mate

Día Nacional del Mate: destacan aportes nutricionales y su impacto positivo en las emociones

Compartí esta noticia !

La yerba mate otorga beneficios para la salud por su “potente capacidad antioxidante” y efecto neuroprotector, a la vez que ayuda a controlar el peso corporal y brinda emociones relacionadas con la “compañía, la tranquilidad o la alegría”, aseguraron especialistas en Nutrición y del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), en el marco del Día Nacional del Mate que se celebra mañana.

El mate es una infusión que forma parte de la identidad nacional ya que se encuentra en 9 de cada 10 hogares y en el 2020 el consumo interno alcanzó los 268,8 millones de kilos, según resaltó el INYM.

Entre sus aportes para la salud, desde el Instituto remarcaron su “potente capacidad antioxidante”, asociada a la alta concentración de polifenoles, un grupo de sustancias químicas que mejoran las “defensas naturales del organismo y lo protegen del daño celular”.

Además, la yerba mate ayuda a controlar el peso corporal; colabora en la prevención de enfermedades cardiovasculares; reduce los niveles de colesterol y previene la aparición de enfermedades crónicas de origen inflamatorio como el cáncer y la diabetes tipo II, precisaron desde el INYM.

Otro beneficio que mostraron estudios científicos nacionales es la protección contra enfermedades neurodegenerativas, como Parkinson, a través de un efecto neuroprotector que fortalece la salud celular de las neuronas.

Nutricionalmente, el mate aporta vitaminas (principalmente del complejo B pero también A y C), que favorecen a que el organismo aproveche la energía que contienen los alimentos.

Además, contiene minerales como calcio, hierro, magnesio, fósforo, sodio y potasio, que contribuyen al correcto funcionamiento del organismo.

“La yerba mate se la ingiere como una infusión en diferentes momentos del día, el cual se va configurando junto a la ingesta de otros alimentos”, aseguró Laura Sansalone, licenciada en Nutrición (MP 554) del Colegio de Nutricionistas de la Provincia de Buenos Aires.

Destacó que “más allá de sus beneficios nutricionales, el acto de consumirlo nos otorga diferentes emociones relacionadas a las actividades cotidianas, tales como compañía, tranquilidad, alegría, momentos de compartir con otros”.

Con la llegada de la pandemia, hubo que reconfigurar y adaptar la costumbre tan arraigada de compartir el mate.

“Cada uno con su mate, nos cuidamos entre todos”, fue el lema de una campaña que lanzó el año pasado el Instituto Nacional de la Yerba Mate con el fin de concientizar a la población para tomar recaudos frente a la Covid-19.

El consejo era que el mate cebado fuera consumido de forma individual y los utensilios (mate, bombilla y termo) sean higienizados luego de cada uso.

A partir de la pandemia se registró un descenso del 25 por ciento en el hábito de compartir el mate, según un estudio conjunto de la Universidad Autónoma de Entre Ríos y de la Universidad Nacional de Rosario de octubre de este año.

Si bien el 71 por ciento lo sigue compartiendo, lo hacen sólo con su grupo familiar o conviviente, aunque la mitad de ellos volvería a los hábitos tradicionales finalizada la pandemia.

Sansalone señaló que “todos nos relacionamos con el alimento de manera diferente, nuestra historia, orígenes, tradiciones, entorno, emociones, entre otras, definen y constituyen esa relación; es así que el hábito se establece, más fundamentalmente en la conducta o comportamiento alimentario, es decir en el ‘lazo’ que creamos con el alimento”.

En ese sentido, Érica Bianquet, licenciada en Nutrición (MP 1282), quien también integra el Colegio bonaerense de Nutricionistas, sostuvo que si el mate está implícito en los hábitos de vida del o la paciente se respeta su consumo, incluyéndolo en el plan de alimentación “porque entendemos cómo impacta en lo social si no hay una patología que la contraindique”.

“Algunas personas optan por tomarlo muy dulce y el exceso de azúcar trae riesgos como el aumento de la glucemia en sangre y potencial aumento de peso”, apuntó.

Y añadió que “por eso durante la consulta, cuando realizamos la anamnesis alimentaria, se aborda el tema de consumo de yerba mate y se evalúa si el paciente trae alguna indicación específica de un gastroenterólogo y en el caso de que no esté contraindicado se respeta el hábito pero se pone énfasis en la manera de endulzar con el propósito de intentar bajar el umbral de dulce que es un hábito aprendido”.

Desde 2014, con la sanción de la Ley 27.117, cada 30 de noviembre se celebra el Día Nacional del Mate en conmemoración del nacimiento del comandante guaraní Andrés Guacurarí.

Este año, el INYM y el Ministerio de Cultura de Misiones organizan el Mate Rock 2021 que tendrá lugar en el Anfiteatro Natural de la Bahía del Brete, en Posadas.

Con David Lebón como invitado especial y varias bandas locales, el evento se realizará a partir de las 18 y contará con entrada gratuita para todo el público.

Compartí esta noticia !

Daniel Balmaceda: “El mate no fue un invento argentino, ni uruguayo”

Compartí esta noticia !

María Belén Marinone Soriano. Antes de crear a ese monstruo literario Bustos Domecq, lo primero que Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares escribieron juntos fue un folleto de Leche Cuajada La Martona: El texto tenía ciertos tintes humorísticos sobre las bondades del alimento y hasta incluía ¡cuatro! recetas. Una joya literaria impensada.

Esta anécdota es una de las tantas que cuenta Daniel Balmaceda en su nuevo libro, Grandes historias de la cocina argentina, publicado por Editorial Sudamericana.

Balmaceda, que suele partir de la “historia pequeña” para explicar la Gran Historia, esta vez sienta a la mesa a los grandes protagonistas de nuestro pasado, y escribe un libro delicioso, que no solo trae preparaciones y acontecimientos, sino que viene con recetas clave, como la pizza napolitana frita de Sofía Loren y la famosa suprema de pollo a la Maryland de Doña Petrona C. de Gandulfo.

Con las Grandes historias de la cocina argentina nos enteramos de que Victoria Ocampo era muy estricta en la cocina, en especial, con los scones. Y que el aplauso era para las asadoras. Y que de noche no se comían huevos. Y que las comidas en 1810 tenían doce pasos y la siesta formaba parte de la escena.

Y que Sarmiento era fanático de los pepinos. Y qué comía Belgrano durante las invasiones inglesas. Y qué prefería San Martín: ¿maté o café?

La pregunta que subyace a lo largo de las casi 400 páginas del libro es ¿cómo comíamos antes de la industrialización de los alimentos? “Si tuviéramos la máquina para viajar al pasado”, responde Balmaceda en diálogo por Zoom con Clarín, “nos parecería muy rara la comida que nos ofrecerían’.

Periodista, miembro de la Academia Argentina de Historia y uno de los más grandes divulgadores del país, Balmaceda -autor de, entre otros títulos, El apasionante origen de las palabras y Belgrano. El gran patriota argentino– complementa con su nuevo libro lo que había investigado en La comida de la historia argentina.En Argentina, la bombilla del mate no se mueve mientras se ceba. Foto: Luciano Thieberger.

En Argentina, la bombilla del mate no se mueve mientras se ceba. Foto: Luciano Thieberger.

Tras un trabajo exhaustivo que incluye la consulta a más de cien recetarios, Balmaceda echa luz sobre la cocina y las mesas de otros tiempos, transmitiendo secretos para recrear las costumbres y los menús. Pero también invita a los lectores a “jugar” desde la comida y experimentar en el paladar las reminiscencias de otras épocas.

“Las curiosidades son interesantes para probarlas, para conocerlas y enterarse”, dice mientras confiesa que el único ritual que tiene en la cocina es implorar que su esposa lo ayude.

-¿Qué dice la cocina sobre la historia de un país?

-Marca el camino o el territorio por el que se movían las figuras del pasado y las costumbres. Un plato no dice nada, pero tal vez sí los horarios, la cantidad de pasos, las distintas preparaciones en un territorio tan vasto como la Argentina o en una región con tantas posibilidades como Sudamérica. Revisar la historia culinaria de un país ofrece revisar las distintas épocas.

-¿Qué significa la comida para los argentinos?

  • Antes de la llegada de las oleadas migratorias, la comida tenía una importancia pero no tenía una relación tan importante con lo familiar. Existían las comidas en las casas pero la llegada del inmigrante – y sobre todo del italiano- hizo que ciertas reuniones para comer se volvieran muy familiares. Por ejemplo, la de los domingos, que también tiene que ver con ser el día en que no se trabajaba

-¿Antes la comida no era familiar?

  • Hacia 1890, se trabajaba todos los días, salvo el domingo a la tarde. Hoy, para nosotros, el asado o las pastas del domingo, son muy características de los argentinos. Sin embargo, si viajamos a los tiempos de San Martín o Belgrano no eran de esa manera. Por otra parte, el hecho de generar un espacio para la comida también revalorizó el de la cocina.

-En uno de los capítulos del libro menciona que José Gervasio Artigas era un gran cebador de mate. El mate, ¿es un invento argentino?

-El mate no fue un invento argentino. Tampoco uruguayo. En todo caso, sí de la región. El mate era el recipiente que usaban los quechuas para todo tipo de consumo. También usaban una caña para tomar de ese recipiente. La yerba fue aportada por los guaraníes. De hecho, Argentina tardó mucho en tener plantaciones propias de yerba mate. Históricamente se importaba de Paraguay.

-¿Y cambió algo a partir de la costumbre guaraní?

-Lo que hubo fue un aporte de los jesuitas, que tenían interés de crear una variante del mate: el cocido, que se consumía en taza. Ellos veían problemas de higiene al compartir la bombilla entre las personas, les daba asco.

-¿Era común el mate amargo?

Artigas, por ejemplo, era de mate dulce y tenía un sistema sofisticado para cebar, con demasiada ceremonia, pero que vale la pena probar. Yo lo probé y es un mate perfectamente hecho que, quizá en nuestros apurones, no nos sale así. En muchos casos, en el litoral, se optaba por el mate dulce. Se cree que el cimarrón es el original pero no. La yerba era más fuerte en aquel tiempo.

-Entonces, ¿qué comida podemos decir que es argentina?
-Tenemos varios aportes: la provoleta, creada en 1940 y patentada después. Fue un calabrés que se afincó en Villa María, Córdoba, y empezó a experimentar con un queso para que fuera parrillero y que no perdiera su forma. Probó con varios y la próvola -con el que se hace el provolone- fue el queso que le dio la consistencia verdadera.
-¿Y en cuanto a la carne?
-El asado de tira. Donde había problemas de hambruna, la tira de asado se consumía. Sin embargo, dimos una vuelta de rosca muy importante cuando logramos que los barcos frigoríficos llevaran carne congelada desde nuestro territorio hasta Inglaterra. Los ingleses compraban carne sin hueso, entonces en los frigoríficos serruchaban la parte del hueso y la tiraban en tachos como un desperdicio, como las menudencias. Pero los propios empleados las tomaban y se las llevaban a su casa y las ponían al fuego.


-Hoy el asado y el ritual de cocinarlo están ligados a la masculinidad. Sin embargo, en su libro, dice que las primeras asadoras eran mujeres, ¿cuándo cambió?
-La cocina en una casa estaba en manos de mujeres. En las familias que tenían la posibilidad de tener cocineras, lo hacían ellas. Y si nos vamos al medio del campo, la que hacía el asado era la mujer, la china. El paisano tenía la necesidad de poner una carne al fuego cuando salía de viaje. En la querencia, la que preparaba asados y la comida era la mujer.

-¿Entonces?

-A partir de su instalación las parrillas -que no eran habituales para la preparación de carne sino que se hacían en estacas y con cortes de carne más chicos como el asado de tira o los chinchulines- se volvieron importantes y esto se convirtió en un patrimonio de los señores. Rosas, que es de 1800, era muy buen asador porque en el medio del campo, el que preparaba el asado era el hombre pero por falta de mujer. Ese espacio fue cedido hacia 1900, a pesar de que se conocen muchos casos de mujeres que dieron clases a los hombres sobre cómo se hacía un asado más exquisito.

-¿Cómo quiénes?

-María Gascón, que vivía en el campo, que tenía una forma especial de prepararlo. Previo a la cocción, ella enterraba la carne durante una o dos horas para que el humus de la tierra hiciera su trabajo. Al ponerla al fuego, se cocinaba más rápido. Las mujeres pasaron a ser las que daban indicaciones en la cocina, como Victoria Ocampo, con sus famosos scones.

-Borges, en la casa de Victoria Ocampo conoce a Bioy Casares, pero, ¿cómo conoce el sushi?

-Las empanadas eran de consumo callejero en nuestro territorio y en Japón, el sushi. Hay una gran diferencia: la cuestión visual. A fines del siglo XIX esta costumbre asiática llegó a América, principalmente a México y a la costa Oeste de Estados Unidos, y empezó a tener otros espacios que no eran la calle. Hacia 1960 empezó el consumo importante de sushi, como una comida exclusiva. En el caso de Borges, conoció el sashimi, a través de María Kodama. Su padre era japonés, fotoperiodista, y si bien es probable que no lo haya conocido en persona, conoció la costumbre en la casa de los Kodama de comer eso.

-En el libro hace mención a todos los recetarios consultados e incluye muchas recetas que, en definitiva, son pasos a seguir. ¿Cuál es la relación entre la cocina y los rituales? ¿La comida es un ritual?

-Sí. Si bien antes no lo era, a medida que fue convirtiéndose en una cuestión social empezó a tener normas más claras. Las costumbres se mantienen y en un banquete de  doce pasos en 1880 uno sabía lo que venía después. Todos los rituales se mantenían completamente y marcaban el camino. Algunos momentos  hoy nos parecerían extraños, como el consumo de huevo solo al mediodía. Son cuestiones estrictamente sociales.

-¿Comer es político?

-Sí. Más que comer, el tema del hambre es político, que requiere de políticas. Y el consumo de comida lo fue desde que se formaron las pequeñas sociedades o grupos sedentarios, que debían resolver el tema de la comida. A partir de allí, surgían las soluciones, alternativas y la política de conservación de alimentos, que era fundamental para subsistir. Por ejemplo, en Francia, en algún momento, se estableció que había que consumir más papas que pan. Francia siempre trabajó buscando alternativas vinculadas a la gastronomía como política de Estado y eso lo fue. A los argentinos de fines del siglo XIX, la creación de los barcos frigoríficos les cambió la vida y la economía. Y a la Argentina, también.

-¿Cómo es el universo culinario de Balmaceda?

-Tengo un poco de Rosas, por su fanatismo por las mollejas y su capacidad como asador; un poco de Sarmiento, por su fanatismo por los pepinos; y de San Martín, por el café y el helado. Con un gran respeto y salvando las distancias, si en algo me puedo parecer a ellos es que me gustan esas mismas cosas.

-¿Mate o café?

-Soy como San Martín. Soy más cafetero que matero pero el café lo tomo en pocillo. San Martín lo tomaba dentro del mate, con bombilla. Eso era habitual en campaña. Él se levantaba a las tres y media de la mañana y el café, probablemente, lo ponía en acción.

Compartí esta noticia !

Día nacional del Mate: Andresito, y el proyecto de mercado de la yerba en manos de los guaraníes

Compartí esta noticia !

Por Pablo Camogli, historiador. Andrés Guacurarí tuvo formación de la mano del general José Gervasio Artigas, su padre adoptivo, líder independista, quién luchó por un proyecto alternativo al centralismo impulsado por Buenos Aires para encauzar el proceso revolucionario. Ese proyecto era la organización federal del país, con autonomías provinciales.

Si bien no hay documentación que especifique claramente cuándo fue el encuentro entre ambos, los historiadores coincidimos en que se produjo a fines del Siglo XVIII, cuando Andresito abandonó su pueblo natal, que pudo haber sido Santo Tomé o San Borja, y se fue a buscar mejores posibilidades de trabajo en esa zona fronteriza que había entre la Banda Oriental y el imperio de Brasil, donde los guaraníes –que sabían distintos oficios, escribir y leer, herencia de la etapa jesuítico guaraní- eran mano de obra en las estancias.

En ese lugar, Artigas se encontró con Andresito, lo adoptó y le dio una formación política militar, que es la que después Andrés va a traer a estas tierras cuando sea designado por el propio Artigas como Comandante General de Misiones, en 1815.

Como gobernador, Andresito tenía tres objetivos fundamentales:

Por un lado, pacificar y reorganizar los pueblos que venían en decadencia desde la expulsión de los jesuitas, en 1769.

En segundo lugar, recuperar la mayor cantidad posible de los pueblos que estaban ocupados tanto por el Paraguay como por Brasil. De hecho, recupera el Departamento de Concepción, en abril de 1815, y el Departamento Candelaria, en septiembre de ese año, y así forma una provincia integrada por los departamentos de Yapeyú, Concepción, y parte del de Candelaria. En 1816 intenta recuperar los 7 pueblos orientales, que estaban en manos de Brasil desde 1801, pero va a ser derrotado en el sitio de San Borja. Esto va a tener como repercusión tres ataques luso brasileños, dos durante 1817 y otro en 1818, que va a ser una campaña de quema de los campos y edificios, de arreo del ganado, que busca capturar a Andresito y exterminar a los guaraníes federales que seguían el ideario de José Gervasio Artigas.

El tercer objetivo fue la recomposición y puesta en funcionamiento del aparato productivo, que estaba totalmente destruido por la decadencia de la etapa pos jesuítica, más la situación de guerra permanente a partir del proceso revolucionario. Entonces, Artigas envía cabezas de ganado para apuntalar la ganadería; semillas para que puedan cultivar tabaco y maíz; e incentiva a Andresito para que los guaraníes exploten y comercien yerba mate, y otros productos, a través del río Uruguay, que era la vía de comunicación y de intercambio, la columna vertebral del sistema artiguista, por donde transitaba toda la mercadería.

Uno de los elementos centrales del aparato productivo es la yerba mate y va a ser un factor determinante en todos los conflictos que va a haber en Misiones. Lo que hacen Artigas y Andresito es establecer una especie de monopolio de la explotación de los yerbales naturales por parte de los guaraníes y de la comercialización, prohibiendo su ingreso desde Paraguay, de forma tal de garantizar a Misiones un acceso a recursos económicos a través de este producto.

Todo esto está registrado en un intercambio de cartas entre Artigas y Andresito, donde hay un incentivo a que los guaraníes comercien y exploten la yerba mate.

Dicho de otro modo, en el contexto de lo proyectado por Artigas para Misiones, ¿qué pensaba, qué se intentó hacer con la yerba como principal producto?

Artigas prohibió el comercio de yerba mate proveniente de Paraguay, o sea, que la yerba comercializada tenía que ser la misionera y lo que uno puede inferir, porque no hay documentación específica y abundante sobre el comercio en esos años, es que probablemente mandaran algunos cargamentos de yerba a Uruguay y, como contraprestación, Artigas les mandara ganado, armas, ropa y otros recursos que se necesitaban.

Hubo una intensión de establecer un mercado y un circuito comercial para la yerba mate, donde la explotación y la comercialización estuvieran en manos de los guaraníes que habitaban la provincia de Misiones. Ese ideario fue incipiente, nunca se logró desarrollar y consolidar debido a la situación de guerra que se vivió en forma permanente, por las invasiones luso brasileña y paraguaya, más el conflicto con Corrientes, en 1818, y, finalmente, por la captura de Andresito, en 1819.

Por último, y en honor al Día del Nacional del Mate, cabe indicar que ya para comienzos del Siglo XIX el consumo de mate era muy general en toda la zona, sobre todo en Buenos Aires y el litoral, así que es lógico pensar que Andresito y sus tropas tomaran mate; y destacar que hay dibujos y referencias de Artigas disfrutando de la infusión nacional.

Compartí esta noticia !

Una tradición: recetas con dulce de leche para el día nacional del Mate

Compartí esta noticia !

Ya sea amargo o dulce, caliente o como tereré, con hierbas o yerbas saborizadas, el mate está presente en todos los hogares argentinos. De hecho, es la bebida que más se consume en el país: según las últimas estadísticas, se toman más litros de mate que de agua.

Para homenajear a una de las bebidas más representativas de la Argentina, en 2015 se estableció que cada 30 de noviembre se celebra el Día Nacional del Mate. La fecha fue elegida en honor al caudillo Andrés Guacurarí y Artigas, más conocido como Andresito. Se trata del único gobernador indígena de la historia argentina que, además, fomentó la producción y distribución de la yerba mate.

A la hora de acompañar un rico mate, el dulce de leche es uno de los favoritos de los paladares argentinos y símbolo de la tradición nacional. Por eso, desde Establecimientos San Ignacio, comparten diferentes recetas para elaborar con su dulce de leche tradicional o la versión light.

“Al igual que la carne o el mate, el dulce de leche es un símbolo argentino: son productos que representan a nuestro país en todos los rincones del mundo”, afirma Alejandro Bertin, CEO de San Ignacio, principal exportador de dulce de leche argentino.

El dulce de leche San Ignacio -disponible en el mercado argentino e internacional en diferentes presentaciones como pote plástico, frasco de vidrio y lata- se elabora a base de leche fluida de vaca, azúcar, glucosa y bicarbonato de sodio. Esta receta es la misma desde 1939, año de la fundación de San Ignacio. Además, no contiene conservantes y el dulce de leche es aromatizado con vainilla natural. Por ser libre de TACC, cuenta con certificación apta para celíacos.

La presentación light de su clásico dulce de leche está elaborado con leche descremada y es reducido en grasas. Está disponible en los principales supermercados del país y, comparado con su versión tradicional, cuenta con un 83% menos de grasas. De esta manera, la empresa ofrece una alternativa saludable pensada especialmente para quienes buscan el sabor tradicional e inconfundible de su dulce de leche.


TARDES DE MATE: DOS RECETAS CON DULCE DE LECHE

PANQUEQUES CON DULCE DE LECHE
Ingredientes (para 4 personas):
● 3 huevos
● 500 cc de leche
● 250 gr de harina
● Manteca, c/n
● Dulce de leche tradición San Ignacio, c/n

Preparación:

  1. Batir los huevos con la leche.
  2. Luego añadir poco a poco la harina mientras continuamos batiendo para que se incorpore a la mezcla.
  3. Una vez que incorporamos toda la harina, calentar una sartén antiadherente con un poco de manteca.
  4. Luego verter un poco de masa con la ayuda de un cucharón (la cantidad de masa va a depender del tamaño de la sartén). Ir moviendo la sartén para que se reparta por toda la superficie.
  5. A partir de ese momento, cocinar a fuego medio, durante un minuto o hasta que el borde se dore y comience a despegarse de la sartén. Dar vuelta el panqueque con cuidado y seguir cocinando.
  6. Por último, servir acompañado de mucho dulce de leche.

PEPAS INTEGRALES
Ingredientes:
● 100 g. de azúcar mascabo
● 125 g. de manteca
● 1 cdita de esencia de vainilla
● 1 huevo
● 1 yema
● 250 g. de harina integral
● ½ taza de avena
● 1 cdita. de polvo de hornear
● Dulce de leche light San Ignacio c/n

Preparación:

  1. Precalentar el horno a 180ºC. En un bowl batir la manteca a temperatura ambiente junto con el azúcar. Agregar la esencia de vainilla, el huevo y la yema e integrar bien.
  2. Agregar la harina integral junto con el polvo de hornear y por último agregar la avena. Amasar hasta formar un bollo liso. Dejar reposar en heladera por 30 minutos.
  3. Una vez descansada la masa, tomar pequeñas bolitas y colocar en una placa para horno enmantecada y enharinada.
  4. Realizar un hueco en el centro de cada pepa con la ayuda de la yema de los dedos y colocar un bollito de papel aluminio en el centro. Este papel nos dejará el espacio para rellenar con el dulce de leche luego de su cocción en el horno.
  5. Llevar a un horno previamente precalentado a 180ºC y cocinar las pepas 20 minutos aproximadamente.
  6. Una vez listas, retirar del horno y dejar enfriar.
  7. Rellenar con el dulce de leche y servir.
Compartí esta noticia !

El consumo interno de yerba mate sumó 238,7 millones de kilos al cierre de octubre

Compartí esta noticia !

El Informe del Sector Yerbatero correspondiente al mes octubre indica que durante ese mes el volumen de yerba mate elaborada con destino al mercado argentino fue de 22.707.586 kilos. Sumado a los meses anteriores, el consumo interno acumula 238.785.130 kilos entre enero y octubre del corriente año.

Respecto a las exportaciones, las estadísticas indican que en octubre se despacharon 2.239.626 kilos de yerba mate; alcanzando un total de 29.933.026 kilos durante los diez meses del año en curso.

Cosecha

Respecto a la materia prima, cabe recordar que durante los meses de octubre y noviembre rige la suspensión de cosecha y secanza de yerba mate, por lo cual la cifra de ingreso de hoja verde en secaderos se mantuvo en 850.077.841 kilos.

Formatos

Tal como se viene manifestando desde años anteriores, los envases de medio kilo mantienen la preferencia de los consumidores. Durante el mes de octubre de 2021 los paquetes de medio kilo representaron el 56,21 % de las salidas de molinos al mercado interno. Con el 38,33% se ubicaron los paquetes de un kilo, con el 1,16 % los envases de dos kilos, y con el 0,81 % los de cuarto kilo. En el ítem ‘otros formatos’ las salidas alcanzaron 1,10%, mientras que el 2,38 % correspondió al rubro ‘sin estampillas’.

Es importante destacar que, de acuerdo a los datos históricos, se mantiene con pocas variantes la participación de los distintos formatos en las salidas de molino con destino al mercado interno, concentrando los formatos de ½ y 1 kilo, el 94,55 % de las mismas. 

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin