Si bien el misionero Martín Arjol es uno de los diputados de la UCR que votaron a favor del veto sobre jubilaciones, el legislador puso en duda ahora su posición sobre el rechazo presidencial a la ley de financiamiento educativo
Entrevistado en La Mañana de CNN, Arjol reconoció que en el radicalismo “hay similitudes del rumbo económico que toma el Gobierno nacional, con el cual tenemos diferencias, pero me considero distinto porque creo que el equilibrio fiscal es el camino”.
Y acotó: “Para salir de esta situación, necesitamos una baja constante de la inflación y que la recomposición salarial vaya ganándole al proceso inflacionario”.
“Sigo siendo radical y tengo diferencias con el presidente”, aclaró el misionero. El partido no ve la necesidad de acompañar a un presidente con una debilidad institucional pero que tiene claro el rumbo económico”, advirtió.
Además, el diputado radical dijo que “en el transcurso de este camino hasta tratar el presupuesto habrá más radicales de la posición que tuvimos los cinco. Habrá más radicales con peluca”.
Consultado por Nacho Girón sobre la Ley de Financiamiento Educativo, recordó haber votado de manera afirmativa en general. “Voté en lo particular negativo donde se incorporaron algunos costos fiscales”, comentó, y agregó: “Voy a plantear mi posición en el bloque y de ahí ver cuál va a ser la postura a tomar”.
Con todo, sobre el contenido de la ley, explicó: “Entiendo el valor de la universidad pública, pero no está en riesgo. Es una discusión salarial que la tiene que solucionar el Gobierno nacional, pero todos los sectores han perdido en cuanto a la inflación. ¿No tendrían esa paritaria por ley los médicos o los empleados públicos? Estoy de acuerdo en la discusión por el retraso salarial, pero el contenido de la ley con un festival universitario es con la que no estoy de acuerdo”.
La semana pasada el presidente Javier Milei fue a la ONU a dar su mensaje anarcocapitalista, como hizo en su debut internacional en el Foro de Davos. Pero buena parte de su discurso no fue suyo, sino una insólita copia de un discurso de otro presidente… de ficción.
Un video editado por el programa Odisea Argentina -que luego se viralizó en redes- deja correr en paralelo uno de los fragmentos del discurso de Milei en Nueva York con una escena de la serie norteamericana The West Wing, donde el actor Martin Sheen ocupa el rol de presidente estadounidense y da un monólogo ante su Gabinete. El resultado: una copia de punta a punta, a casi veinte años entre un discurso y el otro.
“Creemos en la libertad de culto para todos. Y como en estos tiempos lo que sucede en un país impacta rápidamente en otros, creemos que todos los pueblos deben vivir libres de la tiranía y la opresión”, es el puntapié del plagio de Milei, quien era escuchado de cerca por su hermana Karina, la canciller Diana Mondino y el ministro de Economía Luis Caputo, quien se encargó de grabarlo, quizá ante la imposibilidad de ver nuevamente los capítulos de la serie, que no está habilitada para la Argentina en las plataformas que tienen los derechos.
El fragmento plagiado está en el capítulo 15 de la cuarta temporada de la serie. También aparecen coincidencias entre el guión protagonizado por Martín Sheen y el cierre del discurso de Milei en la ONU, tras repetir sus análisis anarcocapitalistas respecto de la condición “socialista” de la ONU o calificar de “delito de lesa humanidad” las cuarentenas por la covid-19.
“¿A nadie le llamó la atención el extraordinario parecido entre un párrafo de esa pieza y un parlamento del presidente Josiah Bartlet en uno de los capítulos de la serie The West Wing?”, se preguntó Carlos Pagni en la columna publicada este miércoles. El video se popularizó en las redes y el parecido ya se sumó al podio de los plagios presidenciales.
El presidente fue denunciado por plagio meses atrás, cuando hizo otro show, aquella vez en el Luna Park para la presentación de su libro Capitalismo, socialismo y la trampa neoclásica. La Revista Noticias publicó que en el texto, Milei copió pasajes enteros de investigadores del Conicet y de dos economistas chilenos.
La primera de las copias registradas en Capitalismo, socialismo y la trampa neoclásica fue a un texto escrito en 2000 por Verónica Mies y Raimundo Soto, profesores asociados de la Pontificia Universidad Católica de Chile, titulado Demanda por dinero: Teoría, evidencia, resultados. El otro plagio proviene de un texto escrito por los investigadores del Conicet Julieta Albano, Ramiro López Ghio, Pablo E. Pérez, Julieta Salas y Fernando Toledo titulado Teorías Económicas sobre el mercado de trabajo II: neoclásicos y nuevos keynesianos, publicado en 2007.
En la previa de la presentación del libro, también se conoció que Milei ya se había hecho un plagio en el libro Pandenomics (2022). Entonces, el vocero Manuel Adorni rechazó las denuncias de plagio y dijo que “todo estaba enmarcado dentro de la Ley de Propiedad Intelectual” y sostuvo que aquella denuncia de plagio en 2022 había sido “una gran farsa”. “Quien así lo piense o así lo mantenga puede hacer la denuncia correspondiente”, cerró Adorni.
En el caso del cierre de su discurso en la ONU, las pruebas están bastante claras. Restará saber si el guionista Aaron Sorkin demandará a Milei por plagiar aquel monólogo del capítulo 15 de la cuarta temporada de la serie.
El vicepresidente de Boca Juniors, Jorge Amor Ameal, visita Misiones de la mano de la Fundación Ideas en Movimiento para dar una charla a dirigentes deportivos. En la previa aceptó una entrevista con Economis donde hablo del rol de los clubes, la pasión que genera Boca y las SAD.
El Gobierno de Javier Milei en Argentina está impulsando un plan para habilitar el ingreso de las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD) en los clubes de fútbol, una propuesta que busca transformar el modelo de gestión tradicional basado en asociaciones civiles sin fines de lucro. Según las explicaciones oficiales, esta iniciativa tiene como objetivo modernizar la estructura financiera y administrativa de los clubes deportivos, muchos de los cuales enfrentan serios problemas económicos y de endeudamiento.
El Gobierno sostiene que el cambio permitiría a los clubes acceder a nuevas fuentes de financiamiento mediante la capitalización privada. Con la estructura de las SAD, los inversores podrían adquirir acciones y participar en la toma de decisiones estratégicas, algo que, según sus defensores, traería mayor profesionalización y estabilidad financiera. Además, el oficialismo asegura que esta medida podría atraer inversiones extranjeras, dinamizando el mercado local y aumentando la competitividad de los equipos en el plano internacional.
Otro de los argumentos es que las SAD ayudarían a mejorar la transparencia y la gestión de los recursos. A través de mecanismos de regulación y auditoría más estrictos, el Gobierno espera reducir la corrupción y el mal manejo de fondos, problemáticas que han afectado a varios clubes en las últimas décadas.
Desde una perspectiva económica, la implementación de las SAD podría generar un nuevo esquema en el fútbol argentino, donde los clubes grandes podrían beneficiarse del acceso a capitales internacionales. No obstante, algunos sectores críticos alertan sobre los riesgos de la privatización del deporte. Se teme que los intereses comerciales primen sobre los valores comunitarios y deportivos, lo que podría derivar en una mayor desigualdad entre clubes ricos y aquellos con menos recursos.
En términos sociales, el impacto sobre la cultura del fútbol en Argentina podría ser significativo. Los hinchas, que históricamente han tenido un fuerte sentido de pertenencia y participación en los clubes, podrían ver limitada su influencia en las decisiones que afectan a sus equipos. En otros países donde se han implementado las SAD, como España e Inglaterra, ha habido casos de clubes que perdieron parte de su identidad local tras la llegada de grandes inversores.
El proyecto ha generado un intenso debate entre dirigentes de clubes, hinchas y especialistas en derecho deportivo. Mientras algunos clubes, especialmente los de menor envergadura, ven con buenos ojos la posibilidad de sanear sus economías, otros –especialmente los grandes clubes históricos como Boca Juniors y River Plate– se muestran más reticentes a la idea de perder el control sobre sus decisiones.
Por otro lado, el sindicalismo del deporte y diversos colectivos de hinchas han expresado su preocupación por los efectos sociales de esta transformación, enfatizando la importancia de preservar la esencia de los clubes como asociaciones civiles que cumplen una función social.
El plan de Milei para permitir el ingreso de las SAD busca modernizar el fútbol argentino y adecuarlo a las dinámicas del mercado global, aunque sus repercusiones a nivel social y deportivo aún generan interrogantes y tensiones en un país donde el fútbol es más que un deporte: es parte fundamental de la identidad cultural.
En este contexto la llegada de Ameal a Misiones es interesante. Histórico dirigente de Boca Juniors, club en el cual ha desarrollado diferentes roles desde 1986 a la fecha, llegando a ocupar la Presidencia y actualmente la Vicepresidencia detrás de Juan Román Riquelme.
Ameal ha promovido la idea de que Boca siga siendo una asociación civil sin fines de lucro, oponiéndose abiertamente a la iniciativa del Gobierno de Javier Milei sobre las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD). Ameal argumenta que los clubes deben mantener su naturaleza social y comunitaria, priorizando la participación de los socios y rechazando la privatización del fútbol.
En la charla con Economis, Ameal remarcó que los clubes tienen un rol social “más allá de lo deportivo”, por eso es importante mantenerlos como Sociedades Civiles sin fines de lucro. Porque para las empresas o capitales que dirigirán los clubes como una SAD, “lo que no es rentable se cierra. Y ahí que pasa con los jóvenes de los barrios, donde irán, ellos y sus familias”.
Para Ameal, la función principal de los clubes de barrio es “alejar a los jóvenes de las drogas y las cosas malas. El deporte debe ser un aliado de la juventud y los clubes deben pensarse para eso”.
Para el dirigente deportivo los clubes son mucho más que el fútbol. Lo definió diciendo que “de lunes a sábado prima la lógica y los domingos la pasión”. Remarcando que en los clubes se hacen una infinidad de actividades sociales que ofrecen inclusión a los jóvenes y sus familias.
“Boca por ejemplo no es solo fútbol, tenemos basket, judo, hockey, infinidad de disciplinas. Aparte no todos los chicos van a jugar a algo, pero tienen que estar dentro del club. El club los aleja de cualquier droga, cualquier cosa rara que pueda andar por la cabeza de los chicos. La esquina es mala. La esquina es mala consejera”, remarcó Ameal.
“Por eso hay que aportarles a los clubes. Los clubes de barrio. Yo me crie en un club de barrio Berazategui, yo me acuerdo de que a las ocho de la noche me llamaban y me decían los mayores anda a tu casa, te tenés que ir”, ahí los grandes que eran nuestros ejemplos nos cuidaban y así debe ser”, remarcó.
Ante la consulta de que pasa por los clubes, que no salen a sentar postura claramente más allá de AFA, explicó que los clubes “no ven cerca el monstruo. Pero el monstruo está. O sea, están confiados en que no va a prosperar la idea de las SAD. Que no va a pasar porque primero tiene que pasar por el Congreso y por el congreso no va a pasar”, dijo concluyente Ameal.
En el último informe del INDEC, la pobreza en Argentina alcanzó un alarmante 52,9% de la población, marcando el mayor aumento en dos décadas. Este dato ha generado un fuerte debate entre economistas, políticos y expertos en política social.
Para comprender mejor las causas y las implicaciones de esta situación, Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), ofreció un análisis detallado de la crisis y sus repercusiones en una entrevista reciente del programa “Dato sobre dato” de FM Milenium,
Salvia explicó que si bien el aumento de la pobreza tiene múltiples factores, el deterioro del modelo económico basado en el consumo y el endeudamiento ha sido uno de los principales detonantes. “El modelo de la convertibilidad estaba agotado ya hace 10, 12 años. No es solamente culpa de un gobierno, ya venía colapsando con Cristina Fernández de Kirchner y continuó durante los años de Macri”, explicó.
Según el especialista, este ciclo se caracterizó por “burbujas de consumo insostenibles”, que derivaron en graves devaluaciones en 2014 y 2018, impactando negativamente a la economía real.
Los datos son claros: en 2011-2012, la pobreza alcanzó un mínimo de 25%, pero hoy se ha disparado al 52,9%. Salvia apunta que este incremento no es solo un fenómeno reciente, sino el resultado de una tendencia que se ha consolidado en los últimos años: “En 2017, bajo la presidencia de Macri, la pobreza también llegó al 25%, pero la devaluación de 2018 y los problemas estructurales que venía arrastrando el país hicieron que esa cifra fuera insostenible”, comentó Salvia.
Además, indicó que la situación se agravó aún más en el primer trimestre de este año debido a la liberalización de precios y la devaluación que aplicó el gobierno: “Un efecto de devaluación sin compensación inmediata en los salarios tuvo como correlato un fuerte aumento de la pobreza por ingresos“, señaló el experto.
A su vez, el crecimiento de la indigencia también ha sido notorio, la tasa pasó del 12,3% al 18,1%: “En enero y febrero, la indigencia superó el 20%, sobre todo en sectores informales y vulnerables que no pudieron absorber el golpe de la inflación y la devaluación”, destacó.
El Observatorio de la Deuda Social de la UCA ya había anticipado este escenario a través de micro simulaciones basadas en datos preliminares: “El ajuste y los cambios en el sistema de precios afectaron fuertemente a la construcción, la industria y el comercio, lo que explica en parte el aumento de la pobreza”, explicó.
Esto termino por consolidar una “nueva capa de pobres estructurales” con creciente dependencia a los programas sociales, lo que paradójicamente genera más precariedad en lugar de alivio: “Hoy los pobres de ese 30% crónico y estructural son más pobres que antes en términos de seguridad alimentaria, hídrica y capacidad de inversión en capital humano”, afirmó.
Este fenómeno, según Salvia, refleja que el mercado ya no es capaz de resolver los desequilibrios sociales. “Parece ser que esta población está cristalizada y va a necesitar ser subsidiada y apoyada por mucho más tiempo”, agregó.
Aunque el gobierno ha intentado mitigar el impacto de la crisis con programas como la Asignación Universal por Hijo y la Tarjeta Alimentar, Salvia es claro: estas medidas no son suficientes. “Una familia tipo con dos hijos que recibe un plan social y la tarjeta alimentar solo percibe alrededor de $250.000, lo cual no cubre ni la mitad de la canasta básica alimentaria”, destacó el economista.
Además, subrayó que el aumento en los precios de servicios esenciales como el gas, la electricidad y el transporte ha neutralizado cualquier mejora en los ingresos de las familias. “Aunque se recuperaron algunos ingresos gracias a la actualización de haberes jubilatorios y salarios, las tarifas de servicios públicos aumentaron tanto que las clases medias y bajas no lo sienten en el bolsillo”, explicó.
A pesar de este sombrío panorama, Salvia señala que hay una leve mejora: “La estadística de pobreza sigue bajando, pero no necesariamente refleja una mejora real, ya que los servicios públicos y el combustible han aumentado de manera desproporcionada”, comentó.
El director del Observatorio de la Deuda Social de la UCA destacó que, si bien hay indicios de que la situación podría estabilizarse, el verdadero problema radica en la pobreza estructural que deja este proceso. “Lo que queda es un mar de fondo: una nueva capa de pobres que son más vulnerables que antes y dependen cada vez más de los subsidios, en un país donde el mercado no genera las oportunidades suficientes”, concluyó.
“En Argentina no existe un modelo productivo real, lo que predomina es un enfoque financiero que impulsa el extractivismo”, afirmó el ministro de Desarrollo Agrario de la provincia de Buenos Aires, Javier Rodríguez, en una entrevista con Economis tras su participación en el evento Misiones Orgánica.
Rodríguez visitó Misiones el pasado 23 de septiembre para participar de Misiones Orgánica, un encuentro centrado en la agricultura sostenible y la construcción de sistemas agroalimentarios. Durante la jornada, diversas voces debatieron sobre los desafíos de este paradigma productivo. El funcionario bonaerense fue el encargado del cierre con una presentación titulada “Políticas públicas para la construcción de sistemas alimentarios agroecológicos sostenibles”.
Javier Rodríguez, ocupa el cargo de ministro de Desarrollo Agrario de la provincia de Buenos Aires desde diciembre de 2019. Anteriormente, se desempeñó como secretario de Agricultura Familiar, Coordinación y Desarrollo Territorial de la Nación durante el mandato de Cristina Fernández de Kirchner. Su vasta experiencia en el ámbito agrario le ha permitido llevar adelante políticas que buscan fortalecer las economías rurales y fomentar prácticas sustentables en el agro bonaerense.
Agroecología y bioinsumos: pilares para una producción sostenible
Rodríguez se ha destacado como un firme defensor de la agroecología como modelo productivo, resaltando su capacidad para reducir la dependencia de insumos químicos y fomentar la biodiversidad. Según él, la agroecología no solo preserva el medio ambiente, sino que también mejora la rentabilidad de los productores al disminuir costos y riesgos vinculados al uso intensivo de agroquímicos.
Desde su gestión, ha impulsado el uso de bioinsumos como una herramienta fundamental para aumentar la productividad de manera sostenible. A través de diversos proyectos, busca reducir la dependencia de productos sintéticos importados y promover la innovación local en el desarrollo de insumos biológicos, clave para una producción sustentable a largo plazo.
Para Rodríguez hay una demanda de la sociedad (consumidores) tanto locales como internacionales de alimentos de origen sostenible, con trazabilidad y allí es donde se genera la demanda de bioinsumos, como herramienta clave, junto al manejo sostenible del suelo. Por ello “el sector productivo debe acceder a información y a las mejoras en todos los productos para la chacra“.
Políticas públicas para el agro: inclusión y desarrollo territorial
Durante su mandato, Rodríguez ha implementado políticas enfocadas en fortalecer la agricultura y la ganadería bonaerense, con especial atención en la inclusión de pequeños y medianos productores. Su gestión ha priorizado el acceso al financiamiento, la innovación tecnológica y la diversificación productiva. Entre las iniciativas destacadas se encuentran programas de asistencia técnica, proyectos de valor agregado en origen y la promoción de la agricultura familiar, clave para el desarrollo rural.
Rodríguez también ha promovido un enfoque regional que respeta las particularidades de cada zona productiva de la provincia. Este enfoque busca articular al sector público y privado, fortaleciendo cooperativas y asociaciones de productores para abrir nuevas oportunidades tanto en el mercado interno como en el externo.
El ministro sostiene que es fundamental desarrollar políticas a largo plazo que garanticen la sostenibilidad del sector agropecuario, combinando innovación, respeto por el medio ambiente y promoción del bienestar social. Su visión apuesta por un modelo productivo que priorice la agroecología y la eficiencia en el uso de recursos, en contraposición al extractivismo predominante en la actualidad.
Tenemos que mostrar ejemplos de sistemas alimentarios agroecológicos sostenibles
Rodríguez explicó a Economis que desde el Ministerio de Desarrollo Agrario de Buenos Aires tienen varios programas enfocados a la agricultura sustentable. Aclaró que no se enfocan en un solo tipo de producción, sino que buscan desarrollar la sostenibilidad de todas las producciones, desde la hortícola a la ganadera.
Se enfocan en desarrollar proyectos en todas las escalas productivas: Por ejemplo, dijo que en la producción de ganadería bovina la escala promedio es de 287 hectáreas. En tanto en la producción lechera la escala promedio es de 96 hectáreas y la producción hortícola la escala promedio es de 2 hectáreas.
Se llevan adelante planes de certificación de productores agroecológicos, se busca incentivar el trabajo en redes de productores agroecológicos.
Además, en 16 de las chacras experimentales del Ministerio en la provincia de Buenos Aires se llevan adelante experiencias agroecológicas para generar información en producciones ganaderas, cerealeras, frutícolas, lecheras y hortícolas. A través de esto se busca dar difusión de la agricultura sostenible, así como recabar datos de producciones en diferentes escalas y con proyecciones temporales amplias, donde se registra el impacto de este modelo productivo a través del tiempo y cómo responden a las diferentes situaciones climáticas que se dan en la zona productora.
“El punto clave es la investigación, tener módulos demostrativos para que los productores vean cómo responden las diferentes producciones a este modelo agrícola”. detalló Rodríguez. Reconoció que faltan datos de “rindes y costos reales a escala a lo largo del tiempo”.
Recordó que el cambio de modelo productivo lleva un “tiempo de transición” donde debe hacerse una inversión para recuperar la salud del suelo y asegurar la productividad del mismo y evitar pérdida de rindes en suelos donde se usaban muchos agregados químicos. “Por eso es importante estos ensayos en las chacras experimentales para tener datos reales y poder mostrar a los productores interesados en el cambio hacia la agricultura orgánica”.
Planteó que “la política nacional está equivocada. Tiene una mirada sobreideologizada” sobre lo que es el cambio climático y la necesidad de enfocarse en la producción sostenible. “Van a dejar afuera a la Argentina de acuerdos importantes con la mayoría de los países que son socios comerciales. Además, nos deja afuera del debate internacional”, explicó
Además, planteó que “llevar adelante políticas contra nuestros mayores socios comerciales es equivocado. No se puede agraviar a los dirigentes de Brasil y China”, porque esto tendría impactos negativos en las relaciones comerciales a corto y mediano plazo. Para el funcionario bonaerense “aunque digan que se están incorporando al mundo no es así”, más con el discurso del Presidente ante la ONU, donde se mostró en contra del “Pacto del Futuro”, lo que nos “aísla” según Rodríguez y nos deja fuera el escenario mundial.
No hay un modelo productivo
Para Rodríguez “no hay un modelo productivo, sino un modelo financiero que fomenta el extractivismo. No se habla de producción, producimos menos riqueza que en el año 2023 que estábamos pasando la peor sequía de los últimos 50 años”.
Además, indicó que el Gobierno nacional “no se contacta con la producción, no hay políticas concretas para el sector productivo”. Recordó que recién terminando el mes de septiembre se declaró la “emergencia nacional productiva”, que fue reclamada desde diciembre de 2023, lo cual impidió brindar todo tipo de ayuda al sector productivo.
Otro de los puntos planteados por Rodríguez es que en el Presupuesto 2025, hay claras intenciones de no bajar impuestos, e incluso algunos sectores consideran que tendrán incrementos en los impuestos nacionales, para que el Estado nacional mantenga el “déficit cero”. El ejemplo más claro es que “el Presupuesto considera una inflación en el 2025 del 18% y un incremento de la recaudación impositiva del 29%. El Gobierno prevé que los ingresos por Derechos de Exportación se incrementen un 100%, todo en un esquema de atraso cambiario”.
Para el funcionario “estas políticas son las mismas que en otros momentos nos llevaron a una crisis. La gente ya no tiene dinero y eso ya se ve. Debemos expresar esto y avanzar en construir una opción política. Debemos mejorar para volver como dice continuamente el Gobernador Kicillof. Tenemos que pensar en las mayorías. Además abordar las nuevas problemáticas. Fortalecer las relaciones entre las provincias”.
Rodríguez considera que “el Peronismo es un pilar central en la construcción de esta nueva opción política. es un actor clave, con sus principios peronistas, pero entendiendo las nuevas realidades y demandas de la sociedad argentina”. Según él debe construirse un plan de gobierno que garantice la “educación, salud, trabajo y vida digna de todos los argentinos”.