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Misiones hará con fondos propios la línea de 132kv entre Alem y Oberá

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Misiones dará un paso decisivo en materia energética con la licitación de la línea de alta tensión de 132 kV que unirá Leandro N. Alem y Oberá, una obra largamente postergada que busca resolver un problema histórico de abastecimiento en la zona centro, con una inversión de 75 millones de dólares. Se hará a través de un crédito con la Corporación Andina de Fomento, tras caerse el financiamiento de la Nación, varias veces comprometido, lo mismo que con la Entidad Binacional Yacyretá. Es la primera vez en muchos años que Misiones sale al mercado para financiar obras de capital de envergadura, aunque antes se tomaron pequeñas líneas de crédito productivo.

El ministro de Hacienda, Adolfo Safrán, confirmó que el llamado a licitación se concretará en los próximos días. “Es una obra fundamental para dar energía a la zona de Alem y Oberá, que en los veranos debe abastecerse con generadores a combustible, una solución costosa y precaria”, explicó.

La iniciativa contempla la ampliación de las estaciones transformadoras San Isidro (Posadas) y Oberá II, además de la construcción de una nueva estación en Leandro N. Alem y 116 kilómetros de línea aérea de alta tensión (80 km en doble terna y 36 kilómetros en simple terna con postación preparada para doble).

Safrán recordó que inicialmente se había previsto un financiamiento nacional, pero el proyecto se cayó. “Buscamos alternativas con la Entidad Binacional Yacyretá, tampoco prosperó, y ante la necesidad impostergable el gobernador decidió avanzar con un crédito de la Corporación Andina de Fomento (CAF)”, señaló.

El ministro adelantó que la provincia ya aguarda el modelo de convenio para formalizar el pedido y comenzar cuanto antes: “La idea es que la obra pueda arrancar antes de fin de año. Es un crédito muy importante, el primero de gran magnitud que la provincia toma en muchos años”, dijo.

La ejecución demandará entre uno y dos años, dependiendo de la velocidad de avance en las distintas etapas. “Hay que construir estaciones transformadoras y la línea, que pueden hacerse en paralelo. Eso permitirá acortar plazos y asegurar un servicio confiable a toda la región”, subrayó Safrán.

Con esta obra, Misiones apuesta a fortalecer su sistema eléctrico en una de las zonas con mayor crecimiento poblacional y productivo, reemplazando soluciones de emergencia por una infraestructura estratégica y duradera.

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Construcción: municipios de Misiones lideran el crecimiento en el NEA

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Pese al contexto de retracción económica y caída generalizada en el sector de la construcción, la provincia de Misiones exhibe focos de fuerte dinamismo que la posicionan entre las jurisdicciones con mejores indicadores del NEA. Municipios como Puerto Rico, Leandro N. Alem y Apóstoles encabezan el crecimiento en permisos de edificación y superficie autorizada, superando incluso a distritos históricamente consolidados en el rubro como Formosa o Corrientes capital.

El caso más destacado es el de Puerto Rico, que registró en marzo de 2025 un crecimiento interanual de 300% en permisos de construcción, y un asombroso 832,5% en superficie autorizada, totalizando 3.217 metros cuadrados. En términos mensuales, el incremento fue aún más abrupto: +300% y +871,9%, respectivamente.

Este salto significativo puede estar vinculado a nuevas inversiones inmobiliarias y comerciales en la zona, junto con políticas municipales orientadas a facilitar trámites y activar la obra privada. Puerto Rico se posiciona así como el municipio con mayor crecimiento proporcional del NEA, superando a todas las capitales provinciales.

Otra localidad misionera con buen desempeño fue Leandro N. Alem, que autorizó 14 nuevos permisos de obra en marzo (+180% interanual) y habilitó más de 1.000 metros cuadrados construibles (+60,8% respecto al mismo mes del año anterior). Alem se consolida como un polo de desarrollo urbano e industrial en el sur provincial.

En paralelo, Apóstoles mostró señales claras de recuperación, con una suba del 150% en permisos y +435,6% en superficie autorizada, alcanzando 1.346 m². Además, fue uno de los pocos municipios con variaciones positivas tanto en comparación interanual como mensual.

