El kilogramo de hoja de té puesta en secadero fue establecido en $6,75, mientras que el del té no tipificado o en rama fue fijado en $43,7, valores en los que se tuvo en cuenta el precio internacional, la quita de retenciones dispuesta por el Gobierno nacional para las exportaciones de este sector y los efectos de la sequía, informó hoy el Ministerio del Agro y la Producción de Misiones.
Los nuevos montos representan un aumento del 11% y 9,2% respectivamente respecto a los valores que se encontraban vigentes hasta el momento.
La decisión fue tomada por la cartera misionera debido a que la Comisión Provincial del Té (Coproté) -de la que forman parte todos los actores de este sector- no llegó a un acuerdo.
El precio se fijó, en principio, porque a finales de agosto y principio de septiembre de 2020, el dólar tuvo un aumento considerable, de más del 100%, y por más que los productores de té cobran en su mayoría en dólares, también los insumos están en esa moneda.
Además, el Gobierno nacional eliminó los derechos de exportación de una variedad de productos de las economías regionales, entre ellas el té, en una medida que alcanza a los productores de alimentos y bebidas de las distintas zonas del país.
Finalmente, otra de las causas que llevaron a esta actualización de los precios de la hoja de té, fue la sequía que afectó a varias producciones en Misiones, lo que determinó la situación de emergencia agropecuaria hasta el 16 de mayo de 2021.
En medio del debate por el precio del raleo y el chip en Misiones, Economis entrevistó a Fernando Correa, un experto en grandes proyectos foresto- industriales que trabaja en Pôyry, la consultora de origen finlandés líder a nivel mundial en este rubro.
Correa nació en Tucumán, pero desde hace más de 20 años se fue a vivir al exterior. Estuvo años en Finlandia y actualmente trabaja en la sede de Madrid de la firma finlandesa. Desde allí asesora a grandes grupos con proyectos para invertir en la industria de pasta celulósica.
La firma fundada en 1958 por Jaakko Pöyry está casi siempre detrás de la mayoría de los proyectos de grandes inversiones en la industria pastera, esos que involucran cifras de entre 1.000 y 3.000 millones de dólares y que hoy se hacen con una capacidad de producción nunca por debajo del millón de toneladas (casi tres veces el volumen de Arauco Argentina, planta inaugurada en 1982 cuando el negocio admitía otras escalas).
El sello de esta consultora en un plan de inversión, es también un signo de viabilidad de un negocio en esta materia para el mercado: bancos, organismos multilaterales de crédito, multinacionales, inversores, organismos oficiales, o todo aquel con interés en apostar al sector forestal. Si Pôyry dice que el negocio es viable, el proyecto ya tiene otro valor.
Correa monitorea todo lo referido a este mercado, desde el precio internacional de la pasta celulósica, la demanda mundial de papel para embalaje, tiusse o impresión; las tasas de interés en EE.UU. o Europa y, por supuesto, también el valor de la materia prima para producir una tonelada de pasta.
Argentina, con la madera más barata del mundo
“Argentina tiene la madera más barata del mundo, siempre fue así y ahora tiene un valor especialmente bajo”, explica Correa, mientras muestra unas curvas de evolución de la tonelada de raleo medida en dólares entre países tan disimiles como Argentina, Uruguay, Chile, Australia o Estados Unidos.
El gráfico, que muestra muchas líneas (de todos los países donde hay pasteras) tiene una que se destaca en verde, bien abajo, solita. Ese es el precio de la materia prima en la Argentina.
Siempre al fondo de la tabla. Así que nadie mejor que Correa, experto internacional y argentino, para explicar los “por qué” de esta situación que, del otro lado de la mesa, se traduce en productores forestales a los que históricamente siempre les falta “cinco para el peso”.
No se puede comparar Argentina con otros países
“Argentina tiene la madera más barata del mundo, si, pero cuidado, es incorrecto compararte con otros países y decir: el valor debería ser mayor. El valor es el que es por múltiples factores. Tiene que ver con los costos de producir y una ganancia que se agrega y no es comparable”, advierte Correa.
Además, explica que la Argentina tiene sobreabundancia de materia prima (madera) que tira el precio para abajo y la ausencia de más industrias que apuntalen la demanda de esa sobre oferta. “Si mañana ponen una pastera nueva, el precio va a subir inmediatamente”, asegura.
Y acá viene lo más complicado. Argentina tiene materia prima barata, si, pero el ámbito para hacer negocios que castigan también y han derivado en una total ausencia de inversiones forestales nuevas en los últimos 40 años. Todo esto mientras en Chile, Uruguay y Brasil, las inversiones multimillonarias en este rubro florecieron.
A esta situación, se agrega el tiro de gracia: Paraguay, que directamente no tiene bosques suficientes, ya tiene confirmada una inversión de más de u$s 2.000 millones en una pastera en el departamento de Concepción, con participación de inversores locales (la familia Zapag, de Copetrol) e inversores chinos y austríacos, según lo que se hizo público hasta ahora.
Cuando se concrete y, probablemente, la Argentina le envie los troncos sin mayor valor agregado, se materializará otra gran frustración en el camino al desarrollo de nuestro país.
¿Cómo se atraen las inversiones?
“Que la materia prima sea la más barata del mundo ni siquiera es decisivo para captar inversiones. Hay muchos otros factores que los inversores tienen en cuenta, es importante la estabilidad macroeconómica, las seguridad en las reglas del juego a largo plazo”, señala Correa.
“Paraguay está avanzando en un proyecto para instalar una industria de pasta celulósica de 1 millón y medio de toneladas (entre 4 y cinco veces la capacidad de Arauco Argentina) y tiene sólo 50.000 hectáreas de bosques en todo el país”, explica Correa. (N. de la R.: Misiones, nada más, tiene diez veces esa cantidad de bosques para la producción forestal).
En el gráfico, la evolución de la ton de raleo de pino en u$s. Argentina siempre es el más barato, comparado aquí con Brasil, España, EE.UU. o Sudáfrica. Sólo en el retraso cambiario previo al estallido de la Convertibilidad (2000 y 2001) hubo precios similares a estos países.
-¿Por qué la Argentina tiene la madera más barata del mundo?
-Eso se debe a muchos factores, no es negativo que tenga el costo bajo, al contrario es una ventaja. Pero tenés que tener cuidado, que el costo de la madera no es todo lo que incide en el costo de la producción. Esto significa que en celulosa, que es el principal uso de la madera, por la cantidad de madera que usa, mas o menos el 40 por ciento del costo es madera (materia prima).
Comparativo de la evolución de la tonelada de pino para producción de pasta celulósica.
-¿Podrías desglosar el otro 60 por ciento, típicamente?
-Tenés varios ítems: Producción de energía, mano de obra, costos fijos. Son distintos, no es solamente materia prima.
-¿Cuál es la materia prima principal, para la producción de pasta celulósica?
-Principalmente madera y luego algunos químicos y soda cáustica y energía.
-¿Cuando decís madera, es siempre el raleo de pino u otras especies?
-No siempre. Se puede usar cualquier tipo de madera, vieja y joven, pero la madera joven de raleo no se puede usar para otra industria de mayor valor agregado. China, por ejemplo, paga cara la materia prima. Porque es el costo puesta en planta (del árbol) y en China llega madera astillada desde afuera (se refiere al rollizo de eucaliptus, que desde hace un tiempo, también está enviando la Argentina desde los puertos de Ibicuy y Concordia).
Argentina siempre está en el cuadrante bajo. Cuando analizás el costo de producción es relevante el hecho de que el comercio de la madera en la Argentina no puede decir: la madera me cuesta esto, y el producto de Corrientes le quiere vender a Papel Misionero a 60 dólares, porque eso es lo que cuesta en Uruguay. Ese razonamiento es incorrecto.
Argentina esta bajo no solamente por el tipo de cambio que ahora está alto (se refiere al dólar en la Argentina). El costo es bajo por el potencial forestal de la Argentina. En Argentina la madera crece bien, rápido y es de calidad. Por eso hay un costo bajo. Hoy está particularmente bajo, porque nadie la demanda. En el momento que haya una fabrica de pasta celulosa, el precio sube para arriba
-¿Sería razonable tener valores similares a Uruguay o Brasil?
-No, Argentina tiene que tener el costo de producción, más el margen de su productor. Si instalo una industria y comparo costos de producción, con los costos de madera en china o Finlandia, no es realista. Los costos son tuyos, de mano de obra, energía, todo, son de la Argentina.
-¿En el producto final, la tonelada de pasta celulósica si el precio es comparable entre países?
-El producto final sí, sale al mundo y ahí si tienen un precio que tiene que ser competitivo. Porque compite con otros países, es un commodity y si tenés un producto eficiente, podes competir en el mercado global.
-Pero en la materia prima, no.
-Exacto. No tenés que mirarte en el espejo de los demás, tenés que mirarte en el espejo tuyo. Una inversión forestal, con una tasa interna de retorno del 10 o 15 por ciento, (en dólares) está buena. ¿Qué banco te paga eso? No es que si Uruguay vende la tonelada a 40 dólares, lo vendo a 40. No es lo mismo. Lo mismo pasa con los coches o las pelotas de fútbol. El costo de la materia prima no es comparable, el precio del producto final, sí. Distinto es el precio de la madera astillada (el rollizo de eucaliptus) que se le vende a China desde la Argentina. Ese sí, si lo puedo comparar con madera similar que le venden urugauyos a los chinos. Madera en rollo.
-Si soy inversor internacional y miro estos precios, ¿no surge la idea: Pongo una pastera en la Argentina?
-No, porque como te habrás dado cuenta, el precio de la madera siempre fue bajo en la Argentina. Y el precio de la madera no es el único aspecto para que un inversor invierta en la Argentina.
-¿Qué otros aspectos entran a jugar en la decisión?
-Estabilidad económica, riesgo financiero, costo de capital. Son partes no intrínsecas a la parte forestal, pero es parte del entorno. La estabilidad socio política, estabilidad macro económica. El riesgo país.
-Supongo que este cepo que impidió a firmas sacar dividendos o pagar deudas con bancos o casas matrices, genera impacto en futuras posibles inversiones.
-Absolutamente, desde mi punto de vista si. Imaginate que harías si te dicen que para trabajar o ganar dinero, el dinero se queda en la oficina y no lo podés llevar a tu casa, no tiene sentido. Una parte te puede servir porque comés en el restaurante del edificio de tu oficina, pero una parte tenes que llevarte a casa.
-¿Esto hizo que en los últimos 20 años las inversiones en industria pastera crecieron en Uruguay, Brasil, Chile, pero no en la Argentina?
-Si.
-¿Cómo se ve desde exterior a la Argentina en este rubro? Ustedes hablan con inversores de todo el mundo en este sector, que deben mirar todos los países con potencial.
-Argentina tiene mucho potencial. Claro. Cada vez que no se hace una inversión así en la Argentina se está construyendo en otro sitio. Hay un mercado, una demanda y un producto en particular que llama a esa inversión, cada vez que s pierde en la Argentina, ya se instaló en otro sitio. Hay que esperar a que las condiciones sean tal que requieran otra fábrica.
-¿Con Macri los primeros dos años parecía que se abría el panorama para estas inversiones?
-Con Macri había muchísimos iniciativas, preguntas y consultas sobre inversiones en el país. Salieron en los medios estas manifestaciones de interés, pero nada se concretó y después del primer año ya empezaba a haber dudas, por eso nadie avanzó.
–¿Cómo está el mercado de la pasta celulósica?
-Depende de cuál es el producto final de la pasta celulósica. Esta un poco mas bajo que lo que era antes de la pandemia, pero no en bajos históricos. En el sector de embalajes hace poco tiempo subió, el precio de la madera para embalaje. La parte de impresión venia cayendo y bajó más por la pandemia, pero es una tendencia que tiene que ver con la digitalización. En cambio otras cosas, como la celulosa para la producción de para barbijos o mascarillas, subió. La celulosa que se usa para tissue, subió mucho.
-¿Papel Misionero y Arauco Argentina qué hacen?
-Embalaje, Papel Misonero bolsa de harina, azúcar, súper y Arauco Argentina hace celulosa kraft blanqueada para distintos tipos de cajas. También se usa para mezclar el papel higiénico y toallitas, para eso se usa celulosa de eucaliptus, pero con un porcentaje de fibra larga de coníferas (las que hace Arauco Argentina).
-¿Está bien vender troncos pelados a China?
-Claro, lo hizo Chile por 20 años, hasta que empezó a poner sus propias fábricas. A comienzos de los 80, Chile le vendía madera en rollo a Tailandia, China, Japón, todavía la sigue vendiendo. La exportación, te da la posibilidad de que el sector forestal primario siga exportando y las plantaciones produzcan mejor y mas barato. En Chile y Brasil, las inversiones las hicieron empresas de allá. En Uruguay son multinacionales. En Argentina también, firmas como Ledesma, Arcor o Molinos podrían invertir en pasteras. Sabrían balancear mejor el riesgo país.
-¿No es mala señal no poder darle más valor agregado?
-Por supuesto que será mejor agregarle todo el valor que se pueda, pero si no tenes otra alternativa y el productor ya hizo su inversión y tiene su capital invertido por 15 años y no lo puede cortar porque no tiene a quien venderlo. Para replantar tiene que cosechar y vender, lógicamente al vender con poco valor agregado, está cobrando menos dinero y se va mucho dinero en la logística.
-¿Qué me podés decir del proyecto de la pastera en Paraguay?
-Estamos haciendo algunos trabajos, así que solo puedo comentar lo que es público. Es un fondo de inversores que están considerando la fabrica, salió en los medios no hace mucho que esta negociando la parte financiera, esta avanzando, un millón y medio de toneladas de fibra corta, similar a las que hay en Uruguay. De eucaliptus. Le podrían comprar a la Argentina, por supuesto. Hay que aprovechar el río, la logística no es tan pesada.
-¿Es importante la estabilidad económica de Paraguay para concretar esa inversión?
-Paraguay tiene hace 15 años el dólar y la inflación al mismo nivel. Tiene un marco impositivo beneficioso, se paga menos impuestos. Los aspectos de confianza son importantisismo, por eso no muchos lo saben. Paraguay hace 15 años tiene la misma tasa de cambio, la inflación al 3 por ciento.
(Nota de la Redacción: Concluimos que las inversiones forestales son como el Papa Francisco. Tienen todo el potencial para venir acá, pero en las últimas décadas fueron a Chile, Uruguay, Brasil y Paraguay, evitando cuidadosamente la Argentina. Como nuestro porteñísimo Jorge Bergoglio, que hace ocho años se fue a Roma y desde entonces visitó todos los países vecinos, pero sigue sin volver a su querida Argentina).
Eje vertical: Precio de la madera. Eje horizontal: condiciones para la inversión.
Economis consultó a especialistas sobre el comportamiento del precio de la nafta en surtidor en la Argentina, a partir de un valor en negativo del petróleo referencia en los Estados unidos por primera vez en la historia.
El barril de
petróleo WTI, referencia en Estados Unidos, cayó esta semana a valores por
debajo de cero por primera vez en su historia. Reacción lógica y esperable por
la falta de demanda de un mundo en cuarentena, y capacidad de almacenamiento
casi saturada que también modificó el precio de los combustibles, aunque no en
nuestro país.
Economis consultó a especialistas sobre las
razones, y qué esperar en lo inmediato si la tendencia negativa en el precio
del crudo continúa.
Sucede que la
Argentina no se rige por el precio del WTI sino por el valor del Brent, de
referencia en Europa, aunque semanas
antes de este último tramo del derrumbe global del petróleo crudo, se había empezado
a trabajar la idea de un barril “criollo”, con un precio diferencial.
Enzo Echenique, CEO de YPF Sartori, y Nicolás Brea, presidente de Axion en Misiones, coincidieron en que no es de esperar una baja en el precio de la nafta en la Argentina, aunque es muy probable que tampoco aumente el precio una vez pasada la pandemia.
“Es probable
que se pueda establecer un nuevo barril criollo para poder sostener toda la
cadena productiva que es lo más sensible. Hoy hay que tratar de sostener la
mayor cantidad posible de puestos de trabajo porque de eso es muy difícil
volver”, analizó Echenique.
Sobre la caída del petróleo Brea explicó: “Esto es coyuntural, esto es producto del parate mundial a nivel cero que existe, esto no sucedió ni siquiera en la crisis del 30. El petróleo es un commodity como otros, si no se vende se acumula y cuando se acumula y cae la demanda tiende a bajar el precio indefectiblemente. El pozo propiamente dicho no se puede tapar porque volverlo a abrir es un costo terrible entonces se sigue acumulando contra una demanda que no existe. La reserva americana compró activos estratégicos en barriles de petróleo a futuro e hizo subir el WTI (petróleos crudos locales estadounidenses). El mercado lleva dos cotizaciones que son el brend (petróleo liviano de referencia en Europa y el mercado asiático, convencional de mejor calidad) y el WTI. Por el Brent indexa la Argentina. El Brent vino en caída pero no tanto al nivel del WTI, pero es todo producto coyuntural de la escases total de demanda que hay. Cuando esto se reactive pasada la pandemia, es posible que la cosa tienda a subir. Creo que va a valer, 40, 45 dólares que es un valor aceptable para el mundo y no aceptable para la Argentina”.
Precisó que el precio no sólo se compone del barril sino que es extracción, costo de refinación, el costo de comercialización, el trasporte. “En la gestión del presidente (Mauricio) Macri la polinómica era barril o dólar. El dólar oficial se mantuvo y el barril cayó. Y ahí empieza el tema de Vaca Muerta. La Argentina en los últimos años tendió a potenciar ese gran campo petrolero del sur. El problema es que el fracking (método de extracción de gas y petróleo que no es el convencional) para que sea rentable debe tener un barril base de entre 40 y 45 dólares sino la empresa va a pérdida, y el mayor inversor de Vaca Muerta fue YPF que es la principal empresa Argentina, entonces se está buscando un barril criollo subsidiado y es muy difícil que los precios bajen hoy, eso va a depender de la demanda. Cuando se levante la cuarentena y si la demanda sigue caída en un 50 por ciento, no 90 como está hoy, oferta – demanda, habrá que bajar precios para vender”.
Mis contactos operadores y las petroleras en Buenos Aires están previendo una recuperación de la demanda a marzo del 2020 en febrero del 2021
¿Cómo se hace para sostenerse con una caída de la demanda del 90 por ciento?
Hoy no hay libro que exista, es economía real pura. Yo volví al cuaderno del almacenero y voy anotando todos los días los ingresos y salidas porque con lo que me queda del día tengo que prever el día siguiente. Lo que sí el empresario Pyme, debe dar mucha contención a su gente.
Foto archivo.
La gran incógnita en todo este
escenario es cómo se sostiene el empleo
Particularmente
en mi empresa estamos pagando con recursos propios, se les dio prioridad a los
empleados con menor escala. El Estado está saliendo a subsidiar el salario
Pyme, el salario Pyme es el 95 por ciento de la matriz productiva y laboral de
la Argentina, que son empresas que rondan los 100 empleados. En la medida que
eso se materialice es una gran ayuda para salvar las empresas, porque las
empresas son la fuente de empleo del país.
¿Las medidas que se vienen anunciando
son atinadas?
En este
escenario todo es necesario y nada es suficiente. El Estado está haciendo lo
que puede dentro de un panorama mundial terriblemente complejo. En el Estado
los recursos son finitos también entonces llega un punto en que no hay más recursos
y hay que emitir y esa emisión trae consecuencias inflacionarias pero eso
también depende mucho del consumo.
Es un momento en el que se necesita mucho Estado, mucha política, dejar las ideologías de costado, pero no tanto hoy, porque el problema será el después.
Enzo Echenique, por su parte, afirmó que “esto demarca la situación de crisis que se está viviendo a nivel mundial. Que el petróleo que se comercializa en Estados Unidos pierda de un día para el otro 300 por ciento de valor, es una clara muestra de que el mundo está paralizado por esta pandemia y que no hay lugar de almacenamiento para el petróleo que se está produciendo”.
Es probable que se pueda establecer un nuevo barril criollo para poder sostener toda la cadena productiva
¿Se puede esperar en poco tiempo que se modifiquen igualmente los precios de la nafta en la Argentina?
Y hoy puede
pasar de todo, porque están sucediendo cosas inexplicables y es muy difícil prever
lo que va a suceder de acá a la próxima semana. Esto es día a día y de eso nos
valemos todos, estamos ante una incertidumbre nunca antes vivida. Tenemos igualmente
variables de cómo se comporta el combustible internamente, el motor de la producción
en la Argentina es Vaca Muerta por eso creo que el gobierno va a tomar las
medidas necesarias para proteger eso. Es probable que se pueda establecer un
nuevo barril criollo para poder sostener toda la cadena productiva que es lo
más sensible. Hoy hay que tratar de sostener la mayor cantidad posible de
puestos de trabajo porque de eso es muy difícil volver.
Echenique refirió que en lo inmediato es difícil de
todas maneras esperar una baja en el precio de la nafta ya que los valores
vienen muy atrasados.
“Nuestro
mercado se encuentra con un congelamiento de precio desde hace seis meses, en
donde mucho tiempo estuvo atrasado en referencia a lo que valía en Brent así
que las petroleras estuvieron resignando rentabilidad y trabajando a pérdida. Creo
que en este contexto van a presionar para que el gobierno por lo menos mantenga
los precios”.
La petrolera YPF incrementó 0,2% las naftas súper y premium como efecto del traslado a precios en los surtidores de la actualización del impuesto al Dióxido de Carbono.
«Solo trasladamos a la nafta súper e Infinia el aumento que decidió el gobierno al impuesto al CO2», explicó esta noche una fuente de la compañía en referencia a uno de los items de la carga impositiva que se complementa con la tasa a los combustibles líquidos, cuya aplicación fue postergada hasta el 31 de marzo próximo.
Este leve incremento en la nafta conforma el primer movimiento de precios en el marco del congelamiento vigente.
«El impuesto se incrementó un 0,2% y su impacto en el precio fue trasladado al consumidor, no hubo margen para un aumento para los combustibles que siguen congelados», explicaron las mismas fuentes en referencia al impacto de 13 y 15 centavos.
La petrolera que conduce Guillermo Nielsen tiene una participación del 57% en el mercado de combustibles líquidos, lo que condiciona la política de precios del resto de las marcas como Shell, Axion o Puma, las que en las próximas horas también reacomodarán sus valores por el impuesto.
La foto de la estación de servicio en pleno microcentro porteño es una postal insultante del federalismo que no es. El precio de los combustibles está en la gran urbe, en promedio, cinco pesos más barato que en Posadas y un poco más si se amplía el mapa hasta Puerto Iguazú o San Pedro.
Cada litro que se carga en Figueroa Alcorta y Libertador, es una marca de la desigual distribución de la riqueza en la Argentina. Es dinero que el automovilista porteño conserva en su bolsillo y lo puede utilizar en otra cosa. Cargar el tanque tiene una diferencia de entre 8 y 11,32 por ciento con el usuario misionero: en total, según cálculos oficiales, a valores y consumo actuales, el sobrecosto que afronta Misiones con respecto a la Capital Federal en función del consumo de los diferentes tipos de combustible es de aproximadamente 199.577.300 pesos mensuales -a precios de septiembre de 2019-, lo que eleva la diferencia anual a unos 2.394.927.600 pesos, de acuerdo al precio de venta al público incluyendo impuestos.
Ese dinero, volcado al consumo en lugar de a la nafta, tendría un enorme impacto en la economía misionera, en momentos en que la agonía de la recesión se extiende en el tiempo.
Según los datos de las estaciones de servicio locales, en 2018 se vendieron 179.540.000 litros de nafta, lo que, a valores actuales, equivale a 9.127.813.600 pesos. Por el mismo volumen de combustible, los porteños solo pagaron 8.199.591.800 pesos, 11,32 por ciento menos. O, casi mil millones de pesos menos.
En cuanto a la nafta premium, en Misiones se vendieron 44.794.000 de litros, lo que equivale a 2.539.371.860 pesos. En Buenos Aires, por lo mismo, solo se pagaron 2.372.738.180 pesos.
En realidad, no hay un argumento sólido más que la distancia para justificar tanta diferencia de precios. En Buenos Aires está en promedio cinco o seis pesos más barato que en Misiones, pero cuatro pesos se pueden explicar por el flete de 1.100 kilómetros, explican los especialistas. ¿Y el resto?
Más aún, en Buenos Aires el litro de combustible está 5,50 pesos más bajo que en Entre Ríos, que tiene a una planta a 150 kilómetros. En el microcentro porteño, una Shell vende a 45,67 la nafta común y el diesel a45,99, la nafta premium a 52,97 y el diesel Euro a 50,84. En Gualeguaychú, a 200 kilómetros de la planta, la super cuesta 51,69, el diesel 48,40, la premiun 57,18 y el Euro diesel, 55, 88, valores casi idénticos a Posadas.
El flete explica 138 pesos el kilómetro sobre una base de 4000 pesos el metro cúbico. Pero entonces ¿por qué en Misiones el combustible sale lo mismo que en Gualeguaychú habiendo 900 kilómetros de distancia?
La respuesta, señalan especialistas del sector, es que las petroleras “solo tienen interés por las grandes urbes y sus volúmenes y cargan de costo a las provincias” (porque el impuesto hoy es suma fija y no directamente proporcional al costo) para subsidiar las ciudades más ricas, como Capital Federal, Rosario, Córdoba o Mendoza.
Misiones, como en algunas otras localidades del noreste y noroeste del país, tiene el combustible más caro del país. Desde hace años los misioneros son castigados por un precio distinto al del centro del país y han pasado los gobiernos pero ninguna solución llegó, al margen de que la provincia es la única que no tiene ningún tipo de conexión a redes de gas natural y no tiene otra fuente de energía propia.
Hubo proyectos en el Congreso para equiparar el precio de los combustibles vía subsidio al transporte. Entre 2016 y 2017 y por unos meses se recuperó el beneficio del Impuesto a la Transferencia de los Combustibles diferenciado para Misiones,que rigió entre 1996 y 2002. Duró poco, con la última reforma fiscal impulsada por el ex ministro de Economía, Nicolás Dujovne, el ITC se convirtió en un impuesto fijo, profundizando las desigualdades entre norte y centro.
Los datos respaldan de forma contundente el reclamo de una compensación histórica que sostiene Misiones y que la ley Pymes sancionada por el Gobierno de Cambiemos, nunca contempló.
El planteo misionero entregado en mano al candidato presidencial Alberto Fernández, enumera cómo Misiones es perjudicada por el reparto de recursos federales y mayores costos energéticos que frenan el desarrollo industrial.