Cordinadamente, Javier Milei y la plana mayor de su gobierno salieron este jueves a rescatar a Manuel Adorni, quien está acosado por una polémica derivada de las revelaciones de la inclusión de su esposa en la comitiva que acompañó al Presidente a Nueva York por el ‘Argentina Week’ y un viaje en un avión privado que el jefe de Gabinete y su familia hicieron en Carnaval a Punta del Este en un vuelo privado.
La acción conjunta y en simultáneo implica un cambio de estrategia respecto a la soledad en la que había quedado Adorni en los últimos días ante la difusión de los casos que dispararon sospechas sobre las transparencia del funcionario.
La que abrió el juego fue Karina Milei, que tiene a Adorni como principal espada dentro del gobierno de la Casa Rosada.
“Mi apoyo total e incondicional a Manuel Adorni frente a tanta basura mediática. Conozco tu integridad. Eso me alcanza. Siempre con vos”, tuiteó la secretaria general de la Presidencia y persona de máxima confianza del jefe de Estado, su hermano.
Mi apoyo total e incondicional a @madorni frente a tanta basura mediática. Conozco tu integridad. Eso me alcanza. Siempre con vos. pic.twitter.com/h00zZOKYH9
A partir de allí se produjo una catarata de tuits y retuits en apoyo de funcionarios. Hasta Santiago Caputo emitió el suyo. La senadora Patricia Bullrich se sumó al respaldo, aunque con un retuit de la hermanísima, al igual que lo hicieron Federico Sturzenegger y Luis Caputo.
La estrategia se coronó con el mensaje del Presidente.
“Si supieran el concepto de costo marginal tendrían claro que muchas cosas que se dicen no tienen ni el más mínimo sentido. Pero como pocos economistas lo entienden de verdad y a otros rubro no les importa (ni lo captan) entonces ensucian… ÁNIMO, Manuel Adorni”, tuiteó el Presidente en tono academicista.
Si supieran el concepto de costo marginal tendrían claro que muchas cosas que se dicen no tienen ni el más mínimo sentido. Pero como pocos economistas lo entienden de verdad y a otros rubro no les importa (ni lo captan) entonces ensucian… ÁNIMO @madorni …!!! LLA! VLLC!
Las palabras del Presidente aluden al episodio de la inclusión de Bettina Angeletti, pareja de Adorni, en la comitiva que viajó con él a Nueva York. De esa forma intenta bajar la polémica asignándole carácter de “costo marginal” a lo que pudo haber significado en término de gasto la presencia de Angeletti en el viaje.
La calificación de “basura mediática” por parte de Karina Milei, o de “burdos ataques mediaticos orquestados desde la oposición” de los que habló el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, también apuntan en esa línea, que tiene un cariz más anécdotico, aunque de fuerte carga simbólica en relación al relato libertario contra el despilfarro y los privilegios de la política.
El mensaje presidencial, en cambio, prescide de algún elemento que aluda a la cuestión del viaje a Punta del Este.
Karina habla de “basura mediática”, pero el viaje a Uruguay fue confirmado por el mismo Adorni y los detalles se respaldaron en documentación y hasta un video del embarque.
Se cae así la estrategia de la “operación” para “ensuciar”.
Tal es así que el Procurador de Investigaciones Administrativas, el fiscal anticorrupción, Sergio Rodríguez, inició una pesquisa respecto del viaje a Uruguay, pero también por la presencia de la esposa de Adorni en la comitiva presidencial.
El Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA) realizó una encuesta nacional a trabajadores asalariados formales para conocer qué, cómo y en qué condiciones comen durante su jornada laboral, así como las desigualdades que atraviesan esas prácticas. El estudio, llamado “La alimentación y comensalidad en población asalariada de la Argentina”, revela un panorama preocupante: solo el 16,5% de la fuerza laboral está libre de privaciones alimentarias.
El informe, desarrollado con la colaboración de Edenred, sostiene que el 83,5% restante enfrenta algún tipo de vulnerabilidad, ya sea por restringir la cantidad de comida o por resignar su calidad nutricional debido a motivos económicos.
Sin embargo, el dato más alarmante es que más del 60% de los asalariados admitió haber salteado alguna comida en su jornada por falta de recursos (un 46,7% de forma ocasional y un 14,4% de manera regular). La situación empeora en el caso de los más jóvenes: el 70,7% de los trabajadores de 18 a 29 años omite comidas, un ajuste forzado por los salarios iniciales más bajos.
A esto se suma que el 78,5% de los trabajadores tuvo que optar por alimentos menos nutritivos y más económicos para poder comer. De este grupo, uno de cada cuatro (24,6%) ya lo incorporó como una práctica habitual.
En cuanto a los costos, el 43,9% de los trabajadores gasta entre $5.001 y $10.000 diarios y un 20% supera los $10.000. Ante esta realidad, el 80,4% de los asalariados se manifiesta a favor de recibir un aporte de su empleador para la alimentación, con libertad de elección.
El apoyo es casi unánime entre quienes más lo necesitan: los trabajadores de la construcción (90,1%), los jóvenes (84,9%) y en quienes saltean comidas y además bajan la calidad de su alimentación el reclamo se incrementa en el 91,5% de los casos.
Además, la expectativa de mejora en la salud es alta. Un 58,7% de los trabajadores espera mejoras significativas en su bienestar si recibiera este tipo de ayuda, una percepción que se eleva entre mujeres, jóvenes y empleados del sector público, donde las condiciones actuales son más precarias.
“Que 8 de cada 10 asalariados manifieste querer un aporte de su empleador para la alimentación, con libertad de elección, no es solo un dato: es una señal clara de que existe una demanda concreta, transversal y urgente”, sostuvo Bárbara Granatelli, directora de Asuntos Públicos para Europa, América Latina y Medio Oriente de Edenred.
Por otro lado, el estudio señala que la posibilidad de acceder a una comida digna no es homogénea. Casi uno de cada cuatro trabajadores (22,6%) no come nada durante su jornada laboral, una ausencia que se concentra en el sector público, las pequeñas empresas y, de manera específica, en el Noreste argentino (NEA), donde la mitad de los trabajadores (50,1%) declara no hacerlo.
A su vez, el informe advierte que entre quienes no cuentan con recursos como heladera o microondas en sus espacios de trabajo, el salteo de comidas asciende al 72,0%. En cambio, recibir un aporte del empleador actúa como un escudo protector, reduciendo la incidencia al 43,9%.
No obstante, esto último no es lo común ya que el 55,6% de los asalariados no recibe ningún tipo de contribución de su empleador para comer. El apoyo económico es más habitual entre los salarios altos, mientras que la falta de cobertura es persistente en los de menores ingresos. Por ejemplo,el 41,8% de los trabajadores que ganan hasta $800.000 califica su dieta como poco saludable, una cifra que se reduce al 23,8% entre quienes superan los $2.000.000.
“Mejorar la alimentación laboral es, en definitiva, mejorar la calidad del trabajo y, por extensión, la salud colectiva. Los datos advierten la necesidad de un cambio de paradigma: dejar de ver la comida laboral como un beneficio discrecional para entenderla como un pilar del bienestar y la productividad”, concluye el estudio.
Que José Antonio Kast presida Chile era algo impredecible incluso para sus amigos más cercanos hace algunos años.
“No era fácil imaginarse que iba a ser candidato”, dice Rodrigo Pérez Stiepovic a BBC Mundo al recordar cuando Kast y él iniciaron juntos la carrera de Derecho en 1984 y se volvieron íntimos hasta hoy.
El propio Kast ha relatado que, la primera vez que pensó en ser presidente, le preguntó a otro amigo si podría lograrlo y obtuvo una respuesta poco alentadora: “No, te volviste loco”.
Sin embargo, Kast asumió el cargo este miércoles luego de ganar el balotaje de diciembre como candidato opositor, para convertirse en el presidente más derechista de Chile desde el fin de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).
Kast llegó a la cima del poder de su país tras dos intentos fallidos.
En las elecciones de 2021 perdió por 12 puntos porcentuales el balotaje ante el presidente saliente de izquierda, Gabriel Boric, y en las de 2017 consiguió apenas el 8% de los votos.
El gobierno de Kast tendrá entre sus prioridades la seguridad y el control de la inmigración, temas centrales de las elecciones en las que derrotó holgadamente con el 58,2% de los votos a la candidata comunista Jeannette Jara.
La trayectoria política y el mandato que inicia este abogado católico, comparado con líderes de otros países como Donald Trump, Javier Milei o Nayib Bukele, marcan una nueva etapa en la derecha chilena.
La referencia de Pinochet
Nacido hace 60 años en Paine, una comuna ubicada en la región metropolitana de Santiago, Kast es el menor de diez hijos de un matrimonio de alemanes que emigró a Chile después de la Segunda Guerra Mundial.
El pasado de su padre, Michael Kast, durante ese conflicto bélico ha sido motivo de controversia.
Kast ha dicho que su padre se alistó por obligación en el ejército alemán para evitar un posible juicio militar y fusilamiento.
“La historia familiar nuestra es lo más distante que alguien se puede imaginar del nazismo”, afirmó en la campaña de 2021.
No obstante, investigaciones periodísticas posteriores indicaron que Michael Kast fue miembro del partido nazi de Adolf Hitler a los 18 años, según un documento de 1942 del Archivo Federal en Alemania.
Si bien podría haber dudas sobre si se trata de la misma persona, el lugar y fecha de nacimiento coinciden con los del padre del candidato chileno.
Casado con la abogada María Pía Adriasola, con nueve hijos y próximo al movimiento católico conservador Schoenstatt, Kast también ha rechazado la etiqueta de “ultraderecha” que suelen ponerle.
Sin embargo, ha defendido el régimen militar de Pinochet y llegó a decir que si éste estuviera vivo habría votado por él.
A lo largo de su carrera política, Kast ha mostrado estima por el régimen militar de Augusto Pinochet.
Su hermano mayor, Miguel Kast, fue ministro y presidente del Banco Central del gobierno militar, en el cual hubo graves violaciones de derechos humanos como torturas, asesinatos o desapariciones de miles de personas.
Kast ha negado avalar ese tipo de abusos, aunque también causó polémicas desde su primera candidatura presidencial al decir, por ejemplo, que “en el gobierno militar se hicieron muchas cosas por los derechos humanos de otras personas”.
También sostuvo que, a diferencia de lo que ocurre en Cuba, Venezuela y Nicaragua, con Pinochet en Chile hubo una “transición a la democracia”.
“Lo que (Kast) valora es ciertos avances y cierto desarrollo que se produjo en el gobierno de Pinochet”, explica Pérez, quien ahora será el principal asesor jurídico del flamante presidente. “No hay extremismo para nada: no hay ni fascismo, ni es antidemocrático en mi opinión”.
Pero, sobre todo para las víctimas del régimen de Pinochet, el triunfo de Kast revive fantasmas del pasado que parecían caducos.
Una derecha “nueva”
La carrera política de Kast empezó cuando estudiaba en la Universidad Católica, donde participó del Movimiento Gremial fundado por Jaime Guzmán, un colaborador de Pinochet y redactor de la Constitución vigente desde 1980.
Después fue concejal y diputado por la derechista Unión Democrática Independiente (UDI), también fundada por Guzmán, quien fue asesinado siendo senador en 1991.
Kast se alejó de la UDI argumentando que debía dejar lo “políticamente correcto” y fundó el Partido Republicano chileno por el que fue candidato en las últimas dos elecciones.
Aunque perdió con Boric en 2021, tras el estallido social en el país, y sufrió otra derrota electoral con el rechazo a la propuesta de reforma constitucional que impulsó en 2023, su movimiento político mostró vigor en las últimas elecciones.
“Kast ha tratado de representar una derecha ‘nueva’, lo que yo llamo la derecha nacionalista populista”, dice Robert Funk, politólogo de la Universidad de Chile, en diálogo con BBC Mundo.
Y añade que el presidente electo “ha tratado durante estos años de acercarse a otros modelos que hemos visto en distintas partes del mundo” como el presidente estadounidense Trump, el argentino Milei, el salvadoreño Bukele y el primer ministro húngaro, Viktor Orbán.
Kast felicitó a Trump vía redes sociales por su elección de 2024, que definió como “un nuevo triunfo de la libertad y el sentido común”.
En la campaña del año pasado dijo que, si el mandatario de EE.UU. le planteaba que pensaba invadir Venezuela, le respondería: “Proceda”.
El pasado sábado, Kast y Trump se encontraron por primera vez en persona, en el marco de la cumbre de Escudo de las Américas en Florida, ocasión que el mandatario chileno aprovechó para celebrar la operación militar que terminó con la captura de Maduro.
Kast propone encabezar un “gobierno de emergencia”, con medidas centradas en temas de migración y seguridad pública, un tema que, según algunas encuestas, encabeza las preocupaciones de los chilenos pese a que los índices de violencia del país son menores que otros en la región.
Una de sus promesas es instalar rejas o zanjas en las fronteras de Chile con Bolivia y Perú para impedir el paso de inmigrantes irregulares, como el presidente de EE.UU. hizo en el límite con México.
Y ha dicho que quiere generar más autodeportaciones de extranjeros indocumentados que Trump.
Kast también reivindica el modelo de “mano dura” de Bukele, cuya megacárcel en El Salvador visitó el año pasado para conocer cómo funciona, pese a las denuncias de violaciones de derechos humanos allí.
“Necesitamos más Bukele y menos Boric”, sostuvo en esta campaña.
Kast abrazó al presidente argentino Javier Milei durante la ceremonia en que asumió como jefe de Estado de Chile.
En el plano económico, las propuestas de Kast tienen similitudes con las de Milei: propuso un drástico ajuste fiscal de US$6.000 millones en 18 meses bajo el eslogan de “recortar el gasto político”, pese a las dudas sobre su viabilidad.
Uno de sus principales asesores publicó en la campaña un artículo con expresiones propias del presidente argentino, como “casta política” y “parásitos del Estado”, lo que generó molestias hasta en la centroderecha que gobernó Chile en el pasado.
Pero Kast lo respaldó y dijo que, si él hubiese escrito esa columna, “podría haber sido más dura”.
Y en septiembre, cuando el expresidente brasileño Jair Bolsonaro, aliado ideológico, fue condenado por intento de golpe de Estado, Kast sostuvo que hay jueces en ese país que actúan con ideología política.
Luego de recibir la banda presidencial este miércoles, Kast saludó con un afectuoso abrazo a Milei.
A la ceremonia también fue como invitado el senador brasileño Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente ultraderechista y posible rival en las elecciones de este año en su país del mandatario izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva, quien a última hora canceló su viaje a Sanitago alegando problemas de agenda.
Otros jefes de Estado de la región, así como el rey Felipe VI de España, participaron del acto.
“¿Cómo que no se puede?”
Funk evita cuestionar el compromiso de Kast con la democracia, “pero más que nada porque se da cuenta que no hay agua en esa piscina”.
“Él sigue defendiendo la dictadura y todo eso, pero creo que entiende que hoy en día en Chile sugerir de alguna forma que estaría dispuesto a transar con eso sería el fin de su campaña”, señala el politólogo.
Kast tampoco ha sembrado dudas sobre la fiabilidad del sistema electoral de su país, como sí hicieron Trump o Bolsonaro, y al ser derrotado en el balotaje de 2021 llamó a Boric para felicitarlo “por su gran triunfo”.
Sin embargo, la transición al gobierno de Kast tuvo tensiones insólitas para la democracia chilena por diferencias planteadas por el nuevo presidente sobre cómo manejó el gobierno de Boric un proyecto chino para instalar un cable de fibra óptica entre Asia y Chile, al que EE.UU. se opone.
Pérez, el amigo de décadas de Kast, sostiene que éste “es más racional y moderado en la forma de expresarse en contra de sus adversarios” que Trump o Milei.
A diferencia de estos, que llegaron al poder como outsiders, Kast lleva décadas en la política.
En la última campaña, intentó dejar en un segundo plano temas de la “guerra” cultural que planteó en las elecciones pasadas, como su oposición al aborto o a que exista el ministerio de la Mujer.
Los analistas creen que el candidato buscó así atraer el voto femenino que le fue esquivo antes.
Sin embargo, esto le valió críticas conservadoras.
Cuando en un debate entre candidatos de la primera vuelta un periodista le preguntó si mantiene su férrea oposición incluso a que se venda libremente en farmacias la píldora anticonceptiva “del día después” de una relación sexual, Kast respondió de forma indirecta.
“Tengo las mismas convicciones de defensa a la vida desde la concepción hasta la muerte natural”, dijo en dos ocasiones.
Su esposa relató en 2017 que, tras tener su segundo hijo, buscó controlar la natalidad y un médico le recetó pastillas anticonceptivas. Pero su marido se opuso al enterarse: “¿Estás loca? No se puede”, le dijo Kast, por ser algo ajeno a los valores de la Iglesia católica.
“¿Cómo que no se puede? Si todas mis amigas lo hacen”, contó Adriasola que le respondió a su marido.
Entonces fueron a preguntarle a un cura, que los derivó a otro médico que hablaba del “método natural”, en referencia a la abstinencia sexual durante el ciclo fértil.
En las elecciones en Chile y de otros países latinoamericanos suele haber un movimiento pendular entre izquierda y derecha, que en este caso favoreció a Kast.
El nuevo presidente nombró un gabinete sin gran experiencia de gobierno que incluye a dos exabogados de Pinochet como ministros de Defensa y Justicia, y al economista ultraliberal Jorge Quiroz en Hacienda.
El otrora candidato improbable para sus amigos inicia la presidencia que tanto buscaba con el desafío de lograr el respaldo del variopinto campo conservador chileno para impulsar su agenda en un Parlamento dividido.
El presidente de Argentina, Javier Milei, participó este 9 de marzo de 2026 en una actividad en la Yeshiva University, en la ciudad de Nueva York, donde ofreció una exposición ante estudiantes y miembros de la comunidad judía en el marco de su gira internacional por Estados Unidos. Durante su intervención, afirmó: “Me siento el presidente más sionista del mundo”.
Según informa la Agencia Judía de Noticias (AJN) durante su intervención, el mandatario argentino volvió a manifestar su respaldo a Israel y a Estados Unidos en medio de la actual escalada de tensiones en Medio Oriente, marcada por la guerra con Irán, y aseguró: “Vamos a ganar”.
La actividad tuvo lugar en el auditorio Lamport de la universidad, una de las instituciones académicas judías más importantes del mundo. En su exposición, Milei abordó cuestiones económicas y geopolíticas, y sostuvo que el actual escenario internacional no responde únicamente a factores energéticos, sino también a disputas estratégicas más amplias.
La presencia del mandatario en la institución forma parte de una agenda que incluye reuniones con empresarios, referentes políticos y representantes de la comunidad judía en Estados Unidos.
En la jornada previa, Milei visitó en el barrio de Queens la tumba del rabino Menachem Mendel Schneerson, líder histórico del movimiento Jabad Lubavitch, donde realizó una oración privada junto a miembros de su comitiva.
Tras su participación en la universidad, el presidente tiene previsto asistir a la gala anual organizada por el medio judío The Algemeiner, un evento que reúne a dirigentes políticos, empresarios y figuras públicas vinculadas al apoyo internacional a Israel.
La visita a Nueva York continuará con encuentros con líderes financieros y actividades destinadas a promover inversiones en Argentina, antes de viajar a Chile para asistir a la asunción presidencial de José Antonio Kast.
Con el inicio del tercer año de gestión de Javier Milei, el Gobierno nacional busca consolidar el respaldo político necesario para avanzar con una agenda ambiciosa de reformas. En ese esquema, el ministro del Interior, Diego Santilli, volverá a ocupar un rol central como interlocutor con los gobernadores, en una nueva ronda de reuniones que comenzará a mediados de marzo.
La estrategia del oficialismo se apoya en un dato que en la Casa Rosada consideran clave: el acompañamiento de los mandatarios provinciales resultó determinante para la aprobación de las principales iniciativas impulsadas por el Ejecutivo durante las sesiones extraordinarias del Congreso.
En ese contexto, el Ministerio del Interior ya trabaja en una nueva agenda de encuentros con gobernadores de distintos signos políticos. Según pudo saber el periodista Sebastián Simonetti de TN, la gira comenzará a partir del 15 de marzo, luego de que Santilli colabore en la planificación legislativa de los próximos meses.
Desde el entorno del funcionario aseguran que el objetivo es sostener el diálogo político con las provincias para garantizar la viabilidad de las reformas que el Gobierno pretende impulsar. “La prioridad de Diego es consolidar la agenda política”, señalaron cerca del ministro.
Gira de Diego Santilli: un puente entre la Casa Rosada y las provincias
El rol de Santilli como articulador entre el Gobierno nacional y las administraciones provinciales se fue fortaleciendo en los últimos meses. Desde su llegada al gabinete libertario, el ministro mantuvo una agenda intensa de reuniones con gobernadores, tanto en la Casa Rosada como en distintas provincias.
Ese trabajo político comenzó a tomar forma hacia fines de 2025, cuando el funcionario encabezó una serie de encuentros con mandatarios provinciales con el objetivo de asegurar apoyos legislativos para los proyectos del Ejecutivo.
En pocas semanas llegó a reunirse con cerca de una veintena de gobernadores, combinando visitas a los distritos con reuniones en Buenos Aires. La estrategia incluyó contactos con dirigentes de espacios políticos diversos, incluso con algunos que mantienen posiciones críticas frente al Gobierno.
Uno de los casos fue el del gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, con quien Santilli mantuvo un encuentro en el marco de esa ronda de diálogo.
La estrategia del Gobierno: búsqueda de mayorías para la agenda oficial
En el oficialismo consideran que ese esquema de negociación política resultó clave para avanzar en el Congreso. De hecho, varios de los proyectos impulsados por el Ejecutivo lograron respaldo gracias al acompañamiento de legisladores que responden a los gobernadores.
La lógica que predomina en el Ministerio del Interior es mantener una comunicación permanente con las provincias para evitar conflictos durante el tratamiento de las iniciativas legislativas.
La agenda de conversaciones no solo incluye cuestiones parlamentarias. Durante los encuentros con los mandatarios provinciales también surgieron reclamos vinculados con temas sensibles para las provincias, como la reactivación de obras públicas, la situación de las cajas jubilatorias locales y la distribución de recursos federales.
En Balcarce 50 aseguran que mantener abierto ese canal de diálogo resulta fundamental para evitar tensiones en un año que tendrá una fuerte actividad legislativa.
Un año con reformas en agenda
La nueva ronda de reuniones se da en un contexto en el que el Gobierno planea avanzar con una batería de cambios estructurales. Según anunció el propio Javier Milei, el Ejecutivo tiene previsto impulsar 90 reformas en distintas áreas del Estado.
Para concretar ese plan, en la Casa Rosada consideran indispensable sostener acuerdos políticos con las provincias, especialmente en un Congreso donde el oficialismo aún necesita apoyos externos para reunir mayorías.
Con ese objetivo, la próxima gira de Santilli buscará reforzar los vínculos construidos durante el último año y garantizar que el respaldo de los gobernadores vuelva a ser un factor clave para el avance de la agenda reformista del Gobierno.