Felicitamos a Jorge Antonio Tarnowski de Apóstoles, ganador de una moto Gilera, modelo Smash BASE 110 cc
Hasta el 31 de diciembre de 2021, los clientes de Banco Macro pueden participar nuevamente del sorteo de una moto Gilera, modelo Smash BASE 110 cc, comprando con sus tarjetas de débito.
La campaña ya realizada en los años 2018 y 2019, consiste en que cada $100 abonados con Visa Débito de Banco Macro se suman chances para ganar la moto.
Además, quienes paguen sus compras con MODO a través de APP Macro, multiplican sus chances por 5 de ganar las motos que serán sorteadas.
Para registrarte en MODO ingresa a: https://www.macro.com.ar/sorteo
El uso de la tarjeta de débito como medio de pago y consumo brinda mayor seguridad: los usuarios no deben retirar dinero en efectivo de los cajeros automáticos o de las cajas de atención al público, evitando el riesgo de pérdida o robo. De esta forma, cada operación realizada, queda registrada en los resúmenes de cuenta del banco, siendo éste un excelente comprobante de pago.
Además, con la tarjeta de débito los clientes pueden pagar sus compras en comercios con el dinero que tienen depositado en su caja de ahorro y de esta forma ahorran tiempo.
Utilizando la tarjeta de débito, el cliente de Banco Macro puede evitar filas en las sucursales y cajeros automáticos, y optimizar su tiempo.
Banco Macro sigue brindando beneficios a sus clientes, posicionándose como la entidad financiera privada con mayor red de sucursales del país.
En Banco Macro, la tarjeta de débito Visa, ¡¡te da mucho más!!
Son medidas que deberán cumplir las billeteras electrónicas y las entidades del sistema financiero.
Nuevas medidas para reforzar la seguridad en pagos electrónicos
Las billeteras electrónicas y las entidades del sistema financiero tendrán que tomar nuevas medidas de seguridad para prevenir engaños a los usuarios de los servicios financieros, dispuso el Banco Central de la República Argentina (BCRA).
En el caso de las entidades financieras, deberán poner a disposición de sus clientes, mediante notificaciones específicas y en forma inmediata, la información de los DEBIN recibidos, tanto en los casos “recurrentes” como aquellos que empleen la modalidad “spot”.
Esas notificaciones deberán realizarse por alguno de los medios electrónicos de comunicación que utilicen con sus clientes, tales como correo electrónico, mensaje de texto o toda aplicación que genere notificaciones en el dispositivo móvil –teléfono celular u otro– del cliente receptor.
La advertencia deberá incluir la siguiente leyenda en forma destacada –en cuanto a visibilidad y tamaño–: “Al aceptar esta transacción SE EXTRAERÁN FONDOS DE SU CUENTA por el monto indicado, los que serán remitidos a quien mandó la orden de extracción. Tenga en cuenta que NUNCA es necesario dar una autorización para RECIBIR pagos electrónicos”.
En cuanto a las billeteras electrónicas, se decidió que a partir de agosto solo podrán asociar tarjetas de crédito y débito, cajas de ahorro o cuentas de pago u otras fuentes de fondos solo del titular de la cuenta.
De tal manera, se busca impedir que en una billetera se utilicen datos de terceras personas que pueden ser obtenidos por medio de fraude o engaño.
Estas medidas tomadas por el Directorio del BCRA complementan las adoptadas recientemente para establecer una aceptación fehaciente de los créditos personales preacordados de acreditación automática. Las entidades financieras tienen que verificar fehacientemente la identidad de las personas que solicitan la acreditación de créditos y hacer un monitoreo y control, como mínimo, de los puntos de contacto indicados por el usuario y comprobar que no hayan sido modificados recientemente.
También, con el acuerdo alcanzado con las entidades bancarias para acortar a un día hábil el plazo para el depósito en la cuenta de los comercios de las ventas que realizan con tarjetas de débito, de tal manera de que puedan disponer de los fondos al otro día hábil de concretarla.
Todas estas medidas buscan una mayor seguridad en las transacciones digitales y junto con la baja en las comisiones y el acortamiento del plazo de acreditación de los pagos de tarjeta de crédito para las MiPyMEs y las secuencias de avance programadas en Transferencias 3.0 que llevarán a la interoperabilidad de todos los QR, permitirán generan un sistema de pagos más moderno, ágil y avanzado, que esté en condiciones de sustituir al efectivo con eficiencia y seguridad.
Representantes de las principales cámara de tarjetas de créditos y de las entidades bancarias rechazaron hoy en la Cámara de Diputados el proyecto de ley que busca disminuir los plazos en los que se efectivizan en los comercios las ventas concretadas con tarjetas de crédito y débito.
Uno de los proyectos -presentado por el diputado del Frente de Todos, Carlos Ponce- impulsa que los bancos acrediten de manera inmediata a los comercios las compras realizadas con tarjeta de débito.
La banca y las tarjetas de créditos cobran en el acto el monto de la operación pero demoran en concretar la acreditación entre 48 y 72 horas, lapso que constituye el centro del reclamo impulsado por las pymes comerciales que piden que se realice en forma inmediata.
Otros proyectos, como los presentados por los diputados del Frente de Todos, Ariel Rauschenberger, y de Juntos por el Cambio, Alvaro Gonzalez, proponen en diferentes iniciativas cambios en los aranceles y los plazos para acreditar las compras.
Los representantes de las cámaras de tarjetas y bancos expusieron sobre estas iniciativas ante un plenario de las comisiones de Finanzas y Comercio de la Cámara de Diputados, que presiden las legisladora del Frente de Todos, Fernanda Vallejos, y la radical Gabriela Lena.
Vallejos dijo que “es la aspiración de esta presidencia poder construir en el marco del diálogo la mejor respuesta posible a los temas que estamos abordando sin perder de vista que, lógicamente, los actores involucrados son de envergadura diversa”.
“Esto nos obliga, necesariamente, a contemplar la diversidad de situaciones que se presentan y atender, con especial énfasis, en ese concierto de intereses, porque es ese el rol fundamental que debe cumplir la legislación, en proteger a los agentes más débiles de este ecosistema”, agregó la legisladora oficialista.
Desde el sector privado, el presidente de la Asociación de Bancos de capitales Argentinos (Adeba), Javier Bolzico, aseguró que el proyecto “es impracticable” ya que “no se puede acreditar las compras de débito en forma inmediata por cuestiones operativas” y señaló que tampoco se puede acelerar el pago en el caso de las tarjetas de crédito ya que “ya los bancos financian en 15 días el pago a comercios en relación a cuando le cobran a los usuarios”.
“Tenemos que tener una visión de ganar-ganar, es decir, aumentar la torta para que todos ganen, y no simplemente intercambiar condiciones, plazos y comisiones para algún jugador”, agregó Bolzico.
A su turno, el director ejecutivo de la Cámara de Emisores de Tarjetas No Bancarias,
Norberto Etchegoyen, advirtió que si se aprueban estos proyectos las entidades del sector “quedaremos fuera del mercado porque no tenemos los fondos para poder sostener” el pago a los comercios de manera inmediata.
“Como emisores no bancarios, no tenemos nada que ver con el negocio de los bancos. Para nosotros, la tarjeta de crédito es nuestro único y principal negocio, en cambio para los bancos, la tarjeta es solo un servicio más de los que brindan”, advirtió.
En tanto, el presidente de la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA), Claudio Cesario, dijo que el pago inmediato “no se puede realizar porque es técnicamente imposible” debido a que primero “se deben realizar las retenciones impositivas”.
El representante de las entidades de capitales internacionales señaló que en la Argentina “se pagan los aranceles más bajos de la región” y que con la baja dispuesta en el Gobierno de Cambiemos “el beneficio quedó para los comercios y no se trasladó a los usuarios ni con ello se benefició a la economía”.
En tanto, el director ejecutivo de la Cámara de Tarjetas de Crédito y Compra, César Bastien, dijo que los proyectos que se analizan “van a ir en contra del objetivo que se buscan, y se debería trabajar sobre el componente impositivo que es lo que distorsiona la relación de los comercios”.
“Estamos en una lógica en la que todos perdemos. Los consumidores, porque pierden su principal instrumento de financiamiento; los comercios, porque están perdiendo ventas; el Estado, porque pierde recaudación y obviamente pierden las empresas”, alertó el directivo.
Por el lado de los comercios, la presidenta de la Cámara de Mujeres Empresarias del Chaco, Beatriz Tourn, dijo que “nuestro sector tiene un amplio espíritu federal, y nosotras, las mujeres generamos una red de más de 4 mil mujeres empresarias, que trabajamos todos los días con pymes y comercios de todo el país”.
En tanto, el titular de la Tarjeta Fertil, Guillermo Fortunato, advirtió que su entidad -que opera en el interior del país- “no está en condiciones de hacer ya que seria imposible adelantar a esos fondos a los comercios”.
Por último, por el lado de almaceneros, autoservicios y comerciantes minoristas de Córdoba, Alejandra Ruiz, pidió “tener acreditadas más rápido las ventas de los comerciantes”, porque “el comercio minorista no tiene espaldas para afrontar las compras en efectivo”.
La falta de educación financiera es, en buena parte, la responsable del desorden económico en muchos hogares de la Argentina. Sobreendeudamiento, falta de ahorro, desconocimiento de posibilidades de inversión. ¿Cómo manejo el ingreso familiar? ¿Qué hago con el sueldo del mes? Economis consultó a especialistas.
Decisión. Este es el primer paso. Algo no está bien en mi economía, qué hago para resolverlo.
La población de la Argentina (Misiones no es la excepción) adolece de educación financiera. Esto es la falta de conocimiento sobre el manejo del dinero que lleva muchas veces al sobreendeudamiento, mala utilización de la tarjeta de crédito o débito, desconocimiento del denominado “gasto hormiga”, préstamos para cubrir otro préstamo, desconocimiento de las alternativas de inversión, imposibilidad de ahorro.
Economis consultó a especialistas sobre cómo lograr ese orden en las finanzas personales que permita una organización en la economía de la familia.
“Lo primero que debo tener es decisión. Yo manejo mis finanzas. Cuando comienza el mes tengo que hacer un análisis de mi presupuesto. Cuáles son mis gastos y los recursos con los que cuento. Y a partir de ahí buscar mis sueños. Mis metas, medibles y cuantificables. Qué quiero hacer y cuánto me sale”, resume Perla Dieminger contadora, magíster en gestión pública y docente.
Remarca que el paso previo a la educación financiera es la libertad financiera. “La libertad financiera me va a permitir comprar tiempo, y ahí está la riqueza, no en el dinero. El dinero es el medio. Qué tengo que hacer: cancelar deudas, eso me va a dar un margen de ahorro y de ahí en más invertir. Para qué, para tener otra fuente de ingresos”.
Producto de la fuerte crisis económica y los altos niveles de inflación en la Argentina de los últimos años, muchas familias, al no contar con dinero en efectivo, encontraron en la tarjeta de crédito el medio para mantener dentro de lo posible el nivel de vida. El pago mínimo de la tarjeta que parecía una opción, era en realidad un salvavidas de plomo por los asfixiantes intereses que cobraban las entidades y esto llevó a un sobreendeudamiento, que obligó a la toma de un crédito, y otro para cancelar los anteriores, generando más y más deuda.
El 2019 el Estado misionero decidió poner en marcha el programa “Ahora Tarjeta”, con el que absorbía 50 puntos porcentuales de la tasa de interés anual del saldo adeudado al mes de julio de 2019. ¿El resultado? Más de 3200 personas accedieron -hasta la finalización del programa, en febrero de este año-, generando un desembolso mensual de 1.795.000 de pesos.
Quizás sea momento de plantear la necesidad de que el propio Estado enseñe desde las escuelas sobre el manejo del dinero. “Las cuentas están en orden por la buena administración”, lleva como bandera la provincia. Pero si el desorden resiste en los hogares, no es descabellado pensar que tarde o temprano impactará en las arcas del Estado.
El sector privado, en algunos casos, viene haciendo su aporte con talleres sobre el conocimiento de gastos y manejo del dinero.
En una entrevista con Economis,Milagro Medrano, gerente de Relaciones Institucionales del Banco Macro, aseguró que muchos clientes desconocen con exactitud las deudas que poseen y los costos financieros de determinados productos.
Por eso a través del programa Cuentas Sanas lograron llegar a más de 30.600 personas, en 1.150 talleres de educación financiera, en casi 200 ciudades del país, con un impacto indirecto en 110.000 personas. “Para 2020 tenemos organizados brindar dos nuevos tipos de talleres: Cuentas Sanas para tu PYME, un taller avanzado de economía para responsables, gestores o administradores de pequeñas y medianas empresas, y Cuentas Sanas Digitales, un taller que brinda la capacitación necesaria para que todos puedan aprovechar las ventajas de las nuevas tecnologías en las decisiones cotidianas sobre el dinero”, sostuvo.
Ignacio Carballo, director de Programas Fintech & Digital Banking de la UCA, coincidió, consultado por este medio, en que la educación financiera es una habilidad vital y esencial, reconocida como condición necesaria para lograr una real inclusión financiera y, consecuentemente, un desarrollo económico sostenible con mayor igualdad de oportunidades.
Ahora bien, la Educación Financiera no es únicamente el entendimiento pleno de conceptos. Sino que es dicho entendimiento, aunado a un comportamiento financiero y una actitud financiera acorde que permita al individuo realizar un uso de los instrumentos financieros de manera responsable y que promueva su bienestar.
¿Esa falta de educación financiera, atraviesa todos los niveles sociales?
Sí, atraviesa todos los niveles sociales. La única encuesta nacional de educación financiera realizada por la Corporación Andina de Fomento y el Banco Central demuestra que, aunque exista algún leve detrimento en las respuestas a medida que uno desciende a estratos socioeconómicos menores, esta es marginal. En otras palabras, estamos tan mal en educación financiera que la diferencia entre ricos y pobres son marginales.
¿La Argentina cómo está con respecto a los países de la región?
De acuerdo al informe Argentina está en el puesto 37 entre 39 relevados. Con respecto a una muestra de países de la región, Argentina está última cuando se la compara con Chile, Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú.
¿Tiene el país una ley para enseñar educación financiera en las escuelas?
Por ahora lo que tenemos es la Ley de Financiamiento Productivo sancionada en mayo de 2018 que hace mención a la obligatoriedad de incorporar la Educación Financiera en las Escuelas Secundarias. Pero esto se menciona en el marco de la creación de una Estrategia Nacional de Inclusión Financiera.
Esto es, la Ley impone tener una Estrategia Nacional de Inclusión Financiera y que en el marco de esta se imparta educación financiera en las escuelas secundarias. En la gestión anterior se publicó dicha Estrategia, luego a fines del 2019 se publicó bajo el mismo departamento (la creada Dirección Nacional de Inclusión Financiera) un Programa Nacional de Educación Financiera. Este año se debería avanzar en una implementación concreta de manera coordinada con las provincias.
¿La debe enseñar sólo el Estado, o el sector privado también tiene que asumir el compromiso?
El sector privado, principalmente a través del sector financiero (la Banca) ya imparte educación financiera en distintas esferas (asentamientos informales, jubilados, jóvenes, etc.). Pero estos esfuerzos son aislados y desarticulados. Mi opinión es que el Estado debe enseñar de manera articulada y el sector privado acompañar. Por sector privado me refiero al sector educativo privado (escuelas privadas o institutos educativos), además de los Bancos. Se necesita mucho más de lo que se hace actualmente pues los datos muestran que estamos muy rezagados.
Para concluir y a modo de resumen, Perla Dieminger, insiste: ¿Por qué es importante anotar los gastos? Porque, comenzó el 2020 y este es el año para lograr ese margen de ahorro que te permita invertir, y así generar una fuente de ingresos que te lleve a la tan ansiada libertad financiera. Por dónde comenzar. Primero debo entender por qué registrar mis gastos, asimilar el concepto y hacerlo parte de la rutina diaria.
¿Saber lo que he gastado, me va a ayudar a recuperar el dinero que ya no tengo?
¡Por supuesto que no! Nadie te lo va a regresar, solo porque lo registraste. Sin embargo, al anotar tus gastos aseguras tu futuro dinero. Voy a explicarte. Si anotas los gastos, después de poco tiempo vas a saber donde va tu dinero. También vas a saber cuánto dinero gastaste en cada categoría: en pagos de casa, ropa, comida, entretenimiento. Bueno, pero ¿cómo esto me ayudará a gastar menos? Seamos realistas, no te volvés rico solo por anotar tus gastos cada día. Sin embargo, al anotarlos y después analizarlos podés planear los gastos de próximo mes – esto es a lo que llamamos, tener control de las finanzas.
La disponibilidad de dinero en efectivo hace más difícil el postergar las gratificaciones en el tiempo. Esto es lo que concluye una investigación, de la que se publicó un informe en el Journal of Consumer Psychology (*).
Se le ofreció a unas personas, en el contexto de la investigación, la opción de recibir ahora una pequeña suma de dinero, o bien recibir dentro de 3 meses el 277% de esa suma. A un grupo esa suma se le ofrecía en efectivo, mientras que a otro grupo se le ofrecía a través de su tarjeta de crédito.
El 78% de los participantes a quienes se les ofrecía el dinero mediante la tarjeta de crédito, aceptaban la propuesta de diferir el cobro 3 meses para cobrar el 277% de la suma. Sin embargo, para el grupo al que se le ofreció la suma de dinero en efectivo (dinero físico), el porcentaje que aceptó la postergación de 3 meses para el cobro fue del 49%.
Esto es, el grupo correspondiente al cobro mediante tarjeta de crédito, aceptó postergar 3 meses el cobro en un 59.18% más respecto al grupo del cobro en efectivo.
Según los autores de la investigación, cuando se trata de decisiones intemporales (en contraste con las opciones de conductas de compra/gasto), encuentran que el dinero en efectivo dificulta las decisiones, en comparación con otras formas de dinero (como las tarjetas de crédito) y tiende a hacer perder a los consumidores oportunidades financieras lucrativas.
Los investigadores realizaron otros dos experimentos diferentes para intentar explicar la conducta observada en el primero. Para ello, en el segundo experimento se examina si el dinero en efectivo en mente (en lugar de opciones como el dinero en tarjeta de crédito) promueve durante las decisiones financieras, diferentes niveles de afecto o de autoestima.
En el tercer experimento se pretende iluminar el mecanismo subyacente en la conducta del primer experimento, por un lado para la memoria, porque asegurar ganancias futuras requiere desprenderse del dinero ahora y, por otro lado, desprenderse del dinero es usualmente más costoso psicológica y emocionalmente (más doloroso) que desprenderse de otras formas de dinero (como el de las tarjetas).
Lo que hallaron los investigadores, es que enfocar la atención en la “prevención” (seguridad, responsabilidad, estabilidad) modera el efecto del dolor por el desprendimiento al dinero actual en efectivo. Esto influye en la voluntad de esperar por una gratificación mayor en el futuro. Partir desde el foco mental en el dinero en efectivo fue más costoso (doloroso) que partir desde el dinero en el formato de tarjeta crediticia. Este efecto indirecto fue mitigado al enfocar poderosamente la atención en la prevención (estabilidad y seguridad futura). En este caso, el dinero físico (efectivo) no incidió negativamente durante el desprendimiento del cobro actual, por lo tanto no afectó la voluntad de postergar la gratificación.
Los autores afirman que sus hallazgos muestran cuándo y cómo el dinero en efectivo (comparado con otras formas de dinero) incrementa los ratios de descuento (por ejemplo el margen al que las personas están dispuestas a desprenderse de una gratificación futura para acelerar la recepción actual de dinero).
También afirman contribuir respecto al entendimiento de quién tendría mayor o menor propensión a sufrir un sesgo por el efecto del dinero en efectivo en las decisiones intemporales. Mientras que en promedio, las asimetrías en la paciencia emergen cuando se negocia tiempo por dinero en efectivo, muestran los investigadores que dichas asimetrías son más (o menos) probables de manifestarse en individuos con menos (o más) foco en la prevención.
Dichos hallazgos evidencian una dimensión de la personalidad no documentada anteriormente en estas interacciones. Esto facilita la comprensión de mecanismos que potenciarían la mejora o el perjuicio del bienestar financiero de las personas.
Los investigadores enfatizan que, dados los resultados que se mencionan en la investigación y, teniendo en cuenta que más de la mitad de los trabajadores del mundo perciben su compensación económica mediante dinero en efectivo, esta población estaría en desventaja crónica cuando se trata de ahorrar dinero a largo plazo (debido a la dificultad explicada anteriormente para demorar gratificaciones cuando se debe rechazar ahora dinero en efectivo).
Por supuesto, estas afirmaciones deben ser matizadas teniendo en cuenta el lado opuesto: cómo las personas pueden endeudarse más (y generalmente lo hacen), cuando se dispone de la facilidad del crédito que otorgan las tarjetas. Esto significaría que, quienes disponen de dinero en efectivo gastan lo que tienen disponible ahora (y se les dificulta acceder a crédito por falta de solvencia) mientras que, quienes disponen de medios de financiación (crédito) tienden a gastar más (comprando más cantidad y usualmente afrontando costos financieros extras por dicha transacción) aunque no dispongan actualmente en su cuenta del dinero necesario para dicha operación (quedan endeudados).
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(*) Rod Duclos; Mandur Khamitov (2019): Compared to Dematerialized Money, Cash Increases Impatience in
Intertemporal Choice, Journal of Consumer Psychology (2019). DOI: 10.1002/jcpy.1098