Retenciones

Retenciones que no son y dólares que tampoco

Compartí esta noticia !

Luego de la columna de analista Guillermo Knass, “La inteligencia de las retenciones” el contador Gabriel Muzzachiodi esgrime los siguientes argumentos rebatiendo lo planteado en aquel artículo:
Los derechos de exportación, mal llamadas retenciones agrícolas, son ingresos fiscales de origen aduaneros. Parece una disgregación semántica, pero no.
Dados dos sujetos (pagador/cobrador), al momento del pago de una transacción comercial, el sujeto pagador “retiene” una porción que el sujeto “retenido” computará como pago a cuenta de futuras obligaciones fiscales.
Los derechos de exportación son pagos directos al fisco, que realizan los operadores de comercio exterior al momento de aprobarse la DJVE (Declaración Jurada de Ventas al Exterior).
Sobre esta diferencia sustancial, más que semántica, se tratará de explicar someramente, el uso de los derechos de exportación como herramienta de política económica y el impacto económico en la actividad primaria.

Estructura técnica

Los commodities agrícolas tienen precio internacional en dólares. Cuando el exportador compra mercaderías, detrae del precio pagado al productor, el importe que oblará al fisco al momento de presentar las DJVE. Se deprende entonces, que hay 4 momentos identificables.
M1: Compra-Venta de las mercaderías (Productor/Exportador)
M2: Aprobación de la DJVE y pago de Derechos de Exportación (Exportador/Aduana). Fija precio de exportación.
M3: Exportación/Embarque (periodo variable desde M2 que puede llegar hasta los 180 días)
M4: Liquidación de Exportación (Exportador/MULC). Actualmente sin plazos. Es decir, a voluntad del Exportador.
Los Derechos de Exportación se ingresan en PESOS con la siguiente fórmula: Valor FOB Oficial determinado por el Ministerio de Agroindustria X Alícuota Derechos de Exportación X Cotización u$s BNA Tipo Vendedor. Por lo que no hay recaudación en dólares por parte del fisco.
En momentos de corridas cambiarias y sin variación del precio internacional, vemos el siguiente efecto:
El mayor valor en moneda local de la mercadería es de $ 3.000, de los cuales el Estado captura $ 120 y el Exportador $ 2.880. Se observa nítidamente que los derechos de exportación no capturan rentas extraordinarias por diferencias de cambio.
Esto es así, porque las subas abruptas de tipo de cambio, revalorizan stock y no flujos. Es decir, en moneda local, valen más las mercaderías que el productor no vendió y las liquidaciones de exportaciones que el Exportador todavía no realizó. Va de suyo, que en tiempos de corridas y sin plazos para liquidar sus ventas, los Exportadores retardan liquidaciones, para maximizar ganancias. Y los
productores retrasan ventas. Los flujos tienden a adecuarse paulatinamente a los diferentes tipos de cambios ya que los costos  agrícolas están dolarizados, por lo que las devaluaciones no generan rentas extraordinarias en los flujos futuros. Ingresos y costos, se mueven en el mismo sentido y similar proporción.
Se puede concluir entonces, que los derechos de exportación son ingresados al fisco por los exportadores –sujetos obligados- pero quienes soportan las carga fiscal son los productores primarios.

Equidad

Es muy relevante el impacto que sobre los resultados económicos del productor tiene la aplicación de derechos de exportación; ya que afectan los ingresos brutos, sin tener en cuenta escala productiva, costos, productividad y riesgo climático. Dos productores de similares características productivas pero afectados por inclemencias climáticas diferentes, soportan la misma carga fiscal, afectando el principio de equidad. Por lo mismo, desincentiva la adopción de paquetes tecnológicos más apropiados, no solo para incrementar eficiencia, sino también para la conservación del suelo y la sustentabilidad agronómica.
Puede observarse la altísima regresividad de la carga fiscal. Un productor afectado, con retenciones y visibles pérdidas económicas, soporta una carga fiscal de u$s 120 por hectárea.
Como ya se mencionara, los derechos de exportación no capturan capacidad contributiva ni rentas extraordinarias. Son altamente inequitativos y desproporcionados.

Desacople 

Se argumenta que los derechos de exportación sirven para desacoplar precios internacionales de los precios internos. Esto podría ser así, temporariamente y en la medida que no afecten groseramente la rentabilidad del cultivo. El trigo es un caso emblemático. La decreciente rentabilidad registrada a partir del año 2009, llevo a que en el año 2013 la producción de trigo cayera a su nivel más bajo de la historia en Argentina. Apenas cubría las necesidades de consumo interno. Entre las 6 y 7 millones de toneladas. Ese año el trigo en el mercado interno cotizó a u$s 700/tn. el doble de la cotización internacional y el más alto históricamente para el mercado
interno.
Por otro lado, la participación del trigo en el pan, es de 8/10%. Un incremento del precio internacional ó tipo de cambio del 50%, afectaría entre un 4/5% de incremento en el precio del producto final (pan).

Enfermedad holandesa 

Sucintamente podemos decir que se conoce como “enfermedad holandesa”, al fenómeno económico caracterizado por el abundante ingreso de divisas a un país provocadas por un único producto ó actividad (vía exportaciones ó inversión extranjera directa) y que estimula significativamente la revaluación de la moneda local, de tal forma que torna poco competitivas otras actividades exportadoras y eventualmente distorsiona el comercio interno de servicios y bienes no transables según la política monetaria adoptada.
La pampa húmeda argentina, lejos esta de contagiarnos el mal holandés. Recordemos que las exportaciones argentinas, representan el 12/15% del PBI y las exportaciones agropecuarias alrededor del 65% de ese total. Países emergentes como Argentina, exportan 30/40% de su PBI, lo que nos deja claramente en una posición desventajosa y desintegrados al flujo del comercio internacional.
Necesitamos en el mediano plazo triplicar nuestras exportaciones. Ese incremento no parece provenir de mayores volúmenes, ni de mayores precios de las materias primas. Muy por el contrario, requiere de un replanteo de la matriz productiva e industrial, asociada o no, a la producción primaria.

Coyuntura 

En la lógica del Gobierno Nacional, el cierre de la brecha fiscal es la madre de todas las batallas. Le asignan al equilibrio fiscal propiedades altruistas, como son la estabilidad de precios y bases para el crecimiento económico. Por lo mismo entonces, no se entiende como han prosperado políticas de reducción de ingresos fiscales, teniendo en cuenta la alta inelasticidad del gasto público. Las consecuencias están a la vista. Veloz crecimiento del endeudamiento.
Asimismo, el desmantelamiento de la política cambiaria, habilito el ingreso capitales golondrinas. Está claro el efecto nocivo que produce el descalce que existe entre el ingreso de recursos financieros de corto plazo con el déficit estructural de la balanza de pagos.

Los derechos de exportación y la política económica 

La política económica utiliza un conjunto de herramientas, en un contexto dado.
El uso de “retenciones” agrícolas, siempre estuvo vinculada al afán recaudatorio del fisco, al supuesto de gravar rentas extraordinarias y al desacople de precios domésticos de los precios internacionales. Sin embargo, hay una característica más importante de la aplicación de este instrumento y es el de correción de las distorsiones que eventualmente puedan darse en una ó más campañas agrícolas.
Si un cultivo (soja) tuviera rentabilidades muy superiores a otro cultivo (maíz) y además compiten por la misma superficie y ventana de siembra, probablemente sería recomendable la aplicación marginal y temporaria de “retenciones”, favoreciendo la diversificación (evitando el monocultivo) y rotación tan necesarias para la sustentabilidad agronómica de nuestro recurso suelo.
C.P Gabriel Muzzachiodi

Compartí esta noticia !

La inteligencia de las retenciones

Compartí esta noticia !

Por Mg. Guillermo Knass. Como otro de los capítulos de los ciclos recesivos de la Argentina asistimos a la pelea entre el Campo (o el sector exportador de cereales) y el Gobierno nacional por el tratamiento impositivo al sector rural exportador: los derechos de exportación, más conocidos como las retenciones tienen largos antecedentes en nuestro país. ¿Por qué aparecen y por qué se van? Es sencillo: las crisis macro fiscales argentinas siempre terminan en corridas cambiarias, que pujan contra las reservas del Banco Central y que cuando este se rinde en su perdida lucha de contener el dólar, terminan en fuertes devaluaciones.
Como el país necesita restablecer sus reservas en dólares y en crisis es difícil o imposible acudir al crédito internacional, se pone un impuesto a las exportaciones con lo cual se le retiene parte de los dólares que se generan por la venta al exterior de productos primarios.  
Para que sirven:
Obviamente para recaudar recursos, y a diferencia de los demás impuestos, como se aplican sobre las ventas al exterior y éstas se realizan en dólares, la recaudación también se realiza en dólares, que es lo que el Gobierno necesita y mucho, generalmente en momentos de crisis; a diferencia del IVA, Ganancias, monotributo etc. que son impuestos que recaudan pesos. Pero además tienen otros efectos que vale la pena analizar: veamos con un caso práctico.
-Yo exportaba trigo por 100 dólares en marzo de 2018 con un dólar a 20 pesos. Mi ingreso eran 2000 pesos.
-Después de la corrida vuelvo a exportar trigo por 100 dólares (el precio internacional no va a cambiar porque nosotros devaluemos, si cambia es por otros factores que la Argentina no puede controlar, somos un país pequeño comercialmente hablando) Pero ahora, pos devaluación y con un dólar a 30 pesos, mi ingreso es de 3000 pesos. O sea, gané 1000 pesos más haciendo lo mismo (es lo que se dice un beneficio extraordinario: sin realizar un esfuerzo adicional).
– Es bueno si, para el productor que exporta, pero el molinero cuando quiere comprar trigo para hacer harina también le cuesta 1000 pesos mas cada 100 dólares. ¿Por qué? Por algo muy simple, se llama eficiencia: si yo soy productor y puedo conseguir 3000 pesos vendiendo afuera, no lo voy a vender acá a 2000 pesos. Le vende al molinero si le paga lo mismo que donde le dan más.
Y aquí vamos:
Entonces el Estado dice “paraaaaa”: “Si subís el trigo sube la harina y sube el pan, o lo que es lo mismo caen los salarios de la gente porque tienen que destinar mas de su sueldo para comprar el mismo pan”.

  • Entonces en nuestro ejemplo, supongamos que aplicamos una retención de 500 pesos por cada 3000 de exportación, el resultado es el siguiente: el productor si exporta recibe 2500 pesos (3000 del precio menos la retención de 500 pesos), entonces le vende al molinero a 2500 pesos porque es lo mismo que recibe vendiendo afuera neto de retenciones. ¿Aumentan la harina y el pan? Si aumentan, pero no tanto porque el trigo en vez de irse a 3000 se fue a 2500 pesos y el Estado se queda con los 500 restantes.

De ahí que se dice que las retenciones bien aplicadas también actúan como un subsidio al consumo para que la gente no sufra tanto los aumentos de los bienes que forman parte de la canasta básica.
Entonces está bien aplicarlas:
Nuestro ejemplo plantea un caso general, cada actividad tiene su realidad individual, mucho de los argumentos en contra de las retenciones son:
-Desincentivan la producción de exportables tan necesarios para que ingresen dólares de manera genuina al país.
-En el caso de la soja, cuyo consumo es irrelevante en nuestro país, es discriminatorio porque es un impuesto extra que tiene un sector y que no tiene el resto.
-Si son excesivas generan conflictos como el famoso caso de la Resolución 125 y las retenciones móviles, donde todo el incremento de ingreso a partir de un precio se lo quedaba el Fisco, cuando el que lo genera es el campo. (en nuestro ejemplo simplificadamente seria como que al productor se le retenga 1000 en vez de 500 pesos)
Analizando los estudios académicos sobre el caso que se escribieron antes de que se eliminaran, las conclusiones son muy dispares; algunos concluían que el país podía crecer un 5 % solo por eliminación de retenciones ya que incentivaría toda la cadena productiva del agro (incluida maquinaria agrícola ) hasta otros que hablaban de pérdida de miles de puestos de trabajo por transferir capital a la producción de cereales exportables en vez de a la industria, que genera más mano de obra.
No creo que haya sido inteligente colocar retenciones excesivas al campo en un momento, pero tampoco fue inteligente eliminarlas completamente. Bien aplicadas las retenciones corrigen fuertes transferencias de ingresos de los salarios de los trabajadores a los exportadores de materias primas como en el ejemplo mencionado. Adhiero a la idea de Marcelo Diamand de que la Argentina tiene un sector rural privilegiado por la pampa húmeda y que por lo que ahora se conoce como enfermedad holandesa puede frenar el desarrollo industrial del país. Pero es necesario aclarar que el campo no tiene la culpa de la devaluación y por eso se lo debe castigar con retenciones, es simplemente la función del Estado de evitar la excesiva concentración de riqueza. Si va a criticar al campo por resistirse a las retenciones recuerde que cuando el dólar está barato porque el gobierno lo frena para ser popular, es el campo en el que sufre las consecuencias dado que sus ingresos son menores por este efecto; y nadie saca plata de su sueldo y se lo da al campo para compensarlo.
El otro factor que no debemos olvidar es el incremento de recaudación para bajar el déficit fiscal:
Ver grafico

Las retenciones llegaron a aportar en su momento mas de 3 puntos del PBI a los ingresos del Estado, la meta fiscal de este año es 2,7 puntos del PBI. Creo que inteligente seria que aporte algo…. Siempre en el esquema de que no es castigo sino sacrificios compartidos, como el que hace un asalariado cuando le devalúan la moneda.
 
 
 

Compartí esta noticia !

Macri: “Domar la inflación no fue tan fácil como pensábamos al principio, pero bajará más de 10 puntos el año que viene”

Compartí esta noticia !

El presidente, Mauricio Macri, ratificó que el esquema de reducción de las retenciones se mantendrá al decir que la Argentina debe “fortalecer el perfil exportador”, por lo cual subrayó que las retenciones no son un “impuesto inteligente”. Además reconoció que la inflación es “difícil de domar” pero prometió que “bajará más de 10 puntos el año que viene”. 
“Tenemos que exportar porque necesitamos generar trabajo. No creo que la retención sea un impuesto inteligente”, analizó. Así, afirmó: “Estamos apuntando a decirle a todos ´por favor, exporten´”. “Las retenciones destruyen nuestro futuro”, abundó.
En tanto, puntualizó: “Estamos aprendiendo a consumir la energía necesaria. Eso hace que nuestras facturas a fin de mes no sean tan duras”. Además, resaltó: “Los argentinos apostamos más que nunca a la alianza con Brasil”. 
En tanto, Macri aseguró que el objetivo del Gobierno es “bajar la inflación y el plan firmado con el FMI va en esa dirección” y prometió que para el año que viene “va a bajar más de diez puntos” el Indice de Precios
“Queda claro que por más que no haya sido tan fácil como pensábamos domar la inflación, por la historia, por la inflación incubada por el cepo, por las tarifas y por esta tormenta que devaluó la moneda, es una prioridad bajarla porque castiga al trabajador, a las pymes, a la industria”, sostuvo.
El jefe de Estado dijo que en su gobierno están “comprometidos a que haya más inversión y el objetivo es claramente bajar la inflación y el plan con el FMI va en esa dirección”.
“Va a bajar más de diez puntos la inflación para el paño que viene y estaremos en un dígito para el otro”, indicó el mandatario. Afirmó que “tenemos que dejar de tener un Estado que gasta más de lo que pagamos de impuestos” y señaló que el proceso inflacionario es “una mochila que impide que el trabajo privado se pueda desarrollar”.

Compartí esta noticia !

Para el FMI, Argentina debe mantener las retenciones a la soja y posponer la reforma tributaria

Compartí esta noticia !

El “staff report” que los técnicos del organismo elevaron al directorio para que la Argentina consiguiera la línea de crédito de u$s 50.000 millones sugiere también vender tierras y amortizar el Fondo de Garantía de Sustentabilidad para financiar el pago de reclamos jubilatorios.
El Fondo Monetario Internacional dio a conocer el documento elaborado por los técnicos del organismo para la aprobación, el mes pasado, del acuerdo stand by para la Argentina por 50.000 millones de dólares. El trabajo estima un crecimiento de sólo 0,4% para el año en curso, aunque espera una recuperación el próximo, con un aumento de 1,5%. El reporte enfatiza la cuestión fiscal y señala la necesidad de realizar recortes en el gasto público y mantener impuestos para cumplir con las metas fiscales.
El Fondo sostiene que los objetivos en materia fiscal se basarán en medidas ya adoptadas por el Gobierno argentino y en nuevos ajustes que contemplaría el presupuesto 2019. En particular se especifica:
• La postergación de la implementación de partes de la reciente reforma impositiva a 2020 (como por ejemplo las contribuciones sociales de los empleadores). En este punto, el Gobierno encontrará apoyo de la oposición ya que sectores del peronismo estaban analizando suspender la rebaja de la baja de las ganancias de las empresas previstas en la Reforma Impositiva.
• Mantenimiento del promedio de la tasa de exportación de los productos de soja al 25,5%. Es decir, suspender por un tiempo el cronograma de descuentos. El presidente Macri cuando se reunió con la Mesa de Enlace les ratificó que seguiría con el esquema de baja de retenciones sin embargo, algunos sectores del Gobierno hubieran visto con buenos ojos que el campo hubiera ofrecido una demora en la aplicación. Ahora al ser parte del acuerdo es probable que recrudezcan las presiones para suspender este beneficio.
• Mayor reducción de subsidios ineficientes en energía y transporte. Este punto es crítico para el Gobierno porque sabe que generará mucha resistencia en vastos sectores de la sociedad, asimismo preocupa el traspaso a precios que genera dado que si no se comienza a bajar la inflación se demora la baja de tasa de interés y por ende retrasando la recuperación económica.
• Limitar el crecimiento nominal de los salarios del sector público (incluidos los beneficios no salariales y otros pagos) a un promedio de 8% durante junio de 2018-junio de 2019. Un acuerdo con los sindicatos a este efecto ya han sido firmado dice textual en la página 11 del informe del Staff del FMI.
• Racionalización de los gastos en otros bienes y servicios, con un recorte de 15% en 2018 que continúe en 2019.
• Reducción del empleo público y congelamiento de contrataciones en la administración federal.
• Recortar las transferencias a empresas estatales un 15% en 2019, en combinación con los esfuerzos de fortalecer su posición financiera.
• Reducir las transferencias discrecionales a las provincias un 1,2% del PBI para 2019. Y recortar el déficit fiscal a nivel provincial.
• Reducir gasto de capital un 0,6% del PBI con la expectativa de que los proyectos con Asociaciones Público-Privadas protejan los planes de infraestructura pública previstos.
• Venta de tierras y amortización de fondos de pensiones que hoy están retenidos para financiar el pago de reclamos de pensiones.
El informe contiene un cuadro en el que se calcula cuánto aportaría cada uno de los ítems a la reducción del déficit fiscal que en total se estima en 4.2 puntos el año que viene.

Demorar la aplicación de partes de la reforma tributaria implicaría 0,3% (en términos del PBI), el freno a la baja de la soja agregaría 0,1%, la reducción en los subsidios energéticos 0,7%, el recorte a los salarios públicos 0,3% y la venta de tierras y la amortización de los activos de los fondos de pensión 0,6%.
“Creemos que este plan tiene buenas posibilidades de reducir gradualmente la inflación”, sostuvo Roberto Cardarelli, jefe de la misión del Fondo Monetario Internacional para Argentina, al analizar los detalles del plan económico acordado con el organismo multilateral. Según el directivo, “esperamos que el crecimiento se estabilice en el último trimestre de 2018 y anticipamos que la economía comenzará una recuperación gradual en 2019 y 2020”.
Esta recomendación abarcaría la reducción de las cotizaciones a la seguridad social de los empleadores y la capacidad de deducir el impuesto a las transacciones financieras del impuesto sobre la renta como asimismo mantener las retenciones a la exportación en productos de soja en 25,5%.
Por otra parte, el informe del staff del organismo advierte que “el programa enfrenta riesgos sustanciales” y particularmente, con relación a la sustentabilidad de la deuda pública, puntualiza que las altas necesidades de financiamiento, con una alta proporción en moneda extranjera plantean “riesgos importantes”.
En tanto, el informe del staff del FMI sostiene que el programa argentino enfrenta “riesgos sustanciales”. Se espera que permanezcan altas las necesidades brutas de financiación y las vulnerabilidades implícitas en la deuda. La trayectoria de la deuda -advierte – es sensible a las desviaciones de los supuestos del programa, en particular para el tipo de cambio, el crecimiento económico y el ajuste fiscal. “Si los aspectos centrales de las políticas o los supuestos del programa no se materializan, la estabilización de la economía argentina se vería socavada, con la probabilidad de que aumenten las necesidades de financiamiento”, reza el documento.
Al analizar la sustentabilidad de la deuda pública, el Fondo sostiene que las vulnerabilidades se tornaron evidentes a partir del endurecimiento de las condiciones globales de política monetaria y una serie de cambios en la política local. Si bien se espera que la relación de la deuda con el producto bruto interno vaya decreciendo con los años, alerta que las altas necesidades de financiamiento, con una elevada proporción en moneda extranjera plantean “riesgos importantes”.
Estos párrafos pueden llamar la atención pero quienes siguen los acuerdos del FMI señalan que es la forma que tiene el staff para “cubrir su responsabilidad frente al otorgamiento de un préstamo que supera holgadamente la cuota”.
Cabe señalar que los técnicos del Fondo no siempre han acertado en sus pronósticos. Es más, hasta hace muy poco el informe sobre Argentina no planteaba un escenario crítico ni tampoco avizoró la crisis cambiaria que enfrento el país.
También y de alguna manera para deslindar responsabilidades futuras advierte que “existe el riesgo de que el apoyo interno a las políticas y reforma no se sostengan, a pesar de las medidas apuntan a proteger a los sectores más vulnerables de la carga del ajuste”. En un claro mensaje a las dirigencias.

Compartí esta noticia !

Macri confirmó que no se modifica el cronograma de baja de retenciones

Compartí esta noticia !

El presidente lo ratificó en el encuentro con la mesa de enlace, encuentro que habían pedido los ruralistas para disipar los rumores. Los hombres de campo pidieron una baja de la tasa y Macri les dijo que tienen que tener paciencia
En un encuentro al que los ruralistas calificaron de “distendidos”, el presidente Mauricio Macri recibió a los titulares de la Mesa de Enlace del campo.
Satisfechos y contentos, así se los vio salir de la reunión con el presidente Mauricio Macri a los miembros de la Mesa de Enlace, Dardo Chiesa de CRA, Carlos Iannizzotto de Coninagro, Omar Príncipe de la FAA y Daniel Pelegrini de la (SRA).
Con la presencia del ministro de Agroindustria Luis Miguel Etchevere, pasaron por el despacho presidencial los referentes de la SRA, Coninagro, FAA y CRA. “Fue una reunión distendida donde pudimos hablar con el presidente de los problemas del sector, en especial de los rumores que había de tocar el calendario de reducción de las retenciones de la soja”, explicó Chiesa. “ Y el Presidente ratificó el rumbo, que no hay cambio de cronograma y que no es intención del gobierno cambiar ninguna regla, que el tema retenciones”, agregó el titular de CRA.
El ruralilsta señaló que el impuesto a las exportaciones del sector agroindustrial “es un tema que la Argentina tiene que superar porque es un mecanismo que perjudica el impulso exportador que es lo que hay que desarrollar para que entren más divisas al país”.
El primer encuentro del jefe de Estado con la Mesa de Enlace fue principalmente para “escuchar de él (Macri) cuál era la voz oficial del tema de las retenciones. Al ratificar que no va a haber ninguna variación fue una gran noticia, porque esto nos da un gran respaldo para que el campo siga invirtiendo, trabajando, dando empleo, como lo viene haciendo”, resumió Carlos Iannizzotto de Coninagro.
Si bien en el Gobierno hay un sector que veía con buen agrado que el campo tuviera un “gesto de apoyo” ofreciendo suspender por un par de meses el cronograma de la rebaja de retenciones a la soja ya que a nivel oficial no se quería modificar el esquema.
Desde ya, y como una muestra de que los beneficios de haber eliminado las retenciones al trigo y al maíz fueron positivos, los dirigentes le comentaron al Presidente que el trigo está transitando “una de las campañas más importantes de la historia, con más de 5 millones de hectáreas que se están sembrando”.
En tanto, explicaron, en el caso de soja “la visión de superar las 20 millones de hectáreas de soja; y también una cosecha importante en cultivos como el maíz; en la carne superamos las exportaciones de años anteriores”, agregó Daniel Pelegrini de la Sociedad Rural Argentina.
En el mes de junio las empresas agroexportadoras ingresaron un monto histórico de dólares. Se trata de la segunda liquidación de la divisa más alta de la historia, que es de 3.225 millones y corresponde al mes pasado. La única oportunidad en que este monto fue superado fue en mayo de 2013.
La Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC) publicaron, como lo hacen mes a mes, un reporte de liquidación de divisas. El mes pasado (junio de 2018) fue el segundo aporte de dólares provenientes del agro más grande de la historia.
Desde las entidades que representan al sector, sostienen que la producción aumentó con la disminución de la carga que representaban las retenciones. El estudio publicado por Ciara-CEC podría respaldar el argumento. Durante ese mes, los ingresos de divisas alcanzaron los 3.225 millones de dólares. Este número supera por casi mil millones a la cifra correspondiente a junio del año pasado (2.245,7 millones).
Los primeros meses del 2018, entonces, se caracterizaron por una baja en los ingresos, si se comparan con el promedio de los últimos diez años. El primer semestre de este año cerró con un fljo de 11.600 millones de “agrodólares”, mientras que el promedio es de 11.700 millones.
El Presidente les hizo un pedido señalaron los dirigentes agropecuarios: “Nos pidió que sigamos trabajando como lo venimos haciendo hasta ahora. El campo va a invertir más de 12 millones de dólares en la próxima campaña agrícola y eso está generando una enorme cantidad de trabajo y de movimiento”.
En este sentido, Pelegrini aclaró que “La Argentina va a tener más divisas en función de la mayor exportación y producción. A eso el sector viene apostando fuertemente”.
Respecto a los problemas puntuales que atraviesan algunas economías regionales, Iannizzotto reconoció que “no hablamos en particular de ningún sector, pero nos comprometimos a trabajar juntos en las mesas de competitivas para bajar los costos argentinos”.
Ante la pregunta respecto al impacto en la actividad de las altas tasas de interés, el dirigente de Coninagro respondió que “se habló de la tasa de interés, es una situación muy difícil para el Gobierno y el sector privado y esperamos que se vaya normalizando lo antes posible. Hay que esperar, se están haciendo todos los esfuerzos posibles para que se reduzca y se llegue a valores normales”.
Resumiendo los representantes de la Mesa de Enlace se llevaron el pedido presidencial de “trabajar juntos”.
Del encuentro que duro aproximadamente unos 45 minutos participaron también el ministro de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere; y el jefe de Gabinete de esa cartera, Santiago del Solar.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin