Productores de té en crisis por el aumento de costos y los bajos precios
“Para los que trabajamos la tierra, este es el peor gobierno que existe”. La frase es de Fabián Laban, director por la producción en la Coproté, apunta al presidente Javier Milei por la nula atención al sector y el explosivo aumento de los costos de producción, desde el combustible, la energía y los jornales.
Laban advirtió que la actividad atraviesa una de las peores campañas de los últimos años, con precios atrasados, costos en alza y una pérdida de competitividad que deja al productor “sin margen para seguir invirtiendo”.
En diálogo con Open101.7, criticó la falta de diálogo con el Gobierno nacional y reclamó apoyo para desarrollar productos con valor agregado.
A la caída de ventas y los rendimientos afectados por plagas, se suma la falta de acuerdos para actualizar el precio del brote verde, que continúa en 95 pesos por kilo desde agosto. La última reunión de la Comisión Provincial del Té (CoProTé) volvió a cerrarse sin definiciones, y los productores alertan que la situación “ya es insostenible”.
“Cada año el sector se deteriora más. No tenemos un producto terminado ni una política que impulse un té con valor agregado. El té no es solo té negro: hay muchas infusiones posibles, pero nadie trabaja en abrir nuevos mercados. Necesitamos apoyo provincial o nacional para sacar una bebida, algo terminado que nos dé competitividad”, señaló Fabián Laban, director del CoProTé.
Laban explicó que los costos internos hacen inviable sostener precios internacionales: “Competimos con países como Sri Lanka o India, donde el jornal de un peón es mucho más bajo. Ellos cosechan a mano, sin costos de combustible. Nosotros trabajamos con maquinaria, combustible caro y una carga impositiva que nos deja fuera del mercado”.
El dirigente remarcó que los industriales argumentan que no pueden mantener el precio fijado en agosto —equivalente a 73 centavos de dólar—. “Si ajustáramos por la devaluación, hoy el kilo de brote verde debería rondar los 106 o 107 pesos. Pero seguimos en 95. Es una vergüenza, porque todo subió: el jornal, el combustible, el dólar, y el precio del té quedó congelado”, expresó.
Laban insistió en que la estructura de costos debe analizarse de forma integral. “Yo no estoy en contra del obrero, todo lo contrario. Pero no se puede subir el jornal sin que suba el precio del producto. El productor queda en el medio, cada vez más asfixiado. Con los aumentos de insumos, combustible y energía, estamos perdiendo en todos los frentes.”
El dirigente trazó un panorama social preocupante: “Hoy está difícil que un productor tealero, yerbatero o tabacalero diga que va a mandar a sus hijos a la facultad. No puede ser que un colono tenga que pensar si va a pasar hambre. Eso no debería existir.”
El director del CoProTé diferenció el rol de los distintos niveles del Estado. “El Gobierno provincial siempre acompañó con medidas concretas -subsidios a la energía, devolución de créditos fiscales- y ayudó a consensuar precios. Pero el Gobierno nacional nos ignora. Cuando fuimos a Buenos Aires a plantear la situación, nos dijeron directamente: ‘No hay plata’. Y nosotros no fuimos a pedir plata, fuimos a pedir soluciones: que saquen retenciones, que mejoren los costos logísticos, que faciliten las exportaciones.”
Según Laban, la falta de diálogo llevó a que muchos dirigentes del sector desistieran de insistir: “Uno de los referentes, Cristian Klingbeil, me dijo: ‘Con este gobierno ni pierdo tiempo; sin diálogo no se puede solucionar nada’. Y tiene razón.”



