraestructura con más de cuatro décadas de historia, sino que se posiciona como una de las inversiones privadas más relevantes del municipio en los últimos años.

“Es un sueño cumplido para los clientes y para el pueblo. En un momento difícil del país, una inversión de este nivel es algo muy lindo de ver”, destacó Diego Da Rosa, encargado de la sucursal, en diálogo con FM Salto Encantado.

La transformación implica un salto significativo en términos operativos. La estación pasó de contar con apenas cuatro picos de carga a un total de 20, lo que permitirá atender la demanda de manera simultánea y reducir los tiempos de espera.

Además, el proyecto incorpora tecnología alineada con las nuevas tendencias del sector. Entre las próximas innovaciones se prevé la implementación del sistema de auto-despacho, una modalidad que ya comienza a expandirse en estaciones de servicio modernas del país.

El rediseño no se limita al expendio de combustibles. La nueva estación suma un sector “Full” que incluirá cafetería, oferta gastronómica y espacios de descanso, pensados tanto para viajeros como para los vecinos de Campo Viera.

Este enfoque busca transformar a la estación en un punto de servicios integral sobre uno de los corredores viales más importantes de la provincia, fortaleciendo su rol como nodo de tránsito y encuentro.

La inversión también tiene un efecto directo en la economía local. Actualmente, la estación cuenta con un equipo de siete trabajadores, número que se ampliará con la puesta en marcha total de los nuevos servicios.

Desde la empresa destacaron que la política de contratación prioriza a trabajadores de la localidad, con el objetivo de generar oportunidades laborales y dinamizar el desarrollo en Campo Viera.

Más allá de su funcionalidad, la nueva estación ya genera impacto en el paisaje urbano. Su diseño moderno y sistema de iluminación nocturna la convirtieron en un punto destacado de la localidad.

“Es la obra más grande que hubo en mi pueblo en muchísimos años. En el contexto actual del país, una inversión de esta magnitud por parte de Petrovalle es algo que la gente valora y agradece”, subrayó Da Rosa.

La inauguración oficial se realizará el 9 de mayo a las 18 horas, mientras que la estación continuará operando con atención las 24 horas.

Compartí esta noticia !

Irán desmintió a Trump y aseguró que no hay negociaciones: “Continuaremos la defensa”

Compartí esta noticia !

Irán contestó este lunes a los dichos del presidente Donald Trump que no mantiene contacto con Estados Unidos, ni directo ni por intermediarios, según un medio. Esa información surgió después de que Trump anunciaba que posponía los ataques prometidos en su ultimátum del sábado, cuando instó al desbloqueo del Estrecho de Ormuz.

Fars indicó que Trump retiró su amenaza de atacar centrales eléctricas iraníes tras conocer la represalia de Irán, que consistió en atacar todas las instalaciones de generación de energía en la región de Asia Occidental.

La agencia de noticias semioficial Tasnim, citando a un alto funcionario de seguridad iraní, también informó que Trump desistió de atacar la infraestructura crítica iraní después de que las amenazas militares de Irán se volvieran creíbles.

El funcionario afirmó que no hay negociación entre Irán y Trump, y agregó que otro factor importante para esta retirada fue el aumento de la presión sobre los mercados financieros y las amenazas contra los bonos en Estados Unidos y Occidente.

Desde que comenzó la guerra a finales del mes pasado, algunos mediadores enviaron enviado mensajes a Teherán, apuntó el funcionario, y agregó que la respuesta clara de Teherán fue que “continuaremos la defensa hasta lograr la disuasión necesaria”.

En una publicación del lunes en la plataforma de redes sociales Truth Social, Trump afirmó que Estados Unidos e Irán habían mantenido, durante los dos últimos días, “conversaciones muy buenas y productivas sobre una resolución completa y total de nuestras hostilidades en Oriente Medio”.

“Basándome en el tono de estas conversaciones profundas, detalladas y constructivas, que continuarán durante toda la semana, he ordenado al Departamento de Guerra que posponga todos los ataques militares contra las centrales eléctricas y la infraestructura energética iraníes durante un período de cinco días”, declaró Trump.

El sábado, Trump había amenazado con “atacar y aniquilar” las centrales eléctricas iraníes si el estrecho de Ormuz no se abría en 48 horas.

También este lunes, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Seyed Abbas Araghchi, habló por teléfono con su homólogo turco, Hakan Fidan, para discutir los últimos acontecimientos en Oriente Medio.

Araghchi se refirió a los “crímenes perpetrados por los agresores contra el pueblo iraní, especialmente los ataques contra escuelas, hospitales y zonas residenciales”, y expresó la determinación de Irán de defender “decisivamente” su soberanía nacional e integridad territorial.

Por su parte, Fidan destacó las consecuencias de la guerra en curso para la región, subrayando la necesidad de reducir las tensiones y fortalecer las relaciones entre Irán y los países de la región. 

Qué pasa en el Estrecho

Mientras tanto, el representante iraní ante la Organización Marítima Internacional (OMI), Ali Mousavi, afirmó que las embarcaciones, excepto aquellas de los “enemigos”, pueden transitar por el estrecho de Ormuz mediante arreglos coordinados previos de seguridad y prevención con las autoridades iraníes, informó la agencia semioficial de noticias Mehr. También subrayó que los compromisos marítimos internacionales deben estar en consonancia con el respeto a la integridad territorial de Irán y los derechos soberanos.

Irán, apuntó, está dispuesto a cooperar con la OMI y otros países para mejorar la seguridad marítima y proteger a los marineros. “La diplomacia sigue siendo prioridad para Irán. Sin embargo, es más importante que cese por completa la agresión, así como tener confianza y garantías recíprocas”, precisó Mousav.

Añadió que los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán están en la “raíz de la situación actual en la región del golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz”.

La voz parlamentaria

A su turno, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, advirtió que las infraestructuras de energía y petróleo de toda la región serán destruidas “irreversiblemente” si Estados Unidos ataca instalaciones energéticas iraníes. Las declaraciones de Ghalibaf en la red social X se produjeron después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazara con “atacar y arrasar” las plantas de energía iraníes si el estrecho de Ormuz no era reabierto en las próximas 48 horas.

Ghalibaf escribió que cualquier ataque se convertiría en “objetivos legítimos (…) infraestructura vital e instalaciones energéticas y petroleras de toda la región”, incrementando los precios del petróleo por un período prolongado. Anteriormente, el principal comando militar de Irán, el Cuartel General Central Khatam al-Anbiya, emitió una advertencia similar, señalando que ataques contra infraestructuras de combustible y energía iraníes desencadenarían golpes contra instalaciones energéticas, tecnologías de la información y desalinizadoras de agua estadounidenses e israelíes en Asia Occidental.

En una publicación del 12 de marzo en X, el entonces secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Larijani (quien moriría después en ataques estadounidenses-israelíes), advirtió que destruir la capacidad eléctrica de su país podría sumir a la región “en la oscuridad en media hora”. La campaña estadounidense-israelí, que comenzó el 28 de febrero, mató a figuras iraníes de alto rango, como el fallecido líder supremo Ali Jamenei, comandantes militares y civiles.Irán respondió lanzando múltiples ataques con misiles y drones contra Israel y bases estadounidenses por todo Medio Oriente.

En una declaración que detalla las posiciones de Irán en medio de los actuales ataques de Estados Unidos e Israel, el ministerio de Relaciones Exteriores señaló que aquel país siempre respetó la libertad de navegación y la seguridad marítima. Agregó que trabajó para defender estos principios en el transcurso de los años.

El ministerio destacó que luego de la agresión militar de Estados Unidos e Israel contra Irán, se impuso una situación peligrosa en el Golfo y el estrecho de Ormuz, lo que ha afectado directamente la seguridad de la navegación regional.Irán reafirma su derecho legítimo a la autodefensa contra los “agresores”, por lo que atacó instalaciones y bases militares estadounidenses en la región, además de adoptar una serie de medidas para garantizar que aquellos y sus partidarios no aprovechen el estrecho para impulsar sus objetivos contra el país, añadió.

Apoyo en Irak

A todo esto, la Resistencia Islámica en Irak, un grupo paraguas de las milicias pro-iraníes de Irak, informó que había llevado a cabo 21 operaciones contra “bases de ocupación” en aquella nación y la región, durante el fin de semana.

