Un reciente informe del Observatorio de Argentinos por la Educación, revela una preocupante correlación: a mayor distracción por dispositivos digitales en clase, menor rendimiento en matemáticas. Argentina se destaca negativamente, con los adolescentes más distraídos por el uso del celular.
Más de la mitad de los estudiantes argentinos de 15 años (54%) admiten distraerse con sus propios dispositivos digitales durante las clases de matemáticas, y un 46% se distrae por el uso que hacen sus compañeros. Estas cifras son las más altas entre los 80 países participantes en las pruebas PISA 2022.
En la misma línea estuvieron Uruguay (52%) y Chile (51%), que después de la Argentina tienen los niveles más altos de distracción y desempeños relativamente bajos. Mientras que, países como Japón y Corea del Sur, con bajas tasas de distracción, obtienen altos puntajes en matemáticas, lo que refuerza la relación negativa entre distracción y rendimiento.
Los datos surgen del informe Celular en el aula: uso, distracción y aprendizajes, del Observatorio de Argentinos por la Educación, con autoría de Andrea Goldin (Conicet y Laboratorio de Neurociencia, Universidad Torcuato Di Tella), María Sol Alzú y Leyre Sáenz Guillén (OAxE). El documento analiza las respuestas de los alumnos de 15 años que participaron en las pruebas PISA 2022 sobre el uso de dispositivos digitales en la escuela.
Según las respuestas de los estudiantes, la Argentina (46%), Chile (42%) y Brasil (40%) presentan los niveles más altos de distracción por el uso de dispositivos de otros compañeros; en el otro extremo se ubican Corea del Sur (9%) y Japón (4%).
El uso diario del celular en la escuela aumentó en casi todos los países entre 2018 y 2022. En este último período, un 54% de los estudiantes en Argentina usaban el celular todos los días en la escuela, y es el mismo porcentaje de chicos que admiten distraerse.
Los resultados también muestran que, enlos países con más restricciones al uso de celulares en la escuela, los niveles de distracción tienden a ser menores. Japón, Corea del Sur y Macao (China) combinan bajas tasas de distracción con mayores restricciones al uso de dispositivos en las aulas.
El informe también destaca que Argentina, junto con países como Estonia y Palestina, tiene la mayor proporción de estudiantes que nunca desactivan las notificaciones en clase. Además, es el único país latinoamericano donde las mujeres se sienten más presionadas que los varones para responder mensajes.
El debate: prohibición o educación digital
Expertos como Andrea Goldin y Fabio Tarasow plantean dos posibles caminos: la prohibición total de dispositivos en las escuelas o la educación en el uso responsable de estas herramientas.
“La Argentina lidera por casi 10 puntos porcentuales el podio latinoamericano de notificaciones activadas durante las clases. El hecho de que solo el 54% de los adolescentes de 15 años usaran su celular todos los días en la escuela sugiere que si más estudiantes hubieran tenido más celulares disponibles, los valores en distracción y/o rendimiento habrían sido peores. De esto se desprenden dos posibilidades: fomentar la prohibición de uso de dispositivos en las escuelas, o en cambio, dedicar tiempo a acompañar a los adolescentes en el aprendizaje del uso, con autonomía y responsabilidad de estas herramientas que actualmente tienen a mano y que, sin dudas, seguirán usando en el futuro”, expone Goldín.
“Las investigaciones son contundentes: la presencia del celular en el aula tiene efectos distractivos y perjudiciales. Si acordamos limitar su uso a momentos puntuales donde la actividad lo justifique, surge un desafío importante: ¿cómo se gestiona y controla el no uso? Esto nos lleva a la necesidad de definir políticas institucionales claras. ¿Dónde se custodian los dispositivos? ¿Se recogen en una caja o bolsa? ¿Quién asume la responsabilidad de esa tarea?”, sostiene Fabio Tarasow, coordinador del Proyecto Educación y Nuevas Tecnologías (PENT) de Flacso. Y agrega: “Sin estrategias institucionales bien definidas y un respaldo activo a docentes y directivos para implementarlas, el problema persiste”.
La Ciudad de Buenos Aires implementó una normativa que prohíbe el uso de celulares en las aulas, permitiendo su uso pedagógico bajo supervisión. Una encuesta del Ministerio de Educación reveló que casi el 60% de los estudiantes notaron una mejora en la atención en clase.
El desafío de la ciudadanía digital
Alejandro Artopoulos destaca: “En buena hora somos más cuidadosos con el celular en el aula. Estamos atravesando un período de turbulencias psicosociales incubadas por la presión del FOMO (miedo a perderse algo), la insana socialidad digital, en donde los que más sufren son las infancias y adolescencias”.
El especialista, enfatizó además, la importancia de formar a los estudiantes para que realicen sus propios proyectos de vida, y ejercer su identidad digital con la autonomía necesaria, aclarando que la regulación no es sinónimo de “abstinencia”.
Por Celina Abud, Red Argentina de Periodismo Científico. El 19 de octubre pasado la carrera de Computador Científico de la Universidad de Buenos Aires (UBA), que consolidó el desarrollo de la informática académica en Argentina, cumplió 60 años. Su sede, la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (UBA), recibió a la primera computadora del país, la Mercury de Ferranti, conocida como “Clementina” y por sus pasillos pasaron muchos estudiantes, entre ellos los autoproclamados “dinosaurios de la informática”.
Una de ellos es la también periodista Adriana Schottlender, quien ingresó a la carrera en 1969 y supo combinar las ciencias exactas, las humanidades y las artes. Miembro de la Red Argentina de Periodismo Científico (RAdPC); conductora y columnista radial; productora cultural; escenógrafa y vestuarista. También es docente de matemáticas y fue convocada en 2010 para la puesta en marcha de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV), oficialmente inaugurada en 2011.
Hoy, en la institución educativa realiza las Jornadas de Juegos de Mesa para entrenar el pensamiento lógico, creativo y deductivo, además de organizar un ciclo con científicos artistas porque opina que ambas disciplinas tienen bastante más en común de lo que se piensa.
¿Cuál fue el rol de los pioneros de la computación?
Trabajamos en las primeras máquinas que se instalaron en el país y fuimos formadores, capacitamos a trabajadores que solo sabían llenar formularios con lápiz y papel y que se encontraban de golpe con una nueva herramienta. Había que tener mucha paciencia en la docencia, pero fue muy interesante y estoy muy satisfecha de haber participado de una época histórica.
¿Cómo surgió la idea de organizar las jornadas de Juegos de Mesa en la UNDAV?
Surgió porque soy una apasionada por la matemática y considero que no siempre está bien enseñada, ya que para eso hay que amarla y dictarla “desde la entraña”. Eso no siempre ocurre en los secundarios y menos en la escuela primaria, donde los maestros dictan todas las asignaturas juntas y algunas pueden gustarles más que otras. Como lo que la matemática hace es entrenar al pensamiento lógico, creativo, deductivo, abstracto y crítico, se me ocurrió organizar las Jornadas de Juegos de Mesa, para brindar, desde lo lúdico, la oportunidad de “entrenar” estas habilidades.
Comencé con los encuentros antes de la pandemia en la sede de la UNDAV. Después, con el confinamiento, trasladé los juegos en un espacio lúdico dentro del campus virtual. En la actualidad, organizo reuniones para probar juegos de mesa inéditos.
Asisten los creadores con sus prototipos y el público que juega para ver si todo lo que pensó el creador –incluso las instrucciones– funciona. Se calcula que se lanzan alrededor de 30 juegos de mesa por año y conocer a los creadores (por lo general, jóvenes) y jugar con ellos es un privilegio. La gente sale muy contenta y, por sobre todo, entrena el pensamiento lógico, creativo, deductivo, abstracto y crítico, que siempre fue el objetivo principal.
Foto: Lara Sartor.
¿Se dio cuenta en su rol de profesora de matemática que hacía falta una manera alternativa de entrenar estas habilidades?
Creo que la docencia tiene que ver con la pasión. Si te gusta la materia y te emociona enseñar, seguro que se te van a ocurrir múltiples alternativas para que los estudiantes presten atención, se diviertan, despierten su curiosidad, hagan preguntas, y sobre todo, aprendan.
Recuerdo que en la década de 1980 yo vivía en España y trabajaba en un colegio secundario público de Madrid, dando clases de matemáticas. Ya desde ese entonces decidí agilizar la deducción a través de juegos de lógica. Las clases resultaban divertidísimas y los cerebros “entrenaban”.
Después, repliqué la experiencia en un terciario en Buenos Aires y con mis clases en la UNDAV. En síntesis, lo importante es que los docentes seamos pasionales porque el alumno aprende con la emoción.
¿Desde cuándo organiza el ciclo de científicos artistas y en qué constan estos encuentros?
Desde hace mucho recopilo una lista de científicos artistas porque, desde mi propia experiencia, noté que la gente se sorprendía cuando les decía que era computadora científica, escenógrafa, vestuarista y productora cultural. Me preguntaban: “¿Cómo puede ser que das clases de matemática y haces teatro?, por ejemplo.
Si bien desde hace bastante tiempo que barajaba la idea de realizar un ciclo, recién la corporicé el año pasado en la UNDAV, con charlas virtuales y presenciales.
Empecé con Pablo Amster, (matemático y guitarrista). Pasaron por el ciclo, entre muchos otros, Gustavo Santa Cruz (doctor en Física, gerente general de la Comisión Nacional de Energía Atómica y cantante lírico); Leonardo Jurado (estudiante de Física en la Universidad de Córdoba, cantante y exfinalista del programa La Voz Argentina); Alberto Rojo (doctor en Física, músico, dibujante y escritor), Julieta Romero (ingeniera nuclear y artista plástica) y Elizabeth Karayekov (doctora en Ciencias Biológicas y cantante de jazz).
Cada uno contó su historia sobre cómo influye la ciencia en el arte y viceversa. Me parece que este tipo de ciclos son importantes dentro de la popularización de la ciencia, porque existe el prejuicio de que los científicos son una suerte de “nerds que no salen del laboratorio”. Con estas charlas, queda demostrado que si te dedicas a la ciencia, se te despierta tanto la curiosidad que te da ganas de hacer muchísimas otras actividades. Creo que es muy beneficioso estudiar ciencia para convertirse también en un gran artista.
Foto: Lara Sartor.
¿Qué significa la radio para usted? ¿Y que rol cumple el medio como estrategia de difusión para el arte y la ciencia?
Hace 25 años que hago radio, es parte de mi vida, me parece mágica. Y como estrategia de difusión es maravillosa, porque tiene muchos oyentes. Incluso aún están quienes la escuchan en el aparato, más allá de que se pueda sintonizar por celular o internet. Eso se ve en las repercusiones de la gente.
¿Piensa que la ciencia y el arte se tocan en materia de ideales?
Creo que para hacer ciencia se debe tener desarrollada la mente abstracta, porque en la abstracción está la creatividad. Así que creo que la ciencia y el arte se tocan ahí, pero también en el infinito, de hecho, el infinito matemático coincide con el infinito poético.
Artes y oficios
Dos pasiones, desde la cuna.
Desde chica, siempre combinó su amor por las matemáticas con las danzas clásicas. A la par que se presentaba en teatro para bailar, ayudaba a sus compañeras a entender la materia a lo “maestra ciruela”, según ella misma describe. Estudió piano durante 15 años, disciplina que mantuvo durante toda su carrera en Exactas. Más tarde, estudió timbal con la Sinfónica Nacional (no solía haber timbalistas mujeres en esa época) y después llegaron escenografía y vestuario, siempre combinadas con la computación y las clases.
El “detrás de escena” de una vestuarista.
Cuando Schottlender tenía 25 años, viajó para hacer una excursión por dos meses, pero volvió recién a sus 30 años. Para ella, vivir afuera fue una experiencia no siempre fácil, pero sí inolvidable. Cuando llegó a España, buscó trabajo como computadora científica, pero la competencia era mucha y la situación, difícil para los extranjeros. Mientras esperaba la oportunidad, se vio obligada a conseguir otro trabajo para mantenerse.
La contactaron con una modista, que en realidad era diseñadora de vestuario teatral. Como Schottlender sabía coser, siempre se había hecho su propia ropa (incluso en su familia hacían los trajes con los que ella bailaba), dijo que sí.
Se apasionó y siguió por ese camino, al punto de romper su pasaje de regreso. Trabajó para importantes producciones, como el aniversario de los 25 años del cantante Raphael y le llegó a hacer un nuevo vestido a Norma Aleandro cuando le habían robado el suyo en un camarín del Teatro Lido de Madrid.
Si bien matizaba estas tareas con las clases de matemática del colegio secundario, este era su principal oficio. Al volver a Argentina, estudio vestuario y escenografía de manera formal con maestros de destacada trayectoria como Gastón Breyer y Héctor Calmet.
Radio todoterreno
Sus temáticas en la radio como periodista, columnista y conductora también fueron el teatro y la ciencia. Trabajó con personalidades como Betty Elizalde, Rómulo Berruti y Carlos Sciacaluga, entre otros. Hoy es columnista del programa “Parece que viene bien”, conducido por Pablo Gorlero, en Radio Ciudad. Tuvo su propio programa de ciencia en la misma emisora, llamado “Radio de la circunferencia” y otro en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), donde realizaba divulgación de la ciencia. Hoy desempeña los conocimientos adquiridos como productora cultural en la UNDAV.
De acuerdo a un informe elaborado por Google a tres mil familias de Argentina, Brasil, Chile, Perú, Colombia y México, en promedio, el 75% de los chicos de la región está conectado de una a seis horas diarias. Es por ello que las vacaciones de invierno, son una buena oportunidad para compartir más tiempo con los niños y niñas en casa, pero también para estimular el aprendizaje de una forma lúdica y divertida, aprovechando esas horas que están conectados mediante un dispositivo.
La gamificación se impone como técnica de aprendizaje que traslada la mecánica de los juegos al ámbito educativo-profesional con el fin de conseguir mejores resultados en la adquisición de conocimientos en ciertas disciplinas, como pueden ser las matemáticas. “Este tipo de aprendizaje ha ganado terreno en las metodologías de formación debido a su carácter lúdico. Llevarlo al ámbito familiar, con la posibilidad de la participación e involucramiento directo de los padres y/o adultos en el aprendizaje de sus hijos, es un salto transformador para un sistema de enseñanza tradicional que busca adaptarse a las nuevas generaciones, necesidades y demandas de los niños y adolescentes”, explica Carolina Canosa, Head of marketing LATAM de Matific, una plataforma educativa para la enseñanza y el aprendizaje de la matemática. Matific Math es uno de los juegos de matemáticas de mayor descarga en el mundo: con más de 1 millón de instalaciones, 8 millones de usuarios y 100 millones de episodios jugados por año.
Cuatro ventajas del uso de apps de aprendizajes
1.Contenido adaptado y educativo. Los niños y niñas pueden aprender mucho a través de aplicaciones y contenido disponible en línea.
2.Control del contenido y consumo online. Los padres y/o adultos pueden seleccionar y controlar el contenido que consumen sus niños y niñas, a diferencia de otras fuentes de entretenimiento como la televisión.
3.Tiempo familiar compartido. Los padres y/o adultos pueden utilizar plataformas como la de Matific, a modo de entretenimiento educativo, pero también como plan para compartir más tiempo con sus hijas o hijos.
4.Aprender en familia. Los niños pueden continuar con el aprendizaje adquirido en el aula pero en su casa, acompañados por sus padres u otros adultos de la familia.
Más de 50 aplicaciones de juegos relacionados a las matemáticas se pueden encontrar en Google Play. Estas plataformas con visión pedagógica acercan a los alumnos al aprendizaje y facilitan la incorporación de los conocimientos, especialmente en disciplinas duras como las matemáticas. Además, involucra a las familias en el seguimiento del aprendizaje de los niños y adolescentes. “Por ejemplo, con la app Matific Math, los padres pueden obtener rápidamente información respecto al seguimiento del progreso matemático de su hijo en tiempo real, tanto en la aplicación como en línea. Las familias pueden seleccionar desde la plataforma la opción que corresponde al grado o nivel que se encuentra su niño, y de forma automática, la aplicación le desplegará el contenido adecuado de acuerdo al plan de estudio”, comenta Carolina Canosa. Y agrega: “No tiene que saber o tener un gran nivel de matemáticas el familiar que acompaña y/o realiza el seguimiento de la actividad de su hijo en la aplicación, ya que estos juegos se adaptan y permiten generar rutas de juegos personalizados a cada niño”.
Aumento del uso de pantallas ¿una oportunidad?
El uso de pantallas en niños y niñas latinoamericanos aumentó un 500% durante la pandemia, de acuerdo a datos suministrados por la organización ParentsTogether. SI bien uno de los desafíos postpandemia es encontrar un equilibrio entre la cantidad de horas de los chicos frente a las pantallas y el tiempo dedicado a sociabilizar y jugar por fuera de la red, muchos especialistas están pensando en cómo aprovechar ese tiempo de los más jóvenes conectados para que sea productivo, de aprendizaje y compartido con la familia.
“El receso escolar es una buena oportunidad para pensar planes en familia y también involucrarse, como adultos, en los nuevos hábitos, costumbres y gustos de nuestros niños y niñas. Tal vez, es tiempo de adaptarse a las nuevas generaciones y rescatar el potencial que nos brinda internet y las diferentes apps enfocadas en el aprendizaje, la creación, el entretenimiento, y la socialización, mediante un uso responsable y seguro de la tecnología”, afirma Carolina Canosa de Matific.
“Cada vez más pedagogos reivindican y respaldan el potencial didáctico del juego. Por esa razón, durante el receso escolar es clave que el tiempo que los más chicos pasen frente a las pantallas no sólo les permita entretenerse e interactuar entre sí, sino también permitirles descubrir nuevas maneras de abordar contenidos educativos. La propuesta de Matific Math aporta un entorno lúdico y adaptativo para que los usuarios tengan la oportunidad de compartir con su familia los desafíos de aprender matemáticas de un modo distinto y divertido”, concluye Canosa.
El diagnóstico era el esperado. La pandemia produjo un fuerte impacto en la educación y profundizó algunas carencias que ya eran visibles en la calidad de los aprendizajes. Ahora la clave es encontrar el mejor antídoto y aplacar rápido los síntomas. Los resultados de las pruebas Aprender fueron preocupantes, pero “no tanto como podría esperarse”, asegura el ministro de Educación, Miguel Sedoff, ahora enfocado en los caminos a seguir para mejorar en los puntos flacos, para lo que se evalúa alternativas varias, como sumar una hora de clases.
En Matemática, el nivel de desempeño por debajo del nivel básico en Misiones aumentó en 9,2% respecto a 2018, alcanzando al 30,1% en 2021, tanto para estatal como para privada en la misma proporción. Los otros niveles fueron 12% avanzado, 33.7% satisfactorio y 24.2% básico.
En Lengua, el nivel de desempeño por debajo del nivel básico aumentó 20,3% respecto a 2018, alcanzando el 27,7% en 2021, aunque en este caso aumentó 22 puntos en escuelas estatales y 12,5 en privadas. Los otros niveles fueron 15.9% avanzado, 31.8% satisfactorio y 24,6% básico.
Como una radiografía de la desigualdad, los resultados por nivel socioeconómico muestran una caída mayor en los chicos más vulnerables. Su desempeño por debajo del nivel básico aumentó un 17,2% respecto a 2018 en Matemática (quedó en 40,2%) y un 29,8% en Lengua (quedó en 40,1%).
Sin embargo, en algunos casos las rurales mostraron mejores resultados que las urbanas, lo que puede obedecer al compromiso más directo de los docentes con sus alumnos.
Sedoff señala que reforzar las horas cátedras es la idea de mayor consenso, pero admite que todavía no hay decisión tomada porque la implementación no es sencilla y tiene impacto en el presupuesto y cantidad de docentes. Pero más allá de las cuestiones por resolver, es la mejor alternativa. “Si agrego una hora por día, durante 180 días me da 38 días más de ciclo lectivo. Al final de cada 4 ciclos lectivos ganas uno”, explica.
“Implementarlo no es sencillo porque es un cambio estructural, que tiene que ver con el trabajo docente, por lo tanto tenemos que hablar con los gremios. Tiene que ver con lo financiero, porque una parte lo tiene que financiar la Provincia Todo esto es el camino de cómo hacerlo. Segundo, ¿qué hacemos en esa hora? Nosotros planteamos que tenemos que trabajar en la lectoescritura y en matemáticas, tomando en cuenta los resultados de Aprender. Me dicen bueno, saquemos las horas de dibujo y demos matemática, pero no puedo sacar las horas de dibujo. Tengo que mantener a los chicos dentro de una educación integral. La manera que puedo profundizar esos aprendizajes es darles un poquito más de tiempo. La queja por una hora más de clases, puede ser la queja de algunos padres en Posadas, pero estoy seguro que muchos padres en el ámbito rural o las demás ciudades, van a estar contentos por esa hora. En muchos lugares me piden un contraturno para que los chicos vayan a hacer arte, música, deportes, “porque no queremos que los chicos estén en la calle”. Así que la implementación, va a ser contextualizada, dialogada con los directores, porque yo tampoco puedo ir a decir mañana entran a las siete, porque puede que me diga que es más conveniente salir una hora después. Entonces, todo eso va a ser objeto de discusión y de acuerdo”.
¿Para cuándo estaría la decisión?
Estamos trabajando desde lo financiero para evaluar el costo, vamos a presentar una mesa de paritarias, estamos hablando también con los gremios. La idea es tratar de elaborar los proyectos en julio y avanzar en el segundo semestre con la implementación. Deberíamos duplicar el número de escuelas con jornada extendida. Pero es algo, que no digo que no nos apure, sino que no se puede tomar de manera apresurada.
Los resultados si bien fueron malos para todos, ¿eran previsiblemente malos?
Creo que fueron consecuentes, nosotros tenemos acá los resultados del año pasado, donde tuvimos una evaluación de lengua y matemática, y los resultados fueron un poco mejores que estos, pero tampoco fueron muy desajustados. Hubo un impacto de la pandemia y la virtualidad, un impacto de lo socioeconómico, sobre todo de los sectores más castigados, sobre todo por tres elementos. Primero, por la falta de conectividad, segundo por la falta de dispositivos para sostener la virtualidad en la casa, tercero la falta de apoyo educativo por cuestiones de que los padres no tienen el suficiente nivel educativo para ayudarlos en las tareas, o porque los padres, por la situación económica, no podían estar en su casa. Por eso la brecha del 40% es similar en el NEA y el NOA, que es donde más pega la crisis económica. Por lo tanto, es consecuente con esto. No son sorpresivos, pero no son tan desastrosos como nos decían que podían llegar a ser, nos decían que iba a ser una masacre, que un 80% no iba a estar y no fue así.
¿Cómo se explica que el ámbito rural le haya ido un poco mejor que en el ámbito urbano?
Por la cercanía, hay cosas que son intangibles. Que no son medibles. Puede sonar medio naif, pero hay lugares donde la magia del aprendizaje se da, porque hay un docente que se preocupa. Porque conoce a los chicos, a la familia, va, toma mate, un tereré, come reviro, lleva una zapatilla al chico que necesita, conoce al papá, el papá le hace una changa, le trae un chancho, esa relación también florece en que el chico mejore su aprendizaje. No digo, ojo, que unos lo hacen y otros no, sino que la cercanía de los lugares rurales tiene que ver con que la escuela tiene otro significado. El significado de crecimiento personal, de oportunidades, de que cuando el tarefero ve que su hijo sabe de matemáticas, se siente lleno.
Es una institución más convocante que en el ámbito urbano…
En el ámbito urbano hay otros elementos distractores. Pero creo también que la crisis afectó a todos de manera desigual, que si no hubieran existido esas condiciones afectivas, intangibles en esos lugares, los resultados hubieran sido peores. Porque si ese chico hubiera estado “abandonado”, entre comillas, en términos afectivos, de acompañamiento, los resultados hubieran sido peores. Creo que los chicos han tenido acompañamiento. Pasa que somos muy lineales en el análisis, en cada uno de esos 400 mil alumnos, hay 400 mil historias y no es un dominó que la pieza cae acá y termina la figura. En el medio hay un montón de imponderables. Que se le cortó la luz, que llovió, que quedó embarazada la hermanita. Y no los podemos evaluar igual. ¿Qué tenemos que hacer? Otro punto a mejorar es el nivel educativo de los padres, con el Egresar. Misiones es la provincia con mayor número de inscriptos en el país, y con mayor cantidad de egresados también, eso es importante. Eso no se ve, pero le cambia la vida al chico que su papá termine la escuela. Otra de las medidas, centros de apoyo en los municipios. Los centros de apoyo nacieron en 2020 cuando no teníamos conectividad, entonces dijimos que íbamos a poner un punto de apoyo en cada municipio. Funcionó muy bien. A los voluntarios les dábamos puntaje para su escalafón. El año pasado se transformó en centro de apoyo, no solo punto de conectividad, o sea, fue evolucionando. Porque los chicos iban a hacer las tareas con los docentes y este año vamos a duplicar la cantidad de docentes para que trabajen específicamente en lengua y matemáticas. Eso también es una medida que va a reportar beneficios, no creo que sea inocuo. Creo que lo que puede ser inocuo puede ser poner 10 mil computadoras.
Ni siquiera se trata de dinero…
No es plata, esa idea es equivocada. No es “pongamos más plata en educación”. En Misiones estamos invirtiendo plata, estamos haciendo escuelas espectaculares, pero solo con esto no cambia. Repartimos computadoras, pero con eso no alcanza.
¿La escuela secundaria que siempre está en discusión, también va a reflejar esta crisis por la pandemia?
No tengo la bola de cristal, pero no hubo abandono, desvinculación, que es el clásico de la escuela secundaria, el desgranamiento en tercero y cuarto. Afortunadamente paramos ese desgranamiento. Tuvimos una desvinculación de 15%, en diciembre del 2020, bajamos al 2,8 2,6 en el 2021. Es decir, recuperamos a un 12%, que es un numerazo, que incluso es menor al histórico, que es entre el 4 y el 5. Tenemos 1300 alumnos más que antes de la pandemia, que es un número fantástico. Tuvimos que desdoblar en casi 60 escuelas, los cuartos años. En general en las escuelas hay dos primeros, dos segundos, dos terceros, un cuarto y un quinto, porque generalmente los chicos abandonan en tercer año o se quedan atrás. Pero este cambio nos da una pauta de que cuantitativamente estamos bien. Ahora cómo está desde lo cualitativo, con los números que tenemos del año pasado, estamos trabajando para mejorarlos con el objetivo de que cuando terminemos la gestión, no tengamos ningún chico fuera de la escuela secundaria y con repitencia. Al menos que todos estén con los saberes básicos, los saberes esenciales aprendidos. ¿Qué son los saberes esenciales? Lo que te da la escuela, hay saberes que sólo te da la escuela, esos hay que priorizar. La priorización tiene que ver con eso, no tiene que ver con determinar contenidos aleatoriamente, sino con una mirada política de decir: “Esto solamente lo va a aprender en la escuela”.
¿Qué hay del mito de que pasan con previas?
Tenemos libreta abierta como medio excepcional, la crítica no toma en cuenta que hubo una pandemia, yo puedo decir que sí, que hubo clases, que hubo un acompañamiento virtual y que el año pasado sí hubo clases. Pero no es lo mismo que la presencialidad, no podemos ser tan necios de decir que da lo mismo, porque no da lo mismo, así que no podemos decir que no pasa nada. Así que la excepcionalidad de la libreta abierta nos permite mantener a los chicos dentro del sistema y darles el acompañamiento para que nadie quede atrás. Pero no es algo que va a quedar por diez años, esto va a terminar rápidamente y vamos a continuar con el modelo previo, porque no creemos que solamente valga que el chico esté dentro de la escuela, sino que esté dentro de la escuela y que aprenda. Es la única oportunidad que tiene ese chico, muchos de estos chicos, no digo solo de lugares rurales, de aprender algo para su vida. Si no aprenden en la escuela no solamente lengua matemática y ciencia, si no aprenden a hablar, a respetar al otro, a esperar, a argumentar, no se van a poder plantar a buscar un trabajo, a presentarse en una entrevista. Ese chico tiene que saber hablar, tiene que saber contestar, opinar y fundamentar. Todas esas cosas se aprenden en la escuela, pero no solo del docente, aprenden escuchando. Una de las cosas que empezamos a hacer desde que empezamos es poder escuchar a los chicos. Una de las políticas fuertes que tenemos es de poder escuchar a los estudiantes, los escuchamos, no bajamos línea, vamos y sacamos una foto. Hablamos con ellos, los escuchamos y ellos son mucho más demandantes, vivos e inteligentes de lo que el común puede creer.
Misiones y pocas provincias se animaron a dar los números del Aprender. ¿Por qué sí, y por qué no?
Yo desconozco. Yo hablo por nosotros. Nosotros consideramos que son datos de insumos públicos, que estamos obligados a contar lo que hacemos y a fundamentar las medidas que tomamos. Y sobre todo, tienen que ver con un compromiso social, que tiene que asumir la sociedad en base a estos resultados. Si yo no cuento esto y pido un esfuerzo, o que los padres ayuden a sus hijos, a que terminen la escuela secundaria o los docentes que nos ayudan a mejorar lengua y matemática, van a decir ¿para qué? Si está todo bien. No podemos decir que está todo bien, porque no está todo bien, pero estamos trabajando para que esté mejor. Las evaluaciones estandarizadas con sus pros y sus contras, tienen ese efecto, si uno las toma como un insumo de trabajo. Si uno lo toma como un ranking, donde quedas arriba o debajo de una provincia, o un ranking de una política determinada, creo que te estás equivocando. Lamentablemente muchos medios lo toman como eso, por eso muchas provincias no quieren contar por miedo a que las estigmaticen, a sus estudiantes, a sus provincias y a sus escuelas.
Una precandidata a presidente, Patrica Bullrich, dijo que hay que volver atrás en el sistema educativo y sacarle a las provincias el manejo de la educación Qué opina?
Hay países donde no hay ministerio de Educación y hay países donde la educación está en manos de un ministerio nacional y no de ministerios provinciales. No hay ninguna organización administrativa que pueda garantizar la buena educación. Creo que esa es una discusión política, no una discusión pedagógica. Pero por experiencia, la educación debe ser provincial porque no hay forma de que el Estado nacional conozca los contextos provinciales. Somos un país muy centralista, con gobiernos centralistas, donde nueve de cada diez funcionarios son del AMBA. Entonces, qué pueden pensar para un misionero, un salteño, un jujeño, un santacruceño, los funcionarios del AMBA decidiendo sobre sus escuelas, sin haber venido nunca, sin conocer. Creo que sería un fracaso y una tensión innecesaria para el sistema político y educativo de la Argentina. Con todo, el Consejo Federal de Educación, funciona como un órgano de consulta, de generación de políticas y depende de cada ministerio, de cada provincia cómo lleva adelante su política. El éxito de las políticas tiene que ver con el compromiso político. Más allá de lo tautológico de la definición, el éxito de una política depende del compromiso político y del sostenimiento de eso. Por ejemplo… ¿por qué estamos teniendo una política de innovación que se sostiene tanto tiempo? ¿por qué podemos experimentar, por qué nos vienen a ver y a preguntar qué hacemos y cómo trabajamos? Porque tenemos tranquilidad política, tenemos apoyo político, sinceramente. Yo desde que empecé mi gestión tengo el 100% del apoyo del Gobernador y del presidente de la Cámara. Siempre nos hemos sentido acompañados, hemos sentido que lo que estamos haciendo está en concordancia con las ideas políticas. Y esa confianza la transmitís al equipo y eso se transmite a los directores y se contagia, porque cuando vos trabajas con la gente, dependés de la gente. Tenemos que estar cerca de la gente que está trabajando, los discursos nos sirven para señalar posicionamientos sobre temas generales, pero la gestión es otra cosa. La gestión es conseguir cosas para transformar la realidad.
En la última reunión del Consejo Federal, justamente, Sedoff cerró un acuerdo con Nación por más de cien millones de pesos para mobiliario que se distribuirá en las escuelas en las próximas semanas.
Para la vuelta de las vacaciones se espera dar otro salto. “En agosto viene la conectividad a Misiones, vamos a conseguir que Misiones sea la primera provincia con el 100% de las escuelas conectadas, porque tenemos piso tecnológico completo en 98% de las escuelas. Así que vamos a ser la primera provincia que acceda al Conectar en su totalidad, el primer distrito. No hay ninguna provincia, ningún distrito, departamento, municipio, o partido del conurbano que tenga el 100% de conectividad, ni siquiera CABA.
¿Todas las escuelas con internet y acceso?
Conectividad completa. ¿Cuál es el problema de la conectividad? La última milla. Pero el piso tecnológico tiene un freno. Entonces, sacamos la limitación administrativa y vamos a tener conectividad completa. Hay 81 escuelas a las que no se puede llegar con cable, hay que poner antenas satelitales. Entonces sacamos la imposibilidad que había antes, porque Conectar no quería conectividad satelital. Hay un compromiso asumido y estamos trabajando para llegar.
Por Nicolás Schenquerman* – El impacto de la pandemia aceleró transformaciones en todos los ámbitos, profundizando las desigualdades existentes entre las regiones y países. No obstante, los desafíos actuales no sólo tienen que ver con evitar el colapso de la economía producto de la emergencia sanitaria global, sino además con adaptarse a las nuevas demandas y necesidades, a los cambios que propone la automatización en la mayoría de las actividades.
En estos tiempos donde todo está cruzado por la digitalización, es fundamental tomar conciencia y profundizar en el aprendizaje de las matemáticas, ya que éstas están presentes en todos los ámbitos: el éxito de los buscadores de internet viene de su brillante algoritmo matemático; la inteligencia artificial y el aprendizaje automático -machine learning-, permite por ejemplo, la visión artificial, la traducción automática, los vehículos autónomos, entre otros; la decodificación del genoma humano es un triunfo de las matemáticas; las estadísticas y análisis de datos no se podrían hacer sin las matemáticas; o la optimización del transporte y las redes de comunicaciones.
Las matemáticas nos ayudan a comprender y controlar la propagación de epidemias y pandemias, para diseñar sistemas electorales; las artes se rigen por variables numéricas como por ejemplo, perspectiva, simetría, mosaicos, fractales, curvas, superficies y formas geométricas; patrones, escalas y sonidos en música. Las matemáticas son útiles en juegos de estrategia, desde el backgammon o el ajedrez hasta resolver un cubo de Rubik; saber matemáticas permite preparar presupuestos, pero también aplica al constructor, granjero, comerciante, artesano, y hasta para mejorar el rendimiento deportivo. En todas partes, y en todo lo que hacemos, se advierte la esencia matemática.
Es por ello que preocupa cada vez que se dan a conocer resultados de evaluaciones como el estilo PISA. Si tenemos en cuenta los resultados de la última edición, América Latina ya enfrentaba una crisis de aprendizaje. En promedio, los estudiantes de la región evaluados tenían tres años de retraso en matemáticas y ciencias, comparado con sus pares de otros continentes como Europa. Lo alarmante es que estamos hablando de un estudio pre pandemia. Aún no conocemos con certeza los impactos del aislamiento y del cese de actividades presenciales.
Es en este sentido que vale resaltar la importancia del Día Internacional de las Matemáticas (Día Pi), que se celebra cada 14 de marzo, con la intención de generar conciencia mundial y fortalecer la enseñanza de las ciencias matemáticas, clave para el presente y futuro de la humanidad. Este día nos invita a poner en agenda el tema y buscar nuevas formas de aprendizaje de las matemáticas, con el fin de cambiar la tendencia negativa en alza que se refleja en las Pruebas PISA; y también, de alguna forma, acercar a los niños, niñas y adolescentes a ellas, desde otro lugar más atractivo y divertido.
Con relación a este punto, el empleo de técnicas propias de los juegos con el fin de mejorar los resultados del proceso de enseñanza-aprendizaje es una de las tendencias educativas más consolidadas en los últimos años. Desde antes de la pandemia ya existían algunas herramientas tecnológicas que facilitaban el aprendizaje, no obstante, durante esta crisis sanitaria se han popularizado y cada vez más alumnos y docentes utilizan la “Gamificación aplicada en Matemática”.
La mayoría de las aplicaciones de juegos de matemáticas se encuentran disponibles en Google Play, alrededor de 50 opciones de juegos que facilitan las prácticas en matemáticas y ayudan a una mejor comprensión de los problemas que luego, se aplican en las aulas (físicas o virtuales); y que más tarde, se aplicarán en todos los ámbitos de la vida. Aplicaciones como Matific Math se encuentran en el top de los mejores juegos de matemáticas y se destacan por ayudar a mejorar los resultados de los estudiantes en todo el mundo. Una app que está diseñada por expertos de la educación, basado en investigaciones matemáticas, cuyo objetivo es ayudar a niños, niñas y adolescentes a aprender de forma divertida e interactiva. En los últimos años, la app de Matific alcanzó alrededor de 8 millones de usuarios, y con relación a la interacción a través de la app, registra aproximadamente 100 millones de episodios jugados por año.
A partir del juego, de introducir actividades con un componente lúdico alto, se logra cambiar para mejor, la relación de los alumnos con la matemática, y además se habilitan espacios donde el estudiante no siente temor a equivocarse ya que la misma plataforma lo incentiva a poder tomar ese error y usarlo para seguir avanzando y aprendiendo.
La gamificación aplicada a las matemáticas, muy rápidamente está siendo incorporada a los sistemas pedagógicos, sea de modalidad presencial o a distancia, sea online como offline. De a poco se va erradicando la grieta sobre educación formal e informal o el valor del juego como parte del aprendizaje.
La incorporación del juego en las matemáticas mejora la interacción de los alumnos con los números; ayuda a los profesores y docentes a identificar rápidamente las dificultades más comunes en su clase; invita a la familia a participar en el proceso de aprendizaje de los niños y niñas de una forma más didáctica y divertida; y sirve de apoyo al diseño y actualización de los programas educativos que todos los años ponen en marcha los gobiernos, a través de sus ministerios y secretarías de educación.
Nicolás Schenquerman, Regional Manager de Matific para Latinoamérica.