El ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, afirmó hoy que la intención de las recientes medidas económicas implementadas por el gobierno “es que los trabajadores no sufran tanto el impacto de la devaluación”, y adelantó que durante el transcurso de este mes se irán evaluando otras iniciativas en ese sentido.
En diálogo esta mañana con radio Nacional, Sica indicó que “tuvimos una semana muy complicada porque el panorama económico desde el domingo ha cambiado”.
“Veníamos con una inflación en baja, con cuatro meses de estabilidad del dólar, pero el resultado de las PASO cambió todo”, señaló.
El titular de la cartera de Producción y Trabajo explicó que la intención de las medidas implementadas por el gobierno nacional “es que los trabajadores no sufran tanto el impacto de la devaluación”
“Algunos precios pueden bajar, pero la baja del IVA absorberá el impacto en los precios”, destacó Sica sobre el objetivo de las medidas, y agregó que “nosotros tenemos todo un sistema montado de control, con inspectores y la información de los precios de las grandes cadenas”.
Señaló que se pueden discutir distintos mecanismos en beneficio de la gente, y mencionó que “hacer descuentos con tarjetas de débito es una opción, pero hay un grupo de personas que no pagan de esa manera”.
El ministro afirmó que “estamos en una situación de excepción por el cambio de las tendencias de las principales variables, y ante esta situación teníamos que tomar medidas”.
Adelantó además que “durante el transcurso de este mes iremos evaluando qué otras medidas podemos tomar”.
En los productos que tributan un 10,5% de IVA el peso del impuesto llega al 9,5% del precio. En los casos de 21% de IVA la incidencia llega al 17,4%. Si se traspasa la devaluación post-PASO los precios se mantendrán prácticamente iguales.
Un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) alertó por el mínimo impacto que podría tener en los precios de los alimentos la eliminación del IVA anunciada por el presidente Mauricio Macri.
El reporte al que accedió Ámbito reveló que al comprar un alimento gravado con 10,5% de IVA (pan, harina de trigo, hortalizas y legumbres) el tributo representa un 9,5% del precio final del producto. Y en el caso de los artículos que tributan 21% de IVA el traslado al costo final de góndola representa un 17,4%.
Los alimentos que pagan 21% de IVA son la leche, aceite de girasol y mezcla, pastas secas, arroz, polenta, rebozador y pan rallado, yerba mate, mate cocido, té, conservas de frutas, yogur y azúcar.
Si se tiene en cuenta que tras la derrota de Macri en las PASO el peso se devaluó un 30%, y que esa diferencia se traslada a los precios (“pass trough”), la mayoría de los productos a los que se les eliminará el IVA tendrán un efecto neutro. En realidad, el efecto de la medida será neutralizar el incremento esperado para los próximos días por la suba del dólar a $60.
“En la semana posterior a las elecciones PASO se produjo un aumento del tipo de cambio cercano al 30%. Si bien aún no se cuenta con datos concretos, dicho aumento fue trasladado a precios en una determinada cuantía”, señaló el IARAF.
Para productos gravados al 10,5% previamente, si el aumento del dólar impulsó a sus precios en menos del 10,5%, podrían observarse reducciones en su precio en comparación a los de la semana pasada.
La duda será si la reducción del IVA a 0% hasta fin de año tendrá el “potencial” de reducir los precios de los alimentos. Para el Instituto la iniciativa tendrá una “magnitud limitada”.
Para un alimento de la canasta básica gravado con una alícuota del IVA del 21%, se verá una reducción en su precio respecto a los valores pasados, sólo si la depreciación del peso de esta semana no se tradujo en aumento de sus precios superiores al 21%.
Como parte del paquete pos derrota en las primarias, el presidente Mauricio Macri lanzó una serie de medidas para revertir el pésimo resultado electoral, entre las que figuran la suba del mínimo no imponible de Ganancias y la eliminación del IVA a algunos productos de la canasta básica.
Ambas medidas tendrán un fuerte impacto en las arcas de las provincias, ya que se trata de impuestos coparticipables.
En el caso de Ganancias, Misiones dejará de recibir 182 millones de pesos de acá a diciembre.
“Cada medida nacional impacta directamente en nuestra caja. Se que es bueno para la gente que baje el IVA en los alimentos, aunque después hay que ver lo que hace el comerciante. Pero son medidas que pegan muy fuerte en la caja. Son dos cachetazos, que en la caja se sienten mucho, ya que venimos con la coparticipación por debajo de la inflación y ahora se va a acentuar la caída. Es situación delicada, pero Misiones es una provincia no endeudada, con disciplina fiscal, así que vamos a salir bien”, analizó ante una pregunta de Economis el gobernador Hugo Passalacqua.
La preocupación es grande entre los gobernadores que decidieron retomar las reuniones grupales para analizar la situación.
Por la suba del 20% del piso y la deducción especial del pago del Impuesto a las Ganancias, los gobernadores cederán hasta fin de año unos $ 40 mil millones
por la reducción del 50% en los anticipos de los autónomos hasta fin de año, resignarán unos $ 10 mil millones y
por la exención del pago del componente impositivo de septiembre para monotributistas, dejarán de percibir unos $ 1.800 millones.
El impacto es directo, ya que el 100% del Impuesto a las Ganancias se coparticipa, mientras que la distribución en el rubro del monotributo es de 30% a las provincias y 70% a la ANSES.
El otro anuncio presidencial que genera preocupación es la eliminación del IVA en la canasta básica. La medida ayudará a los ciudadanos de menos recursos, pero no hay garantías de que los precios bajen. El golpe de efecto comunicacional choca con el verdadero impacto que puedan tener.
Un especialista en cuestiones económicas y tributarias de Misiones relativizó el impacto en el bolsillo de los misioneros. Analizando la reglamentación del anuncio, indicó que los productos sólo están exentos del IVA en la etapa final. “Pero el supermercado que compró los alimentos para revender paga IVA y no lo toma como crédito fiscal. Entonces es parte del costo de la mercadería, con lo cual los precios no bajarán 21%”, indicó.
En la misma línea, un empresario yerbatero advirtió que en el caso de la yerba, serán los industriales los que deban asumir el costo del gesto presidencial. “Ya compramos la yerba con IVA al 21 y ahora ¿cómo vamos a recuperar? Terminará siendo un costo para nosotros. El supermercado no nos va a pagar más y para cubrirnos, deberá aumentar el paquete”, explicó.
A través de twitter el Presidente lo informó la quita del IVA hasta diciembre de los productos de la canasta básica. Abarcará el pan, la leche, el aceite, las pastas, la yerba mate, el arroz y el azúcar.
El Gobierno, con la intención de recuperar la confianza, morigerar los efectos de la devaluación y su traslado a precios, trabaja en otra serie de medidas. Una de las medidas que anunció el Presidente es la reducción del IVA a los alimentos de la canasta básica.
Se decidió que “los principales productos que consumen las familias argentinas desde mañana (viernes) pagarán 0% de IVA -casi todos pagaban 21%)”.
Se incluyen los siguientes productos: Pan, leche, aceite girasol, y mezcla, pasta seca, arroz, harinas de trigo, polenta, rebozador y pan rallado, yerba mate, mate cocido y te, conservas de frutas, hortalizas y legumbres, yogures y azúcar.
El ministro de Producción y Trabajo Dante Sica dio más detalles al respecto: aclaró los productos, dijo que no era un control de precios ni una medida demagógica.
A través de un decreto que aparecerá mañana en el Boletín Oficial, el Gobierno Nacional reduce a cero la alícuota del Impuesto al Valor Agregado (IVA) en determinados alimentos de la canasta básica: pan, leche, aceite (de girasol, maiz y mezcla), azúcar, pastas secas, arroz, harina de trigo, polenta, rebozador, pan rallado, yerba mate, mate cocido, té, conservas (de legumbres, hortalizas y frutas), yogurt y huevos.
La medida regirá hasta el 31/12 de este año, se aplicará en todo el país y sobre todas las marcas que comercializan los productos mencionados.
“Esto forma parte del paquete de medidas que el Presidente nos pidió el día lunes para reducir el impacto del movimiento cambiario”, dijo Dante Sica, el ministro de Producción y Trabajo, en conferencia de prensa. Además, dijo que la medida tendría efecto desde marzo.
“El objetivo es que pueda absorber parte del impacto devaluatorio”, explicó, por lo que se aplicará una “baja temporal” del IVA. Aún no se discutieron con la AFIP las cuestiones operativas.
“No es una quita del IVA”, aclaró el funcionario, “sino una baja transitoria de la tasa a cero”. “No es una medida electoralista ni demagógica”, aclaró también, “si no hubiésemos tenido ese impacto, esta medida no hubiese sido necesaria”.
También agregó que las previsiones que manejaba el gobierno daban una tendencia inflacionara a la baja, una tendencia que cambió esta semana, según el ministro. “Si no se realizaban las elecciones, estábamos viendo una inflación en baja. Lamentablemente, esta semana vemos que el proceso se corta”.
Cuando le preguntaron por medidas relacionadas con el precio de los medicamentos, Sica dijo que no las están evaluando para ese rubro.
También aclaró que esta medida no tiene que provocar una baja del 21% en los precios de los productos en cuestión. “No estamos diciendo que los precios van a bajar, sino que queremos reducir el impacto. Los precios ya empezaron a cambiar, muchas cadenas empezaban a hacer aumentos anticipatorios. Con esta medida vamos a poder absorber estos aumentos que ya se venían dando”, volvió a aclarar.
El impacto fiscal estimado por el Ejecutivo, según dijo Sica, es de $10.000 millones. Por lo tanto, esto implica reasignaciones de partidas.
“Con respecto a la carne (que no será afectada por la reducción del IVA), estamos trabajando un programa con los frigoríficos, que están garantizando ciertos cortes a un precio más bajo que el que vemos en el mercado”.
Y negó rotundamente que esta medida sea un “control de precios”: “Los controles de precios no sirven, siempre han terminado muy mal. Esto no es un control de precios, es una baja transitoria de la alícuota del IVA. Es lo opuesto al control de precios”.
El 2018 transcurrió con una economía catastrófica, y para mala suerte de la Afip, terminarán perdiendo este año más de 25 mil millones de pesos. La causa: los vendedores ambulantes. El dato surge de una muestra de 500 ciudades del territorio nacional. Allí se encontraron 99 localidades con formatos comerciales tipo “saladitas” y manteros en el 75% de las zonas recorridas. “Sólo de IVA el Estado habrá perdido de recaudar $25.235 millones este año”, detalla un estudio del CAME.
Fue un año difícil económicamente hablando, y los especialistas que no son tan optimistas aseguran que se viene un 2019 “peor”. La pobreza es preocupante y también la desocupación, por lo que, debido a la pérdida de puestos laborales, son cada vez más los vendedores ambulantes que se arrojan a las calles para trabajar. Esta situación, que refleja realmente la situación económica del país (la cantidad de manteros se duplicó este año), además de no coincidir con lo que Cambiemos quiere para la “estética” de las calles, les deja pérdidas millonarias al Estado.
Según la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), la venta clandestina en la vía pública y en ferias irregulares ascendió a $10.015 millones en noviembre y cerrará el año en $120.177 millones.
“El dato surge de una muestra de 500 ciudades del territorio nacional. Allí se encontraron 99 localidades con formatos comerciales tipo ´saladitas´ y manteros en el 75% de las zonas recorridas. Sólo de IVA el Estado habrá perdido de recaudar $25.235 millones este año”, aseveraron.
A su vez, señalaron que la venta ilegal en el país alcanzó los $10.015 millones en noviembre y cerrará el 2018 en $120.177 millones. Según un relevamiento realizado por CAME en 500 ciudades del país, se detectaron 490 saladitas con 45.653 puestos ilegales y 79.259 manteros en la vía pública.
“En noviembre hubo menos de estas ferias informales que un año atrás, básicamente porque muchas se fueron regularizando a través del trabajo conjunto entre cámaras empresariales y municipios. Pero creció enormemente la modalidad manteros”, explicaron.
Según el relevamiento, la cantidad de puestos en saladitas se redujo 17,1% frente a la medición de un año atrás, en parte porque hubo menos de esos predios y también porque en los que siguen abiertos se detectaron más lugares vacíos.
En cambio creció 112,8% la cantidad de manteros en las 500 ciudades relevadas, desde 37.239 a 79.259 y se detectaron en total 490 saladitas con 45.653 puestos.
“En estas ferias las ventas en noviembre ascendieron a $5.259 millones y en la modalidad manteros, donde los promedios diarios de ventas suelen ser inferiores, a $4.756 millones. En todo el año en las 500 ciudades sondeadas se estarían vendiendo ilegalmente productos por $120.177 millones, con pérdidas para el Estado, solo en IVA, de $25.235 millones”, concluyeron.
Además explicaron que la Ciudad de Buenos Aires, los partidos de La Matanza y Florencio Varela, La Plata y Formosa fueron en noviembre las 5 localidades del país con mayor cantidad de vendedores ilegales.
De la información recopilada en el relevamiento actual, las ciudades con más vendedores ilegales resultaron:
1) Ciudad Autónoma de Buenos Aires es el distrito más afectado por la informalidad, con 8.678 vendedores ilegales, 544 menos que un año atrás. Es la cuarta medición donde se vienen observando mejoras en la situación de este polo, en gran medida por el trabajo conjunto que se viene realizando entre las cámaras de comercio locales y el gobierno local para eliminar la venta clandestina. Varias saladitas se formalizaron y muchos manteros salieron de las calles para instalarse en predios armados por el Gobierno de la Ciudad. De todos modos la irregularidad sigue siendo elevada.
2) Lomas de Zamora en el Gran Buenos Aires, es el segundo centro más comprometido, con 7800 puestos (la mayoría localizados en La Salada, con sus 4 ferias). Ese núcleo sigue siendo el ícono de la ilegalidad tanto en la Argentina como en Latinoamérica. Uno de los cuatro mercados se dedica mayormente a la venta mayorista, en general de artículos importados, afectando seriamente a la producción local.
3) El partido de La Matanza, en el Gran Buenos Aires, es el tercer distrito más comprometido, con 5600 puestos (entre manteros y tiendas en saladitas) relevados por las cámaras locales y CAME, en todo el partido. Se detectaron 15 ferias con 2.600 puestos y se calcula que unos 3000 manteros pululan por el partido todos los días en localidades como Gregorio de Laferrere, González Catán, Isidro Casanova, San Justo o Rafael Castillo. La presencia de la venta ilegal en ese municipio se mantuvo prácticamente sin cambios en el último año, y se redujo de 18 a 15 la cantidad de saladitas.
4) Florencio Varela en el Gran Buenos Aires, es el cuarto aglomerado urbano con mayor cantidad de vendedores informales (5.200). Se registraron 8 saladitas con 3.200 puestos y 2000 manteros aproximadamente vendiendo en la vía pública. Las ferias de ese partido vienen cobrando cada vez más relevancia, perjudicando al comercio local. El informe completo del CAME aquí.