Un contraste con los grandes centros urbanos

A contramano de este buen momento en localidades del interior, los grandes centros urbanos de Misiones, como Posadas, Oberá y Puerto Iguazú, mostraron caídas pronunciadas. La capital provincial, por ejemplo, registró una baja del 47,6% en permisos de obra y una reducción del 67,8% en metros cuadrados autorizados, aunque sigue siendo el municipio con mayor volumen en términos absolutos.

Esta diferencia podría explicarse por factores como el encarecimiento de grandes desarrollos, la cautela de los inversores en zonas más urbanizadas o el impacto directo de la incertidumbre macroeconómica sobre los costos de construcción y financiamiento.

El desempeño de municipios como Puerto Rico, Alem y Apóstoles sugiere que la obra privada está encontrando en el interior misionero un terreno más fértil para desarrollarse, posiblemente por menores costos relativos, mejor disponibilidad de tierras y mayor cercanía con actores locales.

Además, estos datos positivos contrastan con las caídas generalizadas en otras provincias del NEA, donde incluso ciudades capitales como Formosa o Resistencia mostraron resultados mixtos o regresivos.

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Empresas: el motor misionero en tiempos complejos

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En medio de la inestabilidad económica a la que nos tiene acostumbrados la Argentina, uno de los desafíos más urgentes —y muchas veces poco visibilizado— tanto para el país como para las provincias, es sostener su entramado productivo mediante, primero, el sostenimiento y, luego, la expansión de empresas activas que no solo generan empleo, sino que impulsan inversiones y le dan dinamismo a la economía local. Pero, sobre todo, son una señal clara de resiliencia frente a contextos adversos.

Es harto sabido que las empresas, en particular las pequeñas y medianas, son el corazón económico de muchas (por no decir todas) provincias argentinas. Pero aquí pueden encontrarse algunas sutilezas: en los grandes centros urbanos del centro del país, la concentración de capital y consumo define buena parte de la actividad, mientras que en las provincias, muchas veces, una sola empresa —como una fábrica, un aserradero, una firma exportadora o una pyme tecnológica— no solo genera empleo directo, sino que arrastra consigo una red de proveedores, contratistas, comercios y servicios conexos. Se convierten así en una pieza imprescindible del tejido económico y social, pero también de la política fiscal local: provincias con una estructura empresarial sólida tienen mayor actividad económica, lo que redunda en mejores niveles de recaudación en sus distritos.

En este sentido, Argentina presenta una densidad empresarial baja en comparación con otros países. En 2024, había unas 12 empresas cada 1.000 habitantes, un número significativamente inferior al promedio de países como México (40 empresas cada 1.000 habitantes) o los países de la Unión Europea (72). Esto, sumado a que el stock total de empresas en Argentina viene mostrando una tendencia decreciente, representa una problemática que obstaculiza el desarrollo económico nacional.

En contextos nacionales históricamente desafiantes, volátiles y altamente inciertos, la provincia de Misiones mostró signos de resiliencia económica. No estuvo exenta de los impactos de cada crisis, pero supo sostener una estructura que permitió amortiguarlos y, a la vez, propició una recuperación más rápida. Un primer ejemplo de esto se dio durante la pandemia: un golpe que se sintió en todo el país, pero del que Misiones comenzó a recuperarse con mayor celeridad que otras regiones. En los primeros meses de la crisis se cerraron casi 100 empresas, pero hacia fines de ese mismo año se habían abierto 184. Esto no es otra cosa que una potente demostración de capacidad de resistencia y despegue.

Misiones se destaca en la región del NEA por su liderazgo en cantidad de empresas y empleo. En particular, concentra el 36% del total de empresas de la región. Esto se explica por una economía diversificada, con fuerte peso del comercio y los servicios, pero también de la industria, que genera un movimiento de cadena fundamental para la vida económica misionera. En este marco, la provincia mostró un crecimiento sostenido en la creación de empresas en la última década: entre 2013 y 2023, el volumen creció un 10%.

El año 2024 presentó fuertes complejidades, marcadas por una feroz recesión que se llevó consigo muchos empleos y empresas. De hecho, entre noviembre de 2023 y mayo de 2024, se cerraron 220 empresas en la provincia. Sin embargo, a partir de allí volvió a evidenciarse la resiliencia de Misiones: de manera lenta pero sostenida, comenzó a recuperar lo perdido, logrando sumar 156 nuevas empresas hacia fin de año. Naturalmente, algunos sectores se recomponen más rápido que otros, pero lo relevante es el saldo global positivo.

El 2025 marca un rumbo que permite cierto optimismo: la cantidad de empresas, hacia abril, crece un 1,7%, con un desempeño parejo entre los distintos sectores, aunque algunos encabezan el proceso. Por ejemplo, el sector de Información y Comunicaciones crece 5,3%; las Asociaciones, 3,4%; los Servicios Inmobiliarios y los Servicios Profesionales, 3,1% cada uno; y las Actividades Administrativas y de Apoyo a Empresas, 2,5%. También hay crecimiento en sectores claves de la economía local: el Comercio aumenta un 1,7% y la Industria Manufacturera, un 2,6%.

En este contexto, solamente dos sectores muestran descensos: la Construcción y la Explotación de Minas y Canteras. Sin embargo, hay cierto optimismo, especialmente en el primer caso, de que la situación pueda revertirse en el mediano plazo si continúa el proceso de expansión del sector privado. No obstante, resulta igualmente importante que la Nación retome el financiamiento de obra pública para dinamizar el sector. En relación con esto, la ejecución de obras por parte del Estado nacional en la provincia (que incluye edificaciones, infraestructura, etc.) acumulada a mayo se ubica un 64% por debajo de los niveles de 2023, por lo cual aún queda mucho por recomponer en materia de inversión nacional.

En el plano regional, Misiones muestra una dinámica de crecimiento superior a otras provincias del NEA en 2025: su alza del 1,7% es mayor que la de Corrientes (0,2%) y contrasta con la baja del 1,2% que presenta Chaco. Nuevamente, se evidencia una diferenciación positiva de Misiones respecto de su entorno.

Así como es relevante entender qué sectores están traccionando la recuperación, también lo es analizar ese proceso por tamaño empresarial: entre diciembre de 2024 y abril de 2025, las empresas de hasta 10 empleados se mantienen estables, pero las que tienen entre 11 y 40 trabajadores son las que impulsan el crecimiento, con una suba promedio del 3,4%.

Detrás de estos datos, hay una articulación entre un perfil empresarial con capacidad de reinvención y un marco de políticas públicas provinciales orientadas al desarrollo del sector privado, con instrumentos clave como incentivos fiscales, financiamiento y acompañamiento en la gestión. En tiempos de crisis, las empresas no solo son un termómetro de la economía, sino que, ante todo, constituyen un motor fundamental para la recuperación y el crecimiento.

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Las certezas del tiempo de descuento

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El Producto Bruto Geográfico de Misiones llegó a los 35 mil millones de dólares, según estimaciones oficiales. Eso hace un PBG per cápita de 23.300 dólares, con un crecimiento acumulado del 92,56% en los últimos cinco años y de 120,64 por ciento en los últimos 20 años. El crecimiento fue constante año tras año. Entre 2021 y 2024 se registraron tasas de crecimiento anual del 29,24% en 2021, 26,22% en 2022, 0,83% en 2023 y 16,87% en 2024, lo que evidencia una expansión económica sostenida, incluso en un contexto macroeconómico nacional inestable.

Este desempeño posiciona a Misiones con una clara ventaja regional. En el mismo período, Corrientes pasó de USD 11.325 en 2020 a USD 18.821 per cápita en 2024, con una mejora del 66,2%, por debajo del crecimiento misionero. Si bien ambas provincias partían de valores relativamente similares en 2020, a partir de 2021 se comenzó a consolidar una diferencia sostenida en favor de Misiones, que contradice la idea de que la política fiscal desalienta inversiones y no genera riqueza. 

Los datos de Misiones incluyen una economía informal estimada en promedio en un 40 por ciento. 

Por eso no debe sorprender el fuerte respaldo de Carlos Rovira al plan de Reparación Histórica de los Ahorros, presentado por el presidente Javier Milei. Implica que esa economía informal se pueda volcar al circuito económico, fortaleciendo inversiones, en la construcción, la producción y otras áreas en pleno desarrollo como la economía del conocimiento. Sería un salto de cantidad trascendente. Misiones sellará su respaldo al programa en una cumbre este próximo martes, según anunciaron fuentes oficiales. 

El propio gobernador Hugo Passalacqua destacó que sus colegas que mantuvieron un primer encuentro con el jefe de Gabinete, Guillermo Francos y otros funcionarios de Economía, quedaron “satisfechos” con los primeros avances. 

“Es bueno como primera lectura. Falta pulir. La idea es que las provincias adhieran al régimen simplificado de Ganancias y Misiones lo hará. Podrás comprar un bien de hasta 50 millones por mes sin que la Agencia de Recaudación te caiga por lo patrimonial (si tributarán IVA e Ingresos Brutos). El tema es no preguntar de dónde los sacó”, sintetizó Passalacqua en diálogo con Economis

Según el detalle del programa, no se beneficiarán las sociedades anónimas, sino únicamente las personas físicas. 

Misiones fue la primera provincia en respaldar el plan. La gobernabilidad por sobre cualquier diferencia y la certeza de que la gestión obliga a tomar decisiones sin especulaciones. Un respeto institucional que se sostiene en el tiempo, aunque la política vaya por otro carril. 

A una semana de las elecciones en Misiones, la hostil recepción en Oberá a Karina Milei y al candidato anfitrión Diego Hartfield, dejó claro que la Libertad Avanza no debe dar por sentado respaldos y que las realidades fuera de la zona de confort de Capital Federal, son disímiles. El impacto de las políticas es heterogéneo y la motosierra ajusta, pero no construye consensos ni significa crecimiento para todos. Bajar la inflación no alcanza si en paralelo no hay empleo y la heladera se vacía. 

Eso fue lo que tareferos y pequeños productores le mostraron, literalmente, a El Jefe, con las ponchadas de hoja verde que arrojaron para impedir su acto en la Capital del Monte. En ese mismo lugar, en 2023 Milei había ganado con el 56 por ciento de los votos. La desregulación del mercado yerbatero hoy tiene arrepentidos a cientos de productores yerbateros y la indiferencia de los demás comerciantes y vecinos, revela que el éxito se mide con distintas varas. 

Karina, quien llegó acompañada por integrantes de la guardia pretoriana de la Libertad Avanza como Iñaki Gutierrez, tuvo que huir escoltada por policías de civil y guardias de seguridad privada. El rostro desfigurado de la “Pepona” -como se lo conoce a Iñaki en el universo digital- cuando fue increpado cara a cara por un manifestante, dejó en evidencia el desconcierto. “Esto no es Buenos Aires”, le gritaron mientras retrocedía espantado rodeado de trajeados guardaespaldas. 

Si “Hartfield es Milei” no extraña que el ex tenista no haya podido hacer la caminata de campaña en su propia ciudad, la cuna de la yerba mate. 

Que la única respuesta libertaria haya sido entonar “la casta tiene miedo” muestra la desconexión de la oficina con el territorio. ¿Qué tipo de casta puede ser un tarefero o un pequeño productor yerbatero? 

Es la misma “confusión” de Federico Sturzenegger y del propio Hartfield, quienes mezclan precios de góndola con precios de la materia prima para celebrar los beneficios de la desregulación. Pero el de góndola no “bajó”, sino que aumentó un poco menos que la inflación acumulada desde que asumió Milei. El de la hoja verde, en cambio, se derrumbó nominalmente y mucho más si se lo compara con la inflación, lo que deriva en una enorme transferencia de riqueza desde el sector primario a los eslabones más altos de la cadena, como la industria y los supermercados. 

Luis Andrusyszyn fue uno de los pocos productores que llegó a tener un contacto directo con Milei, Hartfield y Martín Menem. Relató después a un grupo de yerbateros el tenor de la conversación con los referentes libertarios. Martín Menem ratificó que no nombrarán presidente en el Instituto Nacional de la Yerba Mate. “Ni vamos a fijar precios. Eso se terminó. Tienen que arreglarse ustedes en Misiones. Hay que buscar negocios propios de exportación. El Estado no se va a inmiscuir en los negocios privados”, fueron las palabras del presidente de la Cámara de Diputados, según el yerbatero. 

También contó que Karina le dijo que “el que está encargado de la desregulación es Sturzenegger, es la decisión de él, por lo tanto, no podemos tomar ninguna decisión”. “Que hablemos con él”, dijo. 

Esto no va a mejorar. Van a seguir desplumándonos. Se nos viene un futuro muy oscuro”, sintetizó Andrusyszyn para desazón de sus colegas productores que parecen haber entendido, definitivamente, que de nada servirán los ruegos para que el INYM recobre vida. 

La misma línea exhibieron los candidatos a diputados que fueron a presentar sus “propuestas” a un debate organizado por la FARM. El ex radical y neolibertario Martín Arjol propuso avanzar en diversificación y tecnificación, inspirándose en modelos como el del estado brasileño de Santa Catarina. El radical Santiago Koch (ex Cambiemos, ahora mutado en Unidos por el Futuro) planteó repensar la matriz productiva con nuevas alternativas para superar el monocultivo, acompañadas de créditos y compensaciones. 

Pensar a Misiones como Santa Catarina encuentra varios escollos. En el estado vecino las extensiones de tierra son mayores, se arrasó con lo que quedaba de selva atlántica y hay una fuerte inclinación hacia modelos productivos basados en la soja y el maíz, que demandan una ingente cantidad de agroquímicos como el glifosato. Pero incluso en Santa Catarina, el Estado tiene un rol clave en el diseño de las políticas agrarias, a través de la coordinación, financiación e incentivos, algo que el Gobierno nacional ha desmantelado en la Argentina. 

En el gobierno de Mauricio Macri, ya se intentó imponer un plan diseñado por la corporación Maizar para incorporar en Misiones más de 200 mil hectáreas dedicadas al cultivo con un paquete tecnológico financiado por la industria. La palabra “diversificación” no entra en ese esquema. 

Que Misiones sea la mayor productora de yerba no implica que haya un monocultivo. Lo que está diciendo Koch es que los pequeños productores, que hoy sufren la desregulación, deben dejar el negocio yerbatero en manos de las industrias con capacidad para incorporar toda la cadena. Revivir la concentración que se produjo en los 90, último antecedente con el mercado desregulado. Suena extraño que ambos conceptos sean exhibidos por dirigentes de origen radical, partido que tuvo un rol protagónico en la génesis del Instituto Nacional de la Yerba Mate. Debe ser la mutación libertaria. 

“Diversificar”, como respuesta a todo, evade la respuesta central. ¿Qué hacer con los productores yerbateros ahora, mientras sufren los efectos de la desregulación? ¿Esperar? ¿Cuánto? ¿Mientras tanto? Mientras tanto, con el derrumbe de los precios no sólo sufre la chacra. Sufren los pueblos, donde el productor gastaba apenas después de cobrar por su materia prima. La pérdida de ese efecto derrame es una consecuencia directa de la desregulación.

Javier Retondo, vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), pidió que las políticas públicas escuchen a los actores locales. Si bien respaldó el proceso de desregulación, advirtió: “Muchos convalidamos que haya menos Estado macrocefálico, pero hay que aplicar el bisturí, no la motosierra”.

Retondo alertó que la falta de previsibilidad afecta a todo el sector agroindustrial. “La inversión en ganadería, yerba o forestación no se puede planificar si no se sabe qué va a pasar el mes que viene. El tipo de cambio está atrasado, hay presión fiscal, y las decisiones macro deben tener mirada territorial”.

Esa mirada territorial es la que se pone en juego en las elecciones del próximo domingo. Hay dos ejes con un marcado contraste. La Renovación se ofrece como el espacio con un programa autónomo, independiente de la coyuntura nacional y diseñado para atender las diversas demandas locales. 

Las oposiciones, todas, se piensan en relación con Nación. Los espacios libertarios compiten ferozmente por el mileinómetro, con Hartfield como el bendecido y Arjol, acobachado entre los originarios mileístas, implorando fotos que le den entidad a su pertenencia. El ex comisario Ramón Amarilla también se referencia como “libertario”, aunque la motosierra va a contramano de la reivindicación que lo hizo conocido. 

Tienen puntos en común. Así como la lista de Amarilla esconde a Juan Carlos Dominici, un condenado por narcotráfico con varias denuncias de violencia de género, la alianza Juntos por el Futuro, entre radicales y macristas, contiene a un candidato a concejal denunciado por abuso sexual de su sobrina de 7 años. La diputada Rosa Kurtz se indignó con quienes le preguntaron. En el radicalismo señalaron que Julio Bernio, quien encabeza el sublema “Sumate”, en Eldorado, “debería” dar un paso al costado si la denuncia se confirma.

Pero la denuncia ya lleva varios meses en el juzgado de Instrucción II de Eldorado: abuso sexual simple reiterado, abuso sexual gravemente ultrajante, ambos agravados por aprovechamiento de la situación de convivencia. Los que exigen “Ficha Limpia” no revisan las de sus candidatos. Con el condenado Germán Kiczka pasó exactamente lo mismo. Silencio hasta que las pruebas impidieron seguir jugando a la distracción. A una semana de las elecciones las encuestas coinciden en que la lista de diputados de la Renovación, encabezada por Sebastián Macías, saca distancia de los rivales. La pelea por el segundo lugar puede contener sorpresas.

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El arte de saber gastar en tiempos de crisis

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Una semana atrás, en esta columna de Economis, destacamos la importancia de sostener cuentas públicas equilibradas para poder pensar en un sendero de estabilidad, credibilidad y certidumbre necesaria para transitar el camino del desarrollo. A modo complementario, es necesario hacer una segunda evaluación, que se enfoque esta vez en las erogaciones, a través de lo que llamamos Gasto por Finalidad y Función: esto es, identificar el gasto público provincial según sus propósitos.

¿Por qué hacemos esto? La evaluación del gasto público provincial constituye una herramienta clave para comprender el alcance y la calidad de la intervención del Estado en las distintas áreas de enfoque. 

El análisis del gasto según finalidad y función permite desagregar y clasificar las erogaciones de las administraciones provinciales en base a los objetivos perseguidos y las áreas específicas de acción, como educación, salud, seguridad, desarrollo económico, entre otras. Esta clasificación no solo facilita una visión más precisa de las prioridades de política pública y la priorización, sino que también permite identificar posibles desbalances, cambios en la asignación de recursos y tendencias estructurales en el uso del presupuesto. En un contexto de crisis económica, restricciones fiscales y creciente demanda social, analizar esto es clave para entender de dónde venimos y hacia dónde nos dirigimos. 

Vamos a lo que pasó en Misiones. Como es una costumbre, la inversión en Servicios Sociales concentró la mayor porción de las erogaciones misioneras: el 68,8% en 2024, con un crecimiento contra 2023 cuando fue del 68,5%. Es realmente relevante que los servicios sociales tengan un peso mayor en el gasto público porque reflejan el grado en que el Estado prioriza el bienestar de la población. Dentro de los servicios sociales se incluyen funciones como educación, salud, vivienda y promoción social, entre otros, que tienen un impacto directo en la calidad de vida de las personas, en la reducción de desigualdades y en la construcción de capital humano a largo plazo

Dentro de este grupo, podemos destacar algunos hitos que tuvo la administración en 2024. En primer lugar, la función de Salud tuvo un crecimiento muy importante: pasó de representar el 14% del gasto total en 2023 al 17,9% en 2024 (que a su vez implica una suba real de las erogaciones en esta área del 12,1% cuando el gasto total provincial cayó 12 puntos). 

La función salud representa uno de los pilares más sensibles y estratégicos de la política pública: es una expresión concreta del compromiso del Estado con el bienestar y la dignidad de su población. Destinar una proporción significativa de las erogaciones a esta función exhibe la alta priorización, en un contexto donde la inversión en salud no solo mejora indicadores sanitarios sino que también tiende a fortalecer el tejido social, reduce brechas históricas entre territorios y sectores sociales y busca garantizar derechos. 

Con un Estado nacional que desfinanció gran parte de los programas sanitarios a las provincias, una exagerada suba en los servicios de prepagas (principalmente a inicios de año) y un recorte en el poder adquisitivo de los hogares en términos generales, el alza que tuvo la función Salud durante el 2024 cobra notoria relevancia. 

Otro hito que se observa en Misiones durante el 2024 fue el alza que tuvo la función de Promoción y Asistencia Social: pasó de representar el 9,2% en 2023 al 10,5% del gasto en 2024. Esta función ocupa un lugar central en la agenda pública, sobre todo en contextos de crisis económica y de problemáticas laborales, al tiempo que expresa, en términos concretos, el grado de presencia y alcance del Estado en situaciones de mayor vulnerabilidad social. 

La promoción social implica políticas activas que buscan no solo mitigar el impacto de la pobreza, sino generar condiciones para la inclusión social. 

Otra función que tuvo destacada presencia en 2024 fue la de Vivienda y Urbanismo, que pasó del 5% al 6% del gasto provincial. En este caso, su incremento impacta directamente en las condiciones de vida de la población y en la configuración del territorio, buscando garantizar el derecho a un hábitat digno, planificar ciudades más inclusivas e incluso movilizar el empleo mediante proyectos de obra o de inversión pública dirigido a ello. 

Además de buscar mejorar la infraestructura básica, también está el foco en el crecimiento urbano con criterios de equidad. No es menor el hecho de que Misiones haya incrementado el gasto en esta función en un contexto donde justamente áreas como estas pasaron, en términos generales, a un segundo lugar en las administraciones provinciales.

En un escenario nacional caracterizado por la crisis económica, el ajuste fiscal y el retiro del Estado nacional de los programas de desarrollo provincial, la decisión de Misiones de fortalecer el gasto en salud, promoción social y vivienda y urbanismo no sólo es relevante desde el punto de vista presupuestario, sino altamente significativa en términos políticos y sociales. En un año donde muchos distritos optaron por el recorte muy fuerte con el fin de garantizarse un alto colchón financiero vía holgados superávits, orientar el gasto público hacia áreas sensibles produce un impacto que quizás no sea fuerte a primera vista, pero traza un camino de estabilidad hacia la búsqueda de progresos sostenidos.

A esto, debe sumarse el hecho de que el gasto en Administración Gubernamental se mantiene en niveles bajos: 14,6% del total, cuando en el resto de las provincias del NEA promedia el 29%

En este marco, cabe destacar las enormes diferencias que tiene Misiones respecto a las otras provincias de la región. Como ya dijimos, el gasto en Administración Gubernamental se define, básicamente, a los recursos que el Estado destina al funcionamiento del aparato público. En Misiones representó el 14,6% del gasto en 2024, pero en Chaco llegó al 31,0%, en Formosa al 24,3% y en Corrientes al 31,2%. Ya de entrada se observa una diferencia muy fuerte que se fortalece aún más cuando se la analiza en relación con 2023: en todas las provincias creció pero en diferentes niveles. En Misiones fue solo +0,5 puntos, pero en Chaco +4,9, en Formosa +5,8 y en Corrientes +5,7. 

A su vez, Misiones es la provincia que más recursos destina a los Servicios Sociales: el 68,8% supera al 60,7% de Chaco, 61,7% de Formosa y 55,8% de Corrientes. Hacia adentro de este, las funciones de Salud, Promoción y Asistencia Social y Vivienda y Urbanismo muestran a Misiones liderando en la región con un agregado fundamental: por ejemplo, en Promoción Social, Misiones no solo lidera sino que fue la única provincia de la región que lo incrementó respecto al 2023.
Por último, se destaca que el gasto en deuda pública de Misiones sigue en niveles muy bajos: apenas el 0,2% del total, solo por encima de Formosa (0,1%) pero por debajo de Corrientes (0,3%) y Chaco (2,4%). Pero además, fue la provincia que más redujo este indicador en la región. Naturalmente, mantener bajos los pagos por deuda pública permite al gobierno destinar más recursos a áreas clave, reducir el riesgo de crisis fiscal, generar confianza en los inversores y tener más flexibilidad para políticas económicas, ayudando a asegurar la sostenibilidad fiscal y fomenta el crecimiento económico.

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