“El que no llora, no mama…”, dice el tango Cambalache.
Y los productores yerbateros y los tareferos parecen cada vez más convencidos de esta máxima del gran Discépolo y entendieron que cuanto más ruido hagan y más visibilicen su protesta, más chances tendrán de obtener respuestas concretas a sus reclamos.
Es por eso que ahora yerbateros y tareferos trasladarán sus reclamos a Iguazú justo durante el fin de semana largo de Carnaval, cuando la ciudad de las Cataratas recibirá a miles de turistas de todo el país y el mundo.
La idea es cortar las rutas en el cruce Cataratas y en el puente internacional Tancredo Neves que une la ciudad Foz do Iguaçu (en Brasil) con Puerto Iguazú (en Argentina).
Dirigentes de la zona norte de los productores confirmaron esta mañana a la agencia Télam que se trasladaran este fin de semana largo a las Cataratas.
Por su parte, el director suplente en el INYM por parte de los productores, y vicepresidente del APAM, Cristian Klingbeil, ecomentó que “siguen los cortes de rutas en la zona de Andresito, San Pedro, San Vicente y ahora en Campo Viera en la rotonda de la ruta provincial N°6 y ruta nacional N°14”.
Por otra parte, indicó que “nosotros seguimos organizando el yerbatazo a Buenos Aires porque el comunicado que emitió ayer el INYM es una tomada de pelo, porque aconsejar o recomendar que dejen 20% en planta o recomendar que no planten es una tomada de pelo, hay que tomar medidas en serio”. Klingbeil se refirió a la resolució adoptada por el INYM el miércoles, que extiende la suspensión de cosecha y sugiere no plantar nueva yerba por los próximos dos años.
“Hay cooperativas que se están fundiendo, hay secaderos que se están fundiendo, los referentes de los productores estamos todos quebrados; lo mismo los empleados rurales, a mí me preocupa porque la calentura social está aumentando. Ayer los tareferos quisieron tomar la municipalidad de Oberá, se fueron a Santa Ana e incluso apedrearon algunos autos, no aceptaron lo que les ofreció el ministro del Agro, la verdad no sé dónde va a terminar”, lamentó.
Esta tarde, el directorio del INYM y los intendentes de zonas yerbateras armaron un frente común para reclamar a la AFIP y Rentas que controlen junto al organismo yerbatero para que se cumpla el precio vigente de $5,10 el kilo de hoja verde. Además, mañana viajan a Buenos Aires para reclamar soluciones en la Secretaría de Industria.
“Veo con buenos ojos que los intendentes estén preocupándose y ocupándose del tema. El ministro también está muy atento, sabemos que van a tener una reunión con la gente del Ministerio de Agroindustria para tratar de tomar alguna medida”, comentó Klingbeil.
El directorio del INYM tomó hoy una resolución para tratar de equilibrar la sobreoferta de yerba mate que acentúa los problemas de precios y perjudica a los productores: extender la suspensión de cosecha (hasta el 30 de noviembre) y recomendar a productores paralizar las nuevas plantaciones por dos años.
La medida no parece lo suficientemente contundente como para cambiar el cariz del conflicto yerbatero, sin embargo. “Es más de lo mismo, todo sigue igual”, dijo Cristian Klingbeil, vicepresidente de APAM y director suplente del INYM (no participó del cónclave).
El INYM había entrado a la reunión hoy analizando la “cupificación”, una medida que está contemplada en la ley de creación del organismo, pero que sin embargo nunca se implementó en sus 15 años de existencia (los cumplió casualmente ayer). Hay muchas resistencias a esta medida, que para algunos no tiene parangón desde la prohibición total de cosecha que decidió la CRYM en 1966.
En cambio, los directores del INYM decidieron esta tarde avanzar en dos ejes para equilibrar la oferta y la demanda que empuja hacia abajo el valor de la materia prima. Por mayoría sacó una resolución –que debe ser refrendada por el ministerio de Agricultura de la Nación- que extiende a tres meses la suspensión de cosecha. Será desde el 1 de septiembre hasta el 30 de noviembre.
En paralelo, se recomendó paralizar las plantaciones por dos años, con el objetivo de morigerar la oferta de yerba mate y se instó a los productores a que en la cosecha de este año, se deje por lo menos un 20 por ciento de hoja en planta. Mientras se sigue discutiendo el precio -el 1 de marzo habrá una nueva reunión- el INYM recomienda a los productores que no vendan por debajo del precio oficial y sostengan la materia prima hasta que se definan los nuevos valores.
Hay distintas visiones sobre la situación de la producción. Aunque la coincidencia mayor es que hay sobreoferta, otros directores sostienen que en realidad no se trata de un problema de oferta, sino de demanda. “Por la situación del país, cayó el consumo. No es alarmante, pero no tiene que ver con mayor oferta, sino con las bajas en las ventas, sumadas a la guerra en Siria“, explicó un dirigente. Fuera del INYM, uno de los que trabajó en la ley original, coincidió en que uno de los problemas es la caída del consumo dentro de la Argentina. “Hoy bajó el consumo de yerba mate, por eso hay super producción y también se cortó la venta a los mercados internacionales. Cayó el consumo per cápita. Esto habla de la necesidad también de salir a trabajar fuerte para promover el consumo”, criticó Raúl Solmoirago,ex legislador radical, hoy dentro de la alianza Cambiemos.
Los directores señalaron que la crisis del sector se magnifica porque es el único que derrama ganancias en toda la cadena productiva. Al haber crisis en los precios, repercute desde el sector industrial hasta el tarefero. En otras áreas económicas, los problemas están más focalizados, coincidieron.
Fuentes oficiales señalaron que el acuerdo se logró después de varias horas de discusiones a puertas cerradas en la sede del organismo. El punto más álgido fue justamente la recomendación de dejar de plantar, por lo que el acuerdo fue por mayoría.
En cuanto a la cupificación, en el organismo coinciden en que es de muy difícil aplicación, para que sea “justo”. Es que todavía no están listos los registros para determinar quienes son propietarios y cuántas hectáreas posee, además de chocar con la ley de libre mercado, que alienta el mismo Gobierno nacional.
Mañana habrá otra reunión con intendentes de las zonas productoras para analizar la situación social. Pero los directores del INYM advierten que los reclamos de los tareferos no son atendibles desde el organismo, sino desde el ministerio de Trabajo o de la AFIP.
“Están pidiendo un subsidio de 4.500 pesos y el INYM no puede dar subsidios. El ministerio de Trabajo es el único que puede controlar o ver si hay trabajo en negro.Pero con el convenio de Corresponsabilidad gremial, a ningún productor le conviene tener en negro al tarefero. El problema es que muchos le retienen al trabajador sus aportes y ni siquiera hacen las cargas sociales”, admitieron.
El directorio del INYM se reunirá hoy para discutir la cupificación de la yerba mate, una medida que nunca se tomó en los 15 años de existencia de este organismo (los cumplió ayer).
Los responsables del INYM analizan así una medida contundente para paliar la crisis del sector yerbatero, que está generando a diario protestas y manifestaciones de chacareros y tareferos en distintos puntos de la provincia.
En una entrevista con Economis, Jerónimo Lagier, que además de productor y director del INYM es historiador de la yerba, comentó que el antecedente más inmediato a la cupificación que ahora se analizará es la prohibición de cosechar yerba que dictó en 1966 la entonces poderosa CRYM.
“El artículo 9 de la ley del INYM preve la cupificación bajo tres mecanismos: la prohibición temporaria de plantaciones, impacta recién en cuatro años; otra es una prohibición parcial de cosecha, cosechá el 80 de tu yerbal; y la tercera es modificar el calendario de cosecha”, explió Lagier.
Esta tarde los intendentes de las zonas yerbateras Bruno Beck (Andresito), Eldor Hut (Aristobulo), Juan Carlos Rios (Campo Viera), Carlos Fernandez (Oberá), el de Campo Ramón, Joselo Márquez Da Silva y Jorge Kappaun (Dos de Mayo) se encuentran en Posadas reunidos con el ministro del Agro, Jose Luis Garay.
Los jefes comunales buscan respuestas para contener las demandas sociales y el creciente malestar en sus localidades, producto de la crisis yerbatera.
También participa Daniel Bruenning, de la Comisión de Desarrollo Estratégico Integral de Municipios.
A pesar de que es uno de los tres directores del INYM en representación de la producción, Jerónimo Lagier defiende al cuestionado organismo en medio de lo que el también denomina una “crisis yerbatera”.
Bisieto del fundador de Santo Pipó y productor con una chacra en esa zona, Lagier también es un historiador de esta planta y escribió el libro “La aventura de la yerba mate”, donde relata la historia de lo que alguna vez fue llamado el “oro verde”.
En un mano a mano con Economis, este experto en yeba mate explicó “la tormenta perfecta” que originó la actual crisis, donde se conjuga el bajo precio de la yerba en góndolas que viene de los años del kirchnerismo, con una guerra de precios entre dos de las empresas más fuertes y la sobreabundancia del cultivo.
También avisó que la “cupificación” se está estudiando, aunque dejó en claro que es una medida que si bien está contemplada en la ley del INYM, nunca se creó en los 15 años de historia del organismo y es tan drástica la medida que el último antecedente que recuerda es de 1966, cuando la poderosa CRYM prohibió directamente cosechar yerba.
-¿Hay crisis yerbatera?
-Hay crisis yerbatera, sí, y viene de arrastre desde los tiempos de Moreno es una crisis financiera, porque los grandes molinos tienen deudas acumuladas significativas, tuvieron un precio a salida de molino fijado por Comercio Interior que no alcanzaba para alimentar toda la cadena. Hace cuatro o cinco años que se mantiene.
-Pero hay otros factores…
-Lo que generó la tormenta perfecta es la guerra en Siria, que nos impidió seguir escurriendo mas de 25 millones de kilos por año. Siria dejó de comprar. Hoy vemos una reactivación en el territorio sirio dominado por los rusos. Otra razón es Chile, la yerba brasileña está entrando a ese mercado un dólar más barato que nosotros por kilo. De venderle el 75 por ciento de la yerba a Chile, hoy estamos en un 50 por ciento. Eso hace que la velocidad a la que se escurría la yerba de la zona productora esta mermando, entonces sobra yerba.
-¿Por qué no se pueden cumplir los precios acordados en el INYM?
-Esta sobreabundancia genera que, con el juego de la oferta y la demanda, que es como la ley de gravedad, porque no le podés escapar, para nosotros genera distorsiones en el mercado. Hay gente que paga menos precio que el precio oficial, le hace firmar al productor, lo mismo el secadero que le vende al molino. Le vende a 14 o 15 pesos la canchada, pero firma y tributa por 19,20 pesos cuyo comprobante es lo único que puede verificar el INYM y no puede ir más atrás de eso. La AFIP si, porque eso implica que atrás haya un enjuague.
-¿Qué pasa si el productor dice: “no te vendo”?
-Llevate tu yerba, y tu yerba ya la cortaste, antes de 24 horas la tenés que cosechar, y además el año que viene no te recibo, búscate otro que te compre tu yerba.
-Entonces el productor agarra el teléfono y los llama a Ustedes. INYM, acá hay un secadero que no paga el precio oficial…
-Si, pero es tu palabra contra la de él, y además el año que viene olvídate de que te compre yerba. El INYM tiene límites legales para controlar ciertas cosas, nosotros presentamos cambios a la ley que consideramos urgentes, entre esos cambios está darle mas poder de policía al INYM, hoy lo único que podemos ver es la recepción en mostrador, que haya firmado conforme el productor el precio oficial. AFIP y Rentas si pueden controlar, hay empresas que deben tener un carnaval de enjuagues para controlar el desastre que están generando. Vino Urriza (subsecretario de Agricultura de la Nación) y le pedimos mayor compromiso de AFIP para controlar esas cosas, los volúmenes que manejan es indibujable.
-Ante esto los productores piden la cupificación de la yerba, pero parece haber resistencias del INYM a implementar esto.
-El otro tema es la cupificación, como se hacia con la CRYM (Comisión Reguladora de la Yerba Mate, un ente estatal con gran poder financiero que reguló los precios durante las décadas del 40 al 60). La ley nos da tres herramientas, la prohibición temporaria de plantaciones, impacta recién en cuatro años; otra es una prohibición parcial de cosecha, cosechá el 80 de tu yerbal; y la tercera es modificar el calendario de cosecha. Está en el artículo 9.
-¿Hace mucho que no se implementa?
-Nunca se implementó la cupificación desde que existe el INYM.
-¿Por qué nunca? Si hubo otros momentos de crisis parecidos a este en estos últimos años…
-Si, el tema es cómo técnicamente detectás que hay un desequilibrio entre oferta y demanda. Hoy el stock de yerba mate canchada es de 10.5 meses, el punto de equilibrio es de 8 y 9 meses de stock, no estamos tan lejos. Cuando la CRYM prohibió en el año 1966 tenían más de dos cosechas (de sobra). Se prohibió cosechar una sola hoja de yerba. Había dos años de stock, si no cosechabas más podías seguir vendiendo por dos años, hoy estamos en 10 meses y medio.
-Pero por qué hay resistencia del INYM…
-Nosotros lo que pedimos es discutir no si se va a cupificar o no, sino cómo se va a cupificar.
-El INYM probó ser ineficiente para hacer cumplir el precio. Algunos dicen ¿Por qué no eliminamos el INYM y repartimos la plata de la estampilla entre los productores?
-El INYM recauda 130 millones de pesos por año, dividido por 17.000 productores (toma la calculadora), te da 7647 pesos. No es nada. Son tres bidones de round-up. Además lo del INYM no es cuestión de precios, es un desarrollo complejo a nivel interesante, transformación tecnológica de secaderos, yerba salud, la ayuda a productores, hay un montón de productores que se llevan dinero. Nos llevábamos a las patadas con el kirchnerismo, nos miraban con lupa para sacarnos el presupuesto, pero no hubo caso. Nos audita la AGN, tenemos todo tipo de controles y nunca pudieron hacernos nada.
-El precio de la yerba en las góndolas sigue muy “pisado” en un país donde todo aumenta. Pero cambió el Gobierno y el actual dice, “el gas vale más, la electriciad también, hay que pagarlo”. ¿Qué pasa con el precio de la yerba?
-Es oferta y demanda. Hay una guerra de precios entre dos empresas, una empresa enorme que tiene mas de 400 productos, la yerba debe ser el 0.5 de su facturación y quiere subir en su participación de mercado tira los precios debajo de manera escandalosa y se embarra la cancha, la otra es la líder que compite con esta.
-¿Qué proponen, entonces?
-Desde la producción estamos tratando de morigerar la oferta a través de la cupificación. Desde el INYM, aumentar la demanda del producto elaborado, es un trabajo que se viene haciendo desde hace muchos años. El mercado argentino está maduro. Por eso buscamos mercados afuera.
-¿Pero eso no lo tienen que hacer las grandes empresas yerbateras, que tienen departamentos de comercio exterior, pueden ir a las ferias sin necesidad que elINYM los lleve de la mano?
-Las grandes marcas piensan solo en contenedores, los nichos no los atacan. El año pasado intentamos generar un curso de comercio exterior para pymes yerbateras y no se anotó nadie, hay problemas estructurales que tenemos que resolver también. También hay trabajos de gran impacto, con el Conicet, con yerba mate y salud.
Martin Boerr
El lunes un grupo de productores se reunió a protestar frente al INYM. Algunos llevaban un escrito donde reclamaban la renuncia del directorio. Laggier salió a atenderlos, el diálogo fue por momentos tenso, sobre todo teniendo en cuenta que es el director que los representa. “Hay intereses políticos”, dice Lagier. “Yo era el único director presente ese día y los que fueron sabían que no iba a haber nadie ahí, yo estaba de casualidad”.