MATERIA PRIMA

Nación fijó los nuevos valores de la yerba mate con un aumento del 21 por ciento

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Después de casi dos meses de espera, el ministerio de Agricultura de la Nación finalmente fijó los nuevos valores para la yerba mate. Decepcionante para los productores, adecuado para el sector industrial, fueron los dos conceptos recogidos ante los precios conocidos. 

El precio definido con la influencia decisiva de Paula Español, la secretaria de Comercio que sigue el mismo concepto fijado por el recordado Guillermo Moreno, está muy por debajo de lo que pretendían los productores: apenas 29,70 pesos por el kilo de hoja verde, con un aumento de solo 21,77 por ciento, bastante menos que la inflación interanual registrada en el último año.

Sin embargo, es también bastante menos que lo que está pagando actualmente el mercado, con un precio promedio de 40 pesos. Para el sector industrial, en cambio, el precio se acerca bastante a lo que se consideraba adecuado para atenuar el impacto de la suba de costos.

Las industrias deberán pagar 112.860 pesos la tonelada de canchada puesta en secadero, también con un aumento de 21,77 por ciento en relación a los precios previos.

La nueva grilla de precios regirá a partir de este miércoles 12 de mayo y tendrá vigencia hasta el 30 de septiembre .

El Instituto Nacional de la Yerba Mate emitió un comunicado sobrio y remarcó que “estos nuevos precios para la materia prima de yerba mate implican un incremento del 48,5% respecto a los que se encontraban vigentes hace un año atrás y un 21,8% con relación a los valores del semestre anterior”.

En ese sentido, cabe señalar que el aumento dispuesto por el laudo de la Secretaría de Agricultura se ubica en la misma línea del incremento en góndola que ya habían alcanzado en los últimos seis meses los paquetes de yerba mate elaborada.

“No es lo que esperábamos desde la producción. Pedíamos 38 pesos, pero el laudo es un precio mínimo. Hay que seguir insistiendo en mecanismos para que la yerba siga caminando por un equilibrio donde todos podamos trabajar y ganar medianamente bien. Hay que tener en cuenta que este es un precio mínimo. Pero en el interior se llega a pagar 43 pesos y vamos a seguir trabajando para que se mantenga en esa línea”, precisó Jonás Peterson, productor e integrante del directorio del Instituto Nacional de la Yerba Mate.

Justamente, esa fue la línea trazada por el ministro de Agricultura, Luis Basterra, quien insistió en que la definición de los valores de la materia prima debe darse en el territorio y no depender de la Nación. Para eso, dijo el titular de la cartera agraria, es necesaria una reforma de la ley del INYM para quitar la unanimidad a la hora de definir los precios. En la última sesión el consenso estuvo cerca, pero la negativa del sector industrial correntino hizo fracasar las negociaciones y pedir nuevamente el laudo de Nación.

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De un experto internacional: “Argentina tiene la madera más barata del mundo, pero eso es muy relativo para atraer inversiones”

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En medio del debate por el precio del raleo y el chip en Misiones, Economis entrevistó a Fernando Correa, un experto en grandes proyectos foresto- industriales que trabaja en Pôyry, la consultora de origen finlandés líder a nivel mundial en este rubro.

Correa nació en Tucumán, pero desde hace más de 20 años se fue a vivir al exterior. Estuvo años en Finlandia y actualmente trabaja en la sede de Madrid de la firma finlandesa. Desde allí asesora a grandes grupos con proyectos para invertir en la industria de pasta celulósica.

La firma fundada en 1958 por Jaakko Pöyry está casi siempre detrás de la mayoría de los proyectos de grandes inversiones en la industria pastera, esos que involucran cifras de entre 1.000 y 3.000 millones de dólares y que hoy se hacen con una capacidad de producción nunca por debajo del millón de toneladas (casi tres veces el volumen de Arauco Argentina, planta inaugurada en 1982 cuando el negocio admitía otras escalas).

El sello de esta consultora en un plan de inversión, es también un signo de viabilidad de un negocio en esta materia para el mercado: bancos, organismos multilaterales de crédito, multinacionales, inversores, organismos oficiales, o todo aquel con interés en apostar al sector forestal. Si Pôyry dice que el negocio es viable, el proyecto ya tiene otro valor.

Correa monitorea todo lo referido a este mercado, desde el precio internacional de la pasta celulósica, la demanda mundial de papel para embalaje, tiusse o impresión; las tasas de interés en EE.UU. o Europa y, por supuesto, también el valor de la materia prima para producir una tonelada de pasta.

Argentina, con la madera más barata del mundo

“Argentina tiene la madera más barata del mundo, siempre fue así y ahora tiene un valor especialmente bajo”, explica Correa, mientras muestra unas curvas de evolución de la tonelada de raleo medida en dólares entre países tan disimiles como Argentina, Uruguay, Chile, Australia o Estados Unidos.

El gráfico, que muestra muchas líneas (de todos los países donde hay pasteras) tiene una que se destaca en verde, bien abajo, solita. Ese es el precio de la materia prima en la Argentina.

Siempre al fondo de la tabla. Así que nadie mejor que Correa, experto internacional y argentino, para explicar los “por qué” de esta situación que, del otro lado de la mesa, se traduce en productores forestales a los que históricamente siempre les falta “cinco para el peso”.

No se puede comparar Argentina con otros países

“Argentina tiene la madera más barata del mundo, si, pero cuidado, es incorrecto compararte con otros países y decir: el valor debería ser mayor. El valor es el que es por múltiples factores. Tiene que ver con los costos de producir y una ganancia que se agrega y no es comparable”, advierte Correa.

Además, explica que la Argentina tiene sobreabundancia de materia prima (madera) que tira el precio para abajo y la ausencia de más industrias que apuntalen la demanda de esa sobre oferta. “Si mañana ponen una pastera nueva, el precio va a subir inmediatamente”, asegura.

Y acá viene lo más complicado. Argentina tiene materia prima barata, si, pero el ámbito para hacer negocios que castigan también y han derivado en una total ausencia de inversiones forestales nuevas en los últimos 40 años. Todo esto mientras en Chile, Uruguay y Brasil, las inversiones multimillonarias en este rubro florecieron.

A esta situación, se agrega el tiro de gracia: Paraguay, que directamente no tiene bosques suficientes, ya tiene confirmada una inversión de más de u$s 2.000 millones en una pastera en el departamento de Concepción, con participación de inversores locales (la familia Zapag, de Copetrol) e inversores chinos y austríacos, según lo que se hizo público hasta ahora.

Cuando se concrete y, probablemente, la Argentina le envie los troncos sin mayor valor agregado, se materializará otra gran frustración en el camino al desarrollo de nuestro país.

¿Cómo se atraen las inversiones?

“Que la materia prima sea la más barata del mundo ni siquiera es decisivo para captar inversiones. Hay muchos otros factores que los inversores tienen en cuenta, es importante la estabilidad macroeconómica, las seguridad en las reglas del juego a largo plazo”, señala Correa.

“Paraguay está avanzando en un proyecto para instalar una industria de pasta celulósica de 1 millón y medio de toneladas (entre 4 y cinco veces la capacidad de Arauco Argentina) y tiene sólo 50.000 hectáreas de bosques en todo el país”, explica Correa. (N. de la R.: Misiones, nada más, tiene diez veces esa cantidad de bosques para la producción forestal).

En el gráfico, la evolución de la ton de raleo de pino en u$s. Argentina siempre es el más barato, comparado aquí con Brasil, España, EE.UU. o Sudáfrica. Sólo en el retraso cambiario previo al estallido de la Convertibilidad (2000 y 2001) hubo precios similares a estos países.

-¿Por qué la Argentina tiene la madera más barata del mundo?

-Eso se debe a muchos factores, no es negativo que tenga el costo bajo, al contrario es una ventaja. Pero tenés que tener cuidado, que el costo de la madera no es todo lo que incide en el costo de la producción. Esto significa que en celulosa, que es el principal uso de la madera, por la cantidad de madera que usa, mas o menos el 40 por ciento del costo es madera (materia prima).

Comparativo de la evolución de la tonelada de pino para producción de pasta celulósica.

-¿Podrías desglosar el otro 60 por ciento, típicamente?

-Tenés varios ítems: Producción de energía, mano de obra, costos fijos. Son distintos, no es solamente materia prima.

-¿Cuál es la materia prima principal, para la producción de pasta celulósica?

-Principalmente madera y luego algunos químicos y soda cáustica y energía.

-¿Cuando decís madera, es siempre el raleo de pino u otras especies?

-No siempre. Se puede usar cualquier tipo de madera, vieja y joven, pero la madera joven de raleo no se puede usar para otra industria de mayor valor agregado. China, por ejemplo, paga cara la materia prima. Porque es el costo puesta en planta (del árbol) y en China llega madera astillada desde afuera (se refiere al rollizo de eucaliptus, que desde hace un tiempo, también está enviando la Argentina desde los puertos de Ibicuy y Concordia).

Argentina siempre está en el cuadrante bajo. Cuando analizás el costo de producción es relevante el hecho de que el comercio de la madera en la Argentina no puede decir: la madera me cuesta esto, y el producto de Corrientes le quiere vender a Papel Misionero a 60 dólares, porque eso es lo que cuesta en Uruguay. Ese razonamiento es incorrecto.

Argentina esta bajo no solamente por el tipo de cambio que ahora está alto (se refiere al dólar en la Argentina). El costo es bajo por el potencial forestal de la Argentina. En Argentina la madera crece bien, rápido y es de calidad. Por eso hay un costo bajo. Hoy está particularmente bajo, porque nadie la demanda. En el momento que haya una fabrica de pasta celulosa, el precio sube para arriba

-¿Sería razonable tener valores similares a Uruguay o Brasil?

-No, Argentina tiene que tener el costo de producción, más el margen de su productor. Si instalo una industria y comparo costos de producción, con los costos de madera en china o Finlandia, no es realista. Los costos son tuyos, de mano de obra, energía, todo, son de la Argentina.

-¿En el producto final, la tonelada de pasta celulósica si el precio es comparable entre países?

-El producto final sí, sale al mundo y ahí si tienen un precio que tiene que ser competitivo. Porque compite con otros países, es un commodity y si tenés un producto eficiente, podes competir en el mercado global.

-Pero en la materia prima, no.

-Exacto. No tenés que mirarte en el espejo de los demás, tenés que mirarte en el espejo tuyo. Una inversión forestal, con una tasa interna de retorno del 10 o 15 por ciento, (en dólares) está buena. ¿Qué banco te paga eso?  No es que si Uruguay vende la tonelada a 40 dólares, lo vendo a 40. No es lo mismo. Lo mismo pasa con los coches o las pelotas de fútbol. El costo de la materia prima no es comparable, el precio del producto final, sí. Distinto es el precio de la madera astillada (el rollizo de eucaliptus) que se le vende a China desde la Argentina. Ese sí, si lo puedo comparar con madera similar que le venden urugauyos a los chinos. Madera en rollo.

-Si soy inversor internacional y miro estos precios, ¿no surge la idea: Pongo una pastera en la Argentina?

-No, porque como te habrás dado cuenta, el precio de la madera siempre fue bajo en la Argentina. Y el precio de la madera no es el único aspecto para que un inversor invierta en la Argentina.

-¿Qué otros aspectos entran a jugar en la decisión?

-Estabilidad económica, riesgo financiero, costo de capital. Son partes no intrínsecas a la parte forestal, pero es parte del entorno. La estabilidad socio política, estabilidad macro económica. El riesgo país.

-Supongo que este cepo que impidió a firmas sacar dividendos o pagar deudas con bancos o casas matrices, genera impacto en futuras posibles inversiones.

-Absolutamente, desde mi punto de vista si. Imaginate que harías si te dicen que para trabajar o ganar dinero, el dinero se queda en la oficina y no lo podés llevar a tu casa, no tiene sentido. Una parte te puede servir porque comés en el restaurante del edificio de tu oficina, pero una parte tenes que llevarte a casa.

-¿Esto hizo que en los últimos 20 años las inversiones en industria pastera crecieron en Uruguay, Brasil, Chile, pero no en la Argentina?

-Si.

-¿Cómo se ve desde exterior a la Argentina en este rubro? Ustedes hablan con inversores de todo el mundo en este sector, que deben mirar todos los países con potencial.

-Argentina tiene mucho potencial. Claro. Cada vez que no se hace una inversión así en la Argentina se está construyendo en otro sitio. Hay un mercado, una demanda y un producto en particular que llama a esa inversión, cada vez que s pierde en la Argentina, ya se instaló en otro sitio. Hay que esperar a que las condiciones sean tal que requieran otra fábrica.

-¿Con Macri los primeros dos años parecía que se abría el panorama para estas inversiones?

-Con Macri había muchísimos iniciativas, preguntas y consultas sobre inversiones en el país. Salieron en los medios estas manifestaciones de interés, pero nada se concretó y después del primer año ya empezaba a haber dudas, por eso nadie avanzó.

¿Cómo está el mercado de la pasta celulósica?

-Depende de cuál es el producto final de la pasta celulósica. Esta un poco mas bajo que lo que era antes de la pandemia, pero no en bajos históricos. En el sector de embalajes hace poco tiempo subió, el precio de la madera para embalaje. La parte de impresión venia cayendo y bajó más por la pandemia, pero es una tendencia que tiene que ver con la digitalización. En cambio otras cosas, como la celulosa para la producción de para barbijos o mascarillas, subió. La celulosa que se usa para tissue, subió mucho.

-¿Papel Misionero y Arauco Argentina qué hacen?

-Embalaje, Papel Misonero bolsa de harina, azúcar, súper y Arauco Argentina hace celulosa kraft blanqueada para distintos tipos de cajas. También se usa para mezclar el papel higiénico y toallitas, para eso se usa celulosa de eucaliptus, pero con un porcentaje de fibra larga de coníferas (las que hace Arauco Argentina).

-¿Está bien vender troncos pelados a China?

-Claro, lo hizo Chile por 20 años, hasta que empezó a poner sus propias fábricas. A comienzos de los 80, Chile le vendía madera en rollo a Tailandia, China, Japón, todavía la sigue vendiendo. La exportación, te da la posibilidad de que el sector forestal primario siga exportando y las plantaciones produzcan mejor y mas barato. En Chile y Brasil, las inversiones las hicieron empresas de allá. En Uruguay son multinacionales. En Argentina también, firmas como Ledesma, Arcor o Molinos podrían invertir en pasteras. Sabrían balancear mejor el riesgo país.

-¿No es mala señal no poder darle más valor agregado?

-Por supuesto que será mejor agregarle todo el valor que se pueda, pero si no tenes otra alternativa y el productor ya hizo su inversión y tiene su capital invertido por 15 años y no lo puede cortar porque no tiene a quien venderlo. Para replantar tiene que cosechar y vender, lógicamente al vender con poco valor agregado, está cobrando menos dinero y se va mucho dinero en la logística.

-¿Qué me podés decir del proyecto de la pastera en Paraguay?

-Estamos haciendo algunos trabajos, así que solo puedo comentar lo que es público. Es un fondo de inversores que están considerando la fabrica, salió en los medios no hace mucho que esta negociando la parte financiera, esta avanzando, un millón y medio de toneladas de fibra corta, similar a las que hay en Uruguay. De eucaliptus. Le podrían comprar a la Argentina, por supuesto. Hay que aprovechar el río, la logística no es tan pesada.

-¿Es importante la estabilidad económica de Paraguay para concretar esa inversión?

-Paraguay tiene hace 15 años el dólar y la inflación al mismo nivel. Tiene un marco impositivo beneficioso, se paga menos impuestos. Los aspectos de confianza son importantisismo, por eso no muchos lo saben. Paraguay hace 15 años tiene la misma tasa de cambio, la inflación al 3 por ciento.

(Nota de la Redacción: Concluimos que las inversiones forestales son como el Papa Francisco. Tienen todo el potencial para venir acá, pero en las últimas décadas fueron a Chile, Uruguay, Brasil y Paraguay, evitando cuidadosamente la Argentina. Como nuestro porteñísimo Jorge Bergoglio, que hace ocho años se fue a Roma y desde entonces visitó todos los países vecinos, pero sigue sin volver a su querida Argentina).

Eje vertical: Precio de la madera. Eje horizontal: condiciones para la inversión.

FIN

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Apertura o proteccionismo, lo que está en juego en el acuerdo con la Unión Europea

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Hace unos días el Gobierno anunció la firma de un acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur básicamente para que, a través de la eliminación de barreras arancelarias y cupos, se incremente el comercio entre ambos bloques de países.

El hecho tiene una trascendencia incluso mayor que la propia creación del Mercosur y genera la obligatoria polémica a la que estamos acostumbrados por estos lugares; muchas especulaciones se están realizando sobre a quiénes beneficia y a quiénes perjudica, por ende es importante tener en claro algunos conceptos:

1 El tiempo:

El acuerdo tiene que ser refrendado por los poderes legislativos de los países comprometidos. Expertos estiman que esto podría llevar un plazo de dos años con lo cual mañana no va pasar nada todavía. No obstante dos años pasan rápido y si esto se ratifica (esperemos que así sea aunque Francia ya manifestó su desacuerdo) va a cambiar para siempre el comercio exterior de nuestro país.

2 A favor o en contra

La eterna discusión entre librecambistas y proteccionistas vuelve a florecer. Los primeros exponen basados en las ideas de David Ricardo y sucesores sobre el argumento que el comercio internacional genera beneficios para todos, ya que permite desde el lado de la demanda tener a disposición más bienes para comparar a la hora de elegir y desde el lado de la oferta más consumidores para venderles productos; los segundos establecen que hay que proteger la industria nacional para que se desarrolle, y la principal manera de hacerlo es con cupos y aranceles a los productos importados. La literatura es sumamente amplia sobre este tema, la realidad es que los países desarrollados son ambas cosas dependiendo del momento y del rubro que se trate. Europa y Estados Unidos protegieron su industria hasta que se desarrolló y aplican subsidios y trabas arancelarias a su producción agrícola para custodiarla de los productos de los países en vías de desarrollo. 

Lo cierto es que no se puede hacer una religión ni de una idea ni de la otra: todo depende del país, del rubro y del poder de lobby que tenga el empresario que se ve amenazado por la competencia internacional.

El dato que no hay que dejar de tener en cuenta es que a Argentina le fue muy bien con el modelo agroexportador. De hecho es cierto que tuvo el PBI per cápita más alto del mundo vendiendo trigo y carne; ver cuadro:

En el año 1895 Argentina superaba en PBI per cápita incluso al propio Estados Unidos, pero ¿cuándo empieza la decadencia?: existen muchas opiniones y no queda claro todavía si en los años 30 (culpa de Uriburu) o en los años 40 (culpa de Perón) pero sí está claro que a medida que el país se fue cerrando al mercado interno, fue perdiendo su pujanza económica. 

La patria agro exportadora fue muy criticada por las desigualdades sociales que coexistían en el país, pero hay que ubicarse en la época: el Keynesianismo, el Estado de bienestar, la responsabilidad de contención de los sectores más vulnerables, etc. son conceptos que nacieron años después, por lo que cualquier modelo hubiera acarreado tales desigualdades, ya que era el rol del Estado y no lo que se producía lo que las generaba.

El otro punto a mirar con lupa es la crítica que se hace a los procesos de apertura comercial que tuvo la Argentina en los años recientes, sobre todo en la última dictadura y en la década del 90 y cómo el país cayó en un proceso de desindustrialización por tener que competir con productos más baratos. 

No me gusta generalizar ya que cada sector de la industria tiene su realidad, pero si hay algo en común en estos dos procesos: que la Argentina tuvo el tipo de cambio atrasado (o el dólar barato) que hacían que nuestros productos, por más eficientes que fueran los empresarios, fueran caros para el resto del mundo. Pero la culpa fue de la política cambiaria primero de la plata dulce de Martinez de Hoz y después el uno a uno de Cavallo  y no de la dinámica del comercio en sí, con lo cual sería un suicidio tener una moneda única con Brasil y abrirnos al mundo, como lo explicamos acá https://economis.com.ar/la-moneda-unica-no-esta-facil/.

Vengan de a uno por las conclusiones:

Con el comercio exterior nos fue bien.

Las desigualdades no son culpa del comercio exterior, al contrario China sacó más gente de la pobreza extrema comerciando con el mundo que con el comunismo cerrado de Mao Tse Tung.

Nuestro país es muy chico para crecer con el mercado interno, debemos vender afuera si queremos crecer.

Que si vamos a vender materias primas y comprar productos industriales es una estupidez: compramos lo que queremos o necesitamos (si no le compramos a Europa le seguiremos comprando a China, Brasil, etc.). Nadie nos obliga.

También vendemos lo que producimos, y si hoy producimos materias primas eso es lo que vamos a vender. También aquí conviene aclarar que la agricultura cambió y la mano de obra que genera toda la cadena entre maquinaria, estudios, seguros, agroquímicos generan bastante más empleo que un tipo tirando semillas o arreando el ganado como era en 1895.

¡Bienvenido sea el tratado! ¿Qué va a pasar? Depende de los negocios que sepamos generar. Ahora, por favor, no atrasen el dólar (cosa que ya está ocurriendo) porque va a ser un desastre que para variar le vamos a echar la culpa a los malos europeos por fundirnos y no como corresponde a nuestras erráticas políticas cambiarias.

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Yerbateros se plantan en 13,50 pesos como mínimo para el precio de la hoja verde

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Los productores yerbateros que se reunieron en San Vicente se plantaron en un pedido de 13,50 pesos como mínimo para el precio de la hoja verde que debe regir entre abril y octubre. Es un incremento de más del 50 por ciento del valor actual, que el sector industrial se niega a afrontar, ante la imposibilidad de trasladar los valores a las góndolas.
Aunque parece difícil alcanzar un acuerdo, decidieron pasar a un cuarto intermedio hasta el martes, para una nueva reunión en Andresito, previa a la oficial en el Instituto Nacional de la Yerba Mate.
En el sector industrial, que envió a varios dirigentes a intentar calmar las demandas de los productores, advierten que es imposible afrontar un aumento semejante, porque el precio no se puede trasladar a los consumidores.
En el Gobierno provincial pretenden que el precio se fije en Misiones, sin tener que recurrir al laudo de la Nación, pero al mismo tiempo, no ven con malos ojos que el precio sea el más alto que se pueda alcanzar.

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