El presidente Alberto Fernández llegó esta mañana a Puerto Iguazú, en la provincia de Misiones, donde encabezará la 62° sesión plenaria de la cumbre de Jefas y Jefes de Estado del Mercosur y Estados Asociados, y traspasara la presidencia pro témpore del bloque a Brasil.
La sesión plenaria estaba prevista para las 10 en el Hotel Gran Meliá, ubicado dentro del Parque Nacional Iguazú, donde se dará cuenta del trabajo realizado por Argentina en el último semestre y el inicio de la nueva presidencia pro témpore, que quedará en manos de Brasil.
En las últimas horas también llegaron a Iguazú el presidente de Paraguay, Mario Abdo; su par de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; y de Uruguay, Luis Lacalle Pou.
En tanto, el ministro de Economía y precandidato presidencial de Unión por la Patria (UxP), Sergio Massa, acompañará al Presidente en la sesión plenaria.
Ayer, en la previa de la reunión de los mandatarios de hoy, los cancilleres de la Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay se encontraron frente a frente y, como sucedió en las últimas reuniones del Mercosur, volvieron a manifestarse con fuerza los debates acerca de las asimetrías en el bloque y las negociaciones por Tratados de Libre Comercio (TLC); en especial con la Unión Europea.
En ese marco, el canciller Santiago Cafiero reafirmó el compromiso argentino para “diversificar” la agenda externa del Mercosur y pidió revisar el acuerdo con la Unión Europea (UE) sin “discursos ideologizados”, al dar apertura a la Reunión Ordinaria del Consejo Mercado Común (CMC) del bloque, que se desarrolló ayer.
Desde el centro del Parque Nacional Iguazú, Cafiero señaló que el acuerdo firmado entre el Mercosur y la UE en 2019 quedó desactualizado y señaló que el proteccionismo verde propuesto desde Bruselas “supone en la práctica una protección de los productos de los países desarrollados que afecta el comercio en general y, muy especialmente, a los productores de alimentos”.
Por su parte, Massa encabezó una reunión con sus pares del bloque y se analizó el uso de monedas locales en el comercio intrabloque, en un encuentro del que también participaron los presidentes de banco centrales del Mercosur.
“Para fortalecer el comercio intra Mercosur es fundamental consolidar los acuerdos en moneda local entre nuestros países. El uso de monedas locales, en momentos de crisis como el que vive la Argentina por la peor sequía de su historia, alivia la presión sobre el uso de reservas y sobre la cuestión cambiaria”, subrayó el ministro en el encuentro.
En el marco de la realización de la LXII Reunión del Consejo del Mercado Común y Cumbre de Jefes y Jefas de Estado del MERCOSUR y Estados Asociados, la secretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Cecilia Todesca Bocco afirmó esta mañana que “la Argentina y los otros países tenemos la idea que juntos estamos mejor. Y no se trata sólo de lo político que es importante sino de consolidar este mercado interno más grande que es MERCOSUR”.
En declaraciones radiales, Todesca Bocco reconoció que “se esperaba un poco más de la integración pero las integraciones tienen siempre esta dificultad de las asimetrías entre las economías”.
En ese sentido explicó: ”Tenemos que tener una política industrial dentro del bloque y científico tecnológica, porque es lo que todos los países hacen y es la manera de poder aprovechar el mercado interno para nosotros mismos; sino vendrán otros a vender sus productos”. Y enfatizó: “Hay que proteger y potenciar el MERCOSUR porque es muy importante”.
El intercambio entre los países del MERCOSUR cobró nuevo impulso y superó los niveles de la prepandemia en un 38 por ciento: pasó de 33 mil millones de dólares en el 2029, a 46 mil millones en el 2022. Además, durante el 2022 el bloque regional registró su mayor valor histórico en el comercio total de bienes con el resto del mundo: 752.600 millones de dólares.
Respecto a la concreción de un posible acuerdo con la Unión Europea, la secretaria de Relaciones Económicas Internacionales consideró: “Creemos que esta puede ser una oportunidad para el MERCOSUR, porque el mundo cambió mucho y las cadenas de valor, es decir el mapa de producción y empleo se está reconfigurando y esto podría ayudar al bloque a localizar inversiones productivas en la región, generando más producción, trabajo y aumentando el valor de las exportaciones”.
Detalló que “hoy estamos en una circunstancia en donde tanto los europeos como los que vivimos en el MERCOSUR tenemos la idea que si trabajamos juntos en torno a ejes como la minería, la energía, alimentos, salud, servicios basados en el conocimiento y muchos otros sectores, podríamos ampliar nuestros mercados conectándolos”.
“Son dos regiones completamente asimétricas. El PIB que produce la UE en un año es 6 veces más grande que el del MERCOSUR, y 25 de 27 países de la UE tienen un índice de desarrollo humano más grande que el de nuestro bloque”, aclaró Todesca Bocco.
“Esto no es libre comercio y nada más; necesitamos inversión productiva sino el riesgo es que las brechas que tenemos en lugar de achicarse se agranden”, aseveró.
El uso de monedas locales en el comercio intrabloque fue el principal tema de análisis de la reunión de ministros de Economía y presidentes de banco centrales del Mercosur que se realizó esta tarde en la localidad misionera de Puerto Iguazú, encabezada por el titular del Palacio de Hacienda, Sergio Massa.
El encuentro forma parte de la Cumbre del Mercosur que se desarrollará mañana, en la que participarán los presidentes de los países miembros del bloque regional y en la que la Argentina entregará la presidencia protémpore a Brasil.
“Para fortalecer el comercio intra Mercosur es fundamental consolidar los acuerdos en moneda local entre nuestros países”, dijo Massa en la apertura de la reunión.
“El uso de monedas locales, en momentos de crisis como el que vive la Argentina por la peor sequía de su historia, alivia la presión sobre el uso de reservas y sobre la cuestión cambiaria”, subrayó el ministro.
Massa enfatizó que “el uso de monedas locales nos evita ser rehenes de los shocks externos y nos da mayor capacidad de desarrollo económico en la región, mucho más cuando entendemos que los temas de seguridad alimentaria y energética son parte de la agenda global de los próximos 10 años y que esta región y este bloque tienen un papel central para jugar en la producción de proteínas y en lo que respecta al abastecimiento energético”.
En la misma sintonía, la secretaria de Asuntos Internacionales del Ministerio de Hacienda de Brasil, Tatiana Rosito, aseguró que los países del Mercosur buscarán potenciar el uso de las monedas locales en el comercio bilateral entre países del bloque.
La funcionaria brindó declaraciones a la prensa esta tarde al finalizar la reunión de ministros de Economía y presidentes de Bancos Centrales del Mercosur.
Al respecto, Rosito dijo que los países miembros del bloque “vamos a abordar las mejoras del Sistema de Pagos en Moneda Local (SML) como forma de incentivar su uso en el comercio entre países. A corto plazo lo que podemos esperar es una agenda de mejoras operativas en el SML, que hoy está muy por debajo de su potencial”.
El SML permite que las operaciones de comercio bilateral se realicen en la moneda local de cada país, lo que disminuye los costos de transacción, facilita el intercambio y reduce la necesidad de contar con dólares (la moneda global de referencia en el comercio exterior).
Para integrar el SML es necesario firmar un Convenio y Reglamento Operativo entre dos bancos centrales. Actualmente, existen tres convenios firmados por el BCRA: con el Banco Central de Brasil, el Banco Central del Uruguay y el Banco Central del Paraguay.
En la reunión del Consejo Mercado Común del Mercosur participaron ministros de Economía y presidentes de Bancos Centrales de los países miembros del bloque.
Por la Argentina, además de Massa, estuvieron Miguel Pesce, presidente del Banco Central; el secretario de Política Económica, Gabriel Rubinstein; su par de Asuntos Económicos y Financieros Internacionales, Marco Lavagna; y el exministro de Agricultura, Ganadería y Pesca Julián Domínguez, que hoy fue designado como asesor ad honorem del titular del Palacio de Hacienda.
En tanto, por los demás países asistieron Azucena Arbeleche, ministra de Economía y Finanzas de Uruguay; Diego Labat, presidente del Banco Central de Uruguay; Tatiana Rosito, secretaria de Asuntos Internacionales del Ministerio de Hacienda de Brasil; Marcelo Antonio Thomas de Aragao, subjefe del Departamento de Asuntos Internacionales de Brasil; Oscar Llamosas Díaz, ministro de Hacienda de Paraguay; Humberto Colman, director del Banco Central de Paraguay; y Diego Alejandro Pérez Cueto Eulert, titular del Banco Central de Bolivia.
Esta mañana, al inaugurar formalmente el encuentro, el canciller Santiago Cafiero expuso en la reunión ordinaria del Consejo del Mercado Común de los Estados parte del Mercosur y Bolivia sobre los aspectos más destacados de la presidencia pro témpore a cargo Argentina durante el primer semestre de 2023.
“En este tiempo de incertidumbre, tenemos que fortalecernos como bloque y achicar las brechas de desarrollo, porque en el mundo actual tenemos ese desafío como región y eso se logra a través de más integración y no de menos. No vamos a conseguir nada si nos desintegramos”, aseveró el titular del Palacio San Martín.
Respecto al acuerdo Mercosur-Unión Europea, Cafiero consideró que la profundización del vínculo entre ambos bloques “es una señal política necesaria, en un contexto internacional de conflicto e incertidumbre crecientes”.
“El acuerdo puede ser, en nuestra opinión, un vehículo eficaz para que nuestro bloque pueda potenciar su participación en el reacomodamiento del mapa global de la producción y el trabajo. Es una discusión de autonomía geopolítica”, completó el canciller argentino.
Mañana, con el imponente marco de las Cataratas de Iguazú de fondo, el presidente Alberto Fernández encabezará la cumbre de jefes de Estado del Mercosur, una reunión que marcará el regreso del brasileño Luiz Inacio Lula da Silva.
Después de la virtualidad impuesta por la pandemia y de las distintas desavenencias políticas registradas entre los mandatarios integrantes del bloque, el encuentro de Puerto Iguazú es primero en cuatro años en el que todos los presidentes de los países miembros del bloque estarán presentes.
Por Lucas González Monte. La secretaria de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería, Cecilia Todesca Bocco, sostuvo hoy que la respuesta de las naciones que integran el Mercosur a las propuestas de la Unión Europea para avanzar en el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre ambos bloques está “muy avanzada”, pero estimó que los países deben tomarse “su tiempo” para analizar la situación actual y las implicancias futuras.
“Estamos muy avanzados, no quiero dar demasiados detalles justamente porque queremos actuar como bloque, pero cada uno de los cuatro países del Mercosur está mirando los textos. Trabajamos mucho y creo que estamos muy cerca; es un acuerdo (el eventual TLC con la Unión Europea) importante y está bien que los países tomen su tiempo para ver con todos los ministerios involucrados cuáles son los detalles del acuerdo”, destacó la funcionaria.
En diálogo con la prensa que sigue las alternativas de la cumbre del Mercosur que se realiza en el Parque Nacional Iguazú, Todesca Bocco reiteró las palabras del canciller Santiago Cafiero en el sentido de que las oportunidades que suponen un TLC entre el bloque sudamericano y el europeo, al tiempo que defendió la necesidad de hacer “adaptaciones” a lo firmado en 2019.
“La idea no es reabrir el acuerdo, la idea con la que venimos conversando los cuatro socios y lo que hemos discutido informalmente con la Unión Europea también es encontrar el método de trabajo que nos permita ir dando estas adecuaciones”, añadió.
La funcionaria señaló asimismo que durante el semestre en el que Argentina ocupó la presidencia pro témpore del Mercosur se ha trabajado “con la idea de cuáles son las oportunidades del acuerdo más que en las trabas”.
“No es un acuerdo fácil de lograr, no porque no haya ganas, sino porque son dos bloques muy asimétricos. Ahí había algunos números sobre la mesa: ustedes consideren que el PIB (Producto Bruto Interno) de la Unión Europea es seis veces más grande que el Mercosur. Estamos en la búsqueda de un acuerdo que nos ayude a los dos bloques a producir más y generar más empleo, con mejores salarios, y de este modo ir cerrando esas brechas”, profundizó.
En ese sentido, planteó que para que el acuerdo entre Mercosur y la UE sea de mutuo beneficio habrá que hacer “algunas adaptaciones” ya que a partir de 2019, recordó, “pasaron un montón de cosas, entre ellas, por ejemplo, el pacto verde de la Unión Europea, además del side letter presentada por los europeos, que se suma al capítulo de Comercio y Medio Ambiente que ya está dentro del acuerdo”.
Todesca Bocco señaló que Argentina puso sobre la mesa de debate dos nuevos documentos, y que en el más importante de ellos solicita “fondos de cooperación” que ayuden a las empresas pymes sudamericanas a competir con las europeas.
Respecto de un posible TLC con China, se limitó a decir que Uruguay hizo “una evaluación de impacto” y que ahora los demás países podrían avanzar en el mismo mecanismo para luego debatir sobre la conveniencia o no de ese acuerdo.
Por otra parte, aclaró que durante la reunión de cancilleres de esta mañana no se trató el tema de la reincorporación de Venezuela al bloque, aunque destacó que hay disposición al diálogo.
El canciller Santiago Cafiero reafirmó hoy el compromiso argentino para “diversificar” la agenda externa del Mercosur y pidió revisar el acuerdo con la Unión Europea (UE) sin “discursos ideologizados”, al dar apertura a la Reunión Ordinaria del Consejo Mercado Común (CMC) del bloque, que antecede a la cumbre de presidentes que se realizará mañana en Misiones.
Desde el centro del Parque Nacional Iguazú, Cafiero señaló que el acuerdo firmado entre el Mercosur y la UE en 2019 quedó desactualizado y señaló que el proteccionismo verde propuesto desde Bruselas “supone en la práctica una protección de los productos de los países desarrollados que afecta el comercio en general y, muy especialmente, a los productores de alimentos”.
“La Argentina comparte el objetivo de avanzar en el acuerdo y ha trabajado en este sentido”, dijo Cafiero, quien además estimó que un entendimiento con el viejo continente podría ser “un vehículo eficaz para que el Mercosur pueda potenciar su participación en el reacomodamiento global” y para “catalizar inversiones”.
Explicó a sus pares que “para materializarlo y que tenga buenos resultados hay que “trabajar y actualizar los textos de 2019” porque reflejan, dijo, “un esfuerzo desigual de bloques asimétricos”.
“El PBI de la UE es 6 veces más grande que el del Mercosur, y 25 de los 27 países tienen un índice de desarrollo más alto que cualquiera de los de nuestro bloque”, graficó.
Además, señaló que “rigen cuotas permanentes que datan de 2019 y han quedado desactualizadas” porque en la actualidad se comercia “por encima de lo que se acordó”.
Mientras tanto, recordó que los bienes industriales que exportaría la Unión Europea “no están sujetos a ningún cupo”.
Respecto a las nuevas demandas ambientales que la UE impulsó este año, Cafiero sostuvo que, para la Argentina, contienen “una visión parcial del desarrollo sostenible, excesivamente centrada en lo ambiental y con escasa consideración del desarrollo económico y social”.
“Firmar o no firmar es simplificación mediática”, definió, y llamó a examinar el acuerdo “sin discursos ideologizados”.
Tras la reunión, en una ronda de prensa, la subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Cecilia Todesca Bocco, explicó que el punto más debatido fue el del acuerdo Mercosur Unión Europea, ya que Brasil pidió más tiempo para analizar las condiciones pedidas por la Unión Europea, por tratarse de una nueva gestión que asumió en enero de este año.
Sobre la discusión por la inclusión de compromisos adicionales (side letters) por parte de la Unión Europea, Todesca dijo que se está analizando una respuesta en bloque ante estos planteos, que esperan poder expresarla en Brusuelas cuando se realice la cumbre entre los miembros de la Unión Europea y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), los días 17 y 18 de julio próximos.
Todesca remarcó que el objetivo principal es lograr un acuerdo con la Unión Europea para el desarrollo conjunto de los bloques, pero recordó que se trata de dos bloques muy asimétricos lo cual plantea muchos desafíos a la hora de consensuar un acuerdo comercial bilateral. “El PIB de la UE es seis veces más que el PIB del Mercosur y 25 de los 27 países miembros de la UE tienen un índice de desarrollo humano muy superior a los países del Mercosur”, describió Todesca sobre las razones de la asimetría
Se mostro optimista por las opciones positivas para la región para lograr inversiones. Además record{o que el preacuerdo es del 2019 y en el medio pasaron cosas como el Acuerdo Verde de la Unión Europea que generaron este side letters de parte de la UE que debe ser respondido por el bloque del Mercosur.
El Canciller argentino destacó que “a partir del trabajo y la vocación de todas las áreas técnicas de los países que integran el bloque se puede avanzar con decisión y determinación política en mejorar y ampliar espacios de integración en nuestra región”. Y amplió: “es un mundo distinto, que arroja prioridades y oportunidades y tenemos entre todos que confiar en el trabajo de los Estados parte para avanzar en una misma lógica, porque la globalización como se la conoció hasta hace un tiempo ya no es más; lo que se abre paso es la globalización de regiones”.
“En este tiempo de incertidumbre, tenemos que fortalecernos como bloque y achicar las brechas de desarrollo, porque en el mundo actual tenemos ese desafío como región y eso se logra a través de más integración y no de menos. No vamos a conseguir nada si nos desintegramos”, aseveró el titular del Palacio San Martín.
El Canciller argentino subrayó que “logramos el año pasado un comercio récord desde el MERCOSUR; con un crecimiento del 48 por ciento entre el 2019 y el 2022 en cuanto al comercio exterior; más de 750 mil millones de dólares,, eso fue lo que el bloque creció en tèrminos de exportaciones. “El MERCOSUR sigue siendo la herramienta por excelencia de integración de nuestros países” definió.
Respecto del Acuerdo Mercosur – Unión Europea, Cafiero consideró que “la profundización del vínculo entre el MERCOSUR y la UE es una señal política necesaria, en un contexto internacional de conflicto e incertidumbre crecientes. El acuerdo puede ser, en nuestra opinión, un vehículo eficaz para que nuestro bloque pueda potenciar su participación en el reacomodamiento del mapa global de la producción y el trabajo”. “Es una discusión de autonomía geopolítica”, sentenció.
El titular del Palacio San Martín puso de relieve que “el Acuerdo puede funcionar, también, como marco para catalizar inversiones en sectores estratégicos como energías (convencionales y renovables), minería, alimentos, servicios basados en el conocimiento, y salud, entre otros. Sin embargo, para materializar estas potencialidades y que el Acuerdo tenga buenos resultados para ambas partes, es necesario trabajar y actualizar los textos del 2019. El Acuerdo MERCOSUR-UE, tal como fue cerrado en 2019, refleja un esfuerzo desigual entre bloques asimétricos y no responde al escenario internacional actual”.
Cafiero, continuando con el balance de los seis meses de la PPT argentina, recordó que durante este período tuvo lugar la reunión de Ministros de Energía del bloque, y enfatizó que “lograr el objetivo de una integración energética plena en el MERCOSUR y la región nos obliga a redoblar esfuerzos para construir consensos estratégicos y ser operativos en obras de infraestructura, inversiones y capacidades logísticas y de comercialización.
Asimismo, informó sobre la continuidad del Foro Empresarial del MERCOSUR, focalizado en cinco ejes temáticos: las cadenas de valor en el sector biotecnológico; la transición hacia la movilidad sustentable en el sector automotor, junto a la producción de equipamientos médicos y el desarrollo de medicamentos en el sector de la salud; y la integración de los servicios de publicidad en el sector audiovisual. Y puso de relieve que “abordamos la perspectiva de género y el rol de las mujeres empresarias en el comercio exterior de nuestro bloque”.
“Dimos el paso inicial para trabajar en un programa que establezca y promueva el Sello del Buen Diseño del MERCOSUR. El objetivo es fortalecer la innovación y la inserción en los mercados internacionales de las pequeñas y medianas empresas del bloque, para potenciar sus capacidades, reconocer la riqueza y refinamiento de nuestras culturas y fortalecer una identidad regional”, añadió.
En ese sentido, puntualizó que este tema, junto con la conclusión de la octava Ronda de Comercio de Servicios, “son instrumentos clave para la profundización de nuestro proceso de integración y su articulación con un mundo en transformación. Ratifico en estos temas la disposición de la Argentina para avanzar durante la Presidencia Pro Tempore Brasileña”, que será el segundo semestre de este año.