El móvil parlamentario formó parte del programa de atracciones y actividades dispuestas en la plaza 9 de Julio del municipio de Garuhapé, con el propósito de celebrar el aniversario de dicha localidad.
El sábado por la tarde, quienes lo visitaron pudieron conocer acerca de las actividades que realizan los legisladores misioneros, además, informarse del procedimiento que se realiza para sancionar una ley, y tuvieron la oportunidad de interiorizarse acerca de las funciones de los Poderes del Estado.
El acceso a estos contenidos se da, de manera dinámica, en un entorno mediado por herramientas tecnológicas, con el uso de la realidad virtual y realidad aumentada, y también la robótica y programación, para permitir que la adquisición del conocimiento sea posible de una manera fácil y divertida.
El intendente de Garuhapé, Gerardo Schmied, se mostró “satisfecho por la visita del Embajador Legislativo en el mes aniversario del municipio”, y expresó su agradecimiento al “presidente de la Legislatura, Carlos Rovira, por facilitar que el móvil parlamentario pueda acompañarnos en esta fecha importante”.
Por su parte, la directora de Cultura y Turismo de la Municipalidad de Garuhapé, Marta Ortellado, manifestó su alegría de poder “contar con el Embajador Legislativo, y lo visitaron muchísima gente, tanto adultos, jóvenes y niños, y salieron muy contentos, sobre todo de conocer a ‘Legis’ que creo que es lo que más les sorprende a todos”.
“Hay que destacar también la realidad virtual, que es algo que por primera vez se puede ver en el municipio, y para nosotros es un orgullo que el Embajador nos acompañe en esta fecha tan importante”, señaló la funcionaria municipal.
“Agradezco al presidente de la Cámara de Representantes, Carlos Rovira, por darnos la oportunidad de tener al Embajador en nuestro municipio, permitiendo que la gente pueda conocer acerca de las actividades legislativas y parlamentarias”, expresó Ortellado.
En tanto, Janeth y Fabricio, luego de visitar el móvil parlamentario coincidieron en expresar que les gustaron mucho las actividades, “fue una experiencia muy linda, y nos gustó mucho la realidad virtual”, afirmaron; y la describieron como una experiencia ante la que ‘uno se queda con la boca abierta’.
Concluyeron que, “las actividades que proponen están muy lindas, son impresionantes, y esperamos que lo sigan haciendo así”.
El gobernador, Oscar Herrera Ahuad, estuvo presente en la XV edición de la Fiesta Provincial del Sapucay que se realizó en la Plaza de Puerto Panambí. En este contexto, el jefe del Ejecutivo Provincial ponderó al evento recordando la importancia de no olvidar las raíces, al tiempo que destacó el cumplimiento de las obras prometidas y redobló el compromiso de seguir por ese camino.
El gobernador de Misiones, Oscar Herrera Ahuad, participó esta tarde de la realización de la XV Fiesta del Sapucay en la plaza de Puerto Panambí. El evento convocó a más de una docena de artistas locales y provinciales.
Al dirigirse a los presentes, Herrera Ahuad señaló la importancia de cumplir con la palabra empeñada y de poder tener el acompañamiento en cada municipio y especialmente agradeció a Panambí “porque si nosotros hoy estamos circunstancialmente en este lugar, es por ustedes”, destacó.
Asimismo, el Gobernador reconoció que al recorrer cada uno de los municipios se puede percibir la realidad, y eso sirve para tomar decisiones, “vinimos el año pasado y este año también. Así me van a tener, recorriendo la provincia, porque uno debe estar aquí, porque en ese tiempo que uno está puede mirar, puede hablar con la gente, puede percibir también la sensación de la gente, la realidad que viven día a día”, dijo.
Para finalizar sus declaraciones, el mandatario enfatizó que en el municipio se cumplieron con obras importantes relacionadas al agua, al turismo, y además confió que en 2023 se inaugurará el nuevo hospital en la localidad. “Estoy seguro que no me voy a ir el 10 de diciembre de 2023 sin inaugurar el Hospital de Panambí, falta muy poquito, pero tiene que estar bien terminado, bien hecho, tiene que tener todo el equipamiento. El día que le demos la llave al intendente para que abra el hospital tienen que estar los médicos, las enfermeras, el equipo de rayos, tiene que estar el equipo de ecografía, tiene que estar el tomógrafo, tiene que estar todo. Es mi compromiso y se lo dije a Rosendo el día que asumí”, aseguró.
Por su parte, el intendente, Rosendo Fuchs, valoró el evento para el encuentro y la unión de las familias e instó a aprovechar esta edición de la celebración como una oportunidad “para reunirnos con la familia y disfrutar”. En la misma línea, el diputado provincial Omar Holsson, quien acercó al municipio la declaración de Interés Provincial de la Fiesta efectuada por la Cámara de Representantes de Misiones, expresó que este es un nuevo comenzar después de la pandemia, “compartir después de una época tan difícil, con la pandemia de dos años que nos tuvo encerrados a todos, pero supimos superarla y en esto tuvo mucho que ver nuestro querido gobernador. Oscar fuiste el ejemplo para nosotros, porque la salud funcionó bien, porque se tomaron las medidas a tiempo y hoy podemos estar acá compartiendo”, subrayó.
El intendente de Paso de los Libres, Martín Ascúa, comparó a Corrientes con Misiones y dijo que, por contraste, la tierra colorada exhibe un desarrollo “ejemplificador” en, prácticamente, todas las asignaturas.
“Se puede trazar un paralelo y uno ve un contraste enorme”, afirmó Ascúa en diálogo con Radio News. “Yo visito seguido Misiones, porque no solo tengo amigos, sino que es una provincia vecina que está muy cerca y admiro sus bellezas naturales”, comentó.
“Misiones una provincia que potencia muchísimo su turismo. Una cosa es tener bellezas naturales y otra es explotarlas y Misiones lo hace de una manera ejemplificadora”, argumentó.
“Una vez, estando en Posadas de paseo con mi familia, en un momento hablo con el secretario de desarrollo económico (de su municipalidad), y le digo: ‘Mirá, esto es increíble, estoy paseando por Posadas, y es como pasear por Los Ángeles; no conozco Los Ángeles pero debe ser como Posadas”, contó el intendente correntino.
“Fijate que hoy tenemos un proyecto con las federaciones económicas de Corrientes y Misiones para llevar la autopista que llega a Paso de los Libres, de Ruta 14, hasta San José, y de ahí seguir para conectar con Posadas, pero los misioneros ya están por llegar al límite con Corrientes sin que haya un plan nacional”, ilustró.
“Ahí, uno va viendo la asimetría o el contraste que tiene Misiones con Corrientes desde el punto de vista del desarrollo productivo, industrial”, indicó.
“En Corrientes tenemos solo materia prima sin valor agregado y no tenemos nada para venderle a los brasileros”, se lamentó.
El intendente de Paso de los Libres, que va por su segundo mandato, hizo foco también en “la deuda social que tiene Corrientes, la cuestión productiva, el desarrollo, los caminos, la ciencia, la tecnología”.
“Nosotros estamos empezando a construir con el Procrear 120 viviendas, y me comentaba Santiago Maggiotti (ministro de Desarrollo Territorial y Hábitat) que el Procrear no tiene éxito en Misiones porque todo el mundo se acoge a los programas del Iprodha misionero”, afirmó.
Agregó que, contrariamente a lo que sucede en la tierra colorada, en Paso de los Libres, una ciudad de unos 60.000 habitantes, “tenemos un déficit habitacional de 10.000 familias y el Instituto de Vivienda de Corrientes no está colocando un solo ladrillo”.
“Las ultimas 100 viviendas que se entregaron en Corrientes fue en 2019, y se habían empezado a construir en 2016; hoy no hay un plan de viviendas en todo Corrientes”, expresó.
“Estamos hablando de un contraste enorme”, remarcó Ascúa. Dijo que “uno puede hablar con cualquier de los 74 intendentes de la provincia, y te puede decir que todos los reclamos de la gente son de competencia del gobierno provincial, ya sea agua, cloacas, o la salud, que está centralizada en la capital”.
Cuestionó al gobernador correntino Gustavo Valdéz por no acompañar la comitiva de mandatarios del Norte Grande que estuvo en Estados Unidos a mediados de septiembre.
“Nosotros no tenemos turismo desarrollado, tenemos en Santa Lucía el invernadero más grande Sudamérica, pero no logramos que sea un componente de desarrollo de la región; no logramos con la yerba, tampoco con la forestación; somos la provincia con la mayor superficie forestada y no logramos agregarle valor a la madera. Es una deuda enorme que tenemos los correntinos”, remató.
Se desconoce normalmente, por parte del ciudadano promedio, cómo es que llegan los alimentos a las góndolas y mucho más se ignora todo aquello que hace a la producción en sí de esos alimentos.
Este no saber no es estricta desidia, sino que constituye en realidad una de las patas fundacionales del modo de producción vigente. La enajenación es parte indisoluble de nuestra arquitectura cognitiva contemporánea.
Se trata de la incapacidad de tomar contacto y control sobre el mundo que nos rodea, de percibir el ambiente circundante cual si se tratase de elementos fragmentarios que, por inconexos, dejan al individuo oprimido frente a circunstancias de las cuales depende para su sustento, y sobre las cuales no tiene capacidad de interacción. Así, lo que refiere por ejemplo a nuestros alimentos, se halla cubierto por un manto de aparente misterio en cuanto a su origen, dejando una percepción fetichista, condicionada e inconsciente.
Nuestras sociedades complejas actuales, han venido a profundizar este fenómeno, de la mano de la especialización del conocimiento, entre otros factores, haciendo así que el saber esté circunscrito a quienes se dedican a las tareas específicas en cuestión e incluso éstos mismos, aún siendo parte de las labores productivas, tampoco quedan inmunes a la discapacidad ya que su alienación los priva de librarse de la enajenación colectiva.
Los conceptos que exponemos aquí son los que, desde las ciencias sociales, se vienen estudiando hace décadas y que conforman lo que conocemos como “sociedades de consumo”. Complejos andamiajes de producción y reproducción de patrones de conducta que se transmiten de generación en generación, cultura mediante la que organizamos nuestros vínculos con otros seres humanos y con la naturaleza en general.
Esta forma de organización que no es el patrimonio de la herencia biológica trae aparejada una multitud de contradicciones y conflictos para la humanidad y dentro de todos ellos, el que nos interesa aquí es lo que hace a nuestros alimentos.
Seguro que en innumerables oportunidades usted habrá escuchado ideas tales como “los alimentos tienen venenos”, “lo que comemos tiene trazos de químicos cancerígenos”, “los transgénicos están en todo lo que comemos”, etc. Vemos la gravedad de tal situación y existen campañas que se ocupan de hacerle llegar a usted estas denuncias. Sin embargo, no consiguen activar nuestras alarmas y todo pasa a formar parte de otro elemento más que nos angustia, dado lo cual, para sobrellevar la existencia frente a cosas sobre las cuales, aparentemente, no podemos hacer nada simplemente elegimos insensibilizarnos y seguir con nuestras vidas, aun cuando paradójicamente, la misma se halle bajo amenaza.
Lo central, como vemos, es este supuesto “no poder hacer nada”, que delata justamente la enajenación antes descrita y que consciente o inconscientemente delegamos a quien corresponda con criterio a la autoridad o responsabilidad pertinente.
Una cruel “rueda de hamster” que gira al ritmo de nuestros insaciables deseos y aspiraciones individuales, todas ellas ligadas a la lógica no explícita de que cantidad de consumo es igual a calidad de vida.
“Los alimentos no son saludables, y qué? ¿Qué podría hacer yo al respecto?” “La culpa es del gobierno corrupto que no controla!”, “Para eso yo trabajo y pago mis impuestos, no puedo estar en todo” son los comentarios más habituales al respecto. Pero nunca parece ser posible ir un poco más allá y detenernos, aunque más no sea un instante a reflexionar lo que nos pasa como individuos y como sociedad.
La sociedad de consumo, y el capitalismo en general está en plena decadencia. La crisis energética y el cambio climático imponen, en este particular siglo XXI, nuevas condiciones para la permanencia como especie en el planeta y la enajenación ya no es sólo un constructo de esclavitud mental, sino que se trata de una traba objetiva para la simple disponibilidad del sustento.
En quienes esperamos nos resuelva y garantice los alimentos en las góndolas ya no podemos confiar. La escasez de gasoil y la sequía récord puso el reloj en cuenta regresiva al desabastecimiento total. Todos las variables implicadas señalan un rumbo inevitable hacia la hambruna planetaria.
Aquí, el “no poder hacer nada” que nos condiciona a la impotencia estará en tensión como nunca antes se tengan registros. Cuando las tripas truenen en las más amplias mayorías, la salida difícilmente resulte ser constructiva y no violenta.
Existe, sí un fenómeno muy poco estudiado al día de hoy, al que podemos definir como “éxodo urbano”. Personas que intuyen el devenir o que simplemente ya no soportan la insalubre vida urbana y se lanzan a una nueva vida en el campo. Muchos de ellos fracasan, pero otros consiguen prosperar siendo resilientes y modificando no solo los particulares hábitos consumistas, sino también haciendo nuevos senderos de aprendizaje hacia lo colectivo, lo democrático, lo solidario, lo cooperativo.
Nuevas formas no capitalistas de interacción que forman parte también de la aventura de producir sus propios alimentos.
Así, estas prácticas contra hegemónicas se vienen materializando poco a poco y son verdaderas innovaciones en la lucha por una vida digna de ser vivida, más allá del consumismo y la superficialidad.
Al tomar contacto con la tierra y al permitir vivir la vida acompasados con los ritmos de la naturaleza, la enajenación termina, creando experiencias de configuraciones revolucionarias de sociedad.
La Agricultura convencional ya está agotada y sólo puede garantizar inflación y góndolas más y más vacías. Una nueva humanidad, con el suficiente desapego a la decadencia que hoy colapsa, será quién guíe los derroteros de nuestra especie con voluntad de supervivencia y del buen vivir.
La normalidad viene siendo la escasez pero no para todos. Los hay quienes al confiar en la naturaleza, están experimentando la abundancia. Una de tipo diferente, más ligada a la plenitud, la paz, la alimentación saludable y la familia unida. Humanos en la vanguardia de un proceso de adaptación por el que indefectiblemente deberemos atravesar todos si lo que deseamos es una transición pacífica y no distópica frente al complejo y dramático devenir.
Por Alejandro Pegoraro, director de Consultora Politikon Chaco, exclusivo para Economis. El ajuste del gasto público nacional comenzó a tomar más forma en las últimas semanas, en línea con el plan que el ministro Sergio Massa había anunciado para ordenar las cuentas públicas, equilibrar la macro y aspirar a cerrar el año con algunas variables más controladas. El desafío final: un 2023 un poco más tranquilo en términos fiscales que posibilite un crecimiento algo más sostenido y sobre todo, redistributivo, pese a las presiones del orden inflacionario y de la inestabilidad cambiaria y, ahora, del mercado de deuda de pesos.
En ese marco, la mira (o una de ellas) estuvo puesta en los envíos a las provincias que se realizan de manera no automática. Recordamos que los recursos de origen nacional que llegan a las provincias se dan en dos formas: los envíos automáticos que llegan por goteo diario por asignación establecida por ley (coparticipación+leyes especiales+compensanción del Consenso Fiscal) que no son sujetos de ajuste justamente por su carácter automático y que están atadas a la recaudación; y los envíos no automáticos que están conformados por transferencias vinculados a convenios específicos, asignaciones presupuestarias y otro tipo de envíos como ser ATN, asistencias financieras, asistencia ante emergencias u otras.
Estas últimas suelen llamarse “discrecionales”, ya que tienen alto componente de discrecionalidad por parte del Gobierno nacional para la efectivización de los envíos y la asignación en aquellos casos que no correspondan a partidas presupuestarias. Históricamente, este tipo de transferencias han tenido un fuerte lineamiento político: cuanto más cercano es el Gobernador al Presidente, más recursos recibe, aunque puede observarse algunas (pocas) excepciones a esa regla.
Massa (y ya el FMI lo había hecho antes, al cerrar el Extended Facility Fund con el Gobierno nacional en marzo pasado) observaron el alto peso de las transferencias no automáticas a las provincias en el gasto total, y que las mismas debían ser necesariamente revisadas e iniciar un proceso de reasignaciones. Avisaba, con algo de tiempo, que la canilla iba a comenzar a cerrarse.
El mes de agosto, cuando fue la asunción de Massa al frente del equipo económico, todavía había transferencias en altos niveles, y ese mes crecieron 14,6% en términos reales. En septiembre comenzaron los temores en las provincias: ya con la promesa de recorte algo más hecha carne, los envíos en ese mes cayeron 32,6% en términos reales, y dicho descenso estuvo explicado por un -30,9% en los envíos a los gobiernos provinciales y -57,3% en los realizados a los municipios.
Octubre continuó la tendencia y ratifica la decisión del gabinete económico nacional de cerrar el grifo: las transferencias cayeron 36,5% en moneda constante, y todos los conceptos que abarcan a estos envíos tuvieron descensos: -26,7% a los gobiernos provinciales; -48,6% a los municipales; -100% a las instituciones de enseñanza provincial (es decir, no hubo envíos); y -71,4% a las empresas públicas no financieras provinciales.
Al mirar los últimos dos meses en pesos corrientes se hace evidente la situación de recorte: fueron $85.332 millones en septiembre el total repartido a las 24 jurisdicciones; y cayó a $64.657 millones en octubre.
De este modo, el acumulado del año muestra también signos de recorte: en los diez meses del año las transferencias no automáticas a las 24 jurisdicciones totalizan $653.830,4 millones (un punto del PIB) y cae 8,5% contra el año pasado en términos reales.
Pero, como en todos los indicadores fiscales o económicos, las situaciones por provincia son distintas, aunque se da una regla de descensos en términos generales.
Misiones atravesó el mismo camino que el consolidado de las 24 jurisdicciones. En agosto tuvo una suba del 13,4%, con mayor fuerza en los envíos al gobierno provincial; en septiembre tuvo una caída (-54%) y en octubre ratificó ese camino con un descenso en los recursos captados de 16,9%. Así, el acumulado anual muestra un saldo negativo con -4,3% respecto al año pasado. Dentro del NEA, muestra la segunda caída más fuerte, por encima de Chaco y por debajo de Formosa, mientras que Corrientes (rompiendo la regla mencionada previamente) es la única que crece en la región y una de las pocas en el país.
Al observar los envíos per cápita, nuevamente Misiones es la más perjudicada: captó en los diez meses del año un equivalente a $ 10.799 por habitante, por debajo de los $ 11.589 por habitante de Corrientes; $ 19.045 por personas en el Chaco y $ 25.477 por habitante en Formosa. Entre Misiones y Formosa, hay una brecha del 136% en los envíos medidos per cápita, una nueva ratificación de un proceso totalmente asimétrico y carente de todo sentido técnico, aunque no político.
La trayectoria histórica de los envíos no automáticos a las provincias muestra a Misiones sistemáticamente perjudicada, y eso explica muchas cosas. Una de ellas, la necesidad de fortalecer la base tributaria local para hacerse de recursos que no recibe por parte del estado nacional que otras provincias sí reciben y el poner el ojo en el equilibrio de las cuentas públicas, dos objetivos logrados por la provincia sin tener una fuerte asistencia nacional.
Esta situación de ajuste del gasto que lleva adelante el gobierno nacional no solo impacta de lleno en las provincias sino que las obliga además a rever sus gestiones presupuestarias: de hecho, hasta la fecha, las provincias que ya difundieron sus datos de ejecución presupuestaria al tercer trimestre del año muestran una fuerte contención del gasto. Catamarca, Chaco, Entre Ríos, Formosa, Santa Fe y Tucumán exhibieron retrocesos reales del gasto corriente, y solo Neuquén por el momento tuvo una expansión positiva. Pero esta política contractiva tiene el objetivo de sostener los superávits fiscales locales: todas estas provincias mencionadas exhibieron resultados financieros por entre $9 mil y $29 mil millones. Aquí hay una situación tensa con el gobierno nacional.
Más allá de que es sano que las provincias tengan superávits, los mismos están, en algunos casos, sostenidos por fuerte asistencia nacional. Massa avisó tiempo atrás que las provincias debían también hacer su esfuerzo en el camino al ordenamiento de las cuentas nacionales, y ese esfuerzo está basado en dejar de recibir recursos, sobre todo aquellos de libre disponibilidad, bajo el supuesto de que los distritos están en condiciones de afrontar su gasto sin asistencia extra.
A medida que transcurra el mes, conoceremos más datos de las provincias y se podrá verificar si sostienen el mismo camino que las antes mencionadas, tendiendo al ajuste del gasto en pos de sostener los superávits.