SUBMARINO

Exploración histórica: científicos del Conicet revelan secretos del fondo del mar argentino

Compartí esta noticia !

Luego de un proceso altamente competitivo de selección, investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) iniciaron la expedición “Underwater Oases of Mar del Plata Canyon: Talud Continental IV”, en colaboración con la fundación Schmidt Ocean Institute. El objetivo: explorar el cañón submarino Mar del Plata, una región de alta biodiversidad y escasa investigación en el Atlántico sur.

La misión cuenta con apoyo del CONICET, financiamiento internacional y un salto tecnológico sin precedentes: por primera vez en aguas argentinas del Atlántico Sudoccidental se utiliza el vehículo operado remotamente (ROV) SuBastian, capaz de capturar imágenes en ultra alta definición y recolectar muestras sin alterar el entorno.

La travesía se desarrolla a bordo del buque de investigación Falkor (too), equipado con tecnología oceanográfica de última generación. Además, la campaña se transmite en vivo por el canal de YouTube del Schmidt Ocean Institute, con imágenes captadas desde profundidades de hasta 3.900 metros.

Un laboratorio submarino en una frontera biogeográfica clave

El Cañón Mar del Plata se ubica frente a la provincia de Buenos Aires, en el límite entre las corrientes de Brasil (cálida) y Malvinas (fría), una frontera biogeográfica crucial para el Atlántico sur. A lo largo de la campaña, el equipo analiza estaciones de muestreo a distintas profundidades para estudiar la distribución de especies y su relación con variables ambientales, topográficas y oceanográficas.

El grupo multidisciplinario está integrado por más de 30 científicos de instituciones argentinas, en su mayoría del CONICET, como el Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia” (MACN), el Instituto de Biología de Organismos Marinos (IBIOMAR), el Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (IIMyC, CONICET-UNMDP), el Instituto de Biodiversidad y Biología Experimental y Aplicada (IBBEA, UBA-CONICET), el Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC) y el Instituto de Diversidad y Ecología Animal (IDEA, CONICET-UNC). También participan investigadores de las Universidades Nacionales de Buenos Aires, Córdoba, La Plata y Mar del Plata.

Ciencia en primera persona

El jefe científico de la expedición, Daniel Lauretta (MACN-CONICET), destacó: “Este grupo, que incluye becarios, técnicos y jóvenes investigadores, explora hábitats marinos vulnerables para detectar impactos humanos —como basura marina y microplásticos—, estudiar la biodiversidad bentónica, la reproducción y biogeografía de especies profundas, el ADN ambiental, el carbono azul y la dinámica de sedimentos”.

Sobre la tecnología del ROV SuBastian, remarcó: “Apenas empezamos y ya vemos cosas increíbles: animales que nunca se habían registrado en esta zona, paisajes que parecen de otro planeta y comportamientos sorprendentes. El ROV es un lujo: nos permite observar en directo lo que ocurre a casi 4.000 metros, con mínimo impacto. Es como tener un submarino con ojos súper sensibles que baja por nosotros y nos muestra todo con lujo de detalles”.

La transmisión en vivo, según Lauretta, tiene un enorme valor de divulgación: “Que cualquier persona pueda conectarse desde su casa y ver lo que vemos nosotros es una oportunidad única. La ciencia deja de ser lejana y se vuelve parte del día a día. Nos obliga a explicar con claridad, para que cualquiera pueda entender y disfrutar. Es abrir las puertas del barco, del laboratorio y del fondo del mar al mismo tiempo”.

En cuanto a los desafíos científicos, agregó que “todo allá abajo es extremo: presión altísima, frío intenso y oscuridad total. Además de llegar y tomar muestras, el gran reto es entender lo que vemos. A veces encontramos organismos desconocidos o interacciones que no podemos explicar. Es como explorar otro planeta, pero bajo el agua. En cada inmersión descubrimos algo nuevo”.

De la investigación al conocimiento abierto

Entre las acciones previstas, el equipo planea generar modelos 3D de especies emblemáticas y producir material educativo para escuelas, museos y clubes de ciencia. Los datos recolectados se publicarán en repositorios abiertos como CONICET Digital, OBIS y GenBank.

La expedición continúa el trabajo de las campañas Talud Continental I, II y III, realizadas a bordo del Buque Oceanográfico Puerto Deseado, que ya habían revelado una diversidad inesperada en corales de aguas frías, moluscos, equinodermos, ascidias, crustáceos, peces de profundidad y sus parásitos.

📺 Seguí la campaña en vivo: Canal de YouTube del Schmidt Ocean Institute

Compartí esta noticia !

Vivir solo cuesta vida

Compartí esta noticia !

Un submarino, 5 hombres millonarios y una odisea en busca del Titanic, los condimentos de una tragedia que denota la opulencia de los que más tienen y la excentricidad de su existencia.

La novela del sumergible “Titán” de OceanGate Expeditions llegó a su fin. El mismo se quedó sin oxígeno e implosionó, quitándole la vida a los tripulantes. Mientras tanto fue el tema que ocupó las principales tapas de los diarios mundiales, como si en el amplio océano no pasase nada más. Cierto es que cuando de millonarios se trata, la brújula mediática se mueve impaciente, generando un extendido círculo de consumo imperante.

La historia de estos 5 millonarios que querían conocer los restos del Titanic es solamente la punta del iceberg (valga la ironía), de los gastos de los nuevos ricos. En la antigüedad, los más pudientes, además de acceder a cargos de decisión, eran propietarios objetos denominados como “suntuarios”. Estos objetos no tenían tanto valor de por sí, sino que, más bien, el valor era cultural y generaba prestigio hacia quien lo portaba. Un ejemplo de esto son las telas y paños en la Edad Media. Asimismo, los ricos antiguos eran poseedores de objetos con un valor histórico incalculable. Desde joyas imperiales hasta guerras santas desatadas en busca del tan afamado Santo Grial.

Hoy, en pleno 2023, esta concepción onerosa y opulente del “más pudiente” no pasó de moda. El Titanic en el fondo del mar se transformó en un objeto suntuario. Es cierto, verlo debe ser impresionante e incalculable en término cultural, sin embargo, solo un pequeño puñado de la sociedad puede acceder a eso. ¿Y para qué? El simple hecho de decir “yo lo vi” es suficiente para desembolsar la considerable cifra de 250 mil dólares por viaje.

Esta rancia hidalguía de los tesoreros del capital no solo se remite al fondo del mar, sino que va hacia el infinito y más allá. El turismo espacial es una de las joyas suntuarias del millonario actual. Los últimos años estuvieron signados por una suerte de carrera espacial privada, en donde los magnates tecnológicos buscaron hacer historia al propalarse por el espacio. Gente como Elon Musk y Jeff Bezos gastaron miles de millones de dólares en impulsar sus cápsulas dentro de naves para pasear afuera de la Tierra por poco más de 10 minutos. Es real el hecho de que marca un antecedente en término de geopolítica espacial, pero por otro lado solo alimenta y vanagloria el glotón accionar de quienes no saben qué hacer con su dinero. Además de la absorta contaminación hacia el planeta que todos habitamos por esos vuelos.
Si uno va a lo más mundano verá equipos deportivos absorbidos por los ricos, provocando desbalances competitivos evidentes. Tal es el caso del Manchester City, el equipo de fútbol inglés que logró su primera Champions League de la mano de un plantel multimillonario, financiado por los petro – dólares. Estas excentricidades son simples readecuaciones de los paños medievales y la búsqueda del Santo Grial. Los años pasan, pero la gente sigue siendo igual, al menos en este sistema.

Los antagonistas económicos de esta suerte de ecosistema no son los pobres, sino los desahuciados. La desdicha de no tener agua potable, de convivir con guerras y guerrillas y con la propagación de enfermedades mortales es el combo explosivo que motiva a que contingentes enormes de seres humanos se trasladen de un sitio a otro. Atravesando selvas, desiertos y hasta mares, los migrantes van, en busca de tener algún día con calma y seguridad. En el medio de ese conglomerado social, sus vidas siguen corriendo riesgo.

El cruce de África y Asia con destino a Europa es una constante, que, sin embargo, no ocupa los titulares de los diarios mundiales, empero… son desdichados hasta en los diarios. Mientras el mundo veía en tiempo real como la Guardia Costera de Estados Unidos y la de Canadá buscaban incansablemente a 5 multimillonarios estrambóticos, al menos 79 migrantes perdieron la vida en aguas griegas. En balsas precarias, con capacidad sobrepasada, con niños y bebés, en condiciones climáticas adversas y sin ningún tipo de seguridad, lastimosamente todos los días son tragados en las aguas de los imperiosos mares y océanos sin radares, aviones sonda o robots acuáticos que los busquen.

No hace falta ir muy lejos para ver la desigualdad, pero imposible no enfocarse en este caso. El mundo asistió a un ejemplo claro de como opera la diferencia del que tiene dinero y del que no. Del otro al que el aspiracionismo busca ser, y al otro al que aspiracionismo detesta e invisibiliza, hay un mar de diferencias. Naciones Unidas en manos de la ACNUR (Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados) emiten acciones constantes en busca de subsanar este fenómeno, pero tiene el mismo efecto que poner una “curita” sobre un hueso roto. El sistema es el primer causante de estos hechos, en donde parece no haber culpables, ya que el anonimato todo lo tapa.

Sean guerras, crisis económicas o golpes de Estado, a fin de cuenta, “vivir solo cuesta vida”, aunque el que tiene dinero puede morir como un héroe y el que no tiene capital muere en el olvido y si sobrevive, es escupido por la indiferencia.

Compartí esta noticia !

Mueren los cinco pasajeros del sumergible Titán debido a la “implosión” de la nave

Compartí esta noticia !

Los cinco pasajeros a bordo del sumergible Titán, perdido el domingo pasado, fallecieron por la implosión de la nave, en la que se dirigían hacia los restos del Titanic en un viaje turístico, en el Atlántico Norte, según los restos encontrados hoy por los equipos de rescate.

La empresa OceanGate Expedition, operadora del sumergible y organizadora del viaje, consideró en un comunicado que los cinco pasajeros del sumergible turístico murieron, informó la agencia de noticias AFP.

A bordo viajaban el millonario británico Hamish Harding, presidente de la compañía Action Aviation; el paquistaní Shahzada Dawood, vicepresidente de Engro, y su hijo Suleman; el experto buceador francés Paul-Henri Nargeolet; y Stockton Rush, director general de OceanGate Expeditions, la compañía que opera el sumergible, y que cobraba 250.000 dólares por turista.

El contralmirante John Mauger, de la Guardia Costera estadounidense, durante una rueda de prensa, aseguró que “los restos son compatibles con una implosión catastrófica de la nave” y transmitió el pésame a las familias.

“Los restos son consistentes con una catastrófica pérdida de la presión de la cámara” del Titán, dijo.

Durante la búsqueda “reaccionamos ante la información disponible”, y de acuerdo con los “análisis más profundos, parece que no hay compatibilidad entre los sonidos que se escucharon y la locación en la que se encontraron los restos”, continuó Mauger.

Ayer, los equipos de rescate detectaron un ruido bajo el agua de origen desconocido en la zona de búsqueda de unos 20.000 km2, casi del tamaño de El Salvador.

El contralmirante explicó que “esta mañana, el ROV (vehículo de control remoto) descubrió la cola del sumergible sobre el lecho marino a aproximadamente 1.600 pies (487 metros) de la proa del Titanic” donde no hay restos del transatlántico, junto con “escombros adicionales” y agregó que tras la “consulta con expertos del comando unificado” llegaron a la conclusión de que “son compatibles con la catástrofe”.

“A partir de este hallazgo, notificamos a las familias de parte del comando unificado y de la Guardia Costera y les ofrecimos nuestras condolencias”, dijo y señaló: “Solo puedo imaginarme lo difícil que es para ellos y espero que este descubrimiento les de consuelo en este momento”.

La Guardia Costera estadounidense había informado hoy el hallazgo de “un campo de restos” cerca del Titanic que no habían sido identificados.

“Este es un caso increíble y complejo y todavía estamos trabajando para desarrollar los detalles sobre la línea de tiempo involucrada con esta tragedia”, subrayó.

Mauger subrayó que los robots que fueron enviados para detectar las imágenes del sumergible “continuarán allí para recabar información”.

A su turno, el director de salvamento de la Marina estadounidense, Paul Hankins, remarcó que fueron hallados “cinco piezas fundamentales” que pertenecen al sumergible y “un grupo de restos más pequeños que contiene la totalidad de la cabina”.

En total, una decena de barcos, con ayuda de robots de control remoto (ROV, por sus siglas en inglés) formaron parte del dispositivo internacional que participó en la búsqueda del sumergible.

Para Mauger, “debería haber cambios en la seguridad. Creo que hay muchísimas preguntas sobre por qué y cuándo esto sucedió. Estos interrogantes sobre las regulaciones que se aplican y los estándares, deberían ser el foco de muchas revisiones”.

Otro robot de la empresa de cartografía en aguas profundas Magellan tenía previsto llegar desde Gran Bretaña esta tarde para sumarse al “peinado” de los fondos marinos.

En tanto, esta mañana se sumó el robot “Victor 6000”, especializado en inmersiones en el océano profundo y provisto por el Instituto Oceanográfico francés (Ifremer), capaz de descender a 6.000 metros de profundidad.

La Marina Real canadiense envió un buque con cámara hiperbárica a bordo y expertos con asistencia médica, que se suma a otro navío del servicio de guardacostas equipado con instrumentos de sonar avanzados.

Otro robot de la empresa de cartografía en aguas profundas Magellan esperaba llegar desde Gran Bretaña en la tarde de este jueves para sumarse al peinado de los fondos marinos.

Asimismo, en los últimos días salió a la luz un informe sobre las deficiencias de la seguridad de la nave.

El exdirector de operaciones marinas de OceanGate Expeditions, la empresa fabricante, David Lochridge, despedido por haber cuestionado la seguridad del Titán, mencionó en una demanda judicial el “diseño experimental y no probado” del sumergible.

Según Lochridge, un ojo de buey de la parte delantera del aparato fue concebido para resistir a la presión a 1.300 metros de profundidad, y no a 4.000 metros.

Todo el mundo conoce el peligro de la expedición, dijo a la BBC el guionista de televisión Mike Reiss, que visitó el pecio del Titanic en 2022.

“Firmas un documento antes de subir y en la primera página se menciona la muerte tres veces”, aseguró, tras recordar que en la inmersión a aguas tan profundas “la brújula dejó de funcionar inmediatamente y empezó a dar vueltas”, lo que hizo que se tuvieran que mover a ciegas en la oscuridad del océano para buscar el trasatlántico, hundido en su viaje inaugural entre la ciudad inglesa de Southampton y Nueva York en 1912, en el que murieron 1.500 de las 2.224 personas a bordo.

Desde que fueron descubiertos los restos del Titanic en 1985, a 4.000 metros de profundidad, el área se convirtió en lugar de peregrinación de buscadores de tesoros y turistas ávidos de emociones fuertes.

Quiénes son los cinco tripulantes que murieron a bordo del sumergible Titán

Un aviador británico, un empresario pakistaní y su hijo, un oceanógrafo francés especialista en el “Titanic” y el dueño de la empresa organizadora del viaje son los cinco tripulantes que murieron a bordo del submarino que implosionó en el océano Atlántico, tras sumergirse para explorar los restos del famoso transatlántico hundido en 1912.

Uno de los tripulantes era el millonario británico Hamish Harding, de 58 años, presidente de la empresa de jets privados Action Aviation.

Harding ostenta el récord Guinness por la circunnavegación más rápida de la Tierra pasando por los polos geográficos norte y sur en 46 horas y 40 minutos, que alcanzó el 11 de julio de 2019, según la página web de la misión.

Otra de sus hazañas fue en marzo de 2021, cuando se sumergió con otro explorador, Victor Vescovo, hasta los abismos de la Fosa de las Marianas, la parte más profunda del océano conocida hasta la fecha.

Esta misión fue la más larga realizada a tal profundidad (4 horas y 15 minutos) con la mayor distancia recorrida (4.600 metros).

El licenciado en Ciencias Naturales e Ingeniería Química por la Universidad de Cambridge también viajó al espacio hace un año a bordo del cohete New Shepard de Blue Origin, en un vuelo de diez minutos que constituyó la quinta misión tripulada con éxito de la compañía propiedad de Jeff Bezos, su “mentor”.

Días atrás, el empresario anunció a través de sus redes sociales que se uniría a la expedición a los restos del Titanic.

Uno de los dos hijos de Harding, Giles, se convirtió con 12 años, en 2020, en la persona más joven en viajar al Polo Sur, informó The Times.

También murió el oceanógrafo y buzo francés Paul-Henry Nargeolet, conocido como “Mr. Titanic” por su conocimiento sobre este transatlántico.

Nargeolet, veterano de la Marina francesa de 77 años, integró el Instituto Francés de Investigación y Explotación del Mar y se especializó en inmersión profunda y pilotaje de sumergibles.

Dirigió el grupo de buceadores de eliminación de minas de Cherburgo (noroeste de Francia), antes de convertirse en piloto de submarinos de la Armada francesa.

En 1986 fue nombrado jefe de submarinos de intervención en aguas profundas del Instituto Francés de Investigación para la Explotación del Mar (Ifremer).

Desde 1987, el francés estuvo al mando de numerosas expediciones al sitio del Titanic, donde recuperó alrededor de 5.500 objetos del transatlántico, tal como relata en su libro “En las profundidades del Titanic”.

Además, participó en diversas expediciones científicas y técnicas en todo el mundo, entre ellas la misión Five Deeps, que exploró las zonas más profundas de los cinco océanos de la Tierra y alcanzó el “punto más profundo” de cada uno de ellos, según la página web de la expedición.

El conocido empresario pakistaní Shahzada Dawood, vicepresidente del conglomerado Engro con sede en Karachi, en el sur de Pakistán, y su hijo Suleman de 19 años -ambos ciudadanos británicos- también se unieron a la expedición.

Dawood, proveniente de “una de las familias más ricas de Pakistán”, nació en Bombay y vivía con su familia en el Reino Unido.

Patrocinaba y formaba parte de la junta directiva del Instituto SETI en California, que tiene como objetivo explorar y entender el origen del universo.

Era vicepresidente de la empresa Engro Corporation, que fabrica fertilizantes, alimentos y energía, e integra el Grupo Dawood, su compañía familiar.

Hoy, la Universidad de Strathclyde, Glasgow, Escocia, confirmó que Suleman era alumno de esa institución.

“Les escribo con gran pesar para compartir la noticia de que uno de nuestros estudiantes, Suleman Dawood, es un pasajero a bordo del submarino que desapareció en el Atlántico Norte”, expresó el profesor Jim McDonald en un correo electrónico enviado al personal y a los estudiantes, antes de conocer el fatal desenlace.

La quinta víctima fatal es Stockton Rush, el director estadounidense de OceanGate Expeditions, organizadora del viaje y que él mismo fundó en 2009.

La empresa del hombre descrito por la revista Smithsonian como “el inventor temerario” comenzó a llevar clientes a ver los restos del Titanic a bordo de su sumergible especialmente construido para ello en 2021.

Rush dijo que la visita al naufragio formaba parte de una estrategia de marketing mientras intentaba desarrollar innovaciones para naves sumergibles.

Según el sitio web de su empresa, el estadounidense comenzó su carrera en 1981 como el piloto de transporte a reacción más joven del mundo, con 19 años.

En 1984, se convirtió en ingeniero de pruebas de vuelo en aviones de combate F-15 para McDonnell Douglas, pero en los últimos 20 años se embarcó en varias empresas tecnológicas relacionadas con el océano, entre ellas BlueView Technologies, que fabrica pequeños sistemas de sonda de alta frecuencia.

La esposa de Rush, Wendy, es descendiente de dos pasajeros de primera clase que murieron cuando el Titanic se hundió en 1912, informó hoy el diario estadounidense New York Times.

Compartí esta noticia !

A 5 años del hundimiento del ARA San Juan, el homenaje a Eliana Krawczyk y Jorge Ortíz

Compartí esta noticia !

Al cumplirse hoy cinco años del hundimiento del submarino ARA San Juan, el ministro de Defensa, Jorge Taiana, encabezará desde las 18 en la Base Naval de Mar del Plata la ceremonia central de homenaje a los 44 tripulantes de la embarcación.

La actividad, de la que participará además el jefe de la Armada, Julio Guardia, contará con la presencia de cerca de 200 familiares de las víctimas, que llegarán a la ciudad balnearia desde distintas localidades de las provincias de Buenos Aires, Salta, Tierra del Fuego, Santa Fe, Jujuy, Córdoba y Misiones.

En el homenaje, los allegados de los marinos colocarán ofrendas sobre el cenotafio que recuerda a los 44 submarinistas dentro de la terminal marítima, muelle natural del buque hasta su último viaje.

Luego participarán en un oficio religioso en la capilla de la Base Naval.

Antes del inicio del acto, los allegados compartirán también un café con representantes de la Armada en Salón Almirante Brown del predio naval.

Desde las 18, la Armada realizará además en simultáneo distintas ceremonias de reconocimiento en otras provincias.

Con motivo del quinto aniversario, el municipio de General Pueyrredón y la “Comisión Amigos del Memorial al ARA San Juan” realizarán, a su vez, un homenaje desde las 10 en el monumento montado frente al ingreso a la base en memoria de los tripulantes.

El acto estará encabezado por el intendente Guillermo Montenegro y el obispo local, Gabriel Mestre.

El submarino ARA San Juan (S-42) se hundía hace cinco años, un 15 de noviembre de 2017, en las profundidades del Atlántico sur como consecuencia de una serie de desperfectos técnicos que desencadenaron una tragedia en la que murieron sus 44 tripulantes, cuya recuerdo es honrado por sus familiares en un reclamo de justicia que no cesa.

En la actualidad se siguen varias causas judiciales por este hecho ocurrido durante el Gobierno de Mauricio Macri, y además un Consejo de Guerra estableció sanciones disciplinarias para los mandos superiores de la Armada con responsabilidades en ese siniestro.

El sumergible fue construido a principios de la década de 1980 en el astillero alemán Thyssen Nordseewerke y contaba con 65 metros de eslora (el largo del buque), un diámetro de casco resistente de siete metros y era propulsado por cuatro motores diésel MTU 16 V de 6720 HP.

El San Juan tuvo una reparación de media vida que se extendió entre 2007 y 2014 en el complejo Tandanor, tarea que incluyó más de 600 trabajos, entre ellos el replacado de las 960 baterías y el reemplazo de sus cuatro motores.

En 2016, el entonces jefe de Gabinete Marcos Peña informó al Congreso que el submarino “estaba operativo” en la base de Mar del Plata.

El funcionario fue advertido por legisladores sobre la necesidad de llevar el submarino hacia “dique seco” para efectuarle reparaciones, pero no contestó sobre ese requerimiento.

Familiares de los tripulantes confiaron en varias oportunidades que los marinos les habían contado que el sumergible necesitaba una reparación para continuar navegando.

Informaciones periodísticas consignaron semanas después de la tragedia que se había reportado en el submarino un problema con el snorkel (la válvula de acceso de aire), que originó el ingreso de agua a la nave.

El 8 de noviembre de 2017, la nave había partido desde la base naval de Ushuaia en una misión de patrullaje por el litoral marítimo argentino, y se sabe que un día antes de su desaparición reportó un desperfecto eléctrico y un principio de incendio en su sala de máquinas, que resultó subsanado por la tripulación.

“Ingreso de agua de mar por sistema de ventilación al tanque de baterías N° 3 ocasionó cortocircuito y principio de incendio en el balcón de barra de baterías. Baterías de proa fuera de servicio al momento en inmersión propulsando con circuito dividido. Sin novedades de personal. Mantendré informado”, comunicó el comandante del ARA San Juan, el capitán de fragata Pedro Martínez Fernández, a la 7.30 del 15 de noviembre de 2017.

Ese fue el último contacto que tuvo el submarino con la base naval de Mar del Plata, cuando la nave se encontraba a 432 kilómetros de la costa patagónica, a la altura del Golfo San Jorge.

Por la noche del día 16, los medios de comunicación informaron que las autoridades habían perdido contacto con el submarino.

Horas más tarde, el Ministerio de Defensa a cargo de Oscar Aguad reconoció el extravío de la nave, y activó el protocolo SAR para la búsqueda y rescate de embarcaciones.

Compartí esta noticia !

La Bicameral del ARA San Juan presentó su informe final en el que afirma que hubo “responsabilidades compartidas”

Compartí esta noticia !
El informe final de la comisión bicameral que investigó el hundimiento del submarino ARA San Juan determinó que la causa fue el ingreso de agua en la nave, lo que provocó un cortocircuito en las baterías. Las conclusiones apuntan a que “la avería fue subestimada por toda la cadena de mando”.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin