inversión

El dólar baja a $1.400 y se aleja del techo cambiario mientras cae el riesgo país

Compartí esta noticia !

La dinámica del mercado cambiario volvió a inclinarse hacia la estabilidad este martes y dejó una señal que el Gobierno observa con atención: el dólar mayorista cerró en $1.400, una caída de $16 respecto del día anterior, mientras el riesgo país descendió 26 unidades hasta los 557 puntos básicos. En paralelo, el volumen operado en el Mercado Libre de Cambios alcanzó USD 458 millones, uno de los niveles más altos de la semana.

La baja de la divisa ocurre en un momento políticamente sensible para el programa económico. El tipo de cambio oficial quedó 15,96% por debajo del techo de la banda cambiaria fijado en $1.623,48, lo que amplía el margen antes de que el Banco Central deba intervenir. En términos concretos, el dólar todavía podría subir $223,48 sin que la autoridad monetaria tenga que actuar.

La pregunta que comienza a recorrer al sistema financiero es si este retroceso refleja una consolidación de la estrategia cambiaria o si se trata de una pausa dentro de un esquema aún sometido a fuertes tensiones macroeconómicas.

El esquema cambiario y el rol del Banco Central

El movimiento del dólar se inscribe dentro del esquema de bandas cambiarias que administra el Banco Central de la República Argentina, una herramienta que busca ordenar las expectativas del mercado mientras se reduce la volatilidad del tipo de cambio.

Según los datos oficiales difundidos este martes 10 de marzo, el sistema financiero mostró además otras señales de estabilidad:

  • Reservas internacionales: USD 46.043 millones
  • Compra de divisas: USD 67 millones
  • Tipo de cambio minorista promedio: $1.421,51
  • Tasa TAMAR (TNA bancos privados): 30,88%
  • Tasa BADLAR (TNA bancos privados): 28,50%

En el mercado formal, el dólar minorista cerró a $1.420 para la venta y $1.370 para la compra, mientras que en el segmento informal el dólar blue se negoció a $1.420, con una leve baja diaria de cinco pesos.

En el circuito financiero también se registraron caídas: el dólar MEP se ubicó en $1.421,05 y el contado con liquidación (CCL) en $1.465,24. Ambos mecanismos permiten acceder a divisas a través de operaciones bursátiles con bonos y acciones.

La combinación de estas cotizaciones sugiere un escenario de relativa convergencia entre los distintos precios del dólar, un fenómeno que el equipo económico busca consolidar para reducir la presión sobre las reservas.

Bonos, riesgo país y el costo del financiamiento

La mejora cambiaria coincidió con una recuperación en los bonos soberanos, lo que impulsó la caída del riesgo país hasta 557 puntos básicos.

El indicador, elaborado por JPMorgan Chase, mide la diferencia entre el rendimiento de los bonos argentinos y el de los títulos del Tesoro de Estados Unidos. Cuanto mayor es esa brecha, mayor es la percepción de riesgo sobre la capacidad de pago de un país.

El nivel actual sigue siendo elevado, pero marca una mejora respecto de semanas previas. Con estos valores, el Estado argentino debería pagar tasas superiores al 9% anual en dólares si intentara financiarse en los mercados internacionales.

Por ahora, el Gobierno evita ese camino. La estrategia apunta a reducir la dependencia del financiamiento externo mediante instrumentos colocados en el mercado local.

La estrategia financiera del Gobierno

Dentro de ese esquema, el Ministerio de Economía impulsa la emisión de un bono quincenal en dólares en el mercado doméstico con el objetivo de captar USD 2.000 millones.

Los fondos servirían para afrontar un compromiso de deuda superior a USD 4.200 millones previsto para julio, una fecha que el mercado sigue con atención porque pondrá a prueba la capacidad del Tesoro para cubrir vencimientos sin recurrir a financiamiento externo masivo.

En este contexto, cada movimiento del dólar y del riesgo país funciona como un termómetro político del programa económico: si las variables financieras continúan estabilizándose, el Gobierno gana margen para sostener su estrategia. Si la tendencia se revierte, la presión sobre el esquema cambiario podría reaparecer.

Lo que viene: estabilidad o nueva tensión

El retroceso del dólar y la caída del riesgo país sugieren un clima de mayor calma financiera. Pero el equilibrio todavía depende de múltiples factores: la evolución del mercado internacional, el comportamiento de los inversores y la capacidad del programa económico para sostener sus anclas fiscales y monetarias.

En las próximas semanas, el mercado observará tres señales clave: el comportamiento del tipo de cambio dentro de la banda, la evolución de los bonos soberanos y la capacidad del Tesoro para cubrir sus vencimientos sin recurrir a deuda externa.

En ese tablero, la estabilidad cambiaria no es solo un dato técnico. Es también una pieza central de la disputa política que define el rumbo económico del país.

Compartí esta noticia !

La CNV reordena la información financiera y baja cargas regulatorias para emisoras

Compartí esta noticia !

La Comisión Nacional de Valores (CNV) avanzó en una reforma estructural de su régimen informativo al modernizar el Título IV de las Normas (N.T. 2013 y modificatorias), con el objetivo de reducir costos, eliminar exigencias obsoletas y mejorar la calidad de la información disponible para los inversores. La medida quedó formalizada mediante la Resolución General 1115/2026, publicada en el Boletín Oficial, y apunta directamente al corazón operativo del mercado de capitales: la relación entre emisoras, regulador e inversores.

El cambio clave es concreto y operativo: menos carga informativa redundante, criterios unificados y plazos más previsibles para la presentación de estados contables y reportes financieros. En un contexto donde el acceso al financiamiento depende cada vez más del “timing”, la CNV busca acortar distancias entre la norma y la dinámica real del mercado.

Un nuevo equilibrio entre transparencia y eficiencia

La resolución introduce una modernización integral del régimen informativo aplicable a las emisoras, con un enfoque explícito en la simplificación regulatoria. Entre los ajustes más relevantes, se reduce a tres ejercicios la serie máxima de la Reseña Informativa, recortando exigencias históricas que ya no aportaban valor incremental a la toma de decisiones de inversión.

Además, se elimina el régimen específico de información sobre fianzas y avales que recaía sobre entidades financieras, al considerar que esa obligación duplicaba reportes ya cubiertos por el sistema de hechos relevantes. En términos prácticos, esto implica menos reportes formales, menor carga administrativa y una señal clara de racionalización normativa.

La norma también avanza en la unificación de criterios respecto de plazos y terminología para la presentación de estados contables, una demanda recurrente del sector privado. La traducción económica es directa: menor incertidumbre regulatoria, menos riesgo de incumplimientos formales y mayor previsibilidad operativa para las empresas que buscan financiarse en el mercado.

Antecedentes y marco institucional

La reforma no surge en el vacío. Se inscribe en un proceso más amplio de revisión normativa impulsado desde el Estado nacional, que incluye la obligación de identificar y derogar regulaciones obsoletas o innecesarias. En ese marco, la CNV alineó su agenda con los principios de simplificación administrativa y eficiencia regulatoria ya establecidos en normas previas.

Desde el punto de vista institucional, la resolución también dialoga con el espíritu de la Ley de Financiamiento Productivo, que buscó ampliar el acceso al mercado de capitales y modernizar sus instrumentos. La lectura política es clara: el regulador intenta actualizar su andamiaje normativo sin resignar estándares de transparencia, pero evitando que la regulación se convierta en una barrera de entrada.

Impacto económico: menos costos, más ventanas de financiamiento

El efecto económico más inmediato es la reducción de costos regulatorios para las emisoras, especialmente para aquellas de menor escala, que suelen enfrentar mayores dificultades para cumplir con esquemas informativos extensos y fragmentados. Al simplificar reportes y acotar exigencias redundantes, la CNV apunta a mejorar la relación costo-beneficio de cotizar o emitir valores negociables.

En términos de inversión, la medida busca mejorar la eficiencia de la información que llega al mercado: menos volumen irrelevante y mayor foco en datos realmente útiles para evaluar riesgos y oportunidades. Esto puede traducirse, en el mediano plazo, en una mejor asignación del ahorro y en mayor profundidad del mercado.

No se trata de una desregulación lisa y llana, sino de un ajuste fino: mantener estándares de transparencia, pero con procesos más ágiles que permitan a las empresas aprovechar oportunidades de financiamiento en contextos macroeconómicos volátiles.

Señales al mercado y al sistema financiero

La Resolución 1115/2026 envía una señal clara al mercado: la CNV busca armonizar regulación y competitividad, en línea con prácticas internacionales y con un enfoque más pragmático sobre la carga regulatoria. También refuerza una lógica de centralización técnica de criterios, al unificar interpretaciones y plazos que antes podían variar entre regímenes.

Desde una lectura política-institucional, la norma se ubica más cerca de la continuidad que del giro abrupto: profundiza una agenda de modernización ya iniciada, pero con un énfasis mayor en eficiencia y simplificación. Para el sistema financiero y las emisoras, el mensaje es de previsibilidad y reducción de fricciones, más que de cambios disruptivos.

Qué mirar hacia adelante

El impacto real de la reforma dependerá de su implementación práctica y de cómo las emisoras internalicen los nuevos criterios. En los próximos meses, el termómetro estará en la velocidad de los procesos de autorización, en la reducción efectiva de costos administrativos y en la capacidad del mercado para absorber información más clara y relevante. Allí se jugará si esta actualización normativa logra convertirse en una herramienta concreta para dinamizar el financiamiento productivo o queda limitada a un ajuste técnico.

Compartí esta noticia !

ADRs se desploman hasta 24% en febrero y el riesgo país supera los 570 puntos en medio de tensión financiera

Compartí esta noticia !

Febrero dejó una señal contundente para el mercado argentino: los ADRs se hundieron hasta 24% en Wall Street y el riesgo país volvió a ubicarse en torno a los 571 puntos básicos, borrando toda la baja acumulada en el año. El deterioro de los activos ocurre en un contexto de compresión de tasas, inyección de liquidez en pesos y una dinámica cambiaria más volátil, mientras el Congreso avanza con la aprobación final de la reforma laboral.

El movimiento no es aislado. Combina frente externo inestable, presión leve sobre el dólar y un esquema financiero que perdió parte del atractivo de las colocaciones en moneda local tras la última licitación del Tesoro. La lectura política es inevitable: el mercado reevalúa riesgo en medio de definiciones institucionales y ajustes en la estrategia monetaria.

Bonos en baja y liquidez en expansión

En Nueva York, los bonos soberanos en dólares registraron caídas generalizadas de hasta 0,9%, encabezadas por el Bonar 2035 (-0,9%) y el Bonar 2041 (-0,8%), mientras el Global 2041 avanzó apenas 0,1%. En el mes, los títulos en dólares acumularon una baja aproximada de 0,7%.

La consecuencia directa fue el repunte del riesgo país, que se ubica en torno a los 571 puntos básicos, por encima del cierre de 2025. Es un dato sensible: encarece el financiamiento y reabre interrogantes sobre la sostenibilidad del sendero financiero.

En paralelo, los títulos en pesos mostraron un comportamiento alineado con la estrategia del Tesoro y del Banco Central, que implicó inyección de liquidez vía acumulación de reservas. Tras la última subasta, el Tesoro inyectará $0,5 billones y el Banco Central elevó los repos a un día hasta $1,96 billones. Las tasas recortaron a lo largo de toda la curva: la caución descendió de 26,1% TNA a 22,0% TNA y la curva de tasa fija en pesos cerró en torno a 2,5% TEM.

La compresión de tasas redujo el atractivo relativo de las colocaciones en moneda local. En ese marco, el dólar oficial mostró una suba moderada en las últimas ruedas y el mercado empezó a exhibir mayor sensibilidad.

Acciones argentinas en Wall Street: el mes más duro del año

El golpe más visible se dio en la renta variable. Los ADRs de empresas argentinas cayeron casi en su totalidad en la última rueda, con Grupo Supervielle (-6,3%), Banco Macro (-6,2%) y BBVA Argentina (-5,3%) liderando las pérdidas. Solo Telecom logró avanzar marginalmente (+0,1%).

En el acumulado mensual, la caída alcanza hasta 24%, encabezada por BBVA Argentina. El contexto internacional aportó volatilidad adicional: el fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos que determinó que Donald Trump había excedido su autoridad al imponer aranceles generalizados añadió ruido a los mercados globales.

A nivel local, el S&P Merval retrocedió 3,1% en la última rueda hasta los 2.669.266,060 puntos en pesos. Medido en dólares, cayó 2,9% hasta 1.807,85 puntos. En el mes, la bolsa porteña se desplomó 16,6% en moneda local y 15,6% en dólares. Banco Macro encabezó las bajas del día (-6,6%), seguido por Grupo Supervielle (-6,2%) e YPF (-4,5%), mientras que Bolsas y Mercados Argentinos avanzó 1,4%.

La magnitud del ajuste sugiere algo más que una simple toma de ganancias. Los inversores reducen exposición en activos argentinos en un escenario de menor rendimiento en pesos, mayor volatilidad cambiaria y definiciones legislativas en curso.

Reforma laboral y señales políticas al mercado

El Senado se dispone a dar la aprobación final a la reforma laboral, luego de que la Cámara Baja avanzara con el proyecto tras retirar el artículo 44 que establecía reducciones en la remuneración por licencias médicas según circunstancias de enfermedad o accidente. La sesión se desarrolla mientras miles de personas se movilizan en contra del proyecto.

El mercado observa de cerca ese desenlace. La reforma laboral se inscribe dentro de una agenda de cambios estructurales que busca enviar señales de previsibilidad al sector productivo. Sin embargo, la volatilidad financiera de febrero muestra que las expectativas no se sostienen solo con reformas en trámite: también pesan la liquidez, las tasas y el frente externo.

El repunte del riesgo país, la caída de los ADRs y el retroceso del Merval en dólares configuran una advertencia. La compresión de tasas alivió el costo financiero interno, pero al mismo tiempo alteró el equilibrio de incentivos en el mercado.

Febrero cierra con una fotografía incómoda para los activos argentinos. La incógnita ahora es si marzo traerá recomposición o si el ajuste financiero marcará un punto de inflexión en la relación entre política económica y mercado.

Compartí esta noticia !

La CNV simplifica trámites y acelera decisiones para emisores, fondos y agentes del mercado

Compartí esta noticia !

La Comisión Nacional de Valores (CNV) avanzó con una reforma silenciosa pero estructural de su funcionamiento interno y de sus reglas operativas. A través de la Resolución General 1112/2026, publicada este 26 de febrero en el Boletín Oficial y con vigencia desde el día siguiente, el organismo actualizó el Título XVI de sus Normas para simplificar trámites, digitalizar procesos, redefinir mecanismos de notificación y ampliar la delegación de facultades hacia las gerencias técnicas.

El cambio no introduce nuevos productos ni modifica regímenes de inversión, pero impacta de lleno en el “cómo” del mercado: tiempos administrativos, costos de cumplimiento y previsibilidad regulatoria para emisores, agentes, fondos comunes de inversión y fideicomisos financieros. En un contexto de revisión normativa y agenda de desregulación selectiva, la CNV ajusta su engranaje interno para ganar velocidad sin resignar control.

Qué cambia en la práctica: menos fricción y más gestión digital

La resolución sustituye íntegramente el Título XVI de las Normas (N.T. 2013 y mod.) y ordena aspectos que, aunque operativos, tienen efectos económicos concretos.

Uno de los ejes centrales es la consolidación de las notificaciones electrónicas. A partir de ahora, las comunicaciones por correo electrónico declarado mediante declaración jurada tendrán efectos jurídicos plenos, siempre que se cursen bajo los recaudos formales establecidos. En términos prácticos, se reducen márgenes de ambigüedad y se refuerza la responsabilidad de los sujetos regulados sobre la actualización de sus datos de contacto.

También se eliminan canales obsoletos —como el uso del fax— y se explicita el horario de atención de la mesa de entradas, un detalle menor en apariencia, pero relevante para la trazabilidad de plazos y presentaciones.

En paralelo, la norma actualiza y amplía el listado de trámites que deben iniciarse obligatoriamente a través de la plataforma de Trámites a Distancia (TAD) del sistema de Gestión Documental Electrónica (GDE). La enumeración abarca prácticamente todo el ciclo regulatorio: desde la inscripción y cancelación de agentes, la autorización de emisiones, CEDEAR, fideicomisos y fondos comunes de inversión, hasta el registro de proveedores de servicios de activos virtuales.

En la práctica, esto consolida un esquema 100% digital para la interacción con el regulador, reduciendo costos administrativos y tiempos de procesamiento, especialmente para emisores frecuentes y estructuras PyME.

Más decisiones técnicas sin pasar por el Directorio

Otro cambio relevante es la ampliación y sistematización del esquema de delegación de facultades dentro del organismo. La resolución transfiere a las gerencias y subgerencias de áreas clave —Emisoras, Fondos Comunes de Inversión, Fideicomisos Financieros, Agentes y Mercados, Registro y Control, Gobierno Corporativo y Prevención de Lavado— la potestad de resolver trámites técnicos, operativos o de bajo impacto estructural.

Esto incluye autorizaciones de emisiones dentro de programas ya aprobados, modificaciones no esenciales, cancelaciones parciales, registros y bajas, advertencias por incumplimientos formales y decisiones de archivo o caducidad de expedientes sin interés público comprometido.

El Directorio de la Comisión Nacional de Valores conserva las definiciones sustantivas, pero deja de ser un cuello de botella para decisiones repetitivas. A cambio, las gerencias deberán informar mensualmente los actos dictados en ejercicio de la delegación, manteniendo un esquema de control ex post.

Desde la lógica del mercado, el mensaje es claro: menos tiempo de espera para autorizaciones rutinarias y mayor previsibilidad en los plazos regulatorios.

Revisión normativa y simplificación estatal

La reforma se inscribe en un proceso más amplio de revisión y modernización regulatoria impulsado a nivel nacional. El texto cita expresamente el Decreto 90/2025, que ordenó a los organismos del Estado relevar y depurar normas obsoletas o innecesarias, bajo la órbita del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado.

En el caso del mercado de capitales, la CNV ya había avanzado en los últimos años con regímenes simplificados, autorizaciones automáticas y esquemas diferenciados para PyMEs. Esta resolución no crea un régimen nuevo, pero armoniza criterios, unifica terminología y ajusta procedimientos que habían quedado fragmentados o desactualizados.

También introduce precisiones técnicas, como la ampliación de los medios válidos para identificar al deudor cedido en operaciones de cesión de créditos, un punto relevante para fideicomisos financieros vinculados a vivienda y construcción.

Costos, tiempos y competitividad

El impacto económico de la norma es indirecto, pero no menor. La digitalización obligatoria y la delegación de facultades tienden a reducir costos administrativos para los regulados y a acortar los plazos de autorización, un factor clave para emisiones en contextos de volatilidad financiera.

Para emisores frecuentes, fondos y fiduciarios, la agilización de trámites puede traducirse en una mejor sincronización con ventanas de mercado. Para agentes y mercados, la claridad en los procedimientos y en las notificaciones reduce riesgos operativos y contingencias legales.

No hay efectos fiscales ni cambios en la carga regulatoria sustantiva. Tampoco se introducen nuevas obligaciones materiales. El beneficio está en la eficiencia del sistema y en la reducción de fricciones que, acumuladas, impactan en la competitividad del mercado de capitales local frente a alternativas externas.

Continuidad regulatoria con ajuste operativo

La resolución no implica una desregulación en sentido estricto, pero sí un reordenamiento pro-eficiencia. Refuerza la centralidad de la CNV como autoridad de control, al tiempo que descentraliza decisiones dentro de su estructura para ganar agilidad.

La señal al mercado es de continuidad normativa con ajustes operativos. No hay un cambio de reglas de juego, sino una actualización del tablero administrativo. En un contexto donde la velocidad importa tanto como la norma en sí, el regulador busca mostrarse más previsible, más digital y menos burocrático.

Hacia adelante, el termómetro del impacto real estará en los tiempos efectivos de respuesta y en la consistencia de los criterios aplicados por las distintas gerencias. Si la delegación se traduce en agilidad sin dispersión regulatoria, el mercado lo sentirá rápido.

Compartí esta noticia !

El Gobierno rechaza el antidumping y avala la importación de tubos para el gasoducto de Vaca Muerta

Compartí esta noticia !

El Gobierno nacional descartó avanzar con una medida antidumping para frenar la importación de tubos de acero adjudicados a la empresa india Welspun, pese al reclamo del Grupo Techint, que había quedado fuera de la licitación para el gasoducto que conectará Vaca Muerta con la costa de Río Negro. La decisión ratifica la orientación oficial hacia la apertura comercial, la baja de costos y el rechazo a esquemas de protección industrial, en una obra estratégica para las exportaciones de gas natural licuado (GNL) y la competitividad energética del país.

La definición fue confirmada por altas fuentes de la Casa Rosada, que fueron categóricas frente a las versiones de una eventual denuncia por dumping y competencia desleal impulsada por Techint. “No vamos a pagar más caros los caños”, señalaron desde el entorno presidencial, en línea con la postura pública expresada por el presidente Javier Milei y por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.

La controversia se desató luego de que Welspun ganara la licitación para proveer los tubos del gasoducto con una oferta 40% inferior a la presentada por Tenaris, la controlada del Grupo Techint que produce caños de acero en la Argentina.

Una licitación clave para Vaca Muerta y el debate sobre política industrial

La adjudicación del contrato marcó un hito: es la primera vez en décadas que una empresa extranjera se impone a un proveedor local en este tipo de proyectos estratégicos. El gasoducto que unirá Vaca Muerta con la zona de San Antonio Oeste, en Río Negro, es considerado una pieza central del plan exportador de GNL que impulsa el consorcio Southern Energy (SESA).

Ese consorcio está integrado por Pan American Energy (PAE), propiedad en un 50% de BP; YPF, con una participación del 25%; y otras compañías con participaciones menores como Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG. El proyecto abrió negociaciones por un crédito de USD 1.000 millones con bancos extranjeros para su financiamiento.

En la compulsa participaron más de 15 oferentes de distintos países, entre ellos Argentina, India, China, España, Japón, Grecia y Turquía. Welspun resultó adjudicataria al presentar el menor precio, lo que dejó fuera a Tenaris, que había ofertado un valor un 40% más alto, según el consorcio.

Desde Techint sostienen que esa diferencia no refleja condiciones de competencia leal y que la propuesta ganadora estaría basada en tubos fabricados con chapa de origen chino a precios subsidiados. La empresa incluso ofreció igualar la oferta extranjera “a cualquier costo” para que el proyecto se ejecute con producción local, propuesta que fue rechazada.

La postura oficial: costos, competencia y rechazo al antidumping

La respuesta del Gobierno fue inmediata y contundente. El presidente Javier Milei defendió el resultado de la licitación desde su cuenta oficial de X al afirmar: “Si ves ‘periodistas’, ‘economistas’ y políticos hablándote de la industria del acero y los prejuicios que causa la apertura, ya sabés quién le llena el sobre”.

En la misma línea, un alto funcionario explicó que, aun si existieran subsidios en el país de origen, el beneficio de un menor precio se traslada al proyecto: “Si el costo de los caños está subsidiado por China, por el Congo o por Kamchatka, el costo lo pagan ellos. ¿Por qué lo tenemos que pagar nosotros?”.

El ministro Federico Sturzenegger profundizó esa visión y volvió a cuestionar la lógica de las políticas antidumping. Recordó antecedentes recientes, como la eliminación de aranceles a la importación de termos, cuando sostuvo: “La protección incentiva al empresario a sostener esa ineficiencia, porque es la ineficiencia la que motiva la protección”. Y agregó que el argumento de “protegerse para evitar abusos futuros” carece de sustento en mercados globales con múltiples oferentes.

En un extenso mensaje público, Sturzenegger consideró “indefendible” adjudicar un contrato más caro solo por el hecho de que el proveedor sea local. “Caños más caros implican menor rentabilidad del proyecto, menores inversiones, menos empleo, menos exportaciones”, advirtió, y remarcó que el mayor costo podría haberse trasladado a precios más altos de la energía para empresas y consumidores.

Impacto en la industria local y tensiones de largo plazo

Desde Techint advierten que la decisión puede tener consecuencias estructurales para la industria nacional del acero. La compañía, que emplea a más de 26.000 personas en 17 países, produce tubos con costura para gasoductos en su planta de Valentín Alsina, donde trabajan más de 400 empleados, y cuenta además con instalaciones en Villa Constitución, Santa Fe.

Fuentes vinculadas a la empresa señalaron que el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) tiene entre sus objetivos el fortalecimiento de las cadenas productivas locales, algo que —según su visión— no se estaría cumpliendo en este caso. “Con ingresos fiscales que cede el Estado nacional se financia el trabajo en la India y China, mientras las empresas argentinas operan con impuestos distorsivos como el impuesto al cheque, Ingresos Brutos y tasas municipales”, remarcaron.

El propio Paolo Rocca había advertido sobre la “actitud predatoria” de China, que produce cerca del 50% del acero mundial, y alertó que la sobreoferta global a precios bajos puede erosionar empleo, inversión y capacidad exportadora local. Según trascendió, la planta de Valentín Alsina tiene pedidos garantizados hasta junio, pero no hay definiciones claras para el segundo semestre.

Del lado oficial, sin embargo, el diagnóstico es opuesto. Sturzenegger sostuvo que la apertura y el acceso a insumos más baratos mejoran la competitividad general de la economía y que alterar una licitación después de conocidos los resultados dañaría la credibilidad del país. “Respetar los contratos y las reglas de juego es clave para que esta industria crezca competitiva y sana”, afirmó.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin