LA CACHUERA

Yerba: ¿Qué marcas dominaron el mercado en un año top?

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Aunque todavía restan conocer los números finales de diciembre, el 2023 será un año récord para el consumo interno y con una demanda combinada entre mercado interno y externo, por encima de los últimos años. Pero no fue un año sencillo para las industrias. La combinación de precios máximos en las góndolas, problemas con el valor del dólar para exportar y aumentos de la materia prima, hicieron que fuera necesaria una mayor concentración en mercados, márgenes y rentabilidad. También hubo conflictos como el de la resolución 170, que le puso techo a las nuevas plantaciones.  Con todo eso, el planeta yerba entrará al 2024 con la incertidumbre de qué sucederá con los precios de la materia prima, ya que el presidente Javier Milei desreguló el mercado al quitarle herramientas al Instituto Nacional de la Yerba Mate. 

De lo que no hay dudas es que el mercado interno está dominado por un puñado de empresas que se mantiene firme en los últimos años: las dos marcas que más venden en el mercado interno son de Corrientes, aunque el volumen acumulado es largamente superior en Misiones, entre todas las otras marcas. 

En primer lugar, Las Marías se mantiene al tope del ránking de los últimos años, con 47 millones de kilos vendidos hasta octubre. La compañía de los Navajas terminará el año con un volumen similar a los 56,7 millones de kilos vendidos en 2022. Inamovible. 

En segundo lugar aparece la cooperativa Agrícola Colonia Liebig, con su marca Playadito, que hasta octubre había vendido 38 millones de kilos, mientras que en todo el año pasado vendió 41 millones.  “En un balance anual tenemos mucho por agradecer a la familia. Al equipo de la Liebig y al Consejo de Administración. A los asociados, empleados y proveedores. A los consumidores. También a Dios, que nos da la vida”, dijo Ricardo Handziak, presidente de la Cooperativa Agrícola Liebig. En 2023, la Cooperativa que elabora Playadito celebra su 97 años con cifras que hablan por sí mismas: 125 productores asociados, 353 empleados en planta permanente.

El podio del mercado interno lo completa La Cachuera, con su marca Amanda como emblema. El emporio yerbatero que lidera Victoria Szychowski es también el número uno en exportaciones de la Argentina y trepó un puesto en relación con 2022.

La yerbatera Rosamonte también escaló un puesto en la competencia, al quedarse con el cuarto lugar, con 14 millones de kilos vendidos hasta octubre. 

El cuarto puesto en 2022 había sido de La Cachuera, que había sido relegada por CBC, que sigue siendo líder entre las yerbas compuestas, aunque ahora en el quinto puesto de la general y unos 13 millones de kilos colocados en el mercado. En segundo lugar, entre las compuestas, aparece Verdeflor, del grupo Cordeiro, con 6,2 millones de kilos y el puesto once en la general. 

En el sexto puesto general, se encuentra Yerbatera Misiones, de la familia Puerta, que trabaja para Molinos. Empaquetó diez millones de kilos y mantiene el mismo puesto que en 2022. 

Al séptimo puesto trepó la Cooperativa Agrícola de Montecarlo, con ocho millones de kilos. Se trata de un ascenso para la entidad que tiene a la marca Aguantadora como emblema, ya que en 2022 ocupó el puesto ocho. Pero el salto más significativo se dio en el norte: la yerbatera Andresito trepó al octavo puesto con 7,5 millones de kilos hasta octubre, mientras que en 2022 había ocupado el puesto catorce, con 6.393.280 kilos. 

La Tranquera, del grupo Llorente, con siete millones de kilos, mantuvo el noveno puesto que había ocupado en 2022.

En cambio, Piporé volvió a meterse en el top 10, con 6,7 millones de kilos, lo que complementó un buen año en materia de exportaciones, que le valió el premio a la mejor empresa exportadora del NEA. “Fue un año muy difícil, complicado por una serie de variables no controlables por nosotros que hicieron muy difícil la planificación y proyecciones. El plan original a principio de año, lo tuvimos que cambiar varias veces. No solo por inflación, sino por laudos, que modificaron los precios de la canchada y hoja verde. Fueron laudos muy fuertes, pegaron saltos muy altos, que hicieron que todo el esfuerzo sobre márgenes y precios, fuera insuficiente, al mismo tiempo que la Secretaría de Comercio, nos ponía límites sobre los aumentos”, explicó Silvio Leguía, desde Piporé. Tanto a Piporé, como a La Cachuera, el Gobierno nacional les permitía aumentos en góndola menores a la competencia para compensar el “beneficio” del dólar agro por el comercio internacional, donde ambas son fuertes. 

“A pesar de todo, fuimos muy prolijos. Más allá del volumen de ventas, recuperamos el top ten. Terminamos el año de una manera muy auspiciosa y nos permite empezar el 2024 desde un lugar financiero mucho más cómodo”, marcó Leguía. El 2022 habían cerrado en el puesto once.

En contraste, la Cooperativa de Trabajo La Hoja descendió del décimo al puesto doce, con 5,5  millones de kilos. 

La yerba Romance, de Gerula, ocupó el puesto trece entre las más elegidas, con 4.7 millones de kilos. La marca apostoleña mantuvo el mismo puesto de 2022. 

El puesto catorce lo ocupó Cachamate, del grupo Cachay, con 4.1 millones de  kilos y mismo puesto que en 2022. 

El top quince lo cierra el grupo Navar, de Gobernador Virasoro, con la yerba Primicia, que colocó en el mercado argentino 3,9 millones de kilos y trepó cuatro puestos desde 2022.

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Sorpresa: la Justicia correntina devolvió a Misiones la causa por la resolución 170 del INYM

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Inesperadamente, la Justicia federal correntina devolvió a Misiones el conflicto por la resolución 170 del Instituto Nacional de la Yerba Mate, que puso cinco hectáreas como límite a las nuevas plantaciones. La decisión judicial llega en un momento distinto al de la resolución original, ya que el cambio de Gobierno sumió al INYM en un manto de sombras, con la posibilidad de que nuevamente se desregule el mercado yerbatero, tirando abajo una de las facultades clave del organismo.

El conflicto se desató en 2021 cuando el INYM sacó la resolución que limitaba las plantaciones de yerba a cinco hectáreas por dueño. La Cachuera y Las Marías fueron a la Justicia en contra de la norma y en primera instancia, el Juzgado Federal de Paso de los Libres les otorgó un amparo para eludir la decisión del INYM, que en este conflicto fue representado por los abogados Emilio Jouliá y Graciela Canteli, quienes ayer perdieron sus cargos al ser desplazados tras la elección del presidente interino, Jonas Peterson.

Ahora una resolución firmada por Selva Angélica Spessot y Mirta Gladis Sotelo, ambas juezas de la Cámara federal correntina, sostiene que la cuestión que se disputa, resulta de la afectación de derechos en razón de la aplicación de dos resoluciones de entes nacionales (Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) y Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación)- y que, teniendo en cuenta que tanto la yerbatera La Cachuera, como el organismo yerbatero, tienen domicilio legal en Posadas, la Cámara correntina resulta incompetente para analizar el conflicto. 

En esa línea, la Cámara desestimó el fallo del Juzgado Federal de Paso de los Libres, que inicialmente se había declarado competente “material y territorialmente” para dirimir la declaración de la inconstitucionalidad de la resolución 170/2021 del INYM y de la resolución 152/2021 del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca y de toda otra norma complementaria; destacando que -en la exposición de los hechos- la empresa manifestó que posee extensiones de campo en diferentes localidades del departamento de Santo Tomé -Corrientes-, lo que determina que la empresa productiva se encuentra instalada en suelo correntino.  La empresa informó domicilio real en Paraje “La Negrita”, Virasoro, departamento de Santo Tomé, y domicilio legal en calle Colón 1272, Paso de los Libres-.

La mayor exportadora de yerba mate de la Argentina, indicó que tiene aproximadamente 1000 hectáreas bajo producción en Misiones y Corrientes, con aptitud para nuevas plantaciones -550 hectáreas en “la Negrita”, 50 en “San Horacio” y 180 en “Santa María”. En función de esas extensiones de tierra, en Virasoro, desarrolló un vivero para 1.500.000 plantines anuales, proyectó la plantación de 1000 hectáreas en los próximos años –250 hectáreas anuales-, invirtió en una “nave” para el desarrollo de plantines de macro propagación, lo que le permitiría obtener rindes superiores a la media nacional.  La empresa sostuvo que las inversiones realizadas peligran por el límite del INYM, diseñado para evitar una sobreproducción.

Sin embargo, la Cámara correntina consideró que la resolución 170/21 emanada del Instituto Nacional de la Yerba Mate -ratificada por resolución 152/21 del MAGyPN-, se exteriorizó en Posada ; cobrando aplicación -asimismo el criterio jurisprudencial según el cual la revisión en sede contenciosa de actos administrativos adoptados por autoridades nacionales, debe tramitar ante los tribunales del lugar de la autoridad que emanan -Fallos CSJN 315:1738-. Se advierte que el acto -resoluciones- puede tener efecto tanto en Misiones como en Corrientes. Y -asimismo- ambas partes tienen domicilio legal y administración en la jurisdicción territorial de dicho Juzgado Federal.  

A tenor de lo expuesto, la causa debe ser remitida al Juzgado Federal de Primera Instancia en lo Civil, Comercial, Laboral y Contencioso Administrativo de Posadas -Misiones- declarado competente, informando lo decidido por la presente al Juzgado Federal de Paso de los Libres- Corrientes. En conclusión, se declaró la competencia de la Justicia federal misionera. 

Sorpresa: la Justicia correntina devolvió a Misiones la causa por la resolución 170 del INYM by Juan Carlos Arguello on Scribd

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Yerba mate: contundente respaldo de Agricultura de Nación a la resolución 170 del INYM

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La directora de Asuntos Contenciosos del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Patricia Comyn emitió un contundente dictamen que respalda la necesidad de limitar las plantaciones de yerba mate, que se determinó con la resolución 170 del Instituto Nacional de la Yerba Mate. La funcionaria respondió a un exhorto del juez de Paso de los Libres, Gustavo del Corazón de Jesús Fresneda, en el amparo “Asociación De Productores Molineros de Corrientes contra el Instituto Nacional de la Yerba Mate” y puso de relieve que de no limitarse las nuevas plantaciones, para 2030 habrá una crisis de sobreproducción que tiraría abajo los precios y pondría en riesgo la sustentabilidad de toda la cadena productiva, pero con mayor peso en los pequeños productores, que son mayoría en Misiones. 

“La yerba mate es un cultivo perenne que requiere aproximadamente cuatro años para entrar en producción, lo cual hace que exista un desfasaje entre el momento en que una mejora del precio induce al productor a plantar yerba mate, o a mejorar su yerbal incrementando las labores culturales e incorporando tecnología, y el momento en que se verifica el aumento de la producción”, detalló Comyn.

Esta característica biológica impide un ajuste rápido de la oferta de producción a las señales del mercado como ocurre en cultivos anuales. Más aún, la experiencia dada por la historia demuestra que se necesitan diez años para recomponer el equilibrio en la actividad luego de una situación de crisis.

Comyn detalla que el INYM llegó, a fines de mayo del 2021, a la siguiente conclusión:

“Debido a las condiciones actuales se generó un preocupante escenario futuro de ruptura del equilibrio entre la oferta y la demanda, producido por el comienzo de un claro ciclo de sobreoferta de hoja verde, con el efecto negativo sobre las condiciones de sustentabilidad de la actividad, lo que genera un impacto social nefasto, sobre todo en los sectores más débiles de la industria yerbatera, como ya se ha visto en las anteriores crisis históricas de la industria (1935, 1965 y 1995)”.

Esa conclusión se basó en las siguientes definiciones técnicas alcanzadas a ese momento:

1) La serie histórica de salidas al mercado interno demuestra que la demanda por habitante no ha crecido en los últimos 15 años, se ha mantenido estable y más bien a la baja, como lo demuestra la importante caída registrada en 2020 de más de 8.000.000 de kilos. Esto redunda en un crecimiento de demanda global marginal en la cual, incluso, no crece siquiera en el mismo ritmo que lo hace la población.  Así, la responsabilidad de mantener el equilibrio entre oferta y demanda, exigido por la Ley, recae fundamentalmente en el control de la producción.

2) Los viveros de yerba mate son el eslabón con mayor capacidad de reacción al aumento en la demanda de yerba, sirviendo las DDJJ anuales de plantines como un indicador altamente confiable para predecir el incremento futuro de superficie yerbatera. En los últimos cinco años la producción anual de plantines en condiciones de llevarse a campo tuvo un incremento consistente que la llevó a triplicarse en dicho período lo que, en el acumulado del período y basado en los modelos científicos del sector, suponiendo que no se agrega a la producción ningún plantin más en los próximos años, predice un aumento progresivo de la superficie cosechable, para el año 2025, hasta llegar a, aproximadamente, 25.000 hectáreas, cantidad que se equipara a la superficie total explotada por los más de 5.000 pequeños productores, con superficie declarada de hasta diez hectáreas, registrados activos en el INYM a mayo del 2021, dato que resulta altamente preocupante, pero que además implica un aumento de la producción que impactará negativamente en el equilibrio entre oferta y demanda en el 2025 y que para el 2030 genera más de un 23% de sobreoferta de hoja verde en el mercado, lo que se ha demostrado históricamente que afecta seriamente la sustentabilidad de la actividad, sobre todo en el rango de los pequeños productores. 

En los últimos cinco años, la superficie total explotada, registrada en el INYM (aún sin contemplar la superficie no declarada), tuvo un incremento de, aproximadamente, un 7,5%, lo que implicó más de 12.000 nuevas hectáreas volcadas a la producción, proyectando para el final del 2021, según los modelos estadísticos del sector, una cosecha récord y generando, a Mayo de dicho año, un nivel de stock combinado de yerba mate (canchada y molida) récord de 10 meses lo cual implica un aumento de 25% del promedio de stock histórico. Esto supone, teniendo en cuenta el ciclo de cosecha actual, que hacia adelante podría no adquirirse nueva producción durante varios meses sin afectar la salida al mercado de los productos envasados. La situación actual de evolución de superficie explotada, sin agregar ninguna hectárea más a la producción, permite también proyectar un quiebre del equilibrio entre oferta y demanda para el 2025 y un escenario de sobreoferta, para el 2030, cercano al 17%, con el consecuente efecto negativo sobre los precios y, por ello, sobre la situación social del eslabón productor (ya observado repetidamente en las crisis anteriores).

Se llegó a la conclusión de que la yerba mate es un producto de demanda inelástica, lo que significa que un aumento o disminución de precios no se traduce en igual porcentaje de aumento o disminución del consumo, demostrándose que, históricamente, una disminución del orden del 35% del precio implica solamente un aumento marginal, del orden del 3%, en la salida de yerba mate al mercado interno. 

En los últimos cinco años, la superficie total explotada tuvo un incremento de, aproximadamente, un 7,5%, lo que implicó más de 12.000 nuevas hectáreas de yerba mate volcadas a la producción

Esto demuestra que la disminución de los ingresos por baja de precio en la cadena productora no podrá ser compensado por un aumento en la cantidad de venta, asegurando entonces la pérdida de sustentabilidad de la actividad y, con ello, la pérdida de calidad de vida, sobre todo de los pequeños productores, ya que no podrán vender su producción más allá de que los precios desciendan efectivamente.

La evidencia histórica sugiere que, en este contexto, de mantenerse la expansión de las hectáreas explotadas por las empresas integradas (empresas que cuentan con producción de plantaciones propias, secaderos, molinos y envasadoras), estas tenderán a dar preponderancia a su propia producción, disminuyendo drásticamente los ingresos de los pequeños productores y produciendo un nuevo fenómeno migratorio producto del abandono de las chacras de la zona productora.

La ampliación de las posibilidades de nuevas plantaciones, por encima de las medias históricas registradas, favorece más bien la concentración de la producción, aumentando el peso específico de la participación en la torta global de los productores más grandes y las empresas integradas (empresas que cuentan con producción de plantaciones propias, secaderos, molinos y envasadoras), mientras que, en el caso contrario, se favorece una distribución más equitativa del crecimiento y, por ello, del aumento de la capacidad de afrontar las situaciones difíciles, como las que se pronostican para los próximos años, para todo el sector productivo.

La funcionaria cita el Registro de Yerbales del INYM, que revela que el promedio anual histórico de cantidad de productores que sumaron registros de yerbales gira en torno al 10% del total de productores por año y el promedio de hectáreas agregadas por ese universo es apenas superior a las 10 has por productor.

Para fines de Mayo del 2021, el promedio de superficie explotada registrada de los pequeños productores era de 4,98 hectáreas, estableciendo al valor de 5 hectáreas como una media razonable de explotación en el rango de “pequeño productor”.

En virtud de la urgente necesidad de ordenamiento, se consideró que una medida de 5 hectáreas nuevas de plantaciones por productor era equilibrada y pertinente para el primer año, estableciendo un límite teórico de 50.000 hectáreas y uno práctico más probable de 5.000 hectáreas, consideración que, igualmente, debía ser acompañada de mecanismos más exhaustivos de registro y monitoreo.

En esa línea, se expone como ejemplo la situación de La Cachuera, que proyecta la plantación de 1000 hectáreas en los próximos años, con un rendimiento de 20.000 kilos por ha/año, y que dicha superficie se plantará en alta densidad para cosecharse en forma mecánica. 

“La incorporación de 20 millones de kilos de hoja verde derivado de la implantación de estas hectáreas de alto rendimiento, en un contexto de sobreoferta, en el cual además la empresa no se encuentra en expansión en el mercado interno ni en el externo, al menos en forma contundente, sólo redundaría en una profundización, adelanto y aceleración al ciclo de sobreoferta y expulsión de mano de obra local dedicada a la cosecha”, señala Comyn.

Los secaderos de la empresa La Cachuera SA aumentarían su autoabastecimiento dejando de comprar el equivalente a 20.000.000 de kilos de hoja verde a pequeños y medianos productores locales. Para 2020 este volumen equivalió al 37% de toda la materia prima elaborada por sus secaderos.

Considerando que el promedio de producción nacional es de 4.877 kilos de yerba mate por hectárea/año, el ingreso de 1000 hectáreas de La Cachuera SA dejaría sin mercado al menos a 400 familias de productores con 10 hectáreas u 800 productores de 5 hectáreas, lo que implica, aproximadamente, el 20% de los considerados pequeños productores.

3) La incorporación de 1000 hectáreas a cosecha mecánica, dejará a un equivalente de 500 tareferos sin trabajo anualmente.

4) La sobreoferta de materia prima redundará además en la caída de los precios de mercado en un porcentaje aún mayor al porcentaje de yerba mate sobrante.

“Como conclusión, podemos decir que con las nuevas hectáreas de yerba mate implantadas en los últimos años la producción total de yerba mate se incrementará en un 39% para el 2030 si no se efectúan nuevas plantaciones luego del 2021. Si se siguiera plantando la misma cantidad que durante el año 2021 el porcentaje de incremento se traduce en un 70%. En el mismo plazo, se estima que la demanda crecerá solamente en un 9% para el 2030 lo que verifica claramente el escenario de sobreproducción proyectado, que se visualizará a fines de la década actual”, vaticina la funcionaria en el documento que fue enviado a la Justicia correntina y que tiene a Misiones como contraparte en el conflicto, ya que entiende que la resolución 170 sirve para cuidar el modelo productivo misionero.

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El INYM advirtió sobre una crisis de sobreproducción de yerba si no se aplica la resolución 170

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Hay más plantaciones y una producción en marcha que podría generar en cuatro años una sobreproducción de yerba mate que afectaría precios y el equilibrio de la cadena productiva. Ese es argumento central del Instituto Nacional de la Yerba Mate para defender la resolución 170 que recibió otro amparo en contra por parte de un juez de Paso de los Libres, en Corrientes. 

Los números son elocuentes: antes de la resolución 170, que limita desde este año las plantaciones a cinco hectáreas por productor, había 177.534 hectáreas registradas, pero la superficie actual es de 209.276 hectáreas, de las cuáles 187.060 ya están en producción y 22.216 estarán disponibles en futuras zafras en uno, dos, tres o cuatro años. Ahí radica el desequilibrio. Con la producción actual se lograron 882 millones de kilos de hoja verde, suficiente para atender el mercado interno y externo. Con las futuras, se agregarían 220 millones de kilos más, lo que elevaría la producción a 1.102 millones de kilos de materia prima, bastante por encima del consumo interno, que no crece al mismo ritmo, y los envíos al exterior. 

“La ley del INYM me obliga a tomar estas decisiones para garantizar el equilibrio de la oferta con la demanda y en caso necesario, establecer medidas que limiten la producción”, explicó el presidente del Instituto Nacional de la Yerba Mate, Juan José Szychowski.

El funcionario nacional, junto al representante de la Provincia, Ricardo Maciel, el de los productores, Jonas Petterson y el síndico, Emilio Jouliá, brindó una conferencia de prensa en la que se detalló el estado de situación en virtud de los amparos judiciales concedidos, primero a La Cachuera y ahora a la Asociación de Productores Molineros de Corrientes, con el patrocinio del abogado macrista Daniel Sabsay. En relación a la segunda demanda, Jouliá dio un dato llamativo: el amparo fue concedido a la asociación, no a las empresas peticionantes, por lo que técnicamente siguen estando alcanzadas por el cupo de plantaciones. “En cien años Las Marías plantó 3.500 hectáreas y de repente, ahora dice que quiere plantar 2.500 hectáreas. ¿Para dejar afuera a miles de productores? Es una depredación del mercado”, advirtió Jouliá. 

Maciel recordó que la ley que dio vida al INYM sobrevino a una época de crisis de precios y sobreproducción, en momentos en que las grandes industrias podían comprar la materia prima a un precio de baratijas. “Son las mismas empresas las que hoy están cuestionando la 170, pero los misioneros no nos podemos dar el lujo de pasar por una crisis similar. Vamos a hacer las apelaciones, porque acá no está en discusión sólo lo jurídico, sino un modelo productivo. Los misioneros, que fueron solidarios en 2001, deben ser solidarios ahora también y hacer un consumo responsable”, reclamó el funcionario, en un velado llamado a boicotear las firmas beligerantes. 

Jouliá aclaró que más allá de que las empresas hayan conseguido el guiño del juez federal de Paso de los Libres, Gustavo del Corazón Fresneda, ligado al ex gobernador Ricardo Colombi, hay confianza en que la cuestión de fondo será favorable a la posición misionera. 

Pese a que la procuradora general de la Nación, Laura Mercedes Monti, recomendó a la Corte que el conflicto de competencia que reclamó el juez federal de Posadas, José Luis Casals, sea resuelto por el tribunal de alzada de Corrientes, Jouliá insistió en que, si es necesario, se irá hasta las últimas consecuencias para que sea la Corte la que dirima el conflicto.

“La Cachuera sabemos que es una empresa de Misiones, hasta utiliza la denominación de origen, y recurre a la justicia correntina”, cuestionó. Lo cierto es que de las 209 mil hectáreas de yerba, sólo 27.386,86 de la vecina provincia, en los departamentos de Santo Tomé e Ituzaingó, con un puñado de productores y de empresas. Suena ilógico que sea desde allí donde se determine la política productiva de toda la zona productora, mientras que en Misiones hay más de 12 mil productores y decenas de industrias.

“Si es necesario, aplicaremos cupos de cosecha”, cerró Szychowski.

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Hay 209 mil hectáreas de yerba, 65 mil más que las reconocidas en la zona productora

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La preocupación que sobrevuela en el sector productivo yerbatero es que haya una sobreproducción que tire abajo los precios y repita escenarios del pasado. El tractorazo de 2001 sobrevino por una profunda crisis de precios y la desaparición de muchos pequeños productores. En esa línea se enmarca el objetivo del Instituto Nacional de la Yerba Mate de establecer un cupo de plantaciones de hasta cinco hectáreas por productor, para comenzar, paulatinamente, a equilibrar la balanza. 

La preocupación de los pequeños productores misioneros tiene asidero: hay más plantaciones de las que estaban transparentadas, lo que deja en evidencia la necesidad de regular el mercado: en total, según el relevamiento oficial del INYM, en la zona productora hay 209.276,89 hectáreas, 64.994 más que las que estaban declaradas oficialmente.  

El relevamiento también refleja el desatino que significa que las políticas productivas no se resuelvan en el seno del INYM y terminen dependiendo del humor de la Nación o la voluntad de un juez de Corrientes: en Misiones se concentran 181.890,02 hectáreas de yerba, contra solo 27.386,86 de la vecina provincia, en los departamentos de Santo Tomé e Ituzaingó. 

En Misiones la mayor cantidad de hectáreas se concentra en el departamento Oberá, con 24.472,57, seguida por Cainguás, con 19.717,23, Apóstoles, con 17.914,85, San Ignacio con 17.360,48 y General Belgrano, con 17.192,52. En San Pedro hay 14.355,40 y en Capital otras 4.095,85 hectáreas. 

Las hectáreas reconocidas en el relevamiento no figuraban en ningún papel, aunque pudieran tener varios años de existencia. Pero que haya 64 mil más, es un dato que confirma la preocupación del sector productivo.

En Corrientes hay intenciones de ampliar la zona productiva para “no depender” de Misiones en la compra de materia prima. 

Las Marías pretende plantar cinco mil hectáreas. El plan consiste en la renovación de 2.500 hectáreas de yerbales, mediante la remoción de los implantados más antiguos e improductivos para reemplazarlos por nuevos ejemplares a razón 500 hectáreas anuales.

Luego de cumplimentar esa primera etapa, continuará el plan con la implantación de 2.500 hectáreas adicionales sobre fracciones de inmuebles de su propiedad hoy no utilizadas con yerba mate.

Navar SA, empresa que hizo un amparo junto a Las Marías y Playadito en contra del cupo de plantaciones, cuenta con 700 hectáreas propias de yerba, distribuidas en cinco establecimientos dentro del departamento de Santo Tomé,. 

Navar produce cerca de 7 millones de kilos de hoja verde (campaña 2021), los que dan un rendimiento promedio estimado de 10 mil kilogramos por hectárea. 

Esta empresa posee un molino propio lo que permite la producción de sus dos marcas comerciales: Yerba Mate Primicia y Yerba Mate Don Justo. Comercializa cerca de 4.800.000 kilogramos de yerba. En la actualidad, cuenta con tierra ociosa y disponible para poder plantar 277 hectáreas de yerba, la cual en su momento se proyectó hacerlas en los próximos 4 años. En el amparo, esta firma hizo explícita su negativa a comprar yerba de Misiones: “Al no poder contar con esas tierras como consecuencia de las restricciones impuestas por el INYM (Resolución 170/2021), Navar se verá obligada a buscar la materia prima para poder afrontar la demanda en Misiones con los costos que esto implica, cuando lo podría producir por sí mismo, y de esa manera controlar y mejorar la calidad de nuestro producto, mantener un sabor unificado a través del tiempo, y por sobre todo nos hace más competitivos”, señala el documento.

Las hectáreas descriptas anteriormente le brindarían la materia prima suficiente y le darían la posibilidad de extender sus zonas de llegada de su yerba.

“La pérdida económica que implica no poder acceder a plantar dichas tierras rondarían por encima de los $60.000.000 anuales, sin tomar en cuenta el costo de oportunidad de tener esas tierras ociosas”, señala Navar en la demanda.

Por su parte, los socios de Playadito, invocan que la resolución del INYM implica “severísimas restricciones a los derechos constitucionales de trabajar, ejercer industria lícita, usar y disponer de la propiedad, entre otros”.

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