El director por la Producción y actualmente responsable temporario de los actos de administración del INYM, Nelson Dalcolmo, agradeció el mensaje que acercó ayer (23 de abril) el ministro del Agro y la Producción de Misiones, Facundo López Sartori, de respaldo del Gobierno de la Provincia a la continuidad del Instituto tal como fue concebido, es decir con las facultades que le otorga la Ley 25.564.
Dalcolmo y López Sartori mantuvieron una reunión en horas de la tarde en la sede del INYM, en la ciudad de Posadas.
Además de un análisis de la situación del sector yerbatero tras el DNU 70/23 del presidente Javier Milei, de diciembre pasado, que afectó la fijación de precios de la materia prima, entre otras cuestiones, los funcionarios coincidieron como central la vigencia de la Institución para el crecimiento y desarrollo de la actividad, la más importante por su historia, cantidad de trabajadores, industrias y dinamización de la economía en la región, y en ese marco, López Sartori explicitó el respaldo a Dalcolmo como responsable temporario de los actos de administración hasta tanto la Nación designe a un Presidente, y del Gobierno de Misiones a la plena vigencia del INYM.
Veinticuatro horas después de haber presentado su renuncia a la presidencia del Instituto Nacional de la Yerba Mate, Jonás Peterson aclaró que no abandona su lugar en el directorio, donde representa al sector productivo.
“Cabe aclarar que mi renuncia fue a la función de Director Administrativo a cargo del INYM, no así a Director por la Producción en el INYM, y los motivos fueron la falta de decisión y coraje de algunos de los demás Directores al momento de avanzar en temas que deben ser atendidos con urgencia. Nuestra responsabilidad es con el sector y aún más en estos tiempos tan complejos que padece el productor y el trabajador yerbatero”, disparó Peterson.
El productor de Andresito apuntó al reciente fallo de la Cámara Federal de Posadas, que ratificó la suspensión del capítulo yerbatero del DNU del presidente Javier Milei, que había determinado la desregulación del mercado. “Tenemos un amparo de una jueza y la ratificación judicial que nos permite continuar con el pleno funcionamiento del INYM, aunque algunos, por los intereses que representan, no lo quieran aceptar”, criticó.
“Me niego a estar al frente de un Directorio que no acompaña las necesidades urgentes del sector y que no quiere seguir trabajando en el rumbo que siempre marcó el Instituto, ignorando la premura de llevar adelante las diferentes áreas y acciones, que costaron muchísimo construirlas hasta aquí”, detalló Peterson.
“Reconozco que la actividad no es fácil; ser Director del INYM tampoco y que también demanda coraje y actitud, aún más en tiempos difíciles como este pero las personas que carecen de estas actitudes deben hacerse responsable del daño que esto le causa a la actividad”, puntualizó.
Peterson había quedado a cargo del organismo yerbatero en diciembre tras la renuncia de Juan José Szychowski, llega en momentos en que el ente recibió un fallo a favor de la Justicia, que le devuelve las facultades de fijar precios y regular el mercado. Tras su salida de la presidencia, su lugar será ocupado por Nelson Dalcomo -también del sector productivo-, acompañado por Alejandro Lucero, representante de los secaderos, a la espera que Nación designe un nuevo presidente.
El productor Jonás Peterson presentó su renuncia a la presidencia del Instituto Nacional de la Yerba Mate y su lugar será ocupado por Nelson Dalcomo -también del sector productivo-, acompañado por Alejandro Lucero, representante de los secaderos. La decisión del productor de Andresito, quien quedó a cargo del organismo yerbatero tras la renuncia de Juan José Szychowski, llega en momentos en que el ente recibió un fallo a favor de la Justicia, que le devuelve las facultades de fijar precios y regular el mercado.
Sin embargo, ante el escenario conflictivo que se abrió con la decisión política de desregular el mercado que tomó el presidente Javier Milei, Peterson sostuvo que “por encima de cualquier interés está la integridad y funcionalidad del Instituto Nacional de la Yerba Mate”.
“Agradezco a quienes han acompañado este camino y seguiré trabajando y aportando en todo lo que esté a mi alcance para mejorar la actividad yerbatera, como lo hice desde siempre, especialmente para el sector de la producción”, explicó Peterson, uno de los protagonistas del tractorazo que le dio vida al INYM.
Dalcomo será quien se quede al frente del timón hasta tanto el Presidente designe un presidente, algo que debería ser a la brevedad atento al fallo de la Cámara Federal que suspendió el capítulo yerbatero del decreto de necesidad y urgencia que firmó Milei y que desreguló el mercado al quitarle facultades de fijar precios e intervenir en el mercado. Sin embargo, pese al fallo judicial, hasta tanto no se designe un presidente del INYM, muchos juristas entienden que el organismo no tiene potestad para funcionar con normalidad.
De todos modos, Milei puede apelar a la Corte Suprema para estirar la definición, mientras la Cámara de Diputados está al borde de juntar los votos para rechazar el DNU, lo mismo que hizo previamente el Senado.
El 11 de abril es el Día Internacional del Parkinson. Dialogamos con el doctor Juan Ferrario, del Instituto de Biociencias, Biotecnología y Biología Traslacional (iB3), de la Universidad de Buenos Aires, sobre los estudios que abordan la relación entre el consumo de la infusión y la enfermedad, quien además nos recuerda que la yerba mate aporta ácido clorogénico, un aspecto que está siendo investigado y de comprobarse científicamente, sumaría en el posicionamiento del alimento en el mercado nacional e internacional:
Doctor Ferrario, ¿puede el mate prevenir el Parkinson?
Dr. Juan Ferrario (JF): Hace varios años que nos venimos haciendo esta pregunta y no es una pregunta casual ni trivial. Hoy la respuesta parece cada vez más clara gracias al aporte de neurólogos e investigadores de distintas partes del mundo, pero sobre todo de Sudamérica y por supuesto de nuestro país.
Y la respuesta es que sí. La ciencia se construye de a poco, acumulando evidencia y fortaleciendo hipótesis. La primera sospecha empezó a partir del café. Hace muchos años se demostró que entre tomadores de café hay menor incidencia a desarrollar Parkinson, esto permitió que neurólogos y científicos de todo el mundo comenzaran a estudiar la correlación entre el café y el efecto preventivo contra el Parkinson, mientras, en simultáneo, se afinó la búsqueda entre hábitos y desarrollo de las enfermedades del cerebro. Allí se engrosó la lista de alimentos que previenen el desarrollo del Parkinson entre los que se incluyen el té verde, el vino tinto (en bajas cantidades) y la dieta mediterránea, que incluye aceite de oliva y pescado. Esto despertó el interés sobre nuestra Infusión Nacional y un equipo argentino, dirigidos por la neuróloga Emilia Gatto demostró que existe menor incidencia a desarrollar Parkinson entre tomadores de mate. Esta observación fue reproducida recientemente por un grupo de epidemiólogos brasileros.
Como vemos, no son tantos los alimentos que previenen contra el Parkinson, por eso resulta tan importante señalar al mate entre ellos. Es importante resaltar que el consumo de mate a lo largo de los años y de manera sostenida, al igual que los otros alimentos, reducen o retardan la aparición de la enfermedad, pero no la detienen, ni la evitan.
Hay más evidencia científica sobre el efecto benéfico del mate en reducir el Parkinson.
JF. Después de los hechos ya relatados, un grupo de investigadores del Conicet, dirigido por mí, y por especialistas en investigación básica de la enfermedad de Parkinson, demostró que el extracto de yerba mate protege a las neuronas dopaminérgicas en modelos experimentales en cultivo. Esas neuronas son precisamente las que se deterioran durante la enfermedad y estos experimentos resultaron un fuerte apoyo a las observaciones clínicas.
¿Cómo continuaron las investigaciones luego de esa primera demostración?
JF. En los años siguientes, continuamos estudiando los efectos de la yerba mate sobre las neuronas, y pudimos avanzar mucho sobre los mecanismos celulares. Por empezar, el mate contiene muchos antioxidantes, es bueno para las células en general y para las neuronas en particular porque ya sabemos que los antioxidantes previenen la neurodegeneración. Pero el efecto benéfico del mate no parece explicarse solo por los antioxidantes.
Esta es otra validación científica que lo posiciona como producto muy bueno para la salud y por lo tanto, con potencialidad en el mercado…
JF. Pero eso no es todo. Hoy sabemos que el efecto neuroprotector del café no se debe a la cafeína, y todos apuntan a una familia de moléculas polifenólicas que se llaman ácidos clorogénicos. Lo interesante es que tanto la yerba mate como el café son las dos infusiones que aportan mayor cantidad de ácido clorogénico.
¿Qué más se sabe de los efectos del ácido clorogénico sobre el organismo?
JF. Se está estudiando.
En el laboratorio estamos investigando qué ocurre en las neuronas cuando se exponen a ácido clorogénico -por ahora en modelos en cultivo- y si bien aún prefiero no adelantar mucho porque queremos consolidar los resultados, estamos muy entusiasmados y podrían explicar en parte como podría ayudar a las neuronas a combatir los procesos relacionados con la neurodegeneración que terminan desencadenando el Parkinson. Esperamos poder confirmar estos hallazgos a lo largo de este año, no solo para explicar el efecto neuroprotector del mate, sino para toda la comunidad internacional que investiga sobre la relación entre la neuroprotección y el café. Espero que a pesar de las dificultades económicas podamos seguir avanzando porque va a ser muy importante para todos.
Con las determinaciones científicas, no hay dudas de que la yerba mate es un alimento excepcional y esto es, coinciden quienes se ocupan de abrir mercados, un aspecto central a la hora de sumar consumidores, dado que crece la demanda en el mundo de productos sanos, naturales y con efectos benéficos en la salud. Ustedes, los científicos, son por lo tanto, también centrales para el crecimiento y el desarrollo, en este caso, de la actividad yerbatera…
JF. Bueno, gracias. Entendemos que esta y todas las investigaciones que hacemos sobre el mate y que demuestran que es beneficioso para la salud, sirven para agregar valor al producto yerba mate, y que eso es algo que está siendo cada vez más valorado en los países desarrollados y es una de las razones que explican el aumento sostenido del consumo en Europa y Estados Unidos. Esto significa un aumento de las exportaciones y a la larga termina siendo un mayor ingreso de divisas para el país. Por eso creemos que no solo hay que pensar que la investigación básica aporta valor económico cuando se saca una patente, sino también ganancias de manera indirecta cuando ayuda a posicionar un producto, como en este caso, la yerba mate.
Y es algo de los que nos enorgullecemos, ya que abrazamos al mate como lo que es: la Infusión Nacional, identidad de los argentinos.
Enmarcado en la frescura del monte y de la yerba mate que crece vigorosa asociada a otros árboles y con un suelo fértil totalmente cubierto, Luis Héctor Díaz Espeche recibió el viernes pasado (5 de abril de 2025) de manos de los directores por la Producción en el Instituto Nacional de la Yerba Mate, Nelson Dalcolmo y Claudio Marcelo Hacklander, la placa homenaje como Buen Productor Yerbatero 2023.
En la chacra ubicada en Colonia Primavera, a unos 10 kilómetros de la ciudad de San Pedro, la familia Díaz Espeche trabaja desde el año 2020 con técnicas orientadas a lograr una mayor productividad en equilibrio con la naturaleza, inicialmente con el PATEPY (INYM – INTA) y luego, desde noviembre del 2020 hasta la actualidad, con el acompañamiento del Servicio de Extensión Yerbatero (SEY) del INYM. Los resultados son alentadores.
Agrosistema yerbatero
Sobre un total de 27 hectáreas, 5 hectáreas son de yerba mate plantadas hace 8 años, donde se trabaja con manejo de planta, control de la fertilización y cubiertas verdes, y 3 hectáreas son de yerba mate plantadas hace 3 años en curvas a nivel, con subsolado, plantines de genética mejorada, manejo de cubiertas verdes con motoguadaña, incorporación de árboles nativos y manejo de plantas pioneras como el “fumo bravo”, destinadas exclusivamente a proveer el mercado de yerba orgánica junto a un grupo de agricultores de la zona. El resto de la superficie de la chacra es de bosque nativo con curso de agua.
El productor “fue seleccionado entre varios propuestos por los técnicos que integran el SEY, cumpliendo ampliamente con los objetivos y lineamientos determinados para la entrega de la mención”, explicó el ing. Matías Bazila, jefe del servicio técnico del INYM. “Hemos observado una evolución en las prácticas y conocimientos implementados, y un cambio positivo en toda la chacra, es decir optó por mejorar todo el yerbal y hacer una inversión en tiempo y costos a mediano y largo plazo, con resultados que están a la vista”, agregó.
En el año 2020, el rendimiento total obtenido era de 12.950 kilogramos de hoja verde en las 5 hectáreas (2.590 kilos de hoja verde por hectárea). Entonces, el manejo del yerbal era realizado en forma tradicional con herbicida y macheteo, encontrándose gran parte del año el suelo descubierto. La cosecha no contaba con los criterios para el cuidado de las plantas. En tanto, en el año 2022, después de las intervenciones del productor con el acompañamiento del INYM, el total de kilogramos cosechados en esa misma superficie fue de 31.120 kilogramos de hoja verde (6.224 kilogramos de hoja verde por hectárea).
El manejo actual se orienta a lograr una producción de kilogramos de hoja verde por hectárea rentable y de buena calidad, mediante la incorporación plantas de yerba con buen estado fitosanitario (lo que redunda en plagas y enfermedades bajo umbral de daños económico, con limpieza de plantas enfermas e instalación de trampas), y árboles nativos al sistema de forma adecuada y planificada; se prevé reposición en los cuadros con mortandad, corte rama madura, fertilización según producción por cuadros, y manejo eficaz de la cobertura y de suelo. En paralelo, el registro de todas las actividades realizadas en cada cuadro, y un manejo integrado de todo el sistema en la chacra.
“El SEY aporta competitividad al productor”
Si bien el propietario de la chacra es Luis Díaz Espeche, actualmente la administran sus hijos Rodrigo Luis Díaz Llorente y Hernando Luis Díaz Llorente. “Además de la cuestión productiva ya que ha mejorado la calidad y cantidad de hojas, valoramos el recambio generacional en la chacra, con estos jóvenes que optaron por dedicarse a cuidar y mejorar la yerba mate y le imprimen su impronta, con el cuidado ambiental, algo absolutamente necesario en los tiempos que corren”, señaló Dalcolmo. “Aquí tenemos a un padre que confió el manejo productivo a sus hijos, algo que no es sencillo ya que hay que tomar decisiones importantes y ellos lo hicieron, y están conformes”, prosiguió.
Hacklander, por su parte, ponderó el rol del programa del INYM en beneficio de los productores: “Son contundentes los resultados del cambio de prácticas en el yerbal, y esto nos demuestra la importancia del Servicio Técnico del INYM, no sólo porque de esta manera, con un manejo sustentable, recuperamos y cuidamos bienes esenciales como el suelo y el agua, sino también porque estamos dando competitividad al pequeño productor, y esto únicamente es posible si hay un programa como el que tiene el INYM, el SEY, de apoyo al sector productivo”.
Cristian Olivera, técnico del SEY, quien trabaja junto a unos 50 productores de la zona, destacó la visión integral de los Espeche como uno de los factores que determinan el éxito. “Notaron que el manejo tradicional no era redituable y optaron por atender la yerba mate como un sistema productivo, es decir como parte integral de toda la chacra, entendiendo que es preciso garantizar tanto la fertilidad del suelo como la presencia de insectos controladores de plagas, la provisión de agua, la reposición de nutrientes extraídos por la cosecha, y otras cuestiones, prevaleciendo un manejo sustentable”. También, continuó Olivera, “hacen un seguimiento continuo, permanente, de las acciones”.
Buen Productor Yerbatero
El reconocimiento Buen Productor Yerbatero es otorgado por el INYM desde el año 2013 a productores yerbateros que se destaquen por aplicar prácticas de manejo de plantas y suelo que contengan principios innovadores basados en condiciones de sustentabilidad, y que puedan servir de modelos productivos independientemente de la superficie, ubicación y nivel tecnológico o mecanización aplicada.
Los productores homenajeados hasta la fecha son:
- 2013: Mateo Froehlich, de Ruiz de Montoya.
- 2014: Luis Lytwyn, de Tres Capones.
- 2015: Mariano José Kovach, de Colonia Liebig, y para Carlos Antonio Horoszczuk, Dos de Mayo.
- 2017: Ricardo Schmidt, de Leandro N Alem.
- 2018: Marcos Munaretto, de Campo Ramón.
- 2019: Luis Napoleón Bielakowicz, de Colonia Guaraní.