JORGE BRITO

Jorge Brito, presidente de Banco Macro: “Tenemos que resolver el péndulo político si queremos ser un país serio”

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Desde Nueva York – Jorge Brito recuerda que prefirió quedarse en Buenos Aires. Venía de realizar el roadshow por Asia y Europa antes de la salida a la bolsa de Banco Macro en Wall Street y tenía que cerrar la compra de Banco Bisel. Por esono viajó a tocar la campanita en el New York Stock Exchange, a pesar de que su padre, Jorge Horacio Brito -quien falleció en un accidente de helicóptero en 2020- le insistió. Fue hace 20 años.

“Estaba quemado, no vine y me arrepiento de no haber estado a su lado. En la foto están algunos de mis hermanos, mi madre y los banqueros de inversión de ese momento. Fue muy lindo, muy importante para un banco familiar, que creció y siguió profesionalizándose sin perder esa impronta. Hoy, que mi viejo no está, lo vivo con mucha nostalgia”, dice Brito en una entrevista con Infobae y otros medios en la Universidad de Columbia -donde dio una charla a estudiantes argentinos y de países de América Latina-, en el barrio de Morningside Heights, en la zona norte de esta ciudad.

Horas más tarde, junto a sus colaboradores más cercanos e invitados, encabezó la tradicional ceremonia de toque de campana en el NYSE, con la que la entidad que preside desde 2023 celebró sus 20 años cotizando en el corazón financiero del mundo.

Brito habló de la economía local, de qué piensa de la fuerte tensión entre el presidente Javier Milei y algunos empresarios, del sector bancario y del potencial del país. También de los rumores que lo vinculan con una posible candidatura presidencial.

“Vengo a Nueva York a ver inversiones hace décadas y lo de Argentina Week no lo había visto nunca antes. Todo muy coordinado, todos juntos, todo el sector. El impacto fue muy positivo”, dijo sobre el encuentro que organizó el Gobierno días atrás en esta ciudad. “Me gustó mucho el apoyo de los gobernadores que viajaron. Más allá de las internas, que seguramente las hay, esas coincidencias me llenaron de orgullo. La apertura del Presidente, con las críticas a Paolo Rocca y a Madanes, empañaron un poco todo”, agregó.

— ¿Qué le generó esa situación?

— Independientemente de las diferencias que se puedan tener, hay ámbitos y formas. No era el ámbito ni la forma. Con esto no estoy diciendo que sea justa la crítica al empresario. Suponiendo que lo fueran, se debería haber seguido la línea de lo que fue la reunión del ministro Luis Caputo con los gobernadores. El propósito es atraer inversiones.

— ¿Qué piensa que falta para convencer a esos inversores?

— Los inversores que primero entran son los más “calientes”, los que ingresan en activos públicos. Inversiones de deuda que hacen que se compriman los spreads, algo que vimos desde el inicio del gobierno de Milei. Ahora estamos en 600 puntos de riesgo país y hubo un abaratamiento en el costo de financiamiento e, inexorablemente, la baja de esos costos genera inversión.Pero se da todo en tiempos distintos, con sectores que son los famosos perdedores del ajuste. Si el ajuste se hace rápido aparecen los ganadores y otros sectores a los que la generación de empleo y la inversión llegan a un ritmo menor. Por eso hablé de “estrangulamiento” la vez pasada.

La referencia de Brito es a declaraciones que hizo hace un mes en Mendoza, en un evento de Genneia, una empresa de energías renovables que también preside. “Comparto la lucha que ha tenido el Gobierno para bajar la inflación con su política fiscal y monetaria, que ha sido satisfactoria. Pero se llega a un punto en el cual hoy hay una suerte de estrangulamiento en la actividad privada. Entonces hay que discutir si se quiere que ese proceso desinflacionario se siga acentuando, con riesgos para la actividad, o ir un poco más lento”, dijo en ese momento.

Ahora amplió esa idea: “Me refería a que el Gobierno viene trabajando con medidas que están enfocadas principalmente a bajar la tasa de inflación. Algunas son de índole fiscal, que celebramos, y otras son más monetarias, que bajan la inflación, pero también generan impacto en la economía. El planteo era que tal vez estamos yendo más rápido de lo que podemos y eso provoca problemas. Por ejemplo, el aumento de la morosidad en los bancos y en todo el sector financiero.

— Se lo vincula mediáticamente con posibles candidaturas presidenciales. ¿Le interesa la política de esa manera?

— No, la política sólo me interesa como ciudadano. Me preocupa que vivamos en un péndulo, de una profunda derecha a una profunda izquierda. Lo ve la sociedad, lo ven los inversores.

— ¿Lo tentaron?

— No, me gusta mucho la política y si algún día me dedico no va a ser porque me tienten, será porque encuentre un espacio en el cual pueda aportar.

— ¿Debería haber un sector que equilibre ese péndulo?

 En el mundo, los extremos se alimentan entre sí. Cuando la extrema derecha critica a un determinado candidato de izquierda, lo posiciona como su rival político y terminan no dejándoles espacio a las opciones de centro. El partido que más participación política tuvo en la historia de la democracia argentina, el PJ, se vino recostando hacia la izquierda porque los dos presidentes de derecha que tuvimos los pusieron como sus rivales. Tenemos que intentar resolver ese péndulo si queremos ser un país serio y no pasar de un extremo a otro cada cuatro años.

— ¿Ve hoy algún posible candidato que pueda ocupar ese centro?

— Hoy, como están las cosas, no. No veo que haya ningún candidato de centro. De los candidatos posibles, ninguno expresa el centro.

— ¿Se deberían tomar medidas puntuales para ayudar a los sectores de la economía que peor la están pasando?

— Tomar medidas sectoriales es bueno, tanto desde el sector público como el privado. Lo hacemos los bancos, pero también tiene que hacerlo el Estado. Un soft landing de sectores: coordinar esfuerzos para que no sea tan drástico para algunas regiones y empleados.

— ¿Por qué no baja más el riesgo país?

— Creo que es cuestión de tiempo. Que la gente y los inversores crean que esto no es un veranito de dos años, sino que Milei o el que le siga respetan el derecho privado, no gastan más de lo que tienen y pagan las deudas. Todos conceptos básicos que en Argentina no son tan básicos. El mundo todavía debe creer y confiar en que esto es de largo plazo.

— ¿Es una cuestión política?

— Sí, es político. Pero afecta a todo porque cuando alguien ve que hay un problema en el nivel de actividad, por ejemplo, ese problema se manifiesta en la gente y la gente responde encuestas que le llegan al banquero en Nueva York. Y ese banquero dice: “Bueno, a ver cómo sigue la cosa. Vendo los bonos, compro los dólares y me voy”. Eso genera una salida de dólares fenomenal. Eso hizo que se terminara el gobierno de Macri un año y medio antes de las elecciones. No digo que vaya a ocurrir eso ahora porque la situación es muy distinta y desde el punto de vista económico hay un sustento mucho más sólido.

— ¿Hay relación entre el ruido político y el freno a la baja del riesgo país de los últimos días?

— No lo puedo decir con exactitud. Tuvimos algunas semanas que no han sido positivas. Por lo que me dicen en EEUU, hay muchas dudas entre los inversores sobre Argentina, pero la más importante es si Milei seguirá o no. Cuando hay políticas internas que afectan la imagen del Presidente o de su gobierno puede haber correlato con el riesgo país. Si el inversor ve que no hay ninguna otra alternativa potable dentro del universo de lo posible, ven a Milei como la única expresión de un modelo satisfactorio para su inversión. Y cuando eso se afecta se ve el impacto. Siento que en las últimas semanas hubo algunas medidas que me hacen creer que tomaron conciencia de la cuestión monetaria.

— ¿Se refiere a la baja de tasas?

— Sí, a la baja de tasas de interés y a un Banco Central cercano a los bancos, interesado por lo que está ocurriendo con el aumento de la morosidad. El Central y los bancos tenemos un trabajo colectivo para hacer. Cuando se mira el aumento de la morosidad, la mitad tiene que ver con las corporaciones y la otra mitad tiene que ver con los individuos. En individuos, la mitad es por pérdida de empleo y el resto por cambios de banco para la acreditación de los haberes. Y eso es un tema que sectorialmente tenemos que trabajar sin afectar las libertades de la gente. La morosidad de quien acredita sueldo es de 5% y cuando se cambia de banco sube a 20%. Nosotros pudimos detectar en octubre del año pasado el tema de la mora y tomamos medidas que hicieron que prácticamente no haya aumentado más. Ajustamos el credit scoring de los planes sueldos, por ejemplo. La mora al 31 de diciembre era 5% total, en promedio. Las moras sistémicas de individuos del sistema que hace dos años estaban en 4%, ahora están en 11 por ciento.

— ¿Le preocupa la inflación un poco más alta?

— Cuando se mira la historia de los países que han bajado la inflación, no hay prácticamente experiencias de países que hayan pasado de una hiperinflación a un dígito rápido. Lleva tiempo. También que hay otras variables, como que este Gobierno asumió con un petróleo a USD 65 el barril y hoy está a USD 100, cuestiones estacionales y un acomodamiento de precios. En lo que respecta a la inflación, creo que van en buen camino.

— Tres cuestiones: tipo de cambio, cepo y demanda de dólares.

— Con respecto al cepo, se abrió en gran parte, pero hay cuestiones que quedan pendientes y que hay que resolver para recoger los beneficios de estar en un mercado abierto y fluido. Eso todavía es una preocupación de algunos inversores que esperan entrar. Entiendo que es algo que está en la agenda y entiendo los motivos por los que no se terminó de levantar del todo aún. Con respecto al tipo de cambio, no creo que esté atrasado, más allá de que en dólares el país está mucho más caro de lo que estaba antes. Sobre la demanda de los minoristas, cuando se mira la dolarización de portafolios, estamos en los últimos 12 meses en 36.000 millones de dólares. Hemos tenido picos de 5 o 6 mil millones los meses de elecciones del año pasado, entre los años con mayor dolarización de portafolios de la historia. No es un dato positivo, pero sí que gran parte de esos dólares se quedan en el sistema.

— Recientemente el banco anunció una alianza muy importante con Personal Pay, de Telecom. ¿Cuál es el alcance de ese negocio?

— En Argentina y en el mundo empezó a haber una modalidad distinta, sobre todo en los jóvenes, que es transaccionar con fintech. Son empresas que en algunos casos son bancarias y en otros no. Desde los bancos venimos pidiendo “nivelar la cancha”, porque queremos un marco regulatorio, impositivo y laboral muy estricto para todos, algo que ellos no tienen. Pero también entendemos que hay una cuestión que tiene que ver con la forma de vincularse con ese cliente que puede ser positiva. Queremos que Personal Pay sea un banco, por eso la semana pasada se anunció la compra del Banco Sáenz, con la idea de que el negocio se dé dentro de la comunidad bancaria. Será un banco digital nuevo y distinto a Macro, que seguirá teniendo separada de su estrategia general y digital.

— En la reforma laboral, los bancos acaban de ganarles la pulseada a las billeteras virtuales y los dejaron afuera del pago de las cuentas sueldo.

— Yo no creo que hayan ganado los bancos, ganó Argentina. Es algo que el Gobierno supo entender muy bien. La seguridad de los salarios de los empleados del sector privado y público es un tema importante, de Estado. No puede ser que cualquier proveedor de servicios de pago (PSP) pueda ser agente de liquidación de un salario. Para eso hay un Banco Central que regula y tenemos un seguro de depósitos, de unos USD 5.000 millones que no se ejecuta desde hace unos 25 años. Eso habla de la estabilidad de un sistema que desde hace más de dos décadas no tiene problemas.

— ¿Está más nivelada la cancha ahora?

— La nivelación no debe venir por el lado de más regulación a los agentes externos, sino por la flexibilización a los bancos. Hay un tema mucho más complejo, que es el más importante que tenemos hoy los bancos: los impuestos que tenemos que pagar para otorgar un préstamo. Eso es algo que debemos intentar corregir.

— ¿Qué mensaje le daría a los inversores de los bancos argentinos?

— Los inversores tienen que invertir en Argentina porque estamos lejos de las guerras y tenemos gran calidad de recursos naturales y humanos. Nos ha ido mal durante muchos años porque hicimos las cosas mal. Los bancos vamos a ser protagonistas de este proceso de crecimiento que debe tener Argentina: tenemos que lograr que la relación de préstamos-PBI, que hoy es apenas del 10 u 11%, llegue a 30, 40, 50 por ciento. También creo que puede seguir el proceso de consolidación. Nosotros crecemos hace dos décadas de dos maneras: orgánicamente y comprando entidades.

— ¿Cómo cree que va a afectar la guerra en Medio Oriente a la economía local?

— Estrictamente en términos económicos, porque la guerra es lamentable siempre, somos un país productor de alimentos, minerales y petróleo. Debería afectarnos positivamente. Todo eso que es negativo para el mundo podría terminar siendo positivo, en parte, para Argentina.

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Banco Macro celebra 20 años en la Bolsa de Nueva York: solidez internacional y compromiso con el futuro de Argentina

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Con dos décadas de cotización ininterrumpida en el New York Stock Exchange, Banco Macro consolidó su perfil como una de las entidades financieras más sólidas del país. El aniversario, celebrado con el tradicional toque de campana en Nueva York, funciona también como una señal de continuidad estratégica en un sistema financiero argentino marcado por la volatilidad.

Banco Macro celebró este 24 de marzo de 2026 un hito que excede lo simbólico: cumplió 20 años de cotización ininterrumpida en el New York Stock Exchange, la principal bolsa de valores del mundo. La conmemoración, realizada con el tradicional toque de campana en Wall Street, volvió a colocar a la entidad en el centro de una narrativa que combina escala, disciplina financiera, proyección internacional y presencia federal.

El acto fue encabezado por el presidente de Banco Macro, Jorge Brito; el CEO de la entidad, Juan Parma; los directores Constanza Brito y Federico Carballo; y el CFO Jorge Scarinci. La postal neoyorquina no fue solo protocolar: buscó ratificar el posicionamiento de una entidad de capitales nacionales que logró sostener durante dos décadas su presencia en uno de los mercados más exigentes del planeta.

En un país donde la inestabilidad macroeconómica suele poner a prueba la continuidad de las estrategias empresariales de largo plazo, la permanencia de Banco Macro en el mercado bursátil estadounidense aparece como un diferencial. No solo por la visibilidad internacional que implica, sino por lo que exige en materia de transparencia, cumplimiento normativo, auditoría y estándares de gobierno corporativo.

Un banco argentino con escala y vocación federal

La historia de Banco Macro comenzó hace más de 45 años de la mano de sus fundadores, Jorge Horacio Brito y Ezequiel Carballo. Desde entonces, la entidad fue construyendo un perfil propio dentro del sistema financiero argentino, hasta consolidarse como el principal banco privado de capitales nacionales del país.

Hoy, según los datos difundidos por la propia entidad, Banco Macro atiende a más de 6 millones de clientes y 224.000 empresas, apoyado en una estrategia que combina capilaridad territorial, banca presencial y transformación digital. Esa doble condición -cobertura física extendida y plataforma tecnológica de última generación- es una de las claves con las que la institución busca sostener su liderazgo en un negocio que redefine permanentemente sus canales de relación con usuarios y empresas.

La entidad remarca, además, que su crecimiento en estas dos décadas estuvo apalancado en una expansión de capital que permitió financiar su desarrollo estratégico e incrementar de manera sostenida su participación dentro del sistema financiero argentino. Esa evolución, subraya el banco, estuvo acompañada por una política de administración prudente del riesgo, un rasgo central para comprender su posicionamiento actual.

La cotización en Nueva York como sello de confianza

Más allá del valor reputacional, cotizar en la Bolsa de Nueva York implica someterse a reglas de compliance y exigencias de información financiera que funcionan como garantía adicional para inversores, clientes y el mercado en general. En ese marco, el aniversario adquiere una dimensión institucional relevante: Banco Macro busca presentarse no sólo como un banco grande, sino como una organización preparada para rendir examen permanente ante el sistema financiero global.

Ese atributo resulta especialmente importante en el caso argentino. En economías volátiles, la confianza es un activo tan decisivo como el capital. Y en ese terreno, la continuidad en Wall Street actúa como una señal de previsibilidad, orden y consistencia. La permanencia durante 20 años en el NYSE, sin interrupciones, fortalece la imagen de una entidad que logró atravesar distintos ciclos económicos locales e internacionales sin resignar escala ni presencia.

Desde la visión corporativa del banco, este recorrido también es una plataforma para profundizar su transformación tecnológica y ampliar la calidad de sus servicios. La entidad sostiene que su solidez patrimonial le permite liderar procesos de modernización en beneficio de sus millones de clientes, en un contexto donde la digitalización dejó de ser una ventaja competitiva para convertirse en una condición básica de supervivencia en la industria financiera.

Durante la celebración, Jorge Brito definió el aniversario como la validación de una visión de largo plazo. “Celebrar 20 años en la Bolsa de Nueva York es la validación de una visión que comenzó hace casi 50 años y que se consolidó con la decisión estratégica en 2006 de proyectar el banco hacia el mercado global”, afirmó.

Banco Macro (NYSE: BMA) Rings The Opening Bell®
 
The New York Stock Exchange welcomes Banco Macro (NYSE: BMA), today, Tuesday, March 24, 2026, in celebration of its 20th anniversary of listing. To honor the occasion, Jorge Brito, Chairman, joined by Chris Taylor, Chief Development Officer, NYSE, rings the Opening Bell®.
 Photo Credit: NYSE

El presidente de Banco Macro sostuvo además que la entidad logró crecer con consistencia “manteniendo una gestión previsible a pesar de los diversos ciclos económicos nacionales e internacionales”, y remarcó que la presencia del banco en Wall Street representa mucho más que una distinción financiera.

Nuestra presencia en Wall Street no es solo un hito financiero; es un sello de transparencia y seguridad que garantiza que cada proyecto que acompañamos cuenta con el respaldo de un banco líder, solvente y profundamente comprometido con el desarrollo de todas las provincias argentinas”, señaló.

La definición sintetiza uno de los ejes identitarios que Banco Macro intenta sostener: combinar sofisticación financiera y estándares globales con una narrativa fuertemente vinculada al desarrollo territorial argentino. En ese punto, el banco busca diferenciarse no solo por tamaño o solvencia, sino por su arraigo en las economías regionales y por una estrategia de negocio construida desde la capilaridad nacional.

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Banco Macro compra el 50% de Banco Sáenz y acelera su apuesta digital

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En un movimiento que refleja el nuevo mapa de la intermediación financiera en la Argentina, Banco Macro anunció la adquisición del 50% del paquete accionario de Banco Sáenz, en una operación que completa la otra mitad Fintech Digital LLC y que se inscribe dentro de una estrategia más amplia: expandir su presencia en el negocio digital sin resignar el respaldo del sistema bancario tradicional.

La operación se articula directamente con su reciente desembarco en Personal Pay -la billetera digital de Telecom Argentina- donde también tomó el 50% del capital a comienzos de este año. En conjunto, ambas decisiones delinean un modelo de negocio que busca capturar una tendencia creciente: la convergencia entre banca, tecnología y servicios financieros de uso cotidiano.

El rol de Banco Sáenz en esta arquitectura no es menor. Funcionará como una pieza clave para habilitar que los usuarios de Personal Pay accedan a servicios financieros más amplios, bajo una lógica que prioriza la agilidad fintech, pero con estructura bancaria detrás. Es decir, independencia operativa, pero con músculo financiero.

“La operación ratifica nuestro compromiso con la innovación financiera y con un modelo que combina seguridad jurídica con dinamismo digital”, afirmó Jorge Brito, presidente de Banco Macro, al destacar el alcance estratégico de la transacción.

En la misma línea, el CEO de la entidad, Juan Parma, subrayó que la adquisición “representa un paso decisivo en la construcción de un modelo sin precedentes”, al integrar la experiencia de usuario de una billetera digital con una oferta ampliada de productos financieros.

Desde el lado tecnológico, Martin Heine, CEO de Personal Pay, planteó el objetivo de fondo: redefinir la experiencia financiera en la Argentina. “Estamos combinando dos ecosistemas únicos: el universo techco y la banca, con soluciones cada vez más rápidas, seguras y personalizadas”, sostuvo.

El cierre de la operación, no obstante, aún depende de la aprobación del Banco Central de la República Argentina. Hasta entonces, Banco Sáenz continuará operando de manera independiente y no habrá cambios inmediatos para los usuarios de Personal Pay.

Detrás de la jugada hay una lectura clara del momento: en un contexto donde el crédito se encarece y el sistema financiero enfrenta tensiones de escala y eficiencia, las entidades buscan nuevos canales de crecimiento. Las billeteras digitales, con su capilaridad y bajo costo de adquisición de clientes, se transformaron en la puerta de entrada.

Con más de 8.400 colaboradores, cerca de 500 puntos de atención y la red de sucursales privadas más extensa del país, Banco Macro apuesta a no quedar atado a ese formato. La estrategia ahora es otra: estar donde están los usuarios. Y hoy, esos usuarios están en el celular.

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Banco Macro compra el 50% de Banco Sáenz y acelera su jugada fintech en el sistema financiero

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Banco Macro confirmó la compra del 50% de Banco Sáenz y dejó planteado un movimiento con impacto más amplio que el de una operación societaria aislada. La adquisición, que todavía debe ser aprobada por el Banco Central, se suma al ingreso concretado en enero a Personal Pay, la billetera digital de Telecom Argentina, también con una participación del 50%, y consolida una estrategia que apunta a unir banca tradicional, estructura regulada y servicios financieros digitales en un mismo ecosistema. El dato no es menor: en un mercado donde las billeteras virtuales cambiaron hábitos, velocidad y expectativas de los usuarios, Macro eligió no resistir esa transformación desde la vereda clásica del sistema bancario, sino meterse de lleno en el nuevo tablero. La pregunta que abre esta jugada no pasa solo por el negocio. También interpela el mapa de poder del sector: si se trata de una expansión táctica o del comienzo de una nueva etapa de concentración y alianzas entre bancos y plataformas.

Una compra que excede el cambio accionario

En los papeles, la operación indica que Banco Macro adquirirá la mitad del paquete accionario de Banco Sáenz, mientras el 50% restante quedará en manos de Fintech Digital LLC. Pero el sentido político y económico del movimiento aparece en otro plano. Macro no compró solo una participación. Compró una vía para reforzar su arquitectura digital en un momento en que la disputa por los usuarios ya no se resuelve únicamente con sucursales, depósitos o créditos tradicionales, sino con experiencia móvil, velocidad operativa y capacidad de ofrecer productos integrados desde una aplicación.

La operación, además, no llega sola. Se encadena con el desembarco de enero en Personal Pay. Esa secuencia muestra una hoja de ruta: primero, asociarse con una billetera digital que ya tiene presencia en el mercado; después, sumar una estructura bancaria que permita ampliar la oferta de servicios dentro de ese ecosistema. No es un movimiento defensivo. Es una construcción deliberada de escala.

Banco Sáenz seguirá operando con independencia en una primera etapa y no habrá cambios inmediatos para los usuarios. Sin embargo, el objetivo de fondo está explicitado en el texto base: integrar servicios con el tiempo, combinando cuentas, pagos, créditos y otras herramientas financieras en una misma experiencia digital. Traducido a términos de mercado, Macro busca reducir la distancia entre la lógica bancaria y la lógica fintech.

El giro de la banca tradicional frente al avance de las billeteras

El contexto de esta decisión es decisivo para entender su dimensión. En los últimos años, el crecimiento de las billeteras virtuales en Argentina alteró las reglas del juego. Millones de usuarios empezaron a administrar su dinero sin pasar por una sucursal ni por la experiencia tradicional de un banco. Esa mutación no solo modificó la relación con el cliente; también obligó a las entidades a revisar su modelo de negocios.

Macro parece haber asumido que la competencia ya no se da en compartimentos separados. La banca tradicional comparte tablero con apps, billeteras virtuales y plataformas tecnológicas que operan con otra velocidad, otra interfaz y otra lógica de fidelización. En ese marco, la compra del 50% de Banco Sáenz funciona como una pieza de enlace entre dos universos que hasta hace pocos años competían con fronteras más nítidas.

La estrategia que aparece detrás es la de un modelo híbrido. No se trata de abandonar la estructura bancaria, sino de usarla como soporte para ampliar la presencia en el terreno digital. La entidad busca combinar la seguridad y la formalidad del sistema bancario con la flexibilidad del mundo fintech. Esa es la lectura central de la doble jugada con Banco Sáenz y Personal Pay.

Banco Central, regulación y el nuevo equilibrio del sistema

Hay un punto institucional clave: la operación todavía necesita la aprobación del Banco Central. Ese paso no es un trámite menor. En el sistema financiero, cada movimiento de adquisición o participación accionaria reordena no solo balances y negocios, sino también relaciones de poder bajo supervisión regulatoria. Que la compra esté sujeta a validación oficial recuerda que, a diferencia de parte del universo fintech, la banca sigue operando dentro de un marco normativo mucho más exigente.

Ese detalle también explica por qué la apuesta de Macro tiene peso estratégico. La entidad no busca crecer únicamente en el terreno de la innovación, sino hacerlo sin salir del perímetro regulado. La combinación entre un banco con licencia, una billetera digital y una estructura capaz de escalar productos puede convertirse en una ventaja competitiva importante en un momento en que el sistema financiero local redefine sus bordes.

La continuidad operativa independiente de Banco Sáenz durante la primera etapa refuerza esa lógica gradual. No habrá un cambio brusco para el cliente, pero sí una acumulación progresiva de capacidades. En política empresaria, esa metodología importa: evita fricciones inmediatas, conserva marcas y tiempos propios, y permite construir integración sin desordenar de entrada el vínculo con los usuarios.

Qué sectores ganan y qué señales recibe el mercado

El sector que sale fortalecido de esta operación es, en primer lugar, el de los bancos que logran anticiparse al nuevo esquema competitivo. Macro no solo amplía presencia; envía una señal al resto del sistema. La señal es clara: el negocio financiero digital ya no puede pensarse como un complemento periférico. Pasó al centro de la estrategia.

También gana peso el modelo de asociación entre banca y tecnología. La referencia de Personal Pay a la combinación entre universo techco y banca no es un detalle retórico. Marca un tipo de alianza que probablemente empuje a otros jugadores a revisar su posición. Si un banco tradicional puede sumar potencia digital a través de participaciones cruzadas y estructuras complementarias, el resto del mercado difícilmente quede inmóvil.

En ese punto aparece la lectura de poder. El movimiento de Macro anticipa un escenario de mayor competencia, pero también de posible reordenamiento. Otros bancos podrían acelerar alianzas, adquisiciones o desarrollos propios para no perder terreno. La competencia ya no se dará solo por tasa, cartera o red física. Se va a jugar cada vez más en quién logra construir una experiencia financiera más completa, más rápida y más integrada.

Para los usuarios, el impacto no será inmediato, pero sí potencialmente profundo. Si el plan avanza, podrían acceder a una oferta más amplia de productos desde plataformas digitales, con una lógica de uso más simple y centralizada. En términos de negocio, eso puede ampliar bancarización, formalización y consumo de servicios financieros. En términos de mercado, puede aumentar la presión sobre quienes todavía no resolvieron su transición digital.

La innovación como herramienta de posicionamiento

Las declaraciones incluidas en el anuncio ayudan a ordenar el mensaje político-corporativo de la operación. Jorge Brito sostuvo que la compra refuerza el compromiso con la innovación financiera. Juan Parma la presentó como un paso clave para integrar servicios en una experiencia más simple. Y Martín Heine habló de redefinir la experiencia financiera con soluciones más rápidas, seguras y personalizadas.

Más allá del tono institucional, esas definiciones muestran cómo quiere presentarse la jugada. No como una expansión convencional, sino como una evolución del negocio. Macro intenta ocupar el lugar de actor que no solo se adapta, sino que busca conducir parte del cambio en el sistema financiero local. En un mercado donde la narrativa de innovación también construye valor, ese posicionamiento no es accesorio.

La elección de avanzar con participaciones del 50% tanto en Personal Pay como en Banco Sáenz también merece lectura. No supone absorción plena ni disolución de identidades, sino un esquema de sociedad con capacidad de control compartido. Esa ingeniería sugiere una estrategia de cooperación con autonomía relativa, útil para un sector donde la velocidad tecnológica y la exigencia regulatoria suelen empujar en direcciones distintas.

Un sistema financiero que entra en otra fase

La compra del 50% de Banco Sáenz no agota su relevancia en la operación misma. Funciona, más bien, como síntoma de un momento más amplio del sistema financiero argentino. Los bancos ya no discuten solo cómo defender su negocio histórico, sino cómo reposicionarse en una economía donde el usuario espera inmediatez, integración y disponibilidad permanente desde el celular.

Macro decidió intervenir en esa transición con una doble jugada: billetera digital por un lado, estructura bancaria complementaria por el otro. La maniobra le permite construir volumen, ampliar servicios y disputar un terreno donde hasta hace poco la banca llegaba con más lentitud. El dato político-empresarial es ese: en lugar de esperar que el mercado termine de definirse, la entidad eligió participar en su rediseño.

Quedará por ver cómo responde el regulador, qué velocidad toma la integración efectiva entre Banco Sáenz y el ecosistema digital, y hasta dónde esta experiencia empuja una nueva ronda de alianzas en el sector. Porque si algo deja este movimiento es una certeza provisoria: la frontera entre banco y fintech ya no ordena el sistema como antes, y varios jugadores empiezan a actuar en consecuencia.

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Banco Macro compra el 50% de Personal Pay a Telecom por US$ 75 millones

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Telecom Argentina y Banco Macro anuncian un acuerdo estratégico, por el cual Banco Macro adquiere el 50% de Personal Pay, la billetera virtual de Personal, apostando a su crecimiento y con el objetivo de fortalecer la posición de la billetera en el mercado fintech argentino, ampliando la oferta de productos y servicios financieros a más clientes, con el respaldo de un banco líder. 

Este acuerdo se enmarca en la evolución global de los mercados mundiales, donde bancos y fintechs se unen creando ecosistemas que facilitan el acceso de más personas a servicios financieros;  impulsando un mercado más eficiente y amplio, poniendo a sus clientes en el centro. De esta manera Personal Pay, a través de  Banco Macro estará en condiciones de incorporar a su portfolio, servicios financieros competitivos, incluso ampliando la oferta de crédito, entre otras herramientas. Mientras que Banco Macro, potenciará su llegada a nuevos segmentos de la mano de la fintech telco más grande de Argentina. 

“Con esta nueva adquisición Banco Macro amplía su portafolio de negocios en la Argentina y potencia su llegada a más clientes, a través de una propuesta de valor innovadora y alternativa, a la vez que muestra una vez más la vocación de crecimiento del Banco y su férreo compromiso con el país. Dar éste paso junto a un socio como Telecom Argentina nos da mucho gusto y nos llena de entusiasmo y confianza respecto a lo que podemos lograr juntos”, aseguró Jorge Brito, Presidente de Banco Macro.

“Esta operación es parte del crecimiento estratégico que nos propusimos para la vertical fintech del ecosistema de servicios de Personal, y que se consolida en base a soluciones digitales relevantes para la vida de nuestros clientes”, afirma Roberto Nobile, CEO de Personal. “Sin dudas, este sólido paso en el mercado fintech argentino ratifica nuestro compromiso con el desarrollo del país, su economía y su gente, y marca un nuevo horizonte para el fortalecimiento de la posición regional de la compañía”, concluye. 

“Como parte de nuestro plan de negocios, además del desarrollo y crecimiento de Banco Macro en sí mismo, también buscamos ampliar nuestro ecosistema de actuación a través de nuevos modelos de negocio ganadores con los socios adecuados. Juntar fuerzas con Telecom Argentina para desarrollar Personal Pay es sin dudas la mejor opción para hacerlo, combinando la practicidad de una billetera digital, con una oferta de servicios ampliada y respaldada por un banco líder. Esto nos permitirá crear ofertas de valor únicas en el mercado para la vasta base de clientes de Personal“, afirmó Juan Parma, CEO de Banco Macro.

“Este nuevo hito en la historia de Personal Pay inicia una nueva etapa para nuestro negocio. Tomar lo mejor del mundo banca y fintech para acelerar el crecimiento de Personal Pay, permite volvernos más competitivos y relevantes. Así reafirmamos nuestro desafío de seguir fortaleciendo una billetera digital que acompañe la evolución de las finanzas en el país y la región, y se convierta en la opción principal para nuestros clientes”, señaló Martín Heine, CEO de Personal Pay. 

Con esta alianza, entre Telecom Argentina y Banco Macro, Personal Pay continuará impulsando la inclusión financiera, profundizando su crecimiento local y regional, a partir de la suma de capacidades de ambos negocios. 
La compra que impacta de manera positiva en el ecosistema financiero del país, es producto de una visión compartida por dos destacados protagonistas de los servicios digitales y de la banca, como son el ecosistema de Personal y Banco Macro, respectivamente, y se enfoca en potenciar la experiencia del cliente, profundizar la personalización y promover la simplicidad financiera, características que impulsarán en esta nueva etapa, con el objetivo de lograr la principalidad en el ecosistema de pagos y finanzas argentino.

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