“Es una locura que seamos los financistas de la industria con esta inflación”, cuestionó Marcelo Hacklander, representante del sector productivo en el Instituto Nacional de la Yerba Mate, en referencia a la batalla abierta por el pago a plazos que ofreció el sector industrial al comenzar la zafra con los nuevos precios.
La industria no puede pagar menos de los 107 pesos fijados por Agricultura de la Nación para el mes de abril, pero según Hacklander los productores se encontraron con promesas de pago a 90 y 180 días. “Eso es perder plata”, acusó en una entrevista concedida a FM Open1017.
Consideró esto “inaudito e inaceptable”, porque a los 90 días ya se produce más de un 20% de pérdida y a los 180, se pierde la mitad del valor por los efectos de la inflación constante.
“Si quieren la materia prima, deberán pagar al contado. Y es mentira que haya el stock que dicen que tienen. De ninguna manera vamos a aceptar pagos diferidos”, explicó.
El directivo contó que en la zona sur hay empresas que están pagando 50% de contado y el resto a 30 días. “Cómo puede ser que algunas puedan hacer ese tipo de pagos y otras quieran financiarse a costillas del productor. Esto es una locura”, lamentó.
Hacklander sostuvo que desde el INYM se harán los controles pertinentes y reiteró que el sector productivo elevó un pedido a Nación para que se prohíba la importación hasta que culmine la cosecha. “Desde septiembre no hay importaciones, pero vamos a controlar declaraciones juradas”, adelantó.
Una asamblea de productores realizada en Guaraní advirtió que no aceptarán el pago en cuotas del nuevo precio de la yerba mate y que si la industria no cumple con los valores mínimos, habrá suspensión de cosecha. Productores y referentes de secaderos desde Andresito hasta la zona centro, resolvieron por unanimidad, exigir el pago de la hoja verde en condiciones de contado.
“De establecerse otras condiciones de pago de la Yerba Mate hoja verde, se procederá a la suspensión y paro de la cosecha y permanecer en estado de asamblea y movilización, en defensa de lo establecido en esta Asamblea”. También reclamaron a los organismos oficiales que durante el periodo de cosecha no se habilite la importación de Yerba Mate Canchada, hasta que se constate faltante de hoja verde y que, finalmente, se analice si es necesario importar.
En esa línea, el Instituto Nacional de la Yerba Mate informa que se encuentra abocado a fiscalizar el cumplimiento de los precios mínimos de la hoja verde y de la yerba mate canchada que se encuentran vigentes durante la presente zafra gruesa.
En ese sentido, destaca que efectuó un refuerzo en la dotación de su cuerpo de inspectores, a los efectos de garantizar la tarea de control en toda la zona productora de Misiones y Corrientes. Además, habilitó el número de celular 376 4963006 para atender las denuncias por incumplimiento de precios.
El INYM recuerda que los precios mínimos para la materia prima rigen de acuerdo con el siguiente cronograma:
Del 3 de abril al 30 de abril: 107 pesos para el kilo de hoja verde y 406, 60 pesos el kilo de yerba canchada.
Del 1º de mayo al 30 de junio: 112 pesos el kilo de hoja verde y 425 el kilo de yerba canchada.
Del 1º de julio al 30 de septiembre: 120 pesos el kilo de hoja verde y $456 el kilo de yerba canchada.
En todos los casos, los valores corresponden al producto (hoja verde o yerba mate canchada) puesto en secadero.
Hay dos dimensiones a tener en cuenta para que el agua quede en la chacra: una es garantizar la infiltración del agua de lluvia en el suelo, y la otra es brindar condiciones para que la humedad ambiente permanezca la mayor cantidad de tiempo posible. Los 13 técnicos del Servicio de Extensión Yerbatero del INYM, junto a los productores, vienen trabajando para lograr ese objetivo.
“En estos últimos años el déficit hídrico fue muy notorio”, recordó el ingeniero Alejandro Giménez, del Servicio de Extensión Yerbatero. “La ausencia de precipitaciones, sumado a suelos desnudos y compactados, que impiden la infiltración de agua, afecta directamente al cultivo, mermando su rendimiento”, agregó.
Para comprender mejor el escenario: los datos del área Técnica del INYM indican que el suelo de monte es capaz de captar toda la lluvia que cae y, en cambio, los suelos yerbateros, mayormente en condiciones regulares o malas tras décadas de producción, sólo absorben entre el 30 y el 40 % de las precipitaciones.
Con la mirada puesta en revertir la situación, desde el INYM se promueven prácticas conservacionistas que, de perdurar en el tiempo, permitirán recuperar la capacidad de infiltración, retener el agua en el perfil del suelo y la recarga de las napas que alimentan las vertientes.
Descompactación, árboles nativos y cubiertas verdes
Una de ellas es “la descompactación, que mejora las propiedades físicas, aireándolo, dejando espacio para que el agua ingrese al suelo, y junto a esto, plantaciones en curvas a nivel y cubiertas verdes espontáneas e implantadas, tanto en invierno como en verano”. A la par, se promueve la “incorporación de árboles nativos y cortinas rompe viento, que proveen sombre y ayudan a mitigar la pérdida de agua por evapotranspiración”.
De hecho, durante una jornada de campo donde la temperatura ambiente superaba los 40 °C, los técnicos del INYM, en zonas sin árboles, pudieron verificar que en yerbales sombreados la temperatura no superaba los 35° C. “Este dato no es menor ya que la yerba mate pertenece a un grupo de plantas que cuando se superan los 25°C cierran los estomas, para protegerse de la pérdida de agua por evapotranspiración y dejan de fotosintetizar. O sea que cuando la planta de yerba mate se expone a temperaturas extrema, dejan de producir”, advirtió la ingeniera Verónica Scalerandi, jefa del área Técnica del Instituto. “Con la incidencia del sol directa, y altas temperaturas se producen daños en las ramas cuya sanidad es necesaria para garantizar la producción a futuro”.
El dosel arbóreo y la cobertura del suelo hacen que las temperaturas sean menores, contribuyen a mejorar su estructura y a protegerlo de las precipitaciones fuertes y el viento, que lo erosionan. “Además, generan condiciones para el almacenamiento de agua, con humedad por más tiempo, y al contar con un suelo más poroso, las raíces de las plantas de yerba mate puedan explorar más, aprovechando los nutrientes y el agua”, detalló Giménez.
Cortinas, curvas a nivel, caminos y vertientes protegidas
Las cortinas de árboles, denominadas rompe vientos, protegen de los vientos de 10 a 15 veces su altura. También generan un microclima, mantienen la humedad del ambiente (al no haber masas de aire no se seca el ambiente); permiten bajar la temperatura del aire; dan sombra; y actúan como barrera contra plagas entre un lote y otro, y lo mismo ocurre con malezas, ya que evitan que el viento lleve semillas de un lugar a otro.
Si hay pendiente en la chacra, ¿cuál es la práctica recomendable? “Lo ideal es sistematizar para retener agua y evitar erosión por escorrentía. En caso de que las pendientes superen el 5%, pueden implementarse terrazas, camellones, y lomos”, propuso Giménez.
“Hay que tener en cuenta –continuó- que la escorrentía no es solamente un desperdicio del agua de lluvia que podía haber contribuido a la producción de cultivos y a reabastecer las aguas subterráneas, sino, además, frecuentemente, causa inundaciones, daña los caminos y las tierras agrícolas, erosiona el suelo que a su vez es depositado en el curso de los ríos y estanques aguas abajo”.
Estas prácticas, enfatizó el técnico, “nos beneficiará en años donde las precipitaciones son bajas con la acumulación de agua en el perfil, y en los años donde las lluvias son abundantes su función es de conducción del agua de modo que no cause problemas de erosión”.
En la misma línea, es importante proteger con arbolado las márgenes de los arroyos y vertientes, y sistematizar los caminos. “los caminos suelen estar compactados y en esas condiciones, cuando llueve se produce escurrimiento superficial y pérdida de agua”. Frente a ello, “se recomienda mantenerlos empastados todo el año; si es una plantación nueva, incorporar el camino a la sistematización del predio, y en el caso que sean caminos antiguos erosionados, donde hay mucho escurrimiento de agua superficial, construir lomos o camellones, y pozos de infiltración para la captación de agua y partículas sueltas del suelo”, concluyó.
En la mañana del lunes, se publicó en el Boletín Oficial el precio fijado de la yerba mate dispuesto por la Secretaría de Agricultura de la Nación. El precio inicial será de 107 pesos para la hoja verde, que regirá hasta el 30 de junio inclusive y desde allí aumentará a 120 pesos, tal como pidieron los productores y reclamó la Provincia.
Respecto a esto, el presidente del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), Juan Szychowski, explicó en Radio Open 101.7 que fueron a Buenos Aires a pedir por un laudo que refleje los costos de producción y que estos que se dieron sirven para fortalecer a toda la cadena en su conjunto.
“No es un precio alto, es un precio justo que le permite al productor vivir dignamente, pagar los gastos, mandar a la escuela a los hijos. Recordemos que el pequeño productor tiene muchos gastos de mantenimiento e insumos”, indicó.
Es la primera vez que se plantea un acuerdo de precio escalonado y, desde el Instituto advierten que todavía está pendiente un aumento de jornales, algo que negocian en este momento en la CAR Nº9 y que va a tener impacto en la estructura de costos a partir del 1 de abril.
“Cuando salen los jornales nuevos, son retroactivos a abril. Esto se debe a que los salarios que se están pagando llegan hasta el 31 de marzo. Los nuevos jornales van a tener impacto en la estructura de costo en la grilla del Instituto, productores y secaderos”.
Para esto, desde el INYM cuentan con una grilla de costos en el Instituto, armada por los distintos sectores y homologada por Nación, donde lo único que hacen es poner los valores de costos e insumos que tiene cada uno de los sectores.
“En este caso, la hoja verde y la yerba canchada, los productores y los secaderos. Cuando uno actualiza la grilla de costos, van estos valores, muy similares a los labrados considerando los valores actuales de los jornales y los futuros que se negocian en la CAR Nº9”, finalizó.
En el marco de las negociaciones por el laudo que debe fijar la Secretaría de Agricultura el presidente del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), Juan Jose Szychowski y el Gobernador de Misiones, Oscar Herrera Ahuad se reunieron con Juan José Bahillo en la tarde de este martes.
El presidente del INYM explicó a Economis que en la reunión “en conjunto con el gobernador solicitamos el precio de $120 para el kilo de hoja verde y $450 para la yerba mate canchada”.
Explicó que el pedido del aumento del precio responde a la necesidad de cubrir las demandas de los productores para cubrir los costos de producción, así como que se contemplen los aumentos de jornales que se están negociando para los trabajadores rurales.
Szychowski se mostró optimista, porque planteó que Bahillo “es una persona que conoce muy bien las economías regionales así te entiende la problemática de los pequeños productores”.