En un comunicado, el grupo señaló que las operaciones se hicieron con “decenas de misiles y drones”, sin ofrecer más detalles sobre objetivos específicos ni víctimas.

El grupo reivindicó centenarios de ataques de este tipo durante los últimos días.

Entretanto, una fuente del Ministerio del Interior de Irak declaró bajo anonimato a Xinhua que varios ataques con drones tuvieron como objetivo esta madrugada la Base Victoria del Aeropuerto Internacional de Bagdad, si bien muchos fueron interceptados por los sistemas de defensa aérea.

Compartí esta noticia !

Trump anuncia tregua temporaria con Irán y el petróleo se desploma: el alivio del Brent abre una tregua precaria en la crisis

Compartí esta noticia !

El anuncio de Donald Trump de suspender durante cinco días los ataques contra centrales eléctricas e infraestructura energética iraníes provocó este lunes un movimiento inmediato en el tablero geopolítico y en los mercados: el crudo Brent se hundió un 13%, perforó la barrera de los 100 dólares y llegó a negociarse en torno a 96 dólares por barril poco después de las 12.00, tras conocerse que Estados Unidos e Irán mantuvieron durante los últimos dos días conversaciones que el presidente estadounidense definió como “muy positivas y productivas”. El dato excede la lógica financiera. Después de casi cuatro semanas de ofensiva, amenazas cruzadas y presión militar sobre el estrecho de Ormuz, Washington ensaya una pausa táctica que descomprime el precio de la energía, pero deja abierta una pregunta más política que bursátil: ¿se trata de un primer paso hacia una salida negociada o de una tregua instrumental en medio de una escalada todavía viva?

El impacto del mensaje fue instantáneo porque tocó el corazón del conflicto: la infraestructura energética y la libre navegación en uno de los corredores más sensibles del planeta. Trump informó que ordenó a su Departamento de Guerra posponer los ataques por un período de cinco días, condicionado al resultado de las reuniones en curso. La decisión llegó después de que el propio presidente hubiera dado el sábado un plazo de 48 horas para que Irán abriera “totalmente” el estrecho de Ormuz, bajo amenaza de atacar sus centrales eléctricas. En otras palabras, la Casa Blanca pasó en pocas horas de la coerción directa a una ventana limitada de negociación. No es un cambio menor: cuando el mercado leyó que el riesgo inmediato sobre el suministro podía moderarse, el petróleo reaccionó con una caída abrupta.

De la amenaza sobre Ormuz a una pausa condicionada

La relevancia del anuncio se entiende por el contexto. Desde el 28 de febrero, fecha de inicio de la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán, la guerra dejó de ser un frente bilateral para convertirse en una crisis con impacto regional, energético y financiero. En ese marco, el estrecho de Ormuz se consolidó como pieza central: por allí transita el 20% de las exportaciones globales de crudo, lo que convierte cualquier amenaza sobre esa vía en una señal directa sobre inflación, abastecimiento y expectativas globales.

Trump buscó asociar la pausa militar a un avance diplomático. Según su mensaje en Truth Social, las conversaciones con Irán fueron “profundas, detalladas y constructivas” y continuarán durante la semana. Pero la tregua no implica desmovilización ni cierre de la ofensiva. El propio esquema que comunicó Washington deja claro que la suspensión depende del “éxito” de esas reuniones. Es decir, no se presentó como una desescalada consolidada, sino como una interrupción revocable.

La secuencia previa refuerza esa lectura. Teherán había advertido, según medios iraníes, que atacaría infraestructura energética de Estados Unidos si sus centrales eran bombardeadas. La Guardia Revolucionaria reiteró este lunes que no planea atacar centrales eléctricas de la región, aunque dejó establecido que, si la República Islámica sufre un ataque de ese tipo, “responderá de la misma manera”. Ese intercambio no describe una negociación madura; describe una correlación de amenazas donde ambas partes intentan fijar costos al adversario antes de cualquier eventual entendimiento.

El petróleo corrigió, pero no hubo una señal homogénea en todos los activos

El derrumbe del Brent fue la reacción más visible, aunque no la única. El WTI, referencia en Estados Unidos, se movía en dirección opuesta en la previa de la apertura oficial del mercado estadounidense, con una suba del 0,78%, hasta los 112,81 dólares. La divergencia revela un dato importante: el mercado no leyó la jornada como un cierre limpio del riesgo, sino como una reconfiguración todavía inestable de expectativas, con señales cruzadas entre alivio coyuntural y persistencia del conflicto.

El movimiento se trasladó además a otros activos. El oro caía 5,98%, hasta 4.223,25 dólares por onza, en lo que podía convertirse en su novena baja consecutiva, mientras la plata retrocedía 9,24%, hasta 61,66 dólares por onza, en su quinta jornada en negativo. En paralelo, el dólar volvía a fortalecerse. La combinación es consistente con una reasignación de refugio financiero: si el mercado percibe una reducción parcial del riesgo energético inmediato, la demanda por metales preciosos cede y la moneda estadounidense recupera centralidad. Sin embargo, esa dinámica no equivale a normalización. Más bien refleja un reacomodamiento ante una tregua de alcance todavía incierto.

La infraestructura energética se volvió el centro real de la guerra

El conflicto dejó de girar únicamente sobre capacidades militares o disuasión regional. La infraestructura energética se convirtió en blanco, amenaza y moneda de negociación al mismo tiempo. Por eso el anuncio de Trump tuvo semejante efecto. No habló de pausar ataques generales, sino de congelar por cinco días los golpes sobre centrales eléctricas e infraestructura energética iraníes. Ese recorte de objetivos no es técnico: busca bajar la tensión justamente en el punto que puede desatar un desorden mayor en los mercados y en la seguridad regional.

La presión sobre Ormuz sigue siendo el otro componente crítico. Según lo informado, Keir Starmer abordó con Trump la necesidad de reabrir el estrecho al transporte marítimo y ambos coincidieron en que esa reapertura resulta esencial para la estabilidad del mercado energético mundial. El alineamiento entre Washington y Londres refuerza la idea de que el problema ya no se limita a la confrontación con Irán, sino a la contención de una crisis que amenaza la cadena global de suministro.

En paralelo, la escalada continuó en otros frentes. El CENTCOM anunció el ataque a una planta iraní de producción de motores utilizados en drones y aeronaves de la Guardia Revolucionaria, ubicada en la provincia de Qom. A la vez, Arabia Saudí, Emiratos, Kuwait y Baréin reportaron nuevos ataques o interceptaciones durante la noche. Es decir, mientras Washington ofrecía una pausa condicionada sobre infraestructura energética, el teatro regional seguía activo. Esa coexistencia de tregua parcial y ofensiva periférica explica por qué el alivio del Brent no puede leerse todavía como una señal de estabilización profunda.

La señal política de Trump: contener el costo energético sin ceder la iniciativa

La decisión del presidente estadounidense también tiene una lectura de poder. Al ordenar una pausa de cinco días tras haber fijado un ultimátum de 48 horas, Trump intenta mostrar que conserva la iniciativa sobre los tiempos del conflicto. Primero elevó la amenaza. Luego abrió una compuerta de negociación. Ese mecanismo le permite ubicarse como actor que puede escalar o desescalar según la respuesta iraní y según el efecto buscado sobre los mercados.

Hay además una dimensión doméstica e internacional difícil de ignorar. En una guerra donde el precio del petróleo se volvió una variable política de primer orden, cualquier salto del crudo por encima de ciertos umbrales impacta sobre inflación, costos logísticos, expectativas de crecimiento y tensión social en múltiples países. La caída del Brent ofrece a Washington una ventaja táctica: al menos por unas horas, reduce la presión sobre el frente energético sin renunciar formalmente a la coerción militar.

Pero esa ventaja es frágil. La Agencia Internacional de la Energía, a través de Fatih Birol, advirtió que la situación es “muy grave” y que supera a las crisis energéticas de la década de 1970, en un escenario atravesado por el bloqueo de Ormuz y los ataques a centrales energéticas en Oriente Medio. La afirmación subraya que, más allá del desplome intradiario del Brent, la estructura de riesgo sigue intacta. Una conversación productiva no borra semanas de guerra ni neutraliza la capacidad de daño de los actores involucrados.

Irán mantiene la presión y busca negociar sin aparecer replegado

Del lado iraní, la estrategia parece orientarse a no quedar atrapado en una capitulación pública. La Guardia Revolucionaria rechazó la idea de que Teherán planee atacar centrales de la región, pero explicitó que responderá “de la misma manera” si Estados Unidos golpea instalaciones iraníes. Al mismo tiempo, se informó que Irán amenazó con minar “todo el golfo Pérsico” si sus islas son atacadas por Washington. La lógica es clara: abrir un margen de negociación sin renunciar a la capacidad de disuasión.

Ese punto importa porque condiciona cualquier escenario de alto el fuego. Una pausa negociada requiere algún tipo de reciprocidad verificable, pero también necesita que las partes no aparezcan debilitadas ante sus propias audiencias y aliados. Por eso el mensaje de Trump evita presentar el proceso como acuerdo cerrado, y por eso Irán mantiene un discurso de respuesta asegurada ante nuevos ataques. Ambos gobiernos están negociando, pero al mismo tiempo están cuidando la imagen de firmeza.

Repercusiones sobre energía, alianzas y gobernabilidad internacional

En términos de correlación de fuerzas, el freno temporal de los ataques fortalece en lo inmediato a los actores que venían reclamando contener el frente energético y asegurar la navegación. También otorga margen a los aliados que dependen del crudo de la región y necesitaban una señal de descompresión. La caída del Brent, por sí sola, ya funciona como un alivio político para esos gobiernos.

Sin embargo, la tregua deja bajo presión a todos los involucrados. Washington queda obligado a mostrar resultados de las conversaciones si quiere sostener el efecto estabilizador del anuncio. Teherán debe administrar la negociación sin que se interprete como retroceso forzado. Y los aliados regionales de ambos bloques seguirán midiendo hasta qué punto la pausa es real o simplemente un compás previo a una ofensiva más focalizada.

También habrá que observar el comportamiento del mercado en las próximas ruedas. Un rebote fuerte del crudo indicaría que el alivio fue leído como meramente táctico. Una consolidación por debajo de los 100 dólares sugeriría que los operadores empiezan a asignar mayor probabilidad a una contención del conflicto sobre la infraestructura energética. En cualquiera de los dos casos, el precio del petróleo seguirá funcionando como indicador político, no solo económico.

Un respiro de mercado, no una paz cerrada

La secuencia de este lunes dejó una imagen potente: una sola decisión presidencial alcanzó para derrumbar el Brent un 13% y alterar el mapa de activos globales. Pero también dejó en claro que la crisis sigue lejos de resolverse. Hubo conversaciones, sí. Hubo una pausa de cinco días, también. Pero el conflicto conserva todos sus puntos de combustión: Ormuz, la infraestructura energética, la capacidad de represalia iraní, la presión de los aliados y la persistencia de operaciones militares en la región.

La próxima semana será decisiva no tanto por lo que ya se dijo, sino por lo que efectivamente ocurra. Si las reuniones avanzan, el mercado podría consolidar la corrección y la diplomacia ganar espacio. Si fracasan, la pausa de cinco días puede quedar como un paréntesis breve antes de una nueva escalada sobre objetivos energéticos, con consecuencias mucho más amplias que las de una simple suba del barril.

Compartí esta noticia !

El Gobierno ajusta la privatización de ENARSA y redefine el cronograma para vender Transener

Compartí esta noticia !

El Gobierno nacional volvió a intervenir en el proceso de privatización de Energía Argentina S.A. (ENARSA) y dio una nueva señal sobre el ritmo y las condiciones de la venta de activos estratégicos del sistema energético. A través de la Resolución 364/2026, firmada el 19 de marzo, el Ministerio de Economía aprobó la incorporación de nuevas modificaciones al pliego del concurso público que busca desprenderse de la participación estatal en CITELEC S.A., controlante de Transener.

La decisión no introduce un cambio de rumbo, pero sí recalibra el procedimiento: suma dos nuevas circulares modificatorias (N° 3 y 4), ajusta el cronograma y retoca condiciones del pliego. En un proceso que ya venía siendo intervenido con correcciones previas, el movimiento abre un interrogante: ¿se trata de una optimización técnica para atraer inversores o de una señal de dificultades en la ejecución del plan original?

Una privatización por etapas con foco en el corazón del sistema eléctrico

La venta de CITELEC es el primer paso concreto dentro de la estrategia de privatización total de ENARSA, definida en la Ley 27.742 y reglamentada por el Decreto 286/2025, que dispuso avanzar por etapas para garantizar la continuidad de los servicios y las obras en curso.

No es un activo menor. CITELEC controla el 52,65% de Transener, la empresa que opera la red de transporte de energía eléctrica en alta tensión en todo el país. A su vez, ese entramado societario incluye participaciones indirectas en Transba S.A., responsable del transporte troncal en la provincia de Buenos Aires, y en Transener Internacional Ltda., con operaciones en Brasil.

En términos de poder real, lo que está en juego no es solo una empresa, sino el control de la infraestructura crítica que sostiene el sistema eléctrico nacional.

El mecanismo elegido es un concurso público con base, de alcance nacional e internacional, sin programas de propiedad participada ni preferencias para sectores específicos, lo que confirma una decisión política: priorizar la competencia abierta por sobre esquemas de distribución accionaria más amplios.

Cambios sobre la marcha: cronograma, pliegos y señales al mercado

La Resolución 364/2026 se inscribe en una secuencia de ajustes. El proceso había sido formalmente lanzado en diciembre de 2025 con la Resolución 2090/2025, que aprobó el pliego, convocó al concurso (N° 504/2-0002-CPU25) y fijó las primeras fechas.

Días antes de esta nueva medida, la Resolución 281/2026 ya había introducido modificaciones a través de una circular previa. Ahora, con las circulares 3 y 4, el Ministerio de Economía vuelve a intervenir sobre dos ejes: Reprogramación del cronograma del proceso. Cambios en artículos del pliego para “mejorar, ampliar y corregir” condiciones

El argumento formal apunta a garantizar los principios de la contratación administrativa y del proceso de privatización, en línea con la Ley 23.696. Pero en clave política, los ajustes sucesivos muestran que el diseño original del proceso sigue en revisión.

La intervención de la Secretaría de Energía y de la Unidad Ejecutora Especial Temporaria “Agencia de Transformación de Empresas Públicas” refuerza la idea de que se trata de un proceso central dentro de la agenda económica del Gobierno.

Impacto político y económico: entre la señal pro-mercado y la ejecución real

La privatización de ENARSA —y en particular de su participación en el sistema de transporte eléctrico— tiene una doble lectura.

Por un lado, consolida una señal pro-mercado alineada con el marco legal vigente: avanzar en la desinversión estatal en empresas estratégicas y abrir el juego a capitales privados, incluso internacionales.

Por otro, la necesidad de ajustar pliegos y cronogramas introduce un matiz: la ejecución del proceso no es lineal.

Cada modificación puede leerse como una instancia de adaptación para mejorar condiciones y atraer oferentes, pero también como un indicio de que el proceso requiere calibración constante para sostener su viabilidad.

En ese equilibrio se juega parte de la credibilidad del esquema: no alcanza con la decisión política de privatizar, también importa cómo se implementa.

Además, el hecho de que no se contemplen mecanismos de propiedad participada ni preferencias específicas delimita el tipo de actores que podrán competir, lo que impacta directamente en la configuración futura del sector.

Un proceso abierto, con variables en movimiento

La resolución entra en vigencia de inmediato y ordena la publicación de las nuevas circulares en los canales oficiales, incluyendo plataformas nacionales e internacionales.

Pero más allá del acto administrativo, el proceso sigue abierto. Las próximas semanas estarán marcadas por dos variables clave: la respuesta del mercado a las nuevas condiciones y la capacidad del Gobierno para sostener el cronograma ajustado.

En un contexto donde la infraestructura energética es un activo estratégico, cada modificación del proceso no solo ordena un expediente, sino que también redefine expectativas sobre el futuro del sector eléctrico y el rol del Estado en su gestión.

Por ahora, el Gobierno avanza. Pero lo hace corrigiendo sobre la marcha, en un proceso donde la letra de los pliegos y los tiempos del mercado todavía están buscando un punto de equilibrio.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin