PROTOCOLO

El SPEPM activa protocolos y judicializa amenazas en escuelas privadas de Misiones

Compartí esta noticia !

El Servicio Provincial de Enseñanza Privada de Misiones (SPEPM) confirmó que activó protocolos institucionales de seguridad y realizó presentaciones judiciales luego de detectar pintadas con amenazas de extrema gravedad en distintos establecimientos educativos de gestión privada de la provincia.

Según lo informado oficialmente, los mensajes advertían sobre posibles actos de violencia contra alumnos y miembros de la comunidad escolar, lo que motivó una intervención inmediata con foco en la protección de estudiantes, familias y personal docente.

Obligación de garantizar seguridad

La respuesta del SPEPM se enmarca en la obligación de resguardo que tienen las instituciones educativas sobre los menores de edad. El organismo recordó que actúa bajo el principio de “garantía reforzada de seguridad”, previsto en el artículo 1767 del Código Civil y Comercial de la Nación.

Además, las actuaciones se vinculan con la Ley 26.061 de Protección Integral de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes, que establece la responsabilidad de prevenir situaciones que puedan afectar la integridad física y emocional de los estudiantes.

En ese contexto, la intervención no se limita al plano administrativo, sino que incorpora una dimensión judicial ante la posible comisión de delitos.

Qué medidas se activaron

El organismo provincial detalló que trabaja de manera articulada con las autoridades de cada institución afectada para relevar información, implementar acciones preventivas y reforzar los mecanismos de seguridad dentro de los establecimientos.

Entre las acciones, se incluyen protocolos de contención y seguimiento, orientados a garantizar el funcionamiento normal de las actividades escolares en un contexto de alerta.

En paralelo, se realizaron denuncias ante las autoridades judiciales competentes, con el objetivo de que se investiguen los hechos y se determinen responsabilidades. Desde el SPEPM señalaron que las pintadas podrían encuadrarse no solo como actos de vandalismo, sino también como posibles ilícitos penales.

Seguridad, responsabilidad y gestión de crisis

El episodio introduce una tensión institucional en torno a la seguridad en el ámbito educativo y la capacidad de respuesta del sistema ante amenazas externas. La rápida activación de protocolos busca contener el impacto social y evitar la escalada de preocupación en la comunidad.

En términos de gestión, el SPEPM se posiciona como articulador entre escuelas, familias y el sistema judicial, en un escenario donde la prevención y la información oficial resultan claves para sostener la gobernabilidad del sistema educativo.

También se evidencia un intento de ordenar la circulación de información: el organismo pidió evitar la difusión de datos no verificados, en un contexto donde los rumores pueden amplificar la percepción de riesgo.

Las amenazas generan un efecto directo en la comunidad educativa, afectando la percepción de seguridad en las escuelas. La respuesta institucional apunta a sostener la continuidad pedagógica, minimizando interrupciones y garantizando condiciones de resguardo.

Desde el punto de vista operativo, las medidas preventivas pueden implicar ajustes en la dinámica escolar, aunque el objetivo declarado es preservar la normalidad del ciclo lectivo.

Alerta en el sistema educativo misionero

El hecho impacta de lleno en el sistema educativo privado de Misiones, que debió activar mecanismos de respuesta ante una situación de riesgo potencial. La coordinación entre instituciones y autoridades provinciales se vuelve central para evitar que el episodio escale.

Aunque no se precisó la cantidad de establecimientos afectados, el abordaje conjunto sugiere una estrategia de contención a nivel provincial.

Investigación y seguimiento

El avance de la investigación judicial será determinante para esclarecer el origen de las amenazas y definir si se trata de hechos aislados o coordinados. También será clave monitorear la evolución de las medidas de seguridad dentro de las escuelas.

En paralelo, el sistema educativo deberá sostener el equilibrio entre prevención y normalidad, mientras se evalúa el impacto real de los hechos en la comunidad.

Compartí esta noticia !

Protocolo contra la violencia digital: qué cambia en las escuelas y cómo se activará la respuesta

Compartí esta noticia !

El estreno de Adolescencia en Netflix no solo capturó a millones de espectadores, sino que también encendió una conversación global sobre cómo los adolescentes viven, construyen y sufren en el ecosistema digital. La serie, que mezcla drama y realismo social, refleja situaciones cotidianas que van desde la presión de las redes sociales hasta fenómenos de riesgo como el ciberacoso, la viralización de contenidos íntimos y la manipulación emocional en entornos virtuales.

El impacto social ha sido inmediato: en foros de discusión, escuelas y medios de comunicación, el programa se convirtió en un espejo incómodo de lo que muchos jóvenes y familias atraviesan a diario. Psicólogos y pedagogos destacan que la narrativa logra poner en palabras y en imágenes lo que muchas veces se silencia en el ámbito familiar: la soledad conectada, el miedo a quedar fuera de los grupos digitales y la búsqueda de validación a través de “likes” y seguidores.

Lo que la serie muestra como ficción –la facilidad con que se puede arruinar la vida escolar de una adolescente o cómo un reto viral puede escalar hasta consecuencias graves– aparece en los borradores técnicos como fenómenos concretos que requieren prevención, detección temprana y protocolos de acción en cada escuela.

El borrador del Protocolo para la Prevención, Detección y Actuación ante Riesgos y Violencias Digitales en Misiones marca un giro de enfoque: pasa de talleres sueltos y buenas intenciones a una ruta operativa con responsables, plazos y resguardos probatorios. Nace con lógica escolar -porque allí están los chicos-, pero con alcance extramuros: actúa aun cuando el hecho ocurra fuera del horario o del edificio, si involucra a la comunidad educativa o impacta en ella. Y se ancla en un andamiaje legal que va de la Ley Olimpia a la ESI, de la Ley de Grooming al Convenio de Budapest. No es una declaración: es un manual de campo para directivos, docentes, familias y estudiantes.

El documento trabajado por la Vicegobernación, el ministerio de Educación, la Dirección TIC, Silicon Misiones, Fiscalía de Ciberdelitos, Policía y otros organismos, ordena, define y pone nombre a lo que pasa: ciberacoso, grooming, sexting y difusión no consentida de imágenes, sextorsión, phishing/smishing/vishing y estafas, retos virales peligrosos, violencia digital en vínculos afectivos, explotación sexual comercial infantil en línea (ESCNNA), morphing y agresiones en videojuegos, además de discursos de odio y desinformación. Se declara abierto y dinámico: la lista no es cerrada porque las plataformas y prácticas cambian.

El borrador fija principios que atraviesan cada paso: respeto y dignidad, confidencialidad, inmediatez, no revictimización, corresponsabilidad, equidad y enfoque educativo-preventivo. Eso se traduce en decisiones concretas: evitar que la víctima repita su relato, activar contención emocional, preservar evidencia digital sin vulnerar derechos y derivar con prioridad cuando hay delitos.

El protocolo se apoya en normas nacionales (26.904 Grooming; 27.590 “Mica Ortega”; 27.736 “Olimpia”; 26.388 Delitos Informáticos; 25.326 Datos Personales; 26.061 Protección Integral; 26.150 ESI; 26.892 Convivencia; 26.206 Educación) y provinciales (Ley VI-250, su decreto reglamentario y la Resolución 257/2023 sobre Acuerdos Escolares). Suma programas nacionales (Clic Derechos, Plan Federal de Prevención de Ciberdelitos 2025–2027, Estrategia Nacional de Ciberseguridad) y estándares internacionales (Convenio de Budapest y su Segundo Protocolo). El resultado: coherencia legal para intervenir sin zonas grises.

El corazón del plan es procedimental. Define una secuencia común para todas las escuelas -públicas o privadas, de inicial a superior no universitario- con formularios y actas estandarizadas.

  • Fase 1 | Detección y primera atención. Señales de alerta (cambios de conducta, aislamiento, cuentas falsas, mensajes intimidantes), primer contacto empático y registro inicial.
  • Fase 2 | Registro y primeras acciones. Apertura de expediente, recolección de evidencias (capturas, enlaces, IDs), medidas de seguridad (contraseñas, privacidad, bloqueo).
  • Fase 3 | Evaluación técnica y derivación. Intervención de equipo TIC o peritos informáticos, contención psicológica, derivación a Fiscalía especializada/Policía de Cibercrimen cuando corresponda.
  • Fase 4 | Intervención y acompañamiento. Abordaje educativo y restaurativo, trabajo con el curso si es necesario, guía a familias.
  • Fase 5 | Cierre y evaluación. Informe final, ajustes institucionales y lecciones aprendidas.

Clave probatoria: licitud, integridad y autenticidad de la evidencia; cadena de custodia cuando interven­gan peritos.

La directora general de TIC, Alejandra Pacheco, subrayó el carácter participativo del proceso: “Las áreas que estuvieron en la mesa de trabajo harán sus aportes y sugerencias durante el mes de octubre; nos volveremos a reunir y se armará el documento final. Luego saldrá una resolución del ministerio -ese es el procedimiento formal-, a la que se deberán adherir el Consejo y el SPEPM, y si todo está en orden, la idea es que se comience a implementar en el 2026”.

Además, adelantó que el protocolo no se limitará a la letra oficial: “Irá acompañado de instancias de sensibilización y trabajo en las instituciones por parte de nuestro equipo”. Con ello, la funcionaria busca remarcar que la estrategia no se agotará en normas, sino que implicará presencia activa, talleres y acompañamiento territorial.

Quién hace qué (y cómo se mide)

El protocolo distribuye roles y responsabilidades: el equipo directivo garantiza implementación, activa respuestas urgentes y resguarda registros; los docentes integran ciudadanía digital a sus clases y elevan alertas; preceptores y personal auxiliar observan en patios, pasillos y plataformas; familias acompañan usos en el hogar y notifican; estudiantes se comprometen con normas de convivencia digital; los gabinetes articulan apoyos complejos. Pide indicadores de seguimiento (número de intervenciones, participación, tiempos de respuesta) y reuniones periódicas para corregir desvíos.

No hay protocolo sin prevención. El borrador exige ciudadanía digital en la currícula, campañas y talleres, alfabetización para familias y capacitaciones recurrentes a docentes. Propone coordinación interinstitucional con EDAyO, GPI, Policía de Misiones (Dirección de Cibercrimen), Fiscalía especializada, OCEDIC, equipos de salud y programas como Huellas en la Red (desde 2016), además de iniciativas con Digital Project y Faro Digital.

El documento aterriza qué hacer ante cada modalidad, con pautas de preservación de evidencia, contención y vías de denuncia:

  • Ciberbullying/flaming. Abordaje pedagógico, trabajo grupal, reportes en plataforma; si hay amenazas, derivación penal.
  • Difusión no consentida y sextorsión. No borrar pruebas; reportar para baja del contenido; Línea 102 si hay menores; Línea 144 si hay violencia de género; denuncia ante Fiscalía/Policía.
  • Grooming. Es delito (art. 131 CP): no borrar chats, bloquear acosador, denunciar a MPF/Línea 137.
  • Phishing/estafas. Doble autenticación, verificación de remitentes, denuncia en Cibercrimen; reporte en argentina.gob.ar/ciberseguridad.
  • Retos virales peligrosos, videojuegos y desinformación. Controles parentales, alfabetización mediática, verificación de fuentes y trabajo de convivencia en aula.

Cada escuela deberá institucionalizar el protocolo (aprobación en el Consejo o autoridad competente), incluirlo en el PEI y en los Acuerdos de Convivencia, abrir canales oficiales (correo/formulario), y sostener capacitación permanente. Se recomiendan fichas estandarizadas (notificación, intervención, seguimiento, cierre) y sistemas de resguardo seguro de documentación, con acceso restringido y respeto a la Ley 25.326.

Compartí esta noticia !

Por las elecciones no habrá clases el 7 y 8 de junio en Misiones

Compartí esta noticia !

El Consejo General de Educación, resolvió suspender el dictado presencial de clases para cumplir con el protocolo de higiene en los días posteriores a las elecciones legislativas

“Considerando el protocolo de bioseguridad para las elecciones del 6 de junio, en la provincia de Misiones se resuelve suspender las clases presenciales los días 7 y 8 de junio en las escuelas dependientes del CGE en las cuales se desarrolle el proceso”.

En Misiones se eligen 20 diputados provinciales y 7 suplentes. En 12 municipios se eligen concejales. Además en la localidad de San Pedro se elige convencional constituyente y en Oberá defensor del pueblo.

Así será el protocolo para las elecciones

Compartí esta noticia !

Arrúa: “Abrir y cerrar destinos será parte de la nueva normalidad”

Compartí esta noticia !

El ministro de Turismo de la provincia, José María Arrúa, afirmó que la situación sanitaria definirá cada paso en el sector en este tiempo. El turismo interno en Misiones pone la lupa en el protocolo para evitar que se disparen los contagios.

Misiones registró 21 contagios en las últimas tres semanas y el trabajo de la provincia con los intendentes resultó importante para evitar que la situación en los municipios se desborde y se traslade con el turismo interno habilitado.

Es por eso que desde el área a cargo de José María Arrúa, analizan cada nuevo caso y el riesgo que representa para las comunas.

“Venimos con fines de semana de prueba de actividad turística y la gente está más amigada con el uso de barbijo, alcohol en gel, distanciamiento, en las empresas también vemos responsabilidad, en líneas generales no tuvimos quejas de incumplimiento de protocolo, incluso los propios destinos respetan los turnos”.

Hace un par de días se habilitó nuevamente el Parque Provincial Salto Encantado después de que el intendente de Aristóbulo del Valle y el interventor de Salto Encantado acordaran con la provincia su cierre a modo de prevención por casos positivos en municipios aledaños.

 “Este trabajo en conjunto con los intendentes será parte de la nueva normalidad, no es que el turismo está abierto y la gente ya se puede mover libremente a los destinos. Hay que ir de manera gradual y si tenemos que cerrar se va a cerrar, esto va a ser parte de las decisiones que se van a tomar. A través de la App Misiones Digital se va observando la trazabilidad de los turistas que se van moviendo por la provincia, hay que acostumbrarse a eso”.

 Misiones llegó a los 75 casos de coronavirus con un nuevo contagio en Aristóbulo del Valle. De este modo, sumó 21 contagios en 21 días, ya que agosto cerró con 54 casos. Es la única provincia del país con menos de cien casos, pero, lejos de ser una noticia tranquilizadora, debe poner a la población en alerta para no descuidar lo aprendido en estos meses.

Compartí esta noticia !

Restaurantes de Misiones más cerca de reabrir sus puertas al público

Compartí esta noticia !

Autoridades de AMHBRA mantuvieron una reunión con el gobernador, Oscar Herrera Ahuad,  el intendente, Leonardo Stelatto y el ministro de Hacienda, Adolfo Safrán. Discutieron el protocolo para la reapertura que incluye reducir la cantidad de mesas y pautas para llevar platos y cubiertos. Esperan la aprobación de la provincia.

Integrantes de la Asociación Misionera de Bares, Hoteles, Restaurantes y Afines, fueron recibidos por el gobernador, Oscar Herrera Ahuad, el intendente, Leonardo Stelatto y el ministro de Hacienda, Adolfo Safrán. Allí presentaron el protocolo que diseñaron para la reapertura al público de restaurantes, bares, pubs y heladerías.

De acuerdo a lo que pudo confirmar Economis, ese protocolo establece medidas como utilización de alcohol para higiene de manos, y uso de barbijos para mozos y personal de la cocina, sin guantes, y con permanente lavado de manos.

Además, prevé un espacio entre mesa y mesa de al menos 2 metros, con lo que aquellos espacios con capacidad para cien personas deberán reducirlo a la mitad. El protocolo presentado y discutido estipula mesas dentro y fuera de cada local.

“No habrá cubiertos, ni platos en la mesa, recién se llevarán cuando llegue el cliente, y tampoco panera ni nada que se pueda compartir. La carta – menú deberá ser de un material de fácil limpieza con alcohol y la capacidad por mesa será de entre 4 y 6 personas. Es para familias o parejas”, explicaron.

El ánimo es que puedan reabrir el fin de semana. De todas maneras, aguardan la firma del gobernador que pone el marco legal para que los intendentes definan la manera de aplicarlo de acuerdo a la realidad y situación sanitaria de cada municipio.

Los hoteles por su parte, también nucleados en AMBHRA aún no tienen fecha para reabrir sus puertas, y de acuerdo a lo que afirmaba el ministro de Turismo de la provincia, José María Arrúa, se diseñará un esquema para comenzar con un turismo local, de misioneros, para luego pasar al nacional y en enero del 2021 recibir turistas del mundo. Como ocurre con cada sector, no es ésta, una decisión económica, sino sanitaria.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin