Mercosur

A lo Trump: ministro de Paraguay quiere levantar un muro con Argentina para frenar el flujo comercial

Compartí esta noticia !

El ministro de Industria y Comercio de Paraguay, Luis Castiglioni, señaló que quiere construir una muralla en la frontera entre Paraguay y Argentina para “frenar el contrabando” que no es otro que el flujo comercial desde este lado de la frontera, impulsado por el dólar alto, que ahora vuelca las asimetrías hacia el lado argentino. El cónsul paraguayo en Posadas aseguró hace unos días que el flujo en el puente Posadas-Encarnación creció 150 por ciento en los últimos seis meses.

Las declaraciones las dio a medios de prensa durante su llegada a la inauguración oficial de la tradicional Expo 2023, la mayor feria industrial, comercial y ganadera del país, que se desarrolla en Mariano Roque Alonso.

Llamativamente, el funcionario de Mario Abdo aseguró que el contrabando se debe a “la lamentable situación de nuestro hermano país, que con sus políticas macroeconómicas totalmente diferenciadas y descoordinadas” y que la “crónica situación nos hace sufrir a todos los países limítrofes”.

“Yo siempre digo esto, la verdad que me gustaría construir una gran muralla en torno a la frontera argentina, porque realmente es muy difícil luchar contra un flagelo cuando los incentivos son tan grandes desde el punto de vista económico, pero hay que seguir haciéndolo”, expresó.

Resaltó, asimismo, que se debe terminar la impunidad. “Lo peor que puede haber es que se le agarre a la gente, se incaute la mercadería y que ahí se acabe. Lo mejor que se puede hacer es que se agarre las mercaderías, se les aprese a la gente y se las impute como corresponde por este delito”, aseveró.

“A mi me gustaría levantar una muralla en la frontera con Argentina, como el señor (Donald) Trump había propuesto en ocasión de su presidencia, levantar una muralla en la frontera con México, ante la impotencia que tenía del paso de los migrantes ilegales”, expresó el ministro.

Pese a las declaraciones del ministro, la Unión Industrial paraguaya piensa distinto. Enrique Duarte, titular de la UIP, llamó a frenar el contrabando y pidió que la justicia tenga “tolerancia cero” con este flagelo que va en aumento. “Los contrabandistas y los lavadores de dinero, no pueden seguir caminando orondamente por las calles. El Estado tiene temas urgentes de los cuales ocuparse”, expresó el representante del gremio.

El empresario habló de los principales problemas por los que está atravesando el país en materia de informalidad, contrabando, educación, salud, seguridad ciudadana, la caja fiscal, la deuda con los proveedores y el problema de la hidrovía, que deben ser solucionados por el Estado. “De la generación de empleo nos encargamos nosotros”, agregó Enrique Duarte.

Compartí esta noticia !

El crecimiento agropecuario argentino y brasileño en el contexto del MERCOSUR

Compartí esta noticia !

Escriben Marcela Cristini y Guillermo Bermúdez de FIEL – En los últimos 20 años, Brasil aventajó a la Argentina en su crecimiento agropecuario, no sólo por la posibilidad de extender su frontera agropecuaria sino, sobre todo, por un marco de políticas sectoriales consistente con las oportunidades que abría el mercado internacional, incluyendo inversiones tecnológicas y de infraestructura. El avance de las negociaciones con la UE en un acuerdo de libre comercio podría evitar costos ambientales infundados y favorecer el clima económico para el agro argentino, mientras se espera una mejora por la normalización de la macroeconomía en el futuro próximo. En esas negociaciones con la UE, la alianza entre Brasil y la Argentina será clave para maximizar las ventajas de la inserción internacional de nuestro sector agroindustrial.

En 1985, Brasil y la Argentina buscaron solucionar la rivalidad histórica que había creado un clima de conflictos potenciales serios. Entonces, el liderazgo de los presidentes Sarney y Alfonsín logró una solución superadora que sentó las bases para la conformación del MERCOSUR. En el programa inicial de integración bi-nacional se destacaban los protocolos de trigo y bienes de capital que favorecían el comercio y las inversiones entre ambos países. También se incluyó un protocolo sobre biotecnología, anticipando la importancia de esta disciplina en ambos países y su potencial actual para favorecer el aumento de productividad, limitando el riesgo de deforestación. Este desarrollo muestra que, como parte de su comercio habitual, las exportaciones de trigo de la Argentina hacia Brasil fueron un ingrediente de la solución buscada. En el curso de los años posteriores, en ocasiones de escasez del trigo argentino debido a factores climáticos, Brasil importó el grano de otros orígenes (especialmente de los Estados Unidos), sin que esa competencia lograse desplazar a la oferta de nuestro país en el mediano plazo.

El desarrollo del MERCOSUR se pensó en los 90 como una plataforma para la inserción internacional de sus miembros, incluyendo la elaboración y exportación de los productos agroindustriales, dadas las importantes y conocidas ventajas de los países integrantes para la producción agropecuaria. En todos los capítulos de la integración, y también en este capítulo agroindustrial, los avances fueron mucho menores a los ambicionados y contrastaron con lo que cada país fue logrando individualmente. Para ilustrar esa divergencia de avances unilaterales vale reseñar la evolución de la producción y comercio agropecuarios de Brasil y la Argentina en los últimos años.

La producción conjunta de trigo, maíz y soja de Brasil representó el 10,2% de la producción mundial en la campaña 2020/21, mientras que la Argentina sumó el 5,1%. Esta participación los ubica entre los primeros 10 productores principales en el mundo, junto con los Estados Unidos, la Unión Europea, China, Rusia y Ucrania. En el caso de Brasil, la oferta conjunta de estos tres productos aumentó un 144% en los últimos 20 años, mientras que la oferta argentina aumentó en un 76%. Varios análisis de organizaciones cercanas a los productores locales (Sociedad Rural Argentina, Bolsa de Comercio de Rosario, Bolsa de Cereales de Buenos Aires) han señalado el notable crecimiento de Brasil que se logró por aplicación de nuevas tecnologías, difusión del cultivo de soja y completamiento del uso de la tierra incorporando nuevas zonas del centro-oeste del país como respuesta a condiciones macroeconómicas estables, precios altos e inversiones públicas en infraestructura de transporte. Los brasileños destacan que, en los últimos 20 años, la producción agrícola subió tres veces más que el área ocupada por los cultivos, como consecuencia del desarrollo en materia de investigación y tecnología. En la Argentina también se aplicaron nuevas tecnologías y, con una frontera agrícola ya ocupada, la difusión de la soja desplazó a la ganadería vacuna y modificó su modo de producción. En ambos casos se reportan episodios de avance de los cultivos sobre áreas naturales como el Amazonas o el bosque chaqueño. Las autoridades buscaron dar respuesta a los riesgos ambientales derivados de estos episodios y, entre otras medidas, la Argentina implementó un Ley de bosques en 2007 y Brasil, luego de una etapa permisiva durante la administración Bolsonaro, acaba de lanzar un Plan de Acción para la Prevención y el Control de la Deforestación en la Amazonia con la que el presidente Lula da Silva busca recuperar el liderazgo brasileño en este tema a nivel internacional.

De todos los cultivos, el caso de la soja es el de mayor dinamismo en los dos países desde los 90 y hasta el final del boom internacional de las commodities. Luego, mientras Brasil continuó consistentemente con sus políticas y con el aumento de su producción sojera, en la Argentina las distorsiones macroeconómicas dieron como resultado un cambio en los patrones productivos desde 2011-12 con oscilaciones entre el cultivo de soja y maíz. El boom sojero se redujo en la Argentina. Los Gráficos 1 y 2 muestran el avance del área sembrada, los rendimientos y la producción total comparada en estos dos cultivos. Por su parte, Brasil también ha avanzado significativamente en la producción de trigo. En algunos ámbitos ambientalistas, este crecimiento ha generado señales de alarma por el cambio de destino en el uso de la tierra hacia la agricultura permanente.

Gráfico 1

Fuente: FIEL con base en datos FAOSTAT

Gráfico 2

Fuente: FIEL con base en datos FAOSTAT

Lo que destaca aún más en nuestros países es la importancia del saldo exportable y, por lo tanto, la relevancia de Brasil y la Argentina en la provisión de alimentos al mundo. En ambos casos, las exportaciones agropecuarias crecieron por encima de las exportaciones totales (ver Gráfico 3). En cuanto al patrón exportador, en la Argentina, la importancia de cereales y oleaginosas se ha mantenido relativamente estable mientras que en Brasil las exportaciones han modificado su patrón para incorporar la producción cerealera y oleaginosa de zona templada reduciendo la participación de productos tropicales (Gráfico 4). En ambos casos la producción primaria agrícola explica una parte importante de las exportaciones, 35% en el caso de la Argentina y 27% en el caso de Brasil en 2021-22.

Gráfico 3

Fuente: FIEL con base en datos Trademap

Gráfico 4

Fuente: FIEL con base en datos Trademap

Otro avance no concretado en el plano de la inserción internacional del MERCOSUR ha sido la firma del acuerdo bi-regional con la Unión Europea. Luego de 20 años de negociaciones, en 2019 se logró un documento que debía ser revisado en su contenido legal por la UE y aprobado por los parlamentos de los países integrantes de las dos regiones. En el curso de esa negociación final, varios países europeos, entre ellos Francia, se opusieron al contenido que consideran pone en riesgo la competitividad de sus productores agropecuarios. A la vez, el objetivo europeo de liderar las medidas contra el cambio climático dio lugar a iniciativas que podrían afectar el comercio bi-regional, como el Pacto Verde de diciembre de 2019, que postula que la UE alcanzará la neutralidad climática en 2050 e impone lineamientos para los productores agropecuarios locales que también alcanzan a los proveedores extra-comunitarios. En esa línea se explicita, como se mencionó más arriba, la alarma europea sobre la conservación del Amazonas y del bosque del Chaco americano. Este aspecto es muy relevante para los países del MERCOSUR dado que la UE es el segundo destino exportador de sus productos agropecuarios. Para superar el problema, la UE envió un documento complementario referido a garantías ambientales para su consideración, principalmente por Brasil. En esencia, esas garantías permitirían limitar las importaciones de productos que contribuyan a la deforestación o a los cambios climáticos y también podrían generar sanciones por incumplimiento.

En una reciente gira a nuestra región, la presidenta de la Comisión Europea manifestó su optimismo con respecto a firmar el acuerdo bi-regional antes de fin de año y es muy probable que la próxima Cumbre CELAC-UE de julio sea un espacio propicio para un acercamiento. En la reunión que esta funcionaria mantuvo en Brasil, el Presidente Lula da Silva manifestó la disconformidad de su país con el enfoque europeo. A la vez, la Argentina estaría preparando un documento para dar respuesta al planteamiento europeo pidiendo que se acepten las certificaciones ambientales del MERCOSUR.

En un trabajo anterior, de 2019, el análisis que realizamos sobre el capítulo agropecuario de estas negociaciones indicábamos que “el interés por un acuerdo en el sector agroindustrial entre el MERCOSUR y la Unión Europea está todavía vigente. Sin embargo, el acuerdo alcanzado sigue mostrando la fuerte sensibilidad europea hacia la apertura de este sector que se traduce en una apertura restringida a la ampliación y creación de cuotas para los productos que más interesan al bloque latinoamericano. Esta situación hace que resulte muy importante estudiar estrategias que complementen los negocios de acceso al propio mercado europeo con otros que combinen las inversiones europeas con la escala y la calidad de los productos agroindustriales del Mercosur para ampliar la presencia en terceros mercados (Asia y África)”. Adicionalmente, se puede indicar que la UE, como los Estados Unidos, se encuentran preocupados por el avance de China en la región, aunque el espacio europeo para hacer concesiones en el capítulo agropecuario parece muy limitado dadas las restricciones ambientales que les está imponiendo a sus propios productores.  

En el plano ambiental, el cambio en el destino de uso de la tierra es, sin duda, uno de los aspectos fundamentales en cuanto a las consecuencias del cambio climático en el mundo. Además, se discuten los efectos medioambientales de los procesos de producción agrícolas. Sin embargo, en este plano los países del MERCOSUR han empezado a organizarse para mostrar que, en comparación con otros países productores, la huella de carbono de sus principales productos es más baja. En este capítulo hay aún numerosas discusiones en cuanto a las metodologías de medición y su alcance. Sin embargo, el uso de la siembra directa en la agricultura, y las pasturas naturales de la ganadería vacuna y ovina, les dan a nuestros países una ventaja ambiental muy interesante.

Por último, en el plano de las políticas agropecuarias, la comparación entre la Argentina y otros países de la región muestra que, históricamente y, especialmente en el presente, nuestro país penaliza severamente a la producción local con una alta carga impositiva y un nivel de retribución cambiario diferencial muy bajo (tipo de cambio comercial bajo más retenciones). En una tarea de comparación internacional que hace el Banco Interamericano de Desarrollo (Agromonitor), se muestra una medida que incluye “todos los efectos de las políticas públicas que afectan de manera diferencial al sector, sean estas de apoyo (por ejemplo, mediante subsidios), o de penalización (por ejemplo, mediante impuestos)”. Esa medida refleja la enorme divergencia de nuestra política agropecuaria con la de nuestros principales competidores. Mientras todos dedican en torno de un 0,4% de su PBI a asistencia sectorial, nuestro país castiga al sector con el equivalente a -2,12% del PIB (Gráfico 5).

Gráfico 5

Fuente: FIEL con base en datos Agromonitor-BID

En síntesis, la evidencia muestra que nuestro país ha ido perdiendo posiciones relativas en la producción y exportación de productos básicos agropecuarios frente a Brasil, que aprovechó los buenos precios internacionales para aumentar sus inversiones en tecnología (aumento de rindes) e infraestructura logística. Los productores brasileños respondieron positivamente a la estabilidad macroeconómica del país que prevaleció superando los disensos políticos. La Argentina, por su parte, desaprovechó las oportunidades internacionales y el sector transita hasta hoy un clima adverso a su desarrollo que restringe sus inversiones. Ambos países enfrentan desafíos para acreditar la condición ambiental relativamente favorable de su producción agropecuaria frente al mundo. El MERCOSUR podría ser un instrumento importante para lograr un reconocimiento de sus certificaciones ambientales, en especial, teniendo en cuenta la negociación en curso con la UE, que busca liderar las acciones contra el cambio climático camino a 2050.

Compartí esta noticia !

Todesca considera que el acuerdo Mercosur-UE es una “oportunidad” para “cerrar brechas”

Compartí esta noticia !

La secretaria de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería, Cecilia Todesca, consideró hoy que un acuerdo del Mercosur con la Unión Europea (UE) podría representar una “oportunidad” para cerrar las “brechas” entre dos regiones asimétricas y para que el bloque sudamericano pueda avanzar en su desarrollo sumando empleo de calidad e inclusivo.

“El acuerdo entre estos dos bloques es una oportunidad, es una oportunidad para la Unión Europea y también una oportunidad para el Mercosur”, señaló Todesca al hablar en la inauguración de un seminario sobre el vínculo de la UE con Argentina y Latinoamérica en la sede de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI) en Buenos Aires.

La funcionaria, que señaló las asimetrías entre las dos partes, tanto en el aspecto económico como de desarrollo humano, consideró que “es en esa brecha donde está la oportunidad” y aseguró que sólo se necesitan “los instrumentos que permitan cerrar estas brechas”.

En la cumbre celebrada la semana pasada en Puerto Iguazú, los presidentes del Mercosur coincidieron en la necesidad de avanzar en la ratificación del acuerdo con la UE, cerrado en principio en 2019 después de 20 años de negociaciones, pero insistieron en que sea justo para ambas partes.

El bloque trabaja actualmente en una respuesta al instrumento adicional presentado en marzo por los europeos, que establece nuevas exigencias medioambientales para ratificar el acuerdo.

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, cuyo país asumió la presidencia pro témpore del Mercosur para el segundo semestre, se comprometió la semana pasada a “concluir” las negociaciones, pero pidió a sus homólogos una “respuesta rápida y contundente” a la “inaceptable” exigencia ambiental presentada por los europeos.

Todesca reiteró la posición expuesta por el presidente Alberto Fernández de que el objetivo es que Argentina y América Latina en general no sean sólo proveedores de materias primas, sino que puedan agregar valor desde la producción y generar “empleo con derechos, con buenos salarios e inclusivo”.

“Estas dos transversales, que son la transición energética y la digitalización, pueden ser los mecanismos por los cuales nosotros logremos avanzar, sumarnos a estos nuevos encadenamientos, agregando talento, capacidades productivas y ciencia y tecnología”, apuntó.

Por su parte, el embajador de la UE en Argentina, Amador Sánchez Rico, consideró que es positivo que “las cartas se pongan encima de la mesa” y se pueda hablar “de manera concreta, tangible, de cuáles son las preocupaciones de ambos lados”, y destacó que ahora se da una “ventana de oportunidad” para cerrar el acuerdo con el Mercosur.

“Esperemos que, con esta dinámica positiva que he mencionado antes, seamos capaces en los próximos meses o antes de que termine la Presidencia española (de la UE), en diciembre, de cerrar este acuerdo”, señaló en declaraciones a Télam.

El embajador europeo destacó también la importancia de la cumbre que el bloque mantendrá el próximo lunes y martes en Bruselas con la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) en Bruselas, la primera que se celebra desde 2015, como señal de un acercamiento de la UE a la región.

A la vez, señaló que tras el memorándum de entendimiento sobre materias primas firmado por la UE con Argentina durante la visita de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, a Buenos Aires, ahora esperan cerrar otro acuerdo sobre energía al margen de la cumbre de la Celac.

Sánchez Rico dijo que espera que el “impulso” que le dará España a la relación con América Latina durante su presidencia del Consejo de la UE “venga para quedarse” y no sea “una cosa de seis meses”.

En tanto, la embajadora española en Argentina, María Jesús Alonso, dijo que confía en la cumbre del 17 y 18 de julio en Bruselas sirva de “estímulo para revitalizar” la relación entre las dos regiones.

“La relación birregional creo que es absolutamente esencial no solo para la autonomía estratégica de la Unión Europea, sino también para la recuperación económica y sostenible de toda América Latina”, apuntó.

Compartí esta noticia !

Cafiero destacó la reforma del régimen de origen del Mercosur: “Es un instrumento central para la integración de los sectores productivos”

Compartí esta noticia !

El canciller Santiago Cafiero presentó hoy los aspectos más destacados de la Presidencia Pro Tempore Argentina del Mercosur durante el primer semestre de 2023, en la 62° Sesión Plenaria de la Cumbre de Jefas y Jefes de Estado del Mercosur y Estados Asociados que se realiza en la ciudad de Puerto Iguazú, Misiones.

Cafiero resaltó la aprobación de la reforma del Régimen de Origen del MERCOSUR, “un instrumento central para la integración de los sectores productivos de los Estados Parte, que se moderniza con el objetivo de simplificar sus reglas, para adaptarlas a la realidad cambiante del comercio internacional”. Y subrayó que “tiene importantes ventajas y traerá beneficios concretos para el comercio regional, al facilitar la operatoria de las empresas conforme estándares internacionales”.

Cafiero puso en valor la iniciativa al explicar que “contaremos con nuevas herramientas, como la certificación de origen por parte del exportador, que redundará en la simplificación y reducción de los tiempos administrativos, gracias a procedimientos más eficientes y ágiles de verificación y control de origen por parte de las autoridades aduaneras”.

En la continuidad de su informe, el titular del Palacio San Martín detalló además las dos líneas directrices que guiaron la Presidencia Pro Tempore Argentina: “La primera, la de orientar nuestros esfuerzos de integración de modo que incluyan al extenso entramado de pequeñas y medianas empresas que operan en nuestro bloque. Y la segunda, tener presente que las oportunidades para nuestras empresas, nuestros empresarios, empresarias, trabajadores y trabajadoras se basan en el fortalecimiento de nuestros mercados internos, articulados y potenciados en su dimensión regional”.

En esa línea el titular del Palacio San Martín, también resaltó la propuesta para la creación de “un programa para establecer y promover un Sello del Buen Diseño MERCOSUR, con el objetivo de facilitar la inserción en los mercados internacionales de las PyMEs de nuestro bloque y fortalecer la identidad regional de nuestros productos y de quienes los producen”.

“En materia de Negociaciones Externas, en las negociaciones en curso con la Unión Europea, presentamos a nuestros socios del bloque propuestas en materia de cooperación y cadenas biregionales de valor y una contrapropuesta al Documento Conjunto sobre sostenibilidad, presentado por la contraparte europea en el mes de marzo, tres años después de anunciado” dijo y añadió:  “Dichas iniciativas recibieron aportes y sugerencias de parte de Paraguay y Uruguay y quedaron pendientes de comentarios que se están elaborando por parte de Brasil”. Del mismo modo aclaró que se continuó avanzando en “la negociación del resto de los asuntos pendientes con la Unión Europea, en materia de revisión legal, indicaciones geográficas y arquitectura general del Acuerdo”.

Además se cerró “exitosamente el segmento bilateral de nuestras negociaciones para la profundización de las preferencias comerciales del bloque con Israel y presentamos a nuestros socios un proyecto de Acuerdo Marco con los Emiratos Árabes Unidos, como punto de partida para avanzar en la negociación de un acuerdo comercial con una contraparte de enorme potencial para incrementar sostenidamente el comercio y las inversiones”.

En el ámbito regional, agregó: “Impulsamos la agenda de negociaciones con América Central, con el objetivo de fortalecer nuestra presencia comercial en dicha zona, especialmente con República Dominicana y El Salvador y esperamos próximamente hacerlo con Honduras, que ha expresado concreto interés en relacionarse con nuestro bloque”.

Compartí esta noticia !

Lula advirtió que las condiciones del acuerdo con UE son “inaceptables” y llamó a negociar con otros países

Compartí esta noticia !

Pocos minutos después de las 11 comenzó formalmente la cumbre de presidente del Mercosur, la primera de modo presencial desde 2019 y la primera en Misiones desde 2005. La presidencia pro témpore pasará de manos de Argentina a Brasil, con la vuelta de Lula Da Silva.

Al recibir la presidencia del bloque, Lula saludó uno a uno a los presidentes de la región. “Con mucha alegría vuelvo a la Argentina a participar de la cumbre. La Triple Frontera representa mucho simbolismo para la integración. Y también mucha alegria por el reencuentro de Brasil con la región”. 

“El Mercosur es el mejor proyecto de integración regional a lo largo de las últimas décadas. El mundo es cada vez más complejo. Nadie puede resolver problemas solos ni permanecer ajeno a los dilemas de la humanidad. No hay alternativa que no sea la unión, la protección de biomas y la transición ecológica. Ante las guerras, debemos hablar de paz. De cooperación y solidaridad. Ante el aumento del odio y de la intolerancia, es urgente renovar el compromiso del Mercosur con el estado de derecho. Asumir los desafíos de enfrentar todos los intentos de pervertir la democracia. Un Mercosur más democrático y participativo es el camino”, enumeró. 

Acto seguido, sentó posición sobre el debate central de esta cumbre: el acuerdo con la Unión Europea. Llamó a “evitar que barreras arancelarias comprometan el comercio regional” y anticipó que se fortalecerá el trabajo para crear una moneda única para el comercio regional y acuerdos de comercio con Chile, Colombia, Ecuador y Perú”. 

“El acuerdo con la Unión Europea en esas condiciones es inaceptable. Los socios estratégicos no negocian bajo amenaza”, advirtió. “El Mercosur debe dar una respuesta rápida y contundente. No tenemos interés en un acuerdo que nos condene a un eterno papel de exportador de materias primas”, aseguró. En esa línea, dijo que bajo su presidencia, se comenzará a negociar acuerdos de comercio con Canadá, Corea del Sur y Singapur, China, Indonesia, Vietnam y América Central. “Las barreras al comercio, perjudican a países en desarrollo”, insistió. 

Lula es el gran protagonista de esta cumbre, no sólo por la presidencia pro témpore que comenzará a ejercer, sino por las negociaciones bilaterales con la Argentina. Lula fue recibido con un abrazo por Alberto Fernández y mantuvo encuentros previos a la cumbre con el ministro de Economía, Sergio Massa y el canciller Santiago Cafiero, quien abrió la cumbre con el informe de lo realizado por la presidencia argentina en el último semestre.

“Es una enorme alegría encontrarnos forma presencial, algo que no habíamos logrado en los últimos cuatro años”, dijo el Presidente al abrir la 62° sesión plenaria de la cumbre de Jefas y Jefes de Estado del Mercosur y Estados Asociados, a la que asisten los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; de Uruguay, Luis Lacalle Pou; de Paraguay, Mario Abdo Benítez; y de Bolivia, Luis Arce; a quienes se sumó el electo jefe de Estado paraguayo, Santiago Peña.

Fernández afirmó que el Mercosur “es sin duda alguna, el proceso de integración más sólido que la América del Sur ha desplegado”, al dar el discurso inaugural de la cumbre del bloque reunida en Puerto Iguazú.

“Una unión que ha evitado que se consoliden corrientes antagónicas entre nuestros intereses. Hemos logrado tener intereses permanentes y son esos intereses los que debemos preservar en favor de nuestros pueblos”, remarcó el mandatario ante sus pares del Mercosur.

El Presidente dijo que “sobrellevamos los efectos de la sequía más grave de los últimos 100 años”, en el marco de un “shock climático que acentuó las fragilidades de nuestra economía, ya afectada por la calamidad de una deuda irresponsablemente pedida por un gobierno argentino e irresponsablemente otorgada por el FMI”.

Al hablarle a sus pares del Mercosur, el mandatario argentino expresó: “Siempre les agradeceré el acompañamiento que nos han brindado en el marco de una arquitectura financiera internacional muy injusta que preserva las desigualdades en lugar de socorrer a los pueblos en momentos de estrés como el que atravesamos”.

El presidente Alberto Fernández junto a Mario Abdo, presidente de Paraguay y su sucesor, Santiago Peña.

Ayer, en la previa de la reunión de los mandatarios de hoy, los cancilleres de la Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay se encontraron frente a frente y, como sucedió en las últimas reuniones del Mercosur, volvieron a manifestarse con fuerza los debates acerca de las asimetrías en el bloque y las negociaciones por Tratados de Libre Comercio (TLC); en especial con la Unión Europea.

En esa línea, el Presidente aseguró que no está “parado en el lugar aislacionista en el que algunos me quieren ver parado” y exhortó a “integrarse al mundo no solo como proveedores de materias primas sino como exportadores de productos elaborados”.

“Hablo de ser parte del mundo global con la fuerza de las economías que se desarrollan y no con la debilidad de las que se primarizan. Nadie puede condenarnos a ser los proveedores de la materia prima que otros industrializan y luego nos venden a precios exorbitantes”, advirtió en su discurso en Puerto Iguazú, frente a los otros presidentes del bloque.